EL NOMBRE DEL NARRADOR ESTARÁ BAJO CADA TITULO.
ADVERTENCIA: ESTE CAPITULO HA SIDO EDITADO.
Definitivamente, hoy, no es mi día de suerte
RIN
.
.
.
Tenía una única, y no muy simple tarea. Hacer de mi futuro un lugar, donde mis padres, no estén separados.
Primero, viaje en el tiempo a la época de niñez de mis padres, donde de tan pequeños, ya se amaban. Eran tan solo unos niños, sin conciencia de los riesgos al amar. Su amor era inocente. Del tipo que te da ternura e imaginas con una sonrisa, lo que les deparara el futuro. Esperas que sean felices, no te preocupas por lo que pueda llegarle a pasar. Los errores que cometerán. Los sentimientos que optarán acallar. Las cuatro paredes que no dejaran a nadie atravesar. En su presente actual, cada uno tiene problemas diferentes, y me refiero a los tres, mi madre, tío y padre.
Tío Inuyasha, sufría por un amor no correspondido hacia mamá y mamá amaba a papá, quien es, nada menos, su hermano mayor. Alguien que idolatraba, hasta que una niña angelical, se interpuso en medio de ambos. Los celos y la envidia empezaron a esa edad. Celos por las reacciones que Kagome no hacía frente y dedicadas a él. Envidia, por no ser su persona amada, el origen de todas esas reacciones de niña enamorada.
Descubrí que papá era negador y testarudo desde pequeño. Piensa que tiene un amor unilateral. Pero, yo sé, que muy en el fondo de su corazón, la parte que no está gobernada por sus voces negativas. Sabe con exactitud, que mamá lo ama. Él solo esta aterrado. Lo niega, porque tiene terror de terminar lastimándola. Prefiere romperse en mil pedazos él, que causárselo a ella. Es una persona capaz de sacrificarse por la mujer que ama.
Los dos, ambos hermanos, están nadando en un mar de amor por la misma persona. Cualquiera puede salir lastimado. Tal vez, los tres, todos.
*Where do we go from here
Where do we go from here*
Por último, esta mamá, es la que lleva al mando el timón en este barco con continuos y de variables, movimientos... Enamorada del primer hijo de mis abuelos y encariñada del segundo y menor. De niña, nunca supo lo que podría generar en las personas a su alrededor, con su personalidad y carisma de ángel. La facilidad en que logra ser amada, su incapacidad en soportar dañar a un ser querido, son características que la dirigen a un camino de inmenso dolor, sufrimiento y culpa. Enterarse tarde, que Inuyasha la amaba más que una amiga, lejos de verla como una hermana. La quebró esto y entender que amar a papá, tendría sus consecuencias, además del hecho principal, que él la odia, según ella. Para mamá no había otra explicación para su molestia e irrites, que sentía hacía si, cuando ella se le acercaba o cometía un error frente a él. Fabricaba sus propias respuestas negativas, porque papá no era alguien honesto que iría y le diría el porqué, y también, mamá era incapaz de atreverse a ser valiente y cuestionarle su comportamiento. Entonces, no tenia de otra que culparse y sentirse una persona no querida ni deseada a su lado.
*How do you fly with no wings
How do you breathe without dreams*
Cada situación, me hace dictar que los conozco mejor que ellos mismos. Sus debilidad, fortalezas, inseguridades, miedos y deseos. Pero, aunque lo sepa, no tengo la menor idea de cómo ayudarlos con sus problemas, ni evitar que salgan heridos en el proceso. Si quiera, ¿es algo que se puede evitar?
*Where do we go from here*
Tenía una meta. Tengo una meta. Lo que pasa es, que no me puse a pensar realmente, lo complicado que seria. Los posibles finales, y que haya algunos que no sean felices…
*From here*
Suelo ser una persona perfeccionista. Saber que me salí de la línea, arruinando mi pintura, es demasiado frustrante. No puedo arreglar, curar un corazón roto. Lo esencial era concentrarse en mis padres, no en mi tío. Al agradarme, y saber lo importante que es para mamá, incluso para papá me desvió de mi objetivo. Fui ingenua al pensar que no tendría dificultades en este viaje. Aunque, sigo siendo una chica positiva, y eso es bueno.
*From here*
No tengo ni la más remota idea... de que carajos hacer ahora. Es lo que dice la voz en mi cabeza. Es la realidad, no lo sé, no sé qué hacer.
*In the changing wind, it echoes deep*
Papá va a matarme. Eso es seguro.
*Wearing thin the heart beneath*
Imágenes de los nuevos acontecimientos se amontonan en mi mente, con papá confesando sus sentimientos por mamá a penas nos vimos. Mamá, escuchándonos detrás de la puerta, así se enteró que tío Inuyasha estuvo enamorado de ella desde que tienen memorias juntos. Y tío Inuyasha enfurecido conmigo tratando de calmarlo. Esto por, contarle mi verdad, y la de mis padres.
*There's no place to call our own*
¿Hice bien? ¿Fue un error? Mis intenciones fueron buenas, pero el daño que causé no. ¿Metí la pata?
*Like a drifting haze we roam*
Si no desaparecí, ¿mi futuro aún está a salvo? Ósea, tengo oportunidad de remediar lo que hice, y seguir mi camino. Es lo que quiero creer.
*Where do we go from here*
¿El futuro de mis padres está a salvo? Si estoy aquí, es porque no termine con mi tarea. Por que aun, tengo un largo camino por recorrer.
*From here*
¡Mierda! ¡Quiero saber las respuestas! Sería más fácil y menos divertido. Además, mi tiempo con mis padres versión adolescentes se acabaría… y es tan maravilloso verlos a esta edad. Enamorados, inmaduros, sin conocimiento de lo que podrá pasar. Es mágico, una oportunidad única, y no la quiero desperdiciar con mi torpeza. Soy su guía, asique, tengo que ejecutar bien mi trabajo y no cometer errores.
*From here*
.
.
.
—¡Bien! ¡Me iré! ¡Pero porque yo quiero! ¡¿Bien?!—papá no contesta. Mala señal—¡ASH! ¡MIERDA! ¡YA VOY!
Corrí detrás de papá, furioso, versión joven. Me ignoro, en todo el camino a la parada del colectivo y tomo otra ruta, no de vuelta a su casa. Tal vez, necesitaba pasar un rato al aire libre para despejar su mente. Por suerte, me fue algo conveniente. Tenía asuntos que atender con cierta personita, quien debía explicarme varias cosas y yo reprocharle otras, y papá no podía estar presente.
Entre en el colectivo, y él ya estaba sentado allí, con un asiento vació a su lado, que tome lugar—No eres mi única prioridad, tengo más trabajas que atender. Por eso dije que hablaríamos telepáticamente.
—Y yo dije que odiaría tenerte hablándome en mi cabeza.
—Mi voz es hermosa. —responde ofendido.
—Sí, lo que sea. ¿Qué oyó mamá?
—La parte de ustedes, hablando de tu tío.
Suspiro de alivio, y me siento culpable al segundo por estarlo—Tío Inuyasha está sufriendo más que antes en este momento, y yo aquí sintiéndome aliviada. —me tapo la cara avergonzada.
Al igual que el resto, tío Inuyasha confió en mí para contarme sobre sus sentimientos. Gracias a que soy una viajera del futuro, sabia esto de antemano, y, aun así, no era algo, sumamente, difícil de averiguar con tan solo verlos. Eran muy obvios, cada uno, hasta el inexpresivo de mi papá. La verdad es, que el más inesperado, es el mas romántico. De niña, me conto lo cursi que eran sus pensamientos hacia mamá. Se avergonzaba de si mismo, mientras que a mí me parecía muy tierno e injusto, que no hayan terminado juntos. Tío Inuyasha es, como si fuese mi mejor amigo, no quiero que salga lastimado en esta aventura mía, pero si es un suceso que no puedo evitar… Prefiero no pensar en eso ahora, aunque ya este pasando. No puedo retroceder ya, es mi misión.
Lo siento tío Inuyasha, realmente lo siento…
—Nunca te prohibí contarles la verdad, si cometes errores o no es tu responsabilidad, pero ¿crees que fue lo correcto?
—Soy una prueba de su amor, la que papá necesitaba para comprender, que amar a mamá no es un error. Y que para tío Inuyasha, es una pérdida de tiempo amarla.
—Eso dolió, eres malvada… Aunque, me gusta esa determinación en ti, lo reconozco.
Se que soy cruel, que pienso en mi antes que en los demás. No soy mi mamá, ella si es un alma caritativa. Por mas que trate de ganar su aprobación, jamás seré la hija ideal. Ella no lo sabe, que doy lo mejor para que me ame, y vea en mí, la hija que desearía tener en el futuro, y yo pueda cumplírselo algún día, si hago que esto sirva y que, al regresar a mi presente, los tenga a los dos conmigo, formando una verdadera familia. Aunque, tal vez no pase, porque se que ahora, su visión de mi puede que sea una de "hermana mayor". Es lindo, lo sé, pero no es lo que quería.
—A mí también me duele. Inuyasha está en verdad enamorado de mamá. Lo sé. Pero, no es correspondido... Él tendría que seguir adelante, encontrar un nuevo amor. No quiero que sufra por mamá toda la vida.
—Mmmm... yo podría encontrar a alguien que ocupe ese lugar... Un nuevo amor.
—Podrías, aunque prefiero que él solo lo encuentre, sin ayuda.
—Si tú dices...
Bajamos en mi parada. Tenía que caminar unas dos cuadras para llegar a casa de mamá, eso nos daba más tiempo para hablar en el camino.
—¿Por qué no decírselo también a Kagome?
—Quiero que pueda confesarse sin revelarle esto, no quiero confundirla. Si le confieso que soy su hija, una esperanza de que ellos estén juntos algún día, tal vez se confiese, él la acepta y estén juntos... pero, si le dijera el resto de la historia y porque estoy acá, creo que se daría por vencida con un futuro sin él, y se sentiría culpable por no estar a mi lado, no se... Entre los tres, mamá es la mas sensible, y no quiero abrumarla con esto.
—Sesshomaru es más difícil de motivar...
—Exacto. Y.… —me sonrojo—quería que me tratara más como su hija. Se que fue egoísta, pero necesitaba ver en él el padre que es para mí en el futuro.
—Lo extrañas, ¿verdad? A tu padre.
—Ya sé que él aun no es mi papá. No puedo forzarlo a tratarme, como su "yo" adulto.
Lo sé, faltan años para que él sea el padre que tanto aprecio, admiro y amo. Tenerlo tan cerca y no poder llamarlo papá a mi antojo, aunque si lo hago, no es lo mismo, no se siente igual. Sin las respuestas habituales, sus abrazos, su amor paternal, ni la manera de enojarse conmigo es la misma, sus miradas son completamente distintas. El padre que conozco me miraba como su hija rebelde que amaba incondicionalmente, y el padre joven que conocí, me mira como su primera amiga, encima loca, que a veces desconoce, y no llega a comprender. Odio esa visión que tiene de mí, pero no lo culpo, yo también diría que estoy demente.
—Te trato de loca.
—Pensó en internarme en un loquero.
Para de caminar y comienza a reírse hasta aguarse los ojos—¡Ya! Cállate, no quiero que me relaciones contigo, en este estado, en la calle.
—No hay nadie. —se seca las lágrimas. De a poco, se calma y termina de reírse.
Suspiro, frustrada—Eres un caso. Tu estas más demente que yo, si tan solo te conociera, dejaría de llamarme loca. —su expresión al decir esa oración fue indicando a que, tal vez, ya se conocían—Esa mirada... —lo apunte con la boca abierta—¿Ya te conoce? ¡¿Ya se conocen?!
—Digamos que... no me conoce en este tiempo.
—Entonces, papá, mi papá. La versión adulta, te conoce. —asiente—¡¿Por qué?! ¿Cómo...?
Mi papá me era fácil de descifrar, por eso sabia, exactamente, cuando estaba ocultándome algo, pero esto… es increíble que no me lo haya dicho nunca. Soy su más fiel confidente, ¿Por qué no me lo diría? ¿creyó que no le creería? Bueno, no lo haría, pero no me hubiese burlado de él ni nada, tal vez un poco, si, lo reconozco. Es normal, nuestra relación de padre e hija se basaba en la confianza, incluso en perdonarnos cualquier cosa, excepto la perra que tenia de novia. Ella era el mayor origen de nuestras peleas. La explicación que le daba papá, a mi odio hacia Kagura, eran celos y no era cierto… del todo. En realidad, era decepción por rendirse con mamá, y aceptar a una cualquiera como prometida e inclusive decirme que se casarían en verdad. Eso me dolió mas que no decirme su secreto, que conoció a Shippo. Me hace pensar que le ofreció este viaje como a mí, y si así fue, ¿Qué paso? Tengo miedo de saber la respuesta, con como terminaron las cosas, ¿significa que no lo logro? ¿no cumplió su deseo? O tal vez, ¿no deseo lo que yo? Entonces, ¿cuál fue su deseo?
—No puedo contestarse eso a ti.
—Si no a mí, entonces, ¿a quién? ¿a papá? —camina más rápido no me deja verlo a la cara—¡Hey! ¡Shippo! ¡Espérame!
Se detiene, justo frente a una casa antes que de la de mi mamá—Tengo que irme ya.
Llego y me coloco frente a él—Estas ocultándome algo, algo muy importante...
—Te oculto muchas cosas importantes. —contesta—Por ejemplo, que no soy solo una cara bonita, mi cuerpo está muy bien también...—me guiña un ojo.
—No cambies de tema. ¿Qué me ocultas?
—Adiós. —se hace humo frente a mis ojos.
—Odio que haga eso.
Estas ocultándome algo maldito. Espero una respuesta mental en vano, le gusta hacerse el misterioso. Suspiro—Esta bien. Lo dejare pasar por ahora. Solo por ahora.
.
.
.
—Kagome...—golpeo la puerta de su cuarto—Kagome... ¿Podemos hablar?
Un minuto después—Entra.
Dentro, veo un gran bulto bajo sus sabanas—Vine porque quería saber si tu querías hablar conmigo...
—Sí... Quiero preguntar... —dice con voz de duda, aun oculta, sin destaparse.
—Hazlo, veré que puedo contestar. —hace silencio por unos cuantos segundos, y yo la espero paciente.
—¿Inuyasha me ama?
Se que lo oíste... Solo necesitas confirmarlo.
Suspiro—Sí. Te ama.
Resulto ser, para mi mala suerte, que mamá era una chica, considerablemente, sensible. Papá me lo había dicho en sus historias, asique no era sorpresa para mí esto. Aunque escucharlo y experimentarlo por mi misma, son cosas completamente diferentes. Presiento que, si llegase a estar con papá, se sentiría culpable por mi tío, es ese tipo de chica, que creo que es. Pone por delante a los demás, antes que a ella y es un problema, porque solo hará que todos sufran sin sentido. Yo no voy a dejar que esto se transforme en un shoujo. La hare entrar en razón, y hacerla decidirse por su felicidad, derribando a los que se interpongan en su camino. Digamos que, seré la villana de la película que no parara hasta lograr su cometido. Se que las malas pierden al final, pero… supongo que seré la excepción. Si no, lo que haga a partir de ahora, no valdrá la pena y mi sueño se desmoronara.
—¿Por... por cuánto...
Golpean la puerta—Kagome…—¡Es papá! —Abre.
Casi logro oír el golpeteo del corazón de mamá, cuando casi se cae se la cama por el asombro. Ni siquiera yo me esperaba que él apareciera.
—S-S-S-Sesshom-m-maru... Tú... nun-nca... —no sale de la cama. Toma una almohada y la apretuja muy fuerte entre sus brazos, mirando fijamente a la puerta con las mejillas sonrojadas. Era como si con la almohada pudiese callar el sonido de su corazón.
—Kagome... Por favor...
Dijo ¡Por-fa-vor! ¡Meeeee muuuueero! —Yo me voy. —susurro, y mamá hace una expresión de, acabarse dando cuenta que estoy aquí.
Rápidamente, salta de la cama y corre hacia mí—No, por favor. —me suplica en susurros, tomando y juntando mis manos con las suyas—Quédate.
Sus ojos de ángel me convencen—¡Ash! ¡Bien! —Me ocultare bajo la cama. —ella afirma con la cabeza agradecida y yo hago lo que dije. Desde ahí, la veo prepararse con los ojos en la puerta. Después, camina lentamente hacia ella, para abrirla—Sesshomaru.
¿Que vino a hacer? ¿Va a confesarse? ¡Papá, dile que la amas! ¡Vamos! ¡Díselo! Mis pensamientos inundan mi mente, y la impaciencia de mi corazón me mata. Es por este gran momento que he viajado. Aunque me hubiese gustado más, no estar oculta en escena… ¿Qué hare si esto se vuelve una escena con restricción de edad? ¡Voy a quedar traumada de por vida! Igual… no creo que mamá sea tan atrevida para permitirlo conmigo aquí… ¿no?
—Quería saber si tú... Si tú...—¡Awww, está nervioso!
—¿Si los escuche hablando? —silencio—Sí, los escuche.
—¿Qué escuchaste?
—Que... Inuyasha me... Que él está... Que él por mí...
—Estuvo enamorado de ti desde que éramos niños. —afirma lo que mas le temía.
La oigo tragar saliva—Yo... tanto tiempo... Yo... lo lastime...
—¿Por qué? ¿Por no decirle cómo te sientes? ¿Por qué no confesarle que también lo amas? —se atropella con todas las palabras por decirlas tan rápido sin respirar. Se calma y da una gran exhalación—Se aman. —es una afirmación, pero sus ojos transmiten una pregunta—Si realmente no quieres que sufra, tú tendrías que ir y decirle...
—¡No lo amo! —grita—No.… de la misma manera... que él a mí. Lo quiero como a un hermano, siempre lo hice.
Lo que vino a continuación, si no fuese porque mamá recordó que estaba allí... Tal vez hoy, habría sido el día en que me manifestaran. Algo impactante para mí si hubiese pasado. Agradezco a Dios, a quien sea, que mamá haya recordado mi existencia.
Papá... sí que estabas conteniéndote.
.
.
.
Mamá no podía verme a los ojos, estaba tan apenada—Eres tan obvia. —sonrió.
—¿Demasiado? —dijo, con sus manos cubriendo su cara, entreabrió los dedos para verme.
—Tus mejillas están al rojo vivo. Todos notaran que te pasa algo.
Sus orejas también se sonrojan—¿Por qué hizo eso? ¡No entiendo!
Papá solo pensaba en comerte. No iba a tomarse el tiempo para decirte cómo se sentía. Mamá lo convenció como pudo para que se fuese y hablaran tranquilos al día siguiente, ósea hoy. Borrando el capítulo con final pervertido de ayer, que por poco me salvo de traumarme, diría que fue tomado como un progreso. No quiero adelantarme con falsas expectativas por parte de papá, ya que, él es del tipo que no razona si se trata del amor. Se puede precipitar y equivocarse, arrepentirse y luego culparse. Debería vigilarlo, estar ahí por si necesita mi auxilio. Es un adolescente enamorado inexperto en el amor. No es que yo lo sea, pero con los consejos soy muy buenas, además soy su fuente de confianza y aliada numero uno.
—Mmmm... ¿Por qué será? —Claro que lo sé, pero es más divertido si te enteras por ti sola, lo siento—Tienes que preguntárselo.
—¿Y si dice que fue un error? Que lo olvide...
¡Lo mato! —No lo dejes escapar, pregúntaselo, oblígalo a que te dé una respuesta razonable del por qué lo hizo.
Suspira, se destapa la cara—Dame fuerzas.
—Claro. Ven a verme al instante, cuando consigas una buena respuesta que salga de su boca.
—Sí, claro que sí. Necesito que alguien me consuele después…
—¡No seas negativa! Veras que todo saldrá bien. —Matare a papá joven si no.
—Gracias por apoyarme. —me abraza de repente—Siempre te tuve envidia, la manera en la que se llevaban. No podía dejar de estar tan, malditamente, celosa, perdóname por favor.
Por supuesto que lo sabía, mamá es muy obvia, traslucida con sus sentimientos. Cada que yo estaba con él, su mirada atravesaba mi espalda con rencor. Se suponía que yo era su amiga, "hermana mayor", era una traición que yo, sabiendo su amor secreto por papá, este "coqueteando" con él. No le convencían mis palabras, no es que dudara de mi sinceridad, podía ver que me creía en su corazón. Solo que, en su mente, la desconfianza no se esfumaba con mi conducta hacia él tan apegada. Era algo natural en mi ser de esa forma, es mi papá, a pesar de que no lo sea realmente, todavía.
La abrazó también—Lo sé, no te preocupes. Jamás te odie por eso. Nunca lo haría.
—Lo sé, lo sé. En verdad siento haber sido tan tonta.
—Te quiero tanto.
—Yo más.
—¡No, yo más!
—¡No, yo más!
Así estuvimos, abrazadas, gritando que nos queríamos por un rato, hasta que Sango nos vio y se nos unió. Tomadas de las manos las tres, llegamos a la escuela. Con caras tristes, llorando por tener que separarnos, cada una se fue a sus respectivas clases. Me sentía en un sueño del cual no quería despertar jamás. Mamá estaba preparándose para liberar sus sentimientos. Por fin, será egoísta con papá y se mostrara tal cual es frente suyo. Siempre la vieron como una niña, ahora adolescente, que da sin pedir recompensa. Cuando la realidad es, que desea ser egoísta, amar y que la amen. Es celosa y desconfiada. E impaciente. Como cualquier ser humano, las debilidades y también fortalezas, las posee. Esto no significa que deban tratarla con delicadeza, si se cae volverá a levantarse una y otra vez, lo sé, confió en ella. Por esto, papá tiene que arriesgarse sin terror a lastimarla, porque yo estaré justo ahí para golpearlo o corregirlo, ayudarlo a pararse si se tropieza.
Lo juro, asique… Papá, no seas tonto y confiésate por favor…
.
.
.
Papá no se encontró con mamá antes de entrar a clases, por lo que, yo lo vi primero en el aula. Me da la chance para hablarle, aconsejarlo. Se enreda con sus estúpidos pensamientos negativos, si alguien no le grita para acallar todas esas voces endemoniadas.
—Estaba abajo de la cama. —digo, en vez de decir "hola". Sentada a su lado, capto a la perfección su reacción: vergüenza—Pensé que ese iba a ser el día en que me manifestaran.
Sigo agradeciendo a Dios que mis padres no me traumaran. Mi papá adulto evitaba besarse con su maldita novia frente mío, y el adolescente asaltaba a mi madre en casa de sus suegros. No sé si es porque a una la ama y a la otra no, o es que el mayor me tenia respeto, ¿o tiene que ver con la maduración? Ni idea.
—Cállate, no iba hacerlo igual. Iba a detenerme.
—Mentira, ella tuvo que detenerte. —El que calla otorga—Podrías haberte confesado primero, ¿sabes?
—Que no ame a Inuyasha, no quiere decir que me ame a mí.
—Y si-gues negándolo.
—Yo fui quien la beso, no ella.
—¿Ella te rechazo? ¿Dijo que no le gusto? ¿Incluso cuando las cosas se tornaron más… ya sabes, salvajes? —La voz de mamá cuando papá se puso en modo salvaje…. Me pregunto cuánto pasara para que olvide sus voces, jadeos… Me recorrió un escalofrió, por el cuerpo entero, al recordarlo.
—No, pero me detuvo.
—Porque yo estaba allí, tonto.
—No me digas así.
—Dejare de hacerlo, cuando dejes de actuar como uno.
Ya no hablo más y yo tampoco. Se quedo con la mirada perdida, pensando, recordando quizás. En el estado en que se encontraba y que mamá se lo provocara, me puso tan contenta, que pude ignorar la horrible presencia de Kagura. O eso creí... porque ella sabe cómo arruinarme un momento de paz y felicidad. En mi presente, se esforzaba por que le caiga bien, con tal de contentar a papá. Yo era lo mas importante para él, asique para ganar puntos, debía aparentar ser la "madre sustituta". Nos odiábamos mutuamente, entreví sus intenciones y claro que a ella le disgusto que su plan se viera arruinado. Las victorias las conté yo, hasta que papá me dijo que se casarían. Fui muy tonta, en serio creí que era la especial, a quien ponía por delante de todos. Conocía en que tiempo se conocieron, de nada valió negarlo, así no tenerla que ver aquí también. Enfrentarme a esta versión de mi madrastra, me hizo pensar que no hubo un cambio notable en ambas versiones. Las dos son parejas, en lo irritables que eran para mí.
—Sesshy lindo, mi hermano mayor hoy no vendrá a buscarme. Esta en un viaje de negocios. —acaricia su brazo, seductora—Por lo que... yo podría ir a tu casa hoy.
—Quemare tus pestañas postizas aun pegadas—digo, rasgando mi mesa con mis uñas—si te atreves a seguirlo hasta su casa.
—Duende, no te metas. —Esto es algo entre tu papá y yo—Esto es algo entre Sesshy y yo. —Deberías respetarme, soy tu madre ahora—Deberías respetarme, soy su novia ahora.
Déjà vu. Kagura la anciana, bruja, siempre me repetía esas palabras, cada que trataba de mandarla a la mierda o meterme entre ellos. Lo decía cuando él no escuchaba, quedando yo, como la provocadora y ella la santa. Tomaba por sentado que yo era muy celosa, tanto que, inventaba cosas para dejarla mal parada a ella. En esas ocasiones, estábamos empatadas. Culpo esto, a la negación y ceguera de papá, Porque si viese bien, no habría, absolutamente nada en la bruja que pudiese amar.
—Llámame "duende" otra vez, y te juro que yo...
—Tú no eres mi novia. —suelta papá de repente y aparta la mano de ella sobre su muñeca—No me quejare si quieres ser mi amiga, pero si es lo contrario, sigamos siendo compañeros como hasta ahora.
¡Tengo que decirle esto a mamá! ¡Tengo que decirle esto a mamá! ¡Tengo que decirle esto a mamá! Estoy aguantando estallar a carcajadas, por impedir que la profesora me castigue nuevamente. ¡Tengo tantas ganas de reírme en su cara! ¡Si tan solo tuviese un espejo para mostrarle la expresión que tiene ahora! Este es un punto para papá adolescente, que pisoteo el orgullo de la maldita perra consentida. ¡Dios! ¡Esto es tan gracioso! ¡Quiero reírme! Lo hago, tan estridentemente que la profesora nos reta, pero no lo lamento. Esto es como respirar al fin. Kagura, la prostituta de clase alta, quedo tan impactada, humillada por lo anterior, que cerro el pico por el resto de la clase. Por lado, papá en su común estado de "chico solitario y silencioso" podría apostar, que vi una sonrisa formarse en su rostro.
¿Podría ser este día, más genial? No estoy exagerando, los días de hijastra que tuve que pasar con la zorra de novia que tomo papá, fueron agobiantes. En muy pocas ocasiones le cerraba el hocico creyéndome a mí. Aunque esto, es glorioso. Desearía haberlos grabado, seria como un souvenir de mi viaje al pasado. Ojalá…
.
.
.
Al llegar a la azotea, en la hora del recreo, acompañada de papá, ni mamá, ni tío Inuyasha estaban allí aún. Rara coincidencia y un mal presentimiento dado a los acontecimientos. Un corazón roto, una visita a casa, y una confundida mamá… Ya decía mi voz negativa, que las cosas estaban yendo muy bien el día de hoy.
—Qué raro, y ¿Kagome e Inuyasha? ¿todavía no llegaron? ¿saben por qué? —la pregunta va dirigida a Sango y a Miroku, mientras que papá, atrás mío, esperaba ansioso por la respuesta.
—No lo sé, Inuyasha no entro a la primera clase tampoco. —dijo Miroku—En la entrada, me dijo que tenía algo importante que hacer. —hace una pausa, con rostro pensativo—Supongo que, hablar con Kagome.
Me volteo a mirar a Sango por respuestas—Inuyasha llego antes de que entrara al salón, se la llevo corriendo tomado de su muñeca. No me dejo preguntarle qué le pasaba.
Papá se giró enseguida, corriendo hacia la salida, con una mirada asesina. Esa bestia que sale de su interior al encolerizarse, la he visto en diversas etapas de mi vida. Pasa que, soy una chica muy insufrible, a veces. Estaba acostumbrado que lo sea, aunque dependiendo el día, podía llamar a la bestia sin tiempo de disculparme.
—Esto no es bueno. —digo en voz alta mis pensamientos. Sango y Miroku asienten.
Esperar que tío Inuyasha no se metería, que me entendería, fue una equivocación... ¡Estúpido corazón positivo! ¡Como si tío Inuyasha se hubiese rendido tan fácilmente! ¡JA! ¡Claro!
.
.
.
Papá no regreso a clases. El Nro. 1 en promedio de la escuela, falto a una clase por primerísima vez. Enfermarse no era escusa para faltar, pero una chica sí. Sea lo que sea que este pasando afuera, no me imaginaba que fuese bueno. Tío Inuyasha es insistente, y mamá está cargando con la culpa por lastimarlo desde que son mejores amigos. Ahora es débil ante él, no sabe cómo disculparse sin herirlo más. Imagino la situación, y no es linda y emocionante como un "no hay que perdonar, olvidemos esto y volvamos a ser amigos. Hermano, les deseo la felicidad a ambos, no se preocupen por mí", de parte de mi tío.
—¿Y la Bestia mayor? —pregunta Koga en el pupitre de al lado.
—¿Por qué nunca estas en las primeras horas? ¿Entraras siempre tarde?
—Tengo asuntos importantes que atender en esos horarios.
—¿Cuáles asuntos?
—No te incumben.
—Bien. —Solo pregunte por preguntar, necesito distraer mi mente—No tengo idea de donde esta Sesshomaru.
—¿No eras tú… su única amiga? ¿Cómo puede ser que no tengas idea?
Hija, soy su hija. Hay un numero limitado de personas a quienes se les diría esto, y justamente él no esta en la lista. Muy problemático, además no me creería.
—Bueno, no la tengo. Tampoco contesta su celular.
—¿Cuándo fue la última vez que lo viste?
—Fue detrás de Kagome e Inuyasha. —¡Ups! No tenía que haberle dicho eso. ¡Tonta! ¡Tonta! ¡Tonta! ¡A él también le gusta mamá!
—¡Esa Bestia!
Se levanto, y salió corriendo fuera del aula. Ignoro la voz del profesor que le exigía que volviese. Comprueba lo que pensé, es un chico problemático.
Me di la frente contra la mesa del pupitre unas cuantas veces—Idiota. —la profesora me ordeno que parara, y no le hice caso hasta la tercera advertencia.
Kagura ignoraba el mundo, enfocada en mensajear con su celular. Entonces, la profesora se lo quito y su indignación casi hace que la expulsen de la clase. Quise reírme, pero ni la cabeza hueca, podía traerme felicidad con su sufrimiento. Estaba sumida en mis pensamientos y en lo mal que estaban resultando las cosas, por no cubrir mi bocotá.
Quiero morir.
.
.
.
Encontré a los tres con heridas, no tan graves, en la enfermería.
—¡DIGANME-YA-MISMO-QUIEN-CARAJOS-LO-HIZO!
Lo primero que vi al entrar, fue un moretón localizado en la mejilla izquierda de mamá. Se veía como si alguno de los dos, hermanos idiotas, le hubiesen dado un puñetazo, Koga no estaba. No les gano a mis padres en su furia explosiva, pero soy su hija, asique, digamos que herede su bomba atómica interior. Soy altamente peligrosa, cuando mis ojos se prenden en llamas.
Tío Inuyasha, fue quien me dio la respuesta, asesinando con la mirada a papá.
—¿Qué ocurrió? —digo, con la voz más tranquila que pude hacer.
—Fue un error, no iba dirigido a mí. —lo defiende mamá, papá evita mirarme a los ojos, a mí, a todos.
Esta culpándose a sí mismo. Con esto, seguro está deseando cavarse su propia tumba y enterrarse vivo. Es claro que él no le haría daño a propósito nunca. No obstante, aquí estamos, y él es el origen de ese moretón. La fuerza que empleo, la herida que causo, no son fáciles de olvidar. Aun si no fue para mamá, esta mal que ande a las piñas con su hermano, eso no hará que este con ella, ni que mi tío la supere.
Mi mano cobro mente propia. En la misma mejilla donde mamá tenía un moretón, marque a papá el dibujo de mi mano de un color rojo fuego—Fue-un-error. Deja de culparte.
Le doy la espalda y enfrento a mamá—Hazle lo mismo tú a él después, ¿okey?
—No fue nad…
—¡Hazlo! —la detengo, y asiente asustada. Me volteo hacia Inuyasha, él se aleja y por instinto se abraza para protegerse de mi—Te salvaste, por hoy. —lo señalo, y él relaja los brazos un poco.
Con mi aura asesina, apuntando a ambos hermanos, estuvimos en la enfermería, hasta que tratamos todas las heridas. Al salir, cada uno partió a su relativa aula. Dentro, note que Koga no había vuelto aún.
—¿Koga no estuvo antes con ustedes en la enfermería?
—No.—contesta, más seco que lo usual.
—Estaba segura de que iba a agarrar a Inuyasha. —silencio. Rodeo los ojos—¿Estas queriendo que te golpee otra vez?
—Hazlo.
Estoy con muchos deseos de apuñalarme a mi misma. ¿Alguien que haya traído una navaja a la escuela? ¿Nadie? Ninguno ¿en serio?
—¡Agggh! Fue un error, no quisiste hacerlo.
—Pero lo hice.
Estoy a punto de gritarte, y no quiero que el profesor me castigue.
—¿Vas a culparte por esto toda la vida? —silencio—¿Sabes? ¡Haz lo que quieras! ¡Ya me tienes harta! —me ignora, yo igual.
Me cruzo de brazos y de piernas, y volteo mi cabeza.
Juro que tenía todas las expectativas en que hoy sería un gran día, ¡Pero no! ¡Ustedes tenían que ir y cagarla! ¿Por qué mierda tuve que estar tan equivocada? ¡Quiero golpear a alguien! ¡Y a mí más! Ni la perra esta para pelearme con ella. Justo cuando quiero pelear, no está.
.
.
.
No encontré a Kagome al finalizar las clases. Pero si un mensaje, en mi celular, que decía "Adelántate, nos vemos en casa".
—¿Y esto?
Hoy era día de ir directo a casa de mamá, ya que, papá y tío Inuyasha no estaba de humor para visitas.
Suspiro—Papá, te extraño.
Extraño a papá, la persona que más amo en el mundo entero, el que me enseñó a caminar, a decir mis primeras palabras. Tengo tantas preguntas para hacerle. En este mundo, uno donde él no me reconoce, es alguien que no me trata como su niñata, su beba. No me cela, ni me cuenta historia o me da consejos... Él tenía las palabras exactas para alentarme, incentivarme a seguir adelante, a no bajar los brazos, luchar por mis convicciones, por lo justo y digno. Era mi papá, mi mentor, la persona a quien idolatraba. Lo necesito, necesito que este aquí conmigo, retándome, y al minuto consolándome. Soy su niña mimada, lo merezco.
—¡Mierda! —grito a todo pulmón, en medio de la calle.
—¿Estas bien? —pregunta alguien a mis espaldas. Me volteo.
La-p*-ta-ma-dre-no-me-lo-creo... —Kohaku...
**Tall and gentle
Too hot to handle
You're all that I want...**
—¿Nos conocemos?
**Sweet as nectar
Honey suckle
You make everything so fun**
Tan lindo… salvo por la altura, esta igual. Es adorable de pies a cabeza. Me caracterizo por ser una chica salvaje, pervertida tal vez, que ama a los chicos tiernos y aprovechables como él. Kohaku adulto, es inocente e inconsciente de su atracción. Tengo teorías de cómo podría ser su "yo" joven y me derrito con mi imaginación. El Kohaku del presente, no tomaba en serio mis insinuaciones por ser yo menor de edad. Pensaba que estaba bromeando con él. Pero yo amo a los adultos con mente de niños y él era perfecto. Era la personificación de mi chico ideal.
**Oh, boy...
My sweet boy...**
¿Es que él no envejece? Su rostro de adolescente, piel de bebe, era natural, hacia ejerció, más que eso no se cuidaba. Me impresiono que fuese él quien iba a enseñarme matemáticas, física y literatura. No se interesaba por su apariencia, y eso no le quitaba lo apuesto que era. Envidiaba lo fácil que era para él ser hermoso.
**You got a smile so bright
You pearl be making me so bling
You sugar coast your words
Just to make sure that I don't get hurt
You make me highter than a sire
Trate me like royalty
Do me a favor
And just take me away**
Ahora, según mis cálculos, tiene 15, y yo con un cuerpo de 17, soy mayor que él. En mi presente tengo 15, y él 23. Tan conveniente… y sexy.
Le mentí a las chicas cuando dije que era mi profesor en la escuela. Era el primo del colega de papá. Kohaku buscaba trabajo, mientras aun iba a la universidad. Papá tan amable como es, lo ayudo, ofreciéndole ser mi tutor. Así, las matemáticas, física y literatura, se transformaron en mis materias favoritas gracias a él.
**...Don't you know, baby?**
El único chico que papá tenía confianza en permitirle estar a mi lado… me veía como una hermana menor.
¿Me veras con esos ojos con este cuerpo?
¿Puedo llegar a enamorarte de esta forma?
¿Te dejarías caer en mi telaraña?
—¡Hey! —me despierta—¿Estas bien? Estabas congelada.
¿Fui poseída?
**Too hot to handle...**
¡Mis instintos me dominaron? No lo sé. Lo que si se, es que lo habría tomado de su barbilla, acercando a mí sus labios, besarnos hasta estar sin aire, abrir su boca con mi pulgar en su labio inferior, introducir mi lengua profundizando así nuestro el beso. ¡¿Que estoy imaginando?! ¡Rin eres una pervertida! ¡Claaaaaro que sí! ¡Y te encanta! Mis voces no se callaban, mi corazón parecía querer salirse de mi pecho.
La falta de aire nos separó, realmente lo había besado—¡Q-q-q-qué... ¿P-p-p-por qué tú? —tartamudeaba nervioso con el rostro prendido fuego. Yo permanecí a un milímetro de distancia, de sus sexys labios. Entonces, se me ocurrió la genial idea de morderlos—¡Auch!
Acerque mi boca a su oído—Adiós, pronto nos volveremos a ver.
Me aleje, no voltee a verlo. Quería pensar que estaba siendo sexy y misteriosa cuando jamás había hecho algo así antes. Mi cuerpo ardía de la vergüenza.
¡Qué vergüenza! ¡Quiero morirme! ¡¿Qué hice?! ¡¿Acaso estoy loca?! Una cosa es fantasear, y otra es hacerlo realidad. ¡Dios, perdóneme por ser tan pervertida!
**My sweet boy**
Cuando tuve que doblar en una esquina, comencé a correr. El viento golpeaba mi cara, mi respiración se aceleraba. Corrí sin destino fijo. Las imágenes no se borraban, y la sensación en mis labios seguía intacta.
¿Acoso tengo doble personalidad? ¡Esa de recién no pude haber sido realmente yo! Bueno sí, pero a la loca esa la mantengo para mis amigas, no la expongo con otros….
Encima, dije toda genial "Adiós, pronto nos volveremos a ver". ¡¿Quién mierda hace una salida así, creyéndose sexy?! ¡Es imposible que quiera volverse a topar conmigo! Igual, no pasara. ¡Claro que no pasara idiota!
Pude haber cambiado el futuro, nuestro futuro. Tal vez, por mi torpeza, no llegue a conocerlo.
¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota!
¡¿Qué demonios has hecho Rin Taisho?!
Definitivamente, hoy, no es mi día de suerte.
Buenoooooooooooooooooooooooooooooooooo, termine! Espero les haya gustado este ultimo capitulo por editar.
.
Las canciones son: *Where do we go from here - Ruelle* **Sweet boi - Chevy**
.
El proximo capitulo sera uno nuevo, para los viejos lectores y los demas.
Nos leemos en el proximo capitulo!
Bye-bye.
