Capítulo 7: Continuidad.
-Va mal, Bells.
Bella se estremeció por segundos, la voz de Solomon se colaba por el móvil, perfectamente audible para la vampiresa.
-Sé que hay una planta de investigación, experimentan con humanos- Solomon pauso-. También que obviamente buscan venganza y derrocar a los Vulturi.
-Claro- asintió Bella.
-Estás haciendo semi-humanos- continuo el vampiro-. Necesitamos entrar, no nos conocen, a pesar de que ese día lucharon con nosotros, tuvimos la fortuna de usar las túnicas.
-No saben de Lee- suspiro aliviada Bella.
-No. Contamos con esa ventaja.
Bella agradeció de que su hijo estuviese a salvo, sí ellos estaban creando semi-humanos, un semi-humano les facilitaría aún más la tarea.
-El Instituto de Forks está ahora bajo su poder-anunció Solomon-. Caracambio de planes, tendrás que ser profesora de Biología.
-¿Y Lee?
-Tu primo, sé que no estará a gusto, pero es lo único que nos queda. Eso y pedir ayuda a los aquelarres próximos. Tienen más de veinte neófitos, experimentos y vampiros con experiencia, hasta para nosotros es algo difícil.
Bella rió sin humor. Los jefes de ese "Laboratorio" le habían quitado a su padre.
-¿Tú?
-Nos veremos mañana en el Instituto, por favor cuídate.
-Lo haré- respondió Bella-. Cariños.
- Vedali più successivamente. (Hasta Luego)
Bella se miro al espejo, se veía de diecisiete, muy difícilmente lograría verse de veinte, suspiro. Este sin duda era la misión más peligrosa que le había sido asignada, ahora no sólo dependía su vida y la de su hijo. Sí no la de muchas personas, era cruel destruir tantas vidas, condenarlos. No eran vampiros ni humanos, estaban estancados.
Bella se acerco hasta el escritorio de su cuarto para tomar su cuaderno de anotaciones, a pesar de todo pudo acabar su carrera. Hizo un doctorado en Ingeniería en Genética en Oxford. Bella sonrió al recordar momentos fugaces de alegría.
Amalie, Solomon y ella se habían graduado juntos. Eran los miembros más recientes de la armada, además de compartir la misma dieta. Ellos junto a Heidi, Demetri, Félix, Marco, Alec y por curioso que pareciera, Jane, eran lo único que le sacaba un poco de felicidad, además claro está que su hijo compensaba a creces.
Era difícil recobrar una vida normal cuando se tiene el corazón y el alma tan mancillada.
-¡Má!- grito Charles desde la planta baja.
-¿Si cariño?
Cinco segundos después lo tenía frente a ella, en su mano derecha llevaba un gran emparedado de jamón y queso, y en la izquierda una malteada de chocolate.
-¿Qué quería Salo?
Bella frunció el ceño, estaba seguro de que su hijo había escuchado.
-Ha habido modificación en los planes- suspiro-. Al parecer les gusta jugar con la vida, y tienen sus propios conejillos al alcance, el Instituto de Forks.
-¿El Inste?- pregunto Charles.
-Si, seré tú profesora- Bella sonrío ante la mueca de su hijo-. Y tú prima.
Charles la vio fijamente, y encogió los hombros, él comprendía que era una misión. Y por lo que había dicho su madre una peligrosa.
-Isabella Thompson.
-Viene Salo- aseguro Charles-. Pero¿Y los demás?
-Después- murmuro Bella- Será mejor que te vayas a dormir, mañana comienza la escuela.
Charles salió de la habitación de su madre arrastrando los pies, odiaba que no le digieran mucha información acerca de las misiones. Esperaba con ansias tener las propias, de seguro eso a su madre le causaría un disgusto.
Quería ver ese Instituto con vampiros sedientos de sangre.
