Recuerdos

Narración en un recuerdo

(Aclaraciones)

(Dudas)


Las personas celebran el dictado de Mavis que tiene una sonrisa plena representante de una chica de 16 años. Adila y Afíl la abrazan por los hombros.

- Jamás olvidaré este panorama – se susurro. Comenzó a temblar un poco y se sonrojo tratando de contener sus lágrimas traicioneras – Lo grabaré en mi memoria para que todo sea de está forma por siempre – aseguro. Su sonrisa desapareció al ver como las personas se apartaban dándole paso a él.

- Ha llegado… - murmuro Mavis seria – Marko.

El chico ensombreció su mirada al ver a la chica rubia en el lugar en el que estaba.

- Es Marko-sama.

- Marko…

- Es Marko y e Grupo del Rayo.

- Oye, ya no tienes que hacer esto – dijo un niño acercándose a Marko – Este país cambiará a los miembros del consejo. ¡La señorita Mavis dijo que el país le pertenece ahora al pueblo! – Marko se sorprendió por lo dicho y miro al frente.

- Así que, ya no es necesario que pelees – dijo Medusa en la punta del pilar - ¿Qué harás, Marko?

Marko miro a todo el mundo, las sonrisas. Los ojos esperanzados y las lágrimas de felicidad. En todos lados. Todos los rostros.

- - Mavis, ¿tú provocaste toda esta conmoción? – pensó con una cara inexpresiva, luego la miro a ella – Nunca has fallado en impresionarme – siguió caminando. Ni una sola vez. Si pensaba que eso era lo debía hacer por el bien de otra persona, nunca se rendía.

Recordó todos los momentos buenos que tuvo con la chica. Por eso fue que siempre permaneció a su lado. Ahora, por el bien del país, y con el fin de detener sus planes… pensó en una solución.

Subió la mirada y tuvo un encuentro con los ojos carmesí de Mavis.

- ¿Qué va a suceder? – murmuro uno.

- No lo sé.

Marko suspiro.

- He oído que Balbadd se ha cambiado todo el consejo. Que lo que una vez fue el país de la locura le será dado en igualdad a su pueblo – Mavis sonrió – Que montón de mentiras – Mavis se exalto y sus ojos se contrajeron un poco – Dices que este país nos será entregado a nosotros. Pero ¿acaso no ha sido construido sobre nuestro sudor y sangre? ¿No era nuestro desde el principio? ¿Quién destruyó este país con políticas ineficaces? ¿Quién nos obligó a soportar una vida desastrosa? Recuerden esos días. Cuando los enormes impuestos nos arrebataron todo. Cuando la inanición se llevo a nuestros padres, a nuestros hermanos.

Las personas bajaron las miradas.

- ¡Los muertos ya no regresarán jamás! – grito enojado. Las personas bajaron las cabezas aguantando las palabras – Si el consejo renacerá, ¿los crímenes del anterior desaparecerán con el? ¡Claro que no! ¡El consejo aún es un enemigo al que debemos derrotar!

Mavis se exaltó y retrocedió.

- Tiene razón. Aunque cambiemos el consejo, mi hija ya jamás regresará a mi lado.

- Y mi hermana pequeña tampoco.

- Hablar de igualdad en este momento es injusto. No tiene sentido.

- No tiene sentido.

Las personas seguían repitiendo y repitiendo una y otra vez lo mismo. Mavis y los del balcón se exaltaron.

- ¡Vamos! ¡Ahora es el momento de actuar! ¡Ahora es el momento de castigar al consejo, a la realeza, a los nobles, al ejército quienes nos habían quitado nuestro país! – señalo el balcón.

Las personas dieron un grito de guerra. Y todo se fue en contra de Mavis.


- El destino ha tomado sentido inverso. Y yo al fin puedo cosechar las recompensas de haberte brindado los recipientes de la familia – declaro Medusa.


Las personas se lanzaron en contra de la puerta.

- Oh no – dijo Nowaki.

- No puede ser – dijeron Sinbad y Sayaka.

- Marko, ¡¿por qué?! – pensó confundida Mavis.

- Lo siento, Mavis – el cuerpo de Marko se lleno de rukh negro y seguido todo el pueblo – Esta es mi respuesta.

El rukh negro se convirtió en un fénix. Pero un fénix de la oscuridad.

- ¡Miu-chan! – grito Yui.

- ¡Miu! – grito Hayato.

- ¿Esta… muerta? – pregunto Haruka pálida. Todos se exaltaron. White miro la espada de su hija. Estaba muy preocupado por ella.

- ¡Miu! – exclamo Tomoe que iba a sacudirla, pero Tsubasa lo paro.


Las voces se alejaban.

- Miu…

- Miu…

Miu abrió sus ojos, pero no estaba en el cuarto. Parecía estar un templo lleno de rukh. Sus ojos no han cambiado y comenzó a caminar por la gran escalera que hay en el lugar.

Llego hasta el final y vio unas especies de masas por el lugar que la pusieron un poco nerviosa. Miro hacía el frente y vio la cabeza de un Djnn.

- Hola – le dijo con una sonrisa.

- ¿Q-Q-Q-Quién eres? – pregunto un poco nerviosa.

- Mi nombre es muy largo. Dime "Ugo" - miro las masas que le sostienen la cabeza - ¿Creen que podrían ponerme derecho? – pidió a las masas. Estas le pusieron la cabeza derecha al Djnn – Yo cree estás criaturas. Después de que me diera cuenta se volvieron muy buenos amigos – ellos la rozaron y su cuerpo pareció desaparecer o cristalizarse.

- He muerto, ¿no es así? – dijo mirando sus manos cristalizadas.

- ¿Muerto? – cuestiono.

- Quiero decir, ¡ve lo raro que se ve me veo! - mostro sus brazos - ¡Mira! ¡Mira! – mostro como bailaba y sus piernas desaparecían y volvían a desaparecer. Él se rió un poco.

- No te preocupes, no has muerto – declaro Ugo – Sólo les pedí a las rukh que te trajeran el alma hasta aquí. Tu cuerpo físico aún está con vida en la superficie – miro como Miu seguía bailando. Pero lo miraba con su heterocromía. Paro de bailar al terminar de escucharlo – Pero estuvo cerca. Fuiste muy imprudente. Realmente pudiste haber muerto.

Miu recordó como le daba su rukh tanto como a Marry y al sello.

- También intenté traer al chico Death, pero no pude hacerlo – dijo Ugo.


En el cielo se puede ver la batalla entre rukh negro y rukh blanco.

Eruka mantiene su bastón en alto y transmite lo más que puede rukh negro.

- Ya llegué Eruka. No tienes que hacerlo más – la chica se convirtió en un pendiente de rana que colgó en el cuello de Medusa – No permitiré que este tipo interfiera en mis planes – alzo el bastón y mucho más rukh negro salió de ella. Desapareciendo la fuente del rukh blanco – Esto recién está comenzando. El mundo recién comienza a cubrirse de oscuridad.


- ¡Matadlos a todos! ¡Acaben con todos! ¡Maten a todos los nobles y a todas las personas poderosas de la ciudad! – grito o más bien ordenó Marko.

Las personas enloquecieron y se fueron contra los solados.

Shin saltó varias veces hasta llegar al balcón.

- Tenemos problemas – aclaro, se reincorporó – Las revueltas se extienden alrededor de todo el consejo – todos se exaltaron por lo dicho.

- ¡Demonios! – maldijo Sinbad.

- ¿Qué está ocurriendo? – se cuestiono Sayaka llevando su mano a su frente.


- Hay muchas personas en la superficie que están intentando revertir el flujo del destino.

- ¿Revertir el flujo del destino? – cuestiono confundida Miu.

- Por lo normal, la vida fluye como la conoces, lentamente, pero sin cesar hacía delante – declaro Ugo – todo lo que te ha pasado hasta ahora, tus aventuras y tus enemigos todo estuvo planeado por el destino. Has conocido a mucha s personas tanto como Djnn y sus amos. Todo eso ocurrió de acuerdo con el flujo del destino. Tomar esa continuidad hacía adelante, y revertirla, para convertir algo en nada, intentar revertir el flujo y convertir todo en yin, o en lo negativo. Eso se conoce como sucumbir ante la corrupción.

- Sucumbir ante la corrupción… - repitió.

- Cuando eso sucede, el cuerpo de las rukh se tiñe de negro. Así también como los Magi y algunos miembros de tu clan – Miu recordó tanto como a Giriko y a Accelerator – Yo también sentí y me sorprendí cuando Marry me dijo que un Death teñido de negro apareció frente a ti. Deberías haber muerto en esa pelea como resultado del destino revertido que su gente provocó. Por eso fue que Marry peleo en su contra. Aunque utilizo todo el Magoi que contenía por su fuerza y tuvo que robar la tuya. Sé que le dabas tanto Magoi a tu sello y a tu Djnn. No te preocupes, Marry estará ahí para protegerte…

Miu se exaltó por lo dicho y bajo la mirada.

- Por eso he utilizado una pisca de la magia de Marry para traerte hasta aquí. Hay algo muy importante que debo entregarte – Mira hacía arriba.

Ella hizo caso y vio la imagen de lo que sucedía en el consejo.

- ¡Mavis-san! – exclamo un poco espantada.

- En la situación actual, una de tus elegidos a rey… perecerá. Pero no es así como debía fluir el destino. Es un destino revertido, y conducido con el fin de crear obscuridad – Miu se exaltó por lo dicho – Aunque las personas den su mejor esfuerzo para repeler la obscuridad, no será suficiente. Cuando el mundo se cubre de obscuridad, las personas necesitan el poder para alejarse y atravesar la obscuridad – las masas se extendieron y la tocaron. El sello comenzó a brillar y ella se desmayo – Ahora cumplirás la misión que te deje naciendo como quinta Magi.

Miu fue cubierta por un hermoso escudo mientras esta hecha un ovillo y su cabello revolotea.

- Y para que puedas cumplir con tu misión, primero debes ir a cierto lugar – declaro Ugo – De esa forma podrás aprender de primera mano sobre este mundo, y sobre el flujo del destino – una estrella en el techo comenzó a brillar – Cuando lo hayas hecho, obtendrás la sabiduría de mi amo – la soltó en el cielo – Adiós, Miu. Espero haberte dado una buena impresión… porque no nos veremos nunca más – sonrió con carisma y ternura.


- Ella es muy inocente, y lo único que desea es hacer amigos… - dijo Marry a Ugo, pero de una forma más pequeña.


Él bajo la mirada.

- Aunque puede que sea demasiado pronto para dejarte por tus propios medios – negó con la cabeza – Ella tiene el mismo don que él. Es capaz de hacer amigos diferentes en el mundo humano – debido a que podía verlo todo. Recordó a los chicos del palacio. Mavis y el resto de sus amigos – Creo en ti. Miu Star.

Suspiro.

- Ábrete… ¡sésamo! – las puertas frente a Miu se abrieron - ¡O palacio Real! ¡O Rey Solomon Todopoderoso! Por favor, regresa a este niño a la superficie. Y por favor ¡bríndale la sabiduría, junto al poder de realizar milagros! – sonrió un poco nostálgico – El resto te lo dejo a ti… Aladdin.

En el gran y abierto espacio lleno de estrellas. Una pequeña melena blanca pero a la vez larga y fina.

- ¿Dónde estoy? – pregunto medio soñolienta. Se exaltó al ver una gran esfera de luz, brillante y cálida.

- Esta es la entrada al gran torbellino de conocimiento. Observa. Cada mota es una partícula de las verdades del mundo. Ahora viajarás entre todas ellas y renacerás de nuevo, Magi.

- ¿Quién eres? – pregunto viendo hacía todos lados.

- Todo se habrá aclarado una vez que hayas completado este largo viaje.

Miu cerró sus ojos pesadamente y luego los abrió.


Miu tiene la cara levemente roja.

- Gracias al cielo. El color ha regresado a sus mejillas – dijo White tocando el cabello de su hija. Mientras que Masrur y Hayate parecían escuchar algo. Ja'far tomo la mano de su sobrina sintiendo el calor que emanaba.

Los chicos del palacio sonrieron felices y tranquilos.

- ¡Matad al gobierno!

- ¡Regresadme a mi hija!

Masrur y Hayate miraron a los oji-verde y ellos asentaron con la cabeza. Mientras los demás seguían animados de que su albina siguiera viva.

Ja'far sumergió una toalla en el agua la exprimió y la coloco en su frente. Se levantó junto con White.

- Por favor, cuiden bien de ella. Nosotros debemos marcharnos – declaro Ja'far. Ellos no pudieron discutir eso, y sólo pudieron asentar.

- Vamos al consejo. Masrur, Hayate… cuñadito – el mencionado frunció el ceño, pero se fueron de la habitación.


Las peleas entre la Tropa del Rayo contra los guardias del consejo no cesan. Mientras que el lugar cada vez más se llena de rukh negro.

Sangre.

Masacre.

Muerte.

- ¡Afíl! ¡Adila! ¡Tienen que ordenar que las fuerzas armadas actúen a la ofensiva! – grito Nowaki.

- Puede que sean nuestros ciudadanos, pero esto es una evidente declaración de guerra – dijo un guardia a los hermanos – El número de victimas en la ciudad y en la plaza está aumentando.

- ¡Tienen que dar la orden! – declaro Nowaki.

- ¿Qué debemos hacer, Mavis-chan? – preguntaron nerviosos. La chica suspiro y los miro fijamente.

- La mitad del ejército se dirigirá a las puertas principales. Vean si pueden impedir que los rebeldes ingresen. El resto del ejército debe intentar obtener el control sobre los rebeldes que ya han atravesado las puertas. Mis primos y aquellos que estén heridos deben refugiarse dentro del santuario interno. Como líder oficial de las fuerzas enemigas, yo tomaré la delantera – Mavis suspiro - ¡Yo detendré a Marko!

Los del Grupo del Rayo entraron lentamente por la puerta del consejo.

- Atravesamos al ejército como si hubiera sido de manteca – dijo Itami (mujer de la tropa del rayo).

- Vamos a mantener el ritmo y abramos camino hasta el santuario interno – Marko paro de la nada. Todos lo miraron extrañados.

- Está aquí – dijo Marko. Todos se exaltaron.

Una gran ráfaga de fuego con forma de león rugiente apareció. Rodeando a todos. Y creando un muro de fuego.

Todos miraron hacía todos lados y escucharon los ligeros pasos descalzos. Miraron fijamente a la persona atravesar lentamente el fuego como si este no lo fuera. Saco su daga y los apunto con esta.

Ambos se miraron fijamente. Sus miradas mostraban muchos sentimientos contradictorios. Marko se rió.

- Yo, Mavis. Esa expresión que tienes sí que da miedo – dijo con una sonrisa el peli-negro.

- Marko, ¿qué es lo que planeas? – pregunto seriamente la rubia – El consejo renacerá y no tendrá nada que ver con el anterior. ¡Todo este derramamiento de sangre no tiene ningún sentido! ¿Por qué estás haciendo esto? – él hizo una expresión indiferente y miro hacia otro lado - ¡Respóndeme, Marko! – ordenó. Él se exaltó por el tono que uso.

- Podría preguntarte lo mismo, Mavis – dijo con sorna. Ella se exaltó - ¿Igualdad? ¿Un país renacido? – movió la cabeza y su mirada se ensombreció - ¿Cuándo dije que deseará algo como eso? – saltó y una gran masa negra fue hacía Mavis. Ella se quito con un poco de esfuerzo.

- ¡Demonios, Marko! – grito enojada. Aún no tenía la energía que había perdido peleando. Otros tres le apuntaron emitiendo la misma masa negra.

Las evito de igual modo mientras su cola aparecía. ¿Ellos también tenían espadas obscuras de sangre negra?

No importaba. Porque las llamas de Amon… ¡Atravesarían directamente la sangre!

Las llamas literalmente deshicieron la sangre negra.

Iba directo a Marko. Pero Itami le apunto y una gran ráfaga de rayos rosados fue hasta ella y los recibió y les dieron sueño.

- Mi vista… - pensó un poco soñolienta.

- Dime, Mavis. ¿Crees que una niña de la realeza debería vivir como realeza? – dijo Marko, a lo cual Mavis chasqueo la lengua - ¿Y que un niño de los suburbios debería vivir por siempre como un mocoso de los suburbios? – ellos crearon cadenas de sangre negra que atraparon por completo a Mavis – Yo no lo creo. Todos somos humanos – un gran fénix de sangre negra se creo – ¡Lo cual quiere decir que ninguno está calificado para convertirse en rey!

Los ojos de Mavis se contrajeron y los cerró con fuerza.

- ¡Amon! – cadenas de fuego cortaron por la mitad el fénix de Marko y ella se libero con su propia fuerza. Marko se exaltó ella…

- ¡¿Qué?! – exclamo confundido.

- ¡Vean su espada! – la espada de Amon, ha vuelto.

- En pocas palabras, Marko. Querías destruir el consejo y convertirte en rey – dijo sombría Mavis. Él queria destruir todo lo que sus padres lucharon. La libertad - ¿No es así?

- Quién sabe – dijo en un tono indiferente Marko.

- ¡¿Entonces qué?! ¿Por qué has involucrado a tantas personas en esto? – grito enojada - ¡No te permitiré hacer lo que quieras! – tomo pose de batalla.

- ¡Ya cállate de una vez! – dijo Orba –otro del grupo- corriendo hacía ella - ¡Te derretiré esa boca con mi espada de rayo corrosivo dorada!

Mavis movió la espada y la cortó por la mitad sorprendiendo a todos. Tomo velocidad y los chicos tomaron posición. Mavis cortó todas las espadas y cayeron las puntas al suelo. Los chicos se asustaron.

Marko se levanto y cuando sintió el gran filo de la espada en su cuello. Se quedo inmóvil.

- Retira tus tropas, Marko. O te obligaré a hacerlo por la fuerza – ordenó seriamente. Él la miro a los ojos, no estaba jugando.

- No me echaré atrás, Mavis – declaro Marko – Prefiero morir a retirarme en este momento – comenzó a levantarse sin importarle que la espada estuviera cerca de su cuello. Se acercó a ella sabiendo que no lo iba a matar – Viniste hasta aquí con la determinación de hacer lo mismo, ¿cierto? – los ojos de Mavis comenzaron a temblar – Así que luchemos.

Marko se siguió moviendo hasta Mavis. Él conocía los sentimientos de ella hacía él. Sabía que no lo iba a matar en ese momento. Ella retrocedía cada vez que se acercaba.

- Hasta la muerte – declaro. Se movió un poco más y su cuello comenzó a quemarse - ¡Lucha hasta la muerte, Mavis!

- ¡Maldito, Marko! – grito con el flequillo bajo.

- ¡Por favor, hágalo, Mavis-sama! – grito Nowaki desde lejos sosteniendo a varios - ¡Un golpe y todo habrá acabado!

Mavis se tensó y comenzó a temblar. ¿Por qué no podía hacerlo? ¿Qué se lo impedía?

- ¡Demonios! – aparto la espada y tomo impulso. Pero…

¿Por qué los momentos felices tenían que recorrer su mente justo en ese momento? ¿Por qué? Las sonrisas. Y como le jalaban los mofletes. Los juegos. Su sonrisa.

No lo hizo. La espada de Amon desapareció al estar en contacto con su cuerpo y ella casi se desmaya en el suelo.

- ¡Como si pudiera hacerlo, idiota! – dijo llorando espesas lágrimas que caían en el suelo. Él se exaltó - ¡Marko! ¡Si retiras tus tropas ahora Marko, la revuelta se detendrá! – ella se giro arrodillada y lo miro - ¡Y si eso ocurre, también habrá una oportunidad para ti! – apretó con fuerza la daga. Creando un cráter mínimo en el suelo - ¡Así que por favor!

Él la miro, sorprendido. Bajo el flequillo. Y lo subió. Se rió un poco y se giro y la miro.

- Eres tan blanda, Mavis – camino hasta ella y le tomo el mentón subiéndoselo – No estoy ni cerca de ser tan ingenuo como tú – se acercó peligrosamente a sus labios para pronunciar un: Nos vemos.

Se separo y se fue de su lado. Los guardias lo pararon y él miro a Itami ser aprisionada en el suelo. Dirigió su mirada a otro lugar y Orba también está en las mismas condiciones.

Sonrió de medio lado.

- No tengo otra opción – pensó con una sonrisa.

- Si quieres maldecir tu propio destino, usa el poder que descansa en esta arma – le dijo Medusa.

Marko miro la espada y la alzo para verla mejor.

"Pero en ese caso de que no seas el contenedor adecuado para ese poder, morirás"

- Maldecir al destino ¿eh? – murmuro. Bajo la espada y se atravesó con ella causando el pánico de Mavis. Todos abrieron sus ojos sorprendidos. Inclusive él - ¡Observen bien, personas de los suburbios! ¡Militares, nobles, y la realeza también! ¡Les daré pruebas de que cualquiera puede ser contenedor de poder! ¡Ahora vengan por mí!

Los contenedores de todos inclusive las partes rotas comenzaron a brillar y seguido lo apuntaron.

- Si una persona como él utiliza su sangre para controlar el recipiente de la familia, todos los recipientes se reunirán en uno. Se ha convertido en el soporte del contenedor ébano – dijo Medusa.

Las espadas se clavaron en el cuerpo de Marko. Y este comenzó la metamorfosis.

- ¡Es imposible! – grito Sinbad

- ¡No puede ser! – exclamo Sayaka mientras sus ojos se contraían.

El gran rugido inundo el lugar.

- ¡Un… demonio… negro! – exclamo asustada Itami.

Marko se había convertido en un monstruo… o mejor dicho. Un Djnn oscuro. Completamente negro. Cachos, tres ojos, alas y largas garras. Y un gran poder destructivo.

Dio un gran alarido que los pudo dejar sordos.

Los ojos de Mavis comenzaron a temblar notoriamente ante todo lo sucedido.

- Al fin he tenido éxito en concentrar la sangre negra y el rukh oscuro creando un mejor Djnn oscuro – dijo Medusa con una sonrisa.

El Djnn creo varias esferas de rayos negros y los comenzó a estrellar contra el suelo quitándoles la vida a las personas. Seguido una le dio a un pilar que lo pico por la mitad. Un guardia quedo en shock.

Que sin Shin muere aplastado.

El chico cayó cerca de Mavis y lo dejo.

- ¡Mavis, presta atención! – le pidió un poco desesperado – ¡Si no lo haces todos morirán! – Mavis miro hacía enfrente viendo al Djnn.

- ¿Ese es… Marko? – pensó confundida.

El Djnn llevo sus ojos amarillos hasta los hermanos Saluja que se exaltaron.

- ¡N-Nos está mirando! – dijo asustado Adham. El Djnn agarro velocidad y corrió hasta ellos. Shin reacciono y saltó, una de sus piernas se lleno de fuego y le dio en la cabeza tirándolo en el suelo.

- ¡Apresúrate, Mavis! – ordenó el chico ya desesperado - ¡Utiliza la espada de Amon!

- ¿Ese es Marko? – preguntó tratando de salir de su shock. El Djnn lleno su mano en rayos oscuros entonces ella reacciono y le quito el brazo.

El miedo la hizo hacer eso. No pudo evitarlo.

- ¡Una vez más, Mavis! – ordenó Shin. Ella suspiro y la espada se convirtió en fuego. Y el Djnn rugió.

El rukh oscuro comenzó a salir de toda la capital de Balbadd y todos se dirigían al mismo lugar. Inclusive la sangre emitió rukh oscuro. Regenerando el brazo del Djnn.

- Mientras las rukh negras estén disponibles, el Djnn negro podrá regenerarse interminablemente – declaro Medusa – Y las rukh negras son originadas por el resentimiento y la amargura de las personas hacia el mundo y hacia sus destinos. El resentimiento humano es lo que alimenta la transición del mundo hacia la obscuridad.

El Djnn comenzó a hacerse más grande, y más grande, y más grande.

- Se está haciendo más grande – pensó ya asustado Shin. Negó con la cabeza - ¡Tenemos que terminarlo ahora! – comenzó a correr y luego saltó preparando su patada. El Djnn movió su brazo y una gran cantidad de gravedad paro todo el ataque de Shin. Que tuvo un gran dolor en su estómago.

Movió la mano y Shin salió volando a unos 20 metros chocando en una casa destruyéndola por la mitad.

- ¿Qué acaba de…? – murmuro dolido. Miro el gran hueco en su estómago viendo como el remolino dentro de este, se hacía un gran círculo negro.

- ¡¿Qué fue eso?! – dijo un ciudadano. Shin subió su mirada y sus ojos se contrajeron al ver el Djnn seguía creando otra esfera de rayos.

- Los Djnn negros pueden controlar la gravedad. Con ese poder son intocables. ¿Cuál será tu siguiente movimiento? – dijo Medusa con una mueca parecida a una sonrisa.

- ¡Ni siquiera la espada de Mavis puede dañar a esa cosa! – pensó confundido, mientras el dolor en su estómago se hacía más grande.

- ¡Demonios! ¡No dejaré que te salgas con la tuya! – declaro Mavis corriendo hacía el Djnn.

- ¡Señorita Mavis! – exclamaron los guardias.

Adham, Afíl y Adila comenzaron a temblar asustados.

- ¿Por qué solo nos apunta a nosotros? – dijo asustado Adham.

- ¡Detente! – grito Mavis.

Sayaka reacciono y saltó. Aterrizo en la cabeza del Djnn y clavo sus brazos dentro del cuello del Djnn que grito de dolor.

- ¡¿Sayaka/sama?! – gritaron confundidos Sinbad y Nai.

- Ha aparecido una interrupción. Pero ese Djnn está formado por las rukh negras reunidas por decenas de miles de personas. ¿Cuánto tiempo podrás soportarlo?

- ¡Mavis, yo lo detendré! – declaro Sayaka mirando el Djnn - ¡Tienes que acabar con él! – los brazos de Sayaka fueron llenados de unas extrañas sombras con forma de marcas - ¡Esta cosa quiere eliminar a todos los que estuvieron involucrados con el consejo de Balbadd! ¡Quiere una revolución! ¡No podemos dejar que eso pase!

- Una revolución instaurada por sangre. ¡Servirá como excusa para que cualquiera pueda utilizar la violencia por la más insignificante causa moral! – declaro Sinbad entendiendo el plan de Sayaka.

El sonido de algo clavarse en un cuerpo se escucho asustando a todos.

Sayaka escupió sangre cuando las garras se clavaron en su espalda.

- Eres la única que nos puede salvar de eso… ¡y traer una revolución libre de sangre! – Mavis apretó la espada - ¡Tienes que matarlo! – Mavis comenzó a correr y su espada se encendió en llamas y sin notarlo. Su sello también cambiaba.

La espada llego hasta el estomago, pero no lo podía cortar. Las partes negras rechazan su espada.

- ¡Amon prestarme tu poder! ¡Si no lo hago ahora, será demasiado tarde! – pensó frustrada. Necesitaba el poder… ¡ahora!

La espada comenzó a brillar más y lo estaba logrando lento. Pero lo hacía. Entonces vio un cuerpo oscuro. Pero…

- ¿Ma….vis? – la voz de Marko.

- ¿Marko? – pensó triste. El Djnn aprovecho su inestabilidad y la arrojo contra una pared ocurriendo el mismo proceso que de Shin. Su estómago comenzó a brillar. hasta crear el mismo círculo negro.

El Djnn cubrió el cuerpo de Marko y tomo a Sayaka y la aventó con fuerza hacía Mavis. Si no fuese por Shin que la atrapo con fuerza.

- ¿Se encuentra bien? ¿Sayaka-sama? – dijo preocupado por su madre adoptiva.

- ¡Shin-san! – dijo sorprendida Mavis.

El Djnn comenzó a levantarse, intento regenerarse, pero no pudo.

- ¿Qué está haciendo? – dijo confundida.

- Manipulación de Magoi. Su flujo de Magoi se ha detenido por el momento. Lo más probable es que ésta sea la única ocasión en la que no pueda usar su magia de gravitación. Pon tu fuerza en un punto definitivo. ¡Deberías atravesarlo ahora! – declaro Sayaka.

- ¡Sí! – las escamas de Amon cubrieron sus brazos, entonces vio el Djnn, pero ella vio a Marko. Las escamas bajaron.

Volvieron a subir, y bajar. Las dudas hacían que no pudiera completarlo.

- Maldición – bajo la mirada al no poder hacerlo.

- ¡Nadie deje que ese monstruo se mueva! – Mavis subió la mirada y vio todo. Las personas o mejor dicho, el ejército tomaba pose.

- ¡Sección 13ra, ataque! – ordenó Nowaki, el más fuerte del reino. Sonrió con sorna.

- Todos… - dijo casi al llanto Mavis.

- ¡Como si fuésemos a dejar que un monstruo se apodere de Balbadd! – declaro Nowaki con su sonrisa. Ellos protegerían su país.

- Todos están… - murmuro Mavis – Tengo que conseguirlo – declaro la chica. Comenzó a reunir Magoi sin darse cuenta de lo que pasaba en su sello. Sayaka si lo hizo y poso sus manos, una en su estómago y la otra en la espada.

- Te ayudaré – declaro.

- Todos… - la cola de Mavis salió, pero se convirtió en la de un zorro y una extraña energía la rodeo color roja. Abrió sus ojos con la línea negra dentro - ¡Le daré fin a todo esto…- comenzó a correr y saltó -…con un saltó en caída!

Mavis lo apunto. Lo hubiera logrado si no fuera por él.

Apareció y una gran fuerza la envió hasta el suelo.

- Yo – los ojos de Sayaka se contrajeron - ¿Es esto lo que querías? – preguntó Accelerator.

- Siento molestarte durante tu recuperación, Death – se disculpo Medusa.

- Ella es… - Sayaka y Sinbad miraron a Medusa por primera vez.

- ¿En verdad vale la pena matarla? – pregunto con el flequillo bajo.

- Ya ha destruido el flujo que he intentado construir en diversas ocasiones. Y esta vez al parecer también va a ser una molestia. Deberíamos deshacernos de ellos ahora – declaro mirando a ambos Jinchuriki.

- Sí, pero primero, ¿qué está ocurriendo? – dijo mirando sus manos – Por alguna razón me siento desbordante de poder.

- Tú eres uno de los que ha caído en la desesperación. En una situación como está, con tantas rukh negras alrededor, tú poder sólo puede aumentar.

- Esto está mal – pensó Mavis asustada – El equipo Djnn en el que había invertido toda mi concentración fue deshecho. Ya casi no me queda Magoi. ¿Cómo se supone que pelee con todo ellos? ¿Qué hago? ¡¿Qué hago?!


- ¡Muere! – dijo un hombre apuntándole a una mujer. Pero fue atrapado por las cadenas de un eterno Kusarigama.

- ¿No deberíamos ir al consejo? – pregunto Hayate dejando a unos niños en el suelo. Mientras Masrur sostenía un montón de personas. Y Ja'far mantenía algunas con sus cuerdas.

- Bueno, no podemos dejar a las personas así… - dijo Ja'far.

- Sayaka… - murmuro Hayate mirando el cielo.


- Este lugar es un completo pandemónium – dijo Ikku. En medio del fuego y el caos.

- ¿Qué tan lejos vamos? – pregunto Akuto.

- Hasta que podamos regresarle estas cosas – declaro Ikku.

- Pero, ¿cómo se supone que lo encontremos en este caos? - pregunto Ikuto. Pero era cierto, es un caos total.

- Demonios, ¿qué deberíamos hacer? – dijo irritado White.

- ¿Por qué tiene que pasar esto?

- ¡Por favor! ¡Por favor, que alguien detenga todo esto! – dijo una mujer llorando con su bebe.

Las personas lloran, desesperan y suplican su salvación. Estaban perdidos.

Una niña linda de ojos grises miro el cielo.

Ikuto también lo miro.

- Hermano – lo llamo.

- ¿Qué es eso que hay en el cielo? ¿Un ave? – pronunció.

Los adultos se giraron y vieron el gran destello con forma de ave gigante. Pero vieron algo que resaltó.

Esa larga cabellera blanca. De la cual la dueña frunció el ceño y apretó un puño asustando a los acompañantes con su aura.


- Accelerator, este Djnn está lleno de poder obscuro, al igual que tú – declaro Medusa – Utiliza tu poder para controlarlo. Si lo logras, él se convertirá en tu sirviente.

- Ya apresúrate y se mío de una vez – declaro. Alzo las manos y las poso encima del Djnn. Emitió varias ondas y luego se alejo, sonrió de medio lado – Así que así funciona. Es genial – invoco una lanza pequeña y comenzó a maniobrarla.

- ¡Esto está mal! ¡Tengo que detenerlo! – Sayaka comenzó a levantarse pero no espero unas lanzas en su contra.

- Lo siento Sandias-chan. Lanzas del Dios del Cielo – las lanzas la dejaron inmóvil contra la pared. Igual proceso con Sinbad – Sean buenos, Sinbad, Sayaka. No se preocupen, no los asesinaré. Luego los haré míos también – ellos se tensaron - ¡Ahora! Al fin llegó el momento de eliminarlos – se volteo a Shin y Mavis. Alzó y clavo la lanza en el cuerpo del Djnn. A este le salieron dos alas más y Accelerator se comenzó a reír - ¡Mi Djnn es realmente fuerte!

El Djnn creo cinco esferas de rayos negras, entonces ambos reaccionaron sabiendo que ellos eran los objetivos.

Y comenzaron a rodar y saltar. Aunque no podrían esquivarlo por siempre. Todo lo que podían hacer por ahora era huir.

Cayeron entre el humo y descansaron un poco.

- Shin-san – él la miro - ¿Crees que podrías arrojarme ahí arriba? – él emitió un "¿Ah?". La miro confundido – He reunido todo el poder que me queda. Para derrotarlos.

- Pero… ¡ahora hay más enemigos, y el Djnn negro fue completamente reintegrado! – le recordó.

- ¡Entonces sólo tengo que improvisar algo más ofensivo! – declaró la rubia – Si hago lo que me dijiste, y uso todo el Magoi que resta en mi interior, ¡podría lograrlo!

- Pero… pero… si lo haces, ¡podrías morir! – declaro Shin – Miu se sentiría muy triste.

- A este ritmo, ¡todo el trabajo que hicimos con el fin de proteger, habrá sido en vano! ¡Tengo que hacerlo! – le tomo las manos - ¡Por favor, Shin-san! ¡Préstame tu poder! – dijo decidida.

El lo medito un rato, bajo su flequillo. Si su plan fallaba, Miu nunca se lo perdonaría. Negó con la cabeza. Miu no era así.

- Bien – Mavis asintió.

- Amon – la espada apareció. Y concentro toda su energía.

- Maldito demonio… - Shin toco su estómago – dame toda tu fuerza – sus dientes se afilaron y sus ojos se vaciaron y la línea negra se hizo dentro de sus ojos. Se agacho y tomo los talones de Mavis. Respiraron profundo y luego la lanzo con todas sus fuerzas emitiendo un sonido gatuno, pero a la vez zorruno.

Mavis apunto a Accelerator y este sonrió de medio lado. Alzo su lanza y una gran cantidad de peso en el cuerpo de Mavis. Haciéndola caer a gran velocidad y destruir el piso. Casi consciente.

Accelerator invoco una gran lanza. Que el Djnn tomo y se lleno de una gran cantidad oscura.

- Esta lanza esta combinada con mi Magoi y el del Djnn oscuro. ¡¿Crees que serás capaz de soportarlo?! – el Djnn fue contra ella. Pero lo paro con su espada - ¡Ya muere de una vez!

Mavis noto que la espada se podía romper.

- ¡Amon…!


- Te lo dejo para que te defiendas bien… Mavis – dijo Morgiana con sus últimos alientos de vida dándole la daga a Mavis que trataba de no llorar – Amon… por favor, cuida de Mavis… su hermanito no está… te pido que ella sea tu suplente – pidió – Mavis tu deber es proteger la espada de tu padre.


Mavis coloco su brazo como soporte. Y casi lo pierde si no es por la magnitud de la que sale volando. Se estrelló contra el suelo y rodo varias veces dejando su mancha de sangre.

- ¡Mavis! – grito Shin yendo hacía la mencionada. Sus ojos se contrajeron cuando vio su brazo ensangrentado. Además de ser el que ella utiliza para la espada.

- ¡Shin-san, por favor, tírame de nuevo! – dijo tratando de pararse.

- ¿De qué hablas? – dijo confundido - ¡Te recalco que tu brazo está roto!

- Aún lo puedo usar, Amon aún está aquí… ¡Yo aún estoy aquí! – declaro - ¡Tengo que intentarlo otra vez! – los guardias la miraron preocupados - ¡Una vez más, Shin-san! – Shin no vio otra opción.

- ¡Está me las pagas Mavis! – y la lanzó de nuevo.


- ¿Ne? ¿Mavis-san? ¿Por qué te esfuerzas tanto?

Mavis lo hacía una y otra vez, lo intentaba y fallaba.

- Siempre intentas tomar responsabilidades que ni siquiera te pertenecen, al igual que cierto amigo. Lo hicieron aquella vez.

Shin se interpuso entre el ataque de Giriko y Miu.

- Aquella vez también.

Mavis y Shin se interpusieron entre la lanza de Accelerator para proteger a Miu.

- Y también en esa ocasión.

Mavis apareció defendiendo el pueblo.

Y Shin apareció salvando a Mavis.

- Ya entendí.

Mavis se levantó dificultosa y miro al Djnn.

- Es porque vosotros dos… son… iguales… en muchos sentidos.

Accelerator apunto a Mavis y a Shin que ya no estaba dispuesto a lanzarla.

- Por eso yo…

Una gran luz apareció entre Mavis, Shin y Accelerator. Ellos abrieron sus ojos sorprendidos a ver quién estaba ahí.

- Yo quiero ser una fuente de fortaleza. Siempre les extiendo la mano – se giro y una sonrisa tierna se formo en su rostro – Y siempre lo hare – extendió ambas manos.

- Lamentamos la tardanza – dijo Hayato con una sonrisa.

- Hubieron algunos inconvenientes – dijo Haruka suspirando.

- Aunque llegamos a tiempo ¿ne? – dijo Tsubasa.

- Hola, Mavis-san, Shin-kun – dijo Miu extendiendo ambas manos.

- ¡Miu/san! ¡Todos…! – dijeron sin habla los chicos.

- Ahí estás, chibi – dijo un tanto enojado Accelerator – No perderé de nuevo. ¡Porque ahora yo también tengo un Djnn! ¡Vamos! ¡Invoca a tu Djnn!

- ¿Te refieres a Marry-san? – dijo con una sonrisa Miu – No puedo hacer eso… o no debo. No la arriesgaré contigo.

Todos se exaltaron por lo dicho.

- No te preocupes Miu. Marry siempre estará a tu lado y te preocupes… ella te protegerá – le dijo Ugo.

- Si no quieres llamar a tu Djnn, entonces sólo eres una tonta niña que necesita morir – declaro Accelerator. Su Djnn le apunto.

- Pero… - Miu movió sus brazos y la espada se volvió el cristal. Y fue cubierta por rukh para ser protegida.

- ¿Qué? ¿La protección de las rukh? – dijo confundido viéndola – Espera, no…

- Puedo hacer otra cosa… ¡Salid todos! – movió sus brazos y apunto a sus amigos. Saliendo exactamente 7 Djnn. Todos de diferentes clases que asustaron a Accelerator.

- Ella es una Magi… por eso puede hacer salir a los Djnn de sus compañeros – dijo exaltada Medusa - ¿Puede ser que haya obtenido…?

- Invocaste 7 Djnn de golpe… ¿acaso quieres morir? – pregunto Accelerator confundido.

- ¿Miu…? ¿Qué planeas hacer? – dijeron Sinbad y Sayaka.

- Ya sé… - murmuro Nai y se fue corriendo al lado de su hermana.

- No eres capaz de invocar a la tuya… es la que me interesa, entonces… ¡Date prisa y muere!

Miu sonrió de medio lado y los Djnn volvieron a sus dueños. Ella junto sus manos en el cielo confundiendo a todo el mundo.

- Estoy bien Marry-san… porque he aprendido mucho… y además… ¡no estoy sola! – pensó con la mirada decidida - ¡Por eso no perderé! – movió las manos - ¡Brilla: Mundo Celestial! ¡Constelación de Orión! – Sayaka se sorprendió.

- Con esto, podrás aprender más hechizos… aunque no puedas leerlos…

- Puedo hacerlo – respondió Miu con una sonrisa.

10 pilares se reunieron y le apuntaron al Djnn dándoles toda en el cuerpo. Y creo un gran calor en todo el consejo que derritió las armas de Accelerator.

- Se encuentran bien ¿Sayaka-sama? ¿Sinbad-san? – pregunto Miu mirándolos.

- S-Sí – dijeron anonados.

- Bien. Yui, Hayato, Tsubasa-kun, ¿podrían llevar a Sinbad-san y Sayaka-sama a la ciudad? Hay unas personas que tienen que darles algo – cuestiono dulcemente.

- ¡P-Pero! – reclamaron a su Magi.

- Todo estará bien – respondió con una gran sonrisa - ¡Ahora vayan!

- Una decepción de expectativas. Sólo lo uso para distraer a Accelerator y liberar a Sayaka y Sinbad – dijo Medusa – En este país consumido por las rukh negras, un Magi de ese nivel no es contrincante para Accelerator.

Accelerator se levanto del suelo.

- ¿Eso es todo lo que tienes? – pregunto - ¡Hiciste que me ilusionará para nada, niña idiota! – varios círculos mágicos se crearon en el cielo.

- ¡Ese ataque no le hizo nada! – dijo sorprendida Mavis.

- Eso es porque… - comenzó Hayato.

- Onee-chan lo utilizo como una distracción – dijo Nai terminando de vendar el brazo de la rubia.

- No se preocupen. Pareciera que Miu atravesó un gran sueño que la hizo volver en sí – dijo Tomoe con una sonrisa confiada.

- Sólo crean en Miu – declaro Haruka – ella se encargará de todo.

- Hmp… entonces yo pierdo – declaro Miu de lo más tranquila.

- ¿Eh? – emitió Shin.

- ¡¿Eh?! – emitió el resto confundidos.

- Mi magia no está muy desarrollada. No hay forma que pueda compararme con él – dijo Miu - ¡Necesito tu poder! – señalo a Mavis que se exaltó - ¡ puedes derrotarlo a él y a ese Djnn negro!

- ¡Miu! ¡Mavis casi se quiebra el brazo! ¡Además ya no tiene Magoi! – dijo Shin levantándose y poniéndose cerca de ella - ¡Ya no puede pelear!

Miu hizo un puchero confundiéndolo. Lo tomo del brazo y lo arrastro con ella.

- Eso no es cierto – dijo paro y toco con su otra mano su hombro – Observen con cuidado, los dos.

Miu suspiro y una gran cantidad de rukh blanco salió de su cuerpo.

- ¡Maten a la realeza! ¡destruyan todo! – un gran golpe le dio en la cabeza.

- ¡Idiota! ¿Qué bien nos traería eso?

- ¡Al fin la situación iba a cambiar!

- ¿No habíamos decidido que organizaríamos el país con nuestras propias manos? ¿No lo habíamos jurado?

- Mavis-san, este país aún mantiene la llama de la esperanza –declaro Miu.- ¡Un fuego de justicia qu e permitirá a las personas continuar con sus vidas y superar sus destinos! Tú eres la que lo encendió, ¿no es así?

- Tú eres la responsable, hazte cargo – dijo Tomoe con una sonrisa. Mavis se sonrojo y lagrimas se acumularon en sus ojos.

- Todos…

- ¡No nos podemos rendir! – dijo un ciudadano.

- Las rukh son atraídas por ese deseo de vivir ¡De forjar un futuro! ¡Por eso aún podemos pelear! – declaro.

Una gran oleada de rukh vino hacía ellos y comenzó a acumularse en su frente.

- ¿Más magia de ilusión? – pregunto Accelerator.

- No, esto es diferente. Esto eso… - dijo Medusa mientras el rukh rodeaba a Miu – no hay equivocación. La ha obtenido. Eso es… - sobre la frente de Miu se hizo una gran estrella rodeada de un circulo de 8 puntas - ¡La sabiduría de Solomon!

Una gran cantidad de esferas de muchos colores se acumularon y luego se dirigieron a su frente sorprendiendo a los presentes.

- ¿Qué fue… eso? – preguntaron Shin y Mavis. Ella los miro con una sonrisa.

- Hice que todos vinieran… para guiarte a ti y a tu preciado amigo – se giro y señalo con su espada al Djnn oscuro – En este momento, él se encuentra totalmente sumido en la oscuridad. Para despejar esa oscuridad, la única opción que tenemos es que lo atravieses con tu espada – se refirió a Mavis.

- Pero... Mavis se ha rotó el brazo, ¿Cómo…? – pregunto Shin viendo fijamente a su compañera.

- Está bien, la espada de Amon aún sigue aquí. Siempre que unamos fuerzas – dijo Miu con una sonrisa, se volteo de nuevo y alzo el brazo - ¡Regulus! – una gran cantidad de energia se acumuló alrededor de ella.

- ¿Otra vez con eso? Te dije que no funciona conmigo – dijo divertido Accelerator.

- ¡Vamos, Mavis-san! ¡Shin-kun, necesito de tu ayuda! – dijo con una enorme sonrisa la chica albina. Mirando a sus amigos mantener su boca abierta al ver el gigantesco león de luz frente a ellos. Les extendió una mano y ambos la tomaron, ella lanzó el león de fuego contra ellos asustándolos. Y cuando se dieron cuenta estaban rodeados de fuego.

Sus estómagos comenzaron a brillar y Mavis volvió a sentir su brazo.

- Aunque la única magia que pueda usar ahora sean de ilusión y de calor… Es una suerte que sus almas y sus contenedores sean de llamas. Eso tampoco… es coincidencia, ¿cierto? – les dio una tierna sonrisa. Las energías de los Jinchuriki volvió a ellos, y la espada de Amon volvió a brillar.

- ¡Mi brazo ya no duele! – exclamo sorprendida – ¡Y tomo mi Magoi regresó!

- ¡Él mío también! – dijo sorprendido el peli-rojo.

- ¡Y eso qué! – dijo Accelerator lanzando lanzas contra los chicos. Miu miro cómplice a Tomoe. Este saco una katana fina y filosa y ambos cortaron por la mitad todas las lanzas.

- ¡Mavis, Shin! ¡Ahora! – grito Tomoe, ellos asentaron y se levantaron, Shin tomo la muñeca de Mavis y está se convirtió en pluma mientras él corría a toda velocidad.

- ¡No lo permitiré! – grito Accelerator lanzando cinco lanzas. Que ellos evitaban. Pero tres no pudieron, hasta que ellos tres lo hicieron.

Nai tomo las lanzas con su arma y Haruka y Tomoe las picaron por la mitad con sus contendores.

- ¡No seas idiota! ¡Y presta más atención, Accelerator! – incitó con burla Nai.

Los chicos siguieron con su plan mientras una sonrisa se formaba en su rostro.

Shin giro sobre sus pies mientras corría y soltó a Mavis y está se estrelló con la espada llena en llamas quemando el rukh negro.

- El Djnn oscuro es inmortal. Con ese ataque sólo encontrarás la muerte – dijo Medusa.

Hilos de sangre negra la atraparon del cuello y con fuerza. Y comenzaron a succionarla hasta hacerlo por completo.

- La señorita Mavis fue… - dijo un guardia.

- Mavis… - dijo un poco confundido Tomoe.

- ¿Qué? Fue devorado por el estómago del Djnn – dijo divertido Accelerator - ¡Así que era solo una fanfarronada! – su sonrisa se borró al ver la estrella de la frente de Miu brillar aún.

- Hay algo que quiero decirte a ti también – dijo fríamente la chica que con su cabello cubría su ojo azul.

- ¿Eh? – Miu sonrió, un poco, casi visible. Él la miro extrañado, ella le extendió la mano y la estrella brillo y se reflejo en los ojos del casi-peli-negro. Comenzó a recordar cosas, cosas que en realidad no quería recordar.

El llanto de una oji-azul. La muerte de una albina y una niña llorar entre su sangre y las flores.

- ¿Qué es esto? – su corazón latía con tanta fuerza que sentía que se iba a salir de su pecho. Una sonrisa – Detente… - murmuro tomándose la cabeza - ¡Detente! ¡DETENTE! - grito desesperado revolviendo su cabello. Su cuerpo se desplomo. Y cayó estrepitosamente al suelo.

- Accelerator – dijo confundida Medusa. El chico se tomaba la cabeza y se retorcía. Shin camino y se poso frente a la chica defendiéndola. Miu subió su mirada hacía el núcleo que se formaba en el estómago del Djnn oscuro.

- Mavis-san… - pensó en un tono indescriptible.


La mencionada bajaba en lo que parecía ser la conciencia de Marko. Su cuerpo es brillante y su cabello se mueve de un lado a otro.

- Esto es… - murmuro la chica viendo hacía todos lados confundida.

- Estás dentro del Djnn Oscuro, Mavis-san – resonó la voz de Miu en su cabeza.

- Miu-san – murmuro viendo al cielo, bajo la mirada y lo encontró – Ahí está… - viendo el cuerpo de Marko, que está muy sombrío y oscuro.

- Es su rukh que adoptó su forma original – le dijo Miu – Nosotros trataremos de ganar tiempo. Así que apresúrate… y sálvalo de la oscuridad – Mavis toco lo que parecía un cielo oscurecido. Su cuerpo es lo único que brilla en ese lugar sombrío y oscuro. Mavis suspiro y lo miro decidida. Aunque este no la mirara.

- Marko… - le dijo – Quiero hablar contigo una vez más – él no respondió, se quedo con la mirada perdida.

- Ya no hay nada que tenga que hablar contigo – dijo él tranquilo sin mirarla.

- Marko – Mavis intento acercarse si no fuese…

- No te acerques… - ordenó frío, ella paro en seco y abrió sus ojos sorprendida – Date cuenta de una buena vez – se giro para verla a los ojos - ¡Yo te odio! Y no es sólo ahora. Siempre lo he hecho, aún desde que era niño. Aquella vez…

La Morgiana acurrucaba a Mavis.

- Aquella vez…

Mavis le sonrió mientras hablaban de su vida.

- Aquella vez…

Ambos se restregaban la culpa de la muerte de Lilian.

- ¡Y aquella vez también! – todas las veces en las que Mavis sonreía, todas lo enojaban - ¡Quería hundirte en una infinita desesperanza! – su cuerpo se lleno de rukh negro – A pesar de eso… ¿por qué no pierdes tu luz? – se abrazó a él mismo – Rayos… ¿acaso somos tan diferentes? – la miro sombrío – Sólo yo estoy rodeado de oscuridad - ¡¿Acaso sólo yo… soy una basura desde que nací?!

Mavis retrocedió mientras sus pupilas se contraían asustadas. ¿Qué tanto podría sufrir Marko?

Una lanza fue hasta Miu, que la pateo esquivándola. Y esta se estrello contra la escalera.

- ¡Maldita! – dijo Accelerator reincorporándose. Se elevo al cielo - ¡¿Qué demonios fue lo que me hiciste?! – alzo un brazo y con el otro se tomaba la cabeza. Unas cinco lanzas fueron hacía ellos.

Shin tomo una y se la regresó, pero él la esquivo.

Tomoe la cortó por la mitad.

Nai atrapo dos y de esas se encargo Haruka.

Pero las lanzas venían una y otra y otra vez. Mientras que ellos 5 se defendían.

Miu frunció el ceño y chasqueo la lengua.


Marko se toma la cabeza con fuerza mientras mantiene la cabeza baja.

- …no hay falsedad en las palabras del rukh. Así que por eso… tal vez te lastimen profundamente – explico la voz de Miu - ¡Sin embargo, tú puedes hacerlo! – Mavis apretó un puño con fuerza – Siempre das todo lo que tienes para salvar a alguien. Tienes mucho coraje. ¡Tú eres una de los candidatos a Rey que yo elegí! – Mavis se sintió alagada por eso, pero no lo demostró.

- Tú… - murmuro Marko - …tienes una madre amable y por tus venas corre sangre real – declaro el peli-negro – En mis venas corre la sangre del inútil de mi padre – paso su mano llena de sangre negra por su rostro, que se convirtió en rukh oscuro y una sonrisa extraña se formo en su rostro – Es obvio que seamos diferentes. Así está hecho el mundo – las gotas de sangre cayeron hasta convertirse en un hilo. Y soltó una leve carcajada – Me percaté de eso aún siendo un niño. Pero… - apretó su puño salpicando la sangre - ¿Acaso no es injusto? ¡El que esté decidido cómo debamos vivir desde el nacimiento! – le lanzó la sangre, pero a ella no la toco si no que se traspasó al suelo - ¡Por eso es que yo decidí! Si eso es el destino… ¡Con estas manos! ¡Con estas manos me vengaré de esa basura de destino!

Las gotas de sangre se convirtieron en cristales que al subir al verdadero cielo lastimaban a la rubia.

No lo soporto… ¡No lo soporto!

Mavis abrió sus ojos sorprendida y vio a Marko.

¡A pesar de haber nacido y crecido en el mismo lugar…siempre fuimos totalmente diferentes!

Podía escucharlos. Los pensamientos de Marko.

- ¡Siempre eras la única que vivía dentro de la luz!

- Su voz… llega a mí – pensó triste.

- Sólo por haber nacido diferentes – una rama de sangre la tiro al suelo y se clavo en sus tobillos. Haciéndola gritar – sin importar dónde ibas, siempre vivías correctamente.

- No es así… - murmuro Mavis, algo… algo estaba mal.

- ¡No soporto tu fachada de buena persona! – Mavis frunció el ceño.

- ¡No es así! – grito. Se levantó de golpe y corrió pisando fuerte - ¡No es así! – y le dio un gran puñetazo en la cara. Con su fuerza lo mando a volar a unos metros, pero lo siguió saltando - ¡No soy la persona perfecta de la que hablas! – él se tocó la mejilla, nunca espero que ella lo golpeará - ¡Yo solamente vivía con desesperación! ¡Nunca pensé en mis raíces reales! ¡Pasé días miserables, también hice cosas sucias! ¡Muchas veces pensé en lo desgraciada que era! ¡Así que no asumas el tipo de persona que soy como te venga en gana!

Su cuerpo desprendió una gran cantidad de rukh blanco que hizo que Marko se alejará.

- ¡Maldita! ¡Yo… nunca perderé ante ti! – grito Marko desprendiendo el rukh negro a la misma cantidad de Mavis. Comenzó a correr hacía ella.

- ¡No se trata de perder o ganar! – declaro Mavis corriendo hacía él.

Ambos prepararon sus puños. Y los chocaron con tal fuerza que el combate entre luz y oscuridad fue inevitable.

- ¡Ambos nacimos en los suburbios! ¡Fuimos criados de la misma forma! ¡Los dos siempre estuvimos juntos! ¡No hay diferencias!

- ¡Puras apariencias! – contradijo Marko enojado - ¡No lo entiendes! ¡Los humanos siempre tienen diferencias! – se agachó y le golpeo el estómago sabiendo que era su punto débil. Ella salió volando y quedo boca arriba quejándose de dolor – No tiene caso – ella comenzó a levantarse – Capacidad, presencia, carácter, raza y linaje. Sobre todo, la diferencia de clases. Desde el nacimiento ya está decidido lo que poseerá cada uno. Y nosotros que no tenemos nada…

El espacio se convirtió en algo diferente. Se levantó confundida viendo fijamente preocupada.

- ¿Estos son los suburbios? – se murmuro.

- ¡Mamá! ¡Mamá! – una voz, desesperada y asustada. Mavis movió su cabeza y vio a las personas morir por la peste. Se abrazó asustada.

- ¡No te rindas! ¡No te rindas, Lilian! – Mavis giro espantada y vio. A la niña hermosa de piel palida y roja. De largo y desorganizado cabello negro.

Marko la abraza y la sostiene mientras llora a cantaros.

- Me duele… me duele… - murmuraba dolida – Onii-chan… - Lilian dejo su mano caer y cerró sus ojos.

- Lilian… Lilian… ¡Lilian! – grito desesperado.

Mavis se espantó y corrió, para una muralla de fuego pararla. Se sorprendió y confundió.

- ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué siempre a nosotros?! – se quejo Orba.

- Es que nosotros nunca tuvimos nada – declaro llorando Itami.

Marko miro sus manos sombrío.

- No es que no tengan nada. Todo les fue arrebatado por el consejo de Balbadd – todos se exaltaron y giraron sus cabezas – Y no solo este país, en el mundo actual los que están arriba se sostienen aniquilando a los de abajo – declaro Medusa, una sonrisa se formo en su rostro - ¡Ése es un destino que hay que odiar! Si tienen el deseo de iniciar una revolución… ¿está bien que se queden de esta forma? ¿Piensan vivir mirando hacia arriba por siempre? – les entrego la espada de sangre negra – Dejen que les preste mi ayuda – Marko la miro y sus ojos tuvieron un brillo.

El brillo de la oscuridad mientras una sonrisa llena de locura y desesperación se formaba en su rostro.

- ¡Así es! – Mavis se exaltó al ver como el rukh negro se reunía donde Marko formando una espada – Yo cambiaré el destino. ¡Incluso una basura como yo puede hacerlo! ¡Convertirse en alguien sublime… y totalmente diferente! – detrás de él apareció algo que dejo los ojos de Mavis en blanco. Ese era su… ¿padre? – Sin duda ¡puedo hacerlo!

Mavis pareció entender y cerró pesadamente los ojos siendo la espada de sangre enterrada en todo su pecho traspasándola muchos metros atrás.

Marko sonrió burlón, lo había logrado…

Se exaltó. El rukh blanco lo perseguía. Y comenzó a rodear su brazo.

- Algo fluye hacía mí… - una gota cristalina llego hasta la espada. Y se exaltó viendo que eran sus lágrimas. Miro hacía enfrente – ¡¿Mavis?!

La mencionada llora como una niña sonrojada y todo.

- ¡Que rabia! ¡Que vergüenza! – sus lágrimas llegaban hasta la espada y brillaban un poco. Mientras su sello brilla como luz - ¡No me di cuenta de que Marko pensara eso…! – Marko abrió sus ojos, como ella escuchaba sus pensamientos. Él podía escuchar los de ella – En realidad… es posible que lo haya hecho. Pero… tenía miedo de que dijera que éramos totalmente diferentes. Tal vez sólo estaba escapando. Puede que, absolutamente, todas las personas sean diferentes. Pero a mí eso… ¡Eso me pone muy triste!

Las lágrimas tocaron la espada haciéndola brillar. Y quebrarse como cristales que subieron al cielo.

- ¡No obstante, tiene que haber una forma en la que todos puedan vivir felices! ¡Un modo para hacerlo realidad! – comenzó a abrazarse para tratar de dejar de llorar como una niña, siéndole imposible.

- Ella piensa hacer algo al respecto… con está diferencia que no tiene solución – lo recordó. Mientras ella estudiaba, él se valía la vida en la oscuridad.

Mientras que ella ganaba por sus estrategias, él la fuerza bruta.

Y ella tenía una madre que la amaba, mientras que él… estaba solo.

- Así que se siente triste… ¿hubiera sido mejor si lo aceptaba de esa forma? – Marko miro el cielo, y extendió su brazo lleno de oscuridad, viendo una bandera pequeña. La bandera con la cual jugaban de niños - No importa cuantas veces extendiera mi mano… éramos completamente diferentes.


Mavis con su corta altura, está montada en un árbol. Mientras que Marko saltaba para tratar de alcanzar a la chica con su enorme sonrisa.

Pero sin embargo. No podía alcanzarla.

Se rindió y extendió su mano. Mavis lo miro durante unos segundos y sonrió plenamente para tirar la bandera y tomar la mano de su amigo. Para irse caminando de la mano.


Aceptar la diferencia… si hubieran vivido en su lugar, viviendo la vida que debían con todas sus fuerzas… Podían… podían…

Las espesas lágrimas salieron de los ojos verdes.

- Yo traté de estar en el mismo lugar que tú a la fuerza… - lloró el chico amigo de la infancia de la rubia. Las lágrimas llegaron hasta el cielo oscuro. Y todo se volvió claro y brillante.

El Djnn comenzó a cristalizarse y brillar. Miu protegía a los chicos sin energías con su Borg.

- ¡Mavis-san! – dijo con una gran sonrisa la albina.

- Maldición – maldijo Accelerator. Medusa se quedo mirando todo indiferente.

El mundo de Marko se comenzó a cristalizar. Marko se dio vuelta y vio la gran abertura.

- El Djnn se está quebrando – dijo tranquilo. Una sonrisa cálida se formo en su rostro – Al parecer, hasta aquí llegué contigo.

- ¡Marko, yo vine a salvarte! – grito un poco asustada Mavis. Se sorprendió al ver como el cuerpo de Marko se volvía cristal, y de cristal se volvía rukh.

- Ya hiciste suficiente – le dijo, se tomo la cabeza – Siento no poder disculparme con las personas que involucré – miro su mano oscura y una triste sonrisa se formo en su rostro – Debí haber hablado más seriamente contigo.

- Marko… - murmuro Mavis mientras las lágrimas volvían a salir. La abertura del Djnn se hizo más grande y comenzó a jalar a Marko - ¡Espera Marko! – Mavis comenzó a caminar tratando de seguirlo.

- Oye, Mavis… - paro por un segundo – Nosotros somos…

- ¡¿Qué dices, Marko?! – él le sonrió y la sangre negra de su brazo y atrapó a Mavis que abrió sus ojos sorprendida.


- ¡Maldito mocoso! – Marko fue aventado hasta la basura. Un hombre alto y musculoso se acerco hasta él - ¿Acaso no vas a escuchar lo que dice tu padre?

- ¡No te comportes como padre después de regresar a estas alturas! ¡Maldito viejo! – reclino Marko.

- Por cierto, ¿dónde está Lilian? – dijo mirando hacía todos lados. Marko se exaltó y sus pupilas se contrajeron – Creo que ya es hora de que le consiga clientes. Me vendrá bien para comprar bebida – Marko comenzó a temblar. Su mirada se ensombreció. Él no podía dejar que él tocar a Lilian.

Tomo su cuchillo y corrió hasta él. Y lo atravesó.

Cuando se dio cuenta de lo que hizo comenzó a temblar mirando sus manos ensangrentadas.

- Marko… te pareces a mí, una basura de la peor clase – Marko comenzó a temblar espantado. Y lanzó el cuchillo al agua y comenzó a lavar la sangre de sus manos desesperado.

- Maldición, maldición – maldecía una y otra vez desesperado. Se calmo un poco y suspiro mirando el cielo – Aun así, aún siendo así… sólo ella… - murmuro.


- Marko, ¿quieres que te ayude? – pregunto inocentemente Mavis.

- No hay necesidad de que hagas eso. De todos modos, tú eres diferente a mí – respondió con los ojos vacíos.

- ¿Q-Qué quieres decir? – dijo confundida y con los ojos bien abiertos.

- Oye, Mavis… nosotros somos… - le dio una sonrisa extraña.


La recordó, esa sonrisa… esa sonrisa pertenecía a la tristeza de Marko. Abrió sus ojos tristes y sorprendidos.

- ¿Por qué? ¡¿Por qué preguntas eso?! – Mavis apretó su puño con fuerza – Por supuesto… ¡Por supuesto que lo somos! ¡IDIOTA! – grito sonrojada, para comenzar a correr con todas sus fuerzas. Marko se dio vuelta sorprendido. Sonrió cálidamente y extendió su mano.

Mavis la fue a tomar y lo abrazó con fuerza.

- Por supuesto que somos… - Marko le acarició el cabello y desapareció - ¡AMIGOS! – grito desesperada y vio a Marko desaparecer.


Una gran luz apareció y atravesó la gran masa de rukh negro. Convirtiéndolo en blanco. Y comenzó a llover rukh blanco por todos lados.

Accelerator cayó de rodillas y Miu lo miro.

- ¿Qué pasa? No tengo… - se desmayó en medio de la chica.

- Esto es malo – Medusa extendió su mano y una gran masa lo tomo con en un Borg – Nos vemos luego, Magi – dijo divertida. Para desaparecer.

Miu lo miro sombría y luego su estrella desapareció para su sello dejar de brillar. Se dio vuelta y miro a Mavis.

Abrazar algo negro. Llorando encima de él. Del cuerpo de Marko ceniza por el rukh negro dentro de él. Sus lágrimas no iban a revivirlo. Lo sabía pero estaba muy triste.

Miu hizo una mirada pasiva y las lágrimas salieron de sus ojos con una sonrisa. Haruka la imitó y los chicos sonrieron tranquilos.

- Bienvenida, Mavis/san – dijeron con su sonrisa. Mientras ella frotaba su mejilla contra el cuerpo de Marko.


- La quinta Magi que obtuvo la sabiduría de Solomon. Que interesante – dijo Medusa - ¡Te tendré en mis manos! A ti y a los que escogiste como candidatos a Rey. Los llenaré con nuestra oscuridad.

- Eso será imposible.

Ella se exaltó y miro a todos lados, confundida y extrañada. Hasta que dos fuertes patadas llenas de rayos y una gran gravedad los bajo.

- Contenedor domestico, Armadura de Vajra – dijo Masrur.

- Contendor domestico, Cuerpo celeste – dijo Hayate.

Ambos lo miraron sombríos y Medusa bajo la mirada para exaltarse.

- Contenedor doméstico, Unión: Cadenas de las Serpientes gemelas – dijeron White y Ja'far. Las puntas del Kusarigama se volvieron más largas y se mesclaron con los rayos de Ja'far y se volvieron un gran remolino que abrió su boca como serpientes.

Que se presionaron hasta romper el rukh.

Una gran cantidad de rukh y rayos fueron hacía dos personas. Medusa los miro rencorosa.

- ¿Por qué? ¿Por qué personas como vosotros tienen que existir?

Sinbad y Sayaka están completamente con sus contenedores de metal residiendo en sus cuerpos.

Ambos se pusieron de espaldas y le apuntaron con todo el odio que podían almacenar.

- ¡Unisón Raid! ¡Rayo del Loto Blanco! – un gran remolino salió de ellos.

Luz y rayos que al final se convirtieron en una especie de constelación que iban desintegrando a Medusa.

Casi como una magia Extrema. Pero no tan potente fue lo que mato a Medusa.

Los líderes cayeron de rodillas. Y fueron atrapados por sus súbditos.

- ¿Se encuentran bien, vosotros dos? – preguntaron Ja'far y White.

- Sí, su sombra ha desaparecido – sus transformaciones desaparecieron. Masrur apoyó a Sinbad en sus hombros. Y Hayate cargo a Sayaka como una princesa.

- Ah, no esperaba menos de vosotros, fue asombroso – dijeron los ladrones.

- Gracias a sus hijos, esto llego a tiempo – dijeron suspirando, Hayato, Yui y Tsubasa manteniendo una pulsera dorada en muñecas de Yui. Los otros cuatro miraron mal a los líderes.

Un pequeño estruendo cayó al suelo. Voltearon a verlo de reojo.

- ¿Disperso su alma? – pensó confundida Sayaka viendo eso.

Una serpiente negra con flechas amarillas salió del mar, gruño y sus ojos brillaron.


- Master… - grito una persona cualquiera haciendo una gran reverencia – Nos han derrotado.

- ¿Huh?

- No pensábamos que esa persona estuviera viva, ni siquiera que fuera a aparecer. La quinta Magi.

- Además, los candidatos a Rey que escogió esa Magi están uniendo fuerzas… con esos dos que son únicos en su especie. El ángel y el rey.

- No se preocupen. Sólo se trata de la "interferencia arrogante" de la familia de Solomon.

- Hubo actos parecidos hace varios siglos.

- Solo debemos continuar sin ningún problema – dijo una voz femenina ligera.

- Así es.

Una piel pálida acompañado de un largo vestido negro, extendió sus manos.

- Nada nos detendrá. Somos Tártaros. Haremos todo con tal de revivir a nuestro maestro… ahora rezad… todo está pasando como el destino lo quiere – dijo de nuevo la voz.

Una gran cantidad de personas se reunieron. Y comenzaron a recitar algo en otro idioma. La mujer sonrió.

- Todo sea por ti, oh gran mago de la oscuridad – dijo con una enorme sonrisa – E.N.D.


- Perdóname, Marko… - murmuro Mavis – No pude salvarte. No pude hacer nada – unos pasos ligeros se acercaron a ella.

- Mavis-san – Miu le toco el hombro y ella la miro – No debes llorar tanto. Sino él no podrá regresar.

- ¿Regresar? – dijo confundida. Miu señalo el cielo y Mavis abrió sus ojos.

- Las personas que mueren no desaparecen – dijo con una enorme sonrisa – Solamente regresan a la corriente del rukh. Ahora… - puso sus manos en forma de rezo – Sabiduría de Solomon – la estrella volvió a brillar y aparecer.

Un gran brillo apareció y Haruka abrió sus ojos como platos.

- O… O…. Oka-sama – dijo confundida. Kougyoku sonrió maternalmente y extendió sus brazos para está correr hacía ella.

- Verás… es un pequeño regalo de mi parte - dijo con una sonrisa Miu viéndolos – Cuando alguien fallece es muy triste… por eso… quiero compensarlos… ¡Vamos, vayan! – alzo sus brazos al cielo y sonrió como un ángel - ¡Donde las personas que más añoran y aman!

El rukh comenzó a abrazar a las personas perdidas y con cariño. Todos lloraban felices.

Yui, Hayato comenzaron a llorar viendo la imagen de sus padres y corrieron a abrazarlos.

Una larga cabellera negra apareció y se poso frente a Mavis. Ella se sorprendió.

- Lilian-chan – dijo sorprendida. Ella le sonrió y le susurro algo al oído. Mavis se sonrojo y sorprendió. Ella camino tranquila y tomo la mano de su hermano que sonreía plenamente. Mavis jugo con sus dedos y abrazó a Marko con cariño. Él le sonrió.

- Mi último regalo – dijo Miu. El rukh comenzó a aparecer frente a ellos y Mavis se sorprendió.

- ¡OKA-SAMA, OTOU-SAMA! – grito con lágrimas cristalinas saliendo de sus ojos Mavis, pues ahí parados, la forma del rukh de sus padres estaban. Ambos sonrieron amablemente extendiendo sus brazos.

Ella no tardo en correr para darle un abrazo, por alguna razón, era diferente al de Marko y el de Lilian, era más fuerte, y no en el sentido del abrazo, sino del cuerpo.

No le importo mucho, estaba de nuevo con sus padres. Shin y Miu no pudieron evitar sonreír. Mavis se veía muy feliz.

Pero la felicidad de Miu cambio a tristeza, miro a Shin y este le devolvió la mirada.

- Tus padres… ¿no están aquí? – preguntó. Él negó con la cabeza lentamente.

- Si lo estuvieran… tampoco lo sabría, cuando iba a cumplir el año… mis padres murieron y Tart Valet, me "salvó". Por así decirlo – dijo Shin con una sonrisa leve y tranquila.

- P-Pero… los buscare por el rukh, Shin-kun, yo… - miro los ojos ambarinos de Shin que claramente decían estar mal, pero luego su sonrisa.

Le sacudió el cabello con ternura, y ella no pudo evitar reír, al igual que el resto de los del palacio.

- ¿Qué pasa? – pregunto confundido.

- Señor ahogue de unicornio ha salido – Shin se sorprendió, había olvidado por completo que su gorro se habia quemado, trato de cubrirlo con sus manos, mientras se sonrojaba.

- ¿Problema que tenga un ahogue de unicornio? – pregunto molesto. Morgiana se exaltó al ver a Shin. Se separo de Mavis y los rubio la miraron anonada.

Miu y Shin vieron fijamente a la peli-roja, a la cual se le aguaron los ojos y Miu abrió sus ojos de sorpresa, esa persona…

- Estás vivo… - lágrimas salieron del rukh de Morgiana, lo abrazó con mucha fuerza – Mi hijo está vivo… - todos menos Miu abrieron sus ojos sorprendidos.

¿Habian escuchado bien? ¿Habia dicho que Shin era su hijo?

- ¿Tú hijo…? – pregunto estupefacto Shin, Morgiana atrajo a Alibaba junto a Mavis y los coloco juntos, también atrajo a Miu y está asentó con una sonrisa.

- Sí, esparcen el mismo rukh combinado, y también el mismo olor… y Shin-kun y Mavis-san comparte el rukh de Mor-san y Alibaba-san… - concluyo Miu. Todos dejaron caer sus mandíbulas por los suelos. Aunque el parecido entre esos dos era irrefutable, u no solo en apariencia – Asi que mis dudas eran ciertas…

- ¿A qué te refieres Miu? – pregunto Haruka tratando de salir de su trance.

- Recuerdan como quede el día que conocí a Mavis-san – todos recordaron la reacción de Miu cuando esta le toco el hombro – No fue solo por dejarme colgada, sino porque se sintió como la palma de Shin-kun – finalizo la chica de dos iris con una sonrisa – Pero como llevaba inconsciente casi todo el viaje no tuve la oportunidad de asemejarlos.

- Eso… eso… es una fuerte respuesta – dijeron sorprendidos los ahora hermanos.

- Son idénticos – murmuraron todos.

Morgiana y Alibaba se acercaron a Miu y le tocaron el hombro. Le susurraron algo al oído, haciendo que ella sonría.

- Ya veo… nos vemos después… - dijo con una sonrisa y el rukh comenzó a irse en el cielo. Al igual que Kougyoku, no sin antes de besar la frente de su hija, y giñarle un ojo a Miu. Ella se despidió con la mano.

- ¿Qué te dijeron? – preguntaron Haruka, Shin y Mavis.

- Es un… secreto… - dijo con una sonrisa divertida.

- Mala… - dijeron con un lindo puchero.

- Dime, Mavis-san, ¿en verdad piensas que no pudiste salvarlo? – dijo Miu, ella la miro – La oscuridad que tenía este país y tu amigo… ya no existen.

El gran fénix de rukh blanco dio un leve rugido.

- ¡Miu! ¡Mavis! ¡Nai-chan! ¡Haruka! ¡Shin! ¡Tomoe! – gritaron apareciendo Tsubasa, Yui y Hayato.

- ¡Yui-chan! ¡Tsubasa! ¡Hayato! – exclamo con una sonrisa la albina extendiendo sus brazos – Todos.

Los chicos sonrieron, dejando caer las lágrimas que le quedaban pasmadas en sus ojos. Y los adultos sonrieron. Inclusive Masrur que ahora sabía la verdad al igual que todos.

Los chicos se miraron entre sí y asentaron para todos correr y abrazar a Miu como a un peluche. Y acariciarla como a un gato.

- Ella… es increíble – dijo Sinbad refiriéndose a Miu.

- Masrur… estás feliz – dijo con burla Ja'far

- Por supuesto. Tengo a mis sobrinos conmigo ahora, y no pasará lo mismo dos veces – respondió viéndolos sonreír a todos.

- Sin duda… - murmuro Sayaka, todos la miraron – Miu-chan, es especial. Idéntica a Natsu-chan – dijo con nostalgia.

- Aunque no sea sanguíneamente, Miu es Miu. Eso nadie lo puede cambiar – respondió White.

La mencionada sonrió mostrando sus dientes un poco sonrojada por tanto apapacho.