EL VIAJE HACIA LAKEWOOD
-Teri, lo siento…no sabia- le decía Robert una y otra vez mientras se sentía impotente al no poder aliviar su dolor
Teresa batallaba en su mente por decirle algo a su hermano mientras estaban solos -Rob, hay algo que nunca te dije sobre Albert, mi ex… -por su expresión Robert presentía que Teresa le iba a decir algo muy serio, pero cuando Teresa le iba a hablar, ya los Andrew y el doctor se aproximaban hacia el carro.
-Haz estado siguiendo las indicaciones del doctor Martin?- Pregunto en un tono estrictamente profesional mientras le ofrecía un par de pastillas y una botella de Coca-Cola
Teresa asintió con la cabeza recordando que había sentido cierta molestia porque Anthony se había quedado dormido en ese mismo hombro, pero como le iba a decir eso a Stephen, que parecía como si de repente hubiera perdido todo su sentido del humor?
-Entiendo...seguro te lastimaste por tu mal dormir- Dijo Stephen con un tono sombrío mientras lanzaba una mirada de pocos amigos a Anthony. Luego procedió a envolver el hielo sobre el hombro de manera que el espacio personal entre ellos se estrecho. Una vez terminado, se pusieron en marcha nuevamente.
Teresa se sentía abrumada por la tensión del momento, pero Robert no podía olvidar que ella estaba por decirle algo importante -Que era lo que me querías decir hace un rato?…-Le susurro Robert
-Ahora no...- Musito Teresa con una mezcla de tristeza y vergüenza.
Robert sospechaba lo peor-Acaso ya descubriste lo que querías saber sobre los rubios?!- Ya no estaba susurrando
-Ah?! -Exclamo Anthony como si lo hubieran llamado por nombre.
-Rob?! No es ESO!- Contesto sonrojada
-Le has preguntado a Anthony? o lo averiguaste por ti misma…-Pregunto sospechosamente Robert
-Robert basta!
-Que me quieres preguntar?- Anthony estaba curioso
-Nada, no le hagas caso a mi hermano…Rob! No te atrevas a preguntarle una cosa así! No seria apropiado en ESTE momento…
-Es que Teresa siempre ha querido saber si ustedes los rubios… son rubios… por todas partes?
-ROBERT!
-Pero si ya Teresa me había preguntado eso!, No recuerdas?, No recuerdas lo que te dije Tere?-Exclamo Anthony con una gran sonrisa
-Que yo te pregunte que!?- Ay Dios mío…que vergüenza…-Lamento Teresa llevandose las manos a la cara
-Teresa tu...no recuerdas...nada de lo que paso antes de anoche?-Pregunto tentativamente Anthony. La mirada de Teresa le ordeno que se callara
-Y entonces?- interpuso Robert un poco serio ahora. De ninguna manera Anthony se atrevía a contar (especialmente delante de Robert) la forma indecorosa en que el le dijo a Teresa que el le mostraría con gusto para saciar su curiosidad.
-Rob! No era de ESO de lo que te quería hablar!- Interrumpió Teresa
-Entonces dime de una vez!
Teresa tomo una bocanada de aire -Recuerdas que te dije que mi ex me dejo porque el amaba a otra persona…?- exhalo antes de continuar- pues resulta que esa persona de quien el se enamoro era… un hombre.
A Robert no le estaba gustando lo que estaba escuchando. Su ex cu~ado no era solo un amigo de la infancia sino que era uno de sus mejores amigos -Eso no es verdad!-exclamo- Albert no es un...Como dices una cosa así?!
-Ya que comencé,tengo que decirte TODO: La única razón por la que el estuvo conmigo era porque…era… era porque yo le recordaba a la persona a la que en realidad el amaba…
-Por favor, no sigas, no lo digas...
Un gran silencio cayo sobre todos los que estaban en el carro. Nadie sabia ni para donde mirar hasta que Teresa rompió el silencio riéndose histéricamente.
-Se puede saber que te parece tan gracioso?-Pregunto Robert exasperado
Teresa no podía articular palabra, y tenia los ojos llorosos de tanto reirse. -…Es que es graciosisimo! El quería ser mi cu~ado! mi cu~adoooo!- no podía dejar de reirse, y se sentía como si se hubiera quitado un gran peso de encima.
-Y tu… nunca te diste cuenta?…-Pregunto Robert después de un rato.
-Si y no... por un lado lo sospechaba y por el otro lo ignore hasta el punto de obligarlo a que se casara conmigo después de cuatro a~os de un noviazgo que era mas bien una gran amistad- Reflexiono Teresa en voz alta
Después de una larga pausa Robert quiso cambiar el tema -Teri: Anoche me entere del accidente que tuviste hace poco. Porque nunca me dijiste lo que te paso?
-No creí que fuera necesario-
-Que no era necesario?! Un hombre trata de propasarse contigo y tu no crees que sea necesario que yo le rompa la cara?!
-Ya aquí se encargaron de eso estos caballeros…
Stephen y Anthony lo pusieron al tanto de los acontecimientos referentes al caso y agregaron como el Sr. Andrew consiguió que el vaquero fuera despedido así como una orden de protección en su contra.
-Debiste habérmelo dicho desde que todo esto comenzó!
-Tu sabes que yo se defenderme…
-Yo conozco muy bien tus técnicas de pelea... pero quiero que me prometas que no me vas a ocultar cosas así en el futuro…por cierto; le has agradecido al doctor por cuidar de tu hombro?
Teresa no encontraba como explicarle que estaba enojada con el doctor que apenas la había atendido con tanto esmero y dedicación.
-Teresa ha dejado de hablarme desde el incidente del hombro…-Interpuso el doctor
-Como así?! Porque Teresa?
-Tenia toda la intención de agradecerle, pero es que cuando me disponía a hacerlo, el doctor estaba MUY ocupado con su enfermera…
-Las cosas no son como piensas…-trato de explicar el doctor
-Y como debo de pensar si yo los vi con mis propios ojos?!
-Uy! Ustedes suenan como si ya estuvieran casados!-Bromeo Robert sorprendido
-Si me dejaras explicarte…
-Sabes que? A mi no me interesan tus explicaciones y al fin y al cabo tu no me tienes que explicar nada
-Por lo menos ya están hablando- Agrego Albert
-Ah si? No te interesa? Entonces cual es el problema con la enfermera?- La desafío Stephen
-Ni te sue~es que yo estaba amargada por ti! Mi problema con la enfermera no tiene NADA que ver contigo.
-Estas segura de que no te pico el monstruo de ojos verdes?- Intervino Anthony sonriendo y pestañeando sus grandes ojos verdes hacia ella. Estaba haciendo alusión a Othello.
-Tony: te ves mas lindo cuando estas callado que cuando no lo estas.- Contesto Teresa secamente
-Esa frase…me suena familiar- susurro el Sr. Andrew
-BASTA!-Exclamo Robert- He estado escuchando bastante sobre esa enfermera y me gustaría saber si... esta buena?
-ROBERT!?- Clamo Teresa
-Que?! Solo quiero saber si su voz sensual va a la par con su imagen!-Nadie en el carro se atrevía a abrir la boca- Vamos caballeros, no pasa nada, a ver, quien me dice como se ve la enfermera...
-Sobre mi cadáver te vas a ligar tu a la...!- espeto Teresa mordiendose la lengua para no decir profanaciones en frente de su jefe. Su respiración estaba agitada
-No te alteres hermanita, solo quería ayudarte a eliminar a una rival...
Cuando Teresa estaba por abrir la boca -La Srta. Mayfield no es rival para Teresa- Sentencio el doctor. Teresa quedo inerte
-...este...viaje...se me hace...eterno...-musito Teresa con las manos en los temples como si le doliera la cabeza
-Ya casi estamos llegando-Expreso Albert ajustando el espejo para mirar a Robert. Esto no paso desapercibido por Teresa, quien se lo encontró raro pues parecía como si fuera una se~al.
-Teri, eres mi única hermana, y me preocupa que estés sola por aquí. Anthony pronto se ira a la universidad y el doctor se quiere casar y marcharse del Hogar de Pony para formar su propia familia… -Al escuchar esto, Teresa se puso triste. -Y tu… Que piensas hacer con tu vida?- Pregunto tentativamente
-Ya yo fui a la universidad -contesto Teresa cortante
-No me refiero a eso... lo que te quiero decir es... si te vas a quedar soltera por el resto de tu vida...
Teresa pensaba que nadie querría casarse con una chica tan poco femenina como ella. Recordaba como su mama siempre decía que ella había tenido solo hijos varones y la experiencia con su ex prometido le había afectado su psique hasta el punto de haber deseado fervientemente ser el hombre que su prometido hubiera querido que fuera. -Tu hablas como si contraer matrimonio fuera tan sencillo...
-Se lo que estas pensando: "nadie va a querer casarse conmigo"-Dijo Robert imitando la forma de hablar de Teresa- pero la realidad es que desde que llegue al Hogar de Pony no he dejado de recibir propuestas de matrimonio! De manera que para ti, casarte seria tan sencillo como elegir...-concluyo señalando al doctor y a Anthony
-Ah si? Sabes lo que estoy pensando ahora?!
-Por supuesto hermanita! Estas pensando en todas las profanaciones que me dirías si tu jefe no estuviera aquí...-expreso Robert con una sonrisa picara.
Teresa se mordía el labio inferior -Me he estado esforzando desde que salimos del Hogar de Pony…no se cuanto- mas- podré- soportarte...
-En serio papa, Teresa es mucho mas divertida cuando no estas...- Comento Anthony
-Por lo menos ahora se que existe un hombre al que tu respetes...-bromeo Robert
Ya el auto se había detenido y como en coreografía todos se tornaron hacia ella y comenzaron a asaltarla con la siguiente avalancha de propuestas:
-Que te parece si cambias el cielo azul por uno nublado?
-Porque no eliges a alguien a quien le gusten las mujeres?
-Porque no escoges a alguien que comparta tu predilección por los niños…?
-Podrías tener tu propio par de gemelos!
-o adoptarlos…
-Y no te preocupes por la diferencia de edad… Que son unos cuantos a~os entre gente que se ama?
-Anoche estuvimos hablando y yo di mi consentimiento ….-Concluyo su hermano mientras a Teresa le daba vuelta la cabeza
-TU DISTE TU CONSENTIMIENTO?! TU CONSENTIMIENTO ? Y QUIEN TE CREES QUE ERES PARA DECIDIR SOBRE MI?!- Grito con su voz de maestra cuando se dio cuenta de que la estaban tratando de embobar para obligarla a casarse…-Pero con quien es que me quieren casar?!- pensó mientras se agarraba la cabeza que en verdad le daba vueltas de tanta confusión
-Teresa, no te desanimes. El día de la boda me pondré un kilt solo para ti.- Trato de consolarla Anthony (quien anteriormente le había jurado que jamas dejaría que ella lo viera con la mencionada prenda).
-Buena suerte amigo, dijeron los demás saliendo del carro y dejando encerrados adentro a Stephen y a Teresa
-Yo solo quiero…- Comenzó a hablar Stephen
-Stephen que significa esto?!- expreso Teresa sentándose lo mas lejos posible de el y posicionandose como una fiera acorralada
-Yo solo le pedí permiso a tu hermano para hablar contigo…
-Y ustedes planearon encerrarme aquí para eso?! Eso fue lo que ustedes discutieron durante su 'reunión de hombres'?!
-He tratado de hablar contigo y no has hecho mas que ignorarme…Hasta te escribí e hiciste las cartas trizas… No tuve otra opción.
-Eso debería darte una pista de que no me interesa nada de lo que tu me tengas que decir así que abre esa puerta y déjame salir.-Expreso al verificar que su puerta estaba cerrada con seguro
-No sin antes hablar.
-No- tengo- nada -de- que- hablar- contigo- Sentencio ella cruzando los brazos y volteando la cara.
-Si no estas lista para hablar conmigo, por lo menos escuchame, por favor… Hace mucho tiempo que quería decirte lo que siento por ti y no lo había hecho porque sabia que tenias el corazón destrozado y no estabas lista para…una relación. Entonces vino Anthony…y todo cambio entre nosotros.
-Que quieres decir con eso?
-Quiero decir que cuando yo te insinuaba que tu me gustabas tu literalmente me cerrabas la boca… nunca me permitías decirte ni la mitad de las cosas que Anthony te dice…
-Anthony solo bromea conmigo
-Solo bromea? Anthony también esta loco por ti! Como no te das cuenta?!
-Es un adolescente, le gustaría hasta una escoba con falda si le dicen que es una mujer...
-Pues yo creo que te gustan sus 'bromas' mas que las mías.
-Eso no es cierto! A mi me encanta cuando ustedes dos forman un equipo para sacarme de quicio- contesto sarcásticamente
-También he visto como lo abrazas,y lo tomas de la mano… a mi nunca me tocaste así!
-Si tu quieres abrazos ve y dile a TU novia que te los de! o debería decir 'prometida'?
-Si te refieres a la Srta. Mayfield, nunca estuve interesado en ella de esa manera. Ni tampoco condono la manera en que te trato… Por cierto...fue ella quien hizo las llamadas... Al llamar a tu familia incumplió el acuerdo de confidencialidad que todos los empleados de los Andrew tenemos que firmar, y fue despedida.
-Me lo sospechaba…-murmuro con rabia, luego exclamo con desdén- Me imagino que debes de estar devastado!
-Teresa…como puedo hacer para que me creas? Fue ELLA la que me beso!
-Siéntate a esperar que yo me crea ese cuento… y también me vas a decir que te llevo al cine a rastras?
-Bueno…tengo que reconocer que la invite para darte celos y lo único que logre fue que amanecieras en los brazos de Anthony!
-Tu crees... que paso algo entre Anthony y yo?
-Trato de no pensar en eso...pero tengo tatuada en mi mente la imagen de ustedes dos...durmiendo abrazados... No sabes el autocontrol que tuve que ejercer para no desprenderlo de ti!- expreso con rabia mientras cerraba con fuerza los puños y recordaba cuando los encontró dormidos-...En fin, yo no pretendo que me elijas a mi... Entiendo si prefieres a Anthony… Como no te vas a enamorar de el?...
-Las cosas entre Anthony y yo no son así! Nosotros somos amigos, así como tu y yo un día lo fuimos. La razón por la que tenia a Anthony cerca todo el tiempo era para evitar esta misma situación en la que estoy ahora contigo…
-Así que usaste a Anthony de la misma forma en que me usaste para que no se te acercara el vaquero acosador?
-Yo no recuerdo que te quejaras! Y si sentías que te estaba 'usando' porque te dejaste?
-Porque yo te…Teresa yo te… extraño. Extraño ser tu amigo, extraño la música que compartíamos,extraño cuando me leías tus pasajes favoritos para 'inculcar un poco de cultura en mi'…
-Nada de eso te importo cuando te pusiste a besuquear a TU enfermera...
-Teresa...Eres la única persona con la que me he puesto nervioso al darle tratamiento medico! No viste temblar mis manos? Como es posible que me ponga así si no me importaras?… -Dijo el doctor recalcando el titulo de su canción favorita
Teresa se sostenía la cabeza entre las manos.
-Si miras a tu alrededor no podrás ver el fin de todo lo que el te puede ofrecer…En cambio yo… no tengo nada mas que ofrecerte que todo lo que yo soy-Dijo con un nudo en la garganta y con los ojos como un cielo nublado a punto de llover.
Al verlo le parecía como un niño desconsolado y tuvo la compulsión de evitar que derramara lagrimas por ella -Stephen…!- murmuro mientras se lanzaba a sus brazos- perdoname…lo que tu eres es mas de lo que yo merezco…lo siento…-expreso tratando de deshacer el abrazo, pero el no la soltó.- Stephen?!
-Espera un momento, estoy haciendo un sueño realidad…-dijo mientras la apretaba un poco mas- Sintió como el cuerpo de Teresa se tenso por completo y luego se relajo.
-Sabes cual es mi sueño?…- le susurro ella al oído sin romper el abrazo
-Cual?
-Despeinarte…-susurro acariciando su cabellera-y desarreglar todas tus cosas- sonrío
-Siempre te quise preguntar: desorganizabas las cosas de mi consultorio a propósito?
-Por supuesto...me encanta ver la cara que pones cuando muevo uno de tus frascos- sonrío traviesamente
-Conmigo... puedes hacer lo que quieras…-le dijo al oído mientras aflojaba los brazos un poco- Pero no desorganices mis cosas...
Teresa se puso de rodillas y se sentó sobre sus piernas, estilo oriental. Parecía como una niña que estaba por cometer una travesura mientras desordenaba el pelo azabache del doctor. Sabia que el era un obseso de la nitidez lo cual era evidente tanto en su persona como en sus cosas. Mientras se deleitaba en su faena, el doctor la observaba con detenimiento. Imaginaba como seria el sabor de sus labios cuando Teresa lo interrumpió -Ya esta! Ahora estarás loco por peinarte… espera, te presto mi peine…-dijo buscándolo en su bolso
-Lo que estoy loco por hacer es darte un beso… -expreso el cuando el peine iba a medio camino.
Tanto el peine como la mirada de Teresa fueron a parar a su regazo.
-Me permites?-le pregunto Stephen con sutileza mientras se acercaba con precaución
Teresa podía sentir que su sonrojo le quemaba la cara. Trato de hablar pero no podía pronunciar palabra.
El se acerco con precaución y poso un beso en una de sus mejillas encendidas y luego en la otra. Ella rodeo su cuello con sus brazos y lo beso en la mejilla. Al unísono fueron formando un camino de besos que se dirigía hacia sus bocas. Una vez rozaron sus labios el beso se volvió sublimemente suave. Teresa podía sentir que el ponía el corazón en cada trazo de sus labios en los de ella. Jamas la habían besado tan bien y con tanto amor. A medida que pasaban los segundos el contacto ondulaba entre suave y profundo. Tan perdidos estaban en el beso que no se percataron de que alguien se acercaba al carro.
