¡Muy buenas! Aquí estoy con un nuevo capítulo ;)
De nuevo, agradezco mucho a todos los que leen el fic, sobre todo a Shizuka, KillZoldyck, Meganlych y insane panda hero (¡Bienvenidos/as los/las tres xD) por comentar.
Disclamer: Magi no me pertenece.
¡Aquí va!
En fin, omitiré lo que pasó en el barco porque no me ocurrió nada interesante… además de ciertas cosas que entenderéis dentro de un momento.
Desembarcamos y pasamos al puerto por la pasarela de madera que había entre el barco y el suelo. Yo iba tambaleándome.
─¿E-estás bien? ─me preguntó Kai, con una gotita en la cabeza, mientras que me tendía una mano para ayudarme. Como no me agarrara a algo sólido en cinco segundos iba a caer al agua. Seguro.
─Recuérdame que nunca más suba a un barco… ─murmuré, pálida como la cera. Entre el calor y la nave me iba a morir.
─Pues si quieres volver vas a tener que usarlo…
─Ni lo menciones. Además, no necesariamente hay que ir en eso. ─le dije yo, apoyándome en él para recobrar el equilibrio.
─Ya, ya… ¿Mejor? ─asentí. ─Bien, ¿a dónde vamos primero? ─me preguntó, empezando a caminar. Yo le seguí.
─Supongo que al palacio. Quiero encontrar a Ally y a Rize lo más pronto posible.
─¡Bien dicho!
─Ahora el problema es… ¿crees que nos dejaran entrar así como así? ─Kai se bloqueó con la boca abierta durante unos segundos.
─Eh… pues… no lo había pensado… ─dijo él, jugando nerviosamente con sus dedos. Me dí una palmada en la cara. Como no.
─En fin… ya pensaremos en algo cuando lleguemos. ─decidí, y el asintió, aceptando.
Caminamos por casi toda Sindria, que debo admitir que es muy bonita, con toda la gente tan feliz y demás. Aunque supongo que mercados habría en todas partes, porque aquel era muy parecido al de la ciudad en la que me encontré con Aladdin. Hablando de él, tenía unas ganas de verle enormes. Si Ally estaba allí también seguro que se habían hecho muy amigos. Después de todo aunque la edad de mi amiga le sobrepasaba mucho, tenía mentalidad de niño pequeño… cuando quería.
Llegamos a las puertas del palacio, donde dos guardias estaban apostados.
─¡Buenos días! ─saludó Kai, tranquilamente acercándose a ellos.
─¿Quiénes sois? ─preguntó uno, sin moverse.
─Viajeros. ─le contesté, sin inmutarme. No me asustaban dos guardias flacuchos.
─¿Y que quieren dos viajeros del rey Sinbad?
─Eh… no es por el rey Sinbad… queremos saber si tiene unos invitados aquí provenientes de Balbadd… ─expliqué.
─En efecto, los tiene, pero no podemos permitirle pasar.
─¿Por qué? ─preguntó esta vez Kai, frunciendo el ceño.
─Porque son muy sospechosos. ─había llegado mi hora. Me llevé una mano al pecho y con la otra me quité el sombrero, para que vieran mis ojos llenos de lágrimas -falsas-.
─Po-por favor… llevo buscándolos muchísimo tiempo… y ahora que los encuentro… ¿Me dicen qu-que no puedo verlos? Eso es muy cruel… ─les dije, tapándome la cara con las manos y fingiendo llorar. Kai se acercó a mí y me pasó un brazo por el hombro ''consolándome''.
─¿Veis lo que habéis provocado? ─les reprochó, frunciendo el ceño. Los guardias se miraron nerviosamente. Je, je, aquí habíamos ganado nosotros…
─D-de acuerdo, pasa… pero no arméis mucho escándalo… ─dijo uno, abriendo una de las puertas. Yo me quité las manos de la cara -sin dejar que actuar- y Kai se separó de mí.
─Mu-muchas gracias… ─les agradecí, pasando. Acto seguido cerraron las puertas tras de nosotros. Seguimos caminando, y cuando creímos que estábamos los suficientemente lejos…
─¡PUAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ─exploté yo, sin poder controlarme.
─¡HA SIDO EL MEJOR QUE HEMOS HECHO! ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! ─reía Kai, rodando por el suelo. Yo estaba de rodillas en el suelo, sujetándome el estómago.
─¿Ha-has visto sus caras? ¡Soy la mejor actriz del mundo!
─¡Sí, sí! ¡Deberían premiarnos por esto! ¡JAJAJAJAJAJAJAJA!
─¡Lo hemos clavado, dios! ¡Que pro somos!
─Ay… ha sido épico. ─Kai se levantó del suelo limpiándose las lágrimas de la risa, y me tendió una mano, ayudándome a levantarme.
─No necesitamos ni ensayos. ─dije con diversión, y él me asintió sonriendo.
─En fin, ¿Por donde empezamos a buscar?
─No lo sé… seguramente estén dentro… ─suspiré. Iba a costarnos lo suyo. ─Encontrar a Ally no va a ser fáAHHHHHHHH ─grité irremediablemente, pues, algo había venido volando desde detrás mía y me había arrastrado con él, rodando por el suelo. Kai tenía los ojos como platos.
─¡E-eli! ¿¡Qué ha sido eso?! ─gritó el chico, corriendo hacia mí. Había acabado unos metros alejada de él, con un gran bulto encima de mí.
─¿Qué cojones…? ─abrí los ojos para encontrarme con una cabeza llena de pelo negro, perteneciente a una persona que me abrazaba como si no hubiese un mañana. ─¿A-ally…?
─¡Hey! ¿Quién es? ─preguntó Kai, parándose a mi lado.
─Eli… Soy yo… ─la chica levantó la cabeza, para mostrarme sus bonitos ojos verdes anegados de lágrimas.
─Allysa… ─los míos comenzaron a aguarse, y abracé a Ally con todas mis fuerzas. Por fin…
─N-n-no sabes… l-lo qu-que te he bus-buscado…¿no te po-podías estar qui-quieta en algún la-lado? ─me regañó ella. Yo le sonreí, mientras sentía las lágrimas en mis mejillas.
─Lo siento mucho… yo también te he estado buscando enana…
─Pasé mucho miedo…
─Y yo…
─Pero luego me encontré con Aladdin…
─Lo suponía.
─Eli… Esto no es un sueño, ¿verdad? ─me preguntó mirándome. Yo le sonreí dulcemente y negué con la cabeza.
─No, todo es real…
─¿Cómo vamos a volver?
─Primero hay que encontrar a Rize
─¿No está contigo?
─Creía que iba contigo… habrá caído en otro lugar.
Ally se levantó y yo la imité. Entonces ella se dio cuenta de la presencia de Kai, que había estado apartado mirándonos.
─Ostias, tío bueno a las doce en punto… Eli, no me digas que has ligado. ─me dijo ella, mirándome pícaramente y dándome un codazo. Kai se sonrojó y abrió los ojos desmesuradamente, sorprendido.
─¿E-eh? ¡N-no! ¡Ella y yo solo somos amigos!
─Cierto. ─corroboré yo, con un tono rosado en mis mejillas. Acto seguido le pegué un puñetazo en la cabeza a Ally.
─¡Ay! ¿¡Y eso a qué viene?!
─Por lo que acabas de decir y por desaparecer tan pronto cuando te encontré.
─¡Eso te lo debería decir yo a ti! ¡No sabes lo que me costó escapar!
─Bueno, pues lo siento mucho. ─bufé, cruzándome de brazos. Kai nos miraba con una gotita en la cabeza.
─¿Sois siempre así…?
─Normalmente peor. ─dijo Ally, con orgullo.
─No creo que sea para enorgullecerse, enana. ─le dije, con una gotita en la cabeza. Ella bufó y se cruzó de brazos.
─¡Ally-nee-san! ─llamó una voz, a lo lejos. Ally se giró con una sonrisa.
─¡Estoy aquí Aladdin! ─¿Aladdin? Me giré también, para ver como el niño corría hacia nosotras. Se paró en seco, mirándome.
─¿Eli-nee-san? ─la cara se le iluminó y corrió de nuevo hacia nosotras. ─¡Eli-nee-san! ¡Cuánto tiempo!
─¡Aladdin! ─dije con alegría, cuando me abrazó. ─¡Qué alegría! ─…y de nuevo tocándome el pecho. Kai lo miró petrificado.
─¿¡Qué crees que estás haciendo?! ─gritó, cogiéndolo del chaleco y pegándole en la cabeza. Aladdin lo miró con miedo mientras se frotaba el lugar.
─Kai, tranquilo, es algo que hace siempre…─suspiré yo. Ally nos miraba con interés.
─¿¡Y tú le dejas?!
─No. Es más… ─un aura oscura comenzó a rodearme. ─Aladdin… ¿Recuerdas la regla número uno?
─S-sí, Eli-nee-san… ─tartamudeó, temblando. Pobre.
─Bien, me alegro. ─el aura se disipó en segundos. ─Espero que no vuelva a ocurrir. ─le dije con una sonrisa. El asintió rápidamente y Kai lo dejó en el suelo.
─Oh dios mío… ¡Al final os voy a acabar juntando como pareja Eli! ¿Qué te parece de nombre como pareja KaLi? ─dijo Ally, con un brillo en lo ojos.
─¡Ally! ─le regañé. Kai miró hacia el suelo, avergonzado. ─Yo veo a Kai como a un hermano, y Kai a mí igual.
─¿Entonces está libre?
─Pensaba que te gustaba Sinbad. ─en ese momento Ally estaba tan roja que dejaba a los tomates blancos.
─¿Qu-qu-que dices? N-n-n-n-no di-di-digas e-e-e-eso cu-cu-cuando él puede estar a-a-aquí de un mo-mo-momento a o-o-otro… ─tartamudeó, jugando con sus dedos nerviosamente.
─¿Eh? Ally-nee-san, ¿Te gusta Sinbad-oji-san? ─preguntó Aladdin, parpadeando. Ella estaba que echaba humo de la cabeza.
─¿¡QU-QUE?! ¡N-no! Bueno, ta-tal vez… ¡NO! Puede… ¡No sé! ¡A-a-además el es mayor que yo y…! ─yo empecé a reírme. Aquello era tan… Ally de su parte. Ella me fulminó con la mirada e infló las mejillas.
─No tiene gracia…
─El amor no entiende de edades, enana. ¿Sabes que? Creo que voy a ir pensando vuestro nombre de pareja.
─¿¡QUÉ?!
─Umm, ¿Qué tal SinbAlly? O Allybad… Me gusta más SinbAlly. ─dije, con una mano en el mentón.
─¡ELI!
─Vale, vale, lo siento. ─me disculpé, entre risas.
─Ally-nee-san, ¿Os conocéis? ─preguntó Aladdin, confuso. Ah, es verdad, que él no lo sabe. Ally sonrió y asintió.
─Síp, Aladdin, ella es una de mis amigas. Las que estaba buscando. ─explicó ella, con alegría.
─Entonces… ¿Ella es la que buscabas Eli-nee-san?
─Seh.
─¡Qué bien! ¡Ya solo os falta encontrar a otra más! ¿No?
─Así es.
─¡Es que me lo como! ¡Es tan adorable! ─exclamó Ally, abrazando al niño. Él se dejó, puesto que su cara estaba en cierta parte del pecho de la peli-negra… Yo los miré con neutralidad.
─¿Cuántos años tiene? ─preguntó con incredulidad Kai.
─Supongo que 10 o 11. ─le dije, suspirando. Un tic apareció en su ojo.
─Tengo casi 19 años y no soy tan pervertido…
─Eres la excepción a la regla. ─comenté, con diversión, mirándole de reojo.
─Supongo…
Entonces me fijé en Ally. La última vez que la vi, o sea, en mi casa, llevaba unos shorts vaqueros y una camiseta rajada roja, además de sus típicas sandalias. Ahora, llevaba unos pantalones muy parecidos a los de Aladdin, además de un top negro, una diadema plateada, unas zapatillas azul claro y una chaqueta del mismo color. Además de que llevaba el pelo suelto.
─Ally. ─la llamé, y ella me miró, sin soltar al niño.
─¿Hm?
─¿De dónde has sacado esa ropa? ─le pregunté alzando una ceja.
─Ah, esto. ─ella me sonrió enigmáticamente y se encogió de hombros. Yo abrí los ojos desmesuradamente.
─¿No habrás…?
─Solo se lo pedí ''prestado'' a una chica de Balbadd.
─¡Ally! ¿¡Qué te dije sobre...!?
─Agh, cállate, aquí no me conoce nadie. Además, la idiota ni se dio cuenta. ─bufó, soltando al niño y cruzándose de brazos. Suspiré y relajé los hombros.
─¿Qué voy a hacer contigo?
─¿Amarme hasta el fin de los tiempos?
─No hago yuri.
─Lo sé, lo sé. ─dijo entre risas.
─¿Todas tus amigas son así? ─me preguntó Kai, señalando a Ally.
─Solo tengo a Ally y Rize, pero sí.
─Ally-nee-san es muy divertida. ─comentó Aladdin, con una gran sonrisa.
─Oye Eli, no nos has presentado a tu amigo. ─me dijo ella, alzando las cejas. Yo parpadeé.
─Ah, es verdad. Ally, Aladdin, él es Kai. Kai, ella es Allysa y él Aladdin. ─los presenté, señalando a cada uno.
─Encantado de conoceros. ─dijo Kai, con una sonrisa.
─¡Encantado Kai-kun!
─Eli, eres un imán para los tíos buenos ¿Lo sabías? ─comentó Ally, sin despegar la vista de Kai. Este enrojeció por enésima vez y desvió la vista al suelo.
─E-eh… y-yo no diría que soy…
─Ally, Kai es muy vergonzoso. Aunque es gracioso hacerlo sonrojar… ─dije con diversión. El chico me fulminó con la mirada.
─¿Qué es tío bueno? ─preguntó con inocencia el peli-azul, mirando a Ally.
─Pues mira Aladdin, tú cuando ves a una mujer con ''buenos atributos'' piensas que es guapa ¿no? ─el niño asintió con una sonrisita rara. ─Pues es una manera de decir lo mismo solo que para hom-
─¡NO LE EXPLIQUES ESO! ─le grité, dándole una patada en la cabeza y mandándola a volar. Aladdin y Kai se quedaron de piedra, mirando el rastro de polvo que había dejado.
─¿Es-estará bien…? ─preguntó Kai, señalando el humo.
─Sí, no le he dado tan fuerte.
─Eli-nee-san das miedo…
─Uh, eso ha sido un deja vu. ─comenté, mirando al niño.
─Yo creo que eso le ha hecho bastante daño… es la hija de Lena-sensei y como ella es maga y los magos tenemos poca resistencia…
─Kai. ─le corté, mirándolo seriamente. Era yo la que tenía que contar eso.
─¿La madre de Ally-nee-san…?
─Luego lo explico ¿Vale? ─el niño asintió.
Después de que Ally volviera con un chichón de dos metros y me devolviera el golpe, nos sentamos en el suelo, en círculo. Ally vió a Alibaba a lo lejos y lo llamó, para que se sentase con nosotros. Acto seguido lo saludé y le presenté a Kai.
─¿Y Morgiana-chan? ─le preguntó Ally al rubio.
─Creo que fue a entrenar con Masrur a la selva.
─¿Morgiana? ─pregunté yo, alzando una ceja ¿Morgiana no estaba por allí? Jo, yo quería conocerla… ver a una fanalis por primera vez…
─Es una chica que conocimos en la mazmorra de Amon. ─explicó Aladdin. ─¡Es muy fuerte! Aunque Ally-nee-san y tú también lo sois.
─No, Morgiana-chan me supera con creces…─dijo Ally, con un aura depresiva.
─Bu-bueno… después de todo es una fanalis… ─la animó Alibaba, dándole una palmada en la espalda.
─Ahora que lo pienso. ¿Cómo es que os conocéis? ─pregunté, alzando una ceja. Ally reprimió una risa.
─Pues verás…
FLASHBACK
─Oh, dios que calor… ─protestó una persona, tapada completamente por una capa marrón. Esta era de baja estatura, y se podían distinguir algunos mechones negros. Aunque fuera difícil de creer, aquella era Ally, caminando por el desierto. Absolutamente sola.
Después de su breve encuentro con Eliza, se había marchado hacia Balbadd, con la esperanza de encontrarla a ella o a Rize.
─Como no esté con Aladdin juro que la mato… ─bufó, sin dejar de andar. Al menos había tenido la gran idea de llevar con ella agua.
Caminó y caminó, hasta ver a lo lejos una especie de pequeña selva.
''¡Ese es el oasis que estaba antes de Balbadd! ¡Ya estoy muy cerca!'' pensó con alegría, echando a correr hacia allí. Cuando llegó, vio en la entrada a dos personas. Una de pelo rojo y otro de pelo azul. Por poco no se le cayó la mochila.
''¡ALADDIN Y MORGIANA! ¡AY LA OSTIA!'' pensó de nuevo, mientras los observaba sin saber que hacer. Antes de que pudiera hacer nada, la pelirroja notó su presencia y se giró, haciendo que Aladdin la imitara.
─¿Quién eres? ─pregunto Morgiana, sin cambiar su cara.
─E-etto… pues tan solo una viajera…
─¿Vas a Balbadd? ─preguntó, esta vez, Aladdin.
─A-así es… mi nombre es Allysa.
─¡Yo soy Aladdin! ─se presentó el niño, con alegría.
─Morgiana.
─Encantada de conoceros. ─dijo Allysa, inclinándose un poco. ─Si no os molesta… ¿Podría acompañaros hasta Balbadd? No me sé el camino muy bien y suelo perderme…
─¡Claro! No nos molesta, ¿A que no Mor-san?
─No tengo objeciones.
─¡Muchas gracias!
Entraron a la selva, y continuaron charlando. Se hicieron amigos rápidamente, ya que la chica era muy alegre y amigable. Cuando se adentraron en la espesura, Allysa se quitó la capa, dejando ver sus sandalias, los shorts y la camiseta roja -mucho más rajada que antes, ahora le dejaba la barriga l aire- que llevaba. Aún no había tenido ocasión de conseguirse algo más discreto.
Escuchó atentamente la conversación de Morgiana y Aladdin, donde la chica le daba las gracias por liberarla.
''Hay algo que se me olvida… ¿Qué es?'' pensó, mirando al cielo.
─Yo también tengo ganas de ver Alibaba-kun. ─dijo Aladdin, mirando al frente. Cuando Ally supo lo que se le escapaba fue demasiado tarde.
Delante suya estaba…
''Sinbad. Sin ropa. Desnudo. Delante de mí. ¿¡QUEQUEQUEQUEQUE?!''' pensó sin poder reaccionar.
─¡Hola! Que hermoso día hace. ─comentó el peli-morado. Los tres empezaron a reaccionar de distintas maneras.
─¡Quedaos atrás, podría ser peligroso! ─dijo Aladdin, impidiendo el paso. Ally estaba paralizada.
─¡No, está bien! ¡Puedo encargarme de esto! ─dijo Morgiana, mirando al suelo y poniéndose en guardia.
─Qué…─musitó la peli-negra, comenzando a sonrojarse.
─¡Podría ser un monstruo!
─¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ─gritó la chica, más roja que el pelo de la fanalis, tapándose la cara rápidamente y dándose la vuelta.
─Esperad, ¡Creo que estáis confundiendo la situación!
FIN DE FLASHBACK
─Y así fue como nos conocimos. ─terminó Aladdin.
─Espera, ¿Por qué terminas de contarlo tú? ─preguntó Kai alzando una ceja. Una gota resbaló por la cabeza del niño.
─Bueno… creo que Ally-nee-san no está en condiciones de hacerlo… ─explicó, señalando a la aludida, que estaba tirada en el suelo, roja, con un hilillo de sangre saliendo de su nariz.
─Pobre… han avanzado demasiado en una tarde. ─dije yo, suspirando.
─Ver a Sinbad desnudo… ─musitó Alibaba, cuando un escalofrío recorrió su cuerpo. Ya verás que se traumatiza.
─No… puedo… Sin… ─murmuró Ally, temblando. Madre mía...
Entonces, unas trompetas comenzaron a sonar.
─¡El rey Sinbad a vuelto! ─gritó uno de los guardias, y todos fueron a recibir al rey. Nuestro grupo no se movió y seguimos charlando, aparte que debíamos esperar a que Ally se recuperase de su shock.
Últimamente todo estaba muy movidito...
Me he estado riendo bastante mientras imaginaba todo xD
¿Creéis que Alibaba saldrá traumado? ¿Apoyáis el SinbAlly? ¿Y el KaLi? ¡Dejadme un review si queréis contestando y comentando que os parece n.n!
¡Sayonara minna!
-Blue
