¡Buenos días a todos! Oficialmente de vacaciones :D. Intento no pensar mucho en el examen, pero es imposible. La cosa está bastante complicada. Sé que no hay que perder la esperanza, pero, sinceramente, sería una sorpresa si lo consiguiera. En fin, centrándonos en lo importante. Jill, Barry y Carlos van a posponer su viaje un poco por culpa de accidente de Moira, y eso supone que el encuentro va a alargarse aún un poco más. Ahora es el turno de Chris de intentar descubrir algo entre el caos que se ha formado en la instalación de Umbrella.
Es ahora o nunca. Hay un caos tremendo en el edificio. Gente corriendo de un lado a otro con los guardias intentando poner algo de calma. Abandono la sala de conferencias tras un grupo de mujeres que hablan en un rápido francés. Debo ser cuidadoso a partir de ahora; hay cámaras y vigilantes por todos lados. Me pregunto dónde estarán las salas de experimentos, aunque sabiendo que esta gente no se comen mucho el coco, lo más seguro es que esté bajo el edificio, con un ascensor que no para de descender y algún que otro sistema de autodestrucción. Vamos, el modus operandi de siempre.
Lo mejor será que vuelva a la primera planta. Bajo las escaleras casi de dos en dos esquivando a un grupo de personas que va hacia la salida. Estoy en la recepción, cerca del mostrador de bienvenida. Echo un vistazo a los alrededores: hay dos puertas de madera. Me doy cuenta que una de ellas tiene un símbolo de peligro biológico. No sé por qué, pero me da que mi objetivo está en esa dirección. Vuelvo a vigilar. Mi pistola sigue bien guardada bajo la chaqueta; aún no es momento de utilizarla salvo que la situación se vuelva peligrosa.
¿Y si esa alarma ha sonado porque… están realizando un experimento y se les ha ido de las manos? No quiero ni imaginarlo. ¿Son capaces de jugarse el pellejo sabiendo que el edificio está lleno de inocentes?
-Por favor, que todo el mundo abandone el edificio siguiendo las indicaciones del personal de seguridad –anuncia una voz por un altavoz. Miro hacia todos lados y lo localizo en la segunda planta, en la esquina más alejada a la derecha -. No hay ningún peligro. Sólo es una medida de seguridad. Repito…
Mis sospechas siguen confirmándose. Estoy seguro de que esos capullos lo han vuelto a hacer… y delante de nuestras narices. Los guardas de seguridad están intentando coordinar la salida lo mejor que pueden, aunque hay gente que va de un lado a otro sin rumbo. Nadie me observa. Echo a correr hacia la puerta de madera y la empujo con el hombro. Se abre sin problemas. La cierro rápidamente y me apoyo en ella intentando recuperar poco a poco la respiración.
He llegado a un pasillo bastante largo, iluminado por varios tubos fluorescentes. No se escucha absolutamente nada, y no sé si eso es buena o mala señal. Seguramente todos los científicos que estaban en esta planta ya han sido desalojados también. Tengo vía libre… de momento. Saco mi Glock y compruebo que está cargada. Doy unos pasos observando todo lo que hay a mi alrededor. Es un pasillo bastante simple, sin decoraciones ni cargamento caro y ostentoso, otra de las muchas marcas de la corporación. Ya comprobé cómo la mansión Spencer tenía objetos muy caros que yo posiblemente no podría pagar ni aunque trabajara el resto de mi vida.
A la izquierda hay una puerta metálica. Giro el pomo y accedo al interior apuntando con mi arma a todos lados. No hay nadie. Es un pequeño estudio. Hay una gran mesa de madera con un ordenador, una silla de cuero una estantería llena de libros y un perchero con una bata blanca colgada. La alarma sigue sonando, pero de forma más suave. Es posible que las paredes estén insonorizadas o amortigüen el sonido. Camino hacia la mesa y compruebo que el ordenador está encendido.
Me lamento por no haber venido más preparado… Aunque, ¿quién iba a saber que iba a encontrarme una oportunidad como ésta? No pensaba hacer nada hasta que Jill y Barry llegaran, pero si me han puesto esta información en bandeja yo me limito a cogerla con una enorme sonrisa. Un rápido vistazo me sirve para localizar varias carpetas sospechosas. Pero sobre todo me llama la atención una carpeta con el nombre S.T.A.R.S. ¿Es una carpeta sobre nosotros?
La abro y empiezo a leer detenidamente doce fichas, unas fichas que hablan sobre nosotros. Tengo mucha curiosidad por saber qué es lo que dicen de nosotros.
Equipo Bravo
Enrico Marini, líder. Estado: fallecido. Comentarios: fue asesinado durante el incidente de la mansión Spencer.
Kenneth Sullivan, explorador: Estado: fallecido. Comentarios: fue asesinado durante el incidente de la mansión Spencer.
Forest Speyer, tirador. Estado: fallecido. Comentarios: fue asesinado durante el incidente de la mansión Spencer.
Richard Aiken, experto en comunicaciones. Estado: fallecido. Comentarios: fue asesinado durante el incidente de la mansión Spencer.
Rebecca Chambers, médica. Estado: desconocido (presumiblemente viva). Comentarios: se la perdió de vista en el asalto a la casa de Speyer. Desde entonces no hemos tenido noticias de ella.
¡Rebecca! Me embarga la emoción. ¡Está viva! ¡Esos capullos no pudieron con ella! ¡Ya sabía yo que esa chica es de una pasta especial! Esté donde esté, sólo espero que se encuentre bastante lejos, fuera de las zarpas de esos idiotas. Pero estoy seguro de que si estuviera con nosotros estaría inmersa en esta lucha sin lugar a dudas.
Edward Dewey, piloto. Estado: fallecido. Comentarios: fue asesinado durante el incidente de la mansión Spencer.
Equipo Alpha
Albert Wesker, líder. Estado: fallecido. Comentarios: fue asesinado durante el incidente de la mansión Spencer.
Barry Burton, experto en armas. Estado: vivo. Comentarios: hace casi dos meses que no se tienen noticias de Burton. Estamos investigando posibles vinculaciones con su familia.
Chris Redfield, tirador. Estado: vivo. Comentarios: al igual que Burton, Redfield fue visto por última vez hace casi dos meses. Seguimos buscando.
Jill Valentine, retaguardia. Estado: desconocido. Comentarios: Valentine fue vista poco antes de la destrucción de Raccoon City. Es muy posible que no sobreviviera… pero no podemos dar nada por hecho.
Joseph Forest, piloto de vehículos y tirador. Estado: fallecido. Comentarios: fue asesinado durante el incidente de la mansión Spencer.
Brad Vickers, piloto. Estado: desconocido. Comentarios: se perdió su pista hace casi dos meses. No sabemos si seguía en Raccoon City o se largó.
No hay nada que no sepa. ¿Qué me están vigilando? Lo sabía. ¿Qué nos están buscando? También. Pero lo que sin duda me ha animado más es saber que Rebecca sigue viva, probablemente oculta en algún lugar esperando el mejor momento para salir. Me pregunto qué habrá sido de Brad. Todos sabemos la tendencia que tenía a huir de los problemas. Me extraña que Umbrella aún no lo haya encontrado; Brad no se caracteriza por su sentido común precisamente. ¿Cómo lo habrá hecho? Tal vez Jill pueda contarme algo cuando vuelva.
Debo darme prisa. No sé de cuánto tiempo dispongo, pero lo más seguro es que ya estén peinando la zona, revisando que todo esté en orden. Hay otra carpeta con numerosas referencias al virus T y al virus G. Vuelvo a negar en silencio. Ojalá tuviera algo con lo que poder pillar toda esa información. No soy un experto informático, y estoy seguro de que si reenvío esos documentos se darán cuenta de inmediato. No, no puedo correr ese riesgo. Veo también un documento con el nombre T-Veronica. ¿T-Veronica? ¿Es que están desarrollando un nuevo virus? Lo abro.
Hace casi quince años se empezó el proyecto Veronica. Veronica Ashford, una de las cabezas más importantes e ilustres de la familia Ashford, dio nombre a este proyecto gracias a su inteligencia y a su contribución. El último eslabón de la familia Ashford, Alexia Ashford, decidió hace quince años…
-Echa un vistazo al despacho. Yo seguiré adelante –interrumpe mi lectura una voz masculina. Mierda.
Me agacho detrás de la mesa en el momento en el que la puerta se abre. Contengo la respiración y agudizo mi oído, pendiente de todos los movimientos del nuevo inquilino. Parece que se acerca por la derecha. Me voy desplazando hacia la izquierda sin perder de vista mi referencia. Los pasos poco a poco se detienen… y de pronto cesan. Debo hacer algo inmediatamente; no puedo permitir que ese tipo salga de aquí. Asomo ligeramente la cabeza; lo veo de espaldas, observando la estantería.
Me levanto y avanzo corriendo hacia el guarda. Le propino un puñetazo en la cabeza ante la atenta mirada del tipo. Cae fulminado. Me agacho y le compruebo el pulso. Sólo está inconsciente. Le quito su pistola y el walkie; no quiero sorpresas. El otro aún sigue fuera, y si no hago algo con él avisará a alguien. Me acerco a la puerta y la abro lentamente. Asomo un poco la cabeza y no veo a nadie. La cierro con suavidad y avanzo hacia el fondo del pasillo, el único lugar que me queda por explorar.
Hay una puerta doble delante. La abro con el filo del arma y me introduzco por la abertura. Me sobresalto al ver un cuerpo en el suelo, y no tardo en comprobar que es el otro guarda. Tiene pulso; también lo han noqueado. No tiene arma ni walkie. Aquí hay alguien más. ¿Quién? Quien quiera que sea parece estar buscando lo mismo que yo. Me preocupa; si es algún chiflado como Wesker… Sigo con mis sentidos bien alertas. Es una suerte que pueda tener dos pistolas.
De pronto, oigo disparos más adelante. Problemas. Corro y doblo la esquina hacia la izquierda… y lo que veo me deja petrificado. Hay un ser con unas enormes garras reptando por el suelo, pero no se parece en nada a una serpiente… Es rojo, con una cara bastante pequeña y una lengua de un tamaño considerable que ha debido crecerle a causa de los experimentos. Todos mis instintos me gritan que ni se me ocurra acercarme. Es la misma B.O.W. que estaba en los laboratorios de la mansión… ¿Cómo ha podido llegar aquí?
La criatura da un salto y yo me echo a un lado para evitar que me desgarre. Disparo desde el suelo. El ser chilla al recibir los impactos, pero no retrocede. No recordaba lo duras que eran de matar. Lanza su lengua contra mí y enrolla mi pierna. Maldición. Disparo a la boca del monstruo, que me suelta. Vuelvo a disparar a la boca, y retrocede un poco. Escucho unos pasos detrás de mí… y otro de esos bichos sale a mi paso, reptando hacia mí muy lentamente. Me pego a la pared todo lo que puedo. Estoy rodeado. Maldita sea. ¿En qué momento se me ocurrió venir por aquí? ¿Acaso he descubierto algo importante?
Aparte de que nos están vigilando, está el tema de esa tal Veronica Ashford y Alexia Ashford… Tienen pinta de ser mujeres locas de remate.
Apunto con las dos pistolas a cada B.O.W., y aprieto el gatillo en el momento en el que suenan los atronadores disparos de un arma automática. Los seres empiezan a retorcerse en el suelo entre chillidos hasta que se quedan completamente inmóviles. Miro a mi izquierda, pero sólo veo una sombra perderse.
-¡Espera! –grito corriendo hacia el lugar por el que ha desaparecido mi salvador.
Compruebo que ha atravesado una ventana que conduce al exterior. Veo a lo lejos cómo una figura verde se va perdiendo poco a poco. Parece una mujer. ¿Quién será?
Ese vestido verde… ¿La mujer de la recepción? ¿Quién demonios es? ¿Qué hacía aquí? ¿Tiene algo que ver con Umbrella?
Son preguntas a las que, lamentablemente, no tengo respuesta. Nuevos gritos vuelven a llamar mi atención. Me giro y veo a tres o cuatro criaturas de las de antes dirigirse a mi posición. Joder. ¿Cuántas hay? Ya me he dado cuenta que, sin una potencia de fuego superior, no voy a tener nada que hacer contra ellos. Miro la ventana.
-¡Alto! –exclama una voz desde el fondo del pasillo. ¡Es otro de los guardas de seguridad! Tengo que salir de allí -. No te muevas.
No tengo ni idea de lo que me está diciendo, pero estoy convencido de que no va a dejar irme así como así. Me tiro por la ventana en el momento en el que escucho unas balas silbar por mi lado. Caigo al césped escuchando de fondo las ráfagas. Pero no me detengo. Me levanto y echo a correr hasta poner un pie en la calle. No me detengo hasta que me he alejado prudencialmente. Muchos me siguen con la mirada, pensando posiblemente que estoy loco.
No importa. He tenido suficiente. Me apoyo contra la pared de una calle llevándome una mano al pecho. Dios… qué cerca ha estado. De no ser por el misterio salvador esas dos criaturas posiblemente habrían tenido una deliciosa cena conmigo. Muchos transeúntes se me quedan mirando, y entonces caigo en la cuenta de que llevo las dos pistolas en la mano. Vuelvo a echar a correr antes de que a alguno se le ocurra llamar a la policía.
Maldición. ¿Y si alguno me ha reconocido? Está claro que voy a tener que pasar unos días sin realizar salidas. Lo último que veo es a un grupo de hombres y mujeres que están sentados en una cafetería y que asienten en mi dirección.
En la tranquilidad del piso franco, mis nervios y mi furia vuelven más o menos a la normalidad. Hace casi una hora que llegué, pero soy incapaz de moverme del sofá. He sido un estúpido al pensar que podría hacerme cargo de la situación yo solo. Las consecuencias podrían haber sido fatales. La tele está apagada. Lo único que se escucha es algún que otro coche circulando por la calle. Hasta los vecinos están en silencio. Debo decir que una de las cosas que me sorprendió de los franceses es que son bastante respetuosos con los demás.
Todo ha sido una auténtica mierda. ¿Y para qué? Para casi jugarme el pescuezo. En fin, tal vez lo mejor sea que busque algo para distraerme. Pero lo cierto es que no puedo quitarme de la cabeza los nombres de Alexia y Veronica Ashford… Puede que en Internet descubra algo más. Si, si no está allí no va a estar en ningún otro lado. Me levanto del sofá y cojo mi ordenador. Pero antes de nada decido consultar mi correo, por si Barry o Jill se han puesto en contacto conmigo.
Barry me contesta regularmente cuando le escribo, pero Jill ni se ha molestado. Es más; tengo la sensación de que ni siquiera lo ha leído. Además, recibir lo ha recibido, porque el envío no me ha dado ningún error. ¿Estará enfadada conmigo por no haberla acompañado en Raccoon City? Y entonces, un nuevo temor vuelve a apoderarse de mí. No, no es posible, pero… ¿y si Barry me está engañando? ¿Y si Jill…?
Joder, no… Está viva. Barry digo "vamos en camino", lo cual los incluye a ambos.
Conozco a Barry desde hace muchísimos años, y sé que no sería capaz de engañarme con algo así. Bien, voy a escribirle un email para contarle lo que ha pasado esta tarde. Lo que más necesito ahora es que me recrimine mi actitud masoquista. Pero entonces compruebo que tengo un correo de mi amigo de hace algunas horas. Bien, eso es buena señal. ¿Estarán ya en París?
Chris,
Lamento tener que comunicarte que nuestra partida va a sufrir un breve retraso. Verás, ayer por la tarde Polly sufrió un accidente en casa: Moira le disparó con mi revólver mientras jugaban… Un gran despiste por mi parte…
Me quedo boquiabierto. ¿Qué Moira qué? No puedo creerme que la pequeña Moira haya disparado a su hermana. Ha sido un accidente, no hay otra forma de explicarlo. Dios, ha debido ser horrible. Barry estará por los suelos; no es para menos. ¿Y qué hacía Moira con la pistola? Tal vez si sigo leyendo pueda enterarme de algo más.
Un gran despiste por mi parte que pudo costar muy caro. Dejé mi arma en mi habitación, sin seguro, totalmente desprotegida. ¿Pero quién mandó a Moira a cogerla? ¿Quién? Esta niña no aprende. Había quedado con Jill y Carlos (un superviviente que la ayudó a escapar y que nos está ayudando mucho) cuando ocurrió.
El caso es que Polly recibió el disparo en el costado, cerca del hígado… Dicen los médicos que faltó muy poco… Suerte que Jill y Carlos me ayudaron a llevarla al hospital, porque me quedé absolutamente conmocionado. Hace poco que han terminado de operarla de urgencia, y aún está dormida. Mi pobre Polly…
No sé cuándo tiempo llevará la recuperación, pero en cuanto salgamos hacia París te pondré al corriente. Este proceso es lento, y puede que se alargue más de lo previsto… Imagino que lo entiendes. En el caso de que necesites ayuda urgentemente, puedo decirle a Jill y a Carlos que salgan de inmediato.
Otra cosa. Hemos estado hablando de que necesitamos armas. Carlos tiene un contacto en República Dominicana que puede conseguirlas fácilmente y a un buen precio. No sé cómo andarás por allí, pero imagino que estarás de acuerdo en que no podemos enfrentarnos a esa gente sin un arsenal en condiciones.
Estaré esperando una respuesta. Cuídate.
Louis Martin (Barry)
Me quedo sin palabras. Lo de Polly me ha dejado completamente helado. Sé que lo más importante es que Barry esté con su familia; lo demás no importa. Mientras que no me meta mucho en líos no tengo nada que temer. Decido escribir una respuesta.
No sabes cuánto lamento lo de Polly. Espero que poco a poco vaya mejorando; es una chica sana, fuerte, con el gen Burton dentro, y eso ya es mucho decir. Tómate el tiempo que necesites, de verdad. Ahora mismo tienes que estar con los tuyos; no me perdonaría arrastrarte conmigo sabiendo que tu hija ha estado en una situación tan delicada, así que seguiré esperando, tal y como he hecho estos meses.
De momento todo está bajo control por aquí. Hay algunas cosas a las que me gustaría echarles un vistazo, pero no creo que sean demasiado importantes. He ido a una conferencia de Umbrella aquí en París sobre salud y enfermedad, esperando que dijeran algo interesante sobre Raccoon City… Pero ha sido una auténtica pérdida de tiempo. Nada de nada, y más de una vez he estado a punto de quedarme dormido…
En lo que respecta a las armas… Me parece una buena idea. Como has dicho, no podemos enfrentarnos a ellos con nuestras Berettas. Si el amigo de ese tal Carlos nos puede conseguir un arsenal medianamente bueno, adelante. Yo me haré cargo de recibirlas, y asumiré parte del gasto.
Por cierto, ¿ese tal Carlos está con Umbrella? ¿Es de fiar? ¿Qué opinas de él? Oye, ¿sabes si a Jill le pasa algo conmigo? Le escribí un mensaje hace varios días, y no me ha respondido. Sólo quería comprobar que estaba bien.
Mantenme informado de todas las novedades. Un abrazo muy fuerte.
Jordan Thompson (Chris)
Vuelvo a leerlo de nuevo por si se me ha escapado algo, pero creo que más o menos expresa lo que siento. He decidido no contarle nada de mi aventura porque estoy seguro de que sería capaz de venir hacia aquí sólo para tirarme de las orejas. Sonrío. Qué solo me siento últimamente. Echo de menos tantas cosas… Espero que el tiempo consiga poner las cosas en su sitio.
Vaya, vaya... Parece que Chris la va a pasar bastante canutas a partir de ahora. Os lo digo xD. A partir de los próximos capítulos la historia va a empezar a dar un giro interesante... Ya lo veréis.
Xaori: Amiga, tal y como prometí, aquí me tienes. Espero que te dé tiempo a leerlo, si no no te preocupes, a la vuelta tendrás material suficiente para despejarte :D. Se me ocurrió que podría ser interesante incluir lo de Moira, ya que en RErev2 no nos dan demasiados detalles sobre lo sucedido, y bueno, también lo incluí como excusa para retrasar un poco la partida. Ya te digo, pronto la historia va a dar un giro bueno... Habrá ciertos personajes que van a jugar un rol importante, como un brasileño que hay por ahí :D. ¡Disfruta de tu día!
Stardust4: un juego donde salieran todos sería genial, la verdad, aunque igualmente complicado xD. Creo que por eso existen estas historias, para que nosotros podamos incluir lo que nos apetezca sin tener que estar desvariando mucho jajaja. Espero que lo hayas pasado bien en París.
Esto es todo por esta semana, queridos amigos. Suerte que estáis por aquí para animarme :D
