Capitulo 7: Ogro feo vs. Duende maléfica

Ahora estando en el auto, trataba de persuadir a Bella de que dejáramos plantados a Jasper y Alice pero mis intentos fueron en vano, ella seguía firme ante de la idea de que esto nos podría reconciliar a Jasper y a mí y hacer que Alice y yo pasáramos tiempo juntos y tal vez, formar una amistad – como si eso fuera posible – pero la carcajada que tuvo como respuesta no pareció gustarle mucho porque me miro de forma reprobatoria.

Llegamos justo a tiempo cuando vimos a Jasper y Alice teniendo una sabana lo suficientemente grande para sentarnos nosotros cuatro. La duende rodo los ojos en cuanto me miro pero a mi novia la recibió con un cálido abrazo y beso en la mejilla. En cuanto a Jasper, se limito a saludarme con un movimiento de cabeza… extrañamente eso me dolió.

-¿Qué tanto hicieron ustedes dos anoche para que ambos vengan con ojeras? – Bella se sonrojo en muestra de pena y mis ojos viajaron de fulminar a Alice y mirar con sorpresa a Jasper, quien a su vez me miraba en forma de repugnancia ¿Qué se creía?

-Algo que seguramente tu llevas mucho tiempo sin tener – Alice abrió su boca de forma dramática y molesta tomo un jugo de un color morado brillante y lo roció por toda mi blanca camisa, después, se hecho a reír en sonoras carcajadas

-A ver si así te aprendes a comportar en frente de una dama – dijo con tono de superioridad, apoyando las manos en sus caderas

-¿Enséñame a la dama? – contraataque, mirándola y recibiendo el mismo sentimiento de sus ojos: desprecio

-Eres un gran maldito ogro feo – su rostro se formo en una mueca de niña pequeña berrinchuda, estaba seguro que mas enojada no podía estar. La diversión estaba por llegar.

-¡Edward! – Me llamó Jasper, interrumpiendo mí pelea con la duende -¿Puedo hablar contigo un momento? Por favor – en su voz había desesperación y también descontento.

Asentí y Bella solo pudo darme un apretón de manos para después caminar hasta Alice y tomarla por hombros, de lejos me miro como si me pidiera que renunciara a mis planes de hacerla enojar. Seguí a Jasper y paramos detrás de un árbol. El estaba de espaldas hasta que se giro y juro que con solo mirar la expresión de su rostro, sabía a donde se dirigía la plática.

-Te prometo que si vuelves a insultar a Alice de cualquier forma, modo o lo que sea, no me vas a reconocer Edward – amenazo con su dedo sobre mi pecho, el cual quite con un poco de fuerza exagerada

-¿Qué tendría de diferente, Jasper? La verdad es, que ya no te reconozco. Primero no me apoyas cuando más lo necesito cuando por fin tengo la oportunidad de hacer un infierno la vida de Bella, y tú… simplemente me das la espalda y me tachas de inmaduro.

-Yo pensé que la calidez de Bella te harían reflexionar y darte cuenta de que si no la amas como ella merece, la perderías

-Ya la perdí antes y sobreviví

-No, no lo hiciste, te has quedado atascado en ese pasado. ¡No fue la gran cosa!, ella no mato a un familiar tuyo, no te oculto un embarazo, ¡Supéralo!

-¿Vamos a volver a tener esta plática? – pregunte un tanto harto de su testarudez

-Debí haberle contando sobre tu plan desde un principio, antes de que tu jugaras tanto con ella hasta el extremo de que te acostaras con ella… ¡eres repugnante!

-¡¿Y tú que sabes?! ¿Acaso tú sabes lo que sentí cuando la tuve en mis brazos, cuando le bese su cuello y que sentí que moriría por estar con ella? ¡No tienes ningún derecho de llamarme así!

-¡¿Entonces qué demonios haces jugando con ella?!

-¡¿Qué te hace pensar que lo hago?! ¡¿No te ha pasado con la cabeza que en verdad la amo y esto dejo de ser un plan hace mucho?! – grite exasperado y el solo se relajo, ahora ardía de coraje antes sus palabras

-Entonces –hablo con calma – contéstate tu mi mismo esa pregunta, ¿la amas?

Aunque había sido yo el que lanzo la pregunta al aire, y que ahora que creía saber cuál era la respuesta a esa pregunta tan endemoniada cruel para mí, no se lo iba a responder.

-¿Y tú? Qué me dices de Alice ¿acaso ya olvidaste de lo que te hizo cuando éramos pequeños? Se burlo de ti, de mi y ahora, pareces su perro faldero – desvié la pregunta y él lo noto, pero no hubo intento de volver hacia ella.

-A comparación tuya, yo si se darle gracias a Dios por la segunda oportunidad que me da al poner a Alice de vuelta en mi vida. En cambio tu estas muy cerca de arruinar todo, aun cuando te des cuenta de que no puedes vivir sin Isabella Swan, la chica que te daño tanto como tú mismo lloriqueas, pero la única que despertó el amor en ti.

Un escalofrió recorrió mu cuerpo cuando repetí internamente sus palabras ¿Qué pasaría cuando Bella se enterara de todo y se fuera de mi lado? Inicialmente ese era el propósito de todo, pero ¿la extrañaría tanto como Jasper suponía?

-Me reiré tanto de ti cuando vea como rompe tu corazón de nuevo – puse mi sonrisa ladina y el solo agito la cabeza.

-Otra diferencia entre nosotros, Edward, porque cuando tú estés solo, destruido y con el corazón hecho añicos, lo último que haría por la persona que fue mi mejor amigo tantos años, seria reírme.

¿Por qué? ¿Por qué Jasper tenía ese don de hacerme sentir miserable? Era cierto, yo tampoco podría ser capaz de reírme sobre su desgracia, pero ¡Vamos! Era obvio que Alice se volvería a burlar de él. Aun recordaba lo que sufría cuando la veía pasar por los pasillos del colegio con su uniforme de porristas, Jasper la miraba todo lo que podía y ella jamás le prestó la mas mínima atención.

-Sabes que aunque lo diga, no sería capaz de burlarme de ti – hable con la cabeza hundida y mirando el césped bajo mostros

-Lo sé, tantos años no me hacen incapaz de reconocer cuando el Edward herido habla y cuando Edward humano lo hace… por desgracia, Bella si es incapaz de darse cuenta cuando le mientes.

-¿De verdad crees que lo hago está mal? – estúpidamente pregunte, sabía lo que él pensaba, pero ahora me sentía extremadamente vulnerable.

- te hare una pregunta y contéstala lo mas honestamente que puedes.

Temí su pregunta, la creía capaz de hacer que nuevamente las intenciones de mi plan flaquearan y eso no era conveniente ahora

-Cuando le hiciste el amor ¿Qué sentimiento te gobernó? La ira por desvergonzarla o la ternura de tenerla en tus abrazos y despertar con ella a tu lado? – Jasper se acerco a mí y dando un par de palmadas en mi pecho, camino de vuelta con las chicas. Alice se paró a recibirlo de vuelta y de verdad se veía emocionada

¿Y si me había equivocado con Alice? Bella me busco con la mirada al ver que Jasper llegaba solo, no pude quedarme a meditar tanto como quise, asique trate de que mi rostro no demostrara ninguna emoción imprudente y me reuní con ellos.

Bella tuvo la idea de jugar a las escondidillas, todos los demás pusimos cara de extraño cuando menciono la idea, pasábamos de los veinte años y jugar a eso nos haría ver… nada normales, pero terminamos accediendo

La duende y yo teníamos declara la guerra "literalmente" en el juego, ella no me dejaba ganar ni yo a ella, pero había ocasiones en las que inconscientemente nos ayudábamos entre nosotros para descubrir a Jasper o Bella

Ya estando cansados y después de haber comido casi toda la comida, mi novia – wow, lo digo con tanta naturalidad –junto con Jasper propusieron la idea de tomar un helado y sin darme cuenta, la idea no era exactamente el helado si no, hacernos quedar solos a la duende y a mí.

Después de unos pocos minutos después de que ellos se fueron. Me recosté sobre la sabana y cerré mis ojos, ahora sí, tratando de meditar lo hablado con Jasper, hasta que nuevamente, Alice de interpuso en mis planes

-¿Sabes que no te odio, cierto? – pregunto despreocupadamente, mientras acomodaba su cabello sin necesidad de un espejo

-Tus acciones no me hacen dudarlo – conteste aun volviendo a cerrar los ojos

-Pues aunque no lo parezca, no lo hago. Es solo algo que disfruto tu sabes… el hacerte enfadar

-En eso coincidimos, duende maléfica – ella rio junto conmigo… ¿extraño?

-Lo sé ogro feo, pero creo que esto no le hace bien a Jasper y Bella

-¿Te importa mi amigo? – me incorpore un poco, apoyando mi cabeza sobre mi codo derecho y ella sentada ahora, más cerca que antes

-¿Tu amigo? Creí que ya no lo eran – Alice rio no para burlarse, creo que más bien era por el hecho de haber sido yo solo el que lo llamo así

-El hecho de que estemos distanciados no me hace dejar de verlo como amigo

-Ogro, sé que no somos amigos, pero tenemos dos personas en común que son muy amados por nosotros

-Espera, espera ¿dijiste muy amados? Bella es obvio, pero… ¿Jasper?

-No sé, Ogro, tal vez te des una sorpresa muy pronto – sonrió pícaramente

-Con lo idiota que Jasper ha estado por ti, créeme, no batallaras en sorprenderme

-El amor te hace idiota, Ogro

-¿Desde cuándo me llamas Ogro? – pregunte riendo

-Desde que tú me llamaste Duende maléfica, ¿verdad que no es lindo que no te llaman por tu nombre?

-En realidad, Ogro es… aceptable

-Ogro Feo – dijo en tono más alto

-¿Qué? – pregunte aun riendo

-Tu apodo total es Ogro Feo, así te llamare yo

-Me parece bien, Duende Maléfica

Alice, es decir… Duende Maléfica me dio un empujo en mi pecho haciéndome ladear sobre la sabana y ambos reímos, lo que sorprendió tanto a Bella y Jasper que sus caras eran tan únicas que solo hicieron que Alice y yo riéramos aun más alto. La sonrisa y el beso corto que Bella me dedico, lo tome como un agradecimiento a lo que me había abierto por ella: entablar una tranquila conversación con su mejor amiga y Jasper solo me sonrió

Tal vez, estaba dispuesto para abrirme a otra cosa… tal vez me decidiría de una vez por todas a mandar al demonio el plan y dedicarme a amar a Bella.

Después de comer los helados y conversar en extraña paz, decidimos que era tiempo de irnos. Fue sorprendente cuando Alice y Jasper se fueron juntos, pero me concentre mas en llevar a Bella con uno de mis brazos sobre sus hombros y ella colocando una de sus delicadas manos en mi pecho.

-¿Cuándo me llevaras a tu apartamento? Tú ya conoces el mío, no me parece justo que yo no sepa ni dónde vives – comento una vez dentro del coche mientras ambos nos abrochábamos los cinturones de seguridad

-¿Alice no averiguo eso de mi? – pregunto sonriéndole de lado a lo que me respondió dándome un ligero codazo

-¿No me quieres llevar? – pregunto haciendo la clásica falsa indignación que hacen las mujeres para conseguir lo que quieren.

-Ya estamos en camino, llegaremos en pocos minutos – ella ahogo un pequeño grito de emoción y juntos entrelazamos nuestras manos y yo manejando solo con una.

Bella estaba sorprendida con mi departamento, decía que era el más grande, espacioso, lujoso y cómodo lugar que jamás había visto. Estuvimos vario tiempo conversando sobre lo bien que lo habíamos pasado en el picnic

-Aun no me recupero del shock que me causo verte a ti y a Alice riendo como locos, tendidos en la sabana del picnic. Me sentí en la dimensión desconocida – bromeo con un jugo en sus manos y abrazándome mi cintura, ambos recostados sobre mi sillón.

-Creo que la juzgue por cuestiones del pasado – en verdad lo creía, y no podía olvidar el hecho de que fue ella la que la que aconsejo a Bella de terminar con Black y buscarme, ayudarla a que consiguiera información sobre mí. Le debía una grande y después de esta tarde, no creo poder llegar a odiar a esa pequeña duende.

-No tienes idea de cuánto me alegra escucharte decir eso, sabía que lo harías tarde o temprano, solo que no quería que fuera tarde – acerco sus labios a mi cuello y repartió pequeños besos allí. Cuanto amaba eso.

-Bella… - la llame como señal de advertencia

-De acuerdo, de acuerdo, pero me la debes – le bese la frente y aspire la esencia de sus cabellos. Suspire hondamente, hasta que ella se levanto de golpe por el susto que el sonido de su celular le causo. No la quise dejar salir tan rápidamente de mis brazos, pero termine rindiéndome cuando me causo cosquillas en mi abdomen.

Bella busco entre su celular para buscar su teléfono, era un mensaje de texto, eso lo supe porque solo emitió un pequeño sonido. En cuanto lo leyó su quijada callo unos cuantos centímetros y sus ojos de abrieron considerablemente.

-¿Qué sucede? – pregúnteme sentándome sobre el mismo sillón

-Alice, al parecer tuvo un problema con su coche y me pidió ayuda para ir por ella - la voz de Bella sonaba nerviosa y temerosa. Me quede mirándola fijamente y ella solo se giro para tomar su bolso y caminar hacia a mí.

-Me voy, amor ¿te llamo luego? – pregunto estando casi ya en la puerta

-C-Claro, mañana es domingo por si quieres hacer algo – lo último lo grite porque ella estaba ya caminando por el pasillo para bajar en el elevador… extraño. No me había creído nada lo de Alice.

Tome el teléfono de mi apartamento y marque sin pensarlo más de dos veces, sabía que con esa llamada mis dudas se podía aclarar.

-Extraño que tú me llames – dijo serio

-Disculpa que te moleste, pero ¿está bien Alice?

-Claro, porque no debía de estarlo, la deje en su casa hace más de media hora ¿sucede algo? – algo me decía que Bella me había mentido y con la comprobación de Jasper, estaba más que claro que lo había hecho.

-No, gracias Jasper y de nuevo, perdón por la molestia – dije en susurro.

-Edward ¿Qué pasa? – pregunto mi amigo, ahora más que nunca lo necesitaba

-Me gustaría decirte – di por ultimo antes de presionar el botón que le diera final a nuestra llamada. ¿Qué demonios sucedió con Bella?

XXXX

¡Hola! Muchas gracias por sus reviews y por todas las que simplemente me leen, aunque me gustaría que al menos me digieran si les gusta o no.

¿Les gusto que Edward y Alice pudieran llevarse bien? Espero que sí. Sé que quieren que reconcilie a Edward y a Jasper, pero tienen que pasar algunas cosas primero.

¿Qué fue lo que creen que leyó Bella en su mensaje? Espero que no lo adivinen y les sorprenda jajaja.

Espero sus reviews. Saludos ^^