Korea, año 1991
A las afueras de un humilde templo Koreano, una mujer cubierta por una manta negra llamaba a la puerta
- Rápido… por favor abran rápido…
La mujer no dejaba de dar golpes desesperados, implorando que alguien llegara en su auxilio, siendo que además, un bulto pequeño estaba en su brazo derecho
Dentro del templo, un anciano sacerdote budista caminaba sin ninguna prisa por el jardín
Era un martes trece de noviembre del año 1991, y el era el encargado ese día de limpiar el enorme jardín que el lugar poseía, muy a su pesar, ya que el día no podía ser más frió, sorpresivamente la noche anterior había nevado y ahora aquel jardín tan lleno de vida era un congelador de plantas secas
La mujer fuera del sitio tenía los ojos abiertos con horror, no podía ser, no podía jamás decírselo a nadie, necesitaba ayuda y la última persona que quizás pudiera ayudarle era un sacerdote
- ¡¡Auxilio!! – Grito la joven mujer con mucha más fuerza, y entonces aquel sacerdote si escucho los tremendos golpes en la puerta principal, corriendo hacia el sitio para ayudar a la persona
El sacerdote no demoro en llegar hasta la enorme puerta de madera, pero no pudo abrirla al instante
Sus hundidos ojos negros miraron entonces con horror como una afilada daga se clavaba en la puerta, logrando atravesar unos cuantos centímetros, y luego desaparecer mientras que un tumulto de sangre se esparcía en el suelo
Sin pensar en su propia seguridad el hombre abrió la puerta para encontrarse con una mujer tirada en el suelo, a quien no pudo calcularle más de veintidós años, una mujer joven que estaba perforada del estomago hasta la garganta, todo en menos de un minuto en que el anciano había demorado en abrir la puerta
Pero era demasiado tarde, la mujer que segundos antes había estado pidiendo ayuda, ahora estaba muerta
Viseras, sangre y lágrimas era lo único que había en el sitio, el olor a muerte en carne propia…
El sacerdote no podía salir aun del shock emocional, cuando el llanto de una criatura que yacía en el piso le hizo regresar a la realidad
Una criatura peculiar, casi mutante, pues una niña normal, no podía tener en lugar de su brazo derecho una daga llena de sangre…
Episodio VI
KUNAI
Época actual
Año 2009
Una joven de ojos verdes que usaba ropa de miko se arrodillo frente a la cama de Sakura Kinomoto para estar a la altura de esta y poder tomar su mano con la suya, mientras la llevaba hasta su frente y cerraba sus ojos
- Anne san… - dijo en tono a penas audible – Lo siento tanto
Paso unos segundos en silencio, pero no demasiado, si no actuaba de inmediato sabia bien que… no lo haría, así que llevando su mano hacia su busto vendado tomo un pequeño frasquito, sujetando luego, cuidadosamente a Sakura de su nuca – Es la cicuta, una muerte dichosa para una profesora de filosofía, recuerdas… Sócrates murió asi… - Menciono la joven con seriedad mientras dirigía el frasco hasta la altura de la boca de Sakura Kinomoto
Pero su hora de morir no había llegado, ya que Toki no confiaba demasiado en la joven chica, y al abrir la puerta y observar la extraña situación en que se encontraba con Sakura, se dio cuenta de que sus dudas eran justificadas, pues al parecer, quien decía ser la hermana menor de Sakura… estaba intentando asesinarla!
- ¿Qué demonios estas haciendo?
La chica de ojos verdes frunció el ceño, mientras Toki comenzó a gritar muy alarmada
- ¡¡Auxilio, guardias!! – Grito Toki y un montón de gente armada del consejo llegaron con velocidad para atrapar a quien hubiera osado en irrumpir en la habitación de Sakura
Pero la joven de cabello negro era veloz, ni siquiera había terminado de hablar Toki cuando ella desapareció por la ventana
La joven en vez de bajar había subido por el techo del hospital con la habilidad de un felino, desapareciendo su presencia para que no pudieran seguirle, pero al llegar al techo, alguien le esperaba
- Kunai… - dijo Syaoran con expresión seria
Ella le miro con gran odio en sus ojos verdes
- Espero que estés listo para morir Syaoran Li… - dijo mientras su brazo derecho se transformaba en una filosa daga y se colocaba en posición de ataque
Abalanzándose con velocidad hacia él, dio una estocada que él joven evito con la misma agilidad
- Basta – Advirtió el joven chino con evidente molestia – Estoy cansado de tu actitud
- No lo entiendes… - Dijo sin perder de vista sus movimientos, mirándolo con celo y odio – ¡¡Jamás voy a perdonarte!! ¡¡Maldito asesino tu eres el responsable del estado de mi hermana!!
En su segundo intento de matar a su oponente, este detuvo la daga con ambas manos, pese a que del filo del arma empezó a caer un hilo de sangre, Syaoran Li la seguía deteniendo con fuerza
- No me interesa lo que pienses mientras respetes la vida de Sakura!…
Dijo avanzando ante el odio en los ojos de Kunai que por obvias razones no era tan fuerte físicamente como el y esa era una gran desventaja ante su adversario
- Tengo que matarla… - Dijo con firmeza, pero en los ojos de Syaoran Li había encendido una llama, más que de odio, de un gran temor que tenia demasiado arraigado en su alma
- Te mataría yo primero si llegas a volver a tocar uno solo de sus cabellos Kunai, no me retes
La joven apretó los dientes con mucho odio, pero los guardias del consejo llegaron al sitio, y la chica se vio rodeada por más de sesenta hombres que sabía bien que no podría vencer
Y hay supo que la batalla estaba perdida, hubiera deseado escapar, pero habría sido una estupidez estando rodeada de tanta gente y sobre todo, teniendo en cuenta que Syaoran Li la tenia sujeta de su arma, que pese a estar lastimando su mano izquierda, no dejaba de sostener
Sin más los guardias le atraparon ante su reticencia y el líder del consejo hechicero ordeno
- Enciérrenla, luego decidiré que haré con ella
Antes de que los guardias se llevaran a la joven, esta grito con ímpetu
- ¡¡Yo no fui quien la mate!!, ¡¡La habías sentenciado a muerte mucho antes de conocerme maldito!!, ¡¡Toda la vida estaré detrás de ti Syaoran Li!!
Él joven sabia que en cierta forma era cierto, tendría que tomar medidas drásticas con ella…
- ¡Kunai ha vuelto! – Dijo Tomoyo con gran sorpresa ante lo que Meiling le contaba por teléfono
- La situación es delicada Tomoyo, al parecer ella trato de asesinar a Sakura
La presión de Tomoyo bajo con velocidad haciéndola palidecer ante lo que escuchaba
Para ella, Kunai no era una mala persona, la conocía desde hacia casi un año y sabia bien lo mucho que ella admiraba a Sakura
- ¿Pero Sakura esta bien?, ¿cierto? – Dijo de inmediato pensando en el bienestar de su prima – Por favor dime que no logro hacerlo
- Descuida Tomoyo, afortunadamente una de las enfermeras estaba en el sitio y logro impedir que la tocara, luego llegamos Syaoran y yo y no se exactamente como paso pero… - Dijo Meiling temblando intrínsecamente - Syaoran esta muy molesto
- Muy comprensible – Acepto ella pese a que estimaba a la joven – Meiling, ¿Dónde puedo encontrar a Kunai?...
Dos horas después,Tomoyo llego a la celda, donde después de una audiencia con Syaoran este le dio la oportunidad de ver a la joven de ojos verdes
- Kunai…
Dijo ella ingresando al sitio ante la mirada triste de la joven
- Tomoyo… ¿Qué haces aquí? – pregunto intrigada
- Lo mismo debería preguntarte yo, no es un sitio muy recomendable para una persona tan joven
Kunai a la fecha tenia diecisiete años, pero a ella eso le importaba muy poco
- ¿Intentaste matar a Sakura… Kunai?, ¿Por qué?
- Hubiera preferido eliminarlo a él, merecía morir…
- Kunai!…
- Pero prefiero verlo sufrir como el maldito animal rastrero que se atrevió a causar el estado de mi hermana
Tomoyo suspiro sentándose a su lado en la pequeña y oscura celda, mirando las facciones molestas y dolidas de la joven de ojos verdes, unos ojos tan parecidos y tan diferentes a los de Sakura Kinomoto
- Estoy de acuerdo en que Syaoran hizo mal al enviarte de regreso a Korea, pero por otro lado… - Dijo mirándola severamente – Se que tubo razones muy justificables, como la de esta mañana por ejemplo
Kunai frunció el ceño, estaba harta de tener que dar explicaciones, pero sabía que el problema apenas empezaba y nadie estaría de acuerdo con ella
Estaba sola, como antes de conocer a Sakura, asi que debía acostumbrarse, ella no iba a volver…
Año 1991, 13 de noviembre…
Fuera del templo Koreano, el anciano sacerdote Gü Yin hablaba con la policía local de lo ocurrido con la mujer que media hora atrás había tocado desesperadamente la puerta
- Es impresionante la manera en que esta mujer fue agredida, esta seguro de que no vio nada en tan poco tiempo?
- Por supuesto que no – Repuso el hombre de edad con seriedad - Simplemente estaba esa mujer hay tirada sobre el suelo llena de sangre, si hubiera escuchado unos cuantos segundos antes
- Va decirme ahora que una persona agrede a una mujer joven y escapa en cuestión de segundos? – Pregunto levantando una ceja el oficial en señal de desconfianza, pues no le creía nada
- No se que cosa la mato – Reafirmo el sacerdote – Eso fue todo lo que dije
- Escúcheme bien anciano – Dijo el oficial con aires de superioridad – La autopsia arrojara resultados sobre el material con que esta mujer fue asesinada, el sitio y hasta quizás muestras de adn, pero si usted accede a colaborar podríamos hacer las cosas menos complicadas para…
- ¡Sacerdote Gü Jin!, ¡que alegría verlo! – Dijo un segundo oficial acercándose al sitio – ¿Se encuentra usted bien? – Pregunto algo preocupado
- Si oficial, descuide, quien haya echo esto no venia obviamente por mi
Sin dejarle más oportunidad al primer oficial, este segundo se encargo de todas las averiguaciones y demás, siendo que el conocía al anciano y muy querido sacerdote por todos en el pueblo, no había dudado nunca de su palabra ni podría discutirla, todos hay sabían que Gü Jin era la persona más respetable.
Cuando todo el operativo parecía haber terminado, y el ultimo hombre se iba a marchar del sitio, un llanto de bebe se dejo escuchar
Un llanto muy inoportuno
- ¿Escucho bien?, suena como el llanto de una criatura
Gü Jin no se inmuto si quiera cuando dijo con tranquilidad
- Estamos cuidando ahora a uno de los sobrinos de un recién ingresado sacerdote, solo será por unos días
- Ya veo, bien muchas gracias otra vez y disculpe las molestias
El hombre finalmente se marcho y Gü Jin cerro la puerta principal con rapidez dirigiéndose hasta la sala principal del templo, donde siete hombres tenían en el centro del sitio al pequeño bebe… ¿aparentemente normal?
- La daga desapareció unos minutos después de que la encontró y esta se transformo en su mano – Anuncio un joven aprendiz con evidente miedo hacia la criatura que estaba sobre un futon en el piso – Pero maestro, ¿porque no les dijo nada de este ser?
- Porque no les corresponde a la policía hacerse cargo – Dijo con seriedad avanzando hacia el bebe y tomándolo en brazos ante el asombro y temor de todos – Este ser vino a nosotros por alguna poderosa razón y es nuestra responsabilidad hacernos cargo
- Tenga cuidado… - Dijo uno de sus compañeros mirando con desconfianza – Podría atacarlo como hizo con su madre
- No estamos seguros de lo que paso hay – Repuso Gü Jin, - Así que ninguno de ustedes se haga ideas raras en la cabeza, esta criatura es humana, y tan indefensa como cualquier niño de su edad, así que dejen de comportarse de ese modo
No muy convencidos, pero obedientemente los sacerdotes asintieron, ya que la palabra de Gü Jin pesaba demasiado, y todos confiaban en su buen criterio, en quien no confiaban realmente era en la niña, que Gü Jin con una sonrisa en los labios sostenía casi cariñosamente
- De ahora en adelante te quedaras con nosotros, tu nombre será Kunai
Año 2009, época actual
En Japón, las cosas no iban mejorando para Li Syaoran
Había comprendido que las cosas más insólitas y difíciles habrían de pasarle en la vida, y aun así lo había aceptado porque sabía que lo merecía
Pero, por otro lado, que Sakura Kinomoto siguiera pagando por sus propios errores no estaba a discusión, y ahora en vez de tenerse que preocupar solo por la salud de Sakura, también tendría que preocuparse más por quien quisiera acercarse a ella con mal intencionados propósitos
Y Syaoran, para su maldición, conocía de buena fuente que no solo se remitían a Kunai, la vida de Sakura siempre había estado en latente peligro, pero nunca como ahora
Un joven de ojos azules entro estrepitosamente a la habitación de Sakura Kinomoto sacándolo de sus pensamientos y arrebatándole de sus manos su pelota antiestrés…
- Necesitamos hablar
- Eres un idiota – Respondió impulsado por su dolor y algo molesto por la resaca
Fye con falsa sonrisa se sentó al lado izquierdo de Sakura, mientras el jefe del clan Li permanecía sentado al lado derecho de la joven, cuando Fye apretó la pequeña pelota de Syaoran en sus manos con una mirada bastante seria…
- Lamento lo ocurrido con Kunai…
- ¿En serio?, no lo parece, de hecho se de buena fuente que te importa un bledo lo de Sakura y su salud… - Dijo con mirada severa, pero Fye no se molesto en lo absoluto, su mirada solo tenia pesar y tristeza
- Te recuerdo que fue en parte tu culpa el que decidiera irme, y cuando volví… Sakura ya estaba así, no pude hacer mucho luego de eso
- Debiste quedarte – Repuso Syaoran furioso – Prometiste ante la tumba de Lead Clow que la protegerías de cualquier cosa que pudiera pasarle y huiste sin decir nada, cuando más te necesitaba…
Fye reacciono por fin ante el hiriente comentario exaltándose y dejando su asiento para decir con furia
- Fuiste tu el que me prohibió decirle la verdad cuando podíamos salvarla, advertirla de que su destino ya estaba marcado, si me hubieras permitido hablar con ella…
Syaoran se dirigió hacia el alto hombre mirándolo con toda la intención de golpearlo, e incluso atreviéndose a tomarlo del cuello de su camisa
- ¡Maldita sea! Estaba sufriendo, sufría demasiado y tu solo ibas a empeorar la situación si hablabas
Fye sostuvo la mirada furiosa de Syaoran con una seria, la verdad, es que ante las circunstancias habían olvidado que aun estaban dentro del hospital donde estaba internada Sakura, hasta que Fye se obligo a recordarlo al escuchar uno de los aparatos que median los latidos del corazón de la joven
- Esto ya no arreglara nada, aunque empecemos a pelear, la situación de Sakura no cambiara…
Pero Syaoran estaba tan tentado a golpearle, que con dificultad y con temblor en las manos lo soltó lentamente, tratando de enfocarse en que Fye en verdad tenia razón, aunque ambos se pusieran a pelear como dos niños nada de eso cambiaria los hechos
Fye los había abandonado tiempo antes de que Sakura quedara en coma, había desaparecido sin despedirse de nadie, y con la última persona que había entablado conversación había sido con Syaoran
Luego de lo ocurrido con Sakura, Fye había regresado, pero todo ya era inútil, cuando debía haberla protegido había escapado, porque en el fondo, no podía soportar ver el dolor en los ojos de Sakura y sin que ella supiera el porque.
Ahora la culpa tanto para Syaoran como para Fye era demasiada, pero no podían cambiar lo sucedido y ninguno de los dos podía saber quien había tenido la razón
Ambos volvieron a tomar sus asientos respectivos, y Syaoran dijo con tono neutro
- Pensé que no volveríamos a verte después de la última vez, tu mismo dijiste que el caso estaba perdido sin Sakura
. Quizás me equivoque, quiero pensar que así fue, y no pienso marcharme hasta que ella despierte o…
Fye no termino la frase, aunque era obvia la repuesta
- Gracias – Musito débilmente el joven de ojos castaños teniendo su mirada fija en la chica - Se que Sakura apreciaría mucho esto si estuviera conciente, no sabes cuanto te quería
- Sakura siempre fue una persona muy noble, tanto como para quedarse con la custodia de una chica desconocida – Dijo Fye pensando en Kunai – No puedo creer que allá intentado matarla
- Esa niña fue desde siempre un gran dolor de cabeza – Decía Syaoran con el ceño fruncido – Nunca dejare de lamentarme el haberla traído a vivir a Japón
- Desde siempre te llevaste mal con ella, aunque no puedes negar que quiere mucho a Sakura, son prácticamente hermanas
Syaoran suspiro molesto pasándose una mano por su cabello, mientras Fye lo observaba con curiosidad
- ¿Qué piensas hacer con Kunai?...
- No lo se, lo único que se, es que no volverá a acercarse a ella… - Termino de decir mientras veía el rostro pálido de Sakura
Año 2008, 25 de junio…
Un joven apuesto de ojos azules terminaba de arreglar unas cosas por teléfono mientras un hombre de edad avanzada ingresaba en la sala trayendo consigo una bandeja de te caliente y galletas
El chico termino aprobando lo dicho por teléfono y colgando para llevarse entonces una galletita en forma de estrella a la boca
- Mmm, deliciosas como de costumbre – Dijo sentándose en su amplio sofá delante del escritorio y subiendo los pies en este mientras Takami lo miraba con curiosidad
- Al parecer no ha desistido sobre su idea rara de quedarse viviendo en Japón, ¿cierto?
- Debo encontrar… respuestas sobre mi pasado – Dijo como única respuesta
- Pero señor Fye, ¿Por qué hasta este momento ha concertado una cita con Syaoran Li?
- Es un tipo bastante ocupado, incluso no esta en la ciudad, al parecer llegara en dos días, tubo algo importante que hacer según me dijeron
- Imagino que si, después de todo no por nada le gano al señor Sumeragi en la contienda, por cierto, ¿sabia que dentro de esta también se encontró por un leve tiempo Sakura Kinomoto?
Comento Takami, dejando algo sorprendido a Fye
- ¿Quién es Sakura Kinomoto?
- La nueva dueña de las cartas de Clow, bisnieta de Logan Amamia, hija de Nadeshko Kinomoto
- Bisnieta de Logan Amamia, ¡increíble!, ese hombre es toda una leyenda para la magia, parece una chica muy singular por lo que me has contado
- Esta en boca de todo el consejo – Repuso Takimi muy bien informado – Se ha vuelto prácticamente una autoridad importante gracias a su trabajo con lo de la captura de las cartas oscuras, y por lo que se comenta, es novia de Syaoran Li
- Tenia que ser demasiado bueno para que fuera real – Dijo Fye con mucha seriedad llevándose una mano a su mentón
- ¿Qué cosa? – Indago Takami curioso
- ¡Que fuera todo eso y no fuera soltera!… - Dijo recuperando el animo – Empezaba a creer que mi destino era encontrar a una bellísima joven a la cual debiera amar y proteger
- Si… claro – Dijo Takami con gotitas de sudor sobre su nuca, aunque conocía desde hacia mucho tiempo al señor D. Flowright, nunca dejaba de sorprenderlo con comentarios como ese
Época actual, año 2009
Tomoyo y Kunai seguían aun en la celda en silencio incomodo, pues Tomoyo esperaba aun la explicación que Kunai pudiera darle acerca de lo ocurrido con Sakura
- Tomoyo, lo sabes bien, ¿no? – Dijo finalmente la chica de ojos verdes
La joven de ojos azules medito unos segundos
- Preferiría escucharlo de tus labios
- Porque quieren seguirla teniendo así, esta sufriendo – Exclamo ella triste y molesta – Era preferible que muriera, yo solo deseo lo mejor para ella
Tomoyo miro la gran preocupación por su amiga, todos estaban preocupados por Sakura, pero cada uno lo expresaba de diferente forma
- Si mataba a Sakura, podría liberar a su cuerpo y su alma del sufrimiento de tener que enfrentar su realidad, yo misma que no he tenido una vida muy buena, admito que ha sido mejor que la de ella, y eso es ¡demasiado!…
Tomoyo esbozo una sonrisa y luego dijo
- ¿Y que hay de la voluntad de Sakura?
- ¿Su voluntad?
Tomoyo asintió y siguió diciendo
- Es verdad, a Sakura le han pasado de las peores cosas en la vida que un ser humano pueda vivir, pero sigue viva… - dijo observando con desmesurada atención una pequeña cajita que tenia en su mano y sacando un pequeño borrador de ella – Me gusta pensar que esta aun aquí por una razón Kunai, una razón importante más que para nosotros, para ella…
Kunai miro sorprendida a Tomoyo y ella continuo
- Me gusta pensar que Sakura es como un pequeño haz de luz, que expande calor a los que rodea, pero no solo es eso, ella también es humana, tiene que enfrentar sus miedos y su situación, como todos nosotros…
Kunai bajo el rostro de repente
- Pero esta sufriendo… - Dijo apretando los puños con ira, e impotencia – Es preferible verla muerta a que esto continué así Tomoyo
- En determinado momento de nuestras vidas todos vamos a sufrir Kunai, unos más que otros, pero así será, de cualquier modo si no existieran estas adversidades la vida seria muy aburrida
Kunai bajo la mirada sin atreverse a ver a Tomoyo pues tenía mucho pesar y odiaba admitir que era sensible a la situación
- Hablas muy a la ligera Tomoyo, parece que se te olvida lo que ha pasado aquí, no estamos hablando de una enfermedad, ni de la muerte de su ser mas querido, estamos hablando de la maldición…
- Por supuesto que no lo olvido, ¡¿como hacerlo?!, conozco a Sakura desde que tenia ocho años y no me causa gracias que la mitad de su vida haya sufrido
Respondió alzando la voz más de lo necesario, con el puño cerrado Tomoyo apretó aun mas la cajita que tenia frente a si, Kunai comprendía como se sentía, como todos, impotente…
- De no haberlo visto no lo hubiera creído así Kunai, todos esperábamos que Sakura no tuviera tantos problemas, y verla sufrir de ese modo a causa de…
- Lo siento – dijo Kunai sin verla aun – Te he hecho pasar un mal momento a ti y a tu familia Tomoyo
Tomoyo miro a su amiga, limpiando sus propias lagrimas, escucho que ella decía
- Pero si tengo oportunidad de hacerlo, no dudare en matarla…
Tomoyo se puso muy seria, levantándose del sitio dijo
- Entonces no esperes que nadie interceda por ti ante Syaoran – Endureciendo su semblante agrego – Deberías saber de ante mano que es capaz de matar por Sakura
Tomoyo salio del sitio muy molesta, mientras el guardia se quedo volteado de espalda a la joven de cabello negro, quien sentándose una vez más con la cabeza agachada dijo para si
- Yo también seria capaz de matar por ella, pero en todo caso, a quien tendré que matar es a Li…
La chica aun con el semblante serio sentada en el piso de aquel calabozo, extendió su mano derecha mientras miraba como esta se convertía en un arma… una daga
Si cerraba sus ojos, casi podía escuchar la voz de ella misma, hace tiempo diciendo
- Abuelo… ¿porque debo ir a Japón?, ¿acaso no puedo quedarme contigo?
La joven de cabello negro cumplía con su labor diaria mientras limpiaba los pisos del templo, acompañada por su inseparable abuelo, y sacerdote del lugar, quien se encontraba meditando cerca de un estanque artificial
La chica que vestía traje de miko tenia mirada exasperada, mientras aquel bondadoso y viejo sacerdote, con seriedad y aun intentando meditar respondió
- Kunai, hemos hablado antes de esto, todos tenemos un destino
La chica bufo molesta
- Abuelo, solo tengo dieciséis años, porque es necesaria tanta preparación, tantos estudios, ¿Cómo quieres que lo entienda si nunca me has dicho la razón?
El anciano sonrió comprensivo mientras volteaba su mirada a la joven y exasperada chica
- Kunai, eres demasiado impaciente, debes aprender a esperar – Dijo tranquilamente volviendo a su posición inicial ante el rostro molesto y desconcertado de la chica de ojos verdes, que continuo limpiando el piso
- Sería más fácil si supiera de que destino hablamos…. – Refunfuño en voz baja aun molesta
El anciano sacerdote sonrió intrínsecamente, Kunai era una persona impulsiva y con poca paciencia, y contrario a ella, su abuelo tenia toda la paciencia necesaria para poder consecuentar a una joven con sus cualidades, para poder explotarlas, pues el destino de Kunai no seria sencillo y para su desgracia mayor, iba a necesitar toda la paciencia del mundo.
- ¿Has practicado tus dones naturales hija? – Pregunto el hombre relajado y aun intentando continuar con la meditación
- Querrás decir mi maldición, pero si, creo que cada vez la domino mejor
El hombre sonrió una vez más dando por terminado su ejercicio
- Necesito pedirte un último favor Kunai – Dijo colocando sus manos sobre los hombros de la joven mientras le miraba con gran ternura
Algo en Kunai le decía en el fondo que era algo importante, mucho, y que aquello seria decisivo en su vida
- Dime…
- Quiero que hagas las compras de los víveres de la semana, ya se esta acabando el ramen y tu sabes cuanto me gusta
Ante el comentario Kunai casi se cae de espaldas, esperaba ciertamente algo más… profundo que ir de compras
- De acuerdo, pero a cambio terminaras de hacer mis tareas por hoy
- Eres una ruda negociante, pero esta bien, acepto el trato
Kunai se cambio rápidamente de ropas colocándose su uniforme escolar, pues debido a que eran muy humildes en el templo donde vivía, la chica apenas tenia algunas ropas de civil, su uniforme consistía en una falda azul marino y blusa blanca, disponiéndose a salir con una bolsa para traer las cosas de las compras
Sorpresivamente, antes de partir su abuelo apareció detrás suyo mirándola de manera un poco diferente, cosa que le sorprendió mucho
- ¿Pasa algo?
- En lo absoluto, anda, vete ya niña – Dijo sin más y a Kunai no le quedo más remedio que marcharse, aunque se sentía extraña
Pasada hora y media de las compras, la chica regresaba tranquilamente por las hermosas calles de Korea, a primera instancia extrañándose del hecho de que la puerta principal estuviera aun abierta a esas horas, ya que hacia un rato que debían haber cerrado la entrada al público en general
- Que extraño – Dijo para si misma pasando por los pasillos del jardín un tanto distraída, hasta llegar a uno de los salones principales, donde se detuvo abruptamente
"No
hay más vida, no hay
No hay más vida, no hay
No
hay más lluvia, no hay
No hay más brisa, no hay"
Con los ojos abiertos del horror, tiro las bolsas de los víveres e ingreso al sitio, incluso olvidándose de quitarse las sandalias al entrar, o del hecho de respirar, así, avanzando por inercia hasta poder procesar aquel horrible suceso, y ver a todas las personas que había conocido alguna vez… muertas en el piso
- ¿Abuelo? – Dijo avanzando con paso lento hacia el hombre que yacía en el suelo hasta el fondo del salón – ¿Abuelo?… - Con un nudo en la garganta la chica de dieciséis años volteo el cuerpo inerte de su abuelo para ver si acaso, había quedado con vida
- ¿Abuelo? – Volvió a preguntar teniéndolo en sus brazos
"No
hay más risa, no hay
No hay más llanto, no hay
No
hay más miedo, no hay
No hay más canto, no hay"-
Kunai… - Dijo este como pudo, pues aun le quedaba un aliento de
vida – Nunca… olvides lo que te en… señe
Sin saber de donde las lagrimas comenzaron a aparecer de pronto, cubriendo parte del cuerpo difunto de su tutor, su maestro y el único padre que ella había conocido
- ¡¡Nooo!! ¡¡No te mueras abuelo!! ¡¡Por favor no te mueras!!...
"Llévame
dónde estés, llévame
Llévame dónde
estés, llévame
Cuando alguien se va,
él
que se queda sufre más
Cuando alguien se va,
él
que se queda sufre más"
Esa tarde había aprendido una lección muy importante, nunca sabes lo que tienes hasta que lo vez perdido, y ahora en soledad, en aquel calabozo se daba cuenta de lo triste que era estar sola, completamente sola
"Sufre más"…..
Kunai abrazo sus rodillas sentada sobre aquel frió suelo mientras cerrando los ojos con dolor intentaba olvidar lo que había sucedido luego de aquello
- Trágico, muy trágico… - Dijo un inspector del consejo hechicero mientras veía los cuerpos inertes de los sacerdotes esparcidos en el piso
Mientras el hombre seguía avanzando a las habitaciones contiguas, el inminente rastro de sangre esparcida se dejaba ver, como si hubieran arrastrado una persona ensangrentada hacia otro sitio, en una habitación en específico, donde una joven se encontraba hincada con una persona, aparentemente muerta en sus brazos
La escena no había podido ser mas escalofriante, la chica con los ojos fuertemente cerrados con claros indicios de lagrimas recientes, se mecía con el cadáver diciendo palabras imperceptibles al oído
- Señorita, ¿se encuentra usted bien? – Dijo el hombre intentando ser lo más sutil que pudo
Kunai reacciono entonces ante la voz de un desconocido, al instante su mano derecha comenzó a tomar forma de daga y la chica dejo al lado el cuerpo de su abuelo para atacar sin dudar al guardia que salio corriendo del sitio seguido de la chica
- ¡Asesinos!, ¡Asesinos los matare a todos!
Lo único cierto, es que la joven ya no estaba en sus cabales, no estaba razonando que la persona hay era una persona ajena a la tragedia que solo intentaba ayudar, ella solo podía recordar que todas las personas que la querían y la habían cuidado estaban esparcidas en el piso muertas.
- ¡Auxilio! – Grito el asustado hombre con la chica detrás de él
hasta llegar a una de las habitaciones donde se encontraban todos los demás hombres que investigaban, y los cadáveres cubiertos con mantas blancas
- ¡Asesinos! – Volvió a gritar corriendo a matar al primero que viera, ya que en ninguno podría confiar, todos eran malos, todos eran asesinos, todos tenían en sus manos la sangre de su abuelo y de los sacerdotes, todos eran culpables
Una de las mujeres que iban en la escolta de la investigación se adelanto antes de que alcanzara a un pobre hombre rodeándola mágicamente en un campo de fuerza invisible y encerrándola momentáneamente hay
Kunai parecía un animal enjaulado tratando de salir con el uso de su daga, mientras que la mujer que la aprisionaba y los diez guardias del consejo que estaban en el sitio miraban escépticos a la chica
- ¿Qué demonios tiene en lugar de su brazo? – Pregunto uno
- Es un cuchillo… - Contesto quien la aprisionaba
Pero no cualquiera, pues en menos de cinco minutos la chica logro librarse del campo de fuerza rompiéndolo y atacando finalmente en el brazo a quien le había capturado
Una persona detrás de Kunai finalmente logro acercarse lo suficiente para inyectarle en el cuello un tranquilizante poderoso que hizo que la joven se desplomara como fardo en el suelo, mientras la otra pobre mujer gritaba del dolor y los otros se acercaban a ayudar
Esa tarde, Kunai habría de conocer a su peor enemigo
- Es inminente que esto es el colmo ya de la situación – Repuso el jefe de la investigación mientras caminaba al lado de Syaoran Li, quien acababa de llegar en un lujoso vehiculo – Asesinaron a ocho personas, todos eran miembros de este templo y murieron instantáneamente según lo que arrojan las investigaciones
- ¿Cómo ocurrió?
- Igual que siempre – Dijo el hombre encogiéndose de hombros – Aunque esta vez, hubo una excepción, dejaron vivo a alguien
- ¿Un sobreviviente? – Pregunto muy interesado
- Una chica de dieciséis años, según lo que averigüe su nombre es Kunai Aikawa, aunque en verdad… no pudimos hablar con ella, la encontramos en un muy mal estado anímico, casi se ha vuelto loca, ataco a uno de nosotros con algo raro que tenia en lugar de su brazo
- ¿Qué cosa específicamente era?
- Una daga
Termino diciendo el hombre al llegar a un cuarto donde la tenían aun sedada a la chica que tenia semblante pálido
- Ha sufrido mucho, como quedo en shock emocional no pudimos quitarle la anestesia
- Pero tarde o temprano tendrá que despertar, así que mejor quítenle lo que la tiene dormida – Repuso Syaoran tratando de ser lo más objetivo que podía, ya que de verdad le daba mucha pena la situación de una chica tan joven
El hombre obedeció las ordenes del jefe del clan y un medico llego para quitarle una sonda con un suero que la tenia sedada
- Quiero estar solo con ella, así que mejor salgan – Dijo Syaoran viendo la incertidumbre en los ojos de los dos hombres, y reafirmándolo cuando el medico dijo – Debería tomar en cuenta que es una persona peligrosa, no se deje llevar por su cara inocente, nos fue muy difícil detenerla
- Tomare el riesgo – Dijo Syaoran acompañando a los hombres a la puerta y cerrándola tras del ultimo, para tomar asiento al lado de la cama donde tenían a la chica que quince minutos después de que la anestesia fuera quitada comenzaba a despertar
Kunai no pudo ubicar en principio que había ocurrido, ni donde estaba, solo sabia que estaba muy cansada y poco a poco los recuerdos de lo ocurrido inundaron su mente con dolor y sufrimiento
La chica empezó a llorar intentando levantarse de su sitio, pero estaba atada a la cama y aquello le seria muy difícil
- Abuelo… - Dijo con debilidad rogando por que todo fuera un mal sueño y que pronto despertara
Pero no iba a pasar, y entonces se dio cuenta de que tenia compañía, a su lado derecho un hombre alto, de piel morena clara y muy apuesto le miraba con seriedad
- Lamento mucho lo ocurrido con su familia señorita Aikawa
- ¿Quién diablos es usted? – Dijo intentando liberarse inútilmente pues estaba aun bajo el letargo de las medicinas
- Soy Li Syaoran, he venido porque me entere de lo sucedido con su familia, mi equipo y yo estamos encargados de resolver el caso
- ¿Resolverlo? – Dijo apretando la mandíbula conciente de que si había ocurrido aquello e intentando reprimir con poco éxito las ganas de llorar – Mi abuelo y mi familia han muerto y usted pierde el tiempo teniéndome como su prisionera sin que pueda hacer nada por buscar a los culpables
- Créame que nosotros también queremos encontrarlos, pero necesitamos su ayuda señorita Aikawa, se que lo que ha pasado ha sido un golpe muy duro de superar para usted, pero….
- Usted no sabe nada – Dijo molestándose y tratando de levantarse con desesperación – Yo soy aquí la única que ha perdido a su familia y que tienen atada injustamente mientras el asesino escapa…
Syaoran sabia que ella tenía razón, era comprensible que estuviera tan enojada, cualquier persona estaría igual o peor, pero el también necesitaba que entrara en razón, y que no cometiera una estupidez.
Sin más, el joven se acerco a la cama soltando ante el asombro del personal medico que observaban la situación desde la seguridad de una ventana afuera de la habitación a la chica, que tampoco entendió el porque la soltaba, pero que de igual forma intento levantarse de inmediato, cayendo estrepitosamente al suelo ante el esfuerzo
- Puede ir a buscar al asesino de su familia, es libre de hacerlo – Dijo extendiendo su mano e intentando ayudarle a levantarse, ayuda que Kunai rechazo abruptamente, asiendo que Syaoran se arrodillara a su lado y dijera – Oh puede ser inteligente y quedarse con gente preparada para hacerles pagar a el o los responsables de estos actos
Kunai se quedo sentada en el piso meditando sus opciones y pensando que en verdad tenia muy pocas, así que luego de unos minutos la chica asintió apoyándose en la cama en la que había estado recostada para levantarse con dificultad aun
- Quiero ver a mi abuelo… - Dijo cruzándose de brazos tratando de evitar un temblor por el dolor que sentía
- Entiendo – Dijo con seriedad y algo de compasión en su voz – La llevare con el si promete no seguir entorpeciendo esta investigación
- Lo prometo – Dijo la chica con los ojos ya muy rojos de tanto llorar
Syaoran cumplió su palabra y acompaño a la débil chica al lugar donde tenían los cuerpos inertes de los hombres que la habían acompañado toda su vida, tendidos en planchas metálicas frías, tan frías como quienes las ocupaban.
La chica que Syaoran sostenía con cuidado llego hasta un hombre en específico y de inmediato su rostro se cubrió de lágrimas, aquel hombre… era el único padre que Kunai había conocido
Dos días pasaron con tanta lentitud que Kunai pudo sentir que habían durado una eternidad, pues entre las autopsias, las numerosas preguntas que le habían hecho acerca de su familia y los tramites y el entierro de su gente, había sido la experiencia mas agotadora anímica y físicamente que había tenido en toda su existencia, pero al fin había terminado y ahora seguía la obligada pregunta
- ¿Qué sigue?
Dijo Kunai a Syaoran Li que caminaba a su lado luego del entierro del último hombre
- Hemos terminado aquí las investigaciones necesarias, pero no es suficiente, necesita seguridad especial pues su vida puede estar en grave peligro
- Es poco probable, ya le he dicho que mi abuelo no tenía enemigos – Dijo seriamente
- Aun así, he pensado en algunas opciones viables, como dejarla viviendo de incógnita en alguna casa aquí en Korea, o que ingrese a un internado mágico en Inglaterra
- Quiero ir a Japón
- No es la mejor idea conociendo que la mayor cantidad de gente con magia radica hay – Dijo Syaoran con suavidad
- No me interesa, tengo que hacerlo es importante para mi
- ¿Por qué?, no tiene ningún familiar haya y obviamente nunca ha viajado a ese país, ¿Cuál es su verdadero objetivo viajando a Japón?
Kunai no dijo nada, esa parte de las investigaciones había decidido omitirla completamente, era demasiado personal para compartirlo con gente extraña
- Quiero seguir entrenando, de verdad quiero ir a Japón
- De acuerdo, hagamos un trato, si te quedas conmigo será mas fácil cuidarte y te ayudare a entrenar, después de todo tienes un gran poder dentro de ti
Kunai asintió, aunque no estaba muy segura a que se refería del todo, ya que una cuestión era conocer que tenía magia, otra, saber que más existía en ese mundo tan complejo…
Unos días habían pasado recién de que Syaoran se hubiese marchado a Korea por encargo del consejo y Sakura se sentía muy feliz de saber que vendría por unos días, ya que al parecer debía cumplir con otra de sus tan misteriosas obligaciones que lo tenían tan atareado últimamente
Sakura esperaba impaciente la llegada de Syaoran al aeropuerto, sabia que debía verlo en algún sitio, ya que acababa de escuchar el aviso de llegada del avión
Entre la concurrida multitud de gente que llegaba a Japón debido al inicio de las vacaciones, Sakura pudo sentir finalmente la presencia de su novio acercarse a ella y volteo la mirada para ver que este venia con una gran sonrisa a su lado derecho
- ¡Syaoran! – Grito feliz la chica corriendo a recibirlo, mientras el mismo joven soltaba las maletas y la recibía con un gran abrazo y sucesivamente después un beso tierno
Aparentemente cualquier persona que pasaba y los veía podía pensar que hacia mucho tiempo que no se veían aquellos enamorados, pero esa no era la razón de tal recibimiento, sino que efectivamente estaban muy, muy enamorados
- Me alegra que hallas podido venir – Dijo la chica muy contenta
- Yo también, estaba deseoso de verte – Dijo el chico en voz baja pegado al oído de ella, haciendo ruborizar un poco a Sakura
La pobre joven que acompañaba a Syaoran se sintió levemente incomoda al mirar la escena, no solo porque hacia mal tercio, si no por una rara sensación de que eso estaba mal, esa pareja en especifico...
- Syaoran… ¿Quién es ella?
Dijo Sakura notando finalmente que su novio no había llegado solo, y no solo eso, si no que iba acompañado por una bellísima miko
De inmediato y haciendo uso de todo el arsenal de mentiras elaboradas el joven respondió
- Ella,… su abuelo, y única familia acaba de morir hace unos días, asi que se quedara en Japón con nosotros
- Oh… lo siento mucho – Dijo Sakura con sincero pesar y abrazando a la chica sin pensarlo y ante la propia sorpresa de Syaoran
Ante tal gesto inesperado Kunai se sobresalto, no solo porque estaba muy poco acostumbrada a demostraciones afectivas, si no por ese calido y extraño sentimiento que Sakura le transmitía
Sentimiento que hizo que no se molestara ante el gesto de la joven
- Lo siento – Dijo Sakura separándose de ella un poco apenada – No me presente, soy Sakura Kinomoto
- Y yo soy Kunai Aikawa mucho gusto señorita – Respondió la chica con suma seriedad
- Y dime, ¿Dónde específicamente piensas quedarte?
Antes de que la joven pudiera decir nada, Syaoran respondió
- Conmigo
- ¿Contigo?... no creo que sea conveniente que una chica se quede contigo, y más cuando estas… "acompañado" – Destaco Sakura con sutileza esto ultimo, recordándole a Syaoran la presencia de Ryoken, pues aunque el joven era buen chico, no dejaba de ser hombre al fin y alcabo
- Solo será por un tiempo en lo que podemos reubicarla
- Entonces creo que seria mejor si se queda conmigo
- ¿Contigo?... – Cuestiono Syaoran algo sorprendido
- Si, podría quedarse en el departamento con Tomoyo y conmigo, desde que las chicas se fueron nos sobra mucho espacio
- No creo que sea la mejor idea
- ¿Por qué? – Pregunto Sakura un poco molesta mientras Kunai solo estaba como espectadora
Obviamente Syaoran no podía contestar ¡Oh!, es porque Kunai es testigo protegido del consejo hechicero, acaban de masacras a toda su familia y tal vez los asesinos estén tras de ella, ¡no!, eso no podía decírselo nunca
- De acuerdo, pero solo será por unos días, no quiero que te cause problemas
Kunai se ofendió de sobremanera, pero Sakura respondió al instante
- Claro que no, al contrario, se que Tomoyo se sentirá feliz y… es extraño pero siento como si te conociera de hace mucho tiempo
Syaoran no dijo nada, pero el también sentía lo mismo con respecto a la joven, existía algo demasiado familiar para ignorarlo…
Esa tarde Kunai conoció a Tomoyo, y Meiling, esta ultima, quien aun a expensas de su madre, había decidido quedarse un poco más de tiempo para ayudar a Sakura y Syaoran en su relación
- Es bastante seria, ¿no lo creen? – Pregunto Meiling a Sakura y Tomoyo, mientras lavaba los platos que habían quedado de la cena
Kunai hacia quince minutos se había retirado a dormir después de un largo viaje y una larga platica con los amigos de Sakura
- Su familia acaba de morir, no creo que tenga muchas ganas de salir y divertirse o de hablar con alguien – Dijo Tomoyo comprensivamente mientras secaba los platos
- ¿Cómo habrán muerto? – Se pregunto Meiling en voz alta
- No nos incumbe hablar de eso – Dijo Sakura de inmediato mientras acomodaba en algunos estantes los platos – Cuando ella quiera y este lista para hablar de lo ocurrido lo hará, recuerda lo que nos dijo Syaoran, ella ha pasado por un golpe emocional muy fuerte
- Si, no imagino como debe ser estar completamente sola a la edad de dieciséis años, es decir, en aquel entonces todavía vives en casa de tus padres, todavía te reprenden cuando sacas malas notas escolares y a penas empiezas a ilusionarte con los chicos – Comento Meiling sintiendo tristeza por la chica
- Si, es cierto… - Asintió pensativamente Tomoyo, mientras Sakura tenía una idea
- Saben, siempre quise tener una hermana, y Kunai no tiene una familia – Una idea no muy buena, según veían Tomoyo y Meiling
- ¿Estas diciendo que quieres hacerte cargo de ella?
- Seria genial, ¿no creen?
- Dudo mucho que a Syaoran le agrade la idea – Comento Mailing
- No tendría porque oponerse porque es mi decisión, además de la decisión de Kunai
- No la conoces tanto como para saber como tratarla, una chica con una educación distinta a la nuestra puede traerte problemas, además de venir de un país con costumbres e ideas distintas – Dijo Tomoyo intentando hacerla recapacitar
- Aprenderemos de ella, y ella también aprenderá de nosotros, tenemos ventajas a nuestro favor, como que ella habla perfectamente bien el japonés – Dijo Sakura ilusionada con la idea
- ¡Estas loca!... – Exclamo Meiling sorprendida – Aunque debo de admitir que tienes un corazón de pollo
- No deberías encariñarte con ella – Siguió diciendo Tomoyo – No la conoces realmente
- Tienes razón Tomoyo – Dijo Sakura pensativamente – Y no te pediré que lo entiendas ni que me justifiquen, pero… hay algo tan familiar en ella que podría jurar que la conozco de hace mucho, mucho tiempo…
Dentro de su habitación provisional, Kunai por su parte dormía profundamente, y en sus sueños podía ver una pequeña aldea, un lago, y la silueta de una pequeña niña subida sobre un enorme árbol de cerezo
- Hola… - Decía una niña de la misma edad desde abajo del árbol
La niña volteo la mirada para ver, por primera vez en su vida a una niña de su edad hablarle con dulzura y casi amistosamente, pero pese a todo, la niña no podía salir de su estado de shock, y la pequeña que miro su semblante impresionado se acerco aun más y volvió a decir
- Me llamo Shui, Shui Chan – Dijo moviendo su manita en señal de saludo
- Mi nombre es… Ying Tiao Clow – Respondió bastante nerviosa la pequeña
- Que hermoso nombre – Dijo más animada Shui – Parece que seremos vecinas, señalo la pequeña mirando hacia ambas casas - Espero que algún día podamos ser buenas amigas
- ¿Amigas? – Dijo sorprendida ahora si – ¿De verdad podríamos serlo?
Ante tal reacción de felicidad, Shui se extraño, pareciéndole demasiado graciosa su nueva vecina, asi que sonriendo dijo
- Por supuesto, seamos amigas sugirió la niña - Ying Tiao no tardo en bajar del árbol para saludar afectivamente a su nueva amiga… su única amiga
Un sentimiento de calidez inundo a Kunai al vislumbrar aquella tierna escena, no podía distinguir bien los rostros de aquellas niñas ni sus facciones, lo que si podía ver era el inicio de una bonita y especial relación amistosa
Por primera vez en mucho tiempo, Kunai tenía un sueño hermoso, lo suficiente para dejarla descansar apropiadamente después de lo ocurrido con su familia
A la mañana siguiente Kunai despertó al escuchar unos toques en su puerta
- Kunai, el desayuno esta listo!
Dijo la voz de la novia del jefe del clan Li, y Kunai recordó súbitamente parte de su sueño
Pero… todo había parecido tan real
- Voy en un momento – Dijo la chica desde su habitación con esa extraña sensación sobre el sueño que había tenido
El desayuno había sido tranquilo y natural, Kunai había estado contenta de que las primeras personas que conocía de Japón fueran buenas, aunque aun se preguntaba por su porvenir, ya que si donde ella viviría ¿no era así?, que seria de ella…
- Te ocurre algo Kunai? – Pregunto Meiling observándola distraída
- No nada – Mintió la chica, aunque no convencía a ninguna de las presentes, y entonces Sakura entusiasmada empezó a decir
- Kunai, se que nos conocemos muy poco, pero… - Sakura trato de pensar el modo mas idóneo de expresar su idea - ¿No te gustaría quedarte a vivir con nosotras?
- Con… ¿ustedes?
- ¡Con nosotras! – Dijeron al unísono Meiling y Tomoyo muy sorprendidas
- Si – Expreso Sakura – En el poco tiempo que tenemos de conocernos te tenemos mucho cariño, y creo que seria mas fácil tu transición a otro país si estas con personas que no te traten como si fueras su hija, si no mas bien, como hermanas
- ¿Her… manas? – Inquirió nuevamente asombrada la chica de ojos verdes
Tomoyo y Meiling estaban igual de asombradas, ¿de donde diablos le había salido a Sakura tanta familiaridad de repente?
- Es un ofrecimiento muy halagador señorita Kinomoto – Dijo Kunai seriamente – Pero no seria correcto aceptar, no se ofenda
- Dime una razón valida – Contra ataco la card captor
- No quiero dar molestias, ni tampoco quiero su compasión – Dijo sinceramente Kunai – No necesito de una nueva familia, ya tuve una y… - La chica se detuvo tratando de no recordar pensamientos dolorosos – De cualquier modo, no es la mejor idea – Dijo levantándose de la mesa algo frustrada
- Va aceptar – Repuso Sakura con seguridad mientras comía sus pan queques – Es inevitable
Y lo era, porque el destino tanto de Kunai, como el de Sakura ya estaban marcados…
Notas del autor:
Cancion utilizada: Despedida por Shakira
Estamos de fiesta en Carnage!!
Celebramos que es nuestro primer aniversario (en tiempo real vamos a la mitad, pero no vamos a la mitad de Carnage, faltan algo asi como 19 episodios TT), con este capitulo especial con introducción a un nuevo personaje, uno medio clicheado, pero con mucho estilo, además Kunai hasta este momento, es mi personaje fav inventado, trabaje con esta niña por más de siete meses para que fuera lo ideal para mi historia y me gusto el resultado TT
Estamos entrando en terreno conocido en Carnage, para este punto de nuestra historia ya se sabe un 50 de que se trata, pero, como todo me encanta dejar un 50 de misterio para el lector.
No se que tan efectiva este siendo, pero me alegra saber que aun a pesar de no cumplir con las fechas de entrega de mis historias siga existiendo gente que se cuestione por mi o más importante, por mis historias, sobre todo esta, que ustedes me han ayudado tanto a continuarla con sus porras, y sus mensajes de aliento.
Estoy un poco desanimada por mi falta de tiempo, pues necesito mucho para escribir un solo episodio y me esta costando cada vez más hacerlo, así que por favor sean pacientes, a estas alturas de mi vida no puedo prometerles una fecha fija para publicación de los capítulos porque se que es probable que no las cumpla, y tengo además 3 proyectos de historia en puerta, uno de ellos Valdjean, una publicación especial de 5 capítulos acerca de las aventuras de Sakura cuando se fue a estudiar al internado mágico en Inglaterra (si, se que dirán que es copia de Harry Potter, quizás va por hay mas o menos XD)
Referente a la historia espero que les este gustando el giro que toma, sus dudas y comentarios me los pueden enviar a , o pueden hablar en vivo conmigo los viernes en la tarde (hora México) en msn en mi otro correo
Gracias estimado lector: Atte Lady Clamp
Avances:
- Has cambiado mucho desde que eres el jefe del consejo…
- Sabia que alguna vez me lo ibas a referir – Dijo el molesto cosa que hizo que ella se sorprendiera mucho – No tienes idea de lo complicado que es mi trabajo
- ¡Tu eres el que ha decidido apartarse, no yo!… - Termino diciendo Sakura molesta
Episodio VII
Miedos
