FIGURA PATERNA

(Father Figure)

Por Rozefire

Traducido por Inuhanya

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Capítulo 7: En el Cine

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"Inuyasha - realmente no creo que deba estar aquí." Llamó Kagome urgentemente mientras se tambaleaba tras su paso, sujetada firmemente por su muñeca.

"Vamos a tener una pequeña conversación y entonces vas a pasar la noche en la cabaña de Kaede hasta que regrese tu sentido común." Refunfuñó él, haciendo a un lado las bajas ramas mientras la arrastraba por el bosque.

"No puedo estar aquí, Inuyasha!" ella se agachó cuando una rama se dirigía hacia ella. "Si mi madre descubre que me fui entonces Denji sellará el pozo!"

"Bien! Entonces te quedarás aquí donde perteneces!"

"No puedo quedarme aquí!" Ella agarró un árbol con su mano libre, logrando anclarse para que su mano se deslizara de su muñeca. "Se molestarán conmigo si me quedo!"

"Bueno, tal vez es tiempo que renuncies a esa estúpida época!" Él se giró para considerarla enojado. "Siempre te gusta irte y dices que soy tan injusto y que no considero tus sentimientos! Bueno yo sí! Cualquier ciego puede ver que este Denji está haciéndote miserable, así que por qué continúas con eso?! Quédate aquí!"

"No puedo!" gritó ella.

"Por qué no?! Tienes a Sango y a Shippo! Y a una extensión tienes a Miroku." Y después de pensarlo recordó. "También me tienes!"

"Sí, sé que me cuidarán y me amarán como una familia." Kagome retiró el cabello de su rostro mientras recuperaba su compostura. "Pero no pertenezco aquí."

"Entonces hazte pertenecer!"

"No es así de simple!" frunció ella.

"Por qué no? Deja de ser una débil niñita y no aguantes a ese hombre! Ven aquí y todos cuidaremos de ti!" él flexionó sus garras furiosamente.

"Crees que soy débil porque no estoy huyendo?" demandó ella. "Si huyo eso es dejarlo ganar y admitir que me molesta! Además - mientras pueda odiar a Denji - no puedo abandonar a mi familia por él! A pesar de tomar su lado, no han hecho nada malo! No puedo irme y dejarlos con ese hombre! Souta no entiende lo que Denji está haciendo - Mamá está muy enamorada para notarlo y el abuelo es tan inconsciente del mundo real para no notar nada! Si los dejo todos quedarán destrozados y no entenderán por qué huí!"

La mano de Inuyasha salió para agarrar una rama, recostándose contra ella con una cerrada expresión mientras contemplaba sus palabras.

Kagome suspiró y se enderezó. "No soy una cobarde por enfrentar mi problema. No es tu problema, así que no debes preocuparte tanto por eso."

Ella escuchó un suave gruñido de él, como una señal de derrota. Había ganado esta discusión. "Ahora tengo que regresar antes de que me extrañen. Vamos a ir al cine esta noche así que tengo que regresar a tiempo."

Ella se giró y comenzó a alejarse. Tan pronto como fue tras ella dejó caer su expresión, deseando con toda su alma poder quedarse aquí y dejar sus problemas atrás. Pero aún amaba a su familia… no podía dejarlos con Denji.

"Por qué le dijiste todas esas cosas?"

Ella se giró de repente, viendo a Inuyasha con sus brazos cruzados y frunciéndole. "Qué?"

"Tu padre. Le dijiste que no te aprecio. Que te engaño y que siempre te dejo para ir tras Kikyo." Su frunce se profundizó. "Por qué?"

Su mirada se deslizó hacia el suelo. "Porque… así es como me siento… o… como creo que sientes…"

"Kikyo está muerta. No puedo ir tras ella para ayudarla (aunque esperaremos para ver si eso se cumple…). Y cómo puedo engañarte cuando ni siquiera estamos juntos?"

Él se giró y comenzó a regresar hacia la villa sin ella. Dejando a Kagome con esa bofetada verbal en su cara.

"Ow…" dijo ella con sentimiento. Ella lo miró un momento antes de girarse lentamente y hacer su camino hacia el pozo, no sintiéndose tan victoriosa como hace un momento.

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"Mamá - necesitamos hablar!" dijo Kagome mientras marchaba por la puerta. Su madre apareció en la puerta de la cocina mientras escuchaba a Souta gritar desde la habitación del frente.

"Está cloqueando como un pato?"

"Cómo estuvo tu primera sesión, querida?" Su madre sonrió cálidamente, secando sus manos en su delantal.

"Sin sentido." Se infló Kagome. "La terapia no va a ayudar, mamá."

"Bueno, es eso o sellar el pozo." Su madre se encogió y regresó a la cocina. Kagome permaneció muda por un momento ante la ligereza de su madre en el tema, antes de marchar tras ella.

"No puedo creer que realmente estemos haciendo esto!" Kagome comenzó a hablar. "Nada ha cambiado sobre lo que hago en el pasado, reúno fragmentos y peleo con demonios - las mismas cosas que he estado haciendo por años - entonces de repente necesito terapia por eso? No la necesito! No estoy inventándolo y tampoco estoy enloqueciendo!"

"Kagome, querida, Denji y yo hemos discutido esto y hemos decidido que el pozo no es saludable para ti. Te está alejando de tus estudios y tu familia - tenemos que ponerle un fin."

"Pero por qué ahora? Porque Denji te lo dijo?" Kagome la miró.

"No. He estado pensándolo un tiempo antes de hablar de eso. Sólo quiero… detenerte de ir al pasado. Estoy preocupada de que si te quedas en el pasado mucho algún día no regresarás. No quiero perder a mi única hija de esa forma." Su madre suspiró y bajó el plato que había estado secando. "Desaparecer de la existencia… estarás a quinientos años en el pasado… si te vas para bien entonces cómo se supone que trate con el hecho de que mi hija murió hace quinientos años en el Sengoku Jidai? Murió junto con Oda Nabunaga o Uesugi Kenshin?"

Kagome guardó silencio por un momento. "No me iré así… no me iré… pero por qué no puedes ver que en este momento necesito estar en el Sengoku Jidai. Tenemos una deuda que necesito pagarle a Inuyasha y a mis amigos. No entiendes que son mis amigos? No puedo abandonarlos, de la misma forma que no los abandonaré a ustedes… son mi familia."

La Sra. Higurashi suspiró de nuevo y se giró para encarar a su hija. "Entiendo que los amigos que tienes a través del pozo parecen buenos… y juro que cuando terminen tus exámenes y cuando logres un cupo en una buena prepa entonces puedes pasar tanto tiempo como quieras en el pasado… pero hasta entonces… quiero que estudies y te quedes aquí. Sólo será por unos meses."

Kagome le frunció a su madre. "Quieres que entre a una buena prepa sólo para que pueda ausentarme para ir al pasado?"

"La educación de la prepa no importa." Su madre sacudió su cabeza. "En tanto como dejes sentado que fuiste a una buena prepa, entonces se verá bueno en tus calificaciones y certificados si quieres un buen trabajo o una buena universidad, querida."

"Pero mis amigos-"

"Pueden esperar unos meses para tenerte de regreso. Si son buenos amigos lo entenderán." La Sra. Higurashi frunció de repente. "Además, Denji no está muy cómodo con todo esto de los viajes por el tiempo así que preferiría que te alejaras del pozo hasta que se acostumbre."

"Se acostumbrará más rápido si lo hiciera más seguido." Dijo Kagome secamente. "Y sabes lo molesto que se pone Inuyasha cuando no lo veo. Vendrá y me arrastrará por mi cabello… qué normal se verá eso para Denji?"

"No me gusta tu tono de voz, Kagome." Advirtió su madre. "Inuyasha no va a venir a arrastrarte. Si lo hace - puedes enviarlo por donde vino. No te distraerás de tus estudios."

Los puños de Kagome se apretaron contra los pliegues de su falda y estuvo a punto de vociferar cómo se sentía por ese acuerdo cuando escuchó la puerta y a Denji entrar. "Estoy en casa!" llamó él. La sangre de Kagome se heló como una reacción automática a su voz.

El rostro de la Sra. Higurashi se iluminó con una sonrisa mientras pasaba a Kagome para abrazar al hombre. Kagome se preguntó amargamente cómo lograba hacerlo… lograba volverse la única persona en el mundo que podía iluminar el rostro de su madre así. Antes, Kagome podría haberlo hecho. Souta podría haberlo hecho. El abuelo era más probable que la hiciera fruncir pero también podía sonreírle. Pero ahora no le sonreía a nadie sino a Denji…

Bastardo egoísta…

Kagome hizo una mueca internamente ante sus propios pensamientos, preguntándose una vez más si estaba siendo paranoica. Pero rápidamente recordó que no era paranoica… él era el único que estaba haciéndoles creer a todos que estaba loca. Era quien no había hecho nada cuando se había cortado el pie y era el único que estaba logrando excluirla de las decisiones familiares… como el comprar el nuevo perro.

Ahora los amigos de la escuela de Kagome habían escuchado de su abuelo que estaba recibiendo terapia… la habían llamado, obviamente preocupados por su cordura si los rumores eran ciertos.

"Denji?" Souta llegó de la sala con el cachorro a sus pies. "Vamos a ver esta película esta noche?"

"Esta noche… o ahora?" él sonrió y miró su reloj. "Hay una función en media hora en el cinema. Si nos apuramos podemos llegar a tiempo y perdernos los comerciales al comienzo."

"O descubrir que está totalmente lleno y esperar la función nocturna en cuatro horas." La boca de Kagome se deslizó antes de que tuviera tiempo de darse cuenta de lo que estaba diciendo. Souta le giró sus ojos mientras Denji y su madre le daban miradas levemente molestas. Podrían haberlo dejado pasar pero lo que le dolió más a Kagome fue la forma en que su madre hablaba en esa voz gentil y levemente dolida.

"No seas así, Kagome."

Ella se mordió el interior de su mejilla y se giró para que no vieran su avergonzado sonrojo. Genial… ahora se sentía culpable por ser grosera con su padrastro. Qué gracioso… técnicamente él no era su padrastro. Eso sólo era si se casaba con su madre… y eso no era exactamente algo seguro entonces.

"Muy bien niños, traigan sus abrigos, nos vamos!" Llamó Denji.

Kagome escuchó el entusiasta grito de "Sí!" seguido por su madre riendo mientras salían por la puerta. Kagome tomó su abrigo del perchero y miró al pequeño perro que estaba ladrando a sus pies, planeando seguirla por la puertas tras los otros. Ella suspiró y se agachó para rascarlo detrás de las orejas, haciendo que su cola se moviera fuerte. No pudo evitar sonreír. "Eres el afortunado… vas a quedarte aquí…" él le gritó de nuevo y se levantó. "Si Inuyasha viene dile que puede ir a sentarse por ese comentario sobre nuestra relación." Ella le asintió al perro firmemente.

"Kagome?!" Su hermano llamó desde afuera, obviamente impaciente. "Nos perderemos la película - vamos!"

"Adiós… cualquiera que sea tu nombre…" ella no recordó mientras se despedía y cerraba con cuidado la puerta tras ella mientras dejaba la casa.

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"Maldición… estaba segura de que iba a traer a Kagome con él esta vez." Sango respiró con estrés mientras veían a Inuyasha marchar hacia la cabaña, solo, y con uno de sus frunces favoritos pintados en su entrecejo.

"Aún está en 'exámenes'?" Shippo saltó a la rodilla de Miroku mientras se acercaba el hanyou.

"No. Sólo honrando a su familia." Respondió él sarcástico. "Estúpida perra, no parece darse cuenta que la necesitamos más que la escuela!"

"Cómo lo sabes?" preguntó Miroku con una ceja levantada.

"Porque!" Inuyasha luchó por una excusa. "Lo sé! No es como si estuviera exterminando su mundo de demonios y reuniendo trozos de alguna especie de… Ichikon no Tama!"

"Eso fue una broma?" preguntó Sango planamente.

"No, no fue una broma!" espetó él. "Si estuviera bromeando todos se estarían riendo! Simplemente estaba señalando el improbable evento de Kagome salvando al mundo en su era!"

"Aunque sería genial si estuviera salvando el mundo…" Musitó Shippo para sí. Él recibió un golpe en la cabeza de Inuyasha. "Oye!"

"Cállate. No sabes nada. Sólo eres un niño." Dijo él amargamente y se giró para regresar al bosque, probablemente para encontrar un árbol para dormir.

Pasó mucho tiempo antes de que alguien hablara. Sango parpadeó levemente mientras levantaba sus cejas. "Tuvo una pelea con Kagome, verdad?"

"Uh…" Miroku pensó en eso. "Cuándo no tienen una pelea en un momento como este?"

"Mm." Sango gruñó y se levantó del pórtico para regresar adentro, por tradición su mano se extendió y rechazó su mano que había estado alcanzando su trasero. "Dale un descanso a tu pretoriana mano."

"Ese es nuevo." Le dijo Shippo.

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La típica película familiar. Una trama predecible y aburrida, más acción que historia, más hombres y mujeres apuestos de lo normal en la vida diaria, y una sub-trama que había sido inventada y reunida al último minuto para hacer que la industria cinematográfica aceptara la idea. Básicamente, era una película pobre, la actuación muy dramática y sobre elaborada para ser una buena actuación. El diálogo más allá del cliché… Kagome había girado sus ojos y miraba la verde señal 'salida de emergencia' por unos buenos cinco minutos después de que la heroína hubiese gritado 'No lo hagas, Jack! No saltes!' en esa forma que sólo una estrella porno lo podría lograr.

Oh miren - ahora aquí viene la parte donde la hermana del protagonista y el amigo tienen su dulce momento. Kagome giró de nuevo sus ojos y miró más allá de su fila al resto de su familia. Su madre estaba embelesada, Souta estaba haciendo una mueca ante el beso en la pantalla y Denji, a quien había sido obligada sentarse a su lado, era como siempre, muy impasivo en sus momentos tranquilos.

Regresó su atención a la pantalla con un pequeño suspiro y deseaba que en ese mismo momento hubiese podido estar sentada en una fría cabaña, alrededor de la pequeña fogata con sus amigos e Inuyasha.

Un momento… cuándo había comenzado a separar a Inuyasha de la misma categoría de sus amigos? Por qué siempre era Inuyasha y sus amigos? No Sango y sus amigos? O Shippo y sus amigos o incluso Miroku y sus amigos?

Mentalmente tuvo que girar sus ojos para sí. Porque él no es tu amigo. Es más que eso. 'Amigo' no cubre lo que significa para ti…

Era mejor decir 'por qué no estaba alrededor de una pequeña fogata con sus amigos y el amor de su vida?'

No te engañes, Kagome, se dijo amargamente. Él dijo que no hay nada entre ellos… lo dijo en serio. No hay caso… en pensar… mal…

Su tren de ideas se desvió y fue olvidado cuando sintió más que ver la mano de Denji deslizándose del brazo de la silla entre ellos y posarse en su rodilla. Sus ojos se bajaron de golpe a donde su mano descansaba y todo su ser se tensó. No podía moverse… no podía encontrar el aire para respirar. Todo su foco estaba en la mano que ahora apretaba gentilmente su muslo, moviéndose en una gentil pero fuerte caricia.

Por el rabillo de su ojo pudo verlo observando la pantalla como si nada estuviese pasando. Una acalorada descarga de rabia pareció estrellarse con un destello más fuerte de frío temor y pérdida. Qué hacía?

Levantarse y gritar? Abofetearlo? Nada? Avisarle a su madre y señalar su rodilla? No… estaba muy asustada… no de Denji, sino de lo que pensarían de ella…

Y desde que hacer nada claramente tampoco era una opción, lo hizo en la forma cobarde. Salió de su asiento y fuera de su alcance y se tambaleó a lo largo de las filas de asientos para alcanzar la isla, sin molestarse en disculparse por lo pies que pisaba. Podía sentir a Souta y a su madre girar y observar su espalda con sorpresa. Incluso escuchó a su madre susurrar no muy tranquilamente. "A dónde va?"

Y casi podía sentir el movimiento de hombro que Denji le ofreció. Cómo se atreve…

Kagome nunca había estado tan segura de odiar a alguien tanto en toda su vida. Su rodilla le quemaba mientras corría por las escaleras en el oscuro cinema y fuera en el iluminado corredor. Instintivamente, se dirigió al único lugar que sabía podía esconderse por un tiempo sin ser molestada o interrogada… el baño de mujeres.

Afortunadamente nadie más estaba en el blanco baño. Todos estaban muy ocupados viendo películas para rehacer sus maquillajes o arreglar sus cabellos mientras chismoseaban sobre esto y aquello. Eso significaba que podría tener un poco de tiempo a solas, mirar su pálido reflejo, pronunciado por la brillante luz sobre su cabeza. Ella se recostó contra los lavabos por apoyo mientras miraba su rodilla, como si esperara que estuviera contaminada o ennegrecida con maldad o algo. No se habría sorprendido si lo hubiese estado… se sentía sucia…

No lloró o se enojó… en vez tomó unas pocas toallas del dispensador y las metió en un poco de agua. Pasó los próximos minutos restregando su rodilla, lavándola con jabón y frotando otra vez. No había entendido por qué todas esas mujeres que habían sido molestadas o violadas se sentaban en las duchas por horas declarando estar 'sucias'. Siempre había pensado que era estúpido, y una señal de debilidad. Qué bien le hacía lavar un sucio invisible y gritar que nunca estarías limpia otra vez?

Pero ahora lo entendía de cierta forma. No era el hecho de que su rodilla estuviera literalmente sucia o cubierta en gérmenes de Denji… de hecho justo entonces podría haberse comido su cena en esa rodilla. Era el hecho de que él la había tocado… dejando una marca en ella que no se mostraba en la piel, pero estaba ahí. Sin importar lo mucho que la lavara e intentara desaparecer la sensación de su fría y callosa mano en su muslo aún podía recordar el contacto… la enfermante sensación en su estómago que la acompañaba… el hecho de que él se había salido con la suya!

Buscaba contarle a alguien. Su madre. Su abuelo. La policía. Su verdadero padre. Pero aún así sabía que debía… también sabía que no lo haría. No podía…

Por qué? Porque estaba muy avergonzada.

Esa era una buena excusa? No. Era una excusa patética. No sabía de qué estaba avergonzada… antes las chicas en este tipo de situación la molestaban. Avergonzada? Por qué? Por ser violada y asaltada? Por ser acosada? Por no hacer nada malo aparte de ser una víctima? Ellas se lo guardaban porque estaban muy 'avergonzadas' y 'apenadas'. Kagome había pensado que era porque temían que las personas pudieran pensar que eran mujerzuelas o prostitutas.

Pero ella no sentía que fuera una mujerzuela o una prostituta… y ciertamente no pensaba que nadie más asumiría tanto. Pero aún estaba avergonzada. No lo había entendido antes, y aún no lo haría…

Tal vez tenía pena de decirle a alguien… que la compadecerían y consentirían. O tal vez temía contarle a alguien porque subconscientemente pensaba que se disgustarían con ella. O tal vez era por algo tan pobre como no querer que la gente pensara sobre su rodilla o cualquier otra parte de su anatomía por esa razón.

Pero una pena más fuerte rodeaba el hecho de que había sido vulnerable a esto. Una chica fuerte no habría dejado que esto pasara… era débil… era una cobarde.

"Justo como dijo Inuyasha…" ella le susurró a su miserable reflejo.

De repente la puerta se abrió y una corriente de mujeres entró al baño, habiendo visto el final de cualquier película que hubiesen venido a ver. Ahora todas habían bebido sus gaseosas y morían por ir al baño… el resto necesitaba revisar si sus labiales aún estaban ahí.

Las mujeres se reunieron a su alrededor, realmente no notaron a la solitaria joven mientras se asomaban sobre ella ante sus imágenes. Kagome bajó su cabeza y las pasó para salir del baño sin ruido. A dónde ir ahora?

La respuesta era obvia. No podía regresar al cinema… así que no tuvo elección sino ir a casa. Y aún así no era una idea tentadora. Pero a dónde más podría ir? A través del pozo? No… aún estaba molesta con Inuyasha por ser un idiota después de su pequeña sesión de terapia.

Ella salió del cine sin mucho impedimento y se abrazó para cubrirse del frío. Había dejado su chaqueta en su asiento junto a Denji… no había caso en regresar a recogerla. Sobreviviría a un poco de frío…

Normalmente se habría preocupado por ser paranoica sobre ladrones callejeros o borrachos cuando estaba así de oscuro… nunca se dejaría caminar a casa sola en la oscuridad. Pero por alguna razón se sentía un poco vacía. Incapaz de llorar, incapaz de enojarse… sólo… sólo capaz de sentirse como una patética idiota. Inuyasha habría tenido un gran día si la veía. No dudaría en señalar lo estúpida que era, lo ridícula que estaba siendo al no decirle a nadie.

Tal vez era mejor guardar silencio. Tal vez Denji no lo haría otra vez? Tal vez sólo fue algo de una vez? Tal vez la había confundido con su madre en la oscuridad? Bueno… lo que hubiese sido, no había caso en ahogarse en eso.

Pero tan pronto como llegó a casa fue directo a su habitación sin molestarse en encender las luces mientras se desplomaba de cara en su cama y hundía su rostro en su almohada. Aún no lloraba. Sólo permaneció ahí hasta que cayó dormida, hundiéndose en todo.

No sabía qué hora era cuando sintió una mano sacudir su hombro levemente, despertándola de su profundo sueño. Rodó y vio el ansioso rostro de su madre suspendido sobre ella. "Kagome, no nos asustes así! Desapareciste - podrías haber sido secuestrada."

"Lo siento…" murmuró Kagome, aún medio dormida.

"A dónde fuiste? Saliste en medio de la película." Su madre frunció.

"No me sentí bien… así que vine a casa."

Su madre suspiró y sintió su frente. "Debiste decirnos que te ibas… caminaste a casa en la oscuridad?"

"No… me topé con Hojo… me acompañó…" Mintió ella, no viendo caso en preocupar a su madre.

"Estás un poco caliente." Declaró su madre, sosteniendo una mano contra su propia frente para medir. "Entonces descansa un poco querida, tienes que levantarte temprano el domingo en la mañana."

"Por qué?" Kagome entrecerró sus ojos levemente.

"Tu padre tiene otra terapia contigo, recuerdas?" Su madre se enderezó y colocó las cobijas alrededor de su hija. "Llamó temprano. Quiere que lleves a tu nuevo amigo Yoko, dice que realmente se ayudan mutuamente."

Kagome gruñó ante lo que pensaba de esa idea.

"Aún te sientes mal?" Preguntó su madre.

Kagome asintió. No era una mentira… se sentía algo enferma en ese momento.

"Duerme un poco, querido, te despertaré en la mañana para ver si vas a la terapia." La Sra. Higurashi besó su frente gentilmente y colocó el abrigo de Kagome a los pies de la cama. "Te veo en la mañana."

"Buenas noches." Respondió Kagome, escuchando el sonido de la puerta cerrarse a la salida de su madre. Afuera en el corredor escuchó la voz de Denji.

"Qué le pasa?" preguntó, haciendo el papel de la figura paterna. Ah… ahora hubo esa pequeña ola de rabia que había estado buscando…

"Está enferma, es todo." Dijo su madre gentilmente. No hubo más conversación después de eso.

Kagome se hundió contra su cama, colocando las cobijas sobre su cabeza y permitiendo que el sueño la reclamara fácilmente.

Me pregunto qué haría Inuyasha si lo descubre… fue su última idea antes de desvanecerse.

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Continuará…

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Nota de la autora: Um… el próximo capítulo puede demorarse en salir. Me temo que estoy un poco atareada con trabajo de química.