CAPITULO 7: "HERMOSO"
(BELLA POV.)
En el aeropuerto nos dirigimos por nuestro equipaje, y para nuestra desgracia cuando salimos estaba una limusina con banderitas en los lados que significaban que nosotros éramos de la realeza.
- Creo que lo primero que hay que hacer es cambiar de vehículo.- rio.
- La verdad Bella es que yo ya tengo uno.
- Hum…
- Pero si quieres te puedo llevar a una agencia de carros, hay escogeremos uno para ti, te lo puedo obsequiar.
- Que?, no no no no no no no no.- Pretendia comprarme un carro?, estaba realmete loco, ademas aun que en mi vida podia tener todo lo que yo desease, mi madre nos enseño a vivir con lo básico, es por eso que yo siempre aborresia las cosas caras, o lujosas.
- Por que no?
- Edward yo tengo el dinero suficiente, ademas los amigos no te compran autos.
- Bella nosotros no solo somos amigos, eres mi esposa aun que eso solo lo dicta un acta.
- Lo se Edward, pero aun asi no dejare que me compres un auto, yo sola y con mi propio dinero lo puedo comprar.
Una risa celestial inundo mis oidos, cuando Edward reia mas bien parecia que un angel habia bajado desde el cielo para cantarme al oido.
- Que?.- le pregunte desiosa.
- Sabes Bella?, no te pareces a ninguna chica que yo conozca, eres demasiado sencilla para ser una princesa.
Solo me limite a asentir y el choffer de la limusina nos abrio la puerta a ambos.
Nos dirigimos por algunas calles, era extraño estar en un sitio paralelo, Nueva York habia cambiado desde que lo habia visitado la ultima ves.
Admito que eso fue cuando tenia 10 años, ahora habia mas edificios, y un poco mas de luces.
El choffer arranco, la etiqueta de su uniforme decia que su nombre era Maxwell.
- A donde nos dirigimos sr. Edward?
- A mi departamento, por la quita avenida y la octava, antes de llegar al museo de Artes.
El choffer se limito a asentir.
Despues de unos dies minutos de pasar por las atestadas calles de la gran manzana, llegamos a un edificio, y el choffer nos dejo frente a este.
Edward tomo las maletas y la limusina se marcho.
Me guio hasta el ascensor del edificio, y cuando llegamos al noveno piso saco una llave se su pantalón y me la tendio.
La tome sin cuidado y abri la puerta que estaba frente a nosotros dos.
Por una extraña razon me sentia nerviosa.
Cuando la puerta se abrio una hermosa sala aparecio frente a mis ojos.
El cuarto era inmenso, habia sillones de cuero negro y ventanales de cristal por toda la pared, habia una gran pantalla frente a los sillones y al lado de la inmensa sala habia una cocina la cual se extendia por un pasillo donde habia 3 puertas, supuse que esas eran las habitaciones, pero lo que mas me llamo la atención fue que habia muchos libros regados por toda la sala, eso sin contar que si posaba mi vista en frente en el cual habia un hermoso balcon con todas las luces de los edificios, podria jurar que se veia todo Nueva York desde alli.
- Bienvenida.- me dijo Edward colocandose frente a mi para observarme y ver mi expresión.
- Es…. Es… Sorprendente.
- Sabia que te gustaria.
- Jaja.
El solo me sonrio.
Dejo las maletas al lado de uno de los sillones.
- Sigueme.
- A donde vamos?.
- Te mostrare tu habitación.
- Mi habitación?.
- Si tu habitación, al menos que quieras dormir con migo.- Enarco una ceja y una sonrisa torcida se torno en sus labios. Por dios, que sexy se veia cuando sonreia asi.
Negue con la cabeza y me ruborice.
El abrio la ultima puerta que estaba situada en el pasillo de la cocina y me deslumbro ver que la habitación ya estaba decorada y era juvenil y retro, me encantaba, debia decir que Edward tenia un excelente gusto.
- Que te parece?
- Es preciosa.
- Me tome la libertad de decorarla, espero que te guste.
- Gracias Edward.
- Tienes tu propio baño.
- Te dejo, ire a hacer unas cuantas cosas en la escuela y regreso para la cena, Te gustaria ir a cenar con migo?.
- Claro.
- Estupendo, te recojo a las ocho.
- Ok.
- Nos vemos.
La habitación era de color blanco, y la pared en la cual se encontraba la cabesera de la cama era de color guinda.
La ropa de cama y las almohadas estaban vestidas con colores entre beige y escarlatas.
Tenia dos repisas a los lados, un inmenso armario y al lado de este estaba la puerta hacia el baño.
Había una pantalla de plasma gigante colocada en la pared frente a la cama.
El piso era de madera obscura, y le daba un toque fino a toda la habitación.
Abri mi maleta para coger un cambio de ropa y decidí dirigirme al baño, necesitaba urgentemente tomar un baño.
Fui a la regadera y abri el agua caliente.
El baño y el agua me envolvieron en una tranquilidad abrazadora.
Cuando Sali, me puse un tipo de ropa que rara vez me habia puesto.
Me coloque unos jeans asules, y una playera color verde, que se aderia a la piel de mi cuerpo y dejaba al descubierto un escote en mi pecho.
Me sentia comoda vistiendo asi, me sentia normal.
Me coloque unas zapatillas cerradas de color verde y tacón con plataforma oculta.
Pero ni asi alcanzaba a Edward, era demasiado alto.
Después de haberme cambiado me maquille y peine mi cabello de forma suelta, para que cayera a lo largo de mi espalda y de mis hombros.
Fui hacia la sala, y encendi la enorme televisión que estaba allí, me puse a buscar algo entretenido que ver, ya eran las 7:30 pm. Pero no habia nada que ver.
Me pare en el canal E!, en el cual estaban pasando Los E! News, y para mi descgracia la que salia en el reportaje era yo.
- " El principe Edward y la princesa Isabella, después de su hermosa boda ayer en la ciudad de Volterra Italia, se dirigieron en una limusina a el aeropuerto para tomar un vuelo a su magica luna de miel en Grecia".
Reia ante la noticia, ellos ni se imaginaban que estabamos en Nueva York.
Me quede observando el programa mientras pasaban fotos y videos de nuestra "Fabulosa boda", y del el vergonzoso beso, que al igual que Emmet, ellos señalaron que había durado mas de dos minutos pegada a Edward.
Escuche la puerta abrirse pero no me voltee, ya sabia quien era, estaba ipnotizada por las mentiras que decian de mi boda.
- Que estas viendo?.- me pregunto una hermosa vos aterciopelada muy cerca de mi oido. Brinque del susto y casi me caigo del sillon si Edward no me hubiera tomado del brazo.
- Dios, me asustaste.
- No sabia que era tan horrible.
- Sabes que no quise decir eso.
- Ya no importa.
- Ok.
- Te ves excelente Bella.
- Gracias.- dije colorada.
- Te importa si me doy una ducha y vamos a cenar, llegue 20 minutos antes.
Reimos los dos de mandera baja y nuestras miradas se conectaron por unos segundos.
- Mee… me me metere a bañar.- tartamudeo y yo sacudi mi cabeza.
Cambie la televisión, y para mi agrado se encontraba un documental de los ovnis en History Channel.
Me quede viendolo, hasta que Edward salio de su habitación.
Lucia unos jeans de mezclilla modernos, una playera blanca con mangas que se le marcaba en los brazos, por sus grandes músculos. Era tan fuerte.
Su cabello broncineo aun estaba mojado pero seguia alborotado.
Lo mire como boba, mientras el se giraba hacia mi.
- Bella, nos vamos?
- Claro.
- Me puso una mano en la espalda y nos dirigimos a la puerta.
Cuando llegamos abajo, un hermoso carro de color plateado.
- Es tuyo?.- le pregunte.
- Si
- Me temia que estubiera otra limusina esperandonos.- reimos.
- No, esta preciosidad es mia.- me dijo mientras me habria la puerta del copiloto.
Me subi, mientras el giraba para abrir subirse a auto.
- Y que carro es esto?.
Enarco una ceja.
- Esto Bella, es un Volvo 511 Turbo.
Arranco el auto y no nos dirigimos a un restaurant.
Si no a una agencia de autos.
- Por que venimos aquí?
- Pues por tu auto Bella.
- Pero, crei que iriamos a cenar.
- Iremos después de comprar tu auto.
- Pero….
- Pero nada.
Nos bajamos del volvo y nos recibio un sujeto extraño, de tes palida y ojos asules.
- Hola, mi nombre es Damian, les puedo ayudar en algo.
- Si, estamos buscando un auto para mi…..- no termino de decirlo, no teniamos muy en claro como nos ibamos a referir el uno al otro en publico.
Me apresure a contestar.
- Isabella.- dije cortante.
- Muy bien señorita Isabella, que tipo de auto es el que busca?.
- Uno sencillo, que no llame la atención que sea practico.
- Me temo que en esta ciudad no hay carros "practicos".
- Entonces, cual me recomienda?
- Cual es su presupuesto Srta. Isabella?
- Lo que le puedo decir, es que el dinero no es un problema.
- Perfecto, nos acaban de llegar los mercedes
- Esta pensando mas bien, en un mini Cooper.
- Lo desea de lujo?
- Claro.
- Siganme por favor.
- Quieres un mini Cooper?.- me pregunto Edward.
- Claro, es un auto juvenil, no?
- Si, supongo.
Llegamos hasta donde estaban los mini Cooper, y mis ojos se enamoraron de un hermoso mini color negro con rayas amarillas y blancas a los lados, le daba al auto un aire carreras.
- ¡Este!.- grite acercandome al auto.
- Segura?.- me pregunto Damian.
- Claro, es precioso es perfecto para mi.
- Pero es un mini de carreras, las velocidades son demasiadas.
- Perfecto.
Edward se veia confundido.
- Bella, te gusta la velocidad?.
- Claro, y a quien no?
- Balla no me dejas de sorprender.
Yo sorprendia a Edward?, eso me empesaba a gustar.
- Entonces Señorita Isabella, se lleba este?.- interrumpio Damian señalando el carro.
- Por supuesto.
Hicimos el papeleo, y nos dirigimos de nuevo a casa.
Edward en su volvo, y yo en mi nuevo y precioso mini Cooper.
Cuando llegamos al departamento Edward pidió comida Italiana, era mi favorita desde pequeña, y como el ya lo sabia, debido al interrogatorio que me habia hecho.
Nos acostamos tarde, mañana era mi primer dia en la Universidad de Economia y Relaciones Internacionales, estaria demasiado ocupada llevando dos carreras al mismo tiempo, sabia que mi concentración debia estar siempre en estudiar y salir excelentemente de mis facultades.
Los horarios ya estaban listos tendria clases turnadas, de lunes a miércoles iria a la facultad de Economia y jueves y viernes a la de Relaciones.
Tendria clases relacionadas unas con otras, asi que no seria tan pesado.
Ya era Lunes y me despertaron unos golpecitos en mi puerta.
- Bella.- dijo la vos de aquel ángel, tan dulce.- Si no te despiertas y te alistas ya, llegaras tarde.
- Enseguida voy.- Me levante a trompicones de la cama, tropece con la puerta del baño y me cai en la regadera.
- Bella estas bien?.- dijo Edward. Su vos sonaba preocupada.
- Si, grite.
Despues de haber salido del tormento de caidas y raspones en el baño.
Me puse unos jeans y una blusa negra con un chaleco a la altura del pecho, de color beige.
Unos converse negros, un par de pulseras, maquillaje, me peine y listo.
Sali de mi habitación y el olor a comida me sobrecojio.
- Hola.- dije.
- Buenos dias, pense que te habias ido por el resumidero.
- Siento haber tardado.
- No importa, sientate el desayuno esta listo.
Me sente en el desayunero y el me dio un plato azul, con huevo y rebanadas de tocino, al lado coloco una canasta de pan tostado y un frasquito de mermelada.
- Planeas que me coma todo esto?.- pregunte con un poco de nauseas.
- Si, con un vaso de jugo y leche también.
- Es muy temprano para comer.
- Por eso se llama desayuno Bella.
- Pero…….
- Pero nada, come, espero te guste.
Me acabe medio plato y medio vaso de jugo.
- Bella.
- Si?.
- Si quieres yo te puedo llevar a la universidad.
- Pero tengo mi auto.
- Creeme, sera mejor que no lleves tu auto recien salido de la agencia, a un grupo de envidiosos que seguramente lo patearan y rayaran.
Despues de pensarlo muy seriamente le formule una gran pregunta.
- Y por que el tuyo no lo rayan?.
- Bella, estas hablando con Edward Cullen, de verdad tienes que ver que piensan de mi es la facultad, o mejor dicho en las facultades.
- Ademas, sera mejor que todos sepan que eres mi amiga, asi nadie te molestara.
- Por que lo dices?.
- Ya veras.
Nos reimos mutuamente.
- Esta bien, vamos en tu choce.- dije resignada.
El camino hacia la universidad fue rapido y cuando llegamos nos estacionamos frente a las puertas principales.
Estaba nerviosa, se me notaba a flor de piel, ademas que mis manos sudorosas y el movimiento frenetico de mis piernas era delatador.
Lo mas extraño de todo, es que ni siquiera nos habiamos bajado del volvo y todos los estudiantes examinaban el coche con sumo cuidado y fue cuando me di cuenta.
Oh por Dios, Oh por Dios, Edward era un chico popular. Y yo tan solo pretendia pasar desapercibida por este mundo.
Estaba en estado de choc, Edward salio del coche y todas las chicas se le quedaban viendo con la baba conlgando, se veian tan tontas, Edward abrio mi puerta.
- Vamos Bella.- dijo con tono manipulador.
- Por que todos te miran.- Pregunte horrorizada.
- Creo que omití algunos detalles sobre la universidad.
- Como cuales?.- pregunte nerviosa.
- Soy el capitan del equipo de fut bol americano.
- Y eso que tiene de importante?.
- Bueno no lo se, pero lo que me han dicho es que todas las chicas se vuelven locas por el capitan del equipo, y al parecer tu eres la escepcion de la regla, como siempre.
- Anda ve, yo bajare del auto en unos minutos.
- Vamos Bella, te tengo que decir donde estan tus edificios.
Me tomo de la cintura y me puso de pie en el pavimento.
Me gire hacia las puertas, y un BILLON de miradas envenenadas de chicas me tragaban viva.
Si las miradas matasen, pense.
- Siento que ya soy odiada.- le dije a Edward con la repiracion entrecortada.
Edward solo rio, tomo sus libros y los mios con una mano, y con la otra me tomo la mano, mire nuestras manos entrelazadas incredula.
No se suponia que eramos amigos, mas bien pareciamos novios.
Hay no seas tonta Bella, si no son ni amigos ni novios, son ESPOSOS.
Demonios la vos de Alice de nuevo, la ignore y Edward adentro nuestros cuerpos a los pasillos de la universidad pasando por las puertas principales.
Absolutamente todas las miradas de las chicas pasaban de Edward con un suspiro a mi con un gruñido.
Y todos los chicos pasaban sus miradas de mi y después las guiaban con un gruñido hacia Edward, era ridiculo.
Llegamos al salon 311 que decia Economia y Finanzas, era mi materia principal.
- Bueno Bella aquí es.
- Esta bien.
- En la hora del almuerzo ve a la cafeteria, hay estare, te apartare un lugar.
- No sera junto a las porristas ni nada por el estilo.- dije ironica.
- No te preocupes, les dire a los chicos que este dia me siento solo.
- Esta bien.
- Nos vemos Bella.
Me despedi con la mano, mientras yo veia como el se alejaba.
Cuando entre al salon, le entregue un papel a mi maestro para que me asignara un lugar.
- Buenos dias.- le dije al profesor.- Soy Bella.
- Bueno Bella, Bienvenida a la clase, soy en Sr. Banner, y esta es mi clase.
Todos me miraban curiosos, como si fuera un bicho raro.
- Chicos ella es Isabella Cullen.- Dijo el Sr. Banner, presentandome con el apellido de Edward.
Una vos que estaba asta atrás del salon grito.
- ¡Es la hermana de Edward Cullen!.- Chillo.
Hermana?, jaja, que tonteria, pero en fin, dejaria que se lo creieran en fin Edward y yo eramos amigos y que fueramos hermanos explicaría que todo el dia la pasaramos juntos.
El profesor me miraba confuso.
- No sabia que Edward tuviera una hermana.- me dijo.
- Eh… si, me podria decir cual es mi asiento?.
- Claro, Jessica sera tu compañera de clase.
Me indico con la mano un asiento en la primera fila, y señalo una chica rubio de tes palida que mostraba curiosidad con una sonrisa en su rostro.
Me encamine hasta el asiento mientras los demas alumnos me miraban.
Me sentia como si tuviera algo mal, como si fuera rara. Bueno yo sabia que lo era, pero nadie jamas se me quedaba viendo asi como asi.
- Hola, soy Jessica Stanley, tu debes ser Isabella, cierto?- Se presento la chica, mi compañera con un ligero toque de exitacion en sus ojos.
- Solo Bella.- le extendi la mano y ella la estrecho.
- Bueno Bella, cuentame eres hermana de Edward Cullen?.- Pregunto ansiosa.
- Eh… pues si.
- Eso es Genial, el es tan guapo, todas en las chicas estan enamoradas de el, incluso las que no van en su facultad, y las de años superiores.
- Osea que Edward es famoso.
- Mas que eso, Bella.
- Como que mas que eso?.- le pregunte insegura.
- Ósea, ademas de ser el capitan del equipo de futboll americano de toooooda la Universidad, ser rico, ser guapo es tan ¡SEXY!.
- Crees que Edward es Sexy?.
- Claro, pero debe de ser distinto para ti, ya que es tu hermano.
- Si, es muy distinto para mi.
- Oye Bella, que clase tienes en seguida?.
- Em, creo que tengo clase de gimnasia, el primer año es obligatorio.
- A, yo tengo matematicas.
El profesor anuncio que la clase empesaria y Jessica se callo.
Paso con lo basico, con lo que yo ya sabia, como manejar una caida en el mercado y como manejar finanzas.
Cuando termino la clase Jessica se despidio de mi y yo de ella.
Camine asta el gimnasio y en cuanto entre me quede en Shock.
Senti como la sangre bajaba de mi cuerpo, como el aire se atascaba en mi garganta y como mi corazon por una fraccion de segundo se paro.
Jacob Black estaba frente a mi.
Y despues todo se volvio negro y paso muy rapido.
