Hola! Por fin!! Ya soy libre!!! Yujuuuuuu y me da exactamente lo mismo como me hayan salido los examenes, porque se han acabado!!!! Wiiii!! Bueno bueno, como lo prometido es deuda, aquí estoy otro domingo mas actualizando esta tablita de la naturaleza de los cachorritos... Espero que os guste la viñetita.
Gracias a IloveWeasleys por su comentario que me ha animado tanto y me ha dado ideas para continuar con la tabla.
Espero que me dejeis vuestras opiniones, realmente me animan mucho.
7. Tormenta
-¡Eh, colegas, felicitadme!
Peter, James y Remus volvieron la vista hacia la puerta recién abierta de su habitación. Sirius Black, con una enorme sonrisa de triunfo en la cara y su porte arrogante de siempre, acababa de irrumpir de golpe en el cuarto. James sonrió, Remus no podía dejar de mirar a Sirius. Peter simplemente levantaba una ceja escéptico y seguía haciendo lo que quiera que estuviera haciendo.
-¡Tengo una cita!-James enarcó una ceja de la misma manera que había hecho Peter.
-¿Otra? Eso no es una novedad, Canuto... –Y siguió a lo suyo, buscando hasta por debajo de la cama los calcetines que había perdido.
-Esta es diferente, Cornamenta.- Sirius se peinó el pelo excesivamente largo hacia atrás con una mano, orgulloso de sí mismo. Remus decidió que era mala idea seguirle mirando o no lo soportaría mas, no era la primera vez que le molestaban las citas de Sirius, pero era la primera vez que lo resentía tanto.- ¡Es Amber Connor, tío!
-¡No jodas! –James volvió a prestarle atención, lo mismo que Peter. Remus se resistió, se sentía humillado. No entendía porqué, Sirius era Sirius y él no tenía derecho a ponerse celoso por una estúpida cita con una de las tías más difíciles del colegio.-¿En serio te ha dicho que sí?
-De eso nada... Esta vez ha sido ella la que me lo ha pedido a mi.- Todos soltaron una exclamación asombrada. Sirius asintió complacido, fardando de su encanto. Miró a Remus y se sintió extrañamente mal de que el licántropo no le mirara.- Será una noche memorable...
James anunció que tenía que terminar para el día siguiente un trabajo para Binns. Por lo visto Lily había conseguido inculcarle un poco de responsabilidad escolar al merodeador. Peter salió detrás de él y Remus supuso que Sirius también iría con James, sabía que Sirius iría con James hasta el infierno. Por eso se asombró tanto cuando miró hacia la puerta y allí seguía Sirius, plantado en mitad de la habitación, clavando inclemente sus ojos gris tormenta sobre él.
-¿Tú no me vas a felicitar, Lunático? –Remus le miró indiferente, viendo como el animago se acercaba a él y se sentía como una presa acorralada por el cazador. Por el experto cazador. Suspiró en señal de derrota. Quizás estaba siendo demasiado obvio, pero le costaba tanto disimular delante de él.
-Claro que sí, Canuto, pero... – Se levantó de donde estaba agachado para colocar unos libros, a la altura del animago y solo a unos cuantos centímetros de él. Podía notar confusión en los ojos de Sirius.
-¿Pero? –Frunció el ceño, Remus estaba realmente raro últimamente. Y Sirius no podía dejar de darse cuenta de que solo estaba raro con él.
-Verás, entiendo que llevas siglos detrás de esa chica... –Intentó no sonar duro, pero se sentía dolido. Vale, había decidido que Sirius nunca sabría lo que sentía por él, aun así se sentía... ¿Pisoteado, celoso, enfadado?- Ahora que por fin vas a salir con ella ¿cuánto te va a durar?
-Vamos, Lunático.- Sirius sonrió un poco, muy lejos de toda esa seguridad y arrogancia de momentos antes. Con Remus era distinto, se sentía raro por que le dijera aquello. Y no supo por qué quiso dejar bien claro que aquella chica no le interesaba tanto como parecía.- Sabes que solo una semana, un par como mucho... ¿Qué te pasa?
-No es nada... –Suspiró, entre aliviado y ofendido. Comprendiendo que, en el caso entre un millón en que Sirius saliera con él, cosa que no ocurriría mas que en su imaginación, éste acabaría hartándose de él al par de semanas, como máximo. Y al pensarlo se sintió derrotado del todo, no pensó que estar enamorado de Sirius Black acabara doliendo tanto, si ni siquiera le había dicho nada.
Sirius frunció mas el ceño. A Remus le pasaba algo, algo grave y que además tenía que ver con él. No era tonto, era un Black, pero no idiota. Le miró fijamente, tratando de ver en aquellos ojos dorados algo que le diera respuestas, porque se encontraba muy confuso. Parecía que Remus estaba molesto por la cita con aquella chica y para él, Sirius, era más importante Remus que una estúpida cita. Se sentía culpable de haber aceptado la proposición de la chica, aunque no sabía bien porqué.
Se podía palpar la tensión de la tormenta entre los dos y se dieron cuenta. Remus pensó que Sirius estaba enfadado con él por haberle dicho aquello y en cierto modo era verdad, porque Sirius no estaba a gusto ya con la cita. Ambos se quedaron con ganas de decirse mas cosas, tal vez cosas que ni siquiera debían decir en voz alta y Remus agradeció al bueno de Peter haberles interrumpido justo a tiempo para evitar que le dijera a Sirius todas esas tonterías que hacía y pensaba solo porque estaba cerca. Sirius fue detrás de Peter, dejando a Remus solo en la habitación y suspirando aliviado.
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