Hola a todos n.n ¡Uf! Ya tenía ganas de colgar este capi :3 jeje cada capítulo les saco una nueva sorpresita sobre este villano de telenovela xD y creo que hasta el final del fic será así. Esto del 14 de febrero viendo corazones, peluches y chocolates por todos lados . sin duda me ha ayudado a tener nuevas ideas no solo sobre este fic, sino también sobre otros proyectos que tengo (atrasados x.x).
Respuesta de reviews:
Vane155: Muchas gracias por tú comentario, espero seguir leyendo tus comentarios en los siguientes capítulos :D
Nana: Thanks! (Bilingüe yo *-* jajaja XD)
Lucy: Será? xD descúbrelo en este capitulo jeje
Guest: Es que encontré mi lado malvado xD jejeje sip, ese Maeno esta bien loquito, pero como bien se dice, para todo hay un motivo.
¡MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS!
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Capitulo 7: Porque eres tú
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—Hyeong (Hermano mayor)—Ahora fue Shouta quién golpeó la mesa con sus puños, solo que la fuerza usada fue mayor que la de Maeno, pues la botella de vino rodó hasta el suelo, fragmentándose y dejando que la alfombra se cubriera de aquel líquido.
-Shouta...-
Maeno buscó en la mirada de Kisa una pequeña muestra de felicidad por aquel pasado que les unía, sin embargo, al tomarse con aquellos orbes marrones solo se topo con odio. Aquella expresión por parte del menor bastó para que todo rastro de orgullo y superioridad se borrara en Maeno.
—Jigeumkkaji nae ileum-eul malhaji malla...(No vuelvas a decir mi nombre)—El pelinegró dejó en un lado de la mesa la fotografía, se alejó su lugar y se colocó justo al frente de Maeno, apretó fuertemente su puño derecho, y en pocos segundos le propinó un certero golpe a Maeno—¡Dangsin-eun michyeoss-eo! (Eres un maldito imbecil)—
Siempre se preguntó como se sentiría si llegaban a encontrarse por casualidad nuevamente, ¿Se sentiría feliz? ¿Triste? ¿Enojado? Más de una vez creyó que si lo volvía a tener frente a él, lo recibiría con una sonrisa, pero que equivocado estaba.
—Naega modu leul seolmyeong hal (Deja que te explique todo)—
-¡Ani! (No)-
-¡Shouta! Geunyang deudgi...(Solo escucha).
—¡Ani! (No) Naega deudgo sipji anh-a (No deseo escucharte) Nan amugeosdo seolmyeong hal pil-yoga... nan danji geu nal naebeolyeo sowon (No necesito que me expliques nada...únicamente deseo que me dejes solo)—
Shouta no lo soportó más, agachó su rostro, dejando que las finas hebras azabaches de su fleco cubrieran sus orbes marrones cristalizados por las pequeñas gotas saladas que se formaban y rodaban por sus mejillas, pero no quería demostrarle aquel decaimiento a esa persona, se giró sobre sus talones y lentamente se dirigió a la salida del lugar, dejando a Maeno en estado de shock por las ultimas palabras mencionadas.
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Yukina miró con fastidio la pequeña banca que se encontraba el lugar, estaba dispuesto a darse la media vuelta y continuar la caminata que llevaba repitiendo una y otra vez hasta el cansancio, pero finalmente se resignó y de mala gana se sentó, pues ya empezaba a sentir el dolor en sus piernas por estar tanto tiempo de pie. Cubrió su rostro con las manos, ¡¿Cuanto más duraría aquello?!
-Maldición-
La noche anterior Yukina había sido detenido, ¿La razón? Muy simple, había estado frente a la puerta de Kisa gritando para que saliera durante más de 3 horas antes de que un par de oficiales le pidieran retirarse, seguramente los vecinos se habían fastidiado por el escandalo y llamaron a la policía para que lo desalojaran, aunque eso no resultó muy bien, pues cuando los agentes lo sujetaron para sacarlo de allí, Yukina simplemente le propinó unos certeros puñetazos en el rostro a 2 de ellos, y bueno, todo aquello terminó con él tras la rejas por casi un día.
-¡Hey, muchacho!-Prestó inmediatamente atención al policía que le abría la puerta de la celda donde había estado encerrado por casi un día-Puedes irte de aquí-
-Se lo agradezco mucho-Exclamó una muchacha de cabello castaño oscuro y ojos negros que parecía rondar la misma edad de Kou-¡Y tú! Levanta tú trasero y vamonos de aquí-
-¿Rio?-Pronunció sorprendido el joven artista mientras salía de la fría celda.
-Claro que soy yo, ¿Que creías? ¿Que no vendría a salvarle el pellejo a mi amigo?-Cuestionó un poco ofendida la muchacha-¿Por quien me tomas? Como sea, vamonos-
-Espero no volver a verte por aquí muchacho-Fueron las palabras dirigidas del uniformado a Yukina mientras le entregaba sus pertenecias.
-No se preocupe oficial, no volvera a ver a mi amigo por aquí-Contestó amablemente Rio-De eso me encargaré yo, muchas gracias-
Ambos salieron de la comandancia sin pronunciar palabra alguna. Finalmente Yukina dio un suspiró antes de comenzar a hablar.
-Gracias por pagar la fianza, pensé que pasaría otra noche más allí. No pude dormir absolutamente nada-
-Para eso estamos los amigos, y bueno, al menos no te robaron los zapatos-Respondió la muchacha, dedicándole una dulce sonrisa-Ahora, ¿Te gustaría explicarme como demonios pasó esto? No puedo creer que te hayan denunciado por alterar el orden público y agresión a 2 oficiales de policía-Le reprendió, torciendo su sonrisa en una mueca de enojo-¡Ahh! Tienes tanta suerte, aunque si fue algo difícil lograr que te concedieran la fianza por el desorden público y que olvidaran los cargos de agresión-
-Me sentía desesperado, ¿Qué más querías que hiciera?-
El enojo de Rio pareció esfumarse al escuchar el tono en el que Kou se expresaba.
-Kou, sabes bien que no me gusta ser entrometida, pero, ¿Qué sucedió entre Kisa-kun y tú?-
El castaño no respondió a la pregunta, no creía apropiado contárselo a Rio, primero quería aclarar las cosas con Shouta.
-Disculpa-
-No tienes porque-Dijo la joven-Solo un consejo, trata de enloquecer mientras arreglas tú "asunto" con él, entiendo que lo quieras mucho, pero no puede valerte un comino meterte en líos, no puedes estar entrando y saliendo de la comisaría por golpear a la puerta de alguien en medio de la noche o golpear a diesta y siniestra a cualquiera que se ponga frente a ti-
-Gracias-
-Ya te dije que no debes agradecerme nada-Rio colocó sus manos sobre las mejillas de Kou y alzandose de puntillas le dio un beso en la frente-Soy tú amiga, siempre estaré allí para ti-
Kou sonrió ante el gesto de su amiga.
-Rio, yo debo ir a...-
-Lo sé-Respondió casi de forma automática, esquivó la mirada de su amigo por un instante, aclaró un poco su garganta y en cuanto formó un gesto sonriente en su rostro se dispuso a levantar la vista hacia Yukina-Ve, seguro que si vas ahora entonces podrán arreglar cualquiera que sea el asunto por el que han discutido. Como sea, yo ya hice mi parte al sacarte del hoyo-
-¿Te veo luego?-
-Lárgate-
Rio se quedó observando con alegría como Yukina se alejaba de ella a pasos apresurados.
-Definitivamente amas con todo tú ser a esa persona, y estoy segura de que esa persona también te corresponde-Se abrazó a si misma, no tanto por el frío de la noche, sino por aquel sentimiento que sentía en su corazón-Y si tú eres feliz...yo también soy feliz Kou-
Dejó de lado aquellos pensamientos y en cambio, prefirió concentrarse en la hora que indicaba su reloj de mano.
-Es tarde-Al día siguiente tendría un día pesado en la universidad, pues tenía varios proyectos que presentar, era momento de marcharse a casa y descansar, que buena falta le hacía-¡Taxi!-
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Kisa caminaba por el sendero de un parque. La paz de ese lugar era lo que necesitaba para tratar de no enloquecer con la revelación de Maeno.
-No puedo creerlo-
¿Cómo describir lo que en ese momento sentía por dentro? Tal vez la única palabra que podría utilizar en esta situación sería: Confuso. Maeno le había dicho cosas que ahora quería jamás haber escuchado, ¿Es que no bastaba con lo que hacía y tenía que revelarle aquel pasado que tanto se esmeraba en olvidar? Todo esto era un verdadero caos. Agradecía haber salido de ese maldito sitio, pero aun más que Maeno no le hubiese seguido, o en su defecto, que Maeno le siguiera tal cual como una sombra.
-¿Porque tenías que ser él otra vez?-Cuestionó Kisa mientras se abrazaba a si mismo-¿Porque?-
Se sentó en la primera banca que divisó, por estar tan angustiado había salido a prisa sin pensar ( o mejor dicho recordar) en su pierna herida, y ahora ya empezaba a cobrarle cuota su imprudencia, el dolor era apenas soportable.
-Desee tantas veces que volviera, solo pedía eso, porque estaba seguro que solo necesitaba su regreso para ser completamente feliz-Murmuró, centrando su mirada en los pétalos de sakura caer de las ramas y mecerse cálidamente con el viento antes de caer al suelo-Que idiota-Apretó con fuerza sus puños-Pero, bueno, era tan diferente cuando lo conocí-
Aun cuando en los últimos años no había tenido presente aquel pasado, no podía negar el hecho de que recordaba todo sobre esa noche en que se conocieron.
20 años atrás.
La noche caía en plenitud sobre el lugar, sin embargo, no se podía disfrutar de la luminosidad de la luna y las estrellas en el vasto cielo debido a que las nubes estaban aglomeradas, provocando que una lluvia fuera el único panorama que pudiese apreciarse. Aunque, cabe destacar que eso no era problema para cierto niño de 10 años de cabellera negra y ojos color marrón que caminaba en la orilla de la playa.
-¡Woow!-
A muchos niños les gustaba desvelarse jugando videojuegos, ¿Y Kisa? Bueno, prefería los paseos nocturnos, más aún cuando una cálida lluvia como la de ahora caía sobre él, y aunque sabía que al llegar a casa recibiría una enorme reprimenda por parte de sus padres, nada evitaba que se escabullera y saliera, ni siquiera el hecho de estar resfriado. Que su casa estuviera a las afueras de la ciudad y que quedara justo enfrente de la playa era algo que le fascinaba, aquello según él, era mucho más divertido que quedarse pegado al televisor.
-¡Dowajuseyo! (Ayuda)-
Kisa se alarmó al escuchar tal grito, miró alrededor de él, pero la playa estaba desierta, no había absolutamente nadie, ¿Habría sido su imaginación? Bueno, no se iba a quedar para averiguarlo, tal vez era un horrible espíritu que hacía su aparición cada noche y al verlo solo en aquel sitio decidió asustarlo.
-¡Jebal! ¡Dowajuseyo! (¡Por favor! ¡Ayuda!)-
-¡Waaa!-Ni lento ni perezoso hecho a correr como loco.
—¡Doum-i pil-yo haeyo! (Necesito ayuda)—
Dirigió la vista hacia el mar en cuanto escuchó nuevamente aquel grito desesperado, y aquello vasto para detener su precipitada huida. No se trataba de un espíritu que vagaba por allí asustándolo, ¡Sino de alguien que se encontraba entre las olas bravías luchando por salvar su vida!
-¡Oh, no!-Miró hacia todos lados, no había nadie con quien pudiese trabajar para ayudar a esa persona, bueno, no es como si hubiera alguien igual de loco que él caminando a media noche por la playa-¿Y ahora que hago?-Mordió su labio inferior, apretó fuertemente sus puños, no podía creer lo que estaba por decir, pero no había otra opción, debía armarse de valentía y salvar a ese pobre que se encontraba en peligro-¡No te preocupes! ¡Yo te ayudaré!-
Se quitó su playera y corrió para adentrarse al mar, era una fortuna que sus padres lo hubieran obligado el verano pasado a tomar esas clases privadas de natación. Le era un poco difícil llegar hacia donde estaba esa persona pidiendo auxilio, pues el aire y la intensa lluvia agitaban el mar. Se alarmó al ver como esa persona dejaba de luchar contra las olas y comenzaba a hundirse.
-¡Te tengo!-Exclamó Shouta una vez que logró tomar del brazo a esa persona antes que desapareciera por completo en el agua. No prestó mucha atención a la apariencia del desconocido, pues lo primordial en ese momento era salvar su vida, pero por lo poco que logró distinguir fue que se trataba de un chico unos 2 años mayor que él-¡Vamos a la orilla!-
Colocó al mayor en su espalda, cerciorándose que se sujetara bien de él y que en la vuelta a la playa no quedara en el camino y volviera a luchar por no ahogarse. Era una tarea difícil, nunca creyó que en una de sus tantas caminatas terminaría encontrándose con algo de tal magnitud. Dio gracias al cielo cuando finalmente salieron del agua, lo primero que hiso después de recostar al chico en el suelo fue verificar su pulso y respiración, todo era normal, probablemente su estado de inconciencia era debido al cansancio.
Kisa se recostó a un lado, se sentía agotado, más mental que físicamente, pues empezaba a imaginar el terrible final si a él no se le hubiese ocurrido pasear por allí como siempre lo hacía.
-Que alivio-Murmuró el pelinegro, en sus 10 años de vida nunca había hecho algo tan peligroso para salvar a alguien-Ahora si Oka-san y Oto-san me mataran-
No solo le reprenderían por su mala costumbre de pasear en la noche, sino que además lo reprenderían por poner su vida en peligro, y es que aunque fue por una buena causa, no dejaba de ser peligroso.
-Bien...supongo que no importa si me regañan, después de todo, lograste sobrevivir-Miró fijamente al muchacho que seguía sin despertar, probablemente era hora de llamar a una ambulancia-O al menos eso creo. Más vale que despiertes o haras que me preocupe más-
Analizó más las facciones del chico, podía calcular que el desconocido era unos 5 o 10 centímetros más alto, parecían rondar la misma edad, su cabello corto era de color rubio, y su tez era blanca, ¿De que color serían sus ojos? ¡Uhm, bueno, lo averiguaría en el momento que el "señorito" se dignara a despertar!
También le pareció extraño al pequeño Shouta que el chico no llevara una vestimenta apropiada para alguien que probablemente quiso nadar, es decir, llevaba puesto un pantalón negro formal, unos zapatos negros, una camisa blanca y encima un chaleco negro acorde al estilo del resto de las piezas.
—¿Naega jug-eun geoya? (Estoy muerto)—Comenzó a murmurar con un tono de agotamiento el joven. Y aunque seguía sin abrir los ojos (probablemente por el miedo de confirmar que estaba "muerto"), el joven revolvió su cabello con las manos, para después tocar su rostro.
Shouta soltó un suspiro al escuchar finalmente al mayor hablar, ya empezaba a pensar que no había llegado en el momento preciso para salvarle la vida.
—Ani (No)-Respondió rápidamente el pelinegro, ¡Uf! Agradecía que sus padres fueran tan insistentes en eso de mandarlo a clase de idiomas, hasta ahora llevaba ingles, italiano, y por supuesto el coreano, lo cual le serviría en el futu...¡Debía dejar de divagar y responderle al muchacho!-Dansing eun anjeon haeyo (Estás a salvo)-
No es que Shouta esperara un abrazo o una estatua en su honor, pero si que se ofendió cuando el mayor "despertó" de golpe (Mostrando el color de sus ojos, los cuales eran azules) y soltó un gritó cuando notó su presencia.
—Naneun jeongmallo gamsa deulyeoyo (Supongo que debo darte las gracias)—Musitó en voz baja el mayor, pareció dudarlo un par de segundos, pero finalmente le sonrió al niño que le había salvado—Nae ileum-eun Park...Park Jung Min (Mi nombre es Park...Park Jung Min)-Jung Min hiso una leve reverencia ante el menor—¿Dangsin-eun nugu-inga? (Y tú quién eres)—
-Kisa Shouta-
—¿Eh? Ilbon-ui ileum-i (Tienes un nombre japonés)—
—Ineun bunmyeong, naneun ilbon haeyo (Es obvio, soy japonés)—
—¿Ilbon-ui? (Japonés) malhaneun hangug-eoleul (Hablas muy bien el coreano), ¿Dangsin-eun Busan e yeogi eseo hal? (Que haces aquí en Busan)—
—I keullaeseuleul haessda ttaemun-ibnida (Eso es porque tomé clases)...jamkkanman (Espera un momento)...¿Busan?...¿dangsin-eun iyagi? (De que hablas) Ulineun Kitakyushu eissneun (Estamos en Kitakyushu)...Ilbon (Japón)—
-¿Mueos? (Qué)-El mayor de los jovenes pareció tener un "click" en su cabeza, miró con desesperación el sitio donde estaba, la lluvia que seguía cayendo sobre ellos y el mar que seguía salvajemente golpeando contra la playa—Hal su eobs-seubnida (No puede ser)—Se levantó velozmente del suelo, parecía querer buscar o ir a algún lado, pero no sabía por donde empezar—Ani...(No)-
—¿Balsaeng? (Qué sucede)—Preguntó consternado Kisa.
—Bumonim (Mis padres)—Le contestó con gran desesperación y miedo el mayor.
Jung Min le hiso saber a Kisa que la embarcación donde viajaba junto a su familia se había hundido debido a la tormenta, un par de horas atrás no era solo una ligera lluvia la que caía, sino practicamente un diluvio, a lo cual no tuvieron otra opción más que la de nadar hasta encontrar tierra firme, salvo que despues de llevar mucho tiempo nadando, una ola logró separarloss. El joven Park había estado luchando contra las olas durante más de media hora, hasta el punto donde Kisa acudió a rescatarlo.
—Geogjeonghaji maseyo (No te preocupes)—Fue la respuesta inmediata de Shouta al ver el rostro de Jung Min—Nan dangsin-i chajneun de doum-idoebnida (Yo te ayudaré a encontrarlos)—
No se detuvo a pensar en la lluvia intensa, en el viento que les calaba hasta los huesos, y mucho menos la visivilidad disminuida al ser medianoche, solo le dio importancia a recorrer sin descanso por la playa para buscar a los padres de Jung Min. Uno kilometros más adelante lograron encontrarlos. Los padres de Jung Min estaban inconcientes cuando los hallaron, Kisa corrió hacia la carretera, que era el lugar más cercano para pedir ayuda, por fortuna unos amables ancianos que viajaban en una camioneta se ofrecieron a ayudarlo.
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Fue un gran alivio cuando llegaron a un hospital del centro de la ciudad y los médicos socorrieron a los padres del mayor. En recepción se encargaron de llamar a los padres de Shouta, pues seguramente estaban alterados por la ausencia del pequeño.
-Joyonghan (Tranquilo)-Repitó Shouta, pues el otro chico se mantenía sin mover ni un músculo o articular frase algun frente a la puerta donde un rato atras habían entrado sus padres siendo atendidos por los médicos. Le causó demasiada tristeza ver al mayor en ese estado, quería reconfortarlo un poco, pero no sabía como lograrlo. Observó las manos de Jung Min, temblaban demasiado. Con un poco de nerviosismo, entrelazó su mano con la del mayor-Naega neohuiwa hamkke (Yo estaré contigo)-
-¿Eh?-
El joven Park miraba a Shouta como si nunca hubiese escuchado esas palabras.
-Naega neohuiwa hamkke-Repitió el menor.
-Gracias-
Shouta se sobresaltó al escucharlo, aunque no era por el hecho de escucharlo hablar en japones (bueno, tal vez un poco), sino porque le hacía feliz que Jung sabía que no estaría solo en aquel momento díficil.
-SHOUTA-Exclamaron una mujer y un hombre, acercandose con velocidad a Shouta y abrazandolo-Hijo, que bueno que estas bien-La mujer besaba la mejilla de Shouta, mientras que el hombre revolvía su cabello-Nos tenías muy preocupados, ¿Cuantas veces te hemos dicho que no salgas de noche?-
-Lo siento-
-Tranquilo, lo importante es que estas bien, solo eso nos importa-Dijo la pareja una vez que dejaron de abrazar al pequeño-Aunque probablemente estuvo bien que salieras a caminar, o de otra manera no hubieses podido ayudar-
De no ser por el cabello color chocolate y ojos verdes de los cuales era poseedora la mujer, podría decirse que Shouta y ella eran como 2 gotas de agua, el cabello negro y los ojos café del menor eran características sacadas al señor, quien sonreía al ver que la mujer repartía besos sobre el rostro de Shouta (El cual se quejaba diciendo que estaban en público).
-Supongo que tú eres el jovencito que Shouta nos mencionó por teléfono-Dijo el hombre mirando fijamente a Jung Min-¿Como estan tus padres?-
-Por las lesiones que sufrieron van a tener que estar unos días hospitalizados-
—No te preocupes Park-chan, todo estará bien—Confortó la mujer, sonriendo amablemente igual que su marido—Te quedaras en nuestra casa—
—Muchas gracias—Fue lo único que pudo decir Jung, quería negarse, no le gustaba aprovecharse de la familia, pues creía que ya mucho había hecho Kisa con salvarlo y ayudar a sus padres para que recibieran atención médica, pero tambien lo necesitaba-¿Kisa-chan?-
Los padres se giraron hacia su hijo al notar que Park centraba una mirada de angustia sobre el menor.
-¿Si?-Contestó a duras penas Shouta. Sus pupilas estaban dilatadas, su voz era poco audible y rasposa, su piel lucía realmente pálida a excepción del rostro, puesto que las mejillas y la nariz estaban cubiertas por un tono carmín, ademas que temblaba como fuera un titere-¿Que pasa?-
Lo último que escuchó Shouta fue el grito de sus padres llamandole y el de Jung Min pidiendo un médico para que lo auxiliaran.
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Despertó desconcertado despues de un par de horas, le dolía un poco la cabeza, aunque era una fortuna que ya no sintiera el resto de su cuerpo pesado por el dolor, trató de aclararse la garganta para llamar a sus padres, pero no pudo hacerlo debido a que esa parte de su cuerpo estaba demasiado inflamada.
El sonido de alguien tocando a la puerta de la habitación fue lo que se escuchó antes de que alguien entrara.
—Kisa-chan—
-Hola-Saludó el más pequeño-Lamento haberlos preocupado-
-El doctor dice que pronto vas a mejorar-Le explicó Jung-El doctor dice que pronto te repondras, tú resfriado empeoró por estar bajo la lluvia y el esfuerzo que hiciste-
-Lo siento-
-Eres un mocoso muy estúpido-Soltó asperamente Jung-¿Porqué saliste de tú casa si sabías que estabas enfermo? Y ademas de la lluvia, tenías que entrar al mar ¿Es que no piensas en las consecuencias?-
-Pero...tenía que hacerlo-Contestó el menor, ignorando el regaño por parte del otro-Tenía que salir de casa-
-¿Aún sabiendo que podías empeorar?-
-Si-Repondió con tanta naturalidad Shouta. Jung frunció el ceño ante aquello, estaba bien que al niño le gustara pasear, pero antes que darse el lujo de hacer lo que le gustaba, el pequeño debía razonar sobre los peligros de hacerlo-Porque si no hubiera salido de casa, entonces no habría conocido a Jung Min-
-¿Qué?-
Shouta identificó un gesto extraño en Jung Min, nuevamente era esa expresión de no haber escuchado ese tipo de palabras por parte de alguien.
-Espero que seamos amigos, en verdad-
Hubo unos minutos de silencio, antes de que el joven Park se animara a hablar.
-Muchas gracias...dongseng (Hermano menor)-Jung hizo una pequeña reverencia ante Shouta-No sé como pagar lo que has hecho por mí-El rostro del mayor lucía aun lleno de angustia, claro, no era para menos, había estado a punto de perder a sus padres, y aunque el médico dijo que permanecerían hospitalizados un par de días debido a algunas heridas, ya estaban fuera de peligro-Te estaré agradecido toda la vida-
-No tienes que agradecer-Respondió en un tono bajo Shouta, pues los malestares no se habían esfumado aun; sin embargo, eso no evito que una sutil sonrisa estuviese dibujada en su rostro-Me siento feliz de haberte ayudado-
-Muchas gracias-Jung tomó un silla que estaba en la esquina de la habitación y la acercó a la cama donde descansaba Shouta-Descansa-Entrelazó su mano con la de Shouta-Yo cuidaré de ti-
Un "si" fue lo último que pronunció el pequeño Shouta antes de acomodarse entre las sabanas de la cama y cerrar los ojos para dormir, tal y como se lo había sugerido Jung Min.
¿Qué tal el capitulo? ¿Alguien se esperaba algo así? O.O jajaja No me canso de dar sorpresas :) Gracias por leer mi fic n.n nos estamos viendo en los próximos capítulos ;D
