POR FAVOR, HAGAN CASO A LAS HORAS, ES IMPORTANTE YA QUE SINO SE PUEDEN PERDER ^^.
PARA ACLARAR IGUAL: primo de cariño: UNA COSTUMBRE MUY COMUN EN MI FAMILIA ES LLAMAR A TODOS LOS AMIGOS DE MIS PADRES "TIOS ó TIAS" POR LO QUE, SUS HIJOS SON COMO MIS "primos de cariño". (no sé si en otra parte se aplique)
Otra aclaración: Haruna-chan y Fubuki-oniichan no se conocen de antes; solo en la secundaria, como en el anime originalmente.
LAMENTO LOS MALENTENDIDOS.
¡DISFRUTEN EL CAPITULO!
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7:15 pm
Goenji nunca fue irresponsable, y menos cuando le prometía a su hermanita que volvería después de un entrenamiento; pero todo había cambiado debido a un accidente que había tenido camino al hospital.
- flash back-
Miro su reloj mientras salía de los vestidores, las 4:10 de la tarde; había perdido 20 minutos hablando con Endo para que se tranquilizara por el puñetazo que había recibido de parte de Fudou al intentar frenarlo; y diez más en cambiarse.
Si Yuuka estuviera despierta, lo regañaría por llegar tarde; y apresurando más el paso, el delantero salió del instituto.
Decidió tomar un atajo, para así poder llegar 15 minutos antes con su hermanita; solo tendría que cruzar por unos callejones y listo, estaría en las puertas del hospital de Inazuma.
Doblo a la derecha y luego a la izquierda, adentrándose en el primer callejón oscuro de la zona.
El olor no era agradable, para nada agradable; pero la mentalidad de llegar con su hermana era más fuerte que cualquier aroma, y continuando con su camino no le dio importancia a una sombra que lo seguía.
Seguramente era Kageno (sombra), ó Kogure intentando asustarlo; por lo que decidió ignorar también, el sonido de pisadas y risas.
- si creen que pueden conseguir algo, mejor resígnense, no me asusto con nada – dijo por sentado el ojimiel sin siquiera voltearse.
- ¿de verdad?...
Goenji se detuvo, esa voz no le pertenecía ni a Kogure ni a Kageno; entonces…¿de quien se trataba?.
Dándose la vuelta rápidamente, fue consciente de un movimiento veloz, casi imperceptible enfrente de su rostro; un ardor inconfundible se estableció en su mejilla; un perfecto corte en diagonal dejaba chorrear apenas, unas gotas de sangre.
El goleador de fuego dio un salto hacia atrás, siendo cubierto por la luz del sol.
- sal a la luz – exigió limpiándose el rostro con el antebrazo; logrando solo esparcir la sangre, mas no quitarla por completo; la herida parecía un borrón.
- si esa es tu petición, saldremos todos – la voz contesto, y dicho esto, salió a la luz una vez el albino estuviese lo suficientemente lejos – aquí estoy, mi nombre es Dazai Riuto, y tú estás en nuestro territorio - amenazo de manera juguetona, un chico de cabellos rojos y ojos negros.
El delantero apretó la mandíbula, colocándose a la defensiva; sabía que había pandillas en la ciudad, pero jamás había pensado que se toparía con una.
- así que….. Mas te vale no decir nada y hacer todo lo que te diga que hagas – continuo hablando el pelirrojo, levantando una navaja a la altura del cuello del albino.
Goenji lo examino al igual que a los otros que permanecían alejados; todos tenían en sus mejillas unas franjas negras, y a pesar de que Riuto tenía su misma edad, contaba con un piercing en la ceja y 3 aretes en la oreja izquierda.
- ¿y si no que? – pregunto con seriedad el goleador de fuego.
El azache tras pasar 3 segundos, se echo a reír a carcajadas, y encogiéndose de hombros, le dijo, volviendo a su posición con la navaja.
- b…bueno…(rio un poco mas) te lo dejare a tu imaginación – señalo su mejilla con el arma; mientras reía un poco mas; nunca nadie contestaba así; normalmente decían "p…por favor, no me lastimen" ó "d…déjeme, tomen todo lo que quieran, pero no me hagan daño"; este chico era interesante.
- primero…-retrocedió el talón – tendrán que alcanzarme – y dicho esto, el goleador de Raimon salió corriendo.
- hmp – sonrió – así me gusta; atrápenlo – Ordeno el pelirrojo, dándole media vuelta a su cuerpo; mientras miraba a sus subordinados.
Todos, sin acepción salieron tras escuchar la orden; ninguno de ellos replico…
El delantero corría a tal velocidad que dejaba atrás a los maleantes, pero no lograba perderlos. ¿Qué podría hacer?, ¿Qué debería hacer?; de ninguna manera iría al hospital, podrían hacerle daño a alguien, y mucho menos a un lugar concurrido…
Un pensamiento le cruzo la cabeza como si se tratase de una flecha "yuuka…".
Apretó la mandíbula; de ninguna manera podía enfrentarse a ellos, tenía que perderlos; No dejaría sola a su hermanita, y menos cuando su padre estaba más ocupado que de costumbre.
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DISCULPEN QUE ESTE CAPITULO FUESE MAS CORTO QUE LOS ANTERIORES; PERO ES QUE SI PONIA LO DEMAS SE PERDERIA EL CHISTE.
SUBIRE TAN PRONTO COMO PUEDA; ESPERO Y LES HAYA GUSTADO.
ME ALEGRA QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO ANTERIOR; CUIDENSE.
