Capítulo 07
Soy lo peor.
No me pude mover. La mirada de mi bebe estaba marcada en mi cabeza. Mi cuerpo temblaba. ¿Cómo pude lastimar a mi hijo de esa manera?
Christian. Parado frente a mí. Sus ojos y sus puños cerrados. Su mandíbula se movía. Se reprendía en silencio. Pude escuchar susurros a lo lejos. Grace y Carrick intentando calmar a mi bebe. Mi bebe. Mi niño. Mi hijo. Sentí un enorme vació en mi estómago. Mi respiración estaba agitada. Esto era lo que quería evitar. La vida con Christian nunca sería tranquila. Amaba a este hombre. Sabía que él me amaba. Pero éramos tan incompatibles. Él siempre quería decir la última palabra. Sus constantes órdenes, sus reglas, su maldito deseo de tener todo bajo su control. Yo podía vivir con eso, pero no podía vivir sabiendo que en cualquier momento Christian podía explotar frente a mi bebe…no.
Abrí los ojos.
Christian me miraba. Sus hermosos ojos grises.
Nos miramos por unos segundos, en silencio. Respire profundo. Di media vuelta y salí de la habitación. Podía escuchar pasos caminando detrás de mí. Llegamos a la sala. Grace tenía a mi bebe en sus brazos, Mía intentaba hacerlo reír, Carrick estaba sentado observando todo y Gail estaba cerca. Jamás había visto esa mirada en Grace. Reprobatoria. Molesta. Furiosa. Caminé y me arrodille frente a ella.
-Bebe…
Teddy se aferró a los brazos de su abuela.
-Teddy…cariño…mírame por favor…
Mi bebe sollozó. Grace lo abrazó más fuerte. Me quede en silencio. Arrodillada. Quería arrancarlo de los brazos de su abuela y acunarlo, pero no podía. Espere. La habitación era un maldito silencio. Solo se escuchaban los vagos y lejanos sonidos del exterior.
Poco a poco mi bebe se tranquilizó.
Abrazando su muñeco, asustado y temblando empezó a mirarme. Sus hermosos ojos azules estaban rojos e hinchados. Las lágrimas caían sin detenerse. ¡Dios! Me sentía a morir. Mi estómago desapareció. Al igual que mi corazón. Quería llorar. Pero no podía hacerlo.
-Mami…
No dije nada. No podía articular palabras. Solo lo mire. Vi mi reflejo en sus grandes ojos, asustada…no estaba aterrada. Las malditas lágrimas amenazaban con salir, mi cuerpo temblaba. Teddy estiro su bracito y seco la primera lagrima de mis ojos.
-No lloles mami…
Soltó a su abuela y se echó a mis brazos. Solo lo abrace tragándome los sollozos y las lágrimas que salían sin cesar. Sentí su pequeña manita en mi cabeza, se movía, mi bebe intentaba calmarme…
Me levanté sin soltarlo y salí de la habitación sin mirar atrás. Camine y cerré la puerta. Me recosté en la cama mientras acunaba a mi bebe.
-¿Te enojaste con Quistian mami?
-Sí bebe.
-¿Po qué?
-No importa cariño…por favor…perdóname por haber gritado…
-No gites mami…
-Perdón bebe…
-¿Mami?
-Dime…
-¿Quistian es mi papi?
¿Pero qué mierda?! ¿Cómo rayos lo supo? Sentí mi corazón en la boca. Pensé. Respire. Suspire. Recordé. Christian lo habita gritado mientras discutíamos…mejor dicho, mientras nos peleamos.
-Sí bebe. Christian es tu papi.
-Me caía bien mami…pelo te gito…ya no me cae bien…
-No digas eso bebe. Christian te quiere mucho.
-¿Mami nos vamos a quedal aqui?
-¿Te quieres ir?
-No. Pelo no quelo que Quistian gite. Da miedo.
-Sí cariño –Me trague una risa- Da miedo…pero es gracioso…
-¡Quistian sela mi nuevo juguete!
-Teddy…
Nadie entró a la habitación el resto de la noche. Mi bebe dormía tranquilo abrazando su muñeco. Su respiración me calmaba. Se reía en sueños. Conociéndolo debe estar soñando con alguna travesura para Charlotte o para su nuevo juguete…Christian. ¡Mierda!
Nunca entendí por qué Christian me veía dormir, hasta ahora. Ver a mi bebe durmiendo, cada gesto, cada movimiento, cada suspiro, cada ruido…era hermoso.
Pero no podía quedarme observando.
Me levanté y empecé a pensar. Tenía que encontrar una forma de solucionar todo esto. No podía exponer a mi bebe a la prensa pero ciertamente no podía mantenerlo encerrado toda la vida. Londres. Esa era mi única solución. O eso creía.
¿Podía irme? ¿Podía alejar a mi bebe de Christian? Claro que podía. ¡A la mierda lo hice por tres años! ¡Podía volver a hacerlo!
Pero…
¿Quería irme otra vez? Ya no se trataba de mi…no…siempre se trató de mí. De mis sentimientos, de mi rabia, de mi furia, de mis celos…siempre fue así. Aún amaba a Christian…y el a mi…o eso le dijo a Teddy…
¿Una oportunidad? Tal vez podríamos lograrlo…si los dos aceptábamos en hacer esto…en recuperar nuestra vida…en recuperar nuestro amor…nuestra familia…
Tantas noches soñé con ver a los dos hombre que amo, juntos…tantas fueron las noches en las que lloré por no tenerlo cerca, por no abrazarlo, por no sentir su presencia a mi lado…fueron tantas veces…
¿Y porque no lo hago? ¿Por qué no lo llamó?
Recuerdo sentarme por horas con el teléfono en la mano…quería llamarlo…pero mi orgullo era y siempre ha sido más grande.
Tal vez Christian tuviera esa maldita obsesión por el control…bueno pues yo tenía mi orgullo.
¡Es una maldita estupidez Steel! ¡El bastardo nada en dinero!
Las palabras de Kate cuando le dije acerca de mi embarazo, me sermoneo por horas, ¡Dios! ¡Me sermoneo por dos semanas! Pero nunca me importó el dinero…estaba herida…lastimada…no quería verlo…pero era imposible…
-¿Te das cuenta de quien estamos hablando Steel?
-Lo sé Kate…
-¡Por dios Anastasia! ¡Estas embarazada de un maldito billonario!
-No pienso decirle nada…
-¿Estás loca? ¡Puedes quitarle hasta los malditos calzones si te lo propones!
-¡Por dios Kate! ¡NO ME INTERESA SU MALDITO DINERO!
-¿Te das cuenta que llevas un ser vivo en tu vientre? ¿O todavía no te ha quedado claro? ¿Cómo piensas mantenerlo? ¡MALDITA SEA ANA! ¡Ese bastardo tiene que responderte!
-¡NO KATE! ¡Te prohíbo que digas algo! ¡Ni siquiera a Elliot!
-¿Quieres que le mienta?
-¡Quiero que por una vez en la maldita vida no me juzgues! ¡Tengo mis malditas razones para no decir nada! ¡Respeta mí maldita decisión!
-Dame una buena razón para no salir y publicar al mundo la clase de maldito bastardo que es Grey
-Por qué lo amo…pero me lastimo…
-¡Pues toma venganza! Ana no puedo ver como dejas que ese estúpido siga con su vida cuando TÚ tienes a su hijo en TÚ vientre. ¡AAHH! ¡ME FRUSTRAS ANASTASIA STEEL! ¡Es su hijo! –Kate se sentó frente a mí, su cara estaba roja, estaba furiosa, respiraba intentando calmarse- ¿Por qué terminaron?
-Por qué no me ama… ¿Por qué quedarme con alguien que no me ama?
-¿Segura que solo fue eso?
-Sí… -No podía decirle la verdad, no podía decirle lo del maldito cuarto de juegos ni mucho menos del estúpido cinturón, si lo hacía… ¡Dios! Kate era capaz de desollarlo vivo- ¿Querías que me quedara esperando un milagro?
-Ana…llevamos discutiendo lo mismo por dos semanas…
-¿Entonces porque sigues insistiendo?
-¡Para que entres en razón! ¡Mierda! ¡No puedes hacerlo sola!
-¡No pienso abortar!
-¡No pongas palabras en mi boca Steel!
-Lo siento…
-Escúchame… -Suspiró- Ese estúpido nunca ha sido santo de mi devoción…pero tengo que admitir que cada vez que te veía…no lo sé…parecía estar loco por ti… ¡No me mires así! ¡No lo estoy defendiendo! Lo que quiero que entiendas es que ese bastardo te quiere…a su retorcida forma…pero te quiere…si no lo quieres a tu lado por mi mejor…aunque tendré que soportarlo cada vez que este con Elliot…en fin…pero tarde o temprano se va a enterar de la existencia de su hijo ¿O crees que podrás mantenerlo en secreto? ¿Crees que vas a poder ocultarlo del gran Christian Grey? ¿Y qué pasará cuando se dé cuenta de que le mentiste? No tengo ni la menor idea de qué clase de padre podría ser y la verdad no me interesa…pero piénsalo…Christian podría quitártelo…
-¡NO! ¡JAMAS PERMITIRE QUE ESO PASE!
-¿Y qué harás? ¿Te esconderás en una cueva por nueve meses y lo vas a criar con los osos? ¡Ana ese estúpido tiene ojos por todos lados!
-Escucha…si no le quieres decir…pues muy tu problema…pero tienes que saber que tarde o temprano la verdad saldrá a la luz, y como dice mi padre, es mejor decir la verdad ahora que cargar con la mentira para siempre. ¿Qué le dirás a tu hijo cuando nazca? ¿Cuándo te pregunte quien es su padre? ¿Cómo crees que se sentirá cuando lo descubra?
-No lo había pensado…
-Ana si no quieres a Christian a tu lado no importa, pero… -Suspiro y se frotó la cara tratando de contener su desesperación- tiene que saberlo. Y si no te cree, entonces podrás criar a tu hijo tranquila sin miedo a represalias, yo te ayudaré. ¡A la mierda! ¡Mis padres te aman! No estás sola…Ray no estará feliz al principio…pero con él tiempo lo asimilará y será feliz. Tú lo has visto jugando con tus primos…y tu madre… ¡Dios! ¿Cuántas veces te ha dicho que quiere nietos?
-Pero…
-Ana vamos a intentarlo, déjame llevarte con ese imbécil…dile la verdad…dile todo…solo así te…no…solo así podremos vivir tranquilas y yo no tendré que mentirle a Elliot.
-Siento meterte en esto…
-Aunque quiera matarte en ocasiones…eres mi hermana Steel…
Esa tarde, Kate me llevó hasta GEH. Estuvimos por media hora frente al edificio…cuando por fin me decidí…salimos del auto…no sabía cómo iba a reaccionar Christian…estaba aterrada…pero Kate tenía razón…si me rechazaba podría vivir tranquila con mi hijo…sin remordimientos…
Caminamos por la acera, esperamos a poder cruzar, había mucho tráfico y el cielo estaba nublado…sentí como si fuera una maldita película y todo fuera a acabar mal…más razón no pude tener…
Taylor salió del edificio, abrió la puerta del auto y espero. Kate y yo nos detuvimos…y…esa maldita imagen aún permanece en mi mente…más fresca que nunca…
La maldita zorra y Christian juntos…besándose…
NOTA DE LA AUTORA:
Estaré ausente por algunas semanas, así que esta noche podrán leer el capítulo 08. Gracias por leerme!
