CAPÍTULO 7: MODO ERMITAÑO VS JINJU KONBI HENGE
- ¡Damas y caballeros, disculpen la espera! ¡Vamos a seguir con el torneo, dando paso al combate de Neji Hyuga contra Rikimaru Hyuga!
Comenzaron a sonar voces en las gradas. Un enfrentamiento entre dos miembros del clan Hyuga siempre eran dignos de verse, sobre todo si Neji estaba entre uno de los luchadores.
Un ninja apareció ante el comentarista y le susurró algo al oído que nadie pudo oír.
- ¿Va en serio? – Preguntó el comentarista. El ninja afirmó con la cabeza y desapareció.
Se produjo el silencio. ¿Había pasado algo acaso? Finalmente el comentarista habló.
- Em… damas y caballeros, me acaban de informar que tanto Neji como Rikimaru Hyuga han abandonado la competición.
De nuevo comenzaron los comentarios entre la gente de las gradas ¿Cómo era tal cosa posible?
- De modo que daremos paso al siguiente combate, ¡Naruto Uzumaki contra Kiba Inuzuka!
Un sonriente y decidido Naruto saltó desde la grada de los luchadores al terreno de combate. No se esperaba tener que luchar tan pronto y esperaba poder presenciar el combate de Neji con Rikimaru-sensei, pero ambos habían desaparecido tras el combate de Choji, así que no sabía bien lo que estaba pasando.
Kiba también salto al terreno de combate, montado en Akamaru. Los tres se situaron en su respectivo lugar.
- ¡Bien, muchachos! ¡Esperamos que nos brindéis todo un espectáculo! ¡Podéis comenzar!
Ambos se miraron. Desde las eliminatorias para el examen no se habían vuelto a enfrentar. Ambos eran ahora más fuertes que antes, los dos lo sabían, pero Kiba se sentía emocionado.
- Sé que te has vuelto muy fuerte Naruto, mucho más que cuando me enfrenté contigo en el examen. Pero eso no me intimida lo más mínimo.
- Eso ya lo veremos, no soy el mismo de antes Kiba – sonrió.
- Lo sé, pero… ¡Akamaru y yo somos mejores!
Kiba junto las manos y Akamaru se transformó en un clon de Kiba, luego ambos se situaron a ambos lados de Naruto.
- ¡Prepárate! ¡Gijyuu ninpou Shikyaku no jutsu!
El cuerpo de Kiba cambio ligeramente, creciéndole las uñas, erizándosele el pelo… finalmente se coloco a cuatro patas como Akamaru. Naruto pudo percibir como Kiba, como su inestimable compañero perruno, comenzaban a emitir su chackra para atacar.
- Ahora vendrá eso… - pensó Naruto sonriendo.
- ¡Gatsuuga!
Los dos comenzaron a girar a toda velocidad sobre si mismo, generando pequeños torbellinos, y se lanzaron sobre Naruto, quien saltó en el aire para esquivar el ataque.
- ¡Eso esta ya muy visto, Kiba!
Kiba paró y miro a Naruto, lanzando una sonrisa victoriosa.
- ¡No te creas que siempre va a ser igual!
- ¿Eh? – Fue lo único que Naruto pudo decir, pues al mirar hacía arriba vio como un Gatsuuga bajaba a toda velocidad hacía él.
Este no lo pudo evitar y le impactó de lleno, haciéndole caer y estrellarse de cabeza contra el suelo.
- ¡Papá! – Gritó Naruko al ver el tremendo golpe que Naruto se había dado.
Akamaru volvió junto a su amo, deshaciendo la técnica, victorioso por haber logrado el golpe. Kiba miraba victorioso su éxito hasta que la nube de polvo se disipo. En el suelo, se encontraba Akamaru tendido, lleno de magulladuras.
- ¿¡Qué!? ¿¡Akamaru!? ¡Pero si-! – El puñetazo de Naruto dio directo en la mejilla de Kiba que cayó al suelo, junto a Akamaru.
Todo el mundo observo expectante la escena, sin entender muy bien lo que había pasado. Desde su asiento, Tsunade sonrió satisfecha.
- Hay que ver que listo que es Naruto.
- Tsunade-sama, perdón pero… ¿usted ha visto lo que ha ocurrido?
- Ha sido una simple ventaja que Naruto ha sacado del Gatsuuga que Akamaru le ha lanzado – explicó – Cuando ha recibido el golpe, se ha agarrado a Akamaru y a aprovechado la fuerza del Gatsuuga para devolverla contra el pobre perro.
- ¿Eso ha hecho? – Preguntó una expectante Shizune.
- Se ha vuelto muy fuerte, de eso no hay duda… - murmuró.
En la grada de los luchadores, también entre algunos vibraba el desconcierto. Le habían visto recibir el golpe y solo un par habían visto como usaba el Gatsuuga en su propio provecho.
- Vaya con Naruto – exclamó Shiro sonriendo.
- Menuda variante se ha sacado para realizar el Omote Renge – murmuró Kakashi – Como no sabe hacerlo ha usado la fuerza y velocidad del Gatsuuga para realizar su propia variante.
- ¡Bien hecho, papá! ¡Eres el mejor! – Gritó Naruko con todas sus fuerzas, agarrándose fuerte a la barandilla para no caerse.
Kiba se levantó limpiándose el hilillo de sangre que salía de su boca, mirando a Naruto con furia. Le había engañado por completo.
- ¿Y bien Kiba? ¿Qué te ha parecido el Omote Renge estilo Naruto Uzumaki?
- Je… - escupió un poco de sangre de su boca – Has usado una de mis mejores técnicas en mi contra y me has vuelto a engañar como en el examen. Reconozco que me has pillado por sorpresa. Pero eso no va a volver a pasar.
Akamaru se puso en pie y gruñó a Naruto, quien le pidió disculpas por las heridas.
- Ahora te voy a mostrar la técnica más poderosa de Kiba Inuzuka, ¡observa bien Naruto!
Kiba comenzó a dejar salir su chackra a grandes cantidades, combinándolo con Akamaru. Finalmente se subió encima de este y formo un sello con sus manos.
- ¡Jinju Konbi Henge!
Una enorme cortina de humo cubrió todo el campo de batalla. Tras unos segundos se disipó, dejando ver a un enorme lobo de dos cabezas, casi tan grande como Gamabunta. Muchos espectadores se asustaron, ante la muestra de ferocidad de la criatura, otros sin embargo permanecieron en calma, como Naruto.
- ¡Caramba! – Exclamó tras un silbido – Menudo bestia.
- Menos guasa, Naruto. Esta es mi mejor técnica y pienso emplearla a fondo para ganarte.
- Eso ya lo veremos – sonrió – Si tu vas a luchar en serio, ¡yo también!
Naruto junto las palmas de las manos y comenzó a dejar salir su chackra, su cuerpo comenzó a cambiar ligeramente, transformándosele ligeramente el contorno de los ojos y haciéndoseles un poco más grandes.
- ¡Modo Ermitaño!
Kiba conocía aquel modo, lo había visto en acción. Pero no tenía miedo, estaba decidido a ganar.
- ¿Piensas que aún usando el modo ermitaño vas a ganar a mi técnica? ¡No seas ridículo!
- ¿Por qué no? Comprobémoslo.
Naruto le hizo un gesto para que atacase. Kiba respondió furioso a la provocación y le atacó con la pata derecha, intentando aplastarle. Pero todo quedó en eso, en un puro intento, ya que Naruto pudo esquivarla con un movimiento rápido y situarse encima del enorme animal, golpeándole una patada en el lomo que lo hizo hundirse en tierra.
- ¡Ahora toma esto!
Le siguió golpeando con puñetazos y patadas hasta que el lobo de dos cabezas quedó tirado en el suelo, hundiéndose cada vez más y más en el suelo.
- ¡Ma-Maldito! – Exclamó Kiba furioso que hizo acoplo de todas sus fuerzas para ponerse en pie, lanzando a Naruto por los aires - ¡Ahora verás! ¡Garoga!
El enorme animal comenzó a girar sobre si mismo a toda velocidad, creando un enorme torbellino, y atacó a Naruto. Este lo esquivó por los pelos, pero a la vuelta no pudo evitarlo y esta vez si que se estampó de lleno contra el suelo.
Kiba lo agarró con la boca de su cabeza y lo lanzó por los aires, para pegarle con la pata derecha y estamparlo contra la pared.
- ¡Puagh! – Naruto se hundió en la pared, rompiéndola, y escupió algo de sangre.
A toda velocidad, Kiba lo hundió más pegándole con una pata. Por poco, una parte de la pared se derrumba, de haber golpeado con más fuerza, casi toda la grada norte se hubiera venido abajo.
- ¿Y bien Naruto? ¿Te rindes o quieres que continuemos?
- Je… - Naruto le sonrió y le lanzó una mirada desafiante – No te lo tengas tan creído… esto no es nada extraordinario.
- ¿Cómo?
- Te apuesto a que puedo contrarrestar tu Garoga con cualquiera de mis técnicas Kiba.
Kiba soltó una carcajada.
- ¿Estás loco? Si lo uso a máxima potencia, puedo destruir todo este estadio y a partirte en cientos de pedazos.
- Pues a ver si es verdad – le provocó.
Kiba apartó la pata y retrocedió unos pasos. Era una provocación que no estaba dispuesto a soportar. Se estaba burlando de su mejor técnica y de su potencia. No pensaba permitirlo.
- Muy bien, tú lo has querido.
Naruto bajo a tierra y acarició las partes dañadas. Le había hecho daño, pero no tanto como a lo que estaba acostumbrado.
- Pues adelante – le animó.
Con una mirada asesina, el enorme animal dio un enorme salto en el aire y se preparó para el ataque.
- ¡No Kiba! – Gritó Tsunade - ¡Te lo prohíbo!
Sin hacer caso a la quinta Hokage, la criatura comenzó a girar a toda velocidad y a descender en forma de un gigantesco remolino.
- ¡Garoga!
Satisfecho, Naruto saltó y generó en una de sus manos una pequeña espiral de chackra que lanzó contra el ataque de Kiba.
- ¡Rasengan!
Los dos golpes impactaron, generando una pequeña onda expansiva que provocó que varios espectadores salieran catapultados contra la pared sino se agarraban bien a sus asientos.
Por unos segundos, ninguno de los dos se movió, pero Naruto iba perdiendo poco a poco el terreno e iba cayendo.
- ¡Ríndete Naruto! ¡No vas a poder con el Garoga usando un Rasengan tan mediocre!
- ¡No estés tan seguro Kiba! ¡Sé que puedes hacerlo mejor!
- ¿¡Qué!?
- ¡Si este es todo el poder del Garoga, me has decepcionado bastante!
- ¡Miserable! – Gritó un furioso Kiba que hizo más potente su ataque, haciendo retroceder más rápidamente a Naruto.
- ¡Así me gusta! – Naruto sonrió satisfecho, y comenzó a concentrar su chackra en su mano libre, generando otro Rasengan - ¡Rasenrengan!
Los dos Rasengan se fusionaron en uno, que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en un enorme Rasengan que hacía retroceder poco a poco al Garoga de Kiba.
- ¿¡C-Cómo!?
- ¡Lo siento, Kiba! ¡Pero este combate es mío!
Se produjo una pequeña explosión que desató un enorme destello que obligó a todo el mundo a cubrirse los ojos debido a la potente luz. El enorme animal salió disparado por los aires, dando vueltas sin parar. En pocos segundos se separó de nuevo en Akamaru y Kiba que comenzaron a caer a tierra.
Naruto creo varios clones y los lanzó sobre ambos, impidiendo el fuerte golpe que se iban a dar. Los clones dejaron a ambos en el suelo y desaparecieron. Naruto se acercó a sus rivales.
- Ma-Maldita sea… has podido con el Garoga…
- Ya te lo dije. Yo nunca hablo en vano – sonrió.
- Je… me esta bien empleado por fardar de poder… desde el principio sabía que ibas a poder conmigo… con modo ermitaño o sin el, eres más fuerte que yo…
Naruto no dijo nada, solo se limitó a mirarlo y escuchar.
- Gracias por… hacerme luchar con todo mi potencial… - con una agradable sonrisa dibujada en el rostro, Kiba se desmayo. Akamaru se arrastró a su lado, malherido, y le lamió las heridas de la cara.
Al poco tiempo una unidad médica entró en la zona de batalla y se llevó a ambos en una camilla.
Todo el público enmudeció. Había sido un combate corto, pero intenso. Todo el mundo comenzó a vitorear a Naruto por su victoria.
Se había vuelto fuerte desde que lo habían visto luchar contra Neji, muy fuerte. Había demostrado ser ahora capaz de muchas cosas que nadie podría imaginarse, como detener el mejor golpe del clan Inuzuka. No podían dejar de vitorear su nombre.
Los demás participantes, sus amigos, le miraron con satisfacción. No solo había hecho una demostración de lo que era ahora capaz de hacer, sino también había hecho luchar a Kiba usando todas sus fuerzas para demostrarle que no era tan inferior a él como podía pensar. Algo muy propio de Naruto.
