Título: Lo quiero a él.

Fandom: Katekyo Hitman Reborn!

Personajes: Hibari Kyoya & Gokudera Hayato. Tsuna y Reborn.

Género: Familia, Romance.

Rating: T.

Advertencias: Shonen Ai. 1859.

Resumen: Hibari lo quería a él, a ese herbívoro.

Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! no es mío. Es de Amano Akira.

19/01/12.

Tsuna sabe que no tiene opción, y Reborn se ha encargado de terminar de confirmárselo. Quien tiene esa información, quien sabe cómo moverse por ese territorio y obtener lo que necesita es Hibari.

Así que si quiere obtener ese detalle ("¡Ah! ¿Por qué a Kyoko-chan se le ocurrió pedir algo así de cumpleaños?") y no defraudarla ni quedarle mal, es que tiene que ir a pedirle su ayuda.

Así que ahí está, en la oficina de Hibari, acompañado de Reborn para "impedir" a medias que el prefecto no lo muerda hasta la muerte por hacerle perder su tiempo, pero sobre todo, por invadir sin su permiso su territorio.

- Y eso es… eso es lo que necesito por favor, Hi-Hibari-san.

El castaño termina de explicarle con un claro nerviosismo qué es lo que necesita y para cuándo, mientras el Arcobaleno observa cada expresión y mínimo movimiento del Guardián de la Nube.

- Así que es eso, bebé. –él se reclina más en su silla, mirando con interés al Hitman.

- Sí. Qué dices entonces, Hibari… ¿contamos contigo?

- Ah, no lo sé… sabes que no haré esto gratis.

- Hn. -sonríe, al esperarse eso.- ¿Cuánto quieres, entonces? Tú pon el precio, Hibari.

- ¡Wao! Lo siento, bebé… -una media sonrisa curva sus labios.- Pero esta vez no quiero dinero.

- ¿E-Eh?

Tsuna es el primero en sorprenderse, o al menos en demostrarlo abiertamente luego de escuchar al prefecto.

- Y entonces, ¿qué es lo que quieres? –le pregunta un interesado Reborn.

- … Lo quiero a él.

Tanto tutor como estudiante se quedan unos segundos en silencio, considerando las palabras del de ojos azules.

- ¿A… él? –cuestiona el Arcobaleno, porque no termina de entenderlo. A qué, o mejor dicho… a quién se refiere exactamente con eso. ¿A Tsuna?

No, lo descarta de inmediato pues sabe que no es así. ¿Pero entonces, a quién se refiere?

- Sí, quiero a ese herbívoro… quiero a Gokudera Hayato. –les aclara con una media sonrisa burlona.

- ¡Hii! –al escucharlo y procesar sus palabras, Tsuna pone el grito en el cielo completamente aterrado.- ¡P-Pero, pero…! ¡No puedes pedir a Gokudera-kun a cambio de eso, Hi-Hibari-san! ¡Él no es… él no es ningún objeto para intercambiar o dar!

- Ja. –se burla él.- ¿Qué no es tu proclamada Mano Derecha? ¿Qué no eres tú su preciado "Décimo", su Jefe? –afila su mirada para agregar con el mismo tono y semblante arrogante.- Pensé que él haría cualquier cosa que tú le pidieras sin objetar nada.

- ¡No, te equivocas! –le dice.- ¡Ante todo… Gokudera-kun es un importante amigo para mí!

- ¡Eh! Qué lástima entonces… tal parece que no les podré ayudar.

Kyoya entrecierra sus ojos y cruza sus brazos ahí sentado en su silla, dándoles a entender que ya se pueden marchar.

El Guardián del Cielo se queda ahí en su puesto, repitiéndose mentalmente que no puede hacer eso, no puede "darle" a Hibari-san a Gokudera-kun como si fuera un simple objeto. Es su mejor amigo, se repite, cerrando con fuerza sus manos.

"¡Ah, lo siento mucho, Kyoko-chan… no podré conseguirte ese regalo, lo siento!".

Tsuna está a punto de encaminarse a la puerta para marcharse cuando Reborn vuelve a hablar.

- De acuerdo. Tendrá a Gokudera, Hibari.

- ¿Q-Qué? –el castaño lo mira al instante, reprochándole su respuesta.- ¡Reborn, no! ¡Qué está diciendo, no podemos…!

- Quieres hacer feliz a Kyoko, ¿o no? –le interrumpe, consiguiendo que se calle por un par de segundos.

- S-Sí, pero… -murmura por lo bajo dubitativo- ¡Pero aún así… no podemos darle a Gokudera-kun! ¡No es un objeto o mercancía, Reborn!

- Ya lo sé. -responde serio el Hitman, mirando al Guardián de la Nube.

"Pero también sé por qué Hibari está pidiendo eso".

Los dos se quedan sin palabras hasta que Hibari decide intervenir para aclarar.

- Si te sirve de algo, herbívoro… -se dirige a Tsuna.- Te garantizo que no lo morderé hasta la muerte o de ninguna otra manera, ni tampoco… le haré nada que él no quiera. ¿Es eso es suficiente para ti?

- ¿Eh?

Al escucharlo decir eso, una sonrisa aparece en los labios de Reborn al ver que ha acertado en lo que pensaba. Hibari quiere a Gokudera.

- Ya oíste, Tsuna… no obtendrás una mejor oferta ni trato de Hibari. ¿Qué dices?

- Pero… -él aún se niega.

Aun si Hibari-san le garantiza que no le hará daño ni lastimará a Gokudera-kun, sigue sin cambiar la forma en la que lo está pidiendo. Lo quiere a cambio de ayudarlo a conseguir el regalo de Kyoko-chan y eso no puede ser.

Reborn sabe lo que está pensando por lo que le cambia la forma de ver las cosas.

- Míralo de está forma, Tsuna inútil… como buena Mano Derecha que Gokudera quiere ser, es necesario que se lleve mejor con los demás Guardianes por lo que es necesario pasar más tiempo con ellos, y eso incluye a Hibari, que resulta ser el Guardián más fuerte de la Familia. -hace una pausa para luego agregar a modo de complicidad.- Que únicamente pase tiempo con él es un pequeño detalle que nadie le va a decir, ¿cierto?

Su mirada se encuentra con la de ojos azules, pensándoselo un instante el prefecto para terminar accediendo.

- Cierto.

- Esto es por la Familia, Tsuna, y todos salen ganando... Gokudera también.

¿Será como le dice Reborn?

- D-De acuerdo… -dice al fin, luego de pensarlo por largos segundos.- ¡Pero si lastimas de alguna forma a Gokudera-kun, Hibari-san yo… yo…! –se arma de valor y se lo deja claro porque su amigo es muy importante para él, quizá... más de lo que se ha dado cuenta.- ¡Yo nunca te lo perdonaré!

El de cabellos negros entrecierra sus ojos y esboza una pequeña sonrisa burlona, pensando que aquello no le importa ni le afecta en lo más mínimo, pero si es la única forma de obtener lo que quiere, entonces "acepta".

- Bien. Cómo sea.

- Entonces está decidido. –comenta Reborn, aclarando los últimos detalles de cuándo y cómo podrán tener ambos lo que quieren y necesitan.

.::.

Dos días después y luego de entregarle Hibari-san el regalo que Kyoko quería, Tsuna le explica a Gokudera-kun el motivo por el que tiene que "tratar" de llevarse mejor con Hibari, recomendándole que trate de acercarse a él y darle una oportunidad.

La Tormenta termina aceptando porque se lo está pidiendo su capo, pero no deja de murmurar por lo bajo y maldecir su mala suerte al tener que lidiar con él.

Es verlo, y toda su sangre hierve ante la actitud arrogante que el prefecto muestra.

Pero hay algo más…

Algo, que él no lo sabe, no de momento, y de lo cual Hibari se "enorgullece".

Ese herbívoro, Gokudera Hayato… "legalmente" es suyo. Sawada Tsunayoshi, el preciado Décimo del herbívoro rebelde "se lo ha dado". Ha renunciado a él, y ahora le pertenece.

Porque él lo quería, se lo dijo al herbívoro y al bebé aquel día: "Sí, quiero a ese herbívoro… quiero a Gokudera Hayato" y ellos, terminaron aceptando de una u otra forma su trato.

Ahora… simplemente convencer al herbívoro para que sea suyo; sólo y exclusivamente de él, y por su propia voluntad. Algo, que ya no está tan lejos de lograr. No después de quince días en los que lo ha estado seduciendo, atrayendo y provocando a la Tormenta hasta hacerlo caer.

Porque así es Hibari Kyoya…

... él, siempre consigue lo que quiere como buen carnívoro que es, y esta no es una excepción.

Fin.


¡Una viñeta más! :D

Aunque me salió un poco extraña, quizá retorcida, si es que alguien se dio cuenta xD

¿Qué puedo decir?

Hibari quería a Gokudera y está era una buena oportunidad para tenerlo. Aunque tengo la impresión que Tsuna sigue sin ser consciente de lo que eso significa pero bueno… mejor para Hibari ;)

Muchas gracias por sus lindos comentarios, alertas y demás, como siempre agradeciendo infinitamente a Male-san, Saya-chan, D. Lawliet, Ruby Kagamine, Mizh-n-K Erza & Mimichibi-Diethel por sus lindos comentarios.

Sin más por ahora, muchas gracias por leer. Esperemos que la musa continúe a mi lado para actualizar más fic's ;)