Probablemente se había dejado llevar por la ira y había dicho cosas que no debió de haber dicho.
Sabía que Víctor tenía razón, pero no por ello se rebajaría al nivel de ese omega y se disculparía.
No era tan estúpido como él, dejando en vergüenza a los alfas al hacer amistad con cualquiera, fuera beta u omega.
Solo él tenía el cerebro tan fundido como para hacer tales cosas.
Miro al castaño sentado del otro lado de la mesa, sin verle y con la vista clavada en su plato frente a él.
No entendia que miraba Víctor en él.
Además no había ni pizca del omega que el día de ayer le había pegado.
¿Acaso tenia doble personalidad o algo así?
Y vaya que si lo considero.
Debía de admitir que tenía cierta curiosidad.
Jamás había visto un omega como ese, que, a pesar de usar la voz de alfa, no se doblegara y por el contrario, peleara.
Algo muy inusual.
Ladeo su cabeza un poco mientras lo observaba detenidamente.
Por ser omega, normalmente seria sumiso, pero el parecía más sumiso, no, tenía algo que no era sumisión, pero lo hacía ver como tal.
¿Autoestima?
Eso debía de ser.
Un omega con la autoestima por los suelos, después de todo, en el Gran Prix Final, termino en último lugar.
Pero se lo debía de premiar, ningún omega había llegado tan lejos antes.
Eso ya era algo.
Y mientras más observaba al castaño más cosas buenas le encontraba.
E inclusive encontró varias cosas que compartía con él.
¿Así eran todos los omegas?
Sonrió un poco de lado.
¿Oh solo era así él?
De pronto se encontró deseando conocer un poco más al castaño, su curiosidad se despertó en cuanto lo reto y ahora, viéndolo en esa faceta, tenía aún más curiosidad que antes.
Él castaño tenía muchas caras y quería conocerlas todas.
Y con la amenaza de Víctor latente, solo debía de tratarlo como uno igual.
Torció los labios.
¿Sería capaz de hacer eso?
No lo había criado para ser igual a un omega, lo habían criado para la grandeza y doblegar a todo aquel que se le interpusiera, pero, ¿desde cuándo cuestionaba todo eso?
¿Por qué de la nada ahora, actuar como siempre lo había hecho, le parecía mal?
Su vida había girado en torno a tres reglas que el mismo se había impuesto desde muy joven.
1.-Nunca confíes plenamente en nadie.
2.-Los destinados no existen.
3.- Todos los omegas son basura.
Y por más que trataba de recordar, no lograba hacer memoria del porque había impuesto la última norma.
Debió de haber existidito una muy buena razón, pero ahora ya no la recordaba.
Y empezaba a creer que jamás se dio el tiempo de en realidad conocer un omega.
Los ojos castaño cobrizo del omega le vieron y segundos después se desviaron.
Yuri sonrió un poco y recargo la cabeza sobre su mano, usándola de soporte.
¿Y si probaba a conocer un omega?
—Perdón gordo.
A Víctor se le cayó el tazón de cerdo del cual comía al escucharlo.
El castaño por su parte, le miro con los ojos abiertos de par en par.
¿Siempre tuvo ojos tan bonitos?
No lo había notado por las gafas.
Al darse cuenta del rumbo que tomaban sus pensamientos se aclaró la garganta.
Ese era un problema de los omegas, siempre despertaban algo en los alfas, hasta en el más amable de ellos.
Al pensar en eso miro a Víctor, el cual aún le observa como si le hubiera salido una segunda cabeza, cosa que probablemente paso en la mente de ellos.
¿Víctor sería capaz de actuar como un alfa normal por culpa del castaño?
No importa cuán amables sean, al final, el instinto siempre gana.
—No tienes porque…
—No empieces con eso Yuuri—le corto de forma brusca. Sus ojos verdes taladraron las infantiles facciones del castaño—. Estaba de mal humor con Víctor y me desquite contigo, sé que no me justifica, pero…
—¿Dónde quedo eso de no me disculpo con nadie? ¿Ni mucho menos con omegas? —interrumpió el albino.
Al oírlo le miro con el ceño fruncido.
¿Estaba usando mis propias palabras contra mí?
¿Acaso estaba tratando de sabotear mi disculpa?
¿No había sido él el que había dicho que debían de llevarse mejor, aunque fuera a la fuerza?
A pesar de que Víctor era un alfa ocho años mayor, había vivido como un beta toda su vida, por ende, no conocía o no quería conocer lo que implicaba ser un alfa.
Y eso, lo empujaría tarde o temprano (más temprano que tarde) a cometer otra tontería como la que le había hecho al cerdo.
Una sonrisa tenue curvo sus labios.
—Siempre puedo tragarme mi orgullo.
—¿Tú? —inquirió con sarcasmo.
Y ahí estaba otra vez.
¿Por qué hacia eso?
—¿Dónde quedo eso de no quiero que dañes a Yuuri? Solo quiero estar en buenos términos con el omega… perdón, Yuuri—se le había salido.
Sería un poco difícil el acostumbrarse a no decirle omega, no es que lo hiciera a propósito, llevaba años haciendo eso.
Además, después de inspeccionar bien al omega, se dio cuenta de que en realidad no era tan malo.
Muy a su pesar, se dio cuenta de que el omega no le caía tan mal como creía.
Y que estaba dispuesto a llevarse bien con él.
—Gracias—al oírlo, su atención se volcó al castaño que, a pesar de no verle, tenía una leve sonrisa en su rostro.
Yuri sonrió también.
—Nunca eh tratado directamente con un omega—comenzó, por algún motivo, le dio por justificarse con el castaño—. No sé cómo tratarte así que tendrás que tenerme paciencia, Víctor tiene razón, no puedo ir por la vida insultando a medio mundo y no debo olvidar que eres mayor que yo.
¿Él había dicho eso?
¿Desde cuándo era tan maduro?
—Así que quiero empezar otra vez contigo gordo—sonrió mientras estiraba su mano por sobre la mesa—. Soy Yuri Plistesky, ¿tú eres?
Una sonrisa se extendió en el rostro de Yuuri, y eso, hizo latir el corazón de Yuri.
—Yuuri Katsutki, mucho gusto—murmuro amablemente apretando dulcemente su mano.
En cuanto su piel lo toco, su alfa gruño.
De forma repentina retiro la mano y miro al castaño que no entendía porque había hecho eso.
—Evitemos tocarnos Yuuri—le dijo rápidamente—. Eres un omega… sin marca—lo dijo tan amable como pudo. Ya había visto que tenía genio de los mil demonios si se referían a él como omega—. Así evitaremos futuros problemas con tu celo, por lo que me dijo Víctor, estas en él, ¿no?
El castaño se sonrojo y Yuri deseo que no hiciera eso.
Por el amor de dios, ¿todos los omegas eran así o solo Yuuri?
—Estas muy informado Yuri—gruño Víctor y el contacto visual que había habido entre él y el castaño se rompió.
—Debo de hacerlo, ya que me están buscando pareja—gruño de vuelta mirándolo con detenimiento.
—Vaya.
A juzgar por la expresión que le lanzaba Víctor, estaba molesto y a nada de saltar sobre él.
Miro al castaño y luego a Víctor. Hizo esa acción dos veces más, ganándose una risita nerviosa por parte del castaño.
—¿Por qué haces eso?
Le pareció lo más dulce que había escuchado jamás y quiso golpearse la cabeza.
Eso que pensaba no estaba bien.
Era peligroso.
¿Qué tenía Yuuri?
—Porque no puedo creer que ese idiota sea…—miro a Yuuri y en sus ojos miro la súplica de que no continuara y se detuvo.
Él lo sabía, ¿temía de Víctor y por eso no quería que supiera?
Sea cualquiera que fuera el motivo, no le incumbía de todas maneras.
De cualquier forma, hablaría más tarde con él, con ambos.
Miro a Víctor que le veía con el ceño fruncido y agrego una nueva norma a su lista.
4.- No permitir que dañen al cerdo.
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Y aquí podemos ver como la mente de Yurio es todo un caos XD
Osea, en la mayoría de las familias alfas, les enseñan a los niños alfa (? a que son superiores a los demás y que nunca deben de olvidarlo. Yuratchka probablemente crecio en un ambiente así, ya con el paso de la historia se darán cuenta de varias cosas jaja.
Por otro lado, ¿notaron al alfa Víctor sabotear al bebe Yurio? Ese hombre se pasa, y más aún, parece que ni cuenta se da de lo que hace.
¿Como va la historia? ¿Bien? ¿Regular?
Recuerden votar si les gusta, dejar sus comentarios o dudas y compartirme si les place (?
Nos leemos luego.
PD:siento que la historia avance tan lento, pero es que me tomo mi tiempo para que quede bien jaja.
