Capítulo VII
Sanae llegó a la habitación que compartía con Yukari y Kumi, que al verla con una cara entre enojo y tristeza, que estaban a punto de preguntarle, pero la chica les hizo un gesto con la cabeza indicándoles que no tenía ganas de hablar y se metió en el baño.
Después de estar más de media hora bajo el agua, salió del baño, tumbándose en la cama bruscamente. Yukari sabía que su amiga no quería hablar sobre ello, pero no aguantó más y decidió preguntarle, quería poder darle unas palabras de apoyo.
-Sanae ¿Qué fue lo que pasó para que llegaras con esa cara?
-Eso ¿Es que no pudiste hablar con Tsubasa? ¿O acaso se portó mal contigo? Porque si es así yo misma me encargo de que se entere de lo que es bueno.
-No, para nada. Me trató bien. Me preguntó sobre mi vida y yo la de él.
-¿Y entonces?
-¿Te dijo si la noticia esa era cierta?
-Cuando iba a preguntarle sobre la noticia apareció Mary – suspiró
-Tan inoportuna como siempre – murmuró Yukari – Pero hay algo más ¿No es así?
-Sí. Mary no llegó sola, iba con Akatsuki y con esa chica, confirmándome que la noticia es cierta.
-¿Y qué pinta con Akatsuki?
-Creo que tienen que ser compañeras, porque tanto Akatsuki le dijo a Mary que no jugaría con nosotras el partido porque tenía que jugar en Liga y esa chica igual. Y cómo no, Mary se hizo muy amiguita de ella.
-Ash, ¿Cómo no se va a hacer amiguita de ella, si para su suerte son cuñadas por partida doble? La odio – maldecía Kumi
-Pero Sanae ¿De verdad que es ella? ¿No te habrás confundido?
-Me temo que no, Yukari. ¿Os acordáis de la chica con la que nos topamos? – las dos asintieron – Era ella. Ya decía yo que me sonaba un poco. Ella era la de la foto de la noticia y la que apareció cuando yo estaba hablando con Tsubasa, que por cierto, se le vio enojada.
-¿Enojada por qué?
-Porque Tsubasa estaba hablando conmigo
-Pues que se aguante, por entrometida, metiche, metomentodo…
-Ya Kumi, que no te reconocemos
-Perdón. Es que me cae mal, y mira que no la conozco. Pero me cae mal. ¿Y qué pasó cuando ella llegó?
-Nada, si Mary acaparó a su hermano para ella sola. Pero sí se marchó con Tsubasa después de despedirme, los vi desde la puerta del hotel – se puso una almohada en la cara.
-Bueno, tú no te preocupes Sanae, haz todo lo que esté en tu mano para intentar separar a Tsubasa de esa tipa.
-No, yo no pienso hacer nada. ¿Qué tal de que Tsubasa la quiera de verdad y encima lo pierda como amigo por arruinarle su relación?
-Ay ya, Sanae por favor. Estoy totalmente segura que Tsubasa no la quiera. Es más, que a quién quiere es a ti, pero como es un poco cabeza idiota no se dio cuenta – sentenció Kumi
-No Kumi. Hasta Mary tiene razón, si su hermano me quisiera me hubiera dicho antes ¿No crees?
-A lo mejor es porque es un poco cabeza idiota, como dice Kumi, y por cobarde y temor a que le rechazaras no te dijo antes de irte a Brasil, y después como pensaría que tú podrías rehacer tu vida pues se buscó a otra.
-Yukari, lo que acabas de decir no tiene ni pies ni cabeza.
-Sí tiene pies y cabeza y lo sabes. Sólo que no quieres admitirlo.
-Mejor me voy a la cama ya – empezó a deshacerla, para meterse dentro.
-¿Ya? Pero si aún ni cenamos. Y aún hay luz.
-Me da igual, dije que quiero dormir ya – se tapó la cabeza y se puso mirando hacia la pared, dándole la espalda a sus amigas.
Después de esa pregunta, el resto del camino fue demasiado silencioso. Quería poder gritarle quién era esa chica, qué significaba para él y sobretodo prohibirle que la volviera a ver, pero tenía miedo que al decirle todo eso se enojara y eso no lo quería. Al fin llegaron a la casa de la chica.
-Bueno, pues llegué – dijo ella
-¿Por qué trajiste esa cara durante todo el camino?
-¿Qué cara? ¿Qué le pasa a mi cara? Yo siempre he tenido esa cara.
-Sabes de lo que hablo – la rodeó con sus brazos – A ver, ¿A qué se debe que estés así? A poco no me dirás que es porque estás nerviosa por el partido de pasado mañana porque no me la creo.
-¿Nerviosa yo antes de un partido? ¿Eso desde cuándo? – sonrió.
-Por eso mismo sé que te pasa algo. ¿Me lo vas a contar? – ella negó con la cabeza sonriendo
-No te preocupes, no es nada. En serio. – le dio un leve beso – Por cierto… ¿Qué significa esa chica para ti?
-¿Cuál chica?
-Con la que estabas hablando cuando llegué.
-¿Sanae? ¿Qué con ella? Ya te dije que es mi amiga de la infancia, mi mejor amiga. ¿Acaso estás celosa?
-¿Yo? ¿Celosa? Perdona, pero no tengo por qué ponerme celosa de nadie. ¿O es que debería?
-Claro que no, que yo sepa. Tontita – la besó. – Como ya oíste mi hermana me dijo que fuera, bueno, más bien "me obligó" a que fuera a ver su partido. ¿Se enfrenta a tu selección no es así?
-Sí, mañana juega contra mi selección, aunque yo no jugaré.
-Ya sé, al día siguiente tienes el partido. Tenéis que ganarlo ¿Eh?
-Por supuesto que lo ganaremos, no pienso dejarme encajar ni un solo gol – dijo muy segura de sí misma – Y también mis compañeras marcarán muchos.
-Así me gusta. Aunque el exceso de confianza tampoco es bueno. ¿Irás entonces mañana al partido?
-Sí, aunque no juegue tengo que estar allí dijo el entrenador. De todas maneras tenía pensado ir, fuera una obligación o no.
-Genial, entonces nos vemos allí ¿No?
-Claro pero ¿Con quién irás tú?
-Le diré a Pepe o quizá a tu hermano Pepe también.
-Ah, mejor, así no estarás solito.
-¿Cómo que solo? ¿Es que no estarás conmigo en la grada? – fingió enfado
-Ya dije que no puedo, estaré en el banquillo, aunque ni siquiera esté en la convocatoria.
-Bueno…está bien. Después del partido nos vemos entonces.
-Sí, después del partido nos vemos. ¿Tú vendrás al mío?
-Mi partido es el mismo día que el tuyo, no podré aunque sé que ganaréis.
-Cierto…Y vosotros también, aunque en la categoría masculina aún queda otro más.
-Así es. Pero tenemos toda la ventaja de momento a que seremos campeones. – sonó brevemente su celular y lo sacó del bolsillo. Lo miró y lo volvió a guardar – Es Pepe, dice que cómo se me ocurre tardar tanto, que si no recuerdo que hoy me toca hacer la cena y que ni se me ocurra escaquearme.
-Este Pepe…Creo que no confía ya en ti después de no haber hecho más de una vez tus tareas – rio – Eres un despistado muy sabiendo.
-¡Oye! – volvió a fingir enfado – Bueno, me voy, que si no creo yo que Pepe es capaz de arrestarme a la policía. Y además, tendrás cosas que hacer.
-Pues sí, tengo aún que ducharme, fíjate que tal cómo salí de los entrenamientos así vengo. Te veo mañana – ambos se despidieron.
A la mañana siguiente las integrantes de la selección japonesa se despertaron temprano, desayunaron y bajaron a entrenar; tenían que preparar el partido que jugarían a media mañana.
Durante las prácticas, Sanae estaba muy desconcentrada y despistada. Cuando le pasaban el balón no conseguía controlarlo bien y se le iba fuera del campo o se lo arrebataba una compañera.
El entrenador le llamó varias veces la atención diciéndole que tenía que concentrarse más, el equipo la necesitaba bien y no podía fallar. Sus compañeras se quedaron muy extrañadas, debido a que ella no solía fallar y mucho menos estar de ese ánimo.
Después de ello, puso todo su empeño en concentrarse, aparte de que no quería fallarle a sus compañeras, no quería que nadie se diera cuenta o se enterase del motivo por el que se encontraba así, sobretodo no quería que se enterara Mary.
Después del entrenamiento del Palmeiras, tanto Akatsuki como Anita salieron en dirección al lugar dónde se llevaría a cabo el partido de entrenamiento entre las selección alemana y japonesa, ya que no podían llegar antes debido a que al día siguiente se enfrentarían en el último encuentro de la Liga de la Serie A femenina, que si ganaban, serían campeonas del torneo.
-Mira allá llegó Akatsuki – dijo Yukari, quién estaba calentando con el grupo.
-Vale que no juegue con nosotras porque mañana tiene otros compromisos con su club, pero ya le vale llegar a estas horas – se quejó Kumi
-Ella llegó ahora porque tenía entrenamiento con su club. El entrenador le dio permiso de llegar un poco más tarde – se metió en la conversación Mary, enojada.
-Parece que se convirtió en una costumbre de que te metas en conversaciones ajenas.
-Punto uno, si no quieren que nadie se meta en sus conversaciones, no chillen de esa manera a los cuatro vientos, y punto dos, si es para criticar o decir lo que sea de mi amiga, me meto dónde sea.
-Mary eres muy fastidiosa, no deberías ser la capitana del equipo.
-¿Ah sí? ¿Y según tú quién sería la más indicada?
-Pues Sanae, por ejemplo – sentenció Kumi y Mary rio
-Puedes decir lo que quieras, yo soy la capitana porque soy la hermana de Tsubasa Ozora, ¿Sabéis quién es no? Ese que ha revolucionado el fútbol japonés, ese que ha hecho que Japón sea temida por los demás países.
-Te recordamos que nosotras también conocemos a Tsubasa, no hace falta que hables de él como si tú fueras la única que lo conoce. Hemos crecido con él.
-Y yo también – se encogió de hombros – Vosotras seréis sus amigas, pero sólo seréis eso, aunque alguna quiera ser algo más – eso último lo dijo mirando a Sanae, quién estaba detrás de sus dos amigas en silencio – Yo al menos soy su hermana y lo conozco mil veces mejor que vosotras.
-¿Sabes qué Mary? Pasamos de ti – se dieron media vuelta enojadas, cogiendo a Sanae del brazo mientras se alejaban al banquillo. En esto Akatsuki se acercó a ella.
-¿Qué pasó Mary, ya hiciste tus comentarios?
-Yo no hice nada malo, sólo dije verdades –a morena suspiró
-No tienes remedio…Venga anda, acerquémonos al banquillo, el entrenador está por dar instrucciones. – el entrenador les indicó lo que tenían que hacer y cómo y les dio unos cinco minutos de descanso antes del partido.
-Oye ¿Aquella que están en el banquillo alemán con una indumentaria deportiva diferente a la alemana es ella? – susurró Kumi a Yukari
-Creo que sí, que es ella. Tenemos que hacer lo que sea para que Tsubasa deje de estar con ella.
-Pero Yukari…Si se entera Sanae se puede enojar. O el propio Tsubasa, que piense que fue idea de Sanae y se enoje con ella y eso es exactamente lo contrario que queremos.
-Tienes razón Kumi, pero ¿Qué podemos hacer para que no estés así? Mírala no más para ver que encontrarse con Tsubasa ayer y averiguar que tiene pareja le cayó muy mal. Tenemos que hacer algo como amigas que somos.
-Claro que tenemos que hacer algo pero no así. Yo siempre soy la más alocada pero pienso que esto no hay que hacerlo de esa manera. Podríamos buscarle un novio.
-Uhm…Eso sí, creo que sería la mejor idea.
-¿Se puede saber qué tanto cuchillean? – se les acercó Sanae.
-Nada, nada, cosas nuestras
-Cuando traman algo es mejor temerles – dijo la chica a sus amigas para acto seguido salir al campo; el partido estaba a punto de comenzar.
Se hizo el sorteo de campo y balón y la selección alemana sacó de centro. El equipo japonés se defendía muy bien pero no pudo aguantar los contragolpes alemanes y acabaron encajando tres goles. Mary, sacando su orgullo muy descontenta de ir perdiendo por tanta diferencia, cogió el balón y se dirigió hacia la portería rival, driblando a cuanta jugadora alemana se le pusiera en el camino, marcando así el gol de la honra.
-Vaya, como se nota que tiene el gen Ozora ¿Eh?
-¿Pero qué dices Pepe?
-Que cómo se nota que es tu hermana, porque juega bastante bien.
-Sí, la verdad que yo también estoy sorprendido de cómo juega mi hermana, nunca la había visto ni pegarle una patada a un balón – confesó Tsubasa.
El partido concluyó con la victoria germana po ante la nipona. Anita salió del banquillo en busca de Mary, quién estaba mirando fijamente el balón aún dentro de la portería. Al dirigirse hacia el campo pasó por al lado de Sanae, quién la observaba con normalidad, mientras que la rubia movió su cabello cuando pasó por su lado, cosa que le sentó muy mal a Sanae.
-Ni te enojes por esa – dijo Yukari a sus espaldas que había visto ese gesto – Se nota que no te traga y eso es porque sabe que puedes ser competencia para ella.
-¿Qué quieres decir? ¿Cómo que me ve "cómo su competencia"?
-Sabe que puedes quitarle a Tsubasa, por eso no eres de su agrado.
-No digas esas cosas Yukari, eso no tiene ni pies ni cabeza.
-Y dale con los pies ni cabeza, me exasperas, siempre dices lo mismo cuando sabes que llevo razón
-No, no la llevas.
-¡Claro que sí! – miró hacia su alrededor, dándose cuenta que había levantado la voz un poco más de la cuenta y sus compañeras e incluso las jugadoras alemanas la estaban observando.
-Shh, no grites tanto
-Perdón, pero es verdad todo lo que te dije, así que tienes que intentarlo al menos – le guiñó el ojo - ¿Sabes que vino a ver el partido? – ella se sonrojó - ¿Por qué no vas a hablar con él?
-Porque Mary va a acapararlo para él solita, y sino ya se encarga su novia de hacerlo.
-La novia ni caso le hizo, y creo yo que Mary se olvidó de acosar a su hermano, ya que está con Akatsuki.
-Oye Akatsuki – la llamó Mary – Quedé con mi hermano pero se me ocurrió la idea de ir a estar un rato juntas después de que quede con él, ya que dentro de poco se marcha a otra ciudad. ¿Qué te parece?
-Lo siento Mary, pero tengo cosas que hacer. Además tengo que estar pronto en mi casa porque mañana juego un partido – se disculpó la chica.
-Uhm, me huele a cuento chino. ¿Es que acaso quedaste con el novio? – ella se sonrojó
-¿Qué novio? Vaya cosas te imaginas Mary, yo no tengo novio.
-Puede que no tengas, pero bien que te sonrojaste cuando nombre "novio" así que me da a entender que te gusta alguien y bien te dije que cuando nos viéramos me tenías que contar todo con lujo de detalles.
-¿Y qué es lo que te tengo que contar? Que yo sepa no tengo nada que contarte – medio sonrió. En ese momento llegó Anita.
-Hola Mary, buen partido, aunque no hubo suerte. Seguro que el próximo partido lo hacéis mejor.
-Gracias, pero está claro que tu selección lleva más tiempo y está más coordinada y consolidada, aparte de que son muy buenas – confesó
-Exacto, seguro que cuando llevéis más tiempo os creceréis más, acabáis de empezar y es normal. Aparte de que las jugadoras de mi selección son todas jugadoras profesionales, vosotras aún no.
-Totalmente cierto. Ah, voy a hablar con mi hermano ¿Vienes? Es que Akatsuki dice que tiene cosas que hacer.
-Sí, ahora voy – se dirigió a la morena – Pero primero voy contigo hasta la puerta, que quiero decirle una cosa a mi hermano Carlos.
-¿Hermano Carlos? ¿Con que cosas que hacer no? – sacó una sonrisa pícara – Ya veo, sí que tienes cosas que hacer entonces… - la nombrada se sonrojó
-No es eso. Es que me dijo que quería comprarse un libro y que yo le asesorara…
-Sí, ya…Bueno, pues cuando quedemos que sepas que ya vas a tener que contarme otra cosita más.
-¡Mary! – Anita rio por el comentario – Bueno me voy, ya hablamos.
-Diviértete malvada – le guiñó el ojo – La cuestión es pasarla muy pero muy bien.
-¡Mary, que no va por ahí la cosa deja de decir todo eso! – exclamó de un color rojo intenso por la vergüenza que sentía ante los gritos de su amiga, mientras que Anita se iba con ella sin parar de reír.
-¡Carlos! – agitó la mano la rubia al divisar a su hermano.
-Escandalosa – murmuró - ¿Qué haces aquí?
-Te recuerdo que mi selección se acaba de enfrentar a la japonesa. Pero claro, como tú sólo te dedicas a quedar con mi amiga en vez de interesarte por mi vida. Bueno, sí, te interesas por mi vida privada no por mi vida normal – lo dijo ente medio enojada y bromeando.
-No te pases. No me refería a qué hacías aquí porque no sabía que estarías, sino por qué vienes.
-Oye, tranquilo, no tengo intención de arruinaros la cita, sólo quería decirte una breve cosa.
-¿Cita? – dijeron a la vez sonrojados.
-Ay, no se sonrojen, que es algo normal que queden juntos – comentó con la mayor naturalidad del mundo.
-¿Qué es lo que querías decirme? – se le estaba agotando la paciencia con su hermana
-¡Ah, sí! Pues que en la mañana me llamó Taro y que venía en dos días, creo.
-¿Qué pinta aquí Taro?
-¿Quizá porque quiera ver a sus hermanos? – frunció el ceño – Bueno, os dejo parejita, y como te dijo Mary antes, disfrutad – les hizo un gesto con su mano en modo de despedida – Me voy a buscar a Tsubasa
-Tú cuidadito ¿Eh? – advirtió su hermano
-Que sí, que sí…Pero ustedes tengan cuidadito también – guiñó su ojo
-¡Vale ya! – exclamaron los dos sonrojados a más no poder ante lo que Anita y antes Mary le habían dicho.
Continuará.
Haydee Patricia gracias por seguirme tan fielmente! :D jiji, sí, te otorgo ser mi fan number one jejejee. ¿Odias a mi personaje? Entonces prepárate porque lo odiarás más aún jajaja, ya irás viendo el por qué jajaja :P pero no me abandones! xD
Gracias por vuestros reviews! ^^ vuelvo a decir que me hacen mucha ilusión que me sigáis en el fic
