Capítulo 7 Donde quedo nuestra cinta?
El avión llegaba a la hora prevista, en el aeropuerto una comitiva encabezada por una hermosa morena, que evidentemente no era de origen asiático, esperaba con ansias la llegada de Hades y de su familia. El rey del bajo mundo no se hizo esperar, justo detrás de él un bastante nervioso Julián observaba como su hermano era recibido en Tokio como casi un monarca.
-Señor Hades, le esperábamos con ansias.-
-Pandora, hija creo que exageraste un poco con todas estas personas.-
-Mi señor yo insistí porque se quedaran en casa, pero estaban tan emocionados como yo cuando se enteraron de su improvisada visita. Que puedo decirle? Fue imposible detenerles.
Veo con gusto que nuestra señora le acompaña, además de…-
Los ojos de Pandora se clavaron en el rostro nervioso de Julián.
-Es mi hermano menor, Julián, sabes el magnate de los océanos.-
Julián le interrumpiría nervioso.
-Bueno eso ultimo…-
Hades le tomaba el hombro en señal de apoyo y se dirigió enseguida hasta Pandora.
-Has puesto manos en la obra para el asunto que te confié?-
La morena se sonrió con un aire de perversidad.
-No se preocupe señor, Kido no obtendrá ningún documento. Su notario esta de nuestro lado… a cambio de uno que otro servicio… por supuesto.-
Julián cogía el brazo de su hermano para acercarse a su oído y disipar sus dudas.
-Quien es esta mujer, Hades?-
Hades se sonrió y negó con su cabeza al darse cuenta de su descortesía.
-Discúlpame hermano soy tan distraído. Te presento a Pandora Heinstein, mi abogada personal, además de una excelente concejera y administradora de mis negocios.-
Pandora le extendió su mano cortes y coquetamente ante el ceño fruncido de Shaina.
-Es un honor conocer al hermano menor de nuestro señor.-
-Mucho gusto señorita, veo que usted ya está informada de mi infortunio.-
-Nada que no pueda solucionarse, créame, nuestra red de contactos es bastante fuerte.-
Julián sudo frio.
-Espero que no estemos incurriendo en algo ilegal o peligroso, no quiero que mi hermano se meta en líos por mi torpeza.-
-No se preocupe por nada señor Julián, nuestros métodos no son siempre legales, pero si son muy eficaces. Relájese nadie morirá si es eso lo que le preocupa, no somos asesinos.-
Core no tardaría en darle en abrazarse a la espalda de su cuñada, en un gesto de cariño.
-Tranquilo cuñadito, estamos en Tokio y es hora de que Shaina y tu tengan un momento de relajación, mientras tu hermano y yo vemos tu caso además uno que otro negocito prolifero.-
Julián le tomo el brazo a Shaina, quien seguía con un aire de disgusto, hasta que el joven opto por darle un sensual beso.
-Quieres conocer uno de los jardines más hermosos del mundo y después que vayamos a cenar un buen sushi?-
El silencio de Shaina se rompió después de la buena nalgada que le dio el señor de los océanos. La joven se puso roja de vergüenza.
-Nos están viendo?-
-Entonces quita esa cara de celosa, que estos últimos dos días han sido infernales. Voy a escuchar a mi cuñada y después ya veremos.-
Hades se sonrió satisfecho, mientras que le hizo una seña a la morena y esta levanto firme su voz.
-Valentin!-
En seguido un joven de cabellos claros casi albinos llego corriendo y contento.
-Si mi señora.-
-Lleva al hermano de nuestro señor Hades y a su novia a donde ellos te indiquen. Y ya sabes si no te portas correctamente, esta noche recibirás tu merecido. Así que no me decepciones!-
Los ojos de Valentin se iluminaron con un aire de éxtasis absoluto.
-Ya sabe que las órdenes de mi señora son sagradas.-
Shaina y Julián se miraron con resignación.
-Vaya uno de los sumisos.-
Hades inhalaba lleno de orgullo y fiereza.
-Pandora es de mis más fieles alumnas, una reina de la dominación y créeme Valentin es solo uno de sus tantos sumisos.-
De inmediato Valentin les hizo un ademan y Julián y Shaina le siguieron sin hacer ninguna otra pregunta. Mientras Hades y Core seguían su conversación con la abogada.
-Estas segura que el viejo no podrá hacernos algún pleito legal?-
-De querer hacerlo se encontrara con una nada grata sorpresa. Además tengo novedades mis señores.-
-Habla.-
-La joven Kido ha desaparecido, aunque aún no se publica nada al respecto, pero uno de mis contactos me informo de la desaparición de la joven. Me temo lo peor.-
-Crees que el viejo la habrá mandado asesinar?-
-Usted y yo sabemos que la chica no es su nieta sanguínea y era el último eslabón a borrar para que nadie se interpusiera entre él y el dominio absoluta de la fortuna del difunto Zeus.-
-Vaya hijo de puta, primero mata al hijo de Zeus, Ares, y ahora quiere acabar con la nieta. Dentro de poco ira contra la pobre mujer.-
-Hera desconoce los motivos de la desaparición de la chica, pero el viejo le hace creer que la niña ha hecho un berrinche y que se ha ido.-
-Vaya tu fuente está muy bien informada. Y dime crees que la chica este muerta? Porque de ser así no dudare en hacer desaparecer a ese hijo de puta pero esta vez para siempre.-
-No se preocupe mi señor no tardare en averiguar esa información.-
Los tres siguieron el camino que le señalaban ese grupo numeroso de personas que en cuanto podían se tiraban a los pies de Hades y de su mujer para besarles la mano o simplemente tocarles el brazo. Hades en Tokio es toda una Divinidad.
…
Mientras tanto en el zoológico de Tokio, Mitsumasa Kido corría a como sus acabas y obesas piernas se lo permitían, eso sin contar que del golpazo del parking andaba medio cojeando. El hombre estaba cayendo en la histeria.
-Maldito nervio asiático!-
Ahí estaba en ese inmenso parque animalesco preguntándose en donde diablos podría la maldita de su semi nieta haber ocultado aquella grabación y peor aún si acaso se trataba de una o de otras copias.
Una cosa era segura le dolía todo y le quedaba muy poco tiempo, sabía que esa chica era como su padre, una persona de palabra. Así que aquel juego perverso seria llevado hasta el final. Decidió sostenerse en los barrotes de un sitio que parecía vacío, estaba seguro que habrían sacado a las bestias, quizás para limpiar o hacer reparaciones. Levanto rápidamente su vista y sus ojos parecían jugarle una broma, o era una ilusión. Ahí a unos tres metros sobre una piedra del tamaño de un asiento, frente aquella flora húmeda y medio amazónica se encontraba una pequeña cinta de grabación y a unos centímetros una pequeña grabadora.
Podría ser? Peor es no intentarlo.
Así que decidió abrir la reja que estaba a su lado, extrañamente esta no tenía candado, y de inmediato se vio cojeando dentro de aquella jaula llena de enredaderas, árboles y hierbas. Camino unos pasos y sintió un ruido que le hizo estremecerse, se tranquilizó al ver que solo se trataba de un plátano que caía de uno de los árboles de por ahí. Rio relajado y encantado de que se tortura estuviese por terminar, según él.
En silencio la puerta de la jaula se cerró, sin que el viejo se percatase del acto. Así llego feliz frente a la cinta y justo cuando dirigió su mano para tomarla sintió con terror que una mano grande y áspera le freno en su intento. Levanto su rostro y se topó con aquellas perlas negras que brillaban de rabia, ante el intruso que intentaba según el animalito (un gorila macho de 1.70 de altura y de escasos 160 kilos) quitarle su plátano. El rugido del gorila le levanto el poco cabello que le quedaba al viejo hasta la punta.
-Tranquilo monito bonito…-
Ahora podía apreciar los dientes semi amarillos con esos colmillos filosos y enormes.
-No, no, no mira yo no pienso quitarte tu comida, yo solo quiero…-
El viejo acercaba disimuladamente su mano hasta la cinta, pero al casi alcanzarla un manotazo del animalito le estampo la mano directo a la piedra hasta casi quebrársela. Aunque soltar un grito delante de semejante bestia podría ser más perjudicial que benéfico. Así que con lágrimas de dolor comprimido el viejo se aguantó aquella punzada desquiciante. Después una cachetada del enorme gorila lo envió de inmediato contra los barrotes quedando atorado de la cabeza entre ellos.
A escasos metros pero perfectamente camuflajeados, Afrodita y Ángelo se deleitaban tomando fotos y video de aquel incidente.
-Ángelo eres un master de la tecnología, pero no crees que deberíamos sacarle de ahí antes de que nos perdamos el resto de la fiesta?-
Ángelo se tomó la barbilla, pensativo.
-Sabes lo mejor es preguntarles a los jefes, bueno a la jefa.-
Así tomo Angelo su teléfono para llamar directo al de Saga, lástima que este estuviese bastante ocupado dentro de aquella cabina, junto a Saori.
Ahí estaba Saga vestido con ese traje de pantalón color caqui, botines, y camisa blanca más aquel sombrero color crema estilo vaquero aventurero. Aquel látigo le daba un aire hollywoodesco. A Saori le brillaban los ojos, mientras jugaba a la víctima manteniendo los puños atados con una soga y ella permanecía sentaba sobre aquella vieja mesa.
La chica gritaba excitada.
-Sálvame Indiana Jones!-
El golpe del látigo en el suelo, y aquel peluche de enorme anaconda, salió volando hasta el techo.
-Nadie lastima un pelo de mi hermosa diosa!-
A toda velocidad el látigo término en el suelo y el héroe sobre la diosa y ambos… bueno… resumámoslo a que no tenían ni tiempo ni ganas de contestar al teléfono. En realidad ni lo oyeron.
Mientras, Mitsumasa Kido recibió una buena dotación de piedras y ramas enviadas por su no tan contento anfitrión, quien termino por arrojarle hasta la cinta y la grabadora. Un gran esfuerzo doloroso le permitió sacar la cabeza de ahí y una ramita le permitió forzar la cerradura. El viejo salió moreteado, pero feliz de haber encontrado la cinta. De inmediato la coloco sobre la grabadora y vaya sorpresa al escuchar aquella voz femenina que él tanto detestaba.
-A poco creías que te la pondría así de fácil? Tienes 30 minutos más para encontrar la buena cinta y espero que Rodolfo el gorila haya sido de tu agrado. Besitos, pendejo!-
-Maldita bruja!-
El viejo salió cojeando y viendo borroso, no tenía tiempo que perder.
Afrodita y Ángelo se partían de la risa mientras bajaban de aquel árbol, el gorila se acercó inquieto a los jóvenes, mientras el sueco le dio un panecillo de vainilla de su bolsillo y una gran banana.
-Rodolfo eres todo un campeón.-
…
En un pequeño y acogedor restaurante del centro de Tokio, Julián y Shaina degustaban un sushi exquisito y lo acompañaban con una buena botella de sake.
-Es delicioso Julián, jamás pensé que visitaría Tokio y menos contigo.-
-Oye! Yo te invite mil veces, pero tú y tus miedos…-
-Querido siento mucho lo de tu madre y lo de la empresa.-
-Escucha preciosa, lo de mi madre hasta fue una liberación. Hades tiene razón era penible, y de lo otro eso me pasa por jugar al pendejo.-
-Dime una cosa, te acostaste con ella?-
-No!-
-En serio?-
-Escucha tengo casi un año de abstinencia.-
Los ojos de Shaina se abrieron de la sorpresa.
-De verdad? Porque?-
-Yo le apode de cariño el efecto Shaina.-
-Oye!-
-Cuando amas a una las otras no te sirven para nada.-
Shaina se cubrió la boca para disimular su risa, mientras el joven bebía tranquilo de su vaso.
…
Desde un elegante despacho Pandora sostenía una conversación telefónica.
-Podrías ocuparte de ello?
Claro que si mi pequeño, eres el mejor de todos mis discípulos. El señor Hades está muy contento de tu desempeño, has jugado muy bien tu papel.
Por supuesto que podrás ver a los señores, y están encantados con la idea, pero por ahora debemos llevar esto hasta la última instancia.
Mantenme informada, hasta pronto.-
Hades y Core esperaban contentos en sus cómodas sillas de cuero negro y aquellas humeantes tazas de te verde. La voz del señor se hizo escuchar.
-Y bien?-
-La pesadilla de Kido está lejos de terminar.-
Core le sirvió una taza de té a ala morena y se la entregó en mano.
-Brindemos por ello.-
…
Mientras en el zoológico la voz de Marin atrajo toda la atención del viejo Kido y esta vez no fue por querer conquistarla.
-Por todos los cielos que es esa grabadora pequeña que está pasando el estanque?-
El viejo llego rápido y veloz delante de la japonesa.
-Cual grabadora?!-
La chica solo señalo con su mano y así sin pensárselo ni meditar al respecto el viejo se saltó la no muy alta cerca tirándose directo al turbio estanque. Marin estaba un tanto asombrada al igual que las 15 personas que lo observaban aterrorizadas.
-Es el estanque de los cocodrilos!-
Un grito se escuchó casi a 3 kilómetros.
-Ahhhhhhhhhhhhhhhh!-
La pelirroja tomo su teléfono y hablo con disimulo entre aquel publico quien estaba en shock.
-Ángel de mi corazón, el viejo está loco… si claro de inmediato.-
Así la japonesa le tomo un par de fotos al viejo quien nadaba más rápido que flash seguido de dos cocodrilos contentos y hambrientos. La chica recibió una llamada.
-Si! Lo sé estos aparatos son una maravilla, salió espectacular! Y ahora qué hacemos?-
Del otro lado del teléfono Ángelo, quien se encontraba con Afrodita, que bebía un té y con Milo que se comía un sándwich, reflexionaba.
-Familia al viejo se lo están violando unos cocodrilos y la jefa no contesta el teléfono.-
Afrodita era perspicaz.
-Espero que Saga use condón, sino será una familia numerosa.-
Milo le daba un trago a su coca para bajarse el sándwich y concluía.
-Llamemos a Kanon, después de todo es el hermano del calenturiento de nuestro jefe.-
Así Ángelo, le indico a Marin que le diese un minuto, puso su llamada en espera, mientras marco otro número.
En la cafetería del zoo el teléfono de Kanon sonaba mientras que él se dejaba acariciar sus largos cabellos por aquella mano coqueta. Mitchelle le acomodaba su melena después de que Kanon se la hubiese lavado de improviso en una de las fuentes de agua del parque. El gemelo sentía que se le torcían los ojos del placer, esa pelirroja olía a rosas. La chica se sonreía complacida, ante las reacciones del chico.
-Te gusta que te acaricien la cabecita, eres como un minino tierno.-
-Yo soy todo lo que tú quieras preciosa.-
-Creo que tu teléfono suena, no vas a contestarlo?-
-Quieres salir conmigo mañana, pasado mañana y el día siguiente, y así sucesivamente hasta que lleguemos a viejos y muramos juntos y abrazados. –
Los ojos de la chica brillaron con ilusión.
-Es lo más romántico que nadie me ha pedido jamás.-
-Entonces?-
-Qué tal si comenzamos por mañana?-
-Perfecto.-
-Oye y tu teléfono?-
-Déjalo, ya llamare después.-
Del otro lado Ángelo se dio por vencido y volvió a su llamada original.
-Bella lo siento, pero el pendejo de Kanon ni contesta, yo creo que lo mejor es ver quién es el más rápido no lo crees?-
Marín solo se encogió de hombros.
-Bueno, no se pierde gran cosa.-
Del otro lado en el estanque Mitsumasa había logrado salir victorioso del nado libre y ahora peleaba contra los hambrientos cocodrilos defendiéndose con una vara.
-Atrás! Atrás, bestias del mal!-
Con suerte logro atrapar la grabadora y de inmediato encendió la cinta con volumen bajo.
-Los cocodrilos son Rosti y Flora, seguro que te dieron una buena revolcada, eso te pasa por cabron! A propósito, te volviste a equivocar! Suerte a la próxima porque si en 30 minutos no la encuentras además de enviarle una copia a la policía, vamos a pasarla por el alta voz del parque!
Jodete por puto!-
El viejo estaba con arritmia, mientras que Flora logro evadir el golpe y dirigirse rápidamente a su nalga izquierda.
-Ahhhhhhhh! Maldita hija del diablo!-
…
En una lujosa notaria del centro de Tokio, Pandora daba tremendos fuetazos en el trasero a un hermoso albino de cabellos largos y ojos violeta. La dominatriz era firme con su sumiso.
-Has sido un chico malo, Lune, muy malo!-
-Si mi señora, lo sé-
-Silencio! Deberías avergonzarte de llevar adelante planes que perjudican a nuestro señor Hades!-
Dos buenas nalgadas y el hombre se puso a cuatro patas.
-Por eso se lo informe de inmediato a mi señora, a usted.-
-Nuestro señor Hades es compasivo y te lo agradece, mi Lune.-
Los ojos de ilusión del joven, fueron nublados ante el regaño de su señora.
-Quien te dio permiso de verme a la cara?!-
Uno, dos, tres buenos azotes y después la mujer le dio la mano a su sumiso ayudándolo a ponerse de pie. El joven estaba muy complacido.
-Gracias mi señora, es un honor proteger a nuestro señor Hades.-
Ella le sobo con ternura el hinchado trasero.
-Lo sé querido, y te comprendo. Ahora haz tu trabajo y encárgate de que ese viejo no vea un centavo de la familia Solo.-
-Así será mi señora.-
…
Mitsumasa Kido se había negado a recibir ninguna ayuda médica, Flora no había logrado morderle a profundidad. El viejo tenía prisa por avanzar y encontrar su cinta antes de que Saori cumpliese con su amenaza.
Camino unos cien metros hasta encontrar un espacio rodeado solo por una barda no muy alta de piedras. Al centro cerca de un espacio de hierba con unos botes de agua estaba otra pequeña grabadora. Nada de estanques, ni de junglas y los animales no se veían disponibles, miro por curiosidad el letrero.
-Ciervos, bueno que tanto daño puede hacernos un bambi.-
Salto con dificultad y mucho dolor aquella bardilla hiendo en dirección al aparato, al fin lo había conseguido. De inmediato lo activo.
-Sabes he decidido guardarme toda prueba contra ti, a propósito te grabamos también en el parking y quiero que sepas que te estaré vigilando. En el nombre de mi difunto padre debo agradecerte este hermoso espectáculo que nos has brindado. Y otra cosa… bienvenido al infierno abuelito.-
El viejo estaba rabioso e histérico;
-Esa hija de su….!-
Junto a él un pequeño cervatillo se acercaba a beber del agua del bote y el viejo le arrojo la grabadora, que por suerte el animalito esquivo con destreza.
-Maldición!-
Se dio la media vuelta, harto y histérico, justo cuando sintió una mirada penetrante en sus espaldas. Resignado dio la vuelta con miedo y comprobó que el karma no disculpa a nadie por nada. El ciervo dominante de hermosa y grande cornadura se dirigía a toda velocidad contra el agresor del pequeño. Intento correr pero… digamos que el cuerno llego mucho más rápido, estampándose contra su trasero.
-Ahhhhhhhhhhhh! Piedad!-
Del otro lado de aquella zona Shura y Camus grababan todo sigilosamente, el español reflexionaba con su hermano.
-Joder, este no se sienta en un mes.-
-Insisto que es injusto tener a esos pobres animales en estos sitios tan pequeños. Definitivamente me pienso inscribir en Greenpeace, esto es intolerable.-
A su derecha Saga y Saori llegaban muy relajaditos y contentos, Camus les hizo una seña que Saga no capto.
-Qué?-
Camus se tomaba del cuello de la camisa, y fue ahí que Saga se dio cuenta que llevaba puesta la camiseta al revés. Saga sonrió todo nervioso.
-Ando muy distraído.-
Saori le daba un besito tierno en la mejilla, mientras sonreía contenta.
Después Shura terminaría la frase del francés, mientras le apuntaba discretamente hacia su cremallera.
-Saga… -
-Qué?-
Con un rápido movimiento Saori le pondría la cremallera como es debido, mientras que le diría al oído discreta.
-Es el mejor día de mi vida. Te amo.-
-Yo también te amo mi preciosa.-
