Hola! Estoy de vuelta, más pronto de lo que pensaba. Hay unas cuantas cosas que quiero decir hoy, aunque sé que lo que quieren es leer ya el cap.

1- Si algo no me gusta, es cuando hay un fic que me encanta y lo dejan colgado. Así por supuesto que voy a terminar What You Want. I PROMISE THAT.

2- Este fue mi último fin de semana de vacaciones, y ahora viene mi última etapa del colegio que está pesada, así que tal vez no pueda actualizar tanto com quisiera. Eso sólo por si me tardo un poco más.

3- ¡Ustedes leen mi mente! Yo estaba trabajando en un capítulo sobre nuestros queridos F4 y su punto de vista como padres desde hace unas semanas. No está muy claro y ordenado todavía, pero prometo que sea al menos algo decente para leer.

4- La letra que aparece en este capítulo es de la canción Let me cry, de Jang Geun Seok.

Ahora si, les dejo leer en paz.

7. Tu sombra.

Sábado. El gran día.

Boong Jo se sorprendió al recibir una llamada de Eun Hye tan temprano, sobre todo porque se verían en unas pocas horas, cuando ella fuera al juego.

- Hola Eun Hye.

- Boong Jo. ¿Listo para el día de hoy?

- Eso creo. He estado entrenando mucho toda la semana.

- Lo sé.

- Aunque lo importante es que tú vas a ir – dijo él.

- Sobre eso... - Eun Hye titibeó. Sentía mucha pena por tener que decir aquello – Boog Jo, no podré ir.

- ¿Qué? ¿Por qué?

Desde hace una semana ella había dicho todo lo contrario. Si no quería ir... pues lo hubiera dicho antes, habría sido más fácil de entender.

- Estoy yendo a Nueva York con mis padres y mi hermano, y no volveremos hasta el lunes. Lo siento mucho, fue algo inesperado.

Él se avergonzó de si mismo. ¿En realidad fue tan tonto para olvidar que, a pesar de todo, Eun Hye y él pertenecía a dos círculos completamente alejados entre sí?

- Entiendo. Es el mundo de Yoon Eun Hye, después de todo.

- No digas eso de nuevo. El mundo de Yoon Eun Hye, el mundo de Kim Boong Jo, eso no existe. - eso se lo había enseñado su padre, y estaba muy agradecida por ello – te enviaré el número de los demás. Creo que a ellos si les gustaría ir.

En realidad no, pero lo haría por ella. Estaba segura.

- Tal vez lo haga. Que te diviertas en Nueva York.

- Gracias. Pero se trata de un aburrido viaje de negocios.

Ella le mandó los números del resto del F4, tal como había dicho. Seguramente sería el chico más afortunado de toda Corea, ¿pero qué importancia tenía? Había una chica a la que había querido conocer desde el momento en que pisó ShinHwa, pero después de todo parecía muy lejano. En cambio Eun Hye era una verdadera amiga, y no creía que otro F4 pudiera reemplazarla.

Pero... ¿si invitaba a Hae Min ella iría? Con probarlo no perdía nada.


Hae Min dijo que iría – se hubiera sentido muy mal al tener que decir otra cosa – pero ese día Yun Ho iba a su terapia médica y ella le acompañaría. Así que llamó a Mi Nyu y le pidió de favor que le reemplazara. Lo importante era que una de ellas fuera, en nombre de Eun Hye.

- Gracias, Mi Nyu, eres la mejor.

- Ya lo sé. Que les vaya bien. Dile a Yun Ho que espero que se esfuerce mucho, que no se le ocurra decepcionarnos.

- Le haré llegar el mensaje. ¡Deseale suerte a Boong Jo en el juego!

Cuando cortó, su hermano le estaba mirando.

- ¿Con quién hablabas y quién es el tal Boong Jo?

Hae Min arqueó una ceja.

- ¿Es en serio? ¿Ahora quieres ser el hermanito celoso? Porque déjame decirte que no te queda para nada bien.

Tal vez sería bueno dejarlo allí, con la palabra en la boca, pero su hermano esperaba una respuesta y en realidad ella no veía por qué no dársela. Simplemente quería burlarse un poco de él.

- Era Mi Nyu. Va a apoyar a un amigo de Eun Hye que se llama Boog Jo, porque es su primer juego dentro del equipo de fútbol, y como capitán.

- Ya veo. Pensé que se trataba de algo más importante.

¿Cómo podía mostrar tan poco interés? Su hermano se estaba convirtiendo en un completo tarado.

Pero decidió no prestarle más atención. Miró el reloj y tomó las llaves del coche para ir a encontrar a Goo Yun Ho.


El juego estaba a punto de comenzar y entre los muchos rostros Boong Jo buscó el de Hae Min, sin poder encontrarla. Fue entonces cuando los estudiantes se apartaron en dos filas, como si alguien de la realeza fuera a entrar y ellos debieran presentar sus respetos. Esa debía ser hae Min llegando, ¿a quién más recibirían así?

Pero a la que vio fue a Song Mi Nyu, la linda prima de Eun Hye. Eso le sorprendió.

Ella le miró y sonrió, levantando la mano y agitándola para saludarle. Entonces no le quedó duda: Hae Min no iba a venir, y Mi Nyu venía en lugar de su prima, como si eso fuera simplemente uno de esos eventos oficiales a donde ellos estaban obligados a mostrar la cara. Debería sentirse molesto, pero entendió que en realidad Mi Nyu tenía la mejor de las intenciones, en el modo en el que ellos acostumbraban a hacer las cosas.

Le sonrió de vuelta y agitó su mano en dirección a ella antes de entrar al campo.

Un grupo de estudiantes cerca de Mi Nyu la miraban como embobados, y ella se fijó en que todos tenían las camisetas del equipo.

- Oye, ¿donde has conseguido eso? - le preguntó a una de las chicas.

Ella le miro con los ojos como platos, y respondió muy nerviosa.

- Esto... ¿la camiseta? Se venden allá, en ese puesto – dijo, señalando con un dedo tembloroso hacia una de las entradas, donde estaba una llamativa tienda amarilla.

- ¿Quieres una? - preguntó un muchacho.

Mi Nyu sonrió y de inmediato él desapareció en busca de la camiseta. Regresó en menos de lo que ella tardaba en decir "sí", con una en la mano para ella.

- Gracias.

El muchacho sonrió como bobo, y la encantadora sonrisa de Mi Nyu se perdió. Además, el partido estaba comenzando, y lo importante era apoyar a Boong Jo.

Claro, enseguida quedó demostrado que el no necesitaba mucho de ella, ya que a los diez minutos marcó el primer gol, y todos los espectadores saltaron y gritaron de alegría. El equipo rival intento anotar, pero el arquero, un chico llamado Joong Jae Yi, pudo detener el balón sin problemas y luego Boong Jo volvió a anotar.

La gente entonces empezó a gritar su nombre. Boong Jo se sintió con una fuerza increíble, como si tuviera el poder que le transferían todas las personas que lo estaban apoyando, y esa fuerza se disparaba en el juego. De vez en cuando, alzaba la vista al lugar en donde debió haber estado So Hae Min, y allí estaba Song Mi Nyu sonriendo y aplaudiendo.

No sintió pasar el tiempo, sólo siguió: anotando un gol y luego otro. Cuando sonó el pitazo qe marcaba el final del juego, se dió cuenta del resultado. 4 a 0. Ganaron.

Jae Yi y él fueron llevados por sus compañeros sobre los hombros hasta los vestidores, festejando la victoria.

- Boong Jo, buen trabajo.

- ¿Dónde aprendiste a jugar así?

- Hombre, en verdad eso fue impresionante...

- ¿Puedo pasar?

Todas las voces se apagaron, cuando Mi Nyu entró. Todos estaban demasiado impresionados con ella, y es que Boong Jo debía admitir que incluso llevando una camiseta como cualquier otro seguidor, ella aún parecía una princesa. ¿Cómo hacían esas chicas para ser tan perfectamente perfectas en todo momento?

- Felicidades, Boong Jo.

Cuando se dio cuenta, ella le estaba pasando la mano. Él se la estrechó, y sonrió.

- Muchas gracias, Mi Nyu. Hoy he ganado gracias a ti. Muchas gracias por venir.

- ¿Vamos a tomar un helado para celebrar? - sugirió ella.

No sabía si era lo apropiado, pero era lo que seguramente Eun Hye haría. No, mentira. Para ella todo se solucionaba con un helado.

- Suena muy bien. Me cambiaré y luego te alcanzo. - dijo el muchacho.

Ella salió, y se sentó en una banca a esperarlo, mientras la mayoría de la gente iba saliendo.

- No pensé que fueras del tipo de chicas que viene a ver un juego de soccer para divertirse.

Giro la cabeza y vio a Bon Hwa, que sonreía con ambas manos en los bolsillos, mirándola divertido. Tonto.

- Tienes razón, no es lo que hago usualmente. Pero debo admitir que ha sido bastante divertido.

- Si, seguramente eso funciona con el muchacho. Sin embargo, debe ser lástima. ¿No les pidió tu prima que la reemplazaran en su acto de caridad?

Ella se preguntó cuando el niño tan listo y maduro que a ella le había gustado se convirtió en ese arrogante idiota. Era una verdadera pena.

- Soy una fan de Boong Jo y he venido a verlo porque se me da la gana. También es mi amigo. EN cambio tú, ¿qué haces aquí hablándome? ¿Consideras que es tu acto de caridad dirigirme la palabra?

- Song Mi Nyu – advirtió él, adelantando un paso hacia ella sujetándole el brazo.

- ¿Está molestándote, Mi Nyu? - preguntó Boong Jo, que se había cambiado y llevaba una camisa blanca y pantalones grises.

- No – dijo ella, soltándose del agarre de Bon Hwa. - ¿Podemos irnos?

- Vámonos – dijo Boong Jo.

No le gustó la forma tan posesiva y un poco violenta en que ese muchacho se acercaba a Mi Nyu, de modo que se puso en medio de los dos y tomó del brazo a la chica, corriendo el riesgo de que ella se enfadara con él por eso. Pero Mi Nyu no pareció molestarse, suspiró en un gesto de alivio cuando empezaron a alejarse de ese muchacho.

- ¿Estás bien? - volvió a preguntarle.

- Si.

- ¿Entonces era tu amigo ése?

Ella negó con la cabeza.

- Ése es el hermano mayor de Hae Min, So Bon Hwa.

- ¿Hermano de Hae Min?

Se sintió un poco estúpido por haberse comportado de esa manera, sin conocer la situación.

- Disculpa.

- En realidad hiciste bien. No estaba cómoda hablando con él – le dijo sonriéndole para infundirle de nuevo confianza.

- ¿Y si vamos por ese helado?

- De vainilla y cerezas, por favor.


- ¿Ves? Podrás volver a jugar como antes en poco tiempo si continúas de la forma en la que lo has estado haciendo – dijo Hae Min, contenta.

Sonreía y caminaba con Yun Ho por el estacionamiento, aferrada a su brazo, mientras conversaban.

- Gracias por venir conmigo.

- Me gusta hacerlo, llámame siempre que quieras que te acompañe. ¿Hoy irás a practicar?

- No – dijo él, mirando al techo – hoy debo hacer mi visita obligada a las empresas del grupo ShinHwa.

-Oh, ya veo – dijo ella, bajando la vista.- pero de cualquier forma... recuerda que siempre te acompañaré con gusto. Para eso están los amigos.

Amigos. Por más cercanos que se volvieran, parecía imposible que Hae Min viera algo más que amistad entre ellos dos. Pero sabía también que por el momento el amor era en lo último en lo que ella pensaba: ¿cómo arruinarlo de ese modo?

Se despidieron y él volvió un momento a la casa. Intentó llamar a Eun Hye, pero ella seguía sin contestar sus llamadas. Quería disculparse pero de ese modo se volvía imposible. El mensaje era claro: por el momento, no quería escucharlo. Podría tomar un avión que lo llevara a Nueva York y no serviría de nada.

Quería entender lo que le sucedía a ella, pero la propia Eun Hye no lo permitía. ¿Dónde quedaban los días en que podían decirse cualquier cosa el uno al otro sin reservas? Extrañaba esos días. Extrañaba esa cercanía.

Había ganado a Hae Min, pero estaba perdiendo a Eun Hye al mismo tiempo.

Se cambió para comenzar su recorrido por las empresas de su padre. Lo odiaba, pero era parte de su tarea semanal. Sólo había dejado de realizarlo la semana en la que estuvo tan furioso luego del accidente.

Al llegar al hotel se encontró con Lee Koo Boom, que acompañaba a su madre. Él se disculpó con su madre y luego fue en su dirección.

- ¡Yun Ho!

- Lee Koo Boom.

- ¿Por qué esa cara tan seria? Te ves horrible.

- El trabajo exige seriedad ¿O no te lo han enseñado, Koo Boom?

Sin sentirse ofendido, él sonrió.

- Claro. Pero pensé que estabas tan serio porque sigues sin saber de Yoon Eun Hye.

En serio, que oportuno y agradable podía llegar a ser, pensó Yun Ho sarcásticamente.

- No pasa nada por no tener noticias de ella unos días. - dijo, tratando de convencerse a sí mismo – después de todo, incluso los mejores amigos necesitan su espacio.

- ¿Me lo dices a mi o te lo dices a ti? - preguntó Koo Boom frunciendo el ceño. Si algo no le gustaba de Goo Yun Ho era la forma en que se mentía a si mismo. - Espero que te des cuenta de que estás a punto de perderla.

- ¿Perderla? No haces más que decir tonterías.

No era como si ellos dos fueran novios o algo así. Continuó su camino, apartándose de Lee Koo Boom.


Eun Hye volvió a borronear. Era jueves y aún no había avanzado casi nada en la nueva canción. Claro, podría presentar la canción que había escrito para Yun Ho, pero no quería hacerlo y no lo haría. Por lo que estaba comenzando de nuevo, lo que resultaba agotador y además frustrante.

- ¿No hay avances?

Sin necesidad de mirarlo, porque ya sabía quién era, respondió:

- Ninguno. Comienzo a creer que debo renunciar a la presentación de este año.

- Puedes lograrlo. Claro, si te ayudo.

- ¿Eh?

Soo Kang señaló la pila de bolas de papel.

- Te ayudaré a crear tu música y tu canción. Claro, a cambio...

- Olvídalo.

- Ni siquiera has escuchado lo que iba a proponerte.

- No necesito escucharlo para saber que la respuesta será no.

- Te ayudaré, si cantas conmigo en el club.

Ese pedido le sorprendió. No sabía bien qué había esperado que pidiera, pero ciertamente no eso.

- ¿Por qué querrías que cantara contigo? Adeás, ya hemos cantado dos veces.

- Por eso. No me he presetado ni una vez solo. La gente quiere a Soo Kang y a Eun Hye. Yo solo no funciono.

- ¿Quieres que cante todos los viernes?

- Si. Claro, compartiré la paga contigo.

- No necesito eso.

- Pero te lo daré, si aceptas.

- ¿En serio crees que puedas ayudarme? La presentación es en sólo dos meses y no tengo nada de nada, mientras que todos están acabando sus composiciones.

- Créeme, lo haremos.

Eun Hye dudó por un instante más, y luego estrechó su mano.

- Trato hecho.

- Ya que estamos, necesitamos un nombre.

- ¿Un nombre?

- Si, un nombre para el nuevo dúo del año.


- ¿The Shadow? - repitió Boong Jo en voz alta.

- Shhh – Eun Hye miró alarmada alrededor, como si alguno fuera a descubrirlos. En realidad, en la biblioteca pocos se daban cuenta de su presencia.

- Perdón.

- Es que nadie puede enterarse aún.

- No me perderé eso por nada. Pero, ¿en serio él te va a ayudar? Quiero decir, Hwan Soo Kang no se ve como el tipo de personas que...

- Él lo hará. Lo ha prometido. Además, me encuentro en un momento crítico y situaciones extremas requieren medidas extremas: ¿imaginas cómo se sentirá mi padre si no valgo lo suficiente para estar en la presentación?

En realidad, no conocía a Yoon Ji Hoo, pero para Eun Hye era importante no decepcionarlo y es era suficiente para él.

- Iré a ver a ese nuevo grupo esta noche, pero sólo por la vocalista femenina.

- ¡Ah, gracias! - exclamó ella, contenta.

Boong Jo se daba cuenta de que todavía se sentía culpable por no haber estado en el juego, aunque no había tenido otra opción y aunque él y Mi Nyu la habían pasado bien.

- De nada. Pero más les vale que la música sea buena. - amenazó en broma, porque ya estaba seguro de que Eun Hye tenía a los mismos ángeles de su parte.

Excepto Mi Nyu y Boong Jo, los demás no sabían de lo que sucedería en el viernes de club esa noche. Eun Hye había evitado a Yun Ho de una fomra sorprendente, demostrando una destreza para zafarse de conversaciones y de escenarios cuando le convenía, por lo que las cosas entre ellos seguían como antes.

Eun Hye veía como Yun Ho y Hae Min se acercaban más, y su amiga ya había ocupado su lugar como mejor amiga de Goo Yun Ho. Incluso aunque Hae Min no se daba cuenta, un día acabarían juntos, y cualquier esperanza para ella moría con cada segundo que los otros dos tomaran para ellos.

Cuando llegaron al club, Yun Ho, Hae Min y Koo Boom se encontraron con la sorpresa de los pósters presentando a un nuevo dúo: las fotos que Soo Kang y Eun Hye se habían tomado inmediatamente después de cerrar el trato, eran el fondo del anuncio de The Shadow. Ella vestida impecablemente de blanco, como un fantasma, y él completamente de negro.

- ¿Es en serio? ¿Eun Hye lo hizo y no nos dijo nada? - preguntó Hae Min.

- Wow. En serio, esa chica no deja de sorprenderme. Quién lo diría – dijo Koo Boom.

Yun Ho no dijo nada, y miró el escenario todavía vacío en silencio.

- Sólo esperen y verán – dijo Mi Nyu, sonriendo.

Del otro lado del escenario, Eun Hye se sentía nerviosa. Se miró al espejo: vestía pantalones blancos, unas plataformas que la acercaban bastante a la altura de Soo Kang, una camisilla blanca ajustada y una chaqueta gris.

Atrás de ella, Soo kang iba vestido completamente de negro.

- Ya tranquila, has hecho esto antes.

- Si, pero antes no me sentía tan presionada ya que sólo molestaba en una presentación, no era parte de ella.

- Eun Hye, esa gente está aquí para verte a ti también. - le dijo Soo Kang, mirándola fijamente – No tienes que hacer nada más que hacer lo que ya sabes, porque ya te los has ganado.

Corrió un poco la cortina y le señaló el escenario. Él tomó la guitarra.

- ¿Vamos?

Ella asintió.

- Vamos.

Ella fue hasta el teclado. Esta no era una de las canciones a las que ella estaba acostumbrada, pero debía hacerlo. Era un buen ejercicio.

Comenzó a tocar y él le siguió con la guitarra, luego empezó a cantar.

El sonido de la lluvia golpea la ventana

Ese sonido es culpable de mis inolvidables recuerdos

Todavía sigo capturado por ti

Como una sombra invencible

En lugar de olvidarme de todo

Déjame llorar, déjame llorar

Ahora estoy bien

Sigue siendo triste y ya me canse

Ella se unió a él en el coro.

Puedo volar, puedo respirar

Cuando llegue el mañana yo sin duda recuperare mi futuro

Él volvió a cantar la segunda parte.

Hable con todos con el placer de responder

Sin embargo, solo recibí mi eco

Para entonces, cuando cantó, ella ya se sentía mucho más parte de la canción. También Yun Ho, que estaba escuchándola.

- Eun Hye es una chica fuerte. Un ángel, pero una chica fuerte. Y cuando ella se decida a olvidarse de ti, la habrás perdido para siempre.

Ella era su mejor amiga, pero el límite de su amistad nunca estuvo bien definido. Si comenzaba a pensarlo, si hubiera tenido una novia haría con ella exactamente lo mismo que hacía con Eun Hye.

¿Era eso lo que sucedía entre ellosy él no se había dado cuenta?

El amor desaparecerá al igual que una burbuja

Esta noche solo se desvanecerá

Fue la voz de Eun Hye la que empezó a escucharse con más fuerza.

Déjame llorar, déjame llorar

Incluso si fuera solo en sueños

Quiero estar contigo y verte

Voy a volar, voy a respirar

Porque no puedo volar a un amor que no se puede tocar

Mi corazón está lleno de confusiones

Vagando en busca de una luz

Ella le miró tristemente.

Sólo pensar en él hacía más fuerte ese sentimiento, y se obligó a dejar de mirarlo. Volteó la cabeza hacia Soo Kang, que le guiñó un ojo en un gesto de " todo está bien"

Déjame llorar, déjame llorar

Ahora estoy bien

Sigue siendo triste y ya me canse

Puedo volar puedo respirar

Cuando llegue el manaña, yo sin duda recuperare mi futuro

Olvidarse de él. Imposible. ¿Y por qué haría algo así?

- Así que date prisa. Puede que cuando te enteres de que la amas, ella ya no pueda corresponderte.

Eso fue lo que le dijo Koo Boom. ¿Podría ser cierto? ¿Eun Hye le amaba y él la había lastimado? Entonces todo sería su culpa, y no sabía como arreglarlo.

El amor desaparecerá, al igual que una burbuja

Esta noche solo se desvanecerá

El público aplaudió y vitoreó. Eun Hye se sintió muy bien, de una forma en que no se había sentido antes y Soo Kang se dio cuenta de la emoción que estaba experimentando. Le sonrió y ella devolvió la sonrisa.

- ¿Somos un equipo, entonces? - le preguntó cuando salieron del escenario.

- Soo Kang, somos un gran equipo – dijo ella,y le abrazó, sorprendiéndole – Gracias.

- No puedo creer que hayas hecho algo como esto sin decirme.

Ella deshizo el abrazo sorprendida, girando hacia Goo Yun Ho. Le miraba molesto, y contrariado por la escena que acababa de presenciar entre su amiga y ese músico desconocido.

- Yun Ho... ¿qué pasa?

- Es lo que yo debería preguntar. ¿No somos amigos? ¿No somos los mejores amigos? ¿Por qué no sabía lo que ibas a hacer? Ni siquiera sabía que eras amiga de est...

- Hwan Soo Kang, es compañero de Boong Jo y es mi amigo. Vamos juntos al conservatorio de la fundación.

- Creo que debo irme – le dijo Soo Kang a ella en voz baja.

- No, éste es tu lugar. Es Yun Ho quien debe disculparse por sus modales.

- ¿Disculparme?

- ¿Quién crees que eres para exigirme conocer cada detalle de mi vida? ¿Me dijiste tú, cuando decidiste retomar el tenis? - dijo ella en un tono más alto del que pretendió, dejando en evidencia su enojo.

- Eun Hye, yo...

- Por supuesto que no. Piensas que soy algo de lo que puedes prescidir, como un objeto de tu propiedad, que no debe servir para otros. - dijo, con la voz quebrada - Por favor, no quiero discutir, vete.

Él se debatió entre decir algo más o hacerle caso. Pero era Eun Hye, y decidió hacer lo segundo, lo que ella quería.

Cuando se fue, ella suspiró aliviada.

- Siento haberte incomodado – se disculpó ella.

- ¿Estás bien? - preguntó Soo Kang, restándole importancia a lo demás.

- No creo que pueda decir todavía que estoy bien – de hecho sentía un nudo en la garganta, una señal de que estaba a punto de llorar, y los ojos le ardían – Pero déjame llorar... tal vez mañana me sienta un poco mejor.