La rubia se despertó algo desconcertada y con un ardor en los ojos como nunca, busco algo o mejor dicho a alguien con la mano en la cama, pero al no encontrarlo se paró de golpe

-Tom?- dijo con la voz aun un poco rasposa

-aquí estoy- grito el susodicho desde el baño, haciendo que la rubia soltara un suspiro de alivio, pues tal como él había dicho se quedo con ella toda la noche – bueno días- dijo al salir del baño

-perdón por lo de ayer- dijo agachando la cabeza –se que debió de haber sido una molestia el que te haya hecho dormir aquí pero…-

-nada de eso, lo hice con mucho gusto- la interrumpió el chico –me vas a decir por qué te pusiste así?- pregunto sentándose a su lado y tomando su mano, la rubia se mordió un labio pensando en lo que debería hacer, y no era falta de confianza, solo que ella nunca había hablado de ese tema con nadie, ni con sus mejores amigos

-te lo voy a decir Tom, pero dame tiempo si, además hoy tenemos mucho que hacer, hoy es tu día, bueno su día- dijo recordando al otro gemelo- y por hoy voy a dejar todos mis problemas de lado, tenemos una alfombra roja a la que asistir-

-bueno pero ni creas que lo voy a olvidar, ahora vamos para que desayunes y después te vayas a arreglar- dijo jalándola de la mano para que se parara

-Tom por qué no me despertaste para ir a la escuela?- pregunto la rubia mientras iban camino a la cocina

-pues porque creí que sería mejor dejarte dormir, necesitas energías para hoy en la noche- dijo con una sonrisa coqueta

-no es que me importe, pero y tu hermano?, a él no lo vas a despertar?- el transadito negó con la cabeza

-él salió hace rato, dijo que era hora de cambiarse el look- la rubia solo asintió y se sentó a comer

– y cuantas nominaciones tienen?-pregunto la rubia para romper el silencio mientras comían

-solo una, mejor banda, tenemos más de un año que no lanzamos nada por producir este disco, fue una sorpresa que nos nominaran…-platicaron alrededor de 3 horas, pero siempre sobre cosas superficiales, más que nada Tom trataba de tener entretenida a la rubia

-Tom! Son las tres de la tarde solo tengo dos horas para arreglarme!, sabes que tan solo el peinado me lleva una hora!- salto la rubia del asiento de la sala donde estaba con el trenzadito

-pero es que si deberías ser hermana de Bill, hablando de él ya se tardo- comento el pelinegro viendo el reloj

-el que tu no tengas necesidad de peinarte y que siempre te pongas lo primero que veas no quiere decir que todos seamos iguales, ahora de castigo me ayudaras a peinarme- Tom abrió los ojos como platos pues la vez que Bill le hizo plancharle el cabello se lo quemo

-no creo que sea buena…-

-nada, vete a bañar para que cuando yo salga de bañarme tu ya estés listo, mientras yo acomodo todo para que me peines, y no acepto negativas-dijo al ver que el chico iba a protestar, así que sin más remedio se fue a bañar, y mientras él se bañaba Kari sacaba todo lo necesario para que Tom le enchinara el pelo, y mientras lo hacía le estaba rezando a todos los santos para que el pelinegro no lo quemara su cabello, después de acomodar todo la rubia se metió a bañar, cuando salió se puso la ropa interior y unas media negras con decorados, y arriba de eso solo una bata, pues no iba a vestirse hasta después de peinarse (tenía miedo de que Tom le hiciera algo sin querer al vestido), y por último se calzo los zapatos unas zapatillas de satín rojas con decorados de encaje negro

-puedo pasar- dijo Tom desde la puerta

-pasa- dijo Kari sentada en la cama mientras se secaba el cabello con la toalla, se paro para ir a sentarse al tocador, por lo que Tom pudo verla totalmente

-wow Kari, en lo último que pensaría teniendo a una mujer vestida así en una habitación donde solo estamos nosotros dos, es en peinarla- dijo viéndola de pies a cabeza, recibiendo como respuesta de la rubia que le sacara la lengua

-tonto, ahora ven te explico lo que vas a hacer-dijo acercándose al tocador

-Kari enserio, no creo que sea buena idea, una vez le queme el pelo a Bill y no me hablo por dos días- dijo el pelinegro recordando el incidente

-eso es porque él no te supo explicar bien lo que tenías que hacer- dijo sonriendo –ahora concéntrate en lo que te voy a decir, voy a poner en tus manos lo que más cuido de mi cuerpo, así que pon mucha atención- el pelinegro solo pudo suspirar

-que conste que si algo pasa es bajo tu responsabilidad- dijo el chico, y así Tom empezó a escuchar detenidamente a Karitza como si le estuviera explicando cómo desactivar la bomba que tenia amarrada al cuerpo y que si hacia un movimiento equivocado estallaría el mundo entero, en vez de cuanto cabello tomar para hacer un buen rizo.

Exactamente una hora y quince minutos más tarde el peinado de la rubia estaba terminado y para sorpresa de Tom perfecto, se sentía más que orgulloso de si mismo pues había logrado no quemar más de dos veces a Kari con la tenaza, claro que no contamos las veces que se quemo él

-vez te dije que si podías hacerlo quedo como de salón, si algún día dejas la guitarra la tenaza puede ser lo tuyo- dijo muy orgullosa la rubia

-pues si quedo muy bien, pero si quieres que lo haga otra vez tendrás que esperar a que se me curen las quemadas- dijo frunciendo el seño

-ven te pongo pasta de dientes para que no te molesten al rato- después de colocarle la pasta de dientes en la quemada, la rubia saco a Tom del cuarto para terminar de vestirse, él simplemente fue al cuarto por su paliacate blanco que combinaba con una playera negra con letras color plata y el pantalón de mezclilla de la talla acostumbrada que traía puesto, después bajo para esperar a su hermano y a la rubia, pero para su sorpresa su hermano ya estaba ahí, con un pantalón blanco y una camisa negra de manga larga hecha con encaje que terminaba como guante en sus manos, pero lo más importante con su nuevo look, que constaba en el pelo un poco más corto y con rastas, algunas con las puntas en rubio, solo que a diferencia de las que él solía usar las de su hermano eran mas delgadas, por lo que eran muchas más que las de él, solo a Bill se le ocurrían ese tipo de cosas, pero que podía hacer, era su hermano y así lo quería

-esto lo anoto en mi diario, yo termine de arreglarme primero que tu- dijo sonriendo el menor

-de hecho hermanito, termine hace casi hora y media, pero a Kari se lo ocurrió que quería que yo la peinara- alzo la mano llena de pasta dental para evidenciar lo dicho y su hermano no pudo más que soltarse a reír como poseso al imaginar cómo debió de haber quedado la rubia -no le veo la gracia- dijo Tom molesto

-yo-risa –si- risa –pobre- risa- Karitza- risa- ni ella- risa - se merece eso- por fin se calmo –pobre ya me la imagino con el cabello todo quemado- al traer la imagen a su mente el menor de los gemelos no pudo evitar volverse a reír

-por lo menos a mi me peino una persona y no una batidora, por más que trates de imitar a Tom nunca será lo mismo- la risa desapareció de Bill al voltear a ver a Karitza que se veía simplemente hermosa, traía un vestido de corsé rojo con encaje negro que en la parte de en medio se amarraba con un listón rojo y en la parte superior tenía una rosa negra, y la falda del vestido tenia holanes de encaje que lo hacía lucir muy sexy según él, también traía unas medias negras y unas zapatillas rojas y para complementar la ropa unos aretes de piedras negra, y si hace 5 segundos no se hubiera estado burlando de que fue su hermano quien la peino juraría que un experto le hizo los hermosos rizos que caían por hombros y alrededor su rostro, que no estaba maquillado en exceso, estaba simplemente perfecto, con tonos rojos y negros

-que la batidora se llevo tu lengua?- se burlo la rubia haciendo que Bill regresara a la tierra

-se nos está haciendo tarde, mejor ya vámonos- dijo Bill saliendo de la casa pues la rubia lo había aturdido de sobremanera y necesitaba alejarse de ella, cosa difícil de hacer en una limosina, la cual no era cualquier limosina era un Ferrari F360 hecho limosina, él se sentó en el primer asiento dejando el de en medio libre pues Tom y Karitza se subieron en el ultimo.