Naturaleza femenina

Capitulo 7

-Si es que no ah llegado ya…; murmuró Yumi, mientras veía a Jim aproximarse con la revista en su puño , y con cara de pocos amigos

Tras dar un par de zancadas, se paró ante ellos, cruzado de brazos; Belpois, Stones, Della Robbia, el director quiere hablar ahora mismo con vosotros; dijo, serio. Los chicos le miraron con algo de miedo, no les llamaba así desde que se enteró de su secreto hará un par de semanas. Los tres siguieron con la cabeza gacha al orondo profesor de gimnasia hasta el despacho del director, acompañados del leve murmullo que su presencia generaba entre los alumnos. Una vez dentro, Jim les dejo con el director, mientras este miraba por la ventana , mientras Sam, ya dentro, no sabía donde meterse por la verguenza. En cuanto Jim se marchó, el director se dio la vuelta, con rostro severo, y empezó ha hablar con voz seria

-Supongo que conocéis las normas, ¿verdad?; dijo, suavemente, lo que asustó más a los chicos. Ellos asintieron lentamente

-Nada de chicos en la planta de chicas a partir de las nueve, y viceversa, a partir de las diez los fines de semana y festivos. Esa norma se creo para evitar lo que ha acabado pasando entre vosotros, chicos; dijo, severo, mientras les miraba; Debería darles vergüenza hacer lo que hicieron, no solo por saltarse las normas, eso es lo de menos, les debería dar vergüenza el echo de que , probablemente, esto fue un calentón del momento y que por vuestra irresponsabilidad, alguna de ellas se quede embarazada; dijo, aún sereno, pero con fulminante mirada. Todos bajaron la cabeza, con resignación

El director suspiro; Sabéis, tal vez no debería decirles esto, pero yo también hice esto de joven , el acostarme con mi pareja ; dijo, mientras se ponía enfrente de ellos, mientras los jóvenes le miraban incrédulos;
No me miréis así, todos sabemos que no solo dormisteis; les dijo, cerrando ligeramente los ojos; Yo la amaba, pero me dejo por otro a la primea de cambio…a lo que quiero llegar es que lo que habéis echo no deberías haberlo echo hasta dentro de unos cuantos años, cuando la relación este más estable, no quiero decir que esperéis al matrimonio, pero el sexo a vuestra edad es peligroso, no solo por las ETS, sino por algo peor y que os condiciona toda la vida; les dijo, ya no tan severo, sino con mirada triste; Eso fue lo que trajo a Elizabeth al mundo, un polvo, en teoría, sin compromiso; dijo, triste. Los cuatro le miraron entre incrédulos y asustados; Su madre era una cualquiera, al principio yo no lo sabía, pero me enteré ya tarde, a los nueve meses me dio un paquete, un bebe, y se fue sin siquiera decir adiós. Desde entonces yo críe a esa niña, hasta lo que veis ahora; dijo, mirando un retrato de su hija; ¿Entendéis lo que quiero decir con mis palabras?; dijo, recuperando su fría mirada. Los cuatro asintieron

El director asintió; Perfecto, como no hay pruebas de que hayáis mantenido relaciones sexuales, aunque todos sepamos que las hubo, no os expulsaré, pero nadie os quitará el tener que pasar durante los próximos dos meses de cuatro a diez en la biblioteca estudiando, a ver si así se os pasan las ganas; dijo, mientras se sentaba en su sillón.

Los cuatro chicos salieron del despacho, al menos no fue tan grabe como pensaron en un principio, creían que los iban a expulsar. Una vez seguros de que estaban fuera de vista de cualquiera, suspiraron, con fuerza y sonrieron

-Este es el peor rato que he pasado en mi vida; dijo Jeremy, mientras se sentaba en una de las sillas de secretaría

-Desde luego quien diría que el director sería tan benevolente con nosotros; siguió Odd, mientras se ponía a su lado

-Ahora nos tocará los dos siguientes meses unas súper entretenidas tardes en la biblioteca con Jimbo; se quejó Sam, sentada en el suelo con las manos en la barbilla, y haciendo un mohín

-Agradece que no os hayan expulsado, mejor; habló Yumi, escoltado por Ulrich a su derecha, mientras sonreía; Por vuestras caras deduzco que ha ido mejor de lo esperado, ¿verdad?; dijo ella, mientras se sentaba junto a ellos

-Desde luego, nos ha castigado teniendo que ir a la biblioteca de cuatro a diez durante dos meses; dijo Odd; Tienes razón, por suerte no nos expulsó

-Me alegro; dijo ella, mientras abrazaba a Aelita por la espalda.

-Las tardes de los próximos dos veces van a ser épicas, todo el día en la biblioteca; se quejó Sam, haciendo un mohín

-Tranqui princesa, ya veras como pasar las tardes con Jimbo no es tan malo; dijo Odd, alegre. Ella alzó una ceja

-¿Y como pretendes que una tarde con ese tipo sea entretenida?; preguntó ella, sin demasiada confianza. Él sonrió; Porque en cuanto pase una hora se quedará frito sentado en el sillón, y podremos entretenernos con lo que sea, siempre ha sido así; dijo el muchacho. Ella solo rodó los ojos; ¿Ese es tu gran plan?; dijo ella; Podríais aprovechar para estudiar; dijo Ulrich; Lo necesitareis si no queréis ir con varias asignaturas a las recuperaciones de Junio; dijo, mientras les miraba. Ambos se miraron por un par de instantes; Nah, prefiero morirme de aburrimiento ha estar toda la tarde estudiando; dijeron ambos casi a la vez. Todos rodaron los ojos por eso

-En fin, después de las clases, vendrá Jimbo a recogeros, más vale que os deis prisa para entonces; dijo William, mientras el grupo se movía para ir a clase. Durante la caminata, pudieron notar como los alumnos seguían mirándoles cada vez que pasaban , y murmurando a sus espaldas, lo que puso muy nerviosos a los chicos, hasta que se metieron en clase. Durante las horas siguientes, no faltaron las bromas acerca de lo que pasó , insinuaciones a Aelita sobre que tal era Jeremy en la cama, y viceversa por parte de los compañeros varones al rubio. El mismo cantar fue para Sam y Odd, que, al contario que la otra pareja, se mostraba más natural hacia todo eso, claro que guardando los secretillos de sus candentes encuentros. Tras las horas lectivas, y tal como dijo William, Jimbo apareció puntual en la puerta del comedor, donde esperó a los cuatro para empezar a cumplir diligentemente su castigo

-Muy bien chicos; dijo Jim, ya en la biblioteca; Las normas son claras, nada de móviles, ni ordenadores ni notitas , solo podréis leer un libro, o estudiar, lo que prefiráis. Y ahora en silencio para no molestar al resto; dijo, sentándose, y vigilando que se cumpliera con lo dicho. Cada chico se sentó, por orden de Jim, a un lado de la mesa, sin poder establecer comunicación con el de al lado, pues estaban cada uno en las esquinas. El tedio empezó a invadirles, y, al contrario que las predicciones de Odd, Jim no se quedó frito a la hora, lo cual hizo que el muchacho gimiera de impotencia

-Siempre tiene que quedarse dormido menos hoy, maldita sea…; se quejó, con la cabeza entre los brazos y apoyada en la mesa.

Alzó la vista para ver que hacían sus compañeros de condena. Jeremy se entretenía con una monedita en la mesa, pero sin hacer casi ruido, Aelita en una posición parecida a la suya y Sam…no sabía que hacía pues tenía las manos bajo la mesa. Asegurándose de que Jim no miraba, bajó la cabeza por debajo de la mesa, para encontrarse lo último que se esperaba de ninguno de los cuatro en aquellas circunstancias…Sam masturbándose. Tenia los pantys bajados, lo suficiente para poder meterse los dedos, pero lo suficiente para pasar inadvertida. Lo parecía estar disfrutando, porque soltaba unos muy disimulados gemidos, y su sexo estaba considerablemente mojado por la excitación.

Al ver eso, Odd se dio contra la mesa, pero el sonido del golpe no fue suficiente para alertar a nadie, demasiados ensimismados consigo mismo como para notar nada. Susurrando, le reprendió

-¿Qué puñetas haces masturbándote en la biblioteca ,quieres que te expulsen definitivamente?; le espetó, rojo

-Reconoce que es muy excitante la idea Oddy; dijo ella con otro susurro, y con una sonrisilla pícara

-Ni excitante ni leches, te estás jugando estar en Kadick o no; le respondió, procurando no levantar la voz

-Lo que pasa es que estas celoso por que yo puedo aliviarme y tu no; le dijo, con otra sonrisilla. Y si, aunque le cueste admitirlo, ver a su novia haciendo eso le había encendido como si se tratara de una cerilla, y la erección bajo sus pantalones empezaba a dolerle

-Esa no es la cuestión; le dijo, serio; Creo que debes ser ninfomanía o algo

-Y a mucha honra; le respondió, alzando un poco la voz

-Callaos; les dijo Jim, desde el oto lado, mientras miraba una revista de sumo

Ambos le miraron un par de instantes, para seguir con su conversación clandestina

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Mientras estos cuatro se aburrían en la biblioteca, Ulrich y Yumi estaban de cita por la tarde, hablando mientras iban al cine

-¿Cómo crees que lo deben estar pasando?; preguntó Yumi. Ulrich se encogió de hombros; Deben estar aburridos, como si les estuviera viendo; dijo, con algo de pena; Es una suerte que el director fuera compasivos con ellos, sobre todo con Lita, de no ser por eso, es posible que todo el pastel se descubriera

-Desde luego

-Pero ahora nos toca divertirnos a nosotros, ¿Qué peli quieres ver?; dijo Ulrich de repente con una sonrisa, haciéndola reír; Tenemos ante nosotros a toda la cartelera, tu solo decide; dijo con una ligera reverencia. Ella se quedó mirando las distintas películas mientras avanzaban por la cola; Veamos esa; dijo, señalando a una. Ulrich suspiro, cogió la única película romántica de las que presentaban, aunque no le importaba, así aprovechaba y le daba un par de besos a su princesa aprovechando lo oscuro de la sala…de repente negó insistentemente para quitarse esa nefasta idea, Ya empiezo a pensar como Odd, me están influenciando sus ideas, pensó, mientras sonreía para no preocuparla

-Venga, vamos entonces a por las entradas; dijo, sacando la cartera. Tras pagar a medias, por insistencia de Yumi, entraron a la sala. Se sentaron en la última fila de la sala para estar más cómodos. Se fijaron en que estaban solos en la sala, apenas un par de personas varios asientos más alante. Yumi sonrió con picardía al darse cuenta de eso, y empezó a masajearle la entrepierna a Ulrich. El chico dio un respingo al notarlo, mientras notaba la mano de Yumi moviendo por sus pantalones.

-¿Qué haces?; gimió él, mirando a todos lados con ansia. Ella sonrió otra vez, dándole un beso; Tranquilo tigre, que no nos van a pillar; respondió, mientras le masajeaba la longitud, para empezar a chuparla con la boca, haciendo gruñir a Ulrich en el proceso, al mismo tiempo que él le masajeaba a los pechos

-Si, así…si; gimió ella, con una mano en su propio sexo; Móntame aquí mismo, Ulrich; pidió ella, mientras saliva chorreaba de la boca. Ulrich pareció dudar

-¿Estas segura?; preguntó él, mientras la miraba. Ella asintió, mientras se colocaba a horcajadas en su cadera, con las piernas sobre las del chico, mientras empezaba a rebotar, sin prisa pero sin pausa

-Si…si….más al fondo, si ….; gimió ella, a medida que el ritmo aumentaba cada vez más, mientras sus pechos rebotaban sobre la cara del chico, que empezó a lamerlos

-Yumi….no voy a aguantar más…; gimió él, mientras la ayudaba con el movimiento con sus manos. Ella asintió; Córrete dentro Ulrich, no importa….; gimió, mientras seguía l ritmo. Apenas unos segundos después, él libero su semilla en el interior de ella, mientras ella misma suspiraba dando unos últimos rebotes para correse también.

-Uff, no podía aguatar más la tensión…; dijo Yumi, dejándose caer en su asiento, mientras se subía los pantalones

-¿Tenia que ser aquí obligatoriamente, Yumes?; preguntó, abrochándose los pantalones. Ella sonrió; Desde luego, desde que Odd lo dijo la última vez, no podía aguantar las ganas de hacerlo aquí; dijo, melosa

-Para serte sincero, yo también sentía morbo de hacerlo aquí, y por culpa de Odd también; rió , mientras se reposicionaba en su sitio. Ella también rió

-Venga, a ver lo que queda de película y…; Ulrich paró de hablar cuando las luces se pusieron funcionar y vieron en la pantalla el inicio de los créditos; Oh; dijo simplemente, haciendo reír de nuevo a Yumi

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Mientras, en la biblioteca, Odd y Sam seguían discutiendo, en susurros por supuesto, lo que se debía hacer y no en una biblioteca, sobretodo tras el lío en el que se metieron. Mientras, Aelita, ojeaba un librito de mitología clásica , mientras Jeremy la miraba de reojo

-¿Qué lees?; le preguntó curioso. Ella le mostró la portada; Por lo que leo, la mitología clásica es muy interesante

-La verdad es que si….; suspiró. Ella le miró extrañada; ¿Estas bien, Jeremy?; preguntó ella. Él sintió; Pensaba que siento lo que te ha pasado, apenas llevas n mes en el mundo, y casi consigo que te expulsen y…; fue cortado cuando ella le besó dulcemente; No pasa nada Jeremy, en parte fue mi culpa por dormir contigo; dijo ella; ¿Crees que la gente dirá algo?; preguntó ella. Él ladeó la cabeza, pensativo; Si no dijeron nada raro antes, en clase, dudo mucho que lo digan ahora; respondió. Ella sonrió; Muchas gracias, Jeremy; dijo, mientras posaba una mano sobre la de él, mientras sonreía.

-Si es por traerte a la Tierra, no es problema, lo haría otra vez de ser necesario; aseguró, poniendo frente contra frente; Tu eres la persona que más amo, jamás permitiría que te pasara nada malo; aseguró, dandole un pequeño beso; Te amo y siempre te amaré, mucho más allá de lo físico, Aelita

Ella soltó un par de lagrimitas al oír esa declaración, y se le lanzó a abrazarle, mientras sollozaba; Yo….yo….también e amo, Jeremy, es lo más bonito que me han dicho nunca; lloró

-Shhh,shhh; él intentaba calmarla, pero esa palabras la trastocaron mucho, haciéndola llorar y mucho, y Jim, al oírla, alzó su cabezota

-¿Le ocurre algo a Aelita, Jeremy?; preguntó, alarmado. Ella sacó la cabeza del pecho de Jeremy, y, enjuagándose una lagrima, le tranquilizó; No Jim, solo que estoy enamorada de un chico fantástico; dijo ella, aún con la garganta echa un nudo

-Si crees que así vas a enternecerme y libraros del castigo; dijo, con mirada seria; No lo has logrado, nada puede aplacar en corazón de hierro del gran Jim; dijo, dándose un golpe en el pecho, pero con demasiada fuerza, provocándole una tos. Todos ahogaron una risita

-Jim ; dijo una voz tras él. Cuando se dio la vuelta, allí estaba el director, con una ligera sonrisa; Veo que lo que dijiste de ellos es realidad; dijo, dando un paso hacia ellos

Alita y Jeremy le miraron con curiosidad; Jim me dijo que vosotros dos os queréis mucho, pero un amor que va más allá del físico, y llegando a amar a la otra persona por lo que cerealmente, por su alma. Eso es algo que se ve muy pocas veces en jóvenes, y me alegra comprobar que ese es vuestro caso, chicos; dijo, dándoles una palmada a cada uno

-¿Qué significa eso, señor?; le preguntó Aelita. Él sonrió; Creo que es porque me estoy haciendo un blando, pero os levanto el castigo a vosotros dos, chicos; dijo. Amos abrieron los ojos mucho, bastante contentos por lo dicho el director; Sin embargo; siguió, haciéndoles parar; Tendréis que hacer servicios en la escuela, como fregar las clases tras el horario lectivo , o ordenar el gimnasio después de las clases; acabó, mientras se marchaba. Ambos suspiraron

-En fin, es mejor que quedarse aquí toda la tarde; suspiró Jeremy, sentándose

-Desde luego, al menos haremos algo entretenido que estar aquí sentados sin hacer nada; murmuró Aelita, sentándose a su lado. Odd y Sam les miraron con celos

-No es justo que el dire os levante a vosotros el castigo y a nosotros no; dijo Odd, algo enfadado

-Es verdad, hemos estado aquí sentados toda la tarde aburriéndonos como ostras; se quejó Sam

-Oh vamos Sam, si tu has estado masturbando todo el rato, y Odd no lo hizo porque cantaba mucho; les susurro Jeremy, acercándoseles. Ambos se pusieron rojos

-Cuando te diste cuenta; le respondió Sam, algo roja

-Cuando empezasteis a discutir hace cinco minutos; dijo, dándole un par de toques a su reloj. Ambos suspiraron

Estuvieron la hora que quedaba para acabar el castigo, pues el director acabó volviendo , y les dijo a Odd y a Sam que el horario en la biblioteca duraría hasta las nueve y no hasta las diez, para así que ambos tuvieran tiempo de cenar.

Todo el grupo se sentó a cenar en la mesa de siempre, mientras hablaban

-¿Qué tal, chicos?; preguntaron a la vez Ulrich y Yumi, mientras volvían del cine

-Mejor de lo que pensábamos, el director nos dijo a nosotros; dijo Aelita, mientras se señalaba a ella y a Jeremy; que haremos servicios la escuela en vez de quedarnos en la biblioteca todo el día; dijo, contenta

-¿Y a vosotros nada?; preguntó Ulrich a los otros dos

-Nos dijo que en vez de cuatro a diez, sería de cuatro a nueve, al menos nos rebajó un poco la condena; contestó Odd

Me alegro; dijo Ulrich; Nosotros nos fuimos al cine, estuvimos viendo una pelicula de amor; dijo, sonriente, mientras le tomaba al mano a Yumi. Los cuatro rieron un poco; Venga Romeo, ¿Cuánto tardaste en tirártela en el cine?; les preguntó Odd. Ambos se sonrojaron rápidamente, haciéndoles reír más aún

-Pues una media hora, más o menos; respondió, tras echar cuentas. Yumi, haciéndose la ofendida, le dio un juguetón golpe en el hombro, llamándole pervertido

-Pero si empezaste tu; se quejó, haciéndose , él también, el ofendido

-Si, pero pudiste haberme parado; le respondió

-¿Y dejarte sin la maravillosa experiencia,? Ni en broma, princesa; le respondió casi riendo Ulrich, para estalla en carcajadas ante su mirada sonrojada, sabiéndose ganador de ese jueguito que llevaba haciendo con Yumi dese hacia tanto

Tras cenar , cada uno se fue a su cuarto. Jeremy acompañó a Aelita al suyo para darle las buenas noches. Cuando iba a hablar, ella le dio un beso, y le puso una cosa en la mano, para entrar corriendo al cuarto. Aturdido, Jeremy se fijó en lo que ella le dio. Era u CD junto a una nota. Decidió que lo lería en su cuarto. Una vez allí, leyó la notita.

-"Para que te entretengas mientras no podamos hacerlo juntos"; leyó, en un susurro. Imaginándose que podía ser, metió el CD en su ordenador. Aparecía un único video. En el, aparecía Aelita masturbándose, y gimiendo su nombre. Jeremy sonrió

-Así que esto fue lo que hiciste antes, ¿eh?

El chico decidió que ese video no necesario, y sí se lo hizo saber a ella vía gmail. Su única respuesta fu un carita feliz. El chico volvió a sonreiré, mientras se iba a la cama, pero con una erección importante; Ya me desquitaré como conviene cuando este lio acabe, y segiuro que será genial, no por nada dicen que la privación es causa de apetito; dijo, mientras se tumbaba en la cama

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A pesar de que sus compañeros eran más tranquilos, no así Sam y Odd, que se pusieron al tema nada más escapar , y asegurándose esa vez de que nadie les pillaba.

Odd empezó msajaeandole los pechos, mientras Sam gemía de placer. Casi instintivamente, ambos se quitaron las ropas, y, con el culo em pompa, Sam le puso su trasero a Odd casi en la cara

-Venga Odd….;gimió ella, con el sexo ya húmedo de la excitación. Obediente, Odd, introdujo su longitud en ella, haciéndola gemir, y aventándola contra la pared, pero sin hacerle daño a la chica

-¡Si…si…si Odd, así más fuerte, más !; gimió Sam, mientras el chico la empotraba contra la pared, mientras seguía un ritmo rapidísimo

-Sam…no…no aguanto más…; gruó Odd, que empezaba a notar como estaba culminando

-Si…correte dentro de mi….si; gimió ella, mientras apretaba más aún el ritmo subiendo y bajando sus caderas, estallando pocos segundos después en un orgasmo.

Tras descansar un minuto, ella rió; ¿Te dejé calentito antes en la biblioteca, eh?; dijo ella, dulce. Odd solo gruñó; Lo tomare como un si, cuelo; dijo, dándole un beso; Y ahora me voy, antes de que la liemos de nuevo; dijo, saliendo por la puerta, y corriendo silenciosamente.

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Y otro capitulo más. Se que en este capitulo ha habido poco lemon, pero se solucionará en el siguiente, en el que pasaremos directamente después del castigo, y donde meteré los juegos de rol. Es ero que os haya gustado el capitulo, comentad, decid lo que pensáis y lo que mejoraríais o cambiaríais, y, como siempre, que la imaginación os acompañe.