¿Qué hacer?

Preocupados como estaban, ninguna de las naciones que alcanzaron a llegar a la junta quiso irse. Tomaron turnos para vigilar a Inglaterra, mientras otros se ocupaban del abastecimiento de aquel dormitorio y de distribuir el espacio para todos los presentes. ¿El resultado? Veinticinco naciones apelotonadas, embutidas en sacos de dormir, intentando buscar una posición relativamente cómoda para descansar antes que les tocara su turno de cuidar al inglés. Algunos gruñían entre dientes, molestos por el giro de los acontecimientos; otros —como Estados Unidos— no dejaban de hablar, en un intento de tranquilizarse a sí mismos. Pero todos, sin excepción, se cuestionaban qué era tan terrible como para dejar a un inmortal en semejante estado. Todos se preguntaban si algo así podría llegar a pasarles.

Todos se preguntaban qué hacer, pero nadie sabía cómo responder a esa pregunta.


.

Penúltimo capítulo, ahora sólo queda el capítulo final y el epílogo. Muchas gracias desde ya a todos los que han estado siguiendo esta historia uwu De verdad me alegran el día sus comentarios (aunque al principio me asustaron xDDD)

¡Hasta mañana!