Corazón

Epílogo

El tiempo pasa rápido y eso Trunks lo sabía muy bien. Desde hacía más de media hora que había despertado y veía con dulzura el rostro de su amada —lo podía decir con orgullo— esposa.

Pan, siempre tan hermosa, tan perfecta para él, dormía plácidamente junto a él.

Trunks pasó con delicadeza su mano por el negro cabello de su mujer y ésta se removió un poco, para después aferrarse al fuerte brazo de su esposo y seguir durmiendo.

"Parece un sueño" pensó él mientras acercaba sus labios al rostro de la chica y depositaba un dulce beso en su frente. "Un hermoso sueño del que no quiero despertar jamás".

El día de su boda había sido el más emocionante y significativo de su vida, pues -contrario a lo que había imaginado- sus familias celebraron como nunca la ocasión. Claro está, Videl tuvo que 'convencer' a Gohan que se sentara después de entregar a Pan en el altar —porque, en realidad, no estaba para nada dispuesto a dejar ir a su pequeña hijita—.

El qué, el cómo, cuándo y dónde, no tuvieron cabida en esos minutos, pues, para ambos, sólo existía su amor.

Luego de las felicitaciones, las despedidas y los buenos deseos, ellos partieron rumbo a una lejana zona para disfrutar de su —ahora podía decirlo— romántica y arriesgada luna de miel.

¿Qué? ¿Acaso creían que Pan, con todo ese espíritu aventurero bien heredado de su madre, aceptaría de buena gana ir a otro lugar? ¿Que disfrutaría estar en un centro turístico donde tendrían un montón de chicas que devorarían con los ojos a su espléndido marido? ¡Pues no! ¡De ninguna manera! Ella estaba segura de que, fuera donde fuera, la aventura la acompañaría siempre.

Trunks, aunque no lo pareciera, compartía el mismo espíritu de aventura que ella, así que recibió de buena manera la propuesta de pasar su luna de miel explorando las montañas.

"Fue una experiencia mágica" pensó Trunks. "Aquellos días aprendimos que el tiempo no es más que una invención humana para no perder el control de las cosas; que a pesar de los prejuicios que existen, no podríamos ser más felices que disfrutando de nuestra compañía, porque ahora nos une un lazo que, con fuerza, nos convierte en un solo ser".

Luego de haberse bañado en las frías y cristalinas aguas del río, de haber dormido juntos bajo el cielo estrellado, y disfrutar de la pureza del aire, tuvieron que regresar a la ciudad. Trunks era el menos dispuesto a volver a la Corporación, pues sabía que su tiempo con Pan sería limitado.

"Aún no sé cómo he llegado a estar tan enamorado de ella. Siento que sería capaz de gritar algún día que la amo sin que me importara mucho". Sonrió mientras acariciaba la mejilla de la joven y se acurrucaba junto a ella.

Miró hacia la ventana. La negrura nocturna era reemplazada lentamente por un precioso tono rojizo y rosado, pues la salida del sol ya estaba próxima. Él aspiró el dulce aroma que desprendía el cuello de su esposa y esbozó una ligera sonrisa.

"Ayer fue un día maravilloso" recordó mientras cerraba los ojos. "Nuestro primer aniversario de bodas".

Pan había rechazado de manera rotunda que Trunks hiciera reservaciones en un lujoso restaurante para celebrar esa fecha tan importante. En cambio, pasó buena parte del día haciendo los preparativos para una cena romántica, pues consideraba que esa fecha debía ser más que especial. Al llegar a casa esa noche, él se encontró con una imagen demasiado hermosa: un verdadero banquete que desprendía un aroma delicioso, además de la tenue luz que iluminaba el ambiente y la suave música que le daba un toque de sensualidad.

Pero, cuando Pan se mostró a él, Trunks no podía dejar de mirarla. Ella llevaba un vestido de color carmesí, ceñido a su esbelto cuerpo, resaltando su bella figura; su negro cabello estaba suelto y su piel desprendía el suave aroma de su perfume; se había maquillado de manera en que sus perfectos rasgos se resaltaban más, y, para finalizar, sus zapatos de taco alto le favorecían al estilizar sus largas piernas.

Él le hizo notar lo bella que estaba, y ella lo miró con picardía. Cenaron, platicaron y disfrutaron de esa noche.

Al finalizar, Pan lo miró con cierto nerviosismo pero antes de que pudiera hablar, Trunks le pidió que cerrara los ojos para después acercársele. Con cuidado, dejó sobre la mesa un estuche de color negro y lo abrió. Le pidió a la chica que abriera los ojos, ella lo hizo y vio con asombro el hermoso collar que reposaba en el forro de terciopelo rojo:

Un corazón de oro, atravesado por una flecha de pequeños diamantes, en el que estaban las iniciales de ambos como una prueba del profundo sentimiento que unía sus almas, era la joya que colgaba de una resistente cadenita de oro.

Su mujer le agradeció profundamente el obsequio mientras Trunks le colocaba el collar. Después, ella se levantó y alcanzó un fólder, que luego le entregó a su confundido marido. Él, intrigado, lo abrió, encontrando dentro una de las mejores noticias de su vida: serían padres.

La noche pasó entre besos, risas, abrazos, caricias, con las que se agradecían mutuamente el hermoso regalo que habían procreado juntos.

—Trunks —la suave y adormilada voz de Pan lo despertó de sus recuerdos.

Él parpadeó varias veces, aún sosteniéndola por la cintura: se había dormido.

—¡No quiero levantarme! —dijo él ocultando su rostro entre la negra cabellera de ella, quien soltó una risita y dio media vuelta para verlo de frente.

—No te pregunté, Trunks, ¿qué clase de ejemplo le darás a nuestro pequeño? —preguntó al besar su frente.

—O pequeña —corrigió, él, ganando una nueva risita de Pan.

Ella lo miró, sosteniendo su cabeza con su brazo.

—¿Tú qué prefieres? ¿Niño o niña? —cuestionó al mirarlo con fijeza.

Él se encogió de hombros, sonriendo ampliamente.

—No tengo preferencias, lo único que importa es que será nuestro.

Se besaron y abrazaron. El sol resplandecía radiante en el firmamento, el canto de las aves y el sonido, lejano todavía, de los autos se alzaba en el ambiente.

—Te amo, Pan.

—Yo también, Trunks.

Y abrazados, durmieron un poco más.

"Nos amaremos aún después de que nuestros corazones dejen de latir"

FIN

¡Hola! Pues lo prometido es deuda y yo ya tengo demasiadas, Jajaja, deudas de juego, cabe decir. En fin, espero que lo hayan disfrutado, que sonrieran con este epílogo que es muy corto, sí, pero que a mí me parece adecuado para finalizar esta historia. Déjenme contarles algo: cuando yo inicie a leer fanfiction, mi mundo giraba en toro a Vegeta y Bulma, leí muchas historias, más sobre esos tres años por los que se especula mucho, hasta que un buen día me dije que era demasiado, que las otras pareja merecían también una oportunidad de colarse entre mi favoritos. El GokuxMilk/Chichi, me fascinó, al igual que el GohanxVidel y el Krilinx18. Mas lo complejo me viene cuando leía los resúmenes de los fic GotenxBra y TrunksxPan, porque yo decía ¡qué rayos! ¿Cuándo iniciaron estas parejas o qué? Jajaja, y pues leí algunas, no recuerdo bien cuáles, pero un detalle que no me gustó es que a Marron la pusieran como una villana, porque la veo más como una chica dulce más que una mala chica. ¡Y hay personas que la odian a muerte por ello! Algo similar pasa con Yamcha: él, en los fics, es el malo, el que engaña a Bulma, el que es un patán, etc. Pero yo tengo una concepción muy distinta de estos dos personajes, así que en mis fics Trupan, no verán a Marron como antagonista, y si alguna vez hago un fic de Vegeta y Bulma, trataré un poco mejor a Yamcha, Jajaja. Sólo como dato adicional.

Y no, aunque en mi fic "Una copa de vino y un cigarrillo" Mai sea mi antagonista, no la odio, e más LA AMO_ADORO con toda mi alma, no vivo sin ella. :D Aunque ahora parezca que sea una mala mala persona con ella, no lo seré conforme avance la historia.

Ahora bien, como dato último, algún día haré un fic TruMai, sí, lo sé, me encanta tanto esta pareja que no puedo dejarla sin historia de mi parte. ¿Sonará extraño si digo que me gusta tanto el TruPan como el TruMai? Quizás, jejeje.

En fin, espero que hayan disfrutado de esta historia tanto como yo. Agradecida con todos aquellos que comentaron y me dieron ánimos para seguir subiéndola, me despido de esta historia. Que tengan un lindo día y ¡sayonara!