Capítulo 7

Mayo 25 11.00am

Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México

Ciudad de México, México

Aleix, completamente aturdido por la cruda de comida que traía, deambulaba por la terminal 1 del Aeropuerto buscando una farmacia para comprar antiácidos, bicarbonato o lo que fuera para quitarse la pesadez y dolor de estómago que traía gracias al festín que se había dado la tarde y noche anterior en Garibaldi: Tacos, Pozole, Tamales, Mole con Pollo, Esquites, Nieves de sabores, dulces típicos a base de cacahuate, litros y litros de agua de deliciosos sabores. Tuvo que pedir un taxi que lo llevara casi rodando al hotel pues no podía ni caminar.

- Arghhhh el pecado de la gula no me gusta – Exclamó mientras encontraba lo que buscaba en una tienda del aeropuerto y se lo tomaba casi sin respirar – Pero que bueno estaba todo.

Aun caminando con la botellita de líquido rosa en la mano y queriendo caminar un poco para bajar la comida, llegó a una librería. Curioseó un poco haciéndole ojitos a la cajera que lo miraba con ganas de querer comérselo y vio el encabezado del periódico del día:

"NO ES 'NIDO DE VÍBORAS' SINO 'CUATRO LAGUNAS': Proponen rescatar el verdadero significado del nombre 'Cancún'"

- Ahhh! Así que a eso se refería la Cua….Cui…Cue… ash! Como se llamaba esa diosa de la luna? Que nombres tan complicados! – dijo en voz alta mientras leía el articulo

- Coyolxauhqui – dijo una voz detrás de él.

Aleix volteó y vio a un hombre de piel aceitunada, nariz aguileña y un poco más bajo que el, vestido con una guayabera negra y un short del mismo color. Parecía estar en sus treintas y su ropa era de buena calidad.

- Oh! Lo siento si te interrumpí o me metí donde no debía – le dijo el desconocido – Pero apestas al cosmo de esa zorra.

Aleix hizo una expresión de desaliento. Otro dios no!. Que tenía algún tipo de magneto para dioses locos o qué?

- Más respeto! – dijo el hombre leyendo sus pensamientos – No estas tratando con alguno de los bersekers de mi compa.

- Bersekers?

- Mejor no digo nada. – dijo el hombre regresando a su lectura

- No, no. Explícame. – Insistió Aleix – Es bueno hablar con alguien del género masculino para variar.

El hombre lo miro de arriba abajo.

- Lo dices por Keres e Isis?- preguntó – Por cierto, me llamo Yum Cimil

- Otro nombre raro. Mejor te llamo Yum. – dijo Aleix extendiéndole la mano

Yum se la estrechó un poco extrañado del acto en sí.

- Apuesto que no tienes ni la menor idea de quién soy, pero tampoco te lo diré yo – dijo Yum – Hacia donde te diriges?

- No, no… a ver regresa… de donde conoces a Keres? – preguntó Aleix – La ando buscando.

- Uy! Eso no es nada bueno – contesto Yum sacando un libro blanco de la vida de su portafolio y leyendo rápidamente lo que estaba escrito acerca de la vida del chico que tenía enfrente – Y esto tampoco… mendigas viejas locas… de nuevo haciendo de las suyas!.

- No te entiendo! – dijo intentando atisbar sobre lo que estaba leyendo su interlocutor

- En fin. – dijo Yum metiendo el libro de nuevo a su lugar – A donde te dirigías?

- Pues… Coy dijo que fuera a cuatro lagunas y ahí encontraría mi destino.

- Esa metiche no sabe lo que dice. No vayas hacia allá. Mejor acompáñame. Voy cerca de ahí a verme con un colega y así te muestro el lugar. – dijo Yum – Anda! Sera divertido. Hace mucho que no tomo días libres, pero creo que contigo puedo tomarme uno o dos. Podemos ir a uno de mis parques. Hace mucho que no voy.

Aleix lo pensó. Nada bueno había sacado hasta el momento de hacerle caso a las mujeres por lo menos en estos últimos días. Bien podía distraerse un poco.

- Velo por este lado. Yo voy a Puerto Morelos. – dijo Yum – Solo está a 33 kilómetros de Cuatro Lagunas. Si te aburres y decides hacerle caso a la loca esa, simplemente agarras un taxi y en media hora estarás ahí.

Aleix seguía indeciso y Yum se vio sus uñas despreocupadamente.

- Te mencioné ya que es el principal puerto marítimo del estado? Tu querías usar un barco para regresar a casa no?

- Como lo sabes?

Yum lo miró impaciente sin responder a esa pregunta.

- Entonces… vienes o te quedas?

- Tengo que ir por mis cosas al hotel… - dijo Aleix usando su instinto. De todas maneras ya le habían entregado los papeles falsos y podía darse un respiro antes de regresar a Grecia

- El avión sale en dos horas. – dijo Yum – Aquí te espero.

- Por qué aerolínea?

Yum lo miró divertido.

- Tengo cara de que uso líneas comerciales? Bah! hangar 5 - dijo

- Y entonces que estabas haciendo en el aeropuerto? – volvió a preguntar

Su respuesta fue contestada sola cuando comenzaron a escucharse disparos y un joven que venía corriendo cayó muerto a los pies de Yum.

- Justo a tiempo – dijo Yum a Aleix

Aleix vio como tres de los policías que habían disparado llegaban a verificar si estaba con vida, dejando a los demás clientes de la librería totalmente histéricos.

- Te recomiendo que te vayas ahora, antes de que te detengan para interrogarte – dijo Yum saliendo de ahí – Te veo en el hangar.

Aleix salió de la librería antes de que comenzaran a acordonar el área y regresó al hotel por su poco equipaje. Le gustaba la idea de explorar lugares nuevos y además si con eso iba a estar más cerca de ir a casa, que así fuera.

Mayo 28, 12.00pm

Lost Mayan Kingdom

Riviera Maya, México

- Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! – gritó Aleix lanzándose al vacío.

Yum lo veía desolado desde abajo mientras veía como más de sus preciosos dólares desaparecían en el aire. Pero es que este chico no le tenía miedo a nada? Ya lo había llevado a tirarse de la tirolesa, a saltar de una cascada, a nadar con tiburones, a explorar unas cuevas sumergidas, lo había retado a aventarse a un cenote a recuperar algo que estaba en el fondo y cada vez que lo hacía, retaba y apostaba contra Aleix y perdía. Ahora, debajo del bunjee de caída libre, había perdido su ultimo billete de 100 dólares.

- Si! En tu cara Yum – dijo Aleix cuando llego junto a él. – Paga!

- Carajo! Contigo no se puede. – dijo Yum pagando – Ya me exprimiste demasiado por el día de hoy.

- Oh vamos! Es temprano. Que pasó con eso de divertirnos y demás? – dijo Aleix guardando el billete en su pantalón.

- Jajaja recuerdas que te dije que estaba esperando a un colega? Bueno… mmm… más bien es mi jefe y ya llegó y quiere verme. – dijo Yum – Vamos?

- Ay no, juntas de negocio que flojera. – dijo Aleix – Mejor bótame en una playa y déjame dormir un rato. Ser tu Patiño es muy cansado.

- Está bien. Pero si te quieres relajar, en mi limo tengo lo que necesitas. – dijo Yum dándole su mochila

- Ya te dije que no tomo ni uso drogas. – respondió Aleix firmemente mientras seguía los pasos de Yum hacia su auto, que siempre estaba preparado para su uso.

- Y me da gusto, pero el Xtabentum no lo usamos para emborrachar sino como relajante, y como digestivo. Es un licor de miel fermentada de abejas mayas.

Aleix se quedó pensando.

- Cuál es la diferencia entre una abeja normal y una maya? – dijo Aleix

Yum le dio una palmada en la cabeza.

- Cuál es la diferencia entre tú y yo?

- Todo?

- Exacto. La abeja maya, abejas meliponasoabejitas sin aguijón producen una miel muy especial y apreciada por sus cualidades curativas y nutricionales, llámese trastornos del aparato respiratorio, digestivo, circulatorio, inmunológico, ojos, oídos, piel, boca y órganos internos, así como para calmar las fiebres y remedios para picaduras y mordeduras de artrópodos y vertebrados venenosos como serpientes.

- Interesante. Me gusta la medicina holística. – exclamó Aleix

- Recuérdame enviarte un libro al respecto cuando ya te establezcas en algún lado. – dijo Yum entrando en la limosina negra.

Aleix le siguió y Yum sacó una botella bastante sencilla y sirvió medio caballito a Aleix.

- Ten inténtalo – dijo sirviéndose uno completo.

Aleix lo miró y tomo el caballito viendo el olor, el color y la consistencia, y al ver que él también se lo tomaba, le dio un sorbo y el sabor le encanto.

- Sabe a miel y anís! Delicioso! – dijo terminándose el medio caballito

- Así es. – dijo Yum indicándole a su chofer hacia donde ir – Las abejas se alimentan de la flor llamada Xtabentum y flor de anís. Por eso el sabor. Te cuento la leyenda?

- Claro! – dijo Aleix mientras se servía un caballito completo

Yum se sentó cómodamente.

- En cierta región de la península de Yucatán, vivían dos mujeres cuya naturaleza y carácter eran totalmente opuestos, Xquebian cuyo nombre significa prostituta era una de ellas quien poseía una gran belleza seductora estaba llena de pasión y ofrecía amores a cualquier viajero. Muy cerca de la casa de esta mujer vivía Utzcoel que quiere decir buena y decente mujer, era buena y virtuosa recta y honesta y jamás había cometido ningún desliz ni pecado.

Vio que Aleix estaba poniéndole mucha atención y sonrió.

- Xkebian la prostituta, poseía un corazón tan grande como su belleza. Su bondad la hacía recorrer grandes distancias para socorrer a los enfermos y ayudar a los desamparados despojándose incluso de sus finas joyas y atavíos para cubrir a los demás y aguantaba humildemente los insultos de la gente que la tachaba de prostituta. En cambio Utzcoel era fría y orgullosa de corazón tan pobre, que repudiaba a los que menos tenían y era muy egoísta.

Aleix asintió. Había muchas mujeres así en el mundo.

- Un día la gente no vio salir de su casa a Xkebian y creyeron que andaba ofreciendo su cuerpo y sus pasiones indígenas y transcurrieron los días sin que ella apareciera, una tarde en la región del mayab la gente comenzó a percibir un fino perfume exquisito y delicado. Los pobladores siguieron el aroma y los llevo a la casa de Xkebian a la que encontraron muerta y abandonada. De su cuerpo muerto emanaba esa exquisita fragancia.

- Oh vaya!

- En ese momento hizo su aparición Utzcoel gritando y maldiciendo diciendo que no podía creer que del cuerpo de esa mala mujer emanara tan exquisita fragancia, y aseguró que si del cuerpo de esa mujer emanaba ese aroma cuando ella muriera el olor que despediría su cuerpo seria mucho más agradable. Al día siguiente algunos de los pobladores enterraron el cuerpo de la mujer y de su tumba nacieron unas hermosas flores aromáticas y exóticas hasta entonces desconocidas en el mayab y así se mantuvo perfumada la región por mucho tiempo.

- Qué bien!

- Sí. Pero tiempo después murió Utzcoel. A su entierro acudió todo el pueblo quien siempre había reconocido su virtud y su pureza virginal y recordaron que había mencionado que cuando muriera emanaría un perfume aún mejor que el de la prostituta, pero no fue así ya que ante el asombro de los pobladores, el cuerpo comenzó a soltar un aroma fétido y de podredumbre, totalmente nauseabundo y todos los pobladores se retiraron asombrados. Ahora los ancianos del pueblo relatan la historia en la lengua mayab, y dicen que la flor nacida en la tumba de Xkebian la pecadora es la actual flor de Xtabentum, la flor más bella y aromática que se da en forma silvestre en el mayab.

Aleix quedó encantado con la historia.

- Me gustó mucho. – le dijo – tiene una buena moraleja. No hay que prejuzgar, cierto?

- Así es. Algunas personas son hermosas por fuera y por dentro, pero sus circunstancias hacen que las personas las juzguen como malas personas.

Aleix suspiró mientras se servía y se tomaba su tercer shot de Xtabentum. Había endiosado tanto el recuerdo de Vicky que se le había pasado el detalle de que no sabía nada de ella. Y si como en la historia fuera una prostituta… podría el seguirla amando sin juzgarla?

- Hey! Aguas con el licor. Es traicionero – advirtió Yum mientras guardaba bajo llave la botella – Sobre todo si te vas a echar al sol.

- Bah! Solo sabe a jarabe de miel con anís. – dijo Aleix – Pero una siesta me caerá de perlas. Parece que últimamente no duermo lo suficiente.

- Hemos llegado – dijo Yum

Aleix vio que estaban en algún tipo de muelle privado pero ninguna embarcación, únicamente un par de jet skies estacionados y con la llave puesta.

- Seguro que no vienes? Puedo presentarte. Son buenos conectes. – insistió Yum

- Gracias pero quiero descansar un rato. – dijo volteando a ver a donde podía hacerlo – Ahí – dijo señalando una pequeña playa a unos doscientos metros.

- De acuerdo. Intentare no tardarme.

- Por mí, tárdate unas dos o tres horas – dijo Aleix

Yum tomó uno de los jet skies y salió a mar abierto. Aleix se dirigió hacia la palmera, donde puso su mochila de almohada y se echó una buena siesta. No le costó nada de trabajo gracias al licor que había ingerido. solo escuchaba las olas y los tucanes al fondo.

Habrían pasado cerca de dos horas cuando escucho un ruido extraño: cosas que se movían, que se arrastraban más bien… una energía que lo jalaba hacia el mar como si tuviera que estar ahí adentro. De pronto vio a un enorme pez Azul con una máscara dorada sonriente hablándole.

- Ayúdalos por favor! – dijo el pez

- Ya estoy alucinando de nuevo – dijo Aleix queriendo volver a dormir.

- Ayúdalos! Ellos no pueden salir! – volvió a decir el pez urgentemente antes de desaparecer hacia el mar.

Su curiosidad era demasiada y fue rápidamente a dejar su ropa y su mochila a la limosina que seguía estacionada en el mismo lugar esperando por su dueño, y corrió hacia el final del muelle tirándose hacia el mar.

La corriente lo arrastró suavemente hacia donde estaba el problema: Un lujoso yate que estaba anclado del otro lado del arrecife, había arrastrado unas redes de pesca hacia el mismo, llevándose consigo pescados, tortugas y delfines que estaban siendo heridos por esta acción. Todos los animales parecían estar gritándole y el sintiendo su dolor.

Desesperado por ayudarles, tomó un pedazo de coral que había sido dañado por el yate, le pidió perdón por tener que romperlo y utilizando la parte filosa se dedicó a intentar romper las gruesas redes.

Le tomó varios intentos, pero poco a poco fue liberando uno a uno de los animales, quienes corrieron lejos del peligro sin agradecérselo.

Cuando el ultimo animal fue liberado, Aleix se tomó un respiro. Había sido un gran esfuerzo el que había hecho pero había valido la pena.

- ShXXX estoy orgulloso de ti. – le dijo la voz que parecía no callarse

- Yo también estoy orgulloso de mi, pero tuve que romper un coral vivo para salvar a los otros animales. Valdrá la pena?

- Claro que sí.

- Tienes razón. Pero de todos modos el dueño del yate debe saber lo que ocasionó.

- No vayas!

Se escuchaba música desde arriba del yate y voces femeninas. Rodeó el yate hasta las escaleras y se sorprendió de ver a su amigo Yum en un rincón con dos mujeres en bikini sirviéndole mientras este platicaba con un joven de cabello negro. El otro joven de cabello azul celeste, descansaba en un camastro mientras otras dos chicas en minúsculas prendas satisfacían sus caprichos.

- Buenas Tardes. Quien es el dueño de este yate?

Los tres hombres voltearon hacia él, pero solo uno de ellos hizo el intento de levantarse.

- Yo. Algún problema?

- Claro que sí! – dijo Aleix – Tu estúpido juguete de niño rico acaba de romper parte del arrecife de coral que forma parte del Parque nacional.

- Y?

- Y la propela se enredó en redes de pesca y lastimó a varios animales – dijo Aleix enfadado por la manera tan vale madres en la que le estaba contestando el peli azul. – Si tuvieras una pizca de sentido común, no navegarías tan cerca de un lugar tan preciado, pero lógico, un junior como tú, no le importa un comino que los pobres animales sufran por sus tonterías.!

- Heridos?

El joven cambio totalmente su expresión a una de genuina preocupación. Dejó sus lentes obscuros sobre la mesa, y corrió hacia las escaleras, donde se sentó e hizo un movimiento en el agua. Para sorpresa de Aleix, los animales que habían huido del lugar y que seguían heridos, se acercaron al joven, restregándose en sus manos como gatitos.

Aleix no entendía muy bien lo que estaba pasando y solo se le quedó viendo de forma curiosa. Los animales parecían estar sanando mientras el joven los tocaba y los dejaba ir felices.

- Te agradezco que te hayas preocupado por salvar a mis chiquitines – dijo el joven – A decir verdad, esas redes están prohibidas en esta área pero no tengo quien supervise.

Aleix se quedó callado. "Sus" chiquitines?

Yum se levantó entonces de su lugar y junto con el joven de cabello negro se acercaron a ellos.

- Aleix! Que está pasando aquí? Creí que estarías durmiendo! – dijo

- Lo conoces? – dijo el del cabello azul

- Sí, es un… nuevo amigo – dijo Yum – Lo deje en la playa mientras venía a ver a Hades. Hades, te presento a Aleix. Aleix… este es mi… Uhhh… jefe Hades y su hermano Poseidón.

- Po-Poseidón? – exclamó Aleix

- Así es – dijo Poseidón – Soy el rey de los mares y tu… Aleix, serás mi nuevo invitado de honor.

Antes de que Aleix pudiera decir nada, se vio rodeado de todas las chicas en bikini, quienes lo acariciaban y daban la bienvenida a besos. Bueno… si esa era su recompensa por valorar la vida de todos los seres vivientes de la tierra, quien era el para rechazarla?