La historia no me pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.

CAPÍTULO 6

Unos días después, Caroline estaba en la cocina cuando escuchó sonar el timbre de la puerta principal. Estaba sola en la casa de los Mikaelson, Lexi y Henry estaban en el colegio y Klaus estaba en el trabajo por lo que se dirigió a abrir la puerta. No estaba esperando ninguna visita ni ninguna entrega así que utilizo la mirilla para ver quién era. La vista estaba distorsionada pero podía ver a dos mujeres; una castaña y una pelirroja con un niño pequeño. Abrió la puerta y sonrió-. Hola, ¿puedo ayudaros?

La castaña le sonrió-. Debes ser Caroline.

Caroline se sintió un poco incómoda ante esa declaración. La mujer le era vagamente familiar pero no entendía porque hasta que la mujer pelirroja hizo las presentaciones-. Soy Sage y esta es Katherine. Somos las cuñadas de Niklaus.

La comprensión la golpeó, había visto sus caras en un par de fotografías que estaban colgadas por la casa, y Caroline abrió los ojos-. Por supuesto. Entrad, entrad, por favor.

Las mujeres entraron después de que Caroline se apartará y abriera más la puerta. Cerró la puerta detrás de ellas y les sonrió. Cuando lo hizo notó que el niño pequeño la miraba con ojos curiosos. Se agachó y le saludó-. Hola. Soy Caroline; tú debes ser Daniel.

El pequeño asintió lentamente y siguió mirándola-. Henry y Lexi me han hablado de ti, ahora mismo están en el colegio. Se pondrán tristes por no haber estado aquí.

Daniel le sonrió tímidamente antes de enterrar la cara en la pierna de su madre. Caroline solo le sonrió otra vez antes de ponerse en pie y mirar a Sage y Katherine-. Klaus no está aquí; está trabajando.

-Lo sabemos –respondió Katherine. Solo queríamos venir y… presentarnos al nuevo miembro de la casa de Nik.

-Oh, bien, encantada de conoceros. ¿Alguna de las dos querría una taza de café o de té? –preguntó la rubia mientras se dirigía hacia la cocina. Se estaba sintiendo un poco cohibida en ese momento. Caroline no había estado esperando compañía; afortunadamente no habían aparecido una hora antes cuando estaba asquerosa y sudada después de trabajar. Ahora estaba vestida con un par de pantalones vaqueros y una blusa de manga larga y el pelo recogido en un moño así que se sentía mucho mejor.

-Café para mí –respondió Sage antes de señalar a la castaña-. Té descafeinado para la embarazada de aquí.

Katherine rodó los ojos mientras sentaba a Daniel en la mesa con un libro y unas cuantas cosas para entretenerlo-. Una taza de café no me hará daño.

-Quizás no, no voy a enfrentarme a la ira de Elijah si descubre que lo tomaste y yo estaba para detenerte –replicó Sage con una sonrisa.

Caroline apartó la mirada de la cafetera y miró a Katherine, mientras se metía en la conversión-. Klaus mencionó que una de sus cuñadas estaba embarazada. Enhorabuena.

-Gracias –aceptó Katherine con una gran sonrisa que no podía borrarse de su cara cada vez que salía el tema de su embarazo-. Mi marido está siendo un poco controlador, aunque no sé porque me sorprendo; todos en su familia son un poco sobreprotectores. Nos cuidamos los unos a los otros.

Caroline no estaba segura de porqué, pero podía jurar que lo que la otra mujer le estaba diciendo era más una amenaza que una simple declaración. Se mantuvo ocupada preparando el café y algo de té para Katherine-. ¿Quiere algo Daniel? Puedo darle algo de leche o zumo.

-Daniel cariño, ¿tienes sed? –le preguntó Katherine a su hijo que asintió-. Zumo por favor.

Caroline rápidamente sacó un pequeño vaso con zumo para Daniel mientras lo hacía, Sage se dio cuenta de los varios libros y papeles que estaban por toda la encimera de la cocina-. Caroline, espero que no estuviéramos interrumpiendo nada. Parece que estabas en mitad de algo.

La rubia vio donde estaban los ojos de Sage-. Oh, no es nada. Solo estaba mirando algunas recetas y preparando un viaje al mercado para mañana.

-Bueno, parece que Nik ha encontrado la perfecta ama de casa –declaró Katherine mientras se acercaba a Sage-. ¿No es bonito?

Algo en el tono de Katherine hizo que Caroline enfureciera-. Es parte del trabajo para el que me contrató el señor Mikaelson.

-Oh, ¿así que ahora es el señor Mikaelson? Cuando llegamos aquí lo estabas llamando Klaus –dijo Katherine-. Muy amigable con tu jefe, ¿no?

-Insistió en que lo llamara Klaus –explicó Caroline-. Es su casa y el me contrató, así que hago lo que me pide.

-Estoy segura –dijo Katherine con una sonrisa ladina-. Estoy segura de que serias voluntaria para cualquier cosa que te pidiera.

-Katherine –Sage la advirtió. Debería haber sabido que Katherine vendría con algo cuando sugirió ir a conocer a Caroline. Mientras entendía hacia donde iba su cuñada, Niklaus no estaría contento.

-No me gusta lo que estás insinuando.

-¿Y que podría ser? –preguntó Katherine con su dulce e inocente voz. La estaba poniendo a prueba, intentando ver si era una mojigata o podría defenderse. Bueno, la castaña estaba a punto de descubrir quien era Caroline Forbes-. Klaus me contrató para que cuidara de Henry y Lexi, y también para hacer algunas tareas de la casa. Ese es mi trabajo y lo único que haré. No importa si está soltero o no, me tomó muy enserio muy trabajo.

Las dos mujeres se miraron. Katherine pareció considerar las palabras de la rubia mientras Caroline pensó en lo que había insinuado. Sabía que la gente de fuera vería la situación como algo lascivo pero no esperaba que la familia de Klaus también lo hiciera. La subestimaban, no los conocía, en realidad a Klaus tampoco, pero después de la discusión durante la entrevista y la reacción que tuvo ante su excesiva reacción, no pensó que volvería a acordarse. Caroline se equivocó. Iban a recordárselo, pero no hizo que lamentara su decisión ni un poco.

Katherine vio la determinación en los ojos de la niñera y sonrió-. Bien, me alegro de escuchar eso.

Caroline estaba confundida por su reacción. Esperó a que la otra mujer discutiera más o hiciera algo-. ¿Ya está?

-¿Qué más estabas esperando? –preguntó Katherine mientras daba un sorbo de su te.

-No… no lo sé –admitió Caroline mientras miraba a Sage y a Katherine-. ¿Más pelea?

Katherine levantó uno de sus dedos con la manicura perfectamente hecha hacia sus labios antes de hablar-. Como has dicho, Nik te contrató. A pesar de cómo te he tratado, confío de verdad en su juicio. Y me gusta pensar que soy buena juzgando a la gente y tú has pasado mi prueba. Si hubieras aceptado este trabajo por las razones que he insinuado, habrías estado muy tímida y tartamudeando mientras intentabas actuar ofendida. Pero no lo hiciste.

Se acercó un poco antes de continuar-. No estaba exagerando antes cuando dije que éramos protectores con la familia. Los hermanos especialmente, pero ya descubrirás que soy tan mala cuando se refiere a Elijah y Daniel, por supuesto, pero también con Nik y los mellizos. Verás su madre era mi hermana.

-¿Tu hermana? –repitió Caroline sorprendida.

-Mi hermana gemela. Los gemelos abundan en mi familia –respondió Katherine-. Dime Caroline, ¿qué te han contado sobre Tatia?

-Nada –respondió Caroline-. Bueno, casi nada. Ayanna me contó brevemente la historia de la familia, pero nada sobre ella. Klaus la mencionó brevemente cuando estábamos negociando mi contrato, declaró que no tenía ningún derecho legal sobre ellos, y que no los había visto desde que eran pequeños.

-Eso es un eufemismo, aun llevaban pañales- respondió Katherine.

Caroline sintió como si su boca golpeara el suelo con la confesión de Katherine. ¿La madre de Henry y Lexi los había dejado cuando eran unos bebés? ¿Qué tipo de madre podría hacerle eso a sus hijos, a los que había llevado en su cuerpo? Entendía la hostilidad de Klaus cuando sacó el tema de su ex mujer-. Debe hacer las cosas difíciles para la relación con tu hermana.

Katherine se acercó a Daniel y lo besó en la cabeza suavemente antes de mirar a Caroline-. Ya no tengo ninguna relación con mi hermana. Cuando abandonó a sus hijos y a su marido, también me abandonó a mí. Así que, tomé mi decisión; si Tatia volvía, escogería a Elijah y a su familia. No hemos vuelto a escuchar algo de ella desde que se fue, así que sabe cuál es mi decisión.

-¿Alguno de vosotros la ha buscado?

-No, ¿por qué lo haríamos? Nos abandonó –respondió Katherine.

-Solo pensé que Klaus…

-¿Qué Klaus la buscaría? No, no lo hizo. Nunca me explicó exactamente porque, la verdad. Nunca pregunté. Nik es un chico difícil de explicar pero hay dos cosas que lo definen, lealtad y familia. Tatia lo decepcionó en las dos cosas –explicó la castaña-. Así que puedes entender mi desconfianza hacia ti desde el inicio.

-¿Pero ahora confías en mí? –preguntó Caroline.

-No, pero me gustas y eso es un paso en la dirección correcta –admitió Katherine con una sonrisa-. Así que cuéntame, ¿cómo te estás adaptando?

Sintiéndose como si hubiera sido golpeada por un látigo al cambiar de tema, Caroline tartamudeó una respuesta. Sage y Katherine se quedaron una hora más, hablaron de varios temas relacionados con los trabajos anteriores de Caroline, pero la información que le habían contado siempre estuvo en su mente.

Hacedme saber que os ha parecido.