Historia de un Mehicano

Capítulo 7 ¡Coon y Amigos de vuelta en acción!

Como si no fuera suficiente aguantar la traición de Firkle, ahora Henrietta tenía que aguantar la bulla de los emos que se encontraban en su propio salón de clases. Añadido a la molestia de estar rodeada por mentes conformistas y moldeables.

Aunque si algo extraño comenzaba a sentir era que los chicos vampiros, por lo que se había enterado en esos días, parecían desintegrarse de su cultura, estúpida, pero a final de cuentas, su cultura. Y darle oda a los emos. Algo raro estaba sucediendo.

De esto se había enterado gracias al sujeto Dónovan, del cual se puede decir que formó una relación cercana a lo que se podría llamar amistad. El distanciamiento de ambos a la sociedad los volvía una perfecta copla, aunque ellos no eran un poema o versos… Pero Henrietta así lo sentía.

Pero aparentemente esa "amistad" no parecía querer el chico castaño que durara mucho, pues aquel día no se había sentado a su lado, sino con otro grupo de conformistas. Henrietta dudo durante un momento porqué el cambio repentino del aislamiento a la amistad, pero supuso que una vez conformista, se quedan conformistas.

A su lado se sentó en cambio una niña vampiro. La gótica tuvo que aguantarse las ganas de no vomitar sobre su libreta con fotos de Edward Cullen, y otros vampiros sexys más falsos que un escualo caminando. Aun así por lo menos la otra chica era vampira estúpida, no una mierda de emo.

—He venido contigo.—inicio la conversación la chica vampírica.

En cuestión la chica que le hablaba era una con el cabello castaño tintado a uno plateado; con pomos en sus mejillas, maquillaje intenso en los ojos y una chaqueta que ocultaba su top negro, con unos pantalones del mismo color.

Henrietta desistió de sus poemas al sufrimiento en su libreta y volteó a un lado. Si bien normalmente le hubiera dado asco contestar a una chica vampira, aquella escases de intercambio de palabras le habían vuelto un poco más abierta.

—¿Qué quieres?—tal vez no lo suficiente para ganar la amistad de la chica.

—Pff; los vampiros estamos a punto de extinguirnos.—contó la chica de ese clan bastante apenada—Soy Greta.—se presentó—Y necesito tu ayuda.

—Yo no ayudo vampiros de mi…—iba a contestar con simplicidad la chica.

—Soy la nueva líder, Mike Makowski pasó a secundaria y…Bueno, desde hace que me nombraron muchos chicos nos han abandonado para unirse a los emos.—la chica logró captar la atención de Henrietta con el paso del susodicho líder a secundaria, básicamente lo mismo que con los góticos—Yo no soy una buena líder, pero…Pero creo que tu sí podrías y…

Automáticamente perdió todo el interés de Henrietta.

—No me interesa guiar a un montón de conformistas con falsos colmillos.—le dijo la chica con toda sinceridad y cuan pulsante pudo.

La vampiresa miró decepcionada el piso y se quedó sentada un momento en su lugar. Con la cabeza gacha y tratando de pensar mejores estrategias para que no desertaran en su bando.

—Hey Henrietta.—saludó Clyde un poco animado, después de todo; a pesar de que ahora era un Lobo Montañés, esa chica había sido la única que le había logrado expresar amistad desde el incidente con la vara.

—Conformista.—la gótica no dudo en saludar al castaño—¿Qué quieres de mi?

—Bueno, gracias por prestarme tu bolígrafo.—le regresó el material escolar a la susodicha.

—No agradezcas, ten dignidad.—fue la simple respuesta de Henrietta.

—¡¿Siempre tienes que ser tan repelente?—la chica vampiro había escuchado toda la conversación y se encontraba indignada en aquel momento.

Henrietta la miro durante un momento con el menor interés posible para luego volver su visión al bolígrafo. Indiferente al mundo que la rodeaba. Clyde ante esa reacción decidió sentarse con la chica, de cierta manera para demostrar que no se había olvidado del detalle de haberse ganado su amistad.

Fue hasta su asiento mirando al resto de sus compañeros.

—Chicos, ¿Les importa si me quedó en mi antiguo lugar?—preguntó al resto de los Lobos.

Butters era el que estaba hasta en medio de todos, a su lado se encontraban David y Scott; a su espalda Trent; Bill y Fose por el frente.

—Sí, yo no veo el problema.—dijo Butters felizmente cegado.

Clyde le sonrió a su líder y como el resto no tuvo nada que decir así que tomo su mochila y rápidamente regreso con Henrietta y la chica vampiresa. Le pidió el lugar a Francis, el chico con dientes extra largos y también judío; que le cambiara lugar a cambio de estar al lado de su amigo Scott.

—Los que no se adaptan al cambio son tan gays.—hizo la mofa Bill y su amigo Fose no pudo evitar reír.

Scott miró de reojo a Francis para asegurarse no reírse de ese comentario; puesto que ya se había ganado disputa con Mark Costwold previamente gracias a su risa; y de cierta manera no quería perder a sus amigos viejos de su team. Ellos no le habían hecho nada.

—Hey Francis.—lo saludó Rebecca bastante abiertamente y estirándole la mejilla como si se tratase de un niño pequeñísimo, aunque considerando la actitud de Francis, no estaba lejos.

—Hola Rebecca.—contestó tímidamente Francis.

—No deje que te intimide.—Mark en cambio ni se tomó la molestia de saludarlo, sino que fue directo al grano—Seguramente no hizo la tarea nuevamente y yo le dije que este año no se la iba a pasar…

—¡Siempre arruinas mis planes!—Rebecca se enojo con su hermano y se cruzó de brazos.

—Son demasiado obvios PUTA.—Thomas giró los ojos, pues el día pasado ya le había aplicado a él la misma estrategia.

—Lo que digas boca suelta.—se quejó Rebecca mirando hacia ambas paredes, esperando que las respuestas de la tarea estuvieran en estas.

Clyde se sentó finalmente frente a Henrietta y en diagonal de Greta; no sabía porque pero comenzó a hablar con la chica vampiro debido a que Henrietta estaba especialmente concentrada en un poema profundamente oscuro.

Rápidamente se enteró de que la niña no podía liderar a los vampiros.

El salón de clases permaneció tranquilo durante un pequeño espacio de tiempo antes de que Garrison pidieran la tarea y todos comenzaran a entregarla con prisas por terminar de anotar detalles. Como Wendy y Bebe.

—No puedo creer que casi me equivoco en una división tan sencilla.—comentó la chica a su amiga Bebe—Menos mal que checaste mi hoja.

—Oh, no es por nada Wen.—Bebe se sonrojó—Para eso están las MA´s.

Wendy y Bebe tomaron lugar atrás de Nichole y Red. La chica de piel morena se había dejado crecer demasiado su cabello al grado que le estaba comenzando a dar una estética afro, además de usar su blusa larga amarilla con pantalones verdes, generalmente era calmada, como su novio Token, y prefería no inmiscuirse en problemas ajenos. En cambio Red se había recortado el cabello para que apenas le llegara a los hombros y su actitud generalmente era envolverse en cualquier problema que pudiera encontrarse, sobre todo si estos atentaban contra su recién adquirido feminismo radical.

—Hey Wen, ¿Me pasas rápido el problema d…?—Stan aun no entregaba la tarea porque le faltaba un problema, pero fue interrumpido por Red.

—Oh, así que el patriarcado exige que las mujeres hagan el trabajo de los hombres en lugar de que estos sean auto dependientes ¿No?—preguntó bastante molesta Red.

—Oye, Red, creo que te estás pasando un poqui…—Nichole iba a intentar reclamarle, pero la pelirroja se llevó una mano al pecho.

—Nichole, estás infectada por el patriarcado opresor.—le dijo la chica con condescendencia antes de darle un golpe a Stan en el estómago.

El chico de la sorpresa se hizo hacia atrás, tirando todos los útiles escolares de Heidi Turner, la cual bufó molesta.

—Lo siento, lo siento.—rápidamente le ayudó a la chica a levantar su material—Aquí tienes Lola.

Heidi en aquel momento se lanzó sobre Stan por la rabia de que le continuaran confundiendo de nombre; así como también lo hizo Red por ser el chico un misógino…A pesar de que no conocía el significado de aquella palabra.

—¡Auxilio! ¡Están locas!—Stan intentó zafarse rápidamente de las garras de ambas chicas.

—Red, Lola, basta…—Wendy tomó a Heidi de los hombros.

—Oh cielos, una pelea, bueno, da igual.—Garrison en lugar de levantarse a ayudar se limitó a continuar ojeando una revista.

Bebe también separó a Red del chico pelinegro, la pelirroja parecía a punto de estallar en rabia por el simple hecho de ver a Stan.

—Oye, chica, tranquila.—le intentó decir Kyle en shock por aquella reacción repentina.

—¿Yo? Si solo soy una señorita.—fingió no estar muriéndose de ganas de rajar a Stan en dos hace solo dos segundos.

—¡LOCAS!—el pelinegro prefirió volver a su lugar antes de seguir cerca de Red y sus ataques feministas.

—Creo que te pasas un poco de la mano.—contribuyó Bebe hablándole a su amiga.

—Si no peleas contra lo que te oprime y acosa, nunca saldrás victoriosa.—contestó Red, a lo cual sus amigas tuvieron que girar los ojos.

—Y tu Lola ¿Por qué te le tiraste a Stan? Digo, Red está loca, pero…—comenzó Wendy.

—¡Qué me llamo Heidi! ¡Heidi Turner!—gritó a sus amigas ya roja de la ira.

Las muchachas se miraron unas a otras preocupadas por la reacción de la chica que estaba comenzando a enloquecer por algo que ellas no estaban totalmente seguras. Lola debía de estar mal de la cabeza. En cambio, Heidi se encontraba bastante molesta por que ninguna de sus amigas, amigos, compañeros, ni siquiera el puto maestro recordaba su nombre.

—Conformistas.—espetó Henrietta ganándose una risa seca y aprobatoria de Clyde, eso hizo que la niña vampiro también sonriera un poco.

Las clases terminaron un par de horas después con el salón de clases vuelto y al derecho, todo el mundo tenía sus propios asuntos por atender antes de largarse.

—¡Hey señor! Digo, Butters, señor…—Dougie se acercaba por el pasillo bastante nervioso a Butters, pero se puso aún más cuando vio al animal de Trent Boyett saliendo del salón justo detrás de su amigo rubio.

—Dougie, te he dicho que no me llames señor...—le dijo Butters rojo de la vergüenza, para instantáneamente acercarse a su oído—En la escuela.

—Es que, estoy tan emocionado, ya sabe, el grupo y…—Dougie parecía sobre exaltado.

El resto de los Lobos Montañeses comenzó a reunirse en la salida para irse juntos en el bus de regreso a sus casas. En ese lapsus de tiempo Butters fue capaz de contarle a Bridón y Dougie sobre lo de que los héroes irían al parque.

Así que antes de tomar el bus decidieron mejor caminar, y en su lugar regresar a su guarida para terminar los arreglos de sus disfraces. Varios chicos parecían no tener ningún problema. Hasta Shelley tuvo que admitir que una vez se acostumbraba a Mc´key y si leía del libro podía aprender algo.

Pero no por el lado de Kyle y su hermano Ike. Ellos habían sido dejados específicamente frente a su casa; junto a Stan, Kenny, Karen y Cartman.

—¿Por qué no nos deja en la parada de siempre?—preguntó herido Cartman antes de que el conductor partiera sin responder.

—Bueno, teniendo en cuenta que todos saben que el Chapo busca a Kyle…—dejo Stan la frase pues Eric lo interrumpió.

—¡Pero ahora tengo que caminar una casa entera cuando en la otra parada está directamente frente a mi casa!—gritó el gordo quejándose.

Todos se quedaron un momento de silencio mirando el poco tacto y sensibilidad de Eric, pero a final de cuentas lo dejaron pasar. Karen mostraba lo mejor de ella misma para no darle una patada al gordo.

—Ahm… En el parque a las cuatro.—le dijo Stan a Kyle despidiéndose de él y dirigiéndose a su casa.

Kenny se despidió a su manera y Karen le dio un gran abrazo de consuelo a Ike; en cambio Eric los miró con mofa y desdén antes de decir:

—Un judío menos en el mundo ¿A mi qué?—Ike ya le había saltado encima, pero Kyle lo detuvo y obligo a entrar, en aquel momento no le importaba lo que Cartman dijera sobre su padre.

Kyle entró a su casa sin decir nada, no esperaba que lo recibiera nadie. Ni él quería ser recibido por la perra que tenía por madre. La puta inmunda que tenía que aguantar ver solamente porque Ike no era lo suficientemente maduro para escapar con él.

Miró de uno a otro lado, la encontró en el teléfono:

—Sí, a la oficina Sherman…Necesito un divorcio express.—contestó Sheyla al teléfono.

Kyle la vio con desprecio en la mirada, estaba siguiendo las órdenes del Chapo, no merecía ella siquiera tener el apellido Broflovski con el cual tenía que etiquetarse hasta el día del divorcio.

Decidió subir a su cuarto tomando de la mano a Ike, podría no ser su hermano biológico, pero era lo único que lo ayudaba a no desmoronarse en aquellos momentos de necesidad. El canadiense no estaba tan enojado con su madre, mas no dudo en seguir a su hermano.

Una vez ambos se encerraron en sus habitaciones Ike simplemente se dedicó a hacer tarea, cabizbajo. Kyle en cambio se quitó los zapatos y miró el techo de su habitación, intentando pensar en algo para no caer en las ganas que le entraban de llorar.

Trataba de no pensar en su padre.

Pero era imposible.

Las horas transcurrieron en el condado y el Sol del atardecer llegó a su esplendor para cuando las cuatro de la tarde.

En el parque los niños casi no llegaban, la mayoría se encontraba en su casa jugando videojuegos o viendo televisión. Aunque los amigos sí que asistían. En especial los que tenían asuntos por atender.

Craig miraba impaciente de uno a otro lado, de nuevo a su reloj de pulsera electrónico y todo para terminar de nuevo mirando panorámicamente. Hasta que finalmente Tweek apareció y se acercó.

—Gah, más te vale sea importante, ya sabes cuenta tarea nos puso Garrison para mañana y si no la hago me podrían expulsar como a la hermana de Stan y perderías mi…—Craig esperó a que terminara su paranoia—… y entonces tendría que matar a Trump, y yo no quiero matar Craig, no quiero matar. ¡Eso sería demasiada presión!

Finalmente, Tweek suspiró mientras trataba de retomar el aire de tantas cosas que había dicho.

—¿Terminaste?—preguntó fríamente Craig con los brazos cruzados.

Tweek asintió con su cabeza llena de mechones alocados que hacían que su cabello pareciera tuviera vida propia. Craig suspiró algo decepcionado por lo que iba a tener que decir.

—Veras, creo que hay que terminar.—contó sin rodeos Tucker.

—¡No! ¡No de nuevo! ¡Todo el pueblo nos lincharía y…!—comenzó de nuevo Tweek con sus paranoias.

—¡Cállate y escucha!—le ordeno Craig ya bastante enojado por tener que aguantar a cada rato aquellos reflejos del chicos, sabía que Tweek no lo hacía por molestar, pero en aquel momento necesitaba ser serio.

De nuevo Tweek movió la cabeza para afirmar, ahora temblando de miedo.

—Veras, yo…eh…Me gusta una chica.—comenzó Craig—Y como todo el pueblo sabe de lo nuestro, me es imposible decirle a esa chica que me…gusta.—le costaba trabajo tener que admitirlo a pesar de no decir directamente su nombre.

—¿Por eso has actuado tan extraño?—preguntó Tweek recordando como Craig aquellos días estaba distraído, al ver como Craig asintió sonrojado, continuó—Por mí no habría problema, a mí no me gustan los chicos, ni las chicas, yo solo quiero mi café…—objetó Tweek—Pero ¿Cómo hacemos para que el pueblo sepa que rompimos sin necesidad que nos linchen?

Craig bajo la vista, hasta en aquel momento no se la había ocurrido nada. Pues sabía lo mal que podía salir un plan si de Tweek se trataba.

—Pff; mira, mañana mismo anunciamos que terminamos, y a quien no le guste bien por él.—contestó Craig bastante decidido.

—¿Entiendes que al hacer eso hay posibilidad de que esa chica no te quiera?—preguntó Tweek.

—Me da igual.—contestó fríamente Craig.

—Por cierto, grrh…—sufrió Tweek de un espasmo esporádico—¿Quién es la…?

Fue interrumpido por la voz de Token que se acercaba a ellos, al igual que la de Kevin Stoley. Detrás de ambos venía el esclavo de Kevin…Ósea, su medio "hermano".

—Hola chicos.—interrumpió Token la florida conversación entre los dos "novios"—Hey, que coincidencia verlos aquí.—dijo el chico.

—¿Y ustedes que hacen aquí?—preguntó Craig algo molesto pero ocultándolo detrás de un rostro monótono.

—Si Tweek dijo que querías hablar de algo con todos.—contestó Kevin sin entender aquella hostil bienvenida.

—Tweek…—Craig se enfadó por haber invitado al resto de sus amigos.

—Jejeje Gah, no me mates, yo pensé que querías dar un mensaje grupal.—contestó Tweek la amenaza.

—Oh, solo querías hablar, a solas.—la manera en como Token dijo las últimas dos palabras preocupo de sobre manera a Craig, enserio el pueblo quería verlos juntos.

—Solo quería…Ah, venir a jugar...¿Como en los viejos tiempos?—mintió Craig intentando sonar serio.

Sus amigos, incluso Tweek y el nuevo, se le quedaron viendo como si no lo conociesen. Craig Tucker, uno de los chicos más maduros pidiéndoles jugar en el parque.

—Ya que.—el mexicano termino aceptando y el resto se alzó de hombros aceptando.

Para su sorpresa el parque no estaba solo, en aquel momento otros siete chicos se encontraban también desde el otro extremo. Todos sin saber se acercaban al centro del parque.

—Trata de animarte viejo.—le advirtió Stan a Kyle después de irlo a buscar, iban los dos juntos con Kenny, Cartman, Gary, DougPoo y Lizzy.

El mormón temblaba y miraba de uno a otro lado insistiéndole a Cartman sobre si sabía cualquier cosa sobre los súper héroes.

—¡Cállate pesado!—le gritó Cartman—¡¿Por qué tan putamente interesado en los puñeteros héroes?!

—No…yo...—el mormón estaba al borde de la lagrima

—Gary, hasta para mi te volviste putamente pesado.—le detuvo DougPoo decepcionado.

—¡No lo entienden! ¡Puta mierda!—gritó el mormón también desesperándose sobre las indirectas más directas que podía mandar.

Lizzy se acercó y le dio un gran golpe en la cabeza a Gary, el cual se llevó ambas manos atrás por el dolor que le causaba. Aunque el resto odiara admitir (Excepto Cartman), ese chico se lo estaba ganando.

—Mphh, mppp mhhhh.—Kenny también estaba enfocado en Kyle.

—Dejalo Ken, los mejicanos no se divierten, solo trabajan.—le dijo Cartman mostrando que su empatía podía ser más que negativa.

—¡Oye!—saliendo el medio hermano de Kevin justo en frente, escuchando la última parte de Cartman con especial odio.

—No lo escuches Julio.—Kevin también se adelantó guiando al resto de sus amigos junto a los otros chicos.

—Hola.—saludo Craig al resto aliviado de que hubiera alguien más en el parque.

En aquel momento todos se encontraban a mitad de una zona de juegos, frente a un resbaladero y detrás de unos columpios. La zona también tenía cierta vegetación de arbustos. La cual se movía sin que nadie pudiera notarlo.

—¡Mira ojete de mierda…!—el mexicano seguía ofendido por los comentarios de Eric, pero era detenido por las ordenes mágicas de su dueño—hermano.

—Vamos…Julio.—Kevin intentaba calmarlo—Mira, vamos de vuelta a casa; jugaremos a que limpies mi cuarto mientras yo como papitas.—ofreció Kevin al chico.

Hubo un momento de silencio en el cual nadie sabía quién era peor, si Kevin o Cartman. Aunque el gordo se lo ganaba a pulso, el racismo incontrolable que había adquirido Kevin estos últimos días les habían puesto en duda aquello.

Para sorpresa de todos los presentes, Cartman incluido.

—¡Sí! ¡Mi juego favorito!—dijo el chico tomando a Kevin y saliendo corriendo en dirección a la casa del susodicho.

Todos parpadearon un par de veces con sus rostros inmersos en incredulidad por lo que acababan de presenciar, e intentando no morirse de envidia por el regalo veraniego que Kevin había ganado. Un esclavo que le gustaba hacer las labores domésticas.

—¿Lo ven?—interrumpió Cartman habiendo tenido la razón, inmediatamente DougPoo y Lizzy.

—Pero Kyle no es mexicano.—reclamó Stan bastante enojado.

—¿De qué diablos estaban hablando?—preguntó Token perdido en la conversación.

—Mphh hhmm ppphh mmhhh mhmhhh phphhh…—comenzó a explicar Kenny señalando a Cartman y luego a Kyle.

—Ahh…Ya veo.—Craig entendió a la perfección antes de mirar con cierta rivalidad a Kenny, ambos chicos pusieron su atención en la segunda chica más grosera de todas.

Hubo un segundo de silencio antes de que Kyle se sentara en un borde con la mirada cabizbaja. De cierta manera no quería decepcionar a sus amigos, y se obligó a venir, pero tampoco tenías ganas de sentirse feliz, no mientras su papá estuviera preso.

Stan y Kenny se acercaron para animarlo como buenos amigos, el resto se quedó sin saber muy bien que hacer.

—Por cierto Tweek, ¿Por qué no le avisaste a Clyde que viniera?—preguntó Token molesto por la falta del castaño y sus comentarios ocurrentes.

—¿Para qué lo quieren?—dijo despectivamente Eric—¿No ven que ya tenemos suficientes maricas por estos lares?— el comentario provoco que los amigos de Clyde vieron de reojo a Cartman con mirada asesina.

—H—hace rato que no le he visto… ¿Y si lo secuestraron y lo están usando como objeto sexual para venderlo a los pedófilos? ¿Y si luego nos secuestran a nosotros y nos lavan el cerebro para creer que tener sexo con hombres adultos es bueno? ¡Eso llevaría claramente a que nos quisiéramos prostituir! ¡Y un trabajo seria demasiada presión!—gritó Tweek histérico arrancándose varios pelos de un tirón.

—¿Por qué llamas marica a Clyde?—Craig en cambio defendió a su amigo.

—¿Y to soy el malo de la historia? ¡Él no protegió la gran vara de…!—comenzó Cartman.

—¿Sigues enojado por todo eso de la estúpida vara?—preguntó Token sintiendo pena ajena por el gordo.

—¡Sí!—respondió Cartman sin pensárselo dos veces.

—Pfff, no sé ni porque me tome la molestia de acompañarlos, ¿Y dónde esta Bridón? ¡Él iba a traer las pelotas de balón…! Olvídenlo.—habló Lizzy despectivamente antes de ponerse la capucha para no tener que hablar directamente con nadie sobre mariconeras del pasado.

—Mhh…Que raro, ustedes llevan un tiempo sin ver a Clyde.—conectó DougPoo—Y hoy nos falló Bridón.

Gary en aquellos momentos estaba que estallaba, de las ganas de querer decir de una vez por todas lo que estaba ocurriendo.

—Sí, ahora que lo pienso se me hace raro que Butters no nos esté siguiendo.—Stan también junto los puntos.

—Bueno, ellos fueron a la junta de Butters.—simplificó Kyle—Puede que volvieran hoy, de todas maneras da igu...

Durante un segundo todos se detuvieron pues el sonido de un amplificador siendo mal conectado lleno el ambiente desde encima del columpio. Todos miraron a aquel lugar sin entender muy bien que estaba pasando; Gary entonces palideció.

—Aquí está bien.—era la voz de Butters que hablaba desde un micrófono—Probando, uno, dos, uno…

Las miradas de desconcierto eran iguales para todos, menos para Gary, para sorpresa de todos, una piedra fue lanzada desde un arbusto y le dio contra la resbaladilla del tobogán.

—¡Oh! ¡No apuren!—Butters intentaba ajustar a la perfección el megáfono.

—¿Butters?—preguntó Kyle levantando la mirada con total interés en aquella extraña escena.

—¿Qué? ¿Nos descubrieron? Oh diablos, debo de estar quedando en ridículo.—admitió escondido encima del tobogán; este tenía una decoración como si fuera casa de pájaro, que es donde se ocultaba el chico.

—¿Qué carajos?—DougPoo al ver la reacción de Gary comenzó a entender que algo no iba bien.

—¡MUAHAHAHAHA!—gritó Butters trepando por encima de la casita del tobogán y mostrándose al resto de los chicos.

En su escala casi tropieza, para su suerte Dougie estaba abajo y le ayudo a sostenerse, estando el chico pelirrojo en la parte de abajo y el rubio montado encima con el megáfono.

Lo que preocupo enseguida a ciertas partes del grupo era que usaban ambos sus trajes vandálicos de El Profesor Caos y el General Desorden, esperaban que solo fuera para animar a Kyle…Aunque sabían que generalmente los planes de Butters salían del tiro por la culata.

—¡Sigan riendo necios, mientras puedan!—algunos chasquearon la lengua por esa declaración de Butters, era oficial, había vuelto a sus estúpidas fechorías en el peor momento posible, y esa rabia la dejaba entrever sobre todo Kyle.

—¡¿Butters?!—preguntaron cinco de los presentes.

—¡¿Profesor Caos?!—casi todos el resto de los presentes se toparon con la figura del criminal, enemigo acérrimo de los héroes pueblerinos.

—Ese idiota se revelo solo, jeje.—en cambio Gary estaba de cierta manera alegre, ya no tenía que guardar el secreto.

Stan de repente recordó como todo el día el chico mormón le había intentado advertir a ellos sobre los súper héroes, ¿Estaba el mormón enterado de todo eso?

—Jijiji, así es, aquí estoy yo, el gran y temible Profesor Caos…—intentó hablar Butters, pero fue interrumpido.

—¡Y el General Desorden!—desvelo nada más y nada menos que Dougie reluciendo su peto de aluminio las siglas "GD".

—Dougie, estoy dando mi discurso malvado.—le dijo Butters reprendiendo al niño de una manera no agresiva.

—Lo siento Profesor.—se disculpó Dougie desde la parte de abajo—No volverá a pasar.

—Oh, está bien.—aceptó Butters, solo para ser interrumpido nuevamente.

—Butters, no tenemos tiempo para juegos bobos;—le espetó Token bufando—así que si nos permites…

—¡GAH! ¡¿El Profesor Caos es Butters?!—preguntó Tweek arrancándose bastantes pelos de una sola sentada nervioso.

—Sí.—fue la simple contestación de Cartman totalmente confiado.

—¿Cómo sabías eso?—exigió saber Craig ya molesto por el hecho de no haber sido informado sobre todo aquel asunto.

—¡Sí! ¿Cómo es posible que ustedes cuatro lo supieran?—preguntó DougPoo recordando como antes Stan, Kyle y Kenny también habían llamado a Caos por su verdadero nombre.

—Es bastante obvio.—fanfarroneo Cartman cerrando los ojos y alzando las palmas de los hombros.

Gary se detuvo un momento alegre, al fin iba admitir que él era el Coon, y por consecuencia los héroes del pueblo podrían enfrentar a los Lobos. Nadie tendría que salir lastimado, excepto claro los villanos.

En cambio, Kyle se levantó y tapo la boca de Cartman con la palma de su mano. Stan y Kenny se acercaron también para evitar que Cartman hablara más, lo cual inmediatamente causo la intriga de varios de los presentes. Excepto claro de los que sabían la verdad.

—¡Digan la verdad!—espetó Craig apartando a Stan y Kenny del gordo.

—¡Bah!—Cartman escupió sobre la mano de Kyle y libero su boca—¿No lo ves aun cegatón? Nosotros y tu gran amigo Token somos Coon y Amigos.—contestó Cartman revelando la verdad.

—¡Se supone que todo eso había terminado gordo!—le gritó Kyle intentando darle un golpe por revelar la realidad.

—Mpphh mpppp…—espetó Kenny.

—Ahora sí te pasaste de la raya.—le dijo Stan bastante enojado.

Eso sorprendió a algunos presentes, incluso Lizzy abrió su capucha para ver si había puesto atención. DougPoo miró levantando una ceja, no esperaba que esos cuatro idiotas fueran héroes, bueno a decir verdad lo de Cartman era de esperar por el tallo de su estómago. Craig en cambio estaba en aquel momento bastante impactado, no por los cuatro pendejos, sino por Token, el cual miraba avergonzado al piso.

—Ahm…¿Hola?—preguntó Butters con el megáfono, pero las discusiones en la parte de abajo hacían que él perdiera toda la atención—¿El villano que quiera aterrorizar?—trató de seguir llamando la atención frotándose los nudillos—¿Nadie?

—¡ESCUCHEN!—gritó Dougie a todo pulmón causando que el resto de los niños se le quedaran mirando—Ahora sí, puede proseguir Profesor.

—Gracias General.—felicitó Butters—Muy bien, Coon y Amigos, acaban de revelar sus identidades ante el mundo entero, pero tranquilos, su estúpido…—se detuvo de leer una de las notas de que Dougie la había dado—General, estúpido es una palabra muy fuerte.

—Profesor, solo continúe leyendo.—le recomendó Dougie viendo como todos se consternaron por la propia interrupción de Butters.

—Cómo iba diciendo, prepárense, porque hemos vuelto a las andas, y ahora ayudaremos al Chapo Guzmán.—al decir aquellas palabras un frio silencio recorrió a todos en la habitación.

—Oh por Dios, le dije que ni se le ocurriera hacer una estupidez… Oh Butters eres un pendejo.—dijo Kyle golpeándose la frente en clara señal de frustración.

—Butters, enserio, no es un buen momento, ya no existe Coon y Amigos.—le dijo Stan recalcando aquel hecho y haciendo que Gary se pusiera pálido—Dejamos ese juego hace mucho tiempo.

—Mejor para nosotros.—se mofó el rubio—Sera más fácil para nosotros acabar sus….¿Patéticas existencias? Wow, Dougie estabas inspirado.—le felicitó Butters continuando leyendo las tarjetas del pelirrojo que sonrió.

—Butters.—Token ya estaba harto de aquel trato—¡Te lo advertimos somos siete contra uno!—le advirtió ya descontando a Bradley Biggle; el cual había abandonado en definitiva el equipo.

—Seis.—desde detrás de una vegetación al lado del tobogán, aunque alejado por un par de metros apareció Clyde Donovan.

Usaba el castaño una vestimenta parecida a la de una armadura gris, con un toque rojo en la parte media, y una banda morada con una calavera en medio, se notaban partes blancas de donde había despegado algunos picos que tenían antes. Pero de todas maneras continuaba con un gorro de lana negro, una trompeta del mismo color y una banda de cátsup para simular sangre, además de unas alas de ángel negras detrás suya. El resultado era nada más y nada menos que…

—¡¿Clyde?!—gritaron Token, Tweek y Craig por encima del resto.

—Mosquito Oscuro para ustedes, bzzz.—se presentó el castaño con su voz cambiada por la trompeta que utilizaba y mostrando una risa maligna.

—¿Qué carajos crees que haces?—le espetó rápidamente Craig ya molesto.

—Me uní al Profesor Caos para acabar con Coon y Amigos.—contestó Mosquito con rabia—¡Apártense los que no quieran recibir mi picada mortal!—amenazó.

—Ese tipo está loco.—comentó Lizzy no tan impactada como el resto.

En cambio, los miembros de Coon y Amigos lo vieron como una verdadera y profunda traición que el propio Clyde tomara la iniciativa de volverse en su contra. Aun peor en momentos tan difíciles como aquellos.

—No es el único.—desde atrás de todos ellos salto de un árbol un chico con músculos de mastodonte, denominado como…

—¡Trent Boyett!—los cuatros niños que tenían un pasado con el susodicho se echaron a temblar.

—Ahora soy Puño Mortal; la hora de mi venganza ha llegado.—expresó sádicamente tronándose los huesos de su mano.

Su vestimenta era un chaleco de lana rojo y sin mangas, unos pantalones militares y dos guantes de boxeador, en su rostro usaba un caso de americano negro para cubrirse, sus músculos eran abundantes en sus brazos, lo cual indicaba cuál era su principal arma y eso no le gustó nada a los chicos, que tragaron en seco.

—Jaja, ese nombre es tan gay.—desde el lado izquierdo aparecieron Bill y Fose dándoles la salida solo del lado derecho a los presentes.

—¿Bill y Fose?—Stan no entendió aquella aparición del todo, hablo con los ojos abiertos.

—Pero no más gay que el nuestro.—continuó la mofa Fose—Los gay Turner…—ambos rieron.

Ambos usaban una especie de camiseta de rayas celestes y moradas, en medio del pecho tenían las siglas "GT". Uno usaba un pantalón celeste y el otro uno morado, en su cabeza utilizaban lentes de arcoíris, demostrando su apoyo…O burla a los homosexuales. No tenían ningún arma visible a la vista, por lo cual los héroes se preocuparon por su aparición y forma de ataque.

—Ja, estos tipejos.—se burló Cartman—¿Quién sigue? ¿Scott Malkinson como parte de los villanos?—preguntó viendo que todo aquello estaba llevando una combinación muy rara.

—Precisamente.—desde el lado derecho marco la emboscada Scott cerrando casi todas las salidas para los niños que estaban en el centro de todo eso—Mala leche para ti.

Este no llevaba una masca como tal sino una especie de ubres en su cabeza, pero tenía un suéter verde limón y pantalón celeste; lo que lo volvía especial era que usaba un cinturón con sus inyecciones para la diabetes; además de pequeños botes con leche y varios silbatos que parecían de entrenamiento para perros. De nuevo no sabían cuál era su ataque.

—JAJAJAJAJA…—se reía Cartman con ganas—Scott Malkinson está en su equipo…—reía descontroladamente hasta que hizo cara de estúpido e imito la voz del susodicho— Soy Scott Malkinson y soy un malo con diabetes…

Fue interrumpido por una pelota de baloncesto que le dio en toda la cara para luego rebotar a su verdadero dueño que cerraba el circulo donde se encontraban los niños.

—Tú.—le dijo Gary con rencor.

—¡¿Bridón?!—en cambio DougPoo se mostró totalmente sorprendido, junto con Stan.

—Así es Dog.—contestó el chico más pequeño de todos—¿Llego tarde para la diversión?

—¡Es Doug!—tuvo que reclamar el castaño sucio.

—Y yo pensaba que el mormón era el más pendejo de nosotros.—dijo Lizzy bastante molesta con el chico castaño—Pero resultaste ser tú, me decepcionas.

—Death Ball, mi lady.—espetó con una sonrisa sonsacada Bridón.

Vestía como con una camisa de basquetbol, con la diferencia de que esta era de un color azul amarillo y en el centro tenía un balón en llamas y unas hombreras con picos. Además de que cubría su identidad con su cabellera y no usaba mascara ni nada para el rostro. Por si fuera poco, botaba su balón con todo descaro.

—¡Suficiente!—gritó Kyle ya estallando la ira—Butters ¿Qué es lo que quieres lograr con todo esto gran pendejo?

—Ya lo dije Kyle, no seas bobito.—se burló Butters—Somos el nuevo equipo de villanos que aterrorizara al pueblo con sus fechorías, ayudaremos al Chapo Guzmán a tomar South Park.—habló Butters sin revelar el hecho de que lo hacían para salvar sus pellejos de la ira del narco.

—Oh cállate idiota.—le dijo Cartman posicionándose como si fuera a pelear—No me importa cuántos sean, los pateare a todos en sus puñeteras caras, y sin necesidad de mi traje.

—¿Incluso a mí?—Trent con gusto se adelanto

—¡No se saldrán con la suya!—Token giró hacia la derecha esperando atacar a Clyde y Scott.

—Mpph mhpph mmhh…—del otro lado Kenny lanzó un dedo acusador a Bill y Fose poniendo su posición de pelea.

—El resto, quédense atrás mientras les partimos la cara.—aconsejo Stan mirando directamente a Bridón.

—¿Estas bromeando? Yo te ayudare.—le dijo Gary bastante decidido, pero fue apartado por Stan.

—Dije, quédense atrás.—el pelinegro no quería que otros inocentes fueran lastimados, y tampoco confiaba mucho en el criterio del mejor amigo de Bridón.

Kyle no dijo nada, ni se posiciono en forma de batalla, solo se levanto y miro desafiante a Butters. Su mirada claramente era una provocación "atrévete"; y su ira era más que notoria pues apretaba sus puños. Eso alegro de cierta manera a Butters, no iba a dejar que ellos se interpusieran en su camino para salvar sus vidas del Chapo Guzmán.

—¡Lobos Montañeses ataquen!—ordeno Butters.

—¡Coon y Amigos!—gritó Cartman haciendo que los héroes corrieran separándose del círculo, los villanos en cambio también se acercaron a los héroes corriendo de frente.

—¿Qué sucede aquí?—pero todos fueron interrumpidos por el oficial Barbrady que llegaba con sus gafas de Sol, interrumpiendo aquella escenita.

—Oh llega tarde oficial.—afirmó Gary suspirando aliviado, todos voltearon a verlo.

—¿Sabías de esto y no nos avisaste?—preguntó Stan molesto.

—No podía…Es complicado.—intentó justificarse Gary—Además sí que lo intente.

Durante un momento todos se quedaron en silencio, antes de que comenzaran a bajar sus puños y silbaran distraídos. Fingían como si nada de nada pasara y solo fueran un montón de niños en el parque.

—Oh nada oficial, nada.—Butters se frotó los nudillos.

—Bien, alguien mando una llamada anónima diciendo que aquí iba a encontrar unos maleantes, así que niños vayan a sus casa, y de paso, quítate esas ubres de tu cabeza.—le dijo a Scott quien se puso bastante rojo de la vergüenza.

—Sí oficial Barbrady.—todos sin rechistar obedecieron las órdenes del hombre, aunque los niños dejaron pasar primero a los villanos, los cuales los miraban con sonrisas de superioridad, eran mayor en número en cuanto a héroes. Los chicos solamente los miraron con solemne reto.

El resto de los niños diez niños se fue en una bolita juntos por el temor a ser nuevamente sorprendidos por Los Lobos Montañeses. De cierta manera ahora todo había dado una vuelta en todos los problemas que aquel año escolar les estaba causando.

—En mi casa en veinte minutos.—dijo Cartman a los miembros del equipo de héroes, los cuales asintieron.

—Esperen ¿Y nosotros qué?—preguntó DougPoo.

—Deja que los héroes de verdad se encarguen de esto por ahora.—interrumpió Cartman.

—¡Pero Clyde está de su lado! Gah, ¡Tenemos que hacer que recapacite!—contestó Tweek.

—Y yo estuve en la junta con Butters, cuando se volvieron villanos, quiero patearles la cara a todos.—contestó Gary.

—Primero debemos organizarnos nosotros antes de traer a alguien más.—contestó Stan solemnemente—Pero pueden hacer esto, difundan la noticia, Coon y Amigos ha vuelto, y pateara a Los Lobos Montañeses.

—No revelen nombres.—de paso Token también dio el consejo.

—Tú vienes con nosotros.—Craig se indignó.

Token miró de reojo a los héroes y luego a sus amigos. Agachó la cabeza y dio media vuelta para seguir a los héroes, dejando a Tweek y Craig con la boca abierta de incredulidad, pero Token sabía que hacía lo mejor para ellos al no involucrarlos.

Y así el grupo se dividió rápidamente en cinco héroes y cinco civiles que tenían que quedarse atrás.

Lo héroes fueron corriendo lo más rápido que les fue posible a sus casas por sus disfraces que llevaban un tiempo sin usar. Stan tomó las herramientas de su padre. Eric afilo sus garras con una lima y de paso le habló a Timmy explicándole que había nuevos villanos. Kenny quitó el signo de interrogación de encima de su capucha; aquello podía ser serio. Token en cambio limpio el polvo de su traje.

Kyle en cambio se probó su gorro de lino, para que su cabello se controlara, pero tanto su cabellera como su cabeza habían crecido demasiado así que se quedó con su ushanka verde.

Una vez termino de guardar todo en su mochila bajo las escaleras, y se digno nuevamente a mirar a la sala, donde se encontraba un hombre hablando con su madre, a pesar de que un terrible frio lo recorrió, no se trataba del hombre que había generado todos los problemas en su vida aquellos tres días.

—Y firme aquí…—le dijo un hombre con traje a la mujer.

—¿Quién es este tipo?—preguntó Kyle ingresando a la sala y exigiendo respuestas a su madre.

—Oh cielos, que modales.—el sujeto con traje elegante no se mostró nada contento por la contestación de Kyle.

—Es un abogado…—respondió la mujer bastante triste.

—¿Estas considerando enserio el divorcio?—preguntó Kyle indignado.

Cambió miradas con su madre, no hacía falta que ella lo dijera. Estaba más claro que el agua, pero Kyle no quería perdonarla, no quería después de todas las mentiras que ella le contó.

—No, no lo estoy considerando.—contestó la mujer—Lo estoy haciendo.

—¡No puedes hacerle eso a papá!—gritó Kyle bastante enojado con su madre, sentía como si quisiera golpearla, pero debía mantenerse claro; el único que pagaría seria el Chapo por secuestrar a su padre. Y Butters con su equipo por seguirlo.

—Niño esto es más normal de lo que crees…—el abogado en cambio intentó tomar posición intermedia para alegrar al niño, pero se ganó una mirada asesina del pequeño.

—Jovencito, es lo necesario, y lo que se hará.—le dijo Sheyla bastante segura, aunque su miedo era más que notorio.

—¡No!—se negó Kyle a escuchar el razonamiento del miedo.

El pelirrojo salió corriendo por la puerta principal sin despedirse, y casi en lágrimas. Kyle iba a evitar que el Chapo destruyera a sus amigos, que destruyera a su familia y su identidad. Tal vez nada volvería a ser lo mismo, pero Kyle iba a detener al criminal.

Tomo con fuerza su mochila donde guardaba el disfraz del cometa, tal vez no iba a tener esa cosa en la cabeza, pero aun así defendería su vida de las garras de ese criminal. Y todo con ese traje y sus amigos.

En el sótano de Cartman, este se había esmerado en decorarlo con la mesa Coon; y algunas otras decoraciones a favor de su nombre de héroe. Espero unos minutos antes de que entraran por la puerta los distintos héroes.

Eric usaba su antifaz de mapache que le daba a su nariz una apariencia de ese estilo, junto a sus orejitas características del animal. Había desechado la capa por lo incomoda que se volvía a pelear y su "Coonie—cinturon" puso gases lacrimógenos. Llevaba una camiseta blanca por debajo con la "C" del Coon, y garras en las extremidades de sus dedos.

Primero llego Tool Sheed, quien se había quitado su gorro de pompón rojo para dar paso a un alborotado cabello pelinegro, su camiseta blanca se encontraba arrugada y sudorosa por todo lo que había pasado durante el día. Y su visor protector de ojos amarillo lo acompañaba perfectamente; Stan se había tomado todo ese asunto bastante seriamente. Llevaba en su cinturón carga todas sus herramientas básicas, excepto el taladro que era su arma principal.

Sin decir más palabras Mysterion llegó como segunda opción, entrando al sótano totalmente desprotegido de su parka, el chico Kenny McCormick continuaba cubriéndose la parte superior del rostro con su capucha morada que se adhería a una capa del mismo color. Un traje morado y calzoncillos de fuera era lo que lo definían en aquel momento.

El siguiente en llegar fue Iron Maiden, el susodicho era nada más y nada menos que Timmy, el cual fue ayudado a bajar por Stan Marsh. El susodicho era peligroso pues tenía trozos de hierro saliendo de su capa de metal y alambre. Provocándolo en el héroe más complicado de mover, junto a su incapacidad del habla lo volvían un héroe poco útil, pero leal al equipo.

Siguió en entrar Token Black, con su antiguo traje de Tupper Waear, básicamente un traje azul marino con una especie de casco de plástico, provocando que herirlo de gravedad fuera complicado, aunque su andar era bastante torpe. Tenía como manera de pelear sus propios puños.

Y hasta el final llegó el Cometa Humano, o Kite, para abreviar del ingles cometa. Esta era la identidad secreta de Kyle Broflovski, con su traje celeste y un cometa que usaba como escudo y arma de ataque, junto al lazo del cometa. Una cuerda para que los pantalones no le cayeran y su emblema de cometa en la camiseta. La única diferencia es que ya no usaba una malla en la cabeza, sino su ushanka verde.

Aquellos seis pequeños eran las últimas fuerzas que quedaban del original Coon y Amigos. Clyde se había unido a los villanos y claramente Bradley había abandonado el equipo cuando descubrió ser un héroe de verdad.

—Llegas tarde judío inmundo.—le dijo Cartman enojado.

—Vamos al grano.—Kyle no se vio ofendido por aquello, solamente tomo asiento en su posición.

—¿Qué debemos saber que no sepamos?—preguntó Token—Todos en estos momento vimos como Butters recluto a un nuevo equipo de villanos, son más que nosotros, entre ellos amigos nuestros.—comentó Token triste.

—Debemos detenerlo ahora mismo antes de que se lastimen, están jugando con el maldito Chapo Guzmán.—expresó Kyle—Y de paso, detendremos a ese criminal.

—Sí, es nuestro deber protegerlos del papi de Kyle.—dijo Cartman ganándose un bufido de molestia—¡Vamos a patearles el culo a Butters!

—Alto gordo.—le detuvo Mysterion comenzando a forzar la voz.

—¿Qué quieres pobretón?—espetó el gordo que ya se había preparado.

—Son más que nosotros.—le expreso Kenny bastante enojado—Nos derrotarían fácilmente, seis contra ocho; además uno de ellos es Trent Boyett…

—¿Y eso qué? Yo podría vencerlo fácilmente.—contestó Cartman.

—¡Ni los cuatro juntos podríamos contra él!—Tool Sheed puso la voz de la razón sobre la mesa—Debemos organizarnos antes de atacarlos, además Kyle tiene razón, si vamos a volver a las andadas tenemos que detener al Chapo.

—Yo creo que debemos de conseguir más miembros.—expresó Token levantando la mano.

—A nadie le importa tu opinión Token, eres ne…—iba a comentar Cartman.

—Timmy.—aportó el pequeño peli naranja.

—A mí también me parece buena idea.—felicitó Kyle—A este equipo no le vendrían mal un par de plazas nuevas para reemplazar a los dos héroes caídos.

—No sería mala idea…—dijo Mysterion poniendo los pies sobre la mesa—Si mañana en la escuela ponemos un anuncio en la entrada…¡Para una audición!

—Formaríamos de vuelta a Coon y Amigos, con nuevos miembros…—continuó Tool Sheed.

—Y detendríamos a los Lobos Montañeses.—les siguió la idea Token.

—Para luego acabar con ese puto narcotraficante.—expresó Kyle.

—¡Timmy!

—Entonces…¿Estamos de acuerdo?—Cartman miró sin entender todo ese compañerismo de mierda, pero lo ignoro poniendo su mano en frente, todos hicieron.

—¡Coon y Amigos vuelve a la acción!—gritaron la mayoría de los chicos levantando sus manos, aunque ninguno la bajo al instante.

—Nos vemos ridículos.—expresó Kenny rápidamente.

Todos se quedaron callados, esperando que el tenso silencio se acabara, pero al final rieron, volvían a estar unidos, como en los viejos tiempos. Sin esperar que algo más grande de lo que ellos podían esperar les iba a caer encima.

Continuara…

Na.—Cielos, esto fue un monumental esfuerzo, y sí, sobre saturación de personajes nuevamente, lo siento bastante, pero ya saben que esta es la historia de un mehicano, donde irónicamente 35 personajes tendrán participación relevante.

En fin, todo es importante, lo crean o no. Así que les recomiendo poner atención, porque cada pequeño detallito luego volverá y afectara la trama principal del fic, la cual no se pudo avanzar más aquí.

¿Es ironico que tardara 30,000 palabras para introducir a los héroes y villanos? JA, si creen que la historia va a volverse así de sencilla, esperen un poquito, el día de mañana (para la historia) es cuando realmente este universo de buenos y malos va a establecerse, así que yo no veo peleas hasta llegar a los 50,000 palabras o más. Pero veo muchas cosas más potentes que unas simples batallas.

Y tranquilos, no se decepcionaran, las batallas no serán genéricas, créanme. Las tengo muy bien planeadas, y no solo serán "Pelea por pelear" incluso si eso parece tendrán un propósito mayor. Pero bueno, eso no adelantare hasta que llegue el momento de hablar de eso.

Esta vez, les pido con el alma, dejen review si llegaron hasta este punto, estos capítulos son extremadamente largos para mis estándares y bueno, una review no cuesta mucho. Pero si no quieren dejarla, como quiera les agradezco que se sigan tomando la molestia de leer y que nos vemos hasta después.