N/A: Holas…lamento mucho la tardanza, pero les voy a explicar el por qué de mi demora…lo primero que me sucedió fue que mi tía nos quiere sacar la casa a mí y a mis hermanas, nos quiere echar a la calle…horrible lo sé. Después como se me rompió la computadora estaba usando la notebook de una amiga, pero ella la necesitaba y se la llevó…para ser poco todo ESO…mi tía tiene algunos papeles sobre la casa y nos mandó a quitar el medidor de luz…por ende no hay luz en mi casa, me cortaron el gas por una deuda que no tengo idea, y al cortarme la luz la bomba del tanque de agua dejó de funcionar….produciendo un corte de agua…asique no tengo agua, por ende no tengo ni gas ni agua ni luz…este es el peor mes de mi vida…pero sé que vamos a salir adelante. Les agradecería que me sigan apoyando en el fic…pero como me siento tan mal puede que no les guste mi capítulo…si no les gusta, o tienen alguna duda, o queja, o comentario pueden dejarlo en los reviews….una cosa más, gracias a todas las que siempre me apoyan y me dan fuerzas para seguir con la escritura que tanto me gusta….gracias a candilu que me dejó un reivew y como ya dije a las de siempre….otra cosita, en este capítulo voy a introducir algunos personajes de otros animes, pero que obviamente no me pertenecen….sin nada más que agregar mil gracias…y acá va el capítulo…

Capítulo anterior…

Luego de su descanso, Rin volvía a entrenar con Sesshoumaru. El Lord utilizaba a Toukijin y Rin sus dos sables Suzaku y Seryou. Ambos pelaban con fuerza, ninguno de los dos daba tregua y utilizaban una gran velocidad. Eishi que estaba en posición de espectador, se sorprendió al ver las habilidades de la humana en combate…era obvio que había progresado mucho, ya era digna de pelear un youkai poderoso. La batalla se hacía cada vez más rápida y con más estallidos al chocar las espadas, ya que Sesshoumaru dejaba salir su poder demoníaco y Rin el suyo de diosa. El general comenzó a preocuparse, esos dos no se habían dado cuenta que estaban destruyendo el jardín. Al volver a chocar sus espadas, ambos poderes se mezclaron, creando así una bola de energía que los envolvía a ambos; al continuar aplicando fuerza en el ataque, el suelo comenzó a romperse y rayos de poder salín disparados por todos lados haciendo daño a quién estuviera cerca (por suerte nadie salió herido). Los dos luchadores se separaron al mismo tiempo, y comenzaron una nueva danza de sables. Peleaban con fuerza, velocidad, agilidad y destreza…estaban muy parejos, hasta que Sesshoumaru se descuidó por una milésima de segundo, el cual Rin aprovechó para darle un ataque fuerte y certero, provocando la caída al suelo del Lord dejándolo sin defensa; la humana no desaprovechó la oportunidad y colocó ambos sables en el cuello del youkai. En ese momento, Eishi se quedó mudo…era la primera vez que Rin salía triunfadora en el combate. Sesshoumaru la miró desde el suelo por un momento, y la humana no pudo contenerse, una enorme sonrisa victoriosa adornó sus labios, y retirando los sables del cuello del Lord, la chica comenzó a saltar de alegría.

-¡¡¡¡SIIIIIIII!!!! Gané yo, gané yo…¡¡¡Eishi, lo logré!!!- corrió a los brazos del general.

-Estoy muy orgulloso de ti- le dijo correspondiendo al abrazo.

-Lo he hecho…creí que nunca podría- y luego de recibir todos los halagos y elogios de parte de Eishi, como un torpedo Rin corrió a los brazos de Sesshoumaru, que por supuesto no esperaba aquella demostración de amor por parte de la humana.

-¿No está feliz de mí, Sensei?- preguntó sonriendo mientras estrujaba la cintura del Lord con todas sus fuerzas.

-Lo has hecho muy bien, mocosa- dijo al momento de colocar una mano sobre su cabeza, y la otra en su espalda. Eishi sonrió, esa visión era muy hermosa, sólo deseaba que dentro de poco…a esa imagen se le agregaran pequeños hanyous parecidos al príncipe y a la diosa…

Capítulo 4: "Una diosa completa"

Los días pasaban cada vez más rápido, pero no eran notados por Rin…ya que todo el tiempo lo ocupaba en entrenar. Ya Sesshoumaru no era el youkai considerado que no le hacía daño…ahora realmente luchaba casi a muerte con ella, por dos motivos…el primero porque debía empezar a preparar su cuerpo con dolor en las batallas, y el segundo porque ella no medía sus ataques y podía llegar a herirlo gravemente.

Rin se encontraba recostada en la hierba, mirando el cielo rosa y violáceo dando el preludio a la noche, este estaba completamente estrellado trasmitiéndole un sentimiento de paz y tranquilidad…la cantidad de estrellas que poseía el firmamento eran innumerables, en su época no se podían apreciar de esa forma…a veces agradecía a la naturaleza por brindarle a la humanidad tantas cosas bellas de que disfrutar. Una youkai interrumpió sus pensamientos.

-Oh…mi Lady. Lamento importunarla, pero tiene visitas- le dijo con una sonrisa.

-¿Visitas para mí, Nuriko?- la youkai asintió –Que extraño- ambas se dirigieron a la sala del castillo. Una vez allí, Rin casi salta de la alegría…(dedicado a Ako….XD).

-¡¡¡Inuyasha!!!- gritó corriendo a sus brazos –¡¿Cómo has estado?! ¡¿Cómo está Aki? ¿Y Kagome?! Te extrañé tanto- decía mientras algunas lágrimas de felicidad escapaban de sus ojos. El hanyou levantó un poco el cuerpo de Rin en el aire, y la estrujó con cariño contra su pecho. Al Lord eso le desagradó bastante, ya que se encontraba al lado de Inuyasha y podía ver cómo este le demostraba amor.

-Hola muñeca…yo también te extrañé mucho. Kagome y Aki han estado de maravilla, al igual que yo- le dijo sin soltarla. Sesshoumaru tenía el ceño demasiado fruncido, no soportaba como su medio hermano tocaba a su humana (para Inuyasha el cariño que le tiene a Rin es fraternal…pero al Lord no le importa, sólo no quiere que otro macho la toque), Nuriko colocó una mano sobre su hombro y le dedicó una mirada de "Cálmate…déjalos" el youkai bufó.

-Y cuéntame ¿Este animal te ha tratado bien?- habló dejándola en el suelo y haciendo énfasis en la palabra "animal". Rin rió levemente.

-Sí…he mejorado mucho con el entrenamiento-

-Mi Lady tiene razón, ella se ha convertido en una gran rival para el Lord.

-¿De verdad?- preguntó costándole trabajo creer que su medio hermano hubiera hecho algo bueno por otra persona.

-En efecto, en este preciso momento ella podría patearte el trasero sin siquiera sudar- dijo el youkai orgulloso.

-¿Y a ti quién te dirigió la palabra?- ¬¬

-Acéptalo hanyou…eres demasiado débil-

-¿Qué dijiste?-

-Tú me oíste-

-No peleen, por favor. Inuyasha seguro que yo no podría vencerte…y otra cosa, no sé de qué tanto alardeas Sesshoumaru. Si mal no recuerdo yo ya te he vencido en el campo de batalla- defendió Rin al hanyou burlándose del youkai.

-Mhp-

-Jajajjaj….tú el "Gran Sesshoumaru Lord de las tierras del Oeste" vencido por una humana, la supuesta raza inferior te ha dado una paliza…y no sólo eso, además fue una mujer…jajaja- se vengó Inuyasha.

-Grrrrrr…cierra la boca, híbrido-

-Ya, ya…no peleen. Sesshoumaru te lo tienes merecido, tú lo humillaste primero...ahora era tu turno-

-Sandeces-

-Como quieras. Inuyasha ¿por qué tardaste tanto en venir a visitarme? Creí que te habías olvidado de mí, necesitaba que alguien me diera cariño y me hiciera mimos- dijo con un gran puchero. El Lord procesó aquellas palabras ¿Qué, acaso él no le daba cariño? Si la estaba entrenando para que se convirtiera en un buen rival, gastaba su preciado tiempo para ella ¿Él no le hacía mimos? Si ya la había besado apasionadamente…bueno, claro que ella no lo sabía aún…pero la había abrazado en aquella oportunidad cuando lo venció por primera vez y la había felicitado por su desempeño. Esto era injusto, cómo iba a pensar que él no le daba cariño… "Pues…si no se siente querida, tendremos que demostrarle cariño más abiertamente. Tal vez, desee que la besemos otra vez, o mejor aún…puede llegar a querer dormir en nuestra habitación" "No la llevaremos a mi habitación" "Bueno, podemos hacerlo en la de ella" "Tampoco, pero tal vez podríamos tener un acercamiento más íntimo del que tenemos" "Esa idea me gusta, pero ¿Por qué nunca quieres hacerla nuestra completamente? Estoy seguro que ella será una buena amante, y si no…nosotros le podremos enseñar cómo se debe amar a un youkai" "Si ago una cosa así se asustará y no podrá entregarse. Si llegara a tener una oportunidad no la desaprovecharía; pero yo no quiero obligarla…quiero que ella disfrute de lo que deseo hacerle" "Me parece bien, estoy realmente orgulloso de ti" "Mhp…idiota".

-Muñeca no pongas esa cara. No he podido venir antes, porque estuve con el lobo sarnoso y Shippou exterminando unos youkais demoníacos de bajo nivel, que nos encargó Lord Shishio (el Lord del Norte).

-Ay…que bueno. Y ¿Cómo se encuentra Shippou?-

-Muy bien…anduvo retándome por no venir a verte antes-

-¿Y Kouga?-

-Esa bestia también se encuentra bien…te extraña tanto que mira…- dijo sacando de sus ropas un tapado de fina piel –…te ha enviado esto para ti, dice que es para que no lo olvides- terminó algo molesto de que el lobo le tuviera cariño a su pequeña. Sesshoumaru abrió sus ojos de par en par…ese tapado traía consigo el apestoso olor del lobo, y quería que Rin lo usara (en el clan de los lobos los machos le regalaban a sus hembras un tapado de su piel para hacer notable su interés por ellas y pretenderlas, claro que esto Rin e Inuyasha no lo sabían, pero Sesshoumaru sí).

-Ahhh…que adorable, él siempre tan atento- Rin estaba a punto de tomar el tapado en sus manos, pero unas garras fueron más rápidas que ella y le arrebataron el tapado de piel al hanyou.

-Oye…¿Qué haces idiota? Eso es un regalo para ella- habló Inuyasha irritado. El Lord estaba furioso, ese maldito lobo se atrevía a darle una prenda impregnada de su nauseabundo olor a SU humana, SU hembra. Esto no iba a permitirlo, inmediatamente iría a buscar al lobo, lo tomaría del pescuezo y lo estrangularía, sólo por poner sus ojos en su mujer "Esto no se puede quedar así. La gatita es sólo nuestra…nadie puede siquiera mirarla. Hay que matar a ese lobo" "Estoy de acuerdo. Lobo endemoniado, voy a destrozarle hasta el dedo meñique ¿Cómo se atreve a mirar a mi mujer? Voy a romperle la vida…va a arrepentirse de haber nacido, le partiré hasta lo irrompible. Maldito"

-Hey…Sesshoumaru. Dámelo, eso es mío…es mi obsequio- le dijo Rin algo triste por haberle quitado su regalo.

-Grrrrrr…- gruñó él.

-Imbécil, devuélveselo- ordenó el hanyou.

-Es mío…¿Qué hace?- se quejó la chica al ver cómo el Lord enterraba sus garras en la prenda "Voy a matarlo" pensó él.

-Te prohíbo tenerlo, ni pensar usarlo- escupió enojado.

-¿Por qué?- protestó ella.

-Porque yo lo digo, y se acabó- comenzó a caminar para retirarse de la sala, si seguía allí aniquilaría a Inuyasha por haberle arruinarle el día. El hanyou notó en seguida el cambio de humor de Sesshoumaru, no podía equivocarse a él le sucedió exactamente lo mismo con Kagome, y más aún por el mismo lobo…esto no era otra cosa más que los celos, pero podía llegar a ser muy peligroso que un youkai se familiarizara con ellos…ya que esa raza sería capaz de matar a todo macho en la faz de la tierra, con tal de que no puedan arrebatarle a su hembra. El Lord seguía su camino maldiciendo y gruñendo por lo bajo…hasta que fue detenido del brazo por Rin, ella lo hizo voltearse.

-Dámelo…eso es mío, no tienes derecho a tocarlo y…y…y yo lo quiero porque es mi regalo- le dijo molesta, la ira del youkai llegó a su límite…su hembra estaba defendiendo a otro macho ¿Deseaba a otro macho? ¿Qué tenía ese lobo que él no? "Esto no es justo. Nosotros somos mejor que ese insignificante lobo. Cada segundo lo odio más" "Maldito ¿Tanto le gusta? No, no voy a permitirlo…ella es mía, y sólo mía".

-¿Qué esperas? Dámelo- el youkai la tomó fuertemente del brazo con su garra, ella no iba a decirle qué hacer, la acercó peligrosamente a él…sus narices se rozaban y sus respiraciones se mezclaban.

-Me rehúso- dijo en un tono sedante, ronco, sensual, muy provocativo…tanto que Rin se sonrojó al instante; intentó zafarse del agarre del Lord, pero le fue imposible. Él la acercó todavía más, colocó su mano en su cintura y la aprisionó contra su pecho –Jamás volverás a ver esta prenda- continuaba su lascivo ronroneo.

-E…e…es mío…da…dámelo- estaba extremadamente nerviosa, no sólo tenía al youkai casi rozando sus labios, sino que también él le hablaba en un tono que prácticamente decía "vamos a mi habitación". Inuyasha estaba con la boca abierta, su hermano estaba demostrando interés por una humana…y qué interés…parecía que se estaba entregando. Nuriko sonreía mientras veía la cara de horror de Rin al tener al youkai tan cerca y aprisionando su cintura, veía a Sesshoumaru con su expresión de deseo, y al hanyou con cara de preocupación al temer que el Lord hiciera suya a la humana en ese preciso momento.

-Ya te dije que no te lo daré. Y ¿Qué vas a hacer? ¿Irás en la noche a mi habitación a robármelo? Pues ten cuidado, puede que no vulvas a salir de allí hasta el amanecer y muy exhausta- susurró esto último en su oído, un escalofrío recorrió la espalda de Rin, sus pelos se erizaron, y tensó su cuerpo. Sesshoumaru se percató de su reacción, y con una sensual sonrisa volvió a mirarla –Y ¿Qué vas a hacer?- habló contra sus labios.

-N…nada- bajó su mirada.

-Ya fue suficiente- dijo Inuyasha al ponerse entre medio de ambos y separarlos –Déjala en paz-

-Idiota- se dio media vuelta y se retiró del lugar. El hanyou se giró para estar frente a Rin.

-¿Estás bien?- preguntó dudoso, no sabía qué podría estar pensando la humana.

-Sí, sí estoy bien. Olvidemos esto ¿de acuerdo? Vamos al jardín a charlar- sonrió dejando más tranquilo a Inuyasha. Ambos se dirigieron al jardín Sur, se sentaron en la hierba y volvieron a retomar su charla. –Y ¿Qué ha estado haciendo Kagome?-

-Cuidando de tu huerta…está progresando mucho por cierto-

-La extraño…necesito a una amiga en este momento, bueno…tengo a Nuriko pero no es lo mismo. Al igual que te necesito a ti, también tengo a Eishi, pero él es como un padre para mi…pero tú eres como un hermano mayor…créeme en mi época tengo un hermano, y es igual de protector que tú-

-Feh…siempre estaremos aquí para ti, no te preocupes enana- dijo al momento de revolver su cabello azabache –Y dime ¿Mi "adorado" hermano te ha tratado con delicadeza?-

-Jijijij…no exactamente, pero la manera brusca de tratarme es para progresar en mi entrenamiento. Sin eso no creo que haya sido capaz de superarme-

-Y…¿Crees que ya estás lista? Digo ¿Para salvar a la humanidad?-

-No, claro que no. Todavía no logro controlar los elementos, pero ya aprenderé-

-Eso espero. Oye, si lo deseas puedo quedarme uno días para ayudarte, y más que anda para cuidarte de la bestia-

-Jajaja…no le digas así. Yo creo que deberías de preguntárselo a Sesshoumaru, él es el dueño del castillo…yo no doy las órdenes aquí, pero sí me gustaría que te quedaras- sonrió.

-Pues, si es por la autoridad de Sesshoumaru…entonces no hay problema, si yo digo que me quedo él no va a poder negarse-

-¿Cómo así?-

-Verás, este castillo era de mi padre al igual que estas tierras. Por ende, todo lo que Sesshoumaru posee es de ambos-

-Entonces ¿Por qué tú no eres Lord? ¿Por qué tú y tu familia viven en las tierras del Norte?-

-En primer lugar, no me gusta mucho verle la cara a mi hermano. Segundo, no quiero que le haga la vida imposible a mi familia. Y tercero, él odia a los humanos…no quiero que maltrate a Kagome-

-Oh…te comprendo, pero te cuento un secreto…no creo que él le haga daño a nadie. Según Eishi, desde que cierta persona llegó aquí Sesshoumaru se ha ablandado…no sé a qué persona se refiere, pero sería un honor conocerla- dijo inocentemente Rin. Inuyasha tenía cara de "no puedo creerlo", esa persona era ella y no tenía idea de la gran influencia que era para su medio hermano –¿Qué sucede? ¿Por qué me miras así?-

-Nada, sólo meditaba…¿De verdad no tienes idea de quién es esa persona? –

-Nop-

-…- ^_^U

XXXXXXXXX

Mientras tanto, un youkai se encontraba en su habitación muy molesto… "Maldito bastardo. Lobo del demonio ¿Cómo te atreves a pretender a mi hembra?" "Ya te lo dije Sesshoumaru, tendremos que matarlo" "Nada me agradaría más" "No, espera…él es su amigo, si le hacemos daño puede que nos odie. Yo no quiero vivir con el rencor de nuestra gatita" "Pero tampoco puedo dejar que me la bajen" "No, pero lo que podemos hacer es…tener la confianza de Rin, acercarnos al lobo y amenazarlo de muerte, de seguro no va a querer meterse con nosotros" "Es lo más probable, pero me molesta que Rin quisiera aceptar esta asquerosa prenda…lo defiende a capa y espada" pensó al momento de estrujar la prenda entre sus garras "Jajajaj…jajaja" "¿Qué es tan divertido? ¬¬" "Sólo pensaba en nuestro padre Inutaisho. Ja…tú que decías que era débil por enamorarse de una humana, y ahora nosotros estamos celosos por una…jajaja, que irónico" "Yo no estoy celoso" "Claro, se te nota. Entonces quieres decir que…todas esas ganas de matar al lobo, y de hacer sufrir a todo macho que se le acerque son…" "Yo sólo estoy protegiendo lo que es mío. Nadie va a quitármela, ella no se apartará de mi a menos que ese sea su deseo" "Claro, tienes razón; cuando termine el entrenamiento nuestra gatita volverá con Inuyasha, y cuando finalice la guerra regresará a su época…de todas formas nos dejará, sólo es cuestión de tiempo" el youkai se quedó mudo al reflexionar las palabras de su conciencia…era cierto, cuando Rin ya no lo necesitara se apartaría de su lado…y ¿Qué podía hacer él? ¿Cómo detenerla cuando llegara el momento? ¿Qué argumento tenía para ello? El Lord se entristeció, de nada serviría aparentar indiferencia y frialdad a su conciencia, ella lo conocía perfectamente…esta era la primera vez que demostraba realmente sus sentimientos… "Ya, ya…cambia esa cara de perrito huérfano. Puede que nos deje como puede que no, tal vez podamos convencerla para que se quede con nosotros" "¿Me puedes decir cómo demonios voy a lograr eso?" "Simple, ella misma dijo que le faltaba demostración de cariño…bien, en esa caso nosotros se lo podemos demostrar con creces ¿entiendes?" "¿Y así ella querrá quedarse conmigo?" "Exacto" "¿Y qué haré cuando deba volver a su época?" "No pienses en eso Sesshoumaru, no te amargues…todo a su tiempo, vive el día a día…y disfruta de nuestra preciosa al máximo ¿de acuerdo?" "De acuerdo" "Oye, creo que nos tardamos ¿no es hora de ir a cenar?" "Sí, claro" Sesshoumaru se disponía a salir de su habitación, cuando sintió una presencia tras la puerta.

-Entra- se escuchó la puerta abrirse –¿Qué diablos quieres?- dijo al momento de tener a su medio hermano frente a él.

-Pues, vengo a informarte que me quedaré unos días en el castillo para vigilar y proteger a mi pequeña- el Lord gruñó por lo bajo, odiaba que Inuyasha tratara a Rin como su pequeña…ella no era la pequeña de su hermano, era sólo de él.

-¿Y quién dijo que podías quedarte?-

-Bueno, este castillo era de nuestro padre, asique yo también soy heredero de sus bienes…por ende, no preciso de tu aprobación o consentimiento para instalarme temporalmente aquí ¿o sí?- habló burlonamente.

-Grrrrrrrr...-

-Además, Rin quiere que me quede. No le negarías nada a ella ¿verdad?-

-…-

-Claro que no le negarías nada. Haz cambiado Sesshoumaru- se sentó en una silla.

-No sé de qué hablas-

-Sí, claro. Por otro lado…no me gusta cómo tratas a Rin, así con tanta confianza…tampoco me gusta cómo te le acercas y la tocas…respeta su espacio, animal-

-Yo la tocaré, me acercaré a ella, y la trataré como me plazca, insecto-

-Te vas a arrepentir, maldito-

-No sé qué tanto te preocupa. Yo no vi que ella me rechazara, al parecer le gusta cómo la trato y la acaricio- habló con burla, la sangre del hanyou comenzaba a hervir.

-¡Ella no se fijaría en algo como tú, monstruo!- estaba furioso.

-Pues yo no estaría tan seguro- dijo con una sonrisa.

-Te mataré si te le acercas…feh…hasta preferiría que se fijara en Kouga antes que en ti-

-¡¡ESE MALDITO LOBO NO SE ACERCARÁ A ELLA JAMÁS!!- ahora era Sesshoumaru el que estaba furioso, con sólo la mención de ese nombre le daban ganas de transformarse en su verdadera apariencia, y destrozarlo todo.

-Hey ¿Por qué ese cambio de humor? Ahu…creo que ya sé lo que sucede, el gran Lord Sesshoumaru está completamente celoso- pronunció esa última palabra lenta y burlonamente.

-Sandeces- volvió su autocontrol.

-Sí, claro. Sesshoumaru yo sé de lo que te hablo…yo lo viví a causa del mismo lobo, pero estoy tranquilo Rin no te elegirá a ti-

-Idiota-

-Monstruo-

-Insecto-

-Bestia-

-Imbécil-

-Animal-

-Hanyou-

-Youkai-

-Ignorante-

-Solterón-

-Ja…yo he estado con muchas hembras youkais…no soy como tú que sólo estuviste con la reencarnación de la sacerdotisa humana-

-Jajajaj…habrás estado con muchas hembras youkais, y yo sólo habré estado con Kagome…pero a ninguna le demostraste amor, no sabes lo que se siente ser amado. Lo cierto es que yo tengo una esposa y un cachorro, en cambio tú sólo te tienes a ti mismo. Nadie espera con ansias tu regreso a casa…y mucho menos tienes a una esposa que te dice que te ama con todo su corazón, ni tampoco un cachorro que porta tu sangre y te admira. Asique, me siento mucho más privilegiado que tú- eso fue duro para el youkai, aunque no lo demostró se sentía fatal, le había dado un golpe bajo…pero debía aceptar que su hermano tenía razón, si seguía así jamás tendría una esposa y mucho menos un heredero…sólo pensaba en la posibilidad de que aquella que se lo diera fuera Rin. –Ahu…¿Por qué el silencio, Lord?- se volvió a burlar de él.

-Cierra la boca, híbrido. Yo no necesito a una estúpida esposa para satisfacer mis necesidades- mintió, pero no aceptaría que se sentía solo, y mucho menos que esa soledad se había disipado con la presencia de Rin, por lo menos no lo reconocería frente a Inuyasha. "TOC TOC TOC" se escuchó en la puerta.

-Adelante- dijo con voz grave.

-Mi Lord, lamento interrumpirlo…pero la cena está servida, y mi Lady los espera en la mesa-

-Gracias, Nuriko. En un momento bajamos, discúlpanos con Rin por nuestra tardanza-

-Sí, mi Lord- la youkai se retiró.

-Vámonos, Rin nos espera- ordenó el Lord unos segundos después. Ambos se dirigieron a destino sin hablar. Una vez allí, Sesshoumaru se sentó en la cabecera de la mesa, mientras que Rin ya se encontraba ubicada en el lugar de siempre; a Inuyasha n ole quedó más opción que, tomar asiento a la izquierda de su hermano. En la habitación reinaba un silencio sepulcral, nadie pronunciaba ni una sola palabra…pero Rin no aguantaría por mucho tiempo…y así fue, de un momento a otro la humana comenzó a hablar.

-Y ¿Cómo se encuentran Sango y Miroku? Inuyasha-

-Muy bien, me mandaron saludos para ti-

-Que tiernos…los extraño mucho-

-Allí todos te extrañan, Rin-

-Jajaja…ya lo creo. Y ¿Cómo se encuentran los aldeanos? –

-También extrañándote…en especial Kenshin- el Lord se sentía totalmente excluido de la conversación, parecía como si él no estuviera ahí ¿Cómo se atrevían a ignorarlo?

-Jeje…que pena- ^_^U

-Es la verdad, Rin. Él estaba perdidamente enamorado de ti- le dijo sabiendo que Sesshoumaru estallaría de celos –Recuerda que él te seguía a donde fueras, y te regalaba flores- el Lord apretó con fuerza la mandíbula para no rugir.

-Eso no tiene nada que ver. Kouga también me acompañaba a todos lados y me regalaba flores- sin saberlo, Rin había encendido más la furia del youkai.

-Pero Kenshin te quería sólo para él- pronunció Inuyasha en burla. Sesshoumaru se levantó de su asiento de un golpe, tenía el ceño fruncido y se notaba molesto.

-¿Sucede algo Sesshoumaru?- cuestionó preocupada Rin.

-…-

-¿Sesshoumaru?-

-Terminen su cena, yo me retiro- dos segundos después desapareció tras la puerta.

-¿Qué le habrá pasado?-

-A lo mejor recordó algo que lo hizo enfadar, créeme mi hermano está loco- "Por ti" pensó. Ambos continuaron con su cena charlando animadamente, sin preocuparse por la anterior reacción de Sesshoumaru, aunque Inuyasha ya sabía lo que le sucedía.

XXXXXXXXX

El Lord caminaba por su palacio con mil cosas dándole vueltas por la cabeza, ahora tenía a dos rivales que se interpondrían entre Rin y él… "Ahora se sumó este tal Kenshin" "Un momento Sesshoumaru…ese tal Kenshin es un aldeano ¿no?" "Sí" "Entonces no será problema para nosotros" "En eso tienes razón, con tan sólo mi presencia ese humano de cuarta no querrá acercarse nunca más a Rin. Pero ese lobo es conocido por hacerle frente a todo youkai que se atraviese en su camino…aunque sea de un nivel más alto, parece que no le teme a la batalla ni a la muerte" "Bien, entonces a ese sí hay que matarlo, uygg…eso quisiera si no fuera amigo de la preciosa…¿Qué haremos entonces?" "Ya pensaré en algo" "Bien".

-Mi Lord- lo interrumpió Nuriko tras de él.

-¿Qué sucede?- no podía creerlo, no había notado la presencia de la youkai por estar metido en sus pensamientos.

-Sólo vengo a avisarle que el señor Jaquen, ya ha regresado de la misión que le ordenó realizar-

-Oh…dile que venga a mi habitación inmediatamente-

-Sí, mi Lord- hizo una reverencia y se retiró. El youkai se fue a sus aposentos.

XXXXXXXXX

Un pequeño youkai verde caminaba en dirección a la habitación de su amo… "Uyygg…¿Por qué querrá verme tan pronto? Ni siquiera me dio tiempo de descansar". Una vez llegado a destino, Jaquen tocó la puerta. Se adentró en la habitación al escuchar un grave "adelante" de parte de Sesshoumaru.

-Amo bonito ¿me mandó a llamar?-

-Sí ¿Averiguaste lo que te pedí?-

-Sí Sesshoumaru-sama-

-¿Y…?-

-Pues, sin duda el que planea exterminar a los humanos es…es el Lord del Sur Radamantys- dijo con un poco de miedo.

-Con que Radamantys ¿Por qué no lo pensé antes? Él odia a los humanos más que yo- habló más para él mismo que para su sirviente.

-Eso es porque su antigua prometida lo dejó y huyó con un humano, y porque su hermano menor murió protegiendo a una humana, de la cual estaba enamorado…al igual que su padre Inutaish…- guardó silencio al ver la mirada asesina del Lord.

-¿Qué más descubriste?-

-El Lord del Sur ya está formando un ejército para acabar con aquella raza…pero…amo bonito, Radamantys-sama cree que usted lo ayudará a exterminar a los humanos. Él sabe que usted los odia y piensa que querrá vengar a su padre- "Pues está muy equivocado" pensó el Lord.

-Entiendo-

-Sesshoumaru-sama…-

-Dime-

-Usted tendrá que tomar una decisión, deberá elegir a qué bando va a apoyar-

-¿Me estás dando órdenes, Jaquen?-

-No, sólo digo que…nada, Sesshoumaru-sama-

-Me parece bien, retírate-

-Sí, amo- el pequeño youkai salió de la habitación. Sesshoumaru fijó su vista en las estrellas fuera de su ventana…ya no estaba seguro de qué hacer con respecto a su decisión, siempre pensó que apoyaría a los youkais (recuerden que es una leyenda, desde hace mucho él sabía que se formarían bandos diferentes para la guerra), pero de ser así tendría que luchar contra Rin, esto no era nada bueno…si no quería hacerle daño a la humana tendría que apoyar a su bando…pero eso significaba enterrar su orgullo y defender a esa débil raza…¿Quién diría que el Gran Sesshoumaru estaría confundido en estos momentos por una humana?... "Ya déjate de pensar tonterías…es obvio que nos uniremos a los humanos" "Yo nunca dije tal cosa" "Entonces ¿Qué? ¿Estarás en su contra y la matarás?" "No" "¿Dejarás que alguien más la mate?" "¡Jamás! Nadie le pondrá un dedo encima" "Y ¿Cómo vas a lograr eso?" "Ufff…no lo sé" "No es tan difícil Sesshoumaru" "Cre…creo q…que deberé…apoy…apoyar a los humanos, y proteger a Rin" "Así se habla, ese es mi muchacho. De esa forma le demostraremos nuestro afecto" "Idiota". El Lord se recostó en su cama y cerró sus ojos…estaba comenzando a dormirse, cuando un aroma lo distrajo…era el de Rin que se dirigía a su habitación a descansar, pero no venía sola…su medio hermano estaba con ella ¿Qué pretendía ese hanyou? No pensaba dormir con su humana en su habitación ¿verdad?. Pero su respuesta no fue la que esperaba cuando escuchó la puerta de Rin cerrarse con Inuyasha dentro. Sesshoumaru se levantó bruscamente de su cama, salió de su habitación y casi prácticamente corrió a la de Rin. Con un solo movimiento abrió la puerta y se adentró en el cuarto.

-¿Qué demonios haces en los aposentos de Rin?- preguntó molesto el Lord.

-Eso a ti no te incumbe-

-Grrrrr…insolente ¿Acaso piensas dormir aquí?- dijo al momento de ver cómo la humana acomodaba un futón para el hanyou.

-¿Y qué si duermo aquí?-

-Ni se te ocurra-

-Sesshoumaru, yo le dije que podía dormir aquí-

-Eso no me interesa, Rin-

-No te metas bestia. Ella me dejó-

-Ya, no peleen. Sesshoumaru no voy a dejar que duerma con la servidumbre-

-Exacto, y yo no voy a dormir lejos de ella, en este piso sólo hay dos habitaciones ¿en qué estabas pensando Sesshoumaru? Maldito, no te voy a dar la oportunidad para que te sobrepases con Rin-

-Basta Inuyasha, Sesshoumaru por favor entiende…él no me hará daño…déjalo dormir aquí, porfis porfis ¿si…?- la chica le hizo ojitos y le regaló una hermosa y coqueta sonrisa. Todo el cuerpo del Lord se estremeció, esa sonrisa y esos ojos esmeralda fueron demasiado para él…tenía ganas de tomarla por el rostro y comérsela a besos, pero no podía hacerlo…mejor dicho no debía hacerlo. No quería irse de ese cuarto, pero no tenía opción…su cuerpo ya estaba reaccionando, y las pulsaciones bajo su cintura serían notables pronto. La humana continuaba con su sonrisa y pestañaba muchas veces rápidamente, logrando así una seductora visión para Sesshoumaru.

-¿Siiii…?- volvió a repetir ahora con ambas manos entrelazadas y alzadas hacia su pecho en forma de súplica.

-De…de acuerdo- estaba vencido, se rendía ante Rin. A todo esto, Inuyasha no podía creerlo…su pequeña se había aprovechado de su belleza, y había seducido infantilmente a su hermano…¡Cómo había cambiado la inocente Rin!.

-¡Qué bueno! Gracias "Lord"…ahora ve a tu habitación a descansar, mañana continuaremos con mi entrenamiento- habló la chica empujándolo suavemente por la espalda hacia la salida –Que descanse, Príncipe- sonrió.

-Buenas noches, Rin- y se retiró del cuarto cerrando la puerta. Rin se volvió hacia Inuyasha.

-Bien…es hora de dormir- ambos se recostaron en sus respectivas camas.

-Rin…-

-¿Si?-

-¿Qué piensas hacer…luego de que termines el entrenamiento?-

-Pues…aún no lo sé-

-¿Quieres venir conmigo y Kagome a la aldea…o…o quieres quedarte aquí?- preguntó dudoso.

-¿A qué te refieres?-

-Me refiero al hecho de que Sesshoumaru se ha apegado mucho a ti y…-

-Eso no es cierto. Él es mi Sensei, y sólo me trata como si fuera su pupilo-

-Rin, sabes perfectamente que no trato de decir eso-

-Entonces, reitero mi pregunta ¿A qué te refieres?-

-Que no creo que…Sesshoumaru te deje ir tan fácilmente. Te lo digo, Rin…mi hermano ha cambiado, pero increíblemente lo ha hecho para bien-

-Pues en ese caso, me alegro. Ahora duérmete y deja el interrogatorio para otro día-

-Está bien. Que descanses-

-Igualmente- y ambos comenzaron a quedarse dormidos.

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Los rayos anunciando el alba se colaron por las enormes ventanas del Lord; pesadamente fue abriendo sus ojos no queriendo despertar de su placentero sueño, que obviamente la protagonista era Rin. Se sentó lentamente y alejó su platinado cabello a un lado de su oreja. Con la misma mano estrujó su flequillo y dejó escapar un sonoro suspiro… "¿Qué me pasa? Hace semanas que tengo sueños un tanto comprometedores con ella" "Pues, tu cerebro lo único que hace es proyectar nuestros deseos más anhelados" "Mmmm…y ahora tengo que ir a entrenar con la pequeña. No sé si podré contenerme después de tener tremendo sueño" "Nadie te obliga a contenerte. Además ¿Anoche no fue ella la que te coqueteaba?" "Sí, pero seguramente lo habrá hecho para que dejara en paz a Inuyasha" "Si ese hanyou no estuviera casado, lo más probable es que ahora estaría a cien metros bajo tierra" "Doscientos metros…ja" "Jajaja".

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-¡¡¡Inuyashaaaaaa!!! Levántate de una buena vez- saltaba sobre él una muy alegre Rin.

-¡¡Ya, ya!! Ya voy- decía el hanyou sentándose es su futón aún con los ojos cerrados –Rin apenas ha amanecido ¿Por qué me levantas a esta hora?- pronunció abrazándola despacio y apoyando su cabeza en uno de los hombros femeninos.

-Porque es hora de desayunar…y luego tienes que verme entrenar-

-¡¿Tan temprano?!-

-Sí- ^_^

-Pues, sí que mi hermano es exigente- el híbrido se levantó, tomó un baño, luego tomó uno ella…y ambos se dirigieron a desayunar. Una vez allí, se encontraron con el Lord ocupando su asiento habitual.

-Buenos días, Sesshoumaru- se sentó en su lugar.

-Buenos días, Rin-

-Rin, ni que fuera importante saludarlo…feh- se quejó el hanyou también tomando asiento.

-Mhp…imbécil-

-Bestia-

-¡¡Ya!! No peleen-

-Sólo porque tú lo pides- habló Inuyasha. El desayuno transcurrió normalmente…Rin e Inuyasha hablando, y Sesshoumaru guardando silencio mientras los observaba. Luego de finalizar el desayuno, los tres personajes se dirigieron hacia uno de los jardines del palacio (o castillo como más les guste…..XD. Esos jardines eran tan grandes que parecían praderas…jejej). Sesshoumaru se fue hacia una esquina, mientras que Rin se dirigió a la opuesta (claro que ya traían puesta la ropa de entrenamiento). El Lord desenvainó a Toukijin, y Rin a Suzaku y Seiryou. La batalla comenzó dos segundos después, una increíble energía podía percibirse en el ambiente. Rin era muy buena con los sables…tanto que impresionó al hanyou…tal vez ella sí podría vencerlo en algún momento. La pelea era muy rápida, no sólo el youkai utilizaba a Toukijin en combate, sino que también a su látigo dorado y sus venenosas garras; aún así no lograba dañar a Rin, pero ella tampoco a él. El enfrentamiento continuó así por un buen rato, ambos estaban muy parejos…en un momento Sesshoumaru se detuvo.

-Esto no sirve. Rin, no has progresado absolutamente nada en días. No logras hacerme ni un rasguño-

-No es mi culpa, Sesshoumaru. Yo hago todo lo que me pides en el entrenamiento-

-Mmmmm…entonces habrá que utilizar otra táctica- dijo al momento de colocar su mano sobre su barbilla en señal de pensamiento –Tú Inuyasha…ven aquí-

-¿Yo? ¿Por qué?-

-No me cuestiones, sólo obedece-

-No quiero-

-Ahgrrr…está bien, está bien. Mira, debemos atacar a Rin los dos juntos-

-¡¡¡¿Qué?!!! ¿Estás loco?-

-No, idiota. Si la acorralamos y está su vida en peligro, tal vez el espíritu de la diosa salga a relucir. Tú utiliza a Tessaiga con "Bakuryuuha" (así está escrito en la peli 3), y yo utilizaré a Toukijin con "Souryuuha"-

-¿Y si los poderes de la diosa no protegen a Rin?-

-Rin morirá-

-¿Cómo puedes estar tan tranquilo?-

-Porque sé que ella podrá utilizar los poderes de la diosa y logrará defenderse-

-Oigan…¿ustedes planean matarme?- T T

-Claro que no, pequeña. Esta es idea del burro de mi hermano. No te preocupes no dejaré que te haga daño y se regocije-

-Cállate, insecto. Rin, esta es la única forma que se me ocurre para que progreses-

-Bien, lo haré…si quieres verme muerta. Inuyasha, si me muero te doy permiso para que le patees el trasero a tu hermano por querer lastimarme. Mándale saludos a Kagome de mi parte, dile que fue la mejor amiga que he tenido en mi vida-

-OK, pequeña-

-No voy a hacerte daño, Rin. No hace falta que te despidas de nadie, no vas a morir…no exageres-

Inuyasha desenvainó a Tessaiga, Sesshoumaru a Toukijin. Ambos comenzaron a atacar ferozmente a Rin.

-¡¡¡AHHHHHH!!! ¿Acaso quieren de verdad matarme?- gritaba al momento de esquivar un ataque mortal por parte de los hermanos.

-¡No le tengas lástima, Inuyasha! Esto es por su bien- dijo Sesshoumaru aún atacándola –¡¡Ataca Rin!!- fue una orden…si bien sabía que la diosa podría salir a defenderla, aún tenía miedo que ella no soportara la energía maligna…debía de estar seguro que no se quedaría paralizada y dejaría que la mataran. Continuaron atacando y ella esquivaba y trataba de devolver los ataques, así estuvieron hasta que la acorralaron contra un árbol.

-¡¡Bakuryuuha!!- soltó su ataque con fuerza contra ella.

-¡¡Souryuuha!!- atacó al mismo tiempo Sesshoumaru. Ambos poderes se fusionaron creando una energía demoníaca sin igual, los ojos de Rin estaban llenos de temor…este era un ataque muy poderoso, no podría con él. El ataque se acercaba a ella a gran velocidad, pero para ella todo transcurría en cámara lenta. La chica creyó que ese era su momento de muerte…fallecería a manos de de los hijos de Inutaisho, ese era su fin. Rin estaba quieta como una roca, no hacía ningún movimiento esperando su muerte…la mirada de tristeza de la joven llegó a los ojos del Lord. No podía estar pasando esto ¿ella se dejaría morir sin intentar defenderse antes? Tenía que hacer algo…si no lo hacía la perdería para siempre…NO, eso no iba a permitirlo.

-¡¡¡¡¡RRIIIINNNNNN!!!!!- gritó Sesshoumaru muerto de preocupación, la humana reaccionó y lo miró a los ojos -¡Defiéndete o morirás!- era cierto, si no se defendía moriría y ella no podía morir…debía salvar a la humanidad y regresar a casa. La mirada de Rin se endureció, tomó posición de ataque…en sus ojos comenzaron a verse rastros de llamas, a su alrededor se generó un tornado, a sus sables los recorrían corrientes de agua, y el suelo comenzó a destrozarse…estaba utilizando los poderes de la diosa. La chica agitó sus sables que emanaban un inmenso poder.

-¡¡¡¡Susairyou!!!!- gritó al momento de realizar su ataque. Agitó fuertemente ambos sables contra el suelo, y una enorme energía violeta (propia de Rin) salió en dirección al ataque contrario destrozando la tierra a su paso; esta energía estaba combinada con los cuatro elementos que controlaba la diosa, la energía poseía corrientes de agua, llamaradas de fuego, remolinos de viento, al mismo tiempo que hacía que la tierra temblara. Este ataque se impactó contra el otro destruyéndolo al instante, pero el ataque de Rin no se detuvo…continuó su camino hacia los hermanos, haciendo que estos trataran de detenerlo con sus espadas…cosa que no lograron y salieron disparados hacia un árbol a 500 metros de distancia. Luego ambos cayeron al suelo con brusquedad, no podían levantarse. Una vez disipado el poder, Inuyasha y Sesshoumaru pudieron ponerse de pie muy lentamente…haciendo uso de todas sus fuerzas se acercaron a ella cubiertos por terribles y graves heridas y mucha sangre por todo su cuerpo. La humana se asustó al verlos, naturalmente ella hubiera saltado de alegría al poder despertar su poder de diosa…pero por cómo se veían los hermanos parecía que estaban cerca de la muerte.

-¿Inu…Inuyasha…Sessh…Sesshoumaru…es…están bien?-

-E…es…eso fue asombroso, Rin- el hanyou se desplomó en la hierba ya muy maltratada –Ouch…dolió bastante, pequeña. Tú que creías que no lo ibas a lograr, terminaste casi matándonos a nosotros-

-¿Te encuentras bien, Inuyasha?-

-Claro que sí…sólo muy adolorido y cansado- le sonrió.

-¿Y tú Sesshoumaru…te hice mucho daño?- la preocupación en los ojos de Rin no lo dejaron mentir por su orgullo.

-Me encuentro igual que el insecto- rió al momento de sentarse, ese movimiento provocó que apretara la mandíbula fuertemente por el dolor –Demonios, me hiciste mucho daño Rin- habló con una sonrisa –Creo que deberé cobrármelas luego, linda- finalizó con una mirada muy seductora y lasciva. Rin se sonrojó al instante…no podía evitarlo, la estaba mirando de una manera muy deseosa, además la había llamado "linda". Inuyasha estaba que no lo no podía creer…su hermano de verdad había cambiado.

-Eh…eh…como digas- estaba nerviosa, desde que el Lord se enojara por lo del tapado de piel que le obsequió Kouga…cada vez que se acercaba a ella su corazón latía apresurado, era como si le gustara que el youkai le hablara sedoso y sensual mientras la miraba con deseo (y ¿a quién no le gustaría eso?.....XD).

-Y Rin ¿Ya puedes controlar el poder?- cuestionó el hanyou. La humana no dijo nada, sólo chasqueó los dedos y una llama de fuego descansó sobre ellos, luego hizo otro movimiento con su mano y sobre su palma apareció una porción de agua, con cada uno de los movimientos que realizaba podía controlar todos los elementos. Hizo esto por unos cuantos minutos más para cerciorarse de su habilidad.

-Creo que sí puedo- ^_^

-Pues, te felicito mucho. Feh…Sesshoumaru, anda felicítala-

-Lo haré cuando la haga pagar- volvió a mirarla de esa forma deseosa.

-Vaya, vaya, vaya. Veo que mi pequeñita le ha pateado el trasero a los dos herederos de Inutaisho- dijo Eishi acercándose a ellos.

-Grrrrr…tú no te metas-

-No se enoje, príncipe- habló una youkai

-¿De qué lado estás, Nuriko?-

-Pues, del lado de mi Lady-

-Ja…muy gracioso ¬¬ -

-Bien…vamos adentro del castillo a curar sus heridas y a festejar el logro de mi pequeña-

-Ella no es nada tuyo…eres casado, Eishi-

-Sesshoumaru, la quiero como una hija…que mal pensado y que "celoso"- pronunció esta última palabra con burla.

-Grrrrr-

-Ya basta. Eishi tiene razón, vayamos adentro que me muero de hambre, el entrenamiento me ha dejado sin energías-

-Lo mismo digo- pronunció el hanyou

-Bien, mi Lady. Adentrémonos- los tres youkais, el hanyou y la humana se dirigieron hacia el castillo…al fin Rin había logrado despertar los poderes de la diosa y podía controlarlos, pero eso preocupaba al Lord…ya que si su entrenamiento finalizada…ella se iría de su lado para siempre…

Continuará……

N/A: Y bien ¿qué les pareció? No me tiren tomates…jaja. Bueno acá les dejó la conti…un vez más sorry por la tardanza…trataré de actualizar más pronto…bye.