Siento haber tardado tanto en escribir, pero me decepciono mucho tener solo dos reviews, así que si he vuelto ha sido gracias a Yare, que me chantageo jajajaja

Contestaré a los reviews en el profile! Y tengo que decir, que no continuaré si no recibo al menos 3 jajaja. Gracias por leer!


7.- LA DAGA

-¿Interrumpo?- preguntó una voz con burla.

Los dos se separaron y miraron hacia la puerta de la sala de entrenamientos.

-Joder, Shido, que susto.- dijo Bronwyn que aún respiraba entrecortadamente.- ¿Qué quieres?

-Que entréis, tenéis que explicar un par de cosas.

Bronwyn y Harry, aún molestos por la interrupción entraron a la sala de entrenamientos. Aún que no miraron mucho a Shido por la vergüenza. Cosa que parecía divertir a Shido.

-Bueno, creo que va siendo hora de las explicaciones.- dijo Jhon, acto seguido hizo aparecer dos sillas.- Sentaros.

Bronwyn y Harry se dirigieron una mirada cómplice, mientras se sentaban, no pensaban dar información importante.

-Podríamos dejarlo para mañana, estamos cansados.- dijo Harry.

-Bueno, haberlo pensado antes.

-¿Nos vas a echar la charla? Porque hemos salvado a tres personas.

-No le des la vuelta Bronwyn, el caso es como lo hicisteis podríais haberos quedado allí encerrados. Está claro que teníais información importante espero que me la deis a mi, en vez de haceros los héroes…

-¿Has terminado ya?- le interrumpió Bronwyn.- No te preocupes por que la próxima vez te dejaremos hacer lo que quieras.

-¿Dónde vas?- preguntó Sirius al verla dirigirse a la puerta.

-A dar una vuelta.

Harry se extrañó, habían hablado muchas veces de la reacción que tendría Jhon y siempre habían dicho dejarle hablar hasta que se calmara, no estaba previsto que Bronwyn le interrumpiera.

Harry se levantó rápidamente y agarró del brazo a la chica, la obligó a darse la vuelta y la susurró:

-¿Qué te pasa?

-Me estoy mareando.- dijo antes de desmayarse, Harry la agarró antes de que se cayera y la dejó en el suelo con suavidad.

Harry la agarró la mano, más por instinto que porque fuera a servir para algo. Y entonces algo extraño sucedió, sintió un punzante dolor en la cabeza y todo lo que tenía a su alrededor desapareció y apareció un polvoriento sótano.

Harry recordaba ese lugar, había estado allí antes, con Bronwyn, era el sótano donde estaba escondida la daga, miró alrededor, había unos tres demonios registrando el lugar y destruyendo todo lo que tenía cerca.

Harry se separó de Bronwyn, lo más rápido que pudo, porque el dolor de cabeza aumentaba hasta hacerse insoportable.

Bronwyn abrió los ojos con brusquedad y se sentó en el suelo, apoyando la espalda contra la pared.

-¿Qué ha sido eso?- preguntó Jhon acercándose a ellos.

-Nada.- contestó Bronwyn mientras miraba a Harry para asegurarse de que no la delataba.

Jhon miró a Harry, pero este tenía la mirada fija en Bronwyn, estaba claro que ninguno de los dos iba a contar nada.

-Nosotros ya hemos cumplido, nos vamos a Hogwarts.- dijo Bronwyn mientras se levantaba con ayuda de Harry.

-De aquí no se va nadie, todavía quiero saber como salisteis del velo.- dijo Jhon.

-Pero es tarde y entrar en el Velo agota, mañana responderemos a todo lo que quieras.

-Vale, pero la noche la pasaréis aquí. Todos.- dijo mirando de uno a uno a todos los presentes.

-No hay habitaciones suficientes.- dijo Bronwyn buscando una excusa, pos muy mala que fuera, para irse de allí.

-Pues dormir Harry y tú en la misma y dejad a James y Lily la otra, después de todo no va a ser la primera vez.

-¿¡Qué!?- exclamó Sirius sorprendido. Harry y Bronwyn se pusieron muy rojos, y evitaron mirar a los presentes, y sobretodo mirarse entre ellos.

-¿Hubo alguien que no se enterara?- preguntó Bronwyn.

-Con el escándalo que metisteis, lo dudo.- dijo Shido.

-Vale, pues hasta mañana.- dijo Bronwyn haciendo un gesto a Shido que por suerte solo vieron él y Selene.

-Espera,-dijo Jhon.- ¿no vas a protestar?

-No, porque no me vas a hacer caso, a si que me voy a dormir, que va a ser más productivo.

Bronwyn salió de la sala de entrenamientos y Jhon salió detrás de ella.

-Voy a asegurarme de que no salgáis de aquí.

-No voy a ir a ningún lado. Dile a Harry que nos quedaremos en mi habitación.

Bronwyn abrió la puerta de su habitación, entró y se dejó caer en la cama. Estaba agotada y su premonición no había ayudado mucho, encima la había provocado dolor de cabeza, se empezó a masajear la cabeza para aliviar el dolor.

-Mira el lado bueno, si no encuentras trabajo siempre puedes dar clases de adivinación.- dijo Harry riéndose.

Bronwyn cogió un cojín de encima de la cama y se lo lanzó a Harry que lo cogió antes de que le diera. Él se dirigió a la cama y se sentó al lado de Bronwyn devolviéndola el cojín, la miró con preocupación.

-¿Cómo estás?- preguntó sin saber que decir.

-Mal, una de estas premoniciones va a acabar conmigo, encima tengo que salvar la daga y no puedo salir de aquí.

-Si se lo explicas a Jhon, tal vez…

-No, Harry, hay cosas en las que Jhon no debe meterse.

-Cuando llegue aquí parecías confiar en Jhon y ahora no eres capaz de hablar con él para que te ayude, me gustaría saber por qué.

Bronwyn abrió la boca para contestar, pero no salió ningún sonido de ella, y la volvió a cerrar, sin saber que decir.

-A veces simplemente debes aceptar que las cosas no son como uno quiere, Jhon tiene cada día más detalles que nos desagradan, sigue siendo nuestro jefe, pero hay cosas que no nos atrevemos a confiarle, podría estar bajo un hechizo, o pasando al otro bando, o simplemente esta perdiendo facultades, no lo sabemos.- dijo Shido desde la puerta.- ¿Qué ha pasado?

-Cierra la puerta.- pidió Bronwyn.

Después de explicarle la premonición a Shido le pidió que fuera a buscar la daga.

-¿Y qué hago con ella?

-No lo sé, pero esta claro que aquí no estará segura, será el primer lugar donde buscaran, sobretodo si nosotros estamos aquí.- razonó Bronwyn.

-¡Hermione!- exclamó Harry de pronto, provocando una mirada sorprendida de los presentes.

-¿Qué la pasa?- preguntó Shido.

-Que se la puede quedar Hermione, solo hasta encontrar un sitio más seguro.

Shido asintió dando su consentimiento, y los dos miraron a Bronwyn, esperando su respuesta.

-Pero la pondríamos en peligro.- dijo preocupada, no quería que le pasara nada malo a nadie por la daga.

-De todas formas, habrá que vigilar la daga, así que vigilaremos también a vuestra amiga.

-Está bien.- cedió Bronwyn, y después de concretar los últimos detalles, Shido desapareció.

-Tranquilízate, no pasará nada, mañana volveremos a Hogwarts y vigilaremos nosotros mismos la daga. Además la sala en que tenemos que buscar tal vez sea suficientemente segura como para esconder la daga.- dijo Harry.

-Será mejor que durmamos.- dijo Bronwyn. Aunque se notaba su nerviosismo.

-Bronwyn…- dijo Harry buscando argumentos para tranquilizarla.

-Harry, entiende que este nerviosa, si Tate encuentra la daga, no habrá ninguna esperanza de vencerle.

-Entonces habrá que asegurarse de que no la encuentre.

-¿Y cómo lo haremos?- preguntó Bronwyn.

-No te preocupes, se nos ocurrirá algo.

-¿Me ayudarás?- preguntó ella insegura.

-Claro que sí.

Harry acortó la poca distancia que había entre ellos y la besó, Bronwyn le pasó los brazos por el cuello y se juntó un poco más a él, quedando prácticamente sentada sobre Harry.

-Hola chicas.- ronroneó Selene desde la puerta, mientras cerraba la puerta.

-Hola Selene.- contestó Bronwyn separándose parcialmente de Harry.

-No os preocupes por mí, solo quería saber como salisteis del Vero… Pero si estáis ocupados, vuelvo luego.

-No, quédate, no importa.- dijo Harry aunque se había puesto muy rojo.

-No os avergoncéis, que yo también he tenido vuestra edad.

-Sí, y por lo visto se te olvido mencionar ciertos detalles de ella, como que ibas con los merodeadores.- contestó Bronwyn, que se había tumbado apoyando la cabeza en las piernas de Harry.

-No me gusta hablar del pasado.

-¿Por qué?-preguntó Harry, que deseaba saber cosas sobre sus padres por boca de Selene.

-Bueno, tú mejor que nadie deberías saberlo, Harry. Tus padres murieron, Sirius fue a Azkaban, Peter se largó, Remus se fue a saber donde durante 11 años y cuando a Susan no la permitieron que te quedaras con ella cogió a Bronwyn y también se fueron y a mi… bueno tampoco tuve una buena época.- pasó su mano por donde estaba la marca de unos colmillos.

-¿Tú sabías que Sirius no había matado a Peter?- preguntó Harry.

-Él me lo contó y le creí, no tenía ningún motivo para no hacerlo, intenté que le dejaran en libertad, pero solo se rieron de mí.

-Y todo por culpa de Voldemort.- murmuró Bronwyn.

-Sí, todo por él.- dijo Harry.- pero tarde o temprano pagará por todo lo que ha hecho.


Shido apareció en la habitación de Hermione, sin hacer ruido, se acercó a la cama de la chica y se arrodillo en el suelo, al lado de la cama.

-Hermione, despierta.- susurró el chico, para que las otras dos chicas no se despertaran. Hermione abrió los ojos con sorpresa.

-¿¡Qué…!?- Hermione empezó a gritar, pero Shido la tapó la boca.

-No grites, por favor.- volvió a susurrar Shido.

-¿Qué haces aquí?- preguntó la chica, ahora también susurrando, después de reconocer al chico.

-¿Podemos hablar en otro sitio?

-Sí, vamos.

Hermione se levantó de la cama, y después de ponerse la bata, bajaron a la sala común, Hermione no pudo evitar ver a Shido bajar tranquilamente las escaleras, ¿Por qué estas no hacían nada?

-¿Ha pasado algo?- Preguntó Hermione con preocupación, sentándose en uno de los sillones, junto a la chimenea, en la que solo quedaban los restos del fuego, e invitándole a sentarse junto a ella.

-No, no te preocupes, solo necesitamos tu ayuda para algo.

-¿Para qué?- preguntó Hermione con curiosidad, ese chico no parecía necesitar la ayuda de nadie para nada, y ahí estaba, pidiéndosela como si fuera lo más normal del mundo.

-Tienes que esconder una cosa, de momento, solo hasta que Harry y Bronwyn vuelvan. Pero nadie puede saber que la tienes.

-¿Qué es?

Shido sacó la daga, había pasado a por ella antes de ir a Hogwarts. Hermione la fue a coger. Pero Shido la agarró con suavidad la mano.

-Nadie puede saber que la tienes, ni siquiera tus amigos, supongo que Bronwyn te la pedirá mañana, o tal vez quiera que te la quedes unos días, para despistar a los que la siguen, ¿Entiendes?

-Sí, no te preocupes, no se enterará nadie.

-Gracias-murmuró el chico, pero sonó extraño, como si no acostumbrara a usar esa palabra.


Cuando llegaron Bronwyn y Harry a la sala común aun no había nadie puesto que era demasiado temprano. Decidieron sentarse en los sofás a esperar que los demás se levantaran. No hablaron, simplemente se sentaron, donde horas antes habían estado Hermione y Shido, y se quedaron mirando el vacío, pensando en sus respectivos asuntos, Harry en sus padres, y Bronwyn en la daga.

Pasado un rato empezó a bajar gente a la sala común. Entre ellos Hermione, que se dirigió a ellos automáticamente. Se sentó al lado de Bronwyn.

-¿Me vas a explicar lo que pasó anoche?- susurró bastante intrigada.

-Ahora no.- contestó Harry por ella.

Hermione abrió la boca para contestar pero en ese momento bajó Ron y su estomago rugió demostrando que quería comida.

Cuando se sentaron a la mesa Ron comenzó a hablar de Quidditch y este asentía de vez en cuando, ya que no podía dejar de pensar en el Velo y en sus padres. En ese momento llegó el correo, pero Harry siguió en sus ensoñaciones, hasta que una lechuza moteada se paró delante de él.

Harry desató la carta de la pata y distinguió la caligrafía de Sirius. Instintivamente miró hacia Bronwyn, que charlaba con Hermione tranquilamente, y por el retazo de conversación que la llegó hablaban sobre las clases. Aún no le habían dicho nada a Ron ni a Hermione. Sin saber muy bien porque se guardó la carta en el bolsillo, ya que no se sentía con ganas ni fuerzas de contarles a sus amigos lo de Sirius, James y Lily.

-¿De quién es la carta?- preguntó Ron con curiosidad.

-Nada importante.- sin dar más explicaciones siguió comiendo Ron arqueó las cejas y sin hacer ningún comentario siguió comiendo también.


Como era un día soleado Harry, Ron, Hermione y Bronwyn decidieron ir a das una vuelta por los terrenos de Hogwarts. A la orilla del lago vieron a Ginny sentada con una chica con la que hablaba muy animadamente. Ellos se acercaron a saludarla.

-¡Hola!- dijo Hermione animada.

-Hola.- respondió Ginny levantándose.- ¿Conocéis a Syljen?- Syljen era una chica de la misma estatura de Ginny. Tenía el pelo castaño por la mitad de la espalda, a capas largas y ondulado. Sus ojos eran marrones.

-¿A quién…?- preguntó Ron disimulando fatal su extrañeza.

-Esa es la abreviatura de mi nombre, bueno se premia a la abreviatura más ingeniosa, cada uno me llama como quiere.- dijo la chica con una sonrisa.- Mi nombre real es Sylvia Jennifer Rose Warren.

-¿Warren?- Bronwyn miró a Harry con extrañeza, y él le devolvió la misma mirada.

-Sí… ¿Por qué?- dijo con una mezcla de curiosidad y timidez.

-No, por nada… Ahora vuelvo.- dijo dándose la vuelta y empezando a correr hacia el castillo.

Hermione miró a Harry interrogándole con la mirada pero este se encogió de hombros, después de todo no era mentira, no sabía donde había ido la chica.

-Bueno… y cuando te tenga que llamar, ¿tengo que decir todo eso?- dijo Ron que no se había dado cuenta de lo sucedido a su alrededor.

-Si quieres…. Aunque mis amigos suelen llamarme Syljen o SJ como prefieras.- contestó divertida.

-Creo que te llamaré SJ, es más fácil de recordar.

-¿Y a que curso vas? No recuerdo haberte visto por Gryffindor.

-Eso debe ser porque no voy a Gryffindor, voy al curso de Ginny, pero en Hufflepuff.

-Harry, Ton y Hermione se quedaron hablando con Ginny y SJ mientras Bronwyn corría hacía el castillo.


Bronwyn entró con prisa en el castillo de Hogwarts y se dirigió al despacho de Alex. Cuando llegó abrió la puerta bruscamente y sin llamar.

-¿Qué haces aquí?- preguntó sorprendido.

-¿Qué quieres de Melinda?

-¿A qué viene eso?

-¡Y eso que importa!- replicó enfadada.- ¿Para qué quieres a Melinda?

-Eso no es asunto tuyo.

-Si que lo es. Melinda está bajo mi protección y si la pasa algo, es mi responsabilidad.

-No la va a pasar nada, solo quiero que me cuente… algo.

-¿El qué?

-Nada que sea importante para ti.

-Claro que es importante para mí, si no, no te preguntaría. Por cierto…- no sabía como expresar su pensamiento, pero decidió tratar el tema por otro lugar, para ver si Alex contaba algo.- ¿Melinda tiene una hermana mayor?

A Bronwyn no se le escapó que a Alex se le dibujaba una expresión de sorpresa en la cara.

-¿Cómo dices?

-Pues que si Melinda tiene una hermana mayor.

-¿A qué viene eso?

-Viene a que quiero saberlo, y quiero saberlo ahora.

-No lo sé.

-¡NO ME MIENTAS!- dijo Bronwyn perdiendo los estribos.- Estoy harta de esto. Aquí hay algo que no encaja. ¿Por qué quieres a Melinda? ¿Por qué no cuentas que está pasando? Tal vez pueda ayudarte. Antes nos ayudábamos.

-De acuerdo, siéntate y cálmate, es una historia larga.


Harry, Ron y Hermione se encontraban en la sala común cuando Bronwyn entró y se dirigió hacia ellos.

-¿Qué ha pasado, Bronwyn?- preguntó Harry acercando una butaca para que la chica se sentara, aunque más que sentarse, se desplomo sobre ella.

-Es sobre Melinda Warren.

-¿Quién?- preguntaron Ron y Hermione.

-Veréis.- empezó Bronwyn y les contó lo referente a quien era, la desaparición de sus padres y que Alex la estaba buscando. Nada que Harry no supiera ya, aunque escuchaba con atención. Una vez que Ron y Hermione estuvieron informados, Bronwyn empezó a contarles lo que había sucedido.- Veréis, cuando Ginny nos presentó a su amiga, me resultaba familiar, me recordaba a alguien. Después dijo su apellido, Warren, y recordé de golpe a Melinda, son idénticas, solo que con 9 años de diferencia más o menos.

-¿Así que Melinda y SJ son familia?

-Eso pensé yo, se apellidan igual, y además se parecen, se que mi tío investiga bien a la gente, y si sabía que Melinda estaba conmigo, es que sabe mucho de ella, así que fue al despacho de Alex a preguntarle. Además de que quería que me resolviera varias dudas, como, qué está pasando, qué quiere de Melinda, y alguna más.- Bronwyn parecía impaciente por contarles el final, y apenas respiraba entre frase y frase.

-Despacio Bronwyn, haber si vas a morir antes de contarnos todo.- dijo Harry divertido, ella cogió aire y siguió hablando.

-Tras unos minutos en los que estuvimos intercambiando diferentes puntos de vista, decidió contármelo, me prohibió que se lo contara a nadie, pero como no me gusta que me den órdenes…- sonrió de forma inocente.

-¿Por cierto, Bronwyn, has dicho que Alex es tu tío?- preguntó Hermione que le costaba procesar tanta información a la velocidad que hablaba Bronwyn, así que pensó con pena en como lo estaría pasando Ron.

-Sí, para mi desgracia, además es el padre de Shido, pero ese tema no es el que me interesa ahora, algún día os hablaré de toda mi familia, es muy extensa. Volviendo al tema, resulta que Regulus Black, antes de aliarse con Voldemort estuvo casado, Sí, ¡casado!- dijo ante las miradas de incredulidad de los otros.- Y además tenía una hija. Cuando se alió con Voldemort su mujer estaba embarazada de uno o dos meses pero él no lo sabía. Rose, que así se llamaba su mujer, cuando vio lo que su marido se disponía a hacer, cogió a su hija de ocho años y huyó del país. Cuando dio a luz por lo visto, entregó la niña a su hermano y a la mujer de este para que la cuidaran como una hija y la niña estuviera más segura. Así que la niña creció sin saber nada de su verdadera madre y su hermana.

-Así que la niña era Melinda y su hermana mayor, de la que fue separada, es Sylvia Jennifer Rose Warren.- dijo Harry.- ¿Pero eso significa que Melinda y SJ son tus primas?- después de esa frase se tapó la boca, al darse cuenta que había metido la pata.

-¿Cómo que tu prima?- preguntó Ron muy sorprendido.

-Bueno adelantaré mi charla familiar, visto que Harry no sabe tener la boca cerrada. Bueno sabéis quien es el hermano de Regulus ¿no? Pues él, es mi padre.

-¿Qué Sirius es tu qué?

-Lo habéis pillado… Siguiendo con lo otro. Cuando pasó todo esto, Alex tenía un hijo, Shido y una hija de ocho años llamada Elizabeth. Pues bien, cuando Regulus se enteró secuestró a Elizabeth porque pensaba que Alex sabía donde estaban Rose y SJ y le dijo que si no le decía donde estaban no volvería a ver a Elizabeth en su vida, Alex no pudo decir nada, porque no sabía donde estaba y no volvió a ver a su hija pequeña. Poco después Regulus al parecer simuló su muerte y huyó. Y ahora Alex quiere a Melinda para llegar a su hermana mayor, a la cual no conoce, para intentar contactar con Regulus para que te diga que fue de su hija.

-¿Y tú le has dicho que está en Hogwarts?- preguntó Hermione.

-No, le dije que la conocimos Harry y yo, ayer, cuando nos fuimos de aquí, ayer, así que seguramente desaparecerá unos días para ir a investigar.

-¿Pero él no sabe cómo se llama?

-No, el nunca tuvo trato con los Warren hasta después el hermano de Rose, Aaron entró en la orden.

-Entonces hay algo que no me cuadra.- comentó Harry pensativo.- si el no había tenido trato con los Warren ¿Por qué sospechó Regulus que Alex sabía donde estaban Rose y su hija?

-Porque su mujer y su hija al parecer, al principio huyeron a Escocia y a Regulus le llegaron rumores de que Alex sabía donde estaba porque por esa época estaba en Escocia y en su infancia estudiaron juntos. Pero Rose y Alex llevaban muchísimos años sin saber el uno del otro.

-¡Vaya historia!- dijo Ron rascándose la cabeza.

-¿Y que va a pasar si Alex se entera de que SJ está aquí?- preguntó Hermione.

-No creo, o no espero que se entere, pero si se entera supongo que intentará usarla para llegar a Regulus.

-¿Y por que no utiliza a Melinda?- preguntó Ton como si no pudiera entender porque se complicaba tanto la vida.

-Pues porque Regulus no sabe que Melinda es su hija, Ronald.- dijo Hermione.

-¿Y?- dijo Ron sin entender donde estaba el problema, se le podía decir que Melinda era su hija y fin del problema.

-¡Pues no creo que a un ex mortífago le importe mucho una niña que no conoce!- contestó Hermione desesperada.

-Bueno, sí, llevas razón.- dijo Ron poniéndose tan rojo como su pelo.- Conclusión que Sirius es tu padre, Regulus y Alex tus tíos, Shido y SJ tus primos, ¿Conoces a alguien que no sea pariente tuyo?

-Pues solo a Hermione probablemente, porque creo recordar que tu familia y la de Harry también están emparentadas con la mía.- dijo Bronwyn divertida.

-¿Y que habrá sido de la hija de Alex?- preguntó Harry a nadie en particular.

-Pues… lo más probable es que Regulus se deshiciera de ella…- dijo Bronwyn.- pero no sé. ¿Bajamos a comer?

-Me parece buena idea.- dijo Harry levantándose, al hacerlo se le cayó la carta del bolsillo.

-¿De quién es?- preguntó Bronwyn.

-Ah, es de Sirius, me la envió esta mañana.

-Que bonito me parece que mi padre te escriba cartas a ti en lugar de a mi… por lo menos me habrá mencionado en la posdata ¿no? En fin ¿Qué quiere?

-No lo sé, aún no la he leído, supongo que será algo de mis padres…

-Probablemente querrá que hables con ellos…

-Sí, bueno, luego la leeré.

-Harry mañana es domingo, yo creo que no sería mala idea que fueras a "the charmed" y estuvieras con ellos, al fin y al cabo son tus padres.

-Supongo que llevas razón.

Bronwyn y Harry giraron y se dieron cuenta de que Hermione y Ron los miraban con los ojos y la boca tan abiertos como podían.

-Esto…-murmuró Bronwyn con timidez.

-Cre-creo qu-que os habéis ol-ol-olvidado decirnos al-algo – consiguió articular Hermione.

-Bueno os lo contamos de camino al Gran Comedor, tengo hambre y la boca seca de tanto hablar.- dijo Bronwyn y mientras salían del lugar comenzaron a contarles lo sucedido en el Velo.

-¿Por qué no nos lo contasteis?- preguntó Hermione.

-Os podríamos haber ayudado.- dijo Ron mientras se sentaban en el Gran Comedor.

-Porque era muy peligroso y seguro que hubierais querido apuntaros.- dijo Harry, sin mirar a sus amigos.

-Pues claro que sí, podríamos haber ayudado.- contestó Hermione a Harry.- ¿Dumbledore sabe lo que hicisteis?

-No lo creo, pero supongo que tarde o temprano se enterará.- dijo Bronwyn.

-¿Crees que Jhon se lo va a contar?- preguntó Harry.

-No lo sé. Pero tarde o temprano se va a enterar, ahora que podemos demostrar que es inocente, no se quedará escondido.- dijo Bronwyn.

-¿Probar su inocencia? ¿Cómo?- preguntó Ron.

-Bueno, los padres de Harry pueden contar lo que pasó, no les quedará más remedio que creerles.- dijo Bronwyn bajando la voz para que nadie les oyera. Harry, Ron y Hermione cruzaron una mirada de incredulidad.

-Bronwyn, no te ilusiones mucho con esa idea.- dijo Hermione

-¿Por qué?- preguntó ella sin entender.

-Sin Peter Pettigrew no conseguiremos nada, Fudge no creerá a mis padres, alegará que Sirius mató a Peter y a todos aquellos muggles.- razonó Harry.

-Entonces habrá que encontrar a Peter, porque Sirius se volverá loco si sigue encerrado.

-Lo dices como si fuera fácil.- dijo Hermione.

-Tal vez no sea tan difícil, no se trata de Voldemort, solo es un mortífago, y no muy apreciado por Voldemort, no será muy difícil encontrarlo.- dijo Bronwyn.

-¿Crees que Regulus sabrá donde encontrarlo?- preguntó Harry.

-Puede que sí. ¿Por qué?- preguntó Bronwyn interesada en el plan de Harry.

-Porque si encontramos a Regulus antes que Alex, tal vez nos diga donde está Peter, así de paso averiguamos que pasó con la hija de Alex, y ni Jhon, ni Sirius, ni nadie de la orden, tratara de detenernos por buscar a un muerto, ¿qué harían si supieran que buscamos a Peter?- Harry se calló para coger aire, mientras Bronwyn se tomaba su tiempo, para considerar todo lo que Harry había dicho.

-Está bien, no perdemos nada por intentarlo, pero esto no se lo podemos contar a nadie, ni siquiera a Sirius o a Dumbledore, porque nos encerrarían, así que evitad mirar a Dumbledore a los ojos.- dijo Bronwyn con una sonrisita.

-Tranquila, nadie se enterará.

Todos se quedaron callados, sumidos en sus pensamientos, sin saber que decir, hasta que Hermione recordó la daga que Shido la había dado la noche anterior.

-¿Para que sirve la daga…?

-Aquí no.- cortó Harry, mirando alrededor, para asegurarse de que nadie la hubiera oído.

-Pero…- intentó decir la chica.

-Si queremos salir mañana, será mejor que vayamos a hacer los deberes.- dijo Bronwyn.

-Llevas razón.- Harry y Bronwyn se levantaron y Hermione les imitó.

-¡Pero aún no he terminado de comer!- se quejó Ron.

-Vamos Ron, que seguro que ayer no hiciste los deberes.- dijo Harry divertido.

-Vaya Harry, deberías pedir el puesto de profesor de adivinación, ya has acertado más que Trelawny.- los dos empezaron a reír.

El resto de la tarde la pasaron haciendo los deberes, menos Hermione, que estaba leyendo un libro, los deberes los había hecho el día antes.

Hermione quería volver a preguntar por la daga, pero había mucha gente y sabía que no la iban a explicar nada. Terminaron de hacer los deberes a la hora de la cena, a si que bajaron al Gran Comedor. Durante la cena apenas hablaron, hasta que a Bronwyn se le ocurrió algo.

-Harry, si mi tío se va a investigar sobre la hermana recién descubierta de Melinda, podemos mandarle lejos, y meter mientras a Shido como profesor, mientras decidimos que hacer con la daga.

-Es una buena idea.- dijo Harry sin el mismo entusiasmo que ella.

-No solucionarás nada matándote de hambre.- le dijo en un susurró para que nadie más lo oyera, dando por acabado el tema de Shido y la daga, para desgracia de Hermione que quería saber más.

Harry la sonrió débilmente, pero no contestó, poco después, mientras aún estaba todo el mundo comiendo se levantó y fue hacia la sala común.

-¿Fé le fasa?- preguntó Ron con la boca llena, ante la cara de desconcierto de Hermione y Bronwyn tragó y volvió a preguntar.- ¿Qué le pasa?

-Está preocupado, voy a hablar con él, vosotros seguid cenando.- dijo Bronwyn y salió por donde poco antes se había ido Harry.

Harry se sentó en uno de los sillones de la sala común y sacó la carta, no podía esperar más para leerla.

Hola Harry:

No voy a preguntarte como estás, porque me puedo hacer una idea probablemente acertada, yo también me lleve una gran impresión al verlos dentro del Velo, pensé que jamás los volvería a ver y allí estaban.

Pero dentro de aquel lugar siempre tuve la sensación de que aquello iba a terminar pronto, pero por suerte no fue así.

Para ti tampoco acabará, al menos de momento, tenéis una segunda oportunidad y no conviene que la desaprovechéis, por lo que pueda pasar.

Cuando te sientas con las suficientes fuerzas como para hablar con ellos, ven a "the charmed" pues te esperan aquí.

Sirius Black.

Cuando acabó de leer la carta, la guardó otra vez.

-¿Pone algo interesante?- preguntó una voz logrando que se sobresaltara.

-Me has asustado.

-Lo siento.- susurró Bronwyn, se dirigió a Harry y se sentó a su lado.- ¿Qué te pasa?

-Nada.- mintió el chico con la vista fija en el fuego.

-Claro y ese nada tiene mucho que ver con que vayamos a ir mañana a ver a tus padres ¿Verdad?

-Solo que no se que decirles, no les conozco, ni ellos a mí, no se que esperan de mí.

-No creo que esperen nada de ti, solo se tu mismo.

-¿Y si no les caigo bien?

-Harry son tus padres, y te quieren, no puedes caerles mal, además Sirius me contó como lo salvaste en tercero, si conseguiste caerle bien a Sirius, cuando te creías que había sido el asesino de tus padres, imagínate como les caerás a tus padres.

-¿Crees que Sirius sabe que tu madre está embarazada?- preguntó Harry tratando de olvidar el tema de sus padres un rato.

-Si conozco a mi madre, seguro que está esperando el "momento adecuado".

-¿Y cuando será ese momento?

-El día del parto, seguramente, o tal vez el día del primer cumpleaños del niño, o el del dieciocho, pero cuanto más tarde, mejor.- dijo divertida.- Mañana hablaré con ella, a ver que piensa hacer.

Harry dejó de mirar al fuego, para fijar su vista en Bronwyn que miraba el fuego, se dio cuenta de que tenía a la chica muy cerca. Ella al notar el súbito silencio de él, le miró, pero al girarse sus caras quedaron más cerca de lo que ya estaban. Bronwyn y Harry se movieron a la vez, acortando la poca distancia que los separaba y juntando sus labios.

Harry la abrazó temiendo que la chica se separara, pero Bronwyn no parecía tener ninguna intención de separarse. Después de un par de minutos, una voz hizo que se separaran.

-¿Estáis liados?- preguntó Ron sorprendido, Hermione no dijo nada, pero los miraba con sorpresa.

-Me voy a dormir.- dijo Bronwyn levantándose y dirigiéndose a la habitación.

-Creo que yo también.- dijo Harry tratando de levantarse, pero Ron se lo impidió, sentándose a su lado, Hermione subió las escaleras para ir a preguntar a Bronwyn.

-¿Qué tienes con Bronwyn?- preguntó Ron.

-Solo es mi amiga.

-Hermione también es tu amiga, y no te he visto besarla.

-Porque Hermione es como una hermana. Sería demasiado raro tener algo con ella.

-Pero ¿qué tienes con Bronwyn?

-No lo sé, la quiero mucho, y no es la primera vez que nos besamos, de hecho, no puedo evitar besarla cada vez que estamos solos, pero no estoy seguro de lo que siento por ella, no se si es cariño… o algo más.

-Pues después de veros yo diría que es algo más, no pierdes nada por intentarlo.

-¿Ron Weasley dando consejos de amor? El mundo se debe estar acabando.- dijo Harry riéndose.

-Sí, tu ríete, pero como sigas así, Bronwyn se irá con otro, no creo que tenga problemas para eso.

-Me voy a dormir.- dijo Harry levantándose, pero la última frase de Ron le había añadido una preocupación más a las que ya tenía, ¿y si Bronwyn se enamoraba de otro? De pronto la imaginó besándose con otros chicos y notó algo que no le gustaba nada: Celos.


Hermione subió a la habitación después de Bronwyn y obligó a la chica a sentarse en su cama junto a ella.

-¿Qué hay entre Harry y tú?

-Amistad.- dijo Bronwyn tratando de levantarse.

-Harry es mi amigo, no quiero que sufra.

-Me alegro de que te preocupes por él, pero que yo sepa, no puedo hacerle nada con unos besos.

-No me refiero a eso, me refiero a que si sales con él, no desaparezcas de pronto, ya ha habido demasiado de eso en su vida.

-No pensaba hacerlo.

-¿Qué sientes por él?

-Me gusta muchísimo, pero las cosas son demasiado complicadas.- susurró ella.

-¿Qué quieres decir?

-Se que va a suceder algo grave, puedo notarlo, y normalmente siempre acierto con mis presentimientos, temo enamorarme de él y que luego algo nos separe.

-Pues si os puede pasar algo en el futuro, aprovecha el tiempo que tenéis, porque si no, te arrepentirás.


Harry, Ron, Hermione y Bronwyn estaban terminando de desayunar, Harry y Bronwyn se miraban de vez en cuando recordando la noche anterior. Pero sin saber que decirse, de nuevo los nervios los superaban.

-¿Nos vamos ya?-preguntó con suavidad Bronwyn.

-Claro. Vamos chicos.- los cuatro salieron del gran comedor hacia un aula vacío para ir a "The Charmed".

Los cuatro usaron los anillos de Harry y Bronwyn y aparecieron en "The Charmed", en medio del pasillo y fueron hacia la sala de entrenamientos para ver si estaban allí. Kiara salió de la sala de entrenamientos, con bastante prisa y gesto de enfado, Bronwyn la paró.

-¿Qué te pasa?- la preguntó Bronwyn con seriedad.

-¿A mí? Nada.- Kiara iba a continuar su camino, pero se paró y miró otra vez a Bronwyn.- Yo que tú no me fiaría mucho de Malfoy.

-¿Qué te ha hecho Draco ahora?

-Nada, yo solo te lo digo.

-Yo tampoco me fiaría mucho de Draco Malfoy.- dijo Ron, Kiara le sonrió agradecida y preguntó.

-¿Qué hacéis aquí?

-Veníamos a ver a mi madre y esta gente.- dijo dejándolo caer Bronwyn.

-Están en la sala de reuniones.

-Están en la sala de reuniones.

-Gracias, Kiara.- Kiara se alejó de ellos.

La puerta de la sala de entrenamientos se abrió, y por ella salió Alice colocándose la ropa, miró mal a Bronwyn y sonrió con suficiencia, alejándose de ellos. Draco salió después, de la misma sala y se paró sobresaltado, obviamente no esperaba encontrárselos allí.

-¿Qué hacéis aquí?- les preguntó.

-¿Desde cuando te tenemos que dar a ti explicaciones?- preguntó Bronwyn, enfadada con él.

-Desde que metes a gente que no puede estar aquí.

-Mejor no hablemos de normas.- dijo mirando la camisa desabrochada del chico.

-¿Podéis dejar de discutir?- preguntó Harry que ya estaba suficiente nervioso como para que encima se entretuvieran más.

Los cuatro dejaron a Draco y Alice, que se había parado para oír lo que pasaba, en medio del pasillo y siguieron su camino hacia la sala de reuniones. Antes de abrir la puerta Bronwyn dirigió la última mirada a Harry que la sonrió con nerviosismo. La chica terminó de abrir la puerta y los cuatro entraron fijando su vista en la gente de dentro.

Sirius estaba paseándose de un lugar a otro, parecía divertido por algo, pero al verlos paró su paseo. Lily y James estaban entados, agarrados de la mano, como si temieran separarse, al lado de Lily estaba Susan, con una mano protectora sobre su vientre, aparentemente liso y al lado de ella, estaba Remus, por último, estaba Selene, apoyada en una pared, en el fondo de la sala, a distancia de sus amigos.

-¿Qué hacéis aquí?- preguntó Sirius provocando que todo el mundo los mirara.

-¡Sirius!- exclamó Hermione y le abrazó, la verdad es que le habían echado de menos. Se separó de él al notar todas las miradas fijas en ella y se puso roja.

-Es bueno saber que alguien me echó de menos.- dijo Sirius dirigiendo una penetrante mirada a Susan.

-No seas infantil.- dijo la mujer desviando la mirada hacia Bronwyn.- ¿Qué hacéis aquí?

-Nada… Qué nos apetecía saltarnos las normas y hemos dicho ¡Vamos a "The Charmed" que allí nadie nos verá! Pero es obvio que nos equivocamos.- dijo Bronwyn con ironía.

-¡Qué simpática eres!- dijo Sirius con sarcasmo.

-Es que la simpatía es hereditaria.- dijo sacándole la lengua.

-Entonces lo debes haber heredado de tu madre.- dijo Sirius, Selene, James, Remus y Ron se rieron del comentario, y Harry y Bronwyn no pudieron esconder una sonrisita.

-Tal vez lo ha heredado de tu madre.- dijo con falsa dulzura Susan, ahora si rieron todos, porque conocían a la madre de Sirius.

-Es muy divertido veros discutir, sobretodo cuando se trata de insultarme un rato, pero ¿podéis dejarlo, al menos media hora?- dijo Bronwyn.

Harry dirigió una mirada a sus padres y abrió la boca, pero no se le ocurría nada que decir por lo que la volvió a cerrar. De pronto sintió un punzante dolor en la cicatriz, se puso una mano encima de la frente, pero el fugaz dolor había desaparecido igual de rápido que había aparecido.

-¿Estás bien?- preguntó Bronwyn girándose hacia él, al oír su quejido.

-Sí,- contestó Harry retirándose la mano de la cicatriz, Sirius abrió la boca.- no es nada, ya estoy acostumbrado.- Harry intentó sonreír, pero estaba preocupado, no le había dolido desde que Bronwyn le había enseñado oclumancia.

Bronwyn le miró, para asegurarse de que estaba bien, pero su vista se dirigió unos centímetros más abajo, donde el collar antes azul, se había vuelto rojo, como la sangre.

-Voldemort.- susurró Bronwyn.


Espero que os haya gustado, el próximo cápitulo ya lo tengo casi terminado, me faltan algunos retoques, y cuando lo suba, dependerá de vosotros... lo siento, pero es que escribir para que nadie lo lea, es una perdida de tiempo, y más ahora que necesito mucho de ese tiempo para estudiar.

Así que ya sabéis, con un simple review me hacéis feliz, en el siguiente cápitulo salen mucho más Sirius, James y Lily!! y se desvelará algún misterio más.