No fue nada agradable recordar donde estaba cuando desperté, no sabia que hora era y me preguntaba si Yao se había enterado.
Lo primero que note era que estaba en una habitación doble, pero era el único allí. Busque el reloj para ver la hora, la 1, las cortinas estaban abiertas y el sol me lastimaba los ojos e intente pararme para cerrarlas pero casi caigo, una enfermera entro enseguida.
-Sabes, para eso esta el boto al lado de la cama-
-Lo siento- Me tomo del brazo y me regreso a la cama
-¿Que necesitabas?-
-Solo quería cerrar las cortinas-
-Por supuesto- después de cerrarlas, tomo un papel al pie de mi cama y leyó la información, hizo un pequeño ruido con su lengua, solo puedo suponer que fue de desaprobación -Le avisaremos a tus familiares que ya has despertado-
-Uhmm... ¿Usted sabe algo sobre que paso cuando llegue?- supongo que mi cara de confusión le dio a entender lo que quería preguntar
-Oh no, acaba de empezar mi turno, solo se que se te practico un lavado un lavado de estomago
- Ah, si recuerdo eso... ¿Fue muy grave?-
-Pues si se decidió hacer un lavado de estomago, probablemente bebiste demasiado, aquí dice que el alcohol estaba adulterado-
-Esa fue la primera vez que tomaba...-
-¿No supiste controlarlo-
-Si...- Mas bien no quise. Mire hacia abajo, hacia las sabanas.
-Bueno, eso es muy común en realidad, en una hora te traeré tu almuerzo, debo revisar como están los demás pacientes...-
-¡Ah! ¡Muchas gracias! Solo una cosa mas ¿Que hora es?-
-Una con quince minutos-
-Gracias-
Cerro la puerta al salir y me quede solo de nuevo, solo pensaba en la estupidez que hice. Arthur seguramente me va a odiar, no podré ir a su cita, todos en la escuela se enterarían de lo que había pasado y Heracles... no estaba seguro, pero no podía ser bueno.
No paso mucho tiempo antes de que llegaran a visitarme. Tino me dijo que era el único al que le habían dicho, Antonio llego poco después, el me trajo una tarjeta, tuve que preguntarle lo que paso. Me dijo que después de que nos dejaron solos, Heracles salió del bar conmigo en brazos y pidiendoles ayuda, al final llamaron a Ludwig, Heracles intento ir con el, pero el le dijo que seria mejor que fuera solo antes de que todos ellos se metieran en mas problemas.
Tuve que agradecerle rotundamente a Ludwig cuando llego con Feliciano. Nunca en mi vida había echo algo tan estúpido, no recuerdo la ultima vez que tuve que ser consolado, Feliciano lo intento, pero le asegure que me encontraba bien.
Las horas habían pasado, la hora de visitas termino y para cuando me di cuenta ya eran las 7 de la noche, me pregunte si Arthur seguiría esperando, si alguien le había dicho lo que paso, si estaba enojado. Debía ser un idiota al creer que se preocuparía por mi a estas alturas.
Yao llego poco antes de las diez de la noche, en cuanto entro a la habitación y se acerco me dio una bofetada.
-¡¿En que rayos estabas pensando?-
-... Lo siento-
Me abrazo con fuerza -Nunca hubiera creído que serias tan idiota, pero esta bien, si nunca cometieras errores no se que seria de ti en un futuro- Me entrego una bolsa con ropa -Vistete, yo iré por tus pertenencias y revisare con las enfermeras la salida del hospital-
Ya estaba listo cuando Yao entro de nuevo y en la bolsa en la que había traído mi ropa, metió mi teléfono celular y mi cartera.
-Yao... puedo... ¿ver mi teléfono?-
-¿Que? No, no habrá teléfono, ni paseos, ni videojuegos, ni mangas, apartir de este momento estas castigado aru-
Mire al piso y asentí con la cabeza
-... ¡Okay!, no es como si lo usaras todo el tiempo, ademas asi podre llamarte para saber donde estas cada 2 horas-
Me entrego el teléfono y lo revise, no había nada. Cuando salimos de la habitación, las luces eran bastante brillantes
-¿Todo listo?-
-Si-
-¿Que es eso aru?- Me miraba, pero no a mi rostro, a mi cuello
-¿Q-Que?- Intente ver a lo que se refería.
-Esas marcas ¿que son?- Alzo mi cabeza con sus manos para ver
Marcas, hay marcas en mi cuello, deben de ser... -N-Nada-
Yao entonces miro detrás de mi -¿Que?- Se veía irritado.
Al mirar atrás y verlo me moví lo mas rápido que pude para cubrir mi cuello -Arthur-san- ¿Que estaba haciendo? Ya no importaba, Si estaba aquí era por que se había enterado.
-¿Ah? ...es el del teléfono-
-¿Que?-
-Tenias varias llamadas perdidas de el, así que le llame, creí que quizás fue el quien te había traído al hospital... ¿Y que haces aquí?-
-S-Solo e-e-estaba preocupado- Parece que Yao lo intimido -... ya que se van... puedo... ¿puedo acompañarlos?-
Mire a Yao un momento, buscando su aprobación, no deberia, pero quiero esar con el, aunque sea solo un momento.
-Supongo aru, pero ya es tarde... iré a preparar el auto- se dio la vuelta -Aveces creo que soy demasiado blando contigo... esperare en el estacionamiento aru-
Arthur alzo las manos, yo aun me cubría el cuello, sabia que apartaría mis propias manos en ese momento -Eso...-
-Y-Yo...- Que le podría decir, si era tan obvio y aun así, no podía decirle -¡No se como sucedió!- Soy un estúpido, sonó tan falso, no lo recuerdo muy bien, pero se como sucedió y con quien.
-¿Que paso?- Por como se oía no parecía querer saber en realidad
Miraba el piso de nuevo, cruce mis brazos -Preferiría... no hablar de eso... contigo- intente cerrarme de nuevo
-Entiendo... no tienes porque-
Pero no pude seguir pretendiendo, comenze a llora en ese momento, quería hacerlo desde que me había despertado, pero me forzaba a esperar.
-H-Hey, no tienes porque llorar- Me abrazo ligeramente, me recosté en su hombro para seguir llorando, mientras el acariciaba mi espalda, Se sintió tan bien y tan mal al mismo tiempo, llorar frente a el y dejar que sea tan amable conmigo.
-Tu hermano, nos esta esperando- Finalmente lo tome como una señal para calmarme.
Me tomo de los hombros -Se llama Yao-
Yao no esperaba ya en el auto -Tardaron mucho aru, no tengo todo el tiempo del mundo, debo estar en el trabajo a las 6 de la mañana aru-
-Lo siento...-
-Eres igual a mama...- Recuerdo muy pocas cosas de mi madre, pero Yao siempre me dice que actuo justo como ella -Y tu aru... por tu bien que no hayas tenido nada que ver con lo que le paso anoche...-
-Yao...- En cuanto me miro negué con la cabeza, no quería que lo culpara de nada -No-
-Lo siento, en verdad no tengo idea de que paso...-
-Hmm... bien, suban-
Al llegar a casa, Yao nos ofreció te e invite a Arthur a mi habitación, es algo pequeña, muy diferente a la suya
Yao nos trajo y el te y se fue a dormir, no sin antes regañar a Arthur.
-¿Como se siente?- Me pregunto después de que le entregara su taza
-¿El que?-
-El lavado de estomago... ¿Como es?-
-... horrible-
-¿No lo recomiendas?-
-para nada-
-¿Pero en serio sabes que hicieron?-
-Estaba muy aturdido, usaron un tubo y... lo metieron por mi nariz... paso por mi garganta y fue bastante doloroso- le di un sorbo a mi te.
-No me gustaría experimentarlo alguna vez-
-A mi tampoco, ni tu ni nadie debería experimentarlo...- Una vez mas estaba miraba hacia abajo. Arthur no merece ser tratado asi, no merece estar con alguien como yo, quizá con alguien mas alegre, estoy seguro que por mas triste que este, Alfred se encargara de consolarlo -Arthur-san-
-¿Mmmm?-
-Puedes hacerte una idea de lo que paso anoche... ¿Por que sigues aquí conmigo?-
-No creo que hayas querido que algo así pasara, no es tu culpa... ademas-
-¡SI LO ES!- comencé a llorar de nuevo así que me secaba la cara con mi camisa
-Solo quiero saber... quien te hizo esto- Alzo mi cabeza para revisarlas cerré lo ojos con fuerza.
Me dejo ir, pero por poco tiempo ya que sostuvo mi barbilla para besarme, descanso su frente en la mía -¿Heracles?-
Lo empuje lejos, siempre me dejo llevar, ya no puedo seguir con esto, no se que paso con Heracles ni que le dije, pero... -El no me obligo a nada-
-...-
-Por eso... no quería hablar contigo... No sabia como decirte...- Inventar una mentira así, me preguntaba si en verdad me veía convincente.
-¿Q-Que significa eso?- Se había levantado
De nuevo intente hablar -Que me gustaría... que dejes de intentarlo...- Me negué a mirarlo -Y que dejaras de buscarme...-
-P-Pero e-entonces ¿por que?- Me congele, incapaz de mirar arriba, podía escuchar en su voz, que había comenzado a llorar.
-Lamento haber echo esto... Por eso, ya no pienso continuar... dandote esperanzas...- Tenia que alejarlo de mi por completo -Y entiendo, si ni siquiera quieres volver a verme a la cara Y agradeciera... que te fueras-
-Bien- abrió la puerta de mi habitación y salió, lo también abrir y cerrar la puerta principal.
Tome la tetera y las tazas de te para llevarlas a la cocina y me quede sentado en el comedor, revisando mi teléfono. En la mañana podría localizar a Heracles para aclarar las cosas, debía pedirle a el también, que me dejara en paz.
Comenze a llorar de nuevo, intentaba detenerme pero no podía
-Kiku...- Yao me abrazo en cuanto lo mire -¿Que te pasa? ¿Por que lloras?-
-Nini- Hacia mucho tiempo que no lo llamaba así
-¿Que pasa?-
-Soy un estúpido... creo que... necesito mas sesiones-
-¿E-En serio? Si quieres podemos hacer una cita mañana, es mas puedo llamar al trabajo y pedir la mañana libre-
Asentí con la cabeza, quizás pueda tener una excusa para no regresar a la escuela el lunes, no puedo hacerlo. Esa noche dormí en la habitación de Yao.
Bien ya casi esta este! :D
Ya me estaba rindiendo con este fanfic ahahaha
como lo empeze hace 2 años ( y no miento, solo que lo puse en mucho despues)
