Hola :DD Al fin actualizo, luego de siglos, enserio lamento tanto la tardanza T-T pero es que el tiempo ya no me alcanza para nada /

Nuevamente las hare sufrir un poco, porque si ya de por si las deje con mucha intriga al final del capi pasado, bueno pues ahora sera mas xDD porfa no me asesinen les prometo que lo arreglare.

Antes de seguir con el capi quisiera agradecerle a my-sixteen-panics, kaoryciel94 y a Ayiw-KuN-88 (que bueno que te pude verte por aqui, adoro tus reviews w) por sus lindos comentarios, gracias de veras las aprecio mucho ^ö^

Bien, sin mas por decir, aqui las dejo con el capi, disfruten :DD


Caminaba muy apurado a través del jardín delantero del edificio, siendo esta la primera vez en que se atrasaba por despertar tan tarde. Finalmente llego hasta la enorme entrada principal para después atravesarla velozmente. Mello se había sentido verdaderamente afortunado de no haber enfrentado una situación similar en su primer día de clases, sin embargo parece que despertar tarde una mañana para darte cuenta de que estas atrasado en tus clases es algo a lo que todo universitario principiante se enfrenta al menos una vez por semestre o semana.

Después de subir por las escaleras se dirigió hacia el lado derecho del corredor para encontrar su aula correspondiente. Dio nuevamente una vuelta pero se encontró con que era el pasillo equivocado. Se giro para regresar de nueva cuenta al pasillo anterior, pero al hacerlo golpeo a otra persona que caminaba detrás de él, haciendo que esta cayera al suelo. Se dio cuenta que se trataba de una chica, la cual tiro algunos libros a su alrededor.

-Lo lamento, ¿estás bien?- Mello de verdad no tenía tiempo para esto, pero al menos debía asegurarse de no haber lastimado a esa chica.

-ah, si no importa- le contesto la chica un poco desganada, mientras comenzaba a recoger los libros que había tirado.

-Déjame ayudarte con eso- le dijo poniéndose en cuclillas para ayudarla a levantar las cosas –perdón por el golpe, pero ya estoy muy atrasado y no puedo encontrar mi maldita aula- respondió esto último algo molesto para después levantarse y entregarle las cosas a la chica.

-En serio, yo también, me desperté un poco tarde, pero no estoy tan apurada como tu- le respondió con tranquilidad también poniéndose de pie.

-Bien, y ¿Cuál es tu clase?- pregunto Mello, muy desinteresado realmente.

-Lingüística I, ya sabes materias optativas, aunque yo no la escogí realmente- le contesto la chica también con desinterés y demostrando aburrimiento.

-oh, entonces estamos en la misma clase- dijo, un poco desilusionado, pero sonriendo falsamente –Pero, ¿Qué haces por aquí? El aula no está en esta zona- le pregunto un poco extrañado.

-Iba hacia el tercer piso, ahí está nuestra clase- hablo mientras comenzaba a caminar -¿Qué no lo sabías?-

-Bueno, es que el horario que me dieron… - en ese momento su expresión se torno seria, para después cambiar a una mueca de enfado al recordar a la persona que le había entregado aquella hoja errónea- … Maldito seas Yagami- refunfuño entre dientes, apenas audible por lo que la chica quedo un poco confundida -¿Podrías ayudarme por favor?- le pidió, un poco avergonzado intentando controlar su rabia.

-Claro- respondió como si lo anterior no hubiera sido nada extraño. Ambos retomaron el camino y se dirigieron a las escaleras.

-Por cierto, soy Mello- le dijo desganado.

-Y yo Juliet-

:-:

El timbre sonó insistente una, dos, tres veces, mientras el hombre caminaba tranquilamente hasta la puerta para atender a quien había llamado desde la entrada.

-Buenos días, Linda- le saludo el mayor con una sonrisa tras abrir la puerta.

-Buenos días, Watari- le respondió la joven devolviéndole el gesto –Perdón por venir tan temprano, ¿Ya ha despertado Matt?-

-No te preocupes Linda, pasa por favor, seguro que no tardara en bajar- le hablo comprensivo dándole paso para que entrara en la casa. Ambos se dirigieron hasta la cocina.

-¿Gustas tomar algo?- le pregunto el mayor.

-solo un poco de jugo, gracias- respondió sonriente. Watari un gran vaso de vidrio con la refrescante bebida. La castaña degusto por completo el liquido cuando noto unos, apenas perceptibles, pasos provenir justo detrás de ella. En el umbral de la puerta observo a un muy somnoliento chico pelirrojo, despeinado y aun vistiendo pijama mientras tallaba cansino sus ojos.

-Buenos días dormilón- exclamo enternecida, por la infantil imagen que el chico transmitía.

-Hola, Linda- respondió con pereza acercándose a la barra de la cocina para sentarse.

-Buenos días, Matt- le saludo ahora Watari, colocando un plato frente a él con un delicioso desayuno.

-Gracias- contesto alegremente, degustando enseguida el sabroso omelete.

-¿Cómo te has sentido Matt?-le hablo de nuevo el mayor.

-un poco mejor, creo- contesto con algo de nervios.

-¿un poco? Si ya paso más de una semana- ahora hablo Linda un tanto sorprendida -¿Aun sientes nauseas?-

-Si un poco, pero tal vez sea por los medicamentos seguramente son efectos secundarios- contesto en voz baja.

-Aun así, quizás lo mejor sería que te llevara a un hospital para hacerte unos análisis, sería realmente malo si tuvieras anemia o algo peor- hablo preocupado Watari, mientras miraba al pelirrojo quien se había sobresaltado un poco.

-no es necesario Watari, en serio- respondió con seriedad y algo de miedo. El mayor lo miro un par de segundos y luego le sonrió, creyó que tal vez su nieto sufría de algún miedo por los doctores y los hospitales por lo que no se preocupo demasiado.

-De acuerdo, por ahora no te preocupes por eso-le dijo tranquilamente acariciándole los rojizos cabellos con paternal afecto. Matt se calmo casi al instante suspirando aliviadamente –bueno, tengo que ir a la oficina, seguramente volveré antes de las cinco, pero para cualquier cosa puedes llamarme, ¿de acuerdo?-

-Está bien, adiós Watari- respondió ahora más tranquilo.

-Nos vemos después chicos- se despidió el anciano dirigiéndoles una sonrisa a lo que ambos chicos respondieron con un ademan a modo de despedida.

-¿Y qué has hecho estos días?- pregunto Linda mientras jugaba con unos cubiertos en la mesa.

-Pues nada interesante en realidad- respondió el pelirrojo terminando su desayuno.

-¿Has estado bien?-volvió a cuestionarle la castaña.

-Sí, ¿Por qué?- cuestiono curioso

-Bueno, es que últimamente te hemos dejado abandonado, mientras nosotros hacemos nuestras cosas- contesto Linda con un deje de preocupación en su voz, Matt sonrío mirándola.

-¿De qué hablas? Antes yo solía dejarlos todo el tiempo para salir con Mello, no tienes que sentirte mal por eso- al decirle aquello Linda sonrió ligeramente, calmándose un poco por el comentario de Matt.

-Y, ya que mencionas el tema, ¿Cómo has estado con eso? Ya es casi un mes desde que se fue, y no has hablado mucho sobre eso- Matt escucho atento mientras bebía un poco de leche, al terminar miro a la chica con gesto despreocupado.

-No te preocupes he estado bien, además Mello me ha llamado casi todas las noches, a veces por las mañanas si no está muy ocupado- una sonrisa se dibujo en el rostro de Matt, al pensar en lo inusualmente linda que era su relación con Mello, aun separados, ambos sentían que su amor estaba más intacto que nunca.

Linda le observaba desde el otro lado de la barra y también sonreía al notar lo feliz que parecía su amigo, sin embargo pronto cambio su gesto por uno de preocupación al notar una mueca de molestia en el rostro de Matt quien seguidamente llevo una de sus manos hasta su boca para cubrirla. Casi al instante salió corriendo de la habitación ante la confundida mirada de la castaña quien decidió seguirlo. Vio como entraba en el baño e inmediatamente lo escucho vomitar. Sin duda alguna a Matt le ocurría algo bastante grave.

:-:

No quería voltear su mirada por temor a encontrarse con uno de los, seguramente, muchos ojos que ahora le observaban. Podía sentir como lo devoraban tan solo pasando sus delineados y maquillados ojos, aun con las chicas que se situaban en los asientos detrás de él. Y aun aquellas que se hallaban al frente volteaban con disimulo de tanto en tanto para echarle un ojo a su atractivo compañero.

Había un total de 23 alumnos en aquella clase, de los cuales tan solo 5 eran varones, por desgracia para los otros jóvenes el resto del harem ya había elegido al objeto de todas sus fantasías adolescentes.

Mello por su parte no dejaba de sentirse incomodo y nervioso, molesto, pero sobretodo nervioso. Las chicas no dejaban de murmurar y reír por lo bajo, preguntándose mil cosas acerca de su encantador compañero. La única desinteresada parecía ser esa chica que antes Mello había conocido, Juliet parecía más decidida a mantenerse despierta en la clase, cabeceaba constantemente, un par de veces recibió regaños por parte de su profesora quien se esforzaba por dar su clase ante la indiferencia de sus alumnas quienes estaban más ocupadas acosando a su compañero blondo.

Finalmente se escucho el timbre que marcaba el final de la clase y, más que aliviado, el fastidiado chico rubio no perdió ni un segundo más para escapar de aquella pesadilla. Se dirigió rápidamente al pasillo donde, aliviado, se recargo sobre la pared para luego devorar con nerviosismo una de sus adoradas barras de chocolate, quizás, con la intención de deshacer los nervios. Mordía nerviosa y rápidamente el dulce como si con eso se disiparan sus problemas.

-¿Estás bien?- escucho de pronto una voz femenina. Mello volteo la mirada y se encontró nuevamente con la chica rubia que antes había visto. Detrás de ella vio como salían, una por una, el resto de sus compañeras quienes, muy coquetas, le sonreían y saludaban a modo de despedida.

-oh, yo… - titubeo nervioso, sin poder mirarla. Juliet volteo enseguida para notar a las causas por las causas el chico parecía tan nervioso.

-ah, entonces si te diste cuenta, galán- le dijo sonriente –aunque no entiendo porque te pones tan nervioso, parece que hubieras visto un fantasma-

-más bien a unas fastidiosas brujas- le reitero Mello con tono burlón, causándole una risita a la chica. Aunque volvió a sentirse nervioso al preguntarse porque la chica lo había seguido –Espera, ¿Por qué me seguiste?- pregunto nervioso. Ella enseguida rodo los ojos.

-vaya, enserio eres paranoico- le respondió, tendiéndole su mano para entregarle unos libros –toma, los olvidaste cuando saliste corriendo del salón- le dijo con una burlona sonrisa.

-¿enserio?, bueno gracias- respondió un poco confundido.

-tampoco te creas tan carita- le dijo por ultimo con sorna antes de retomar su camino y alejarse de allí. Mello, muy estresado, decidió no darle más importancia al asunto y prefirió proseguir para ir a su dormitorio a descansar por un rato.

:-:

La chica tomo un trapo de la cocina y lo humedeció en el fregadero para después ayudar a Matt a limpiar su pijama, pues lo había ensuciado un poco al vomitar en el baño.

-Discúlpame- dijo el pelirrojo un poco apenado.

-No hay problema- le respondió serenamente tratando de consolarlo –aunque creo que Watari tiene razón, si deberías ir al hospital, es raro que después de una semana aun tengas tantas nauseas- Matt no respondió ante las palabras de la chica, tan solo guardo silencio y tembló ligeramente. Por unos minutos se formo un silencio realmente incomodo.

-¿Por qué te asustas tanto?- pregunto de pronto la chica sobresaltando a Matt.

-¿Qué?- interrogo confundido y en voz baja.

-Cuando Watari menciono que te llevaría al hospital, tú te asustaste un poco, Matt, ¿te da miedo que puedas tener algo grave?- Linda hablo algo extrañada por la actitud de su amigo y Matt por supuesto se altero un poco desconfiando de lo que su amiga pudiera sospechar.

-No, no es eso, es solo que… - se apuro a decir, pero luego no supo como excusarse por lo que solo sonrió falsamente –me asustan los hospitales, solo es eso- dijo finalmente, intentando mantener su sonrisa, Linda le devolvió el gesto y después le despeino los rojizos cabellos como si fuera un pequeño.

-Claro, pero no tienes nada que temer solo van a hacerte unas pruebas y ya, no es como si tuvieras un tumor dentro de ti, ¿verdad?- rio al decir aquello para calmarlo y después se acerco nuevamente al fregadero para limpiar el trapo. No pudo notar como la mirada de Matt se estresaba repentinamente, pero igualmente rio para intentar parecer relajado.

En medio de todo el silencio que se había formado se escucho de pronto el sonido del teléfono. Matt aliviado en extremo por la oportuna interrupción camino presuroso hasta el teléfono del otro lado de la cocina.

-Hola-

-Matt, hola, ¿Cómo estás?- hablo la animada voz de Ryuzaki al escuchar a su hermano.

-Ryuzaki, hola que gusto escucharte, estoy bien no te preocupes y ¿Qué hay de ti? ¿Cómo estás?- se le escucho también feliz al pelirrojo al saber que era su hermano mayor.

-He estado bien, algo atareado, pero contento, mas te vale aprovechar bien tus vacaciones- le dijo el azabache riendo gratamente.

-Sí, claro que lo hare- respondió intentando devolverle una sonrisa, pero a leguas se notaba que su intento era forzado.

-Matt, ¿seguro que estas bien?- le pregunto con algo de preocupación.

-sí, es solo que… me he sentido un poco enfermo- le respondió nerviosamente.

-Cierto, Watari me había comentado algo al respecto, pero ¿te has sentido mejor?-

-sí, ya estoy mejorando un poco, no te preocupes-

-Me alegra oírlo, y ya que mencione a Watari, ¿en donde esta?-

-salió hace como una hora a su oficina, pero acostumbra llegar temprano-

-Bien, y ¿Qué hay de Beyond?-

-oh, creo que aun está dormido-

-¿Qué? Son ya las 10:30 y ese holgazán sigue dormido, deberías arrojarle un balde en la cabeza- el volumen del teléfono estaba un poco alto por lo que linda había escuchado aquello, con una traviesa expresión tomo una de las cazuelas de la cocina y se dirigió a las escaleras intentando contener la risa.

-ah, Linda ¿a dónde vas?- pregunto algo nervioso el pelirrojo.

-A despertar a Beyond a donde mas- escucho su voz mientras subía al segundo piso.

-No creo que quieras hacer… - Matt corto sus palabras al darse cuenta que no lo escucharía – bueno, Beyond va a asesinarla-

-¿Linda?, ¿entonces está contigo?- inquirió curioso el ojinegro.

-sí, llego como a las nueve, ha estado acompañándome-

-Bueno al menos me tranquiliza que no estés tu solo- Ryuzaki respondió aliviado, pero Matt se sintió un poco nervioso por lo que a continuación le preguntaría.

-Ryuzaki, ¿estás tú solo?- pregunto de pronto con un temblor en su garganta.

-Sí, ¿Por qué?- cuestiono algo extrañado –ah, ¿quieres saber si esta Mello?- sonrió para sí mismo al pensar que era eso lo que Matt quería –Aun no ha llegado, pero se supone que ya termino su clase así que no debe tardar en venir… -

-No, no es por él Ryuzaki- le interrumpió repentinamente con voz seria –En realidad quiero hablar contigo-

A Ryuzaki le extraño bastante la actitud de su hermano, no alcanzaba a entender el porqué de pronto se comportaba tan nervioso.

-Sí, ¿Qué sucede?- la voz del azabache se escucho preocupada, temiendo por lo que le pudiera pasar a su hermano. Matt en cambio quedo pensativo reflexionando segundo a segundo cuales pudieran ser las consecuencias sobre la decisión que estaba a punto de tomar.

-Si yo te dijera algo… -trago nerviosamente.

-¿Qué cosa? ¿Qué sucede Matt?- inquirió serenamente, intentando calmar a su hermano –Matt, sabes que puedes hablarme de lo que sea- volvió a decir con voz segura.

Matt dudo por algunos segundos y nuevamente quedo pensativo y por de mas temeroso -¿Prometes no enojarte?- hablo tímidamente, provocándole a Ryuzaki una fraternal sonrisa.

-Por supuesto Matt, sabes que puedes confiar en mí… -

- … -


Bien hasta aqui ha sido todo, perdon si las he dejado algo inconformes con el final.

sobre esa chica, Juliet, es una OC que decidi hacer para la historia, tendra un papel muy, muy importante... bueno no tanto, o algo, solo esperen y ya veran.

Ojala todas tuvieramos a un sexy Mello para mirar - y acosar xD- durante las clases, por desgracia la vida no es nada justa DX