PUES AQUÍ ESTOY. Ya sé que me echábais de menos, no tratéis de negarlo -3- Y ENCIMA OS TRAIGO CAPÍTULO NUEVO, ¿qué más podeís pedir? Nada, os digo yo.
Estoy segura de que también queréis saber cómo me va la vida porque os preocupáis mucho por mí, ¿a qué sí? uwu Pues no todo es felicidad en verano, queridos. Mis padres quieren que me saque el carnet de conducir (que no se para qué, porque en Alicante no tendré coche y encima fijo mato a alguien si conduzco), así que ahí estoy, estudiando para el teórico. Por otra parte, VIVO EN MORDOR. Y es que Navarra es una risa en veranito. La semana pasada casi me derrito paseando al perro, y ahora estoy escribiendo con chaqueta porque hay 15 PUTOS GRADOS EN LA CALLE. Sí, es hermoso, lo sé. PUES NADA, A SUFRIR. Ya veréis qué gracia como lleguen los San Fermines y siga así el tiempo... Saliendo del tema, ahora tengo mucho más tiempo para mí, así que puedo dibujar, escribir el fic y verme las ocho mil series que tengo en espera (es posible que esto último sea a lo que le dedique más tiempo, pero SHHH).
Reviewcitos:
*Kitina: Muchas gracias por dejar un review *le da una galleta* Y me alegra que la historia te esté gustando, solo espero que la espera entre capítulos no se te haga muy larga u.u
*Lirio-Shikatema: Amaré eternamente tu Nick(?) No sabes lo que agradezco saber que la batalla te pareció bien escrita t.t Y ya sabes cómo soy: yo voy metiendo a otras parejas en el fic así rollo casual, pero NaruHina siempre ocupa más xD A partir de ahora ya va a haber más "micromomentos ShikaTema", y para cuando te quieras dar cuenta, tenemos a Shikadai correteando por aquí (?)
*Akime Maxwell: Gracias por el reviewcito, es genial saber que sigues la historia uwu
*Karinits-san: Pues si te gustó la interacción ShikaTema, espérate para lo que se viene *risa malvada* Y Naruto siempre los pillará en una posición incómoda, puede que hasta se convierta en una costumbre mía(?)
*FannyK03: Me encanta que te guste como narro y describo esta preciosa relación uwu Y muchas gracias por felicitarme por la entrada a la uni *le abraza* Aquí tienes todo un nuevo cap como recompensa :3
*Shirae: Querida, si no puedes evitar leer el adelanto, eso es cosa tuya -3- Yo los seguiré poniendo para fastidiarte (?) Saber que el capítulo te ha sacado una sonrisa es lo que más feliz me hace a mi uwu Y que la batalla también haya sido bien recibida me da alas para escribir las que están por venir, así que gracias por hacérmelo saber. Ahora ya va a ser mucho más evidente que esos dos idiotas se atraen, así que escribiré momentos ShikaTema cual psicópata para que los disfrutéis(?) Gracias por el review y por seguir la historia *le da otra galleta*
Bueeeeno, ya corto el rollo y os dejo leer. Antes de eso, una... ¿Advertencia? Aquí empiezan los caps que os mencioné anteriormente, este y el siguiente, específicamente, van sobre la preparación de los exámenes de Chunnin entre Kiri, Suna y Konoha. ¿Por qué estas tres aldeas solo? Porque se supone que los exámenes en los que participa Boruto son los primeros celebrados con las cinco grandes aldeas juntas desde el fin de la guerra, y yo sigo todo al pie de la letra -3- Y he tratado de que las pruebas sean creíbles y con sentido, pero no me culpéis si no me ha salido bien T.T Por supuesto, va a haber momentitos ShikaTema, COMO NO. Y además sale mi Chojurito del alma, chiquitín y adorable al que tanto quiero (MÍO ¬¬).
Ahora ya sí, ¡dentro cap! *sale Kuzco bailando en la intro* YA PARO.
El sol estaba escondiéndose tras los muros que rodeaban la aldea de Sunagakure. El Kazekage terminaba de bajar los últimos escalones de las escaleras que llevaban a la azotea. Le gustaba observar el atardecer desde arriba, comprobar que su aldea estaba bien antes de permitirse descansar. Era irónico que durante su niñez fuera incapaz de dormir por culpa del Shukaku, y ahora lo que le mantenía despierto era el trabajo. Aquel día se había deshecho de sus ropas formales antes de tiempo, vistiendo su ropa de combate excepto por el peto. De repente, una risa llamó su atención desde una de las salas no muy lejos de donde estaba. Era una risa jovial, alegre y sincera, una que conocía bien pero que no estaba acostumbrado a oír a menudo. Cuando llegó al marco de la puerta, vio a su hermana mayor sujetando una carta en sus manos que leía mientras sonreía. A juzgar por el halcón que descansaba en la ventana debía de haberla recibido hace unos minutos.
-Gaara, no me había dado cuenta de que estabas ahí -dijo la kunoichi cuando levantó la vista del papel- ¿Te vas ya a casa?
El chico asintió en silencio.
-Yo iré ahora, en cuanto responda esta carta -continuó diciendo-. No tardaré mucho, tengo miedo de que a Kankurou le entre hambre e intente cocinar.
El pelirrojo sonrió; su hermano mayor era un negado para el arte culinario. La última vez que había tratado de cocinar un huevo frito casi quema la cocina.
-Está bien, nee-san. Manda saludos a Shikamaru de mi parte.
Gaara se dio la vuelta antes de poder notar el leve sonrojo en las mejillas de su hermana. Sabía bien quién era la persona que mandaba cartas a Temari desde el día en que el halcón que llevaba una de estas acabó en su despacho. Había leído aquella carta creyendo que iba destinada a él y en cuanto descubrió que el destinatario era su hermana no tardó en arrepentirse. Lo que llevaba escrito era plenamente formal y laboral, pero no le gustaba entrometerse en la vida personal de sus hermanos sin permiso. Especialmente porque Temari se enfadaba bastante cuando lo hacía Kankurou. El Kazekage no quería arriesgarse a ser el objetivo de aquella ira. Por otra parte, su hermana siempre estaba de mejor humor cuando volvía de trabajar en el Consejo, o de Konoha, o cuando recibía una carta de Shikamaru. Mientras fuera feliz, Gaara estaría bien con ello.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Tres días más tarde, un halcón sobrevolaba Konoha con un mensaje cargado a su espalda. En la oficina del Hokage el líder del clan Nara esperaba a que Kakashi levantase la cabeza del papeleo para que le informase sobre su siguiente misión. Se hubiera sentado en el suelo a esperar si aquello no fuera una falta de respeto considerable. En su lugar, Shikamaru enterró las manos en los pantalones, se inclinó un poco hacia atrás y suspiró. Cuando su mirada se fijó en la cristalera tras el escritorio del Hokage, vio que un ave se dirigía hacia ellos. Atravesó una de las ventanas del lateral que estaban abiertas y se apoyó al otro lado del marco, emitiendo un chillido. El sonido hizo que Kakashi mirase por encima de su hombro y se acercase a tomar el mensaje que cargaba a su espalda. Cuando lo extrajó miró el pergamino enrollado con confusión, luego observó al shinobi frente a él, suspiró y le extendió el rollo.
-Esto es para ti, y puedo imaginarme de dónde.
El Nara ocultó hábilmente sus mejillas rosadas y tomó el pergamino. Con letra detallada, justo sobre el cierre estaba escrito su nombre. Las delgadas líneas con las que Temari escribía eran fácil de reconocer para él a esas alturas. Se guardó la carta en el bolsillo del pantalón y luego se rascó la nuca. Ya tenía bastante con que Ino le molestara con el asunto desde que se enteró de las cartas que intercambiaban, no quería que Kakashi se sumase también al hábito.
-Ah… ¿Para qué me había hecho llamar? -terminó preguntando para cambiar de tema.
-Hai, hai… Como sabes gracias a la paz que estamos construyendo cada vez hay menos misiones, menos shinobis… Lo cual es bueno, claro, pero eso no es excusa para que dejemos de prestar atención al oficio -empezó a explicar-. Es por eso que la Mizukage, el Kazekage y yo hemos decidido celebrar unos exámenes para chunin aquí, en Konoha. A y Onoki han decidido no participar esta vez para centrarse en lo asuntos internos de sus aldeas.
-Entiendo… Los exámenes no solo servirían para recordar la importancia de los shinobis, sino también para demostrar la fuerza de la Alianza y estrechar vínculos con las aldeas y pueblos que quieran participar, ¿me equivoco?
-En absoluto. Eso es lo que hemos pensado los kages en nuestra última reunión, por eso al Raikage y Tsuchikage no les importa perderse el evento -continuó el Hokage-. En cuanto a la organización, hemos decidido que como otros años será conjunta entre las aldeas de mayor importancia. Kiri y Suna enviarán cada una un shinobi para que te ayuden en la organización de las pruebas. Llegarán al final de esta semana y dispondréis de dos meses para preparar todo.
-Mendokusei… ¿Por qué tengo que encargarme yo de la organización, Kakashi? Ya paso los meses viajando hasta los cuarteles de la Alianza y de vuelta aquí. La coordinación de ambos trabajos es imposible.
-Ah, no tienes por qué preocuparte por eso; ya hemos decidido que los encargados estaréis temporalmente exentos de vuestro trabajo en el Consejo -informó Kakashi, sonriendo bajo la máscara y sacudiendo la mano-. Pondremos shinobis extras para ocupar vuestro puesto y cuando los exámenes terminen podréis reintroduciros en el Consejo de nuevo.
Shikamaru se planteó la propuesta. Por una parte confiaba en sus compañeros de trabajo, pero le gustaría cerciorarse de quién le iba a sustituir en su puesto, solo por precaución. Se encargaría de preguntar por ello más tarde. Por el otro lado, organizar los exámenes de chunin significaba poder pasar dos meses enteros sin tener que viajar al País del Hierro, disfrutando de su cama y sus nubes. Desde luego la idea le convencía. Justo cuando iba a aceptar la misión, se percató del significado de las últimas palabras del Hokage.
-Espere, ¿eso significa que ya sabe quiénes serán los shinobis que me ayudarán con la planificación? -preguntó-. Has dicho que otros ninjas ocuparán "nuestros" puestos en el Consejo, ¿quiénes son?
-Bueno, lo más seguro es que Mei envíe a su propio guardaespaldas, Chojuro, con quién estás acostumbrado a trabajar -hizo una pausa y sonrió pícaramente. Incluso con la máscara, podía notarse la sonrisa perfectamente-. Y en cuanto al shinobi de Suna… Creo que si abres esa carta que acabas de recibir sabrás de quién se trata.
-Mendokusei…
Kakashi sonrió. Hacía relativamente poco Shikamaru había permanecido silencioso, intentando cargar con todo él solo y sin preocuparse por él mismo. Ahora el Hokage podía verlo sonrojarse a causa de una carta escrita por cierta kunoichi de Suna. Le hizo recordar a él mismo con las cartas que escribía a… Ie, ie, era mejor no pensar en ello, no en la oficina mientras trabajaba.*
-Bueno, como ya te he dicho llegarán a final de semana, tendrás que esperarlos para hacer de guía también. Estoy seguro de que Temari ya conoce la aldea, pero Chojuro no -Kakashi volvió al modo trabajo, entrecruzando los dedos por encima del escritorio-. Podrán descansar el primer día, el hotel ya está reservado. Vuestra zona de trabajo será la oficina en la que acostumbras a trabajar, los shinobis con los que la compartes estarán encargándose de otras misiones.
El Nara asintió e hizo una leve reverencia antes de salir de la oficina del Hokage. Una vez fuera, su mano extrajo el pequeño pergamino de su bolsillo y lo abrió, empezando a leer la carta de inmediato mientras sonreía.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Cuatro días más tarde el Nara aguardaba la llegada de sus compañeros. Sus ojos turnaban para vigilar la entrada y a la niña pequeña que correteaba persiguiendo una mariposa no muy lejos de él. Desde el interior de la cabina de vigilancia podía oír a Izumo y Kotetsu charlar de temas banales y de vez en cuando haciéndole preguntas sobre Temari. Tenían una verdadera obsesión. Por fin, dos figuras empezaron a ser visibles al final del camino que llevaba a la aldea. Al principio eran solo dos sombras negras, pero conforme se acercaban podía distinguirse la diferencias de alturas y la identidad de cada uno.
-Mirai, ven aquí, ya están llegando.
La niña pequeña se giró y corrió hacia él con los brazos abiertos. Shikamaru la aupó y se acercó a las puertas cargando con ella. Chojuro fue el que mayor cara de sorpresa tenía.
-¡Temai! -exclamó la niña, agitando los brazos para saltar sobre la kunoichi.
-Mirai, mendokusei, estate quieta… -se quejó el Nara mientras trataba que la niña no cayera al suelo.
-Creo que a Kurenai no le sale rentable dejarte de niñero, Shikamaru -bromeó Temari, sonriendo a la niña-. Hola, Mirari, ¿cómo estás?
-¡Bien!, ¿tú? -luego señaló al otro shinobi-. ¿Y ese?
-Yo estoy muy bien -luego cogió del hombro a su compañero de viaje, que parecía dudoso-. Y este de aquí es Chojuro.
-Hola, Mirai, encantado de conocerte.
La niña lo observó un momento al shinobi con los ojos entrecerrados y luego hizo una firma declaración:
-Shika-onii-chan, ¡me lleva él!
-¿Ah? Mirai, no empieces…
-Parece que te acaban de quitar el puesto de favorito, Shikamaru.
El Nara suspiró mientras sus otros dos compañeros reían y Mirai mostraba también una sonrisa, aunque solo fuera por contagio. Después echaron a andar los tres -Shikamaru aún con la niña en brazos-, alejándose de las puertas de la aldea.
-Imagino que estaréis cansados, pero tengo que ir a llevar a Mirai con su madre -dijo Shikamaru, colocando mejor a la pequeña en sus brazos-. Temari, el hotel es el de siempre, podéis adelantaros y esperarme allí. Kakashi ha pedido que os toméis este día libre para recuperaros del viaje y ya empezaremos mañana con la organización.
Los dos shinobis se observaron un momento, tomando una decisión silenciosa.
-Te acompañamos, el viaje ha sido tranquilo -respondió Chojuro con voz suave, sonriendo.
Shikamaru asintió y varió el rumbo para ir a casa de Kurenai. Sus compañeros habían viajado juntos desde el País del Hierro y sin incidentes según tenía entendido, así que no se sintió mal por hacerlos caminar algo más. Tenía que llevar a Mirai a casa antes de su hora de la siesta o la niña permanecería hiperactiva el resto de la tarde, cosa que Kurenai le reprocharía. La mujer había acudido a él esa mañana para que cuidase de Mirai unas horas mientras ella hacía unos recados y él había aceptado; ya estaba acostumbrado a vigilar a la niña y jugar con ella. Unos minutos después llegaron a una casa de tamaño medio, donde Shikamaru llamó con suavidad a la puerta, sintiendo a la niña Mirai adormecerse en sus brazos. Todavía no había comido, pero al Nara no le gustaba molestar a nadie cuando estaba cogiendo sueño, especialmente porque él lo detestaba. La puerta se abrió un instante después.
-Ah, Shikamaru, me preguntaba si estabas teniendo problemas para traerla a casa -comentó, tomando a su hija de los brazos del shinobi-. Gracias por cuidarla hoy, no había dejado de decir que quería estar contigo.
-No ha sido nada, Kurenai-sensei, sabes que no me importa -contestó, rascándose la nuca.
-Algún día serás un buen padre, Shikamaru.
El Nara se sonrojó sin poder evitarlo y asintió levemente antes de darse la vuelta al tiempo que la jounin y su hija se introducían en la casa. Al darse la vuelta pudo ver que sus dos amigos sonreían de forma burlona, a lo que él suspiró, sonriendo.
-Vamos, problemáticos, será mejor que dejéis las cosas en el hotel y vayamos a comer algo -dijo, cambiando de tema- ¿Has estado alguna vez en Konoha, Chojuro?
-Dos veces, pero solo de paso -respondió el joven.
-Bien, entonces podemos dar un paseo esta tarde si no preferís quedaros en el hotel y descansar.
-Eso suena como una excusa para que tú puedas dormir la siesta, Nara.
-Mendokusei, mujer, no tergiverses mis palabras.
El ninja de Kiikagure sonrió, acostumbrado ya a ese tipo de conversaciones entre sus dos compañeros. Entre Darui, Kurotsuchi y él había una apuesta de cuánto tardarían Temari y Shikamaru en empezar una relación amorosa. El más pesimista era Darui, que apostaba que estaban demasiado ciegos como para darse cuenta. Ahora que Chojuro lo pensaba, quizá tuviera razón.
-A mi no me importa ir a conocer la aldea después de comer -dijo, interrumpiendo la discusión, que de alguna forma había derivado a Temari haciendo trampas en el shogi-. Me gustaría poder saber más de Konoha.
-Bien, entonces vamos al hotel a descargar y luego a comer en algún restaurante -propuso Temari.
Los dos chicos asintieron y echaron a andar en sincronía, hablando sobre el viaje, los exámenes que iban a planificar, los lugares que verían esa tarde… Era agradable charlar de aquella forma, no solo como compañeros, sino también como amigos. Fueron a comer a un restaurante distinto a donde Shikamaru llevó a Temari en su cita, pero definitivamente de la misma calidad. También visitaron el mercado, el cementerio, los campos de entrenamiento… No fue hasta que la tarde cayó que acudieron a la oficina del Hokage. Pese a que Kakashi ya sabía de su presencia, se vio obligado a darles una vaga reprimenda por no haber ido a presentarse antes de descansar. Después de ello el Nara acompañó a sus compañeros al hotel para que pudieran descansar del viaje antes de ponerse a trabajar al día siguiente. Organizar los exámenes de chunin no era tarea fácil -Shikamaru y Temari podían dar fe de ello-, pero ese grupo se organizaba bien. Al fin y al cabo todos ellos eran esenciales para sus aldeas y el Consejo de la Alianza. Por no decir que uno de ellos ya estaba nominado para ser el próximo Mizukage. Puede que Chojuro hubiera madurado con la guerra haciendo crecer su carácter, pero aún se le ponían las mejillas de color cuando le comentaban aquel tema. Por su parte, Mei estaba enseñándole lo necesario para llevar la aldea a la vez que el shinobi atendía sus deberes con la Alianza. La organización de los exámenes era una prueba más para que demostrase que estaba listo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
La mañana siguiente trajo consigo un cielo completamente azul, sin nubes, cosa de lo que Shikamaru se percató al salir de casa tras despedirse de su madre. Con el paso del tiempo Yoshino se había recuperado de la pérdida de su esposo -todo lo que una persona podía recuperarse-, y ahora continuaba su vida cuidando de Shikamaru, asegurándose de que creciera para ser un hombre como su padre. Aunque claro, los gritos de la mujer hacia el perezoso de su hijo no habían ido en decrecimiento; había cosas que nunca cambiaban.
Cuando llegó a la oficina que Kakashi había dejado a su disposición, se encontró con que sus dos compañeros ya se encontraban dentro, cada uno con un café y charlando animadamente sobre algún tema que no pudo reconocer.
-Shikamaru, por fin apareces -dijo Temari, llevándose el vaso a los labios y tomando un sorbo-. Ya llevamos casi media hora esperando a que hicieras acto de presencia.
-No creo que haya sido tanto o ya te hubieras terminado el café, problemática -se quejó él, pasando una mano por su nuca-. Además, ayer no concretamos ninguna hora, así que técnicamente no he podido llegar tarde.
-Creo que empiezas a pasar demasiado tiempo con el Hokage, Shikamaru -intervino Chojuro, sonriendo-. Se te empiezan a pegar sus excusas.
El Nara suspiró, sonrió y tomó asiento junto a su compañero, justo enfrente de Temari, quien reía con el comentario del joven.
-Bueno, ya que estamos todos, empecemos con la planificación -dijo, cambiando de tema-. ¿Alguna idea?
-Es la primera vez que participo en la organización de un evento como este, ¿cómo son los exámenes aquí? Según tengo entendido se seguirá el modelo de Konoha.
-Ah, es cierto Chojuro, es la primera vez que Kirigakure participa de esta forma en los exámenes -Temari dejó el vaso de café a un lado y comenzó a explicar-: El examen se separa entres pruebas distintas: inteligencia, trabajo en equipo y combate individual. La última parte no necesita organización, ya que la primera fase de los combates se hará allá donde termine la segunda prueba y la segunda ronda en el estadio de Konoha. Son las otras dos a las que nosotros nos dedicamos.
-Entiendo, y tenemos libre planificación siempre que cumplan los requisitos del estilo de prueba, ¿no?
-Sí, aunque deben realizarse la primera dentro de la aldea y la segunda dentro de los países que participan en el examen -relevó el Nara-. Temari y yo ya hemos organizado otros juntos hace casi tres años, pero no podemos copiar ideas de otros exámenes anteriores. Así que no nos queda nada más que… ser creativos, mendokusei.
Los tres suspiraron, incapaces de sugerir algo. El día pasó rápido; se decidieron a centrarse en la organización de la primera prueba e hicieron bocetos con ideas, pero ninguno les convenció. Solo uno de los de Shikamaru iba por buen camino, pero le faltaba algo que no eran capaces de ver para que pudiera convertirse en la primera prueba del examen.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
El segundo día tuvo mejores resultados, aunque tuvieron que ir a comer fuera para despejarse y que a Chojuro se le ocurriera la idea que necesitaban para completar la primera prueba. Era cierto que aquel joven llegaría a ser muy buen Mizukage.
-Estos exámenes… ¿Cuál es su finalidad? -preguntó mientras caminaban de vuelta a la oficina tras la comida.
Los otros dos shinobis le miraron sin comprender a qué se se refería.
-Se supone que lo que queremos demostrar la fuerza de la Alianza y la unión de los países, ¿cierto? -Shikamaru y Temari asintieron-. Pero esa es la finalidad externa de los exámenes, no hemos pensado en lo que significa para los shinobis. Son un prueba para demostrar que son aptos para ser chunin, que han crecido como ninjas y como equipo. La primera prueba debería centrarse en que demostrasen esa evolución.
De repente el Nara abrió los ojos y se paró en seco.
-Chojuro tiene razón, y creo que gracias a lo que has dicho sé cómo cerrar la idea que tenía para la primera prueba.
Sus compañeros sonrieron, poco sorprendidos de que se le hubiera ocurrido algo tan pronto. Recobraron inmediatamente el camino hacia las oficinas y una vez llegaron allí, Shikamaru buscó los bocetos de su idea entre los cientos de papeles que había sobre la mesa. Quizá deberían plantearse poner un poco de orden, la verdad.
-¡Aquí está!
Temari levantó victoriosa una hoja de papel y se la entregó al estratega, que le sonrió como agradecimiento.
-Está bien, hasta ahora había pensado que, dado que los equipos están formados por tres misiones, la primera prueba podría tratarse de que entre ellos superasen un examen de ninjutsu, gengutsu y taijutsu. Cada equipo decidirá qué miembro realizaría cada parte -Temari y Chojuro asintieron a lo que ya sabían para que el Nara continuase explicando-. Bien, lo único que nos faltaba era sacar un propósito de esas pruebas, ya que en teoría deberían de ser capaces de superarlas sin dificultad. Se me ha ocurrido… ¿Y si tuvieran que completar un mensaje oculto entre los tres?
-¿Te refieres a escribir una parte en cada prueba? -preguntó la kunoichi, levantando una ceja y poco convencida-. La idea no está mal, Shikamaru, pero tiene que ser de acorde con tu idea anterior.
-Lo sé, lo sé, mujer… Déjame acabar -se quejó él con media sonrisa-. Las pruebas de taijutsu, gengutsu y ninjutsu serán escritas, parecidas a las que nosotros respondimos en nuestro examen; esta vez realmente imposibles de responder. Dentro de cada examen dejaremos una parte del mensaje oculto, cuando termine el tiempo, los equipos que sean capaces de repetir el mensaje completo podrán pasar a la siguiente prueba. De esa forma nos aseguramos que, como es costumbre, solo quienes realmente lo merecen pasen.
-Es perfecto, Shikamaru -dijo Chojuro con una sonrisa-. Ya tenemos casi completa la primera prueba, solo nos falta… el mensaje. ¿Tienes algo pensado?
El Nara se rascó la nuca, miró por la ventana hacia el cielo azul y sonrió.
-"¿Qué es lo más importante para ser un buen shinobi?"
-¿Ah?, ¿a qué viene esa pregunta, Shikamaru? -preguntó la kunoichi.
-Esa cuestión se nos ha pasado a todos por la cabeza alguna vez, y cada uno responde una cosa en función de la situación -explicó el chico, sonriendo-. Sin embargo, si le preguntas a cierto rubio, acertará de lleno repitiendo las mismas palabras de siempre: "Perseverancia y trabajo duro"*. Esas serán la pregunta y la respuesta que deberán encontrar.
Shikamaru miró a sus dos compañeros para buscar su aprobación, y los dos sonrieron mientras asentían. Pasaron el resto de la tarde escribiendo la explicación de la prueba y haciendo los supuestos exámenes que los shinobis tendrían que pasar, asegurándose de que en cada uno de los tres tipos el mensaje era visible aunque estuviera camuflado. Acordaron además que la primera prueba tendría lugar en la academia y que antes de dejarlos entrar les harían saber que en los exámenes encontrarán una pregunta y unas respuestas sin las cuales no pasarán. También contaron el número de supervisores que serían necesarios teniendo en cuenta la lista preliminar de participantes y otros detalles que fueron aburridos de redactar. Para cuando acabaron, la luna y las estrellas ya iluminaban Konoha y los tres shinobis mostraban una clara satisfacción por su trabajo. Ya solo les quedaba planificar una prueba más y pulir todo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Se permitieron empezar a trabajar más tarde en la segunda parte; decidieron quedar poco antes del mediodía en la oficina para discutir algunas ideas e ir a comer. Se merecían un breve descanso de una mañana al menos. Mientras Shikamaru esperaba en la oficina ojeando lo escrito el día anterior, se preguntó qué era lo que hacía tardar tanto a sus compañeros. Era imposible que se hubieran perdido; Temari se conocía Konoha casi como su propia aldea -sin contar las zonas nuevas-, así que no tendría sentido. Por fin, cuando pasaba media hora de retraso, las dos figuras hicieron aparición abriendo la puerta. Estaban conversando animadamente mientras señalaban unos papeles que llevaban en la mano, señalando lo escrito y discutiendo sobre ello. El Nara no iba a mentir, se sentía un poco… ¿molesto? No, no era eso. Simplemente le gustaría saber qué era de lo que hablaban y si era por ello que habían tardado en llegar.
-Como alguna vez te quejes de que llego tarde de nuevo, Temari, te recordaré esto.
-No seas llorón, Shikamaru, tenemos una muy buena razón para habernos retrasarnos -dijo mientras dejaba los papeles que cargaba sobre la mesa.
-Temari tiene razón, empezamos a pensar en esto ayer a la noche, y hemos seguido esta mañana hasta que nos hemos dado cuenta de la hora -explicó Chojuro, emocionado-. Creo que tenemos las bases para la segunda prueba.
-¿Ah? -Shikamaru estaba confuso; se supone que era su mañana libre, ¿y ellos se habían dedicado a trabajar juntos en algo que también le incumbía a él? Estaba… ¿celoso? No, qué tontería. Además, si habían adelantado trabajo mejor; acabarían antes-. ¿A qué os referís?
-Ayer a la noche, mientras cenábamos en el hotel -empezó a decir Chojuro. Porque claro, también habían cenado sin él…- Empezamos a hablar sobre cómo suelen ser las segundas pruebas ya que en mi aldea los exámenes de chunin no solían centrarse en el trabajo en equipo*. Claro que ahora sabemos lo importante que es, por eso me llama la atención planificar esta parte.
-Exacto, y recordando las pruebas de otros años, se nos ocurrió en qué podría basarse esta prueba -siguió explicando Temari, tomando una hoja de las que había sobre la mesa. Tenía dibujados y escritos bocetos hechos por ella, Shikamaru podía reconocer su letra con gran facilidad-. Nosotros tuvimos que cargar con dos pergaminos con información secreta, en exámenes anteriores había que conquistar territorio enemigo… Después de pensarlo, nos dimos cuenta de que nunca se ha hecho un examen basado en la escolta de una persona.
El Nara observó la hoja, leyéndola con detalle. Fuera de lo que su mente pudiera estar imaginado antes, ahora, de vuelta al trabajo, vio que la idea era realmente buena. Se sujetó el mentón mientras meditaba los detalles.
-Es cierto que las misiones de escolta son típicas, por lo que cualquier shinobi tendrá que enfrentarse a una tarde o temprano. Y las posibilidades de éxito son mayores si se cuenta con un equipo coordinado que trabaje bien junto… -pensó en voz alta-. Podría ser la base de la segunda prueba, sí.
Chojuro sonrió aliviado, mientras que la kunoichi mostró una sonrisa orgullosa. Estaba acostumbrada a trabajar con el chico en el Consejo, pero no había sido hasta la noche anterior que se había dado cuenta de lo rápido que era para pensar y mejorar ideas. No le extrañaba que fuera a ser el próximo Mizukage.
-Esto es todo lo que hemos pensado, pero faltan detalles -dijo el shinobi, tomando asiento junto al Nara-. Hay que hablar la localización de la prueba, las dificultades, quiénes serán los escoltados…
-Tendremos que ir a comprobar lugares más tarde -dijo Shikamaru, revisando una a una las hojas-. Propongo que acabemos con el resto de detalles ahora y miremos los posibles sitios después de comer.
Sus dos compañero asintieron, y un minuto más tarde empezaron a dar ideas en cuanto a los detalles. Tuvieron que discutir durante alrededor de dos horas para ponerse de acuerdo -y Chojuro tuvo que intervenir en varias discusiones entre los otros dos-, pero finalmente fueron capaces de terminar. Justo a tiempo para comer. Bueno, la verdad es que era un poco tarde… La parte buena era que tendrían los restaurantes casi para ellos solos.
La organización de la segunda prueba había terminado siendo la siguiente: a cada grupo de shinobis se les asignaría un kage bunshin al que debían proteger de los enemigos y trampas que encontrarían a lo largo del camino. De esta forma ninguna persona -a parte de los examinados-, pondrían su vida en peligro, y si el kage bunshin es golpeado y desaparece, quedan descalificados. El propósito sería llevarlos sanos y salvos a un punto concreto, donde inmediatamente después iniciaría la tercera parte del examen; la primera ronda de combates individuales. Ahora solo les quedaba decidir un lugar que fuese adecuado para la prueba; tenía que tener sitios donde los shinobis que fuesen a ocultarse para atacar a los kage bunshin pudieran esconderse, además de varias entradas para poder separar a cada equipo que participe y un punto de reunión claro. ¿Lo peor? Que era Shikamaru el que tenía que proponer lugares ya que era el que mejor conocía los alrededores de la aldea. Era algo bastante problemático.
Pasaron parte de la tarde revisando planos y eligiendo posibles zonas que más tarde fueron a comprobar. Cuando volvieron a la aldea con una decisión tomada, ya era de noche; no era fácil recorrer de arriba abajo tanto territorio, ni siquiera siendo ninja. La cena que tomaron en Ramen Ichiraku fue más que merecida, no cabía duda.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Ser capaces de ordenar todos los planes que habían escrito con la certeza de decir que eran adecuados fue un alivio para los tres. Aunque a Kakashi no le hizo mucha gracia tener que leerse tantos papeles para luego hablar con la Mizukage y el Kazekage. ¿Qué les costaba a esos jóvenes hacer un resumen de cada prueba? Ah, cierto, él era el Hokage y tenía el deber de leer todas esas hojas antes de tomar una decisión junto con los otros Kages. Luego a Shizune le parecía raro que se fuera a pasear cada rato… Empezaba a entender por qué Tsunade solía escaquearse de sus labores para beber. Por suerte sus dos compañeros estuvieron de acuerdo -por videoconferencia-, con que las pruebas planificadas eran adecuadas para el examen de chunin y que podían pasar a ser organizadas físicamente. Después de enviar por email el archivo con las planificaciones a Mei y Gaara, se levantó de la silla por primera vez en horas. Por kami-sama, qué bien sentía estirar las piernas… Puso las manos en su espalda y se dobló hacia atrás para quitarse el dolor antes de echar a andar.
El edificio del Hokage era normalmente silencioso de no ser por los pocos shinobis que de vez en cuando correteaban llevando documentos de un lado a otro. Sin embargo, cuando llegó a la oficina que buscaba, escuchó risas y voces alegres salir de ella. Al entrar se encontró con tres shinobis sentados en el suelo junto a un tablero de shogi. Por lo que podía deducir, la partida era entre Chojuro y Temari, aunque el primero estaba recibiendo ayuda de Shikamaru, razón por la que la kunoichi parecía haber amenazado al Nara con su tesen. Kakashi sonrió ante la escena.
-Ah, Kakashi -dijo Shikamaru al verlo- ¿Ya has hablado con los otros kages?
-Hai, hai. Están de acuerdo conmigo en que vuestras ideas son buenas y que el próximo mes podrán empezar a organizarse físicamente -explicó, entrando en la oficina y apoyándose contra la mesa con los brazos cruzados-. Mientras tanto Chojuro, Temari, volveréis a vuestras aldeas y se reanudarán vuestras labores como parte del Consejo de la Alianza.
Los tres shinobis asintieron. Por el rabillo del ojo Kakashi pudo ver cómo Shikamaru se inclinaba sobre el tablero de sogui lentamente, tratando de cambiar de posición una pieza. Un segundo más tarde, la punta del tesen de Temari apuntaba a su nariz.
-Atrévete a hacerlo y te mando a volar, Nara -le dijo con voz tenebrosa-. Creía que no tenías dificultad para vencerme en este juego.
-Y yo no la tengo, pero Chojuro sí, yo solo trato de ayudarle.
-¡Eh! -replicó el otro shinobi como queja-. Eso es porque aún soy un principiante.
El Hokage se rió bajo la más cara ante la pequeña discusión. Luego se acordó de algo y chasqueó los dedos, llamando la atención de los otros tres de nuevo.
-Chicos, tenéis hoy de descanso antes de partir, ¿qué os parece ir a las aguas termales? -propuso, acariciándose la máscara-. Tomarlo como una recompensa por todo este esfuerzo. Además, así podréis disfrutar del festival de esta noche, estoy seguro de que a Chojuro y Temari les gustará.
-¿Está seguro, Hokage-sama? -dijo la kunoichi-. No nos importa pasar la noche en nuestro hotel.
-Ie, ie, es lo merecéis, y seguro que Mei y Gaara opinan igual -excusó Kakashi, sacudiendo la mano-. Podéis ir a tomar lo que necesitéis para pasar la noche y cuando lleguéis estará todo listo.
Los shinobis se miraron entre sí y asintieron, sonriendo. Shikamaru se encaminó hacia su casa para decirle a su madre que pasaría la noche fuera y acordó reunirse con sus amigos en las aguas termales. Mientras caminaba por la aldea observando el cielo azul, pensó en lo bien que su cuerpo aceptaría un baño relajante y una cena con sus amigos en yukatas. Una imagen vino a él de repente, haciéndolo sonrojar y sacudir la cabeza, ¿qué le pasaba últimamente? Suspiró y se rascó la nuca mientras seguía su camino; mejor no pensar mucho en ello.
Aclaraciones:
*Respecto a la mención de Kakashi escribiendo cartas a alguien: se trata de una referencia a la novela de Kakashi Hiden y alude a una mujer que Kakashi conoce en una misión (y no digo más que es spoiler y encima no me acuerdo de todo(?) Quizá haga un fic de Kakashi algún día -3-
*"Perseverancia y trabajo duro": Durante la película de Boruto, esta pregunta se le hace primero a Naruto, y esa es su respuesta (posteriormente la repite su hijo). Siendo Naruto, me imagino que es una frase que repite a menudo y que Shika habrá oído varias veces, así que he dedicido ponerla uwu
*Exámenes de chunnin en Kiri: La respuesta que da Chojuro se debe a que, si os acordáis de Zabuza, en Kirigakure los exámenes de chunin eran "un poquito" más brutos que en Konoha o Suna.
FIN. Del capítulo digo, no os asustéis que el fanfic sigue. Seguro que ya os habíais infartado -3-
¿Sabéis? Tengo una teoría de que el fanfic no os está gustando mucho a más de la mitad de los lectores, PORQUE NO ME LO HACÉIS SABER. A este paso, armaré huelga de escritores en fanfiction y nos negaremos a escribir hasta que nos déis más reviews -3- Nah, ahora en serio, los reviews son MUY IMPORTANTES para todos los escritores, primero porque nos hace saber que la gente realmente se está leyendo la historia, y además podemos ver si vamos por buen camino u os gustaría que la historia fuese algo diferente. POR ESO SER LECTOR FANTASMA ES MALO.
Luego iréis al infierno por ser malas personas, y me vendréis llorando. Ya veréis ¬¬
Para los que ya sé que me respondeís siempre, OS QUIERO MUCHO. Y la historia va dedicada completamente a vosotros *abrashote*
Por lo demás, espero que el capítulo os haya gustado. A mi me encanta llevar al personaje de Chojuro, y creo que la amistad de Shika y Temari con sus compis de la Alianza es muy importante, por lo que va a ver muchas escenas de estos tres juntos, además de Darui y Kuro, claro ^^ No sé si estos capítulos puedan resultar algo aburridos porque no hay combates, pero de ser así, decírmelo. De todas formas, el siguiente tiene acción y un GRAN MOMENTO SHIKATEMA. Yo solo digo que seguramente me querréis matar al final del siguiente capítulo y me estoy mentalizando para ello (?) Durante los siguientes capítulos, iré tanteando el terreno hasta Konoha Hiden. Si recordáis, la primera vez que Shika y Temari se ven en la novela, se sonrojan levemente (en anime lo pasan a otro nivel -3-), por lo que es evidente que ALGO ha sucedido entre ellos. Lo cual quiere decir que de aquí en adelante va a haber muchos momentos entre estos dos que explicarán esa reacción al verse en Konoha Hiden. Estoy segura de que me amaréis por ello uwu
A todo esto, me acabo de dar cuenta de que no estoy actualizando la cronología, así que me pondré a ello nada más subir el capítulo, para aquellos que se estén perdiendo en cuanto a cuándo sucede cada cap de la historia uwu
Y ahora, ¡el bonito adelanto para que os quedéis con ganas de más!
.
El Nara deshizo el agarre que Mirai tenía alrededor de su cuello y la trasladó a los brazos de su madre, donde volvió a aferrarse en cuestión de segundos, como si no la hubieran movido. Temari observó la escena con una sonrisa; pese a lo que se quejaba de normal, Shikamaru maduraba en presencia de Mirai, casi como si fuera una figura paterna en lugar de hermano mayor. Tras despedirse de Kurani, los dos emprendieron el camino de vuelta a las aguas termales, al fin y al cabo al día siguiente tenían que continuar con su trabajo de los exámenes de chunnin y no era cuestión de trasnochar.
-Algún día serás un buen padre, Shikamaru -soltó Temari de repente, cuando empezaban a alejarse de la multitud.
-¿Ah?, ¿a qué viene eso, mujer?
-Es solo un pensamiento, vago -continuó ella, mirando al cielo-. Desde luego con Mirai tienes buena mano.
-Asuma-sensei me pidió que la cuidase, a ella y a Kurenai, justo antes de morir -explicó él, impasible. Luego sonrió-: Entenderás que me tome esa promesa en serio pese a ser un vago, ¿no?
-Así que eres un hombre de palabra… Es bueno saberlo.
.
¡Y eso es todo, viejo! *azuza al Bugs Bunny que se ha colado en la despedida* ¡Hasta el siguiente capítulo!
