Resumen: Naruto, Gaara, Neji, Kiba, Sai, Shikamaru, Kankuro, Chouji, Rock Lee y hasta Kakashi e Itachi… la harán de cupidos. ¿Cuál es el reto? Poner a Sasuke celoso. ¿La meta? Sakura, un plan ideal aprueba de fallas. "Amor sin celos no lo dan los cielos" ¡He regresado!

Disclaimer: Naruto no me pertenece a mí, porpiedad de Masashi Kishimoto-sama.

Nota:

Sin más preámbulos, espero disfruten del querido obsequio hacia todos ustedes que está realizado con todo mi esfuerzo y poco tiempo. Le dejo un pequeño mensaje al finalizar el capítulo.

LAMENTO LA DEMORA, DISCULPENME.

Aclaraciones:

"Sasuke Uchiha" Inner de Sakura.

Pensamientos, recuerdos de personajes y futuro (cursiva)

********************* Cambio de escena.

¡Un escritor se alimenta de sus lectores!... Envíen sus opiniones y lo que no les guste, siéntanse con toda confianza. ¡ESPERO SUS REVIEWS!

¡Se abre el telón!

PREVIO AL CAPITULO:

Ese es un día que pensó nunca podría llegar a pasar y es que últimamente se estaba volviendo loco en esa aldea con tanta gente estúpida según él.

- Deja de quejarte tanto – La miró de reojo.

- Tsk.

- Estas actuando como lo hace Naruto – Su rostro denotaba pura seriedad.

- Hmp - ¡Se atrevía a compararlo con Naruto! ¿Y por qué no le estás reclamando?

¿Desde cuando acá era ella quien lo regañaba? Pero ni su hermano tenía esa facultad del cual ella gozaba, ¿Quién se creía que era? Gruñéndole a los cuatros vientos y con esos pensamientos, seguía sin ser capaz de hacer señales para callarla. Era algo del cual ella solo podía gozar sin que lo supiera, porque claro, no tenía pensado ir a decirle que era la única persona en ese absurdo mundo que podía ponerse a su altura, regañarlo y sobre todo pegarle. ¡Pegarle! Llevaba mas de media hora gruñéndole a toda persona que se cruzaba en su camino, maldiciendo a todos sus "compañeros" y tratando de ahogar en su mente los regaños que salían de la boca de su compañera de trabajo. ¿Por qué cojones no le decía que se callara? ¿Por qué demonios no se iba y la dejaba como hacía con Naruto y los demás? Unas tremendas ganas de callarla a …

Simplemente no podía silenciarla, ¿por que? Se hacía una y otra vez aquella pregunta vez sin ganas de querer llegar a una conclusión que podría asustarle, porque sí, estaba asustado, pero nadie se enteraría.

- Ya Sasuke-kun, en verdad no fue nada – Ni su tono calmado logró amainar el enojo.

- Si claro, nada – Murmuro sin ganas.

- Berrinche.

- Cállate – Le corto el chico ladeando el rostro para que ella no pudiera notar sus mejillas sonrosadas. ¡Sasuke Uchiha sonrosado! ¡Por Kami nadie estaba ahí para grabar el momento! Sus mejillas le ardían levemente y no sabía el porque. ¿Qué le estaba ocurriendo? Que el supiera en sus anteriores exámenes médicos había salido perfectamente. ¿Se estaba enfermando? Quizá juntarse tanto con Naruto y aquellos…

- ¿Me vas a prestar atención?

- Lo siento – Respondió inconscientemente.

- No te preocupes…

¿Eso que había dicho era acaso una disculpa? ¿Desde cuando un Uchiha era alguien de disculpas? El recordaba haberlo hecho pocas veces en su vida, las podía contar fácilmente con los dedos, en específico con los de una mano. Y aquí estaba haciéndolo con ella desde la mañana, cinco disculpas en total.

- … Y no importa que tampoco me prestes atención como ahorita Sasuke-kun – Terminó por decir ella con pesadumbre.

- Lo siento.

Si hasta parecía un jodido mandilón.

- ¿Qué tienes el día de hoy? – Sintió sus manos depositarse sobre su rostro - ¿Estás enfermo? Noto que el color de tu piel está un poco rojo. ¿Qué síntomas tienes? Puede ser una nueva enfermedad.

Y de nuevo la voz de ella se fue alejando poco a poco.

¿Enfermo? Quizá si fuera verdad eso, si, eso tenía que ser. Aunque muy en el fondo sabía que solamente se quería rebajar a creer la mentira mas acorde a la ocasión y así poder ignorar lo obvio. ¿Qué obvio? … De eso no quería hablar ahora, por que según el, no había nada obvio aquí.

- ¿Sasuke-kun?

- Hn.

- Gracias por acompañarme hasta el hospital – La miro serio y observo como ella le sonreía.

Era verdad, la había seguido hasta el lugar. Desde que habían salido juntos del teatro, con ambas manos dentro de sus bolsillos, se situó junto a ella caminando mientras iba sumido en sus pensamientos. Pensamientos que solo rondaban en los sucesos de aquel día y los cuales la tenían a ella como protagonista.

- No fue nada.

- ¿No fue nada? – Le pregunto con ojos bien abiertos - ¿Seguro que estas bien el día de hoy?

No podía contestarle eso porque el tampoco lo sabía. Lo mas probable era que no, se encogió de hombros.

- Si - Ella le miraba con curiosidad tratando de encontrar algo fuera de lo común – Estoy bien.

- Creo que lo de hoy fue demasiado, desde un principio no estaba de acuerdo, pero Tsunade-sama me logró convencer – Murmuraba la chica sobándose la quijada de manera pensativa.

- Tsunade – Los ojos se le entrecerraron con rencor. Esa vieja loca…

- Me tengo que ir – Su rosto se giró para mirarle con el ceño fruncido, esa idea no le agradaba para nada – Sai termino con una pierna rota y tengo que hacerle un chequeo.

Maldito Sai... Por él que el desgraciado se muriera primero de dolor.

- Te acompaño – Aquellas palabras salieron de su boca sin antes pensarlas.

¡¿Por qué demonios se estaba comportando así?! Decía cosas a la ligera, no pensaba bien lo que hacía, últimamente estaba siendo más impulsivo de lo que el baka de Naruto era.

- ¿Es… Estás seguro? – Pudo notar que si él encontraba extraña su forma de actuar, ella estaba aún peor.

- Claro.

- Pero tengo que checar también a Gaara, Neji…

- Ya entendí – Un dolor le estaba comenzando a taladrar su cabeza – No importa – Resignado, así era como se sentía, pues sabía que aun así terminaría en el hospital con ella. A su lado.

- Está bien – La chica todavía no se lo creía – Vamos entonces.

La brisa le atrajo con lentitud el perfume de su cabello. Respiro tomándose el tiempo necesario para aceptar lo que estaba haciendo para cerciorarse a donde se estaba metiendo y para maquinar como le haría para que Sai terminara con las dos piernas rotas el día de hoy, ese mal nacido se lo debía. Suspirando la miro para emprender junto a ella la caminata hacia el interior del hospital.

- Te sigo – Le susurro mientras acomodaba un mechón de su cabello detrás de la oreja.

Porque no había caso pensar en hacer algo o no, en tomarse tanto tiempo para una decisión buena o mala, al fin de cuentas aquí estaba con ella acompañándola desde la mañana. ¿Y había pensado en aquello? Claro que no, lo único que Sasuke Uchiha ese día sabía era que se sentía jodidamente bien aquel día, con ella a su lado, eso era algo que solo Sakura Haruno le hacía sentir sin proponérselo.

Sonrió al notar como ella se quedaba parada sin saber qué hacer y con las mejillas sonrosadas mientras se tocaba el mechón que él había movido.

- Molestia.


Los nuevos Cupidos de Konoha

By:

Rubí U.

Capitulo Cuatro: Fase Numero 6, "La Hokage y los siete ANBUS de la hoja"

"Los celos solo son la puerta hacia lo que en verdad uno comienza a sentir y se niega a creer"

- El sol brillaba en su esplendor, las orquídeas florecían gracias al inicio de la primavera en aquella aldea. Las personas mantenían su rutina diaria, por todas las calles se podía mirar como las…

- Mmm… Neji – Interrumpieron.

- Tsk – El nombrado alzo su vista del libreto que mantenía en manos para ver al peli-plata.

– Tienes que poner emoción en el dialogo, tu voz suena…

- ¡Pareces que vas al velorio de la vieja ´ ttebayo!

- Naruto deja de decir tonterías – Le recrimino el sensei.

- ¡Pero si es la verdad! – Se quejó el rubio – Neji dice todo horrible, me hubieran puesto a mi – Dijo cruzándose de brazos.

- Tsk, me parece excelente – El oji-perla le dio gustoso el librito – Naruto eres el nuevo narrador, felicidades.

- ¡Soy el nuevo narrador! – Chillo emocionado lanzando el dialogo por los aires ajeno a la cara de terror que mantenía su sensei – Esta actividad de memoria me gusta mucho Kakashi-sensei.

- Esto es sumamente ridículo – Los ojos de Gaara se cerraron con cansancio – Nos vemos como unos idiotas practicando la memoria mientras leemos ese libreto – Comentó entrecerrando los ojos.

- Hn – Shikamaru se rascaba la barbilla.

- Creo que así nos hemos estado viendo desde hace unas semanas – Le contestó Chouji con una sonrisa – Hemos roto el record de estar haciendo cosas tontas últimamente.

- Bah, es divertido – La sonrisa de Sai dejó a todos con cara de pocos amigos.

- No tiene nada de divertido.

- No seas pesimista Neji – Todos miraron como la Hokage se encontraba mirándolos desde el marco de la ventana con una sonrisilla. ¿En qué momento había llegado la vieja? Posiblemente ese era el pensamiento que cruzaba por la mente del rubio.

- Tsunade-sama – Dijo Kakashi-sensei con una inclinación de cabeza – Ya tenemos todo preparado.

- Es bueno escuchar eso, son los únicos que faltan en el recinto del centro – Comentó mientras se miraba las uñas.

- ¿Hay un evento en la aldea? – Pregunto Kiba con interés.

- ¿Evento? – Preguntó la rubia confundida - ¿Cómo? ¿No les has dicho nada de todo esto Kakashi?

- Oh por kami – susurro Gaara mirando como el sensei comenzaba a sudar.

- Esa práctica de memoria es una vil mentira de Kakashi – La rubia de pechos voluptuosos lo miro de manera vengativa – Ustedes serán partícipe de la obra que Konoha dará esta tarde en el recinto teatral.

- Aaaaa - Dijo Neji intentando no creer sus palabras.

- ¡Pero no sé lo que tengo que decir! – Chillo Kiba asustado – Tengo que aprenderme mi dialogo y las poses. No me he puesto mi mascarilla…

- Imbécil, eres un maldito árbol – Le dijo Shikamaru rodando los ojos.

- Estoy nervioso, nunca he actuado en público – Dijo Sai con manos sudorosas – Siempre lo hago en mi casa solo o cuando me baño, pero no en público.

- Eh, creo que eso es información que no queríamos saber amigo – Le palmeo la espalda Kankuro.

- ¿Entonces usted piensa que actuaremos en una obra ahorita en la tarde en donde todo Konoha nos podrá ver? – Cuestionó Shikamaru comenzando a entender que no era una broma.

- Así será – Respondió la Hokage agarrando el papeleo postrado en el sillón a su lado.

- Tsk, mínimo sólo nos verán los de la aldea – Murmuró Gaara con una sonrisa macabra hacía Shikamaru que indignado le miraba.

- Eh, puede que haya extendido la invitación a todas las aldeas existentes – Comentó la rubia silbando como si nada.

- ¡¿Qué?! – Chilló Kankuro - ¿Toda Suna está invitado?

- Exacto.

- ¡Toma esa Gaara! - La boca abierta de todos denotaba el asombro de ver al Nara golpear la espalda del pelirrojo de manera vengativa.

- ¡Tengo que hacer mis gárgaras!

- ¡¿Quién me va a maquillar?!

- Hn, qué problemático.

- Para esto, ¿Cómo se llama la obra?

- Buena pregunta mi querido Kiba – El aludido tragó grueso al ver la mirada inquisidora de la Hokage. No debió de haber preguntado eso – la obra se llama "La Hokage y los siete ANBUS de la hoja"

- Vieja ¿no crees que estás pasada de edad para actuar?

- ¡Cállate Naruto!

- Ese nombre me suena familiar – Se rascó la barbilla Sai - ¿Quién será el protagonista?

- Tú.

- ¿En serio?

- Ni de coña… - Dijo Kiba mirando a Sai asustado – Él con trabajo y sabe sonreír ¡No va a poder hacer nada! ¡Abortemos!

- ¿Y yo qué voy a hacer? – Preguntó Naruto emocionado.

- Este…. – la Hokage miró preocupada al sensei.

- Naruto, serás el que reparta los folletos de la obra – Dijo Kakashi palmeando su hombro – Es el mejor papel de todos y serás más protagonista que Sai, te encargas de que todos vayan, sin público no hay obra - Ojalá el rubio se creyera tal mentira, rogaba el sensei. Ese diablo de cabellera rubia podría generar una revolución y arruinar todo.

- ¡Eso es lo mejor 'ttebayo! – Por la frente del peli-plata se resbaló una gotita de incredulidad. A veces Naruto le asombraba con su ingenuidad. Prometía ya no engañarlo de nuevo, se sentía una basura.

Nah, si lo engañaba era por su bien y el de todos. Sí señor.

Esa cosa le molestaba de sobre manera. Alzaba sus brazos y las mangas cortas le lastimaban en ambos lados, la tela se le pegaba a su vientre y la tira que se ajustaba por debajo de su pecho le daba mala espina, pareciera que en cualquier momento iba a romperse.

¡Nos vemos genial Shannaro!

- Nos vemos como… - Un chiflido a sus espaldas la interrumpió.

- ¡Sakura te ves hermosa!

Se giró para encontrarse con sus dos compañeras de frente. Ino la miraba con una sonrisa pervertida mientras que la pobre de Hinata parecía arder frente a una fogata, su roja cara explotaría dentro de poco.

- No saldré con esto puesto – Les dijo con una mueca.

- ¡Pero te queda a la perfección! – Celebro la rubia - ¿Verdad que si Hinata?

- Cla.. Claro, te queda bien – La chica se abanicaba la cara con ambas manos.

- Además haces a la perfección tu papel frentona, quien hubiera dicho que el escote de Tsunade-sama en ti se vería tan bien – Alago su amiga – Aunque necesitas un poco de ayuda ahí.

- ¿De qué estás..?

- ¡Tenemos que levantar esto! – El grito de Sakura se escuchó por todo el lugar. Las manos de Ino la exploraban por todo su pecho – Yo pienso que podemos meter un poco de papel por aquí.

-I… ¡Ino! – Chilló Hinata al ver como la rubia agarraba papel y lo hacía bolita para metérselo a Sakura en la parte frontal de su pecho.

- ¡Cerda!

- ¡Por Kami sí parecen reales! – Se auto-felicito la Yamanaka – Debería especializarme en esto – Dijo mientras se secaba una lagrima con un pañuelo. Sakura se miraba al espejo con la boca abierta, en esos momentos tenía la pechonalidad que su maestra. Lástima que la pudiera tener sólo cuando tuviera un bebé, esos pechos eran de otro planeta.

- ¡Primera llamada! ¡Todos, esta es la primera llamada!

La voz de Itachi les llego desde fuera. Se miraron entre sí nerviosas, Temari y Ten Ten ya habían estado listas minutos antes y se encontraban en sus puestos. En la parte exterior todos estaban movilizándose para terminar los últimos detalles, al parecer la mayoría de los aldeanos se habían tomado precisamente ese día libre, pues la sala estaba llena. Y no sólo los de Konoha se encontraban ahí. Daba la casualidad que hasta los AMBU se la estaban pasando de maravilla.

- ¡Sakura-chan!

La pelirrosa sonrío al ver como sus amigos se acercaban a ella ya dentro de sus disfraces. Naruto tenía un montón de papeles en sus manos, le tembló el labio al pensar qué era lo que le tocaba hacer al rubio. Su mirada se quedó observando a Sasuke enfundado en un traje de satín en conjunto con una capa y una espada atada a su cintura.

- Hola Naruto – Correspondió al saludo de su amigo.

- Ne Sakura – chan me tocó dar los folletos para la obra ¿A que no es lo más importante de todo?

- Lo es – Le dijo con una sonrisa al ver la ingenuidad brillar en los ojos de su rubio amigo.

- Esto es tonto, no saldré vestido como este intento de disfraz – Decía el Uchiha con molestia – Me veo gordo – Murmuro quedito, nadie lo escucho.

- Excelente, Sai eres el nuevo príncipe que besará a la princesa – La Hokage puso énfasis en el "besará" de manera malévola. Todo iba bien.

- Hn.

- ¡¿Besar?! – Chillo la pelirrosa sofocada.

- Tengo que informarme sobre el proceso de acercamiento a una mujer para poder besarla y hacerla feliz – Sai murmuraba con una mano en su barbilla mientras agarraba un libro en la otra, libro que se titulaba "mil maneras de hacer feliz a una mujer". Ino a su lado lo miraba entusiasmada, ese libro que había comprado hace una semana estaba sirviendo y ella lo comprobaría.

- Y yo dije que no sería el narrador – Se quejó igual Neji manteniendo el libreto en manos.

- ¡Yo seré el narrador ´ttebayo!

- ¡No Naruto! ¡Tú ya tienes tu papel y termina de entregar esos folletos!

- Pero quiero ser el Narrador Kakashi-sensei ¡No es justo! – Uzumaki

- No Naruto, tu no…

- Erase una vez en la aldea oculta de la hoja…

- ¡Mierda, todos a sus puestos!

- ¡¿Dónde está mi disfraz?!

- Sakura, tu no besaras a nadie.

- ¿Eh?

¿Acaso ese susurro por parte de Sasuke había sido obra de su imaginación?

- Cerda te tengo una propuesta – Se giró curiosa para ver como su amiga le miraba con malicia.

- Después de que el mal fuera eliminado de la aldea por los mejores, inigualables, fuertes, perfectos, poderosos…

- ¡Naruto!

- … Oe Kakashi le quitas la diversión – Se escuchó por el altavoz y el público rio negando con la cabeza – Continuando, después de que el mal fuera eliminado de la aldea por los 7 mejores AMBU de Konoha con la ayuda del príncipe, todos se dirigieron a la torre más alta para poder despertar a la Hokage.

En el escenario se podría ver claramente como Itachi tirado en el suelo derramaba pintura roja por todos lados. Gaara y Kankuro ambos vestidos con sus respectivas máscaras y ropa, comenzaron a recoger sus armas. Neji asombrosamente lloraba por haber tenido la victoria, mientras que Kiba junto con Akamaru lo consolaban sin saber qué hacer, Kakashi en cubierto a un lado del escenario, con una diadema para comunicarse y el guion en mano, no sabía cómo contestarle a las miradas de desesperación que el Inuzuka le mandaba. Lee brincaba por todos lados con su típico traje verde, su máscara y una banda atada en la frente con el lema "La fuerza del amor ganando". Chouji aventaba al público rosas con dramatismo mientras que Shikamaru intentaba detenerlo sin victoria. ¿Y el príncipe? Sai parado en medio de toda esa escena continuaba leyendo el libro.

- Caminaron por horas, días, semanas y años….

- ¡Narutooo! – Se escuchó de nuevo el grito del sensei.

- Bueno, caminaron por horas hasta llegar a la torre más alta de la aldea. Los 7 AMBUS animaron al príncipe para poder entrar y así despertar a la Hokage y juntos reinar la aldea de Konoha.

Las luces se apagaron, comenzaron a encenderse de manera tenue nuevamente demostrando otro escenario. Parecía ser una habitación enorme de piedra con una cama en medio cubierta por un dosel. El reflector la iluminó, el público se interesó y Sai salió a escena.

- He esperado tanto tiempo, he pasado tantas cosas para poder llegar hasta ti, mi querida reina – La mirada que dirigía a la cama mientras caminaba era de sentimentalismo, una lágrima rodó por su mejilla y las mujeres entre el público gritaron a coro emocionadas.

- Diablos es bueno – Murmuró Kiba asombrado tras bambalinas.

- Peleé contra el hombre más tenebroso de los tiempos para juntar mi vida con la tuya – Sai se había hincado ante la cama – El público se mantenía callado, expetante – Y ahora estoy aquí contigo y no me lo creo – Sai corrió el dosel para poder ver a la persona que besaría. Su rosto denotó sorpresa y la gente enmudeció.

- Oh por Kami – Gaara apretaba la manga de Shikamaru con emoción.

- Te amo y te amaré por siempre, quiero que seas mi novia, mi esposa y juntos criemos hijos…

- Eso no lo dice el guion – Dijo Kakashi confundido mirando a Sai que estaba metido en su papel.

- Hn.

- Sé mía, mi reina – Susurró Sai con seriedad, los reflectores seguían iluminándolo haciendo ver sus ojos cristalinos llenos de emoción contenida. Había esperado tanto este momento, sabía que ella lo estaba escuchando – Se mía, hoy, mañana y por siempre. Se inclinó sin vacilar y besó a la chica que se encontraba acostada en la cama.

- ¡Kyaaaaa! – El público estaba sombrado, algunos lloraban y otros ahogaban un sonido de sombro al ver que el beso se había vuelto pasional y esos dos parecían no querer despegarse, porque sí, la Hokage que se suponía estar dormida se aferraba con fuerza a Sai.

- ¡Yo lo voy a matar! – El Sharingan brillaba en todo su explendor y el menor de los Uchiha sin pensarlo se lanzó contra el chico pálido que seguía besando a Sakura. SU Sakura.

- ¡OH! – Gritó el público al cartel que Kiba tenía puesto en alto.

- ¡Aleja tus manos de ella! – Gritó con fuerza Sasuke propinándole un golpe fuerte a Sai que salió volando unos metros.

- Demonios esto se está poniendo bueno – Susurro interesado Neji comiendo palomitas.

- ¡Ella es mía! – Respondió Sai levantándose.

- ¡OH! – Volvió a exclamar el público ante el cartel que Kiba había vuelto a alzar. Tks, una ayudadita motivacional a esos dos no les vendría mal.

- ¡Estás loco! ¡Aléjate de ella! – Sasuke volvió a atacar y Sai se defendió con todo lo que tenía. Tres halcones volaron hacía el Uchiha.

- ¡No puede ser!

- ¡Los dos pelean por ella!

- ¡¿Quién va a ganar?!

Vitoreaba el público ante el cartel que el Inuzuka mantenía elevado con el lema de "Asombro".

- ¡Hagan sus apuestas!, ¿Quién ganará? – Se escuchaba entre el público.

- Dame 3 número para el príncipe romántico – Kankuro le ofreció 3 papelitos mientras seguía cargando una caja llena de ellos y en la mano mantenía el dinero recaudado.

- ¡Yo quiero 5 para el Uchiha!

- Esto me está preocupando – Dijo Itachi enfundado todavía en su traje y observado como los dos chicos peleaban en el escenario.

- Bah – Respondió la Hokage – ¡Lee trae más palomitas! – Gruñó

- Tenga Tsunade-sama.

- ¡¿Sakura?! – Todos gritaron asombrados al ver parada entre ellos a la pelirrosa con un par de palomitas en mano.

- Si tú estás aquí ¿Quién besó a Sai? – Neji ya se estaba preocupando.

- ¡Te dije que ella es mía! ¡No tienes el derecho de besarla así! – Sasuke le proporcionó a Sai un puñetazo.

- ¡Si lo tengo porque ella es mi chica!

- ¡Vamos Sasuke tú puedes! – Se escuchó la voz de Naruto por el altavoz - ¡Tú igual Sai dale con todo! ¡No se dejen..!

- ¡Uzumaki deja ese micrófono!

- ¡Eso dolió Kakas…! – Se escuchó como le quitaban el altavoz al rubio.

El público no sabía si reír o seguir asombrados por la pelea que todavía seguía frente a ellos. ¿Qué clase de obra era esa? En el recinto había gran revuelto y todos, sin exceptuar el chico que pudiera vender palomitas, estaban inmersos en lo que pasaba frente a ellos. La cosa había dado un giro inesperado hasta para los mismos actores.

- ¡Claro que no! ¡Ella no es de nadie! – La gente ahogó una exclamación de asombro al ver los dos iris rojos brillar y lanzar con un puñetazo a Sai lo más lejos que pudo – Aléjate - Advirtió y decidido camino a la cama. Ahora su mirada irradiaba enojo e indignación. ¿Cómo pudo hacer eso ella? ¡Y frente a toda esa gente! Qué descaro, ¿No le daba vergüenza? Se una prestigiosa médico ninja y demostrarse ante la aldea así. Negando con la cabeza alejaba todos esos pensamientos.

- ¡Oe Sasuke espera! – No le hizo caso al grito de su hermano y destapó el dosel de la cama.

Se quedó estático.

Dejó de respirar por unos segundos.

Su mirada ahora era de total confusión.

- ¡¿Ino?! – La rubia acostada le saludo nerviosa al verlo. Rezaba a Kami que no la matara en esos momentos.

- Creo que no es a mí a quien buscas – Miro en dirección a donde la chica le señalaba y pudo distinguir a la pelirrosa entre todos sus compañeros, comiendo palomitas y mirándolo asombrada.

- Tsk – La cara de Sasuke era inmutable.

- Uchiha, ella es mía – Se giró a mirar como Sai camina hacia él con calma al darse cuenta que ya había visto a la Yamanaka. Lo miró entrecerrando los ojos comenzando a sospechar.

- ¡Awww! – Vitoreó el público mientras Kiba alzaba otro cartel con la palabra "Ternura" escrito en el.

- ¡Mi príncipe! – Ino salió de la cama para tirarse a los brazos del pintor con total felicidad.

Y ahí es donde la vida de Sasuke Uchiha terminó.

- ¡Qué buena obra!

- ¡El amor siempre sale victorioso!

- ¿Entonces no tenía un amante? – Preguntaba un señor a su esposa.

- ¡¿Quién ganó la pelea?!

- ¡Hey, exijo mi dinero! – Kankuro tragó grueso desde su escondite al ver cómo la gente revoloteaba desde sus asientos. Las mujeres en el recinto miraban enternecidas como Sai e Ino seguían abrazados mirándose y derrochando amor, mientras que Sasuke asqueado se había alejado de ellos.

- ¡Démosle un aplauso a todos! – La gente vitoreó al ver a la Hokage salir de un costado del escenario.

- Todo estuvo demasiado cardiaco – Decía Neji agarrándose el pecho de manera dramática al momento que sus demás amigos le seguían al escenario para los agradecimientos – No me esperaba todo esto.

- Neji, amigo te estamos perdiendo.

- Tsk, problemático.

- ¡Gracias 'ttebayo! ¡Todo fue para ustedes! – El rubio lloriqueaba recibiendo las distintas flores que el público les tiraba.

- Are, are… ¿Todo bien? – Preguntó Itachi con una sonrisita.

- Cállate – Gruñó el menor de los hermanos tratando de quitar el brazo de su hermano que descansaba en su hombro.

- ¡Sai, amigo! – Kiba llamó la atención de todos - ¡Eres un actor de primera! Ya hasta tienes a tu sequito de seguidoras – El pintor miró sin entender al grupo de chicas que gritaban y lo señalaban con ojos de corazones.

- Tendré que investigar de esto – Murmuró consternado.

- Estuvo increíble, me había quedado sin aire, pero seguí besándolo, me estaba poniendo caliente y… - Los chicos vieron como las chicas se alejaban escuchando a Ino contar su escena romántica.

- ¡Qué pillo eres Sai!

- ¡Necesitas darnos unas clases!

- Mínimo alguien terminó con pareja hoy – Todos miraron a Sasuke al escuchar lo dicho por Kankuro.

- Hmp.

- No te preocupes Sasuke-kun, no es como si fuera a besar a Sakura-chan – El aludido entrecerró los ojos al escuchar el sufijo que Sai le ponía a la chica. Al parecer el romperle una pierna hace rato no le había bastado, quizá podrían ser las dos. Una sonrisa apareció en el rostro del menor de los Uchiha – Pero en estos momentos necesito sus cuidados.

Todos miraron caminar de manera chueca a Sai hacía la pelirrosa para murmurarle cosas al oído a lo que ella asentía con una sonrisa sonrojada.

- Tsk – Por sobre su cadáver dejaba que esos dos estuvieran solos.

- No estuvo tan mal esto – Dijo Gaara suspirando, al fin un día no tan cardiaco.

- ¡Que pongan otra fecha!

- ¡¿Cuándo es la otra función?!

- ¡Mi querida aldea no se preocupen! – Todos miraron como Kakashi intentaba quitarle el altavoz a la Hokage sin victoria, eso no era nada bueno - ¡La obra de hoy será presentada en invierno con una gira por todas las aldeas!

- ¡¿Nani?!

- ¡Tendremos "La Hokage y los 7 AMBUS de la hoja" para mucho todavía!

- ¡¿Nani?!

- Oh no, eso sí que no – Decía Neji sobándose el puente de la nariz.

- ¡¿Seguiré siendo el narrador?! – Gritaba entusiasmado el rubio - ¡Eso es genial 'ttebayo! ¡Podríamos igual hacer una continuación donde…!

- ¡Naruto cállate!


Su taza humeaba de vapor. Aspiró el olor a café recién hecho y una sonrisa afloró en su rostro. Amaba la época de invierno, los copos caer y las vacaciones que se planeaban en esas fechas eran suficiente para ella. Era ya una tradición desde aquella vez, hace años. Era el viaje que todos sus amigos mantenían planeado todo el año, el viaje que con aprobación del Hokage para que todos pudieran asistir se realizaba con esmero y devoción. Ahogó una carcajada al recordar el anuncio de Naruto ayer ante la junta que esperaba la falta de estadía por el Hokage por dos semanas no perturbara el buen manejo de la aldea, ya que Shikamaru de igual manera lo acompañaría, al igual que Sai, Lee, Ino, Kiba, Ten Ten, Gaara, Neji, Temari….

Y todo había comenzado con esa ridícula idea de la obra.

- Recuerdos.

Su murmuro terminó por romperse al son del viento que golpeteó la ventana del cuarto. Acomodó de mejor manera sus pies bajó la gruesa manta que cubría su cuerpo de la cintura para abajo y a acarició con nostalgia el libro que mantenía en su regazo tomando un sorbo a su café.

- Hn – Giró su rostro al sentir movimiento a su lado - ¿Desde cuándo estás despierta?

- Hace poco – Dijo con cariño y algo de mentira - ¿Quieres café?

- ¿Sigues viendo el mismo libro? – Le contestó con otra pregunta.

- Es imposible no verlo – Sonrió.

- Me trae demasiados recuerdos, y no buenos que digamos – Sus miradas se conectaron y pudo ver que a pesar del comentario en sus ojos había diversión y en su cara comenzaba a aflorar una pequeña y sutil sonrisa.

- Eres todo un caso Sasuke-kun.

- Y tú toda una llorona Sakura – Respondió al ver sus lágrimas y sonrisa.


A MIS LECTORES:

Sé que una disculpa no basta para todo el tiempo de ausencia que me di. Entre tantas cosas no pude continuar el capítulo que tenía escrito en mi computadora desde hace meses. Pero los mensajes de ustedes me estuvieron llegando. Los reviews, mensajes personales, sus agregados a favoritos entre otras notificaciones me impidieron dejar la historia inconclusa. Les pido una sincera disculpa y espero haberles sacado una enorme risa en el transcurso del capítulo. No dejaré la historia sin terminar, lo prometo y por favor dejen sus mensajes para saber su opinión y sus lindas palabras.

Los quiero mucho, de corazón. Desde donde quiera que me lean, les mando mis mejores vibras y ánimo.

Los he extrañado enormemente.

¡Cuídense mucho!

Atte: Rubí U.