Nota: No poseo los derechos de Neon Genesis Evangelion ni de sus personajes.

Nota 2: El POV será de Shinji.

Me siento en una de los sillones de mi sala, aún no sé cuánto tiempo ha pasado, después de mi graciosa bienvenida, sólo recuerdo haber ido a la cocina y tomar de la bebida más fuerte que tengo, en verdad la necesito. Ahora mismo, mi cabeza es un ajetreo, después de recuperarme levemente de aquella impresión, pongo mi frente en una de mis manos, masajeándola suavemente, para luego levantar la cabeza y dar un gran suspiro inhalando y exhalando despacio, viendo hacia mi techo, que claro, nunca jamás me responderá ni tendrá las respuestas a todas mis dudas, si ese fuese el caso, sería el ser más sabio de todo el mundo por la cantidad de veces que lo veo, cierro mis ojos y para mi inoportuna sorpresa, la imagen de ella enseguida asalta mi mente, los abro irritantemente, gruño y golpeo sin mucha fuerza el brazo del sillón, por más que trato de evitarlo, no puedo dejar de pensar en lo diferente que se veía, para empezar incrementó su altura, casi a la mía, su cabello flameante ahora es más oscuro contrastando aún más con su piel, dándole una mayor fuerza y presencia, además de que dicha piel ahora es más tenue que antes, probablemente por estar tanto tiempo en su país, su cara también ha madurado, puesto que en este caso por lo menos, ya no traía esa expresión de arrogancia y confianza en sí misma, más bien parecía tranquila y hasta un poco sumisa, me sorprendió bastante que no empezará a rabear o a intentar tirar mi puerta de una patada, tengo que admitirlo, me agarró desprevenido, pero la culpable intelectual de todo esto tiene nombre y apellido, lo más gracioso es que muy en el fondo de mi mente y conociéndola bien, sabía que esto iba a terminar ocurriendo, desde el momento que intentó disuadirme para verla, es el tipo de personas que siempre saben que es lo correcto y actúan impulsivamente cuando creen que el tiempo es el adecuado.

Mi teléfono empieza a sonar, lo dejó así hasta que se activa la contestadora;

—Shinji, soy Toji, mira amigo, Hikari le dio tu dirección a la demonio… - En un santiamén, lo alcanzo y contesto sin darle la oportunidad de decir nada más.

—Muy tarde, ya estuvo aquí y debo decir que fue una agridulce sorpresa, aunque siempre tenía la ligera sospecha que nuestra querida ex – jefa de grupo no se quedaría de brazos cruzados y actuaría en el momento más inesperado, aunque quisiese estar molesto y furioso con ella, es algo que ella haría con normalidad siendo la directora de nuestra secundaria, odio cuando no puedo echarle la culpa a alguien por algo que no me gusta, he tenido tantos ejemplos de eso que la verdad ya hasta me resulta cómico – Voy hacia la cocina por mas trago, hoy he bebido más que en toda mi vida y ya comienzo a sentir los efectos, lo necesitaré para cuando comience a liberar todo esto que me he guardado por varios años

—Discúlpame, de verdad, iba a "soplártelo" pero Hikari me descubrió, y me ha dado una de esas miradas, que hasta sentí celos que yo tenga que usar mi cuerpo para intimidar cuando ella con un solo gesto puede hacer que hasta los delincuentes la obedezcan, me hizo prometerle que no te diría nada hasta que hablaras con ella, y por eso me mordí la lengua y no pude decirte – Una gota de sudor enorme baja por mi cabeza, y estoy seguro que en la de él también, sin embargo, lo entiendo yo mismo he sido testigo del poder de Hikari, durante el transcurso de loa años, desde el juicio hasta la fecha, ella ha asumido un papel importante, la líder, muchas veces cuando estábamos decaídos o simplemente dejábamos que la pereza y tristeza nos invadiese, ella de prisa nos empezaba a ordenar y a mover, si poníamos alguna objeción, nos atacaba con todo su arsenal, al final quedábamos reducidos a pobres escusas de machos, y de verdad, creo que no hay nadie en todo neo Tokio o Japón entero que pueda hacerle frente a Hikari en ese modo, aunque pensándolo con calma, puedo darme cuenta de que así nos mostró y dio su amor, cariño y compresión, siempre se aseguró de mantenernos unidos, sin descuidar su vida profesional en ningún momento, ella es como la hermana mayor que siempre quise tener, en fin.

—No te preocupes, si hay alguien que conoce la ira de Hikari, somos Kensuke y yo, es más, no me sorprendería que también lo haya amenazado al pobre, y conociéndolo creo que casi se ha de hacer en los pantalones al ver su mirada – No puedo evitar hacer chistes, oigan, los necesito en este momento, aunque sea a expensas de él, ya encontraré como disculparme. Al otro lado de la línea, logro oír unas carcajadas muy ruidosas, ¡discúlpanos Kensuke! Cuando por fin nos calmamos retomamos nuestra conversación.

—Y dime como te fue, odio admitirlo pero ahora se ha puesto más rica, ¡Oye! ¡Qué! También soy hombre y aunque se traté de la demonio alemana, una mujer es una mujer, aunque yo amo a Hikari y jamás la engañaría, pero reconozco que le eché una buena mirada, lo más probable es que incluso llegue a tener el cuerpo de la señorita Misato – A pesar de los años, Toji y Kensuke aún tienen semblanzas de los pervertidos pubertos de catorce años que fueron los primeros amigos que tuve, incluso puedo imaginarme a Toji empezando a babear al recordar a Misato, no cabe duda que algunas cosas nunca cambiarán.

—Si sabes que ahora mismo Hikari podría tener interceptada la línea y estar grabando esta conversación, en este momento inclusive podría estar planeando forma de "castigarte" o aun peor, podría aliarse con Asuka para planear cosas que ni me quiero imaginar, ahora mismo tu destino puede estar condenado – Comienzo a jugar con su mente, a veces es tan fácil, sonrío cuando escucho el sonido de alguien tragando saliva, de nuevo me imagino a Toji buscando por toda la casa para encontrar los micrófonos o cualquier otro aparato para espiar, finalmente me apiado de él.

— ¡Tranquilo!, hombre, sólo me estaba metiendo contigo – Me rio entre dientes para contener mis carcajadas, ya que estoy a punto de cruzar la línea

—Shinji Ikari, más vale que sea broma o sentirás el poder del acero y de mi furia ciega – No me atrevo a rodar mis ojos porque estoy seguro de que hasta él podría oírlo

—No tienes nada de qué preocuparte, Hikari te ama y jamás te espiaría, o ¿Si lo haría? - Le dejo la duda en su cabeza, así por lo menos tendrá algo en que entretenerse.

— ¡Maldita sea, Ikari! Deja tus juegos mentales para alguien más, ya suficiente tengo con mis propias sospechas –

—Está bien, ya, ya, cálmate, sólo fue una broma inofensiva, de veras necesitaba despejarme y reírme un poco, y tú fuiste el desafortunado ganador, pero ya en serio, debo admitir que me sorprendió bastante su apariencia, empecé a recordar todos aquellos momentos que pasé al lado de ella, pero también recordé las malas memorias, las experiencias, pero sobre todo recordé la forma tan abrupta y descarada en cómo se fue, de cómo me dejó solo a enfrentar las consecuencias, de cómo muchas veces me jactó y regodeó de llamarme cobarde y debilucho cuando ella lo era aún más, de lo jodida y rota que está nuestra relación – Nuevamente suspiro, aunque hablar sobre esto me ha tranquilizado un poco, me siento aún confundido y lleno de emociones encontradas, al parecer estar encerrado también ayuda a mi depresión, de nuevo Hikari tiene la razón, necesito decorar este lugar urgentemente, hasta yo me doy cuenta de que es triste y lúgubre, además una bocanada de aire fresco haría maravillas en mí, pero antes necesito encargarme de esto.

—Luego te lo cuento con lujo de detalles, pero ahora necesito salir de aquí, gracias por querer avisarme, luego te hablo – Le digo a modo de despedida.

—Está bien Shinji, espero que resuelvas esto de la mejor forma, recuerda que aquí estamos para ti cuando nos necesites, nos vemos – Es la despedida de mi amigo mientras cuelga el teléfono, ahora me dispongo a salir, pero antes recuerdo algo. Colgando el teléfono y depositándolo en su base, me dirijo a mi estudio, al llegar a mi escritorio busco mi llave y abro la cerradura el cajón principal, inmediatamente saco mi arma, revisándola con detenimiento para ver que esté en buenas condiciones, durante mi entrenamiento supe que un arma en mal estado puede ser tu propia muerte, cuando me aseguro de que está en buen estado, la guardo entre mi cinturón y mi pantalón, la cubro con una chaqueta, el clima encubre perfectamente este hecho, una sensación extraña se aparece dentro de mí, tengo el presentimiento de que la voy a tener que usar en poco tiempo, y eso no me agrada en lo absoluto, asegurándome de tener un re cargador extra, me encamino hacia la entrada, abriendo la puerta y saliendo hacia el ascensor, durante el trayecto empiezo a decidir hacia donde iré, sintiendo una vez más el costado de mi arma, recuerdo cómo es que la conseguí.


Tokio 3 – 2017

Me encuentro en el lago artificial de la ciudad, la última vez que estuve aquí fue cuando acaba de matar a Kaworu, donde también lo conocí por primera vez, a los que gobiernan Tokio – 3, se les hizo fácil renombrar y apropiarse de este lago, sin saber ni importarles cómo fue que se formó, sin saber que cual fue el precio que se tuvo que pagar para obtenerlo, y eso me enfurece a más no poder, ella luchó siempre para protegerlos y ellos ni siquiera se dignaron en descubrir su nombre o saber algo de ella, no saben porque ella realmente sufrió, muchos la clasifican como un fenómeno, una abominación, las lágrimas amenazan con salir de mis ojos, Rei, desde el primer instante en que la conocí, en esa camilla, vendada y sangrando, despertó en mi un sentimiento de vinculación, de unión, era como si nos hubiésemos conocido desde siempre, siento una gran vergüenza de tan sólo pensar que alguna vez estuve celoso de ella, al tener el amor y al cariño que en forma tan desesperada e incesante busqué, al final decidió traicionarlo y rescatarme, aunque siempre estuvo aislada y nunca aprendió a expresarse como hubiese sido correcto o normal, recuerdo que cuando empezó a experimentar con las emociones, realmente me quitaba el aliento, como aquella vez que sonrió para mí, esa dulce, sincera y hermosa expresión, siempre la tendré guardada en mi mente, la apreciaré y cuidaré por el resto de mi vida, Rei ¡Muchas gracias por dar tu vida por la mía!

Mi tren de pensamiento se detiene abruptamente, al sentir algo frio y metálico presionar contra la parte trasera de mi cabeza, me congelo en ese sitio, oigo el seguro de un arma abriéndose.

— ¡Vaya, vaya, vaya! Pero ¿Qué tenemos aquí? Ni más ni menos que el gran héroe de Japón y de la humanidad, es un bello día ¿No crees? – No puedo mover ni un solo musculo, destellos de recuerdos se me vienen a la cabeza, es cómo dicen algunos, ver tu vida antes ante tus ojos antes de morir, uno es el que más predomina mi mente, cuando estaba en esta misma posición, en el Geo–frente, sentado sólo, asustado, asqueado conmigo mismo por lo que acababa de hacer, por todo lo que había sufrido, simplemente quería que todo terminara, hasta que mi deseo casi se hizo realidad, al sentir la boca del arma presionando contra mi cabeza, los soldados listos para acabar con mi patética existencia, el sujeto que me apuntaba dándome una pobre escusa que ni alcancé a oír, hasta que Misato tuvo que venir en mi rescate, matándolos sin ningún tipo de miramientos ni remordimientos.

Sin embargo, esta vez ya no estará Misato para salvarme, ni nadie más, es en estos momentos cuando me doy cuenta de que realmente estoy solo, ¡Que ironía! Sobrevivir a los ángeles, a la gente de los más altos mandos, sólo para ser asesinado por un simple hombre, moriré tal y como nací, sin pena ni gloria, intento voltearme para por lo menos lograr ver el rostro de mi ejecutor, pero al empezar a girar siento un golpe fuerte en la cabeza que me desorienta por algunos momentos, al parecer él no está de acuerdo con mi decisión.

—Nunca te ordené que te movieras, no tientes a tu suerte Ikari, porque si deseas morir más rápido con mucho gusto te concederé tu deseo, malditas basuras, no merecen vivir, después de lo que han hecho, nunca debieron jugar a ser Dios, se metieron con asuntos que estaban fuera de la humanidad, cometieron las peores atrocidades del mundo, realmente no sé cómo puedes dormir en la noche, o ver tu reflejo en el espejo, ¿Qué tan retorcidas mentes fueron las que crearon e idearon todas estas abominaciones? De verdad me dan asco – Me dice con bastante veneno en su voz, tal y como lo sospechaba, no es más que otro fanático que pensó y creyó que el mundo terminaría en este tiempo, claro que cuando lo salvamos, de inmediato nos echaron la culpa de ser unos desgraciados que les arruinaron su salvación, si hay una entidad suprema en los cielos, honestamente no lo sé, pero es obvio que estas personas si creían en ella o ellas, tanto que ahora están dispuestas a "hacer justicia por mano propia" al considerarnos prácticamente como un cáncer para este mundo que debe ser erradicado y borrado como recordatorio de las consecuencias de desobedecer y desafiar las reglas o leyes con que ellos se rigen.

— ¿Así que ahora te han dado permiso para ser tú el juez? – No resisto preguntar, al menos quiero saber su reacción, a ver si sólo se trata de un charlatán o si realmente es un genuino asesino, sé que está mal de mí pensar así, pero si hay algo que he aprendido desde el juicio hasta la fecha, es que algunas personas sencillamente son despreciables seres que sólo buscan egoístamente realizar sus actos egoístas, escudándose en creencias o esperanzas falsas, sin sentir el menor remordimiento, ni tener escrúpulos para realizar dichos actos, siempre diciendo que es para el bien de todos, tratándonos como simples marionetas y peones, decidiendo por todos nosotros, desperdiciando y jodiendo nuestras vidas, tal parece que ni ser casi extintos para siempre puede hacer que nos unamos y ayudemos como humanidad, seguimos haciendo todos estos atropellos, siguiendo el camino de la crueldad y odio que siempre ha dominado al mundo, muchas veces me pregunto si realmente haya valido la pena sobrevivir, es una verdadera tristeza.

—De verdad eres un hipócrita Ikari, eres el menos indicado para señalar y juzgar, ya has hecho bastante daño como para siquiera hablar por alguien más, pero para fortuna de todos, ya no verás más la luz del día – Ahora se postra ante mí y puedo ver su rostro, parece ser un hombre de mediana edad, su ropa es casi como la de un civil corriente, excepto por el símbolo dibujado o imprimido en su abrigo y camisa, realmente no sé a qué asociación o culto pertenezcan, pero por su aspecto no debe ser algo bueno, su rostro es el típico rostro de un fanático, sin emociones, frio, duro, indiferente, si es la misma expresión de mi padre.

—Muy bien, terminemos con esto, di tus últimas palabras – Finalmente me apunta con su arma, la verdad no tengo palabras que decir, sólo pensamientos y acciones que dirigieron mi vida hasta este punto, así que únicamente cierro los ojos esperando que esto se termine de una buena vez. El sonido de una bala viajando por los aires llega a mis oídos, pero lo raro es que no siento, dolor o perforación, al abrirlos veo algo inesperado, el hombre está agarrando su hombro derecho, el cual está sangrando fuertemente, su rostro expresa dolor agonizante, cerrando un ojo y apretando los dientes gruñendo, el brazo del que fue herido contiene el arma, intenta mirar hacia todos los lado buscando al pistolero que lo acababa de herir, al no ver a nadie, agitadamente vuelve a apuntar su arma, justo en el momento en que está apunto de jalar el gatillo se escucha otra detonación, esta vez su otro brazo es impactado por una bala, dando varios pasos hacia atrás, inclusive soltando el arma, es obvio esta vez que hay alguien que no está de acuerdo con todo esto, como era de esperarse una persona salió de entre los árboles, era un hombre mayor como de unos cincuenta años, estaba extrañamente calmado, su arma apuntando fuerte y firmemente de su mano, al llegar a nosotros, se pone frente al hombre y con una voz calmada y serena amenaza

—O te sales de mi vista, o aquí mismo será tu tumba, tienes heridas importantes, no podrás defenderte, ni siquiera podrás alcanzar tu arma, así que tú decides – El hombre renuente se levanta temblorosamente, y tambaleándose comienza a alejarse no sin antes prometer algo.

—Tal vez te hayas salvado esta vez, pero encontraré alguna forma de que pagues por todas tus pestilencias, así que no pienses en descansar – Y con eso siguió su camino hasta perderse en las colinas, doy grandes respiraciones para calmar a mi corazón, al tranquilizarme veo que el señor me mira tranquilamente y me sonríe.

—Es una lastima que algunas personas sean tan cerradas de mente, que forma de despreciar la vida de uno, no cabe duda que el ser humano es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces, ni hablar – Se dirige hacia mí, y me tiende la mano, la acepto dubitativamente, al pararme veo mejor al hombre, puedo notar que a pesar de ser mayor, su cuerpo aún conserva su forma, claramente se trata de un ex – militar.

—No me gusta dar estos consejos, pero te lo voy a decir de todos modos, es mejor que te prepares si quieres sobrevivir a lo que viene, sé que ya has pasado por mucho, pero así es la vida, así de fácil, así de sencillo, es más, te regalaré esta, he sobrevivido a muchas batallas con esta – Me ofrece su propia arma, la verdad no sé qué decir, nunca esperé regalos de la gente, ni mucho menos como este, el señor ve mi indecisión y me dice algo antes de irme.

—Ahora tú la necesitas más que yo

—Espere, ¿Cuál es su nombre, señor?

— Takuto Yasuda – Y con eso empezó a tomar su rumbo, me quedé mirando al arma en ese momento era un gran ignorante de las armas, pero aquel consejo se quedaría impreso en mi mente para siempre.

Allí fue cuando comencé con mi entrenamiento de armas.


Regreso al presente al ver el rumbo que mis pies tomaron, lo cual ya casi no me sorprende, es un lugar al que no he visitado hace un buen rato, el pasar sobre las lapidas me genera un sentimiento de tristeza y soledad, aunque no me gusten estos lugares, esta vez necesito estar aquí, finalmente llego a mi destino, una lápida que aún me parece increíble que esté allí.

Katsuragi Misato

1985 – 2015

—Hola Misato, ¿Cómo has estado? Espero que bien, ya que yo soy otro caso, te pondré al tanto de las noticias, ella regresó sabes, después de todo este tiempo, finalmente se acordó de que tuvo amigos y ahora viene a querer arreglar asuntos que desde hace tiempo ya no tiene caso resolverlos, y sabes ¿Qué es lo más gracioso?, que ni siquiera sé que pensar, no sé si es bueno odiarla, o entenderla o no sé qué más, lo he intentado todo con ella y nada ha funcionado, ¡¿Qué rayos se supone que debo hacer?! – Empiezo a perder la calma, ante esto hago una cosa que raramente hago, saco una cajetilla y saco un cigarro, y con un encendedor empiezo a fumar, una sonrisa se forma en mi rostro al imaginar la reacción de Misato si me hubiese visto alguna vez fumar, se le habría caído la quijada hasta el suelo, e inmediatamente me habría regañado por entrar en ese vicio, pero recuerdo el consejo que me dio Kaji, "Cuando los adultos están estresados y necesitan calmarse, el cigarro es la solución, úsalo solamente para cuando necesites tomar una decisión importante", y aquí estoy sacando humo de mi boca, aunque debo decir que es algo relajante, aunque el sabor me de asco. Me empiezo a sentir un poco mal de venir aquí y no traer flores, después de todo, no he estado aquí en mucho tiempo y la verdad es grosero no traer aunque sea algo para ofrendarle, la próxima vez que venga traeré tu cerveza preferida y brindaré a tu salud. Miro hacia la tumba y hacia el horizonte, ya está obscureciendo, el frio comienza a hacerse presente, aunque lamentablemente la poca paz y tranquilidad se me termina al escuchar que alguien se acerca, se quién es y siento la necesidad de irme, pero creo que ya bastó con lo de la puerta, esta vez debo enfrentarla me guste o no.

—Hola Shinji, espero que no evites esta vez – Siento que mi ira comienza a incrementar con su voz, otra razón por la cual el cigarro me es útil.

— ¿Qué quieres? – No puedo evitar que mi tono suene demasiado frio, es algo instintivo

—Solamente quería hablar contigo, ver como estabas, sé que estás enojado conmigo, y quería… - La interrumpo antes de que siga con su discurso.

—Que, disculparte, creo que ya es un poco tarde para eso – Han pasado siete malditos años, prácticamente hemos empezado nuevas vidas en ese tiempo y aquí estamos en lo mismo de nuevo, para variar. Mi cigarro se termina y con una última inhalación tiro el filtro al suelo y lo piso para quitarle el calor.

—Sí, sé que ha pasado bastante tiempo, sé que te decepcioné, pero tienes que comprender que en ese momento necesitaba irme, todo lo que veía a mí alrededor se había desmoronado, Misato, Kaji, Hikari, incluso tú, todos se habían ido y yo estaba sola, en ese entonces estaba desecha, había descubierto que mi madre estaba en el eva, había puesto mis esperanzas en ganar para que mi madre me viera, y saber que fuiste tú el que los derrotó me hizo sentir celosa, sólo quería regresar a casa a iniciar de nuevo, pero todo este tiempo me di cuenta de que también estaba huyendo, por eso regresé para tratar de arreglar todo lo que dejé olvidado aquí en Japón – Su voz se escucha entrecortada y jadeante, no tienes que ser un genio para saber que está al borde de las lágrimas, sin embargo, con esa confesión no corregirá nada, el tiempo ha sido demasiado

— ¿Y para qué? Para que cuando tengas la conciencia tranquila te vayas y regreses dentro de otros siete años cuando te acuerdes de que tienes conocidos aquí – Todo esto es ridículo, el daño ya está hecho. Escucho respiraciones agitadas, cada vez está cediendo más, no falta mucho para que se quiebre.

—Sé que mis acciones no fueron las correctas, pero no me puedes culpar de querer salirme de todo esto, pero estaba harta de todo, le entregué diez años, diez años de mi vida a esos malditos que arruinaron mi vida, saber que todo este tiempo siempre trabajé para mi enemigo me revuelve el estómago de rabia y furia, el ver como manipularon mi vida, tu padre y todos esos ancianos decrepitos, se tuvieron merecido el destino que tuvieron – Escuchar sus razones, sólo añade más leña al fuego, aunque todo eso sea cierto eso no cambia los hechos.

— ¡Claro! todo esto se trató siempre de ti, de lo que tú querías, de lo que tú necesitabas, tú, tú, tú. Eso era lo que importaba, no tenía relevancia si los demás sufrían, si necesitaban algo. ¡Todas nuestras vidas fueron manipuladas!, la de Misato, la mía, la de Rei, todos fuimos malditos títeres del Rey bastardo, ¡NO sólo tú! Sólo tomabas todo de los demás a la ligera, sin siquiera ser agradecida por tener lo que tenías, como si fuese nuestra jodida obligación, ¡Ni siquiera recuerdo cuantas veces traté de ayudarte!, de entenderte, de alcanzarte, pero cada vez que te mostraba una razón para confiar de mí, me escupías en la cara, y te huías, me llamabas cobarde y tú eras la que escondía su verdadera personalidad de los demás, me llamabas pervertido, cuando tú eras la que se paseaba por la casa casi desnuda, te jactabas de que no necesitabas a nadie, aun así te aventabas a los brazos de Kaji cada vez que lo veías, te autonombrabas como la mejor piloto, y eras la primera en quejarte cada vez que tenías que demostrarlo, tu vida era una serie de contradicciones, en ese tiempo era demasiado lento, despistado e ingenuo para darme cuenta, pero ahora puedo verlo claramente – Me volteo hacia ella y veo que por fin están saliendo las lágrimas de sus ojos, aunque me siento bien de verla así, una parte de mí me recuerda que todo esto ya es inútil, así que sólo siento la amargura y melancolía. Sube la vista para mirarme y su expresión es la misma, tristeza y soledad, justo igual que yo.

—Tienes razón, está bien, mi vida no fue más que una mentira, todo este tiempo lo que quería era sólo cosas sin importancia que pobremente llenaran el vacío enorme en mi corazón, ese vacío que dejo mama cuando se colgó en aquel fatídico día, buscaba que los demás me adularan y adoraran, tener su respeto y admiración, pensaba que sólo con eso me bastaría para vivir feliz y con plenitud, por eso me puse de objetivo ser la mejor piloto, para lograrlo, hasta que se convirtió en una obsesión, y eso fue lo que me destruyó, y sabes lo que es más patético, que tuvo que ser alguien que yo amaba de verdad, el que me abriera los ojos, alguien que me engañó, a mí, a la heroína de Alemania, ¿Que tan jodido es eso? ¡Ehh! Cuando la persona que se supone que es tu pareja te engaña y encima te tira todos tus defectos en tu cara, diciéndote que se decepcionó de ti, cuando la vida que disque querías y anhelabas sólo era un espejismo, una ilusión, arrojándote un balde de agua fría y dura realidad, sólo ahí comprendí todo esto, por eso he venido, de todos los errores que cometí, contigo es con quien más arrepiento, ya no temo decir eso, a pesar de que todos estos años me la pasé negándolo, así que te pido que por favor lo pienses – Me dice tratando de acercarse a mí, al tratar de tocarme, me alejo con rapidez, y le digo mis razones.

—Ya no puedo, Asuka. He dado todo lo que podía dar, he hecho todo lo que podía hacer, he dicho todo lo que podía decir, ya no me queda nada más, todo esto me ha dejado entumecido, insensible, vacío, me he vaciado totalmente, ya no tengo nada más que darte, nada más que ofrecerte, espero que puedas comprenderlo – Digo finalmente, toda mi verdad, así es como me he sentido todo este tiempo, después de todas estas experiencias, de todos estos años. Veo que ahora baja la cabeza y comienza a sollozar más fuerte, eso sólo me entristece más, es una verdadera lástima que hayamos terminado así, pero esas fueron nuestras decisiones y tenemos que aprender a vivir con las consecuencias de ellas. Ya no hay nada más que agregar.

—Si quieres alguien con quien disculparte, Misato es todo oídos – Digo mientras me dispongo a irme, ya no tiene caso seguir en este lugar con ella, ya todo está dicho y hecho, comienzo a moverme hacia la salida, al dar un par de pasos una pregunta llega a mis oídos.

—Shinji, ¿Crees que algún día podamos recuperar aunque sea algo de nuestra relación? – Su tono era triste y cansado, por un momento estuve a punto de ir a su lado, algo inconsciente supongo, tal vez en otra vida, era lo que iba a responder.

O eso es lo que iba a hacer, hasta que vi el punto rojo en su frente.

Bueno he ahí otro capítulo más, creo que por fin he encontrado mi ritmo, ahora voy a subir cada capítulo aproximadamente a la semana, ya vimos el reencuentro entre Shinji y Asuka, ahora se vienen más sorpresas, manténganse sintonizados para enterarse, espero que les haya gustado.

Para shinjiesbostero: Gracias por tus palabras, me dan ánimo y fuerza para seguir, seguiré tu consejo y aunque suene hipócrita, si hay algo que no me gusta de los autores, es que dejen sus historias inconclusas, he leído extraordinarios fics, pero lamentablemente nunca los terminaron, por eso me siento con la obligación de subir continuamente los capítulos, en fin, espero tus comentarios

Para lp: Traté de hacerlo lo más real posible, muchas gracias por tus palabras

Para netokastillo: Gracias amigo, me alegra que te siga gustando la historia.

Saludos y hasta luego.