Disclaimer: El Copyright y la Marca Registrada de todo lo referente a Harry Potter, es propiedad de la escritora J.K. Rowling.


Escribir.

-¿Qué haces, Granger?

-Nada que te importe.

-Si no lo pregunto porque me importe…

-¿Ah no¿Entonces porque tan interesado en lo que estoy haciendo?

-Curiosidad.

-La curiosidad mató al gato, o en su defecto…al hurón.

-Guárdate tus comentarios para ti misma que a nadie le interesa escucharlos.

Silencio. Draco observó cómo la pluma corrió rápidamente por el pergamino que Hermione estaba escribiendo muy concentrada. No le importa para quién es ni que dice, solamente tiene curiosidad, en serio. Ajá, ni quién se lo crea.

-¿Estás escribiendo tu testamento o algo parecido?-dijo el rubio rompiendo el silencio.

-Por supuesto que no-bufó la chica sin despegar la vista del escrito-Y si no te callas, el que va a tener que ponerse a escribir su testamento, eres tú.

-¿Qué te dije sobre tus comentarios, Granger?-respondió Draco mirando inquisitoriamente el pergamino.

-Mira Malfoy-comenzó Hermione alzando la vista para enfrentarse al chico-Bastante tengo con aguantar que compartamos la Torre, así que si no me dejas en paz, yo…-continuó para después interrumpirse cuando Draco con una velocidad alarmante, se había levantado del sofá y le había quitado el pergamino.

-¡REGRESAME ESO, HURON!-gritó la chica fuera de sí mientras comenzaba a correr detrás del rubio que fácilmente, era mucho más veloz que ella.

Corrieron por varios minutos hasta que Hermione se detuvo para recuperar el aliento.

-Tsk, tsk, esas no son formas de pedir las cosas, Granger-dijo el chico divertido mientras veía cómo Hermione tomaba aire mientras se recargaba en sus rodillas-Y por cierto, te falta condición física, en caso de que no lo hayas notado.

-Ya te daré yo tu condición física-dijo la chica respirando con algo de dificultad mientras se ponía una mano en el costado del estómago para mitigar el dolor-Ahora ¡DAME ESE MALDITO PERGAMINO!

Y sin previo aviso, echó a correr detrás del chico con todas las fuerzas que su cuerpo le permitía. Draco, que no estaba preparado para ese acto, se paralizó unos momentos para luego continuar con la carrera. Lástima, Hermione casi lo alcanzaba. Pero si lo iba a alcanzar, él se divertiría un rato. Como pudo, levantó el pergamino y mientras seguía corriendo, comenzó a leerlo en voz alta.

-"Mamá, te lo juro, me siento extraña porque nunca pensé que esto me fuera a pasar"-decía el chico con una sonrisa burlona mientras Hermione comenzaba a ponerse peligrosamente roja-"Cada vez que lo veo, es una sensación muy extraña y quiero estar todo el día con él…" -¿Enamorada, Granger¿De quién¿De Potty o la comadreja?-rió el chico y no le dio importancia a la sensación de celos que lo embargó en ese momento.

-¡DEVUELVEMELA!-gritó Hermione mientras rebuscaba en sus ropas por la varita, recordando de pronto que era una bruja.

-¿Buscas esto?-dijo Draco mostrándole su varita con la que jugaba entre los dedos-Deberías aprender a no dejar la mochila abierta por ahí, Granger.

Dicho esto, el rostro de Hermione pasó del rojo al morado y se detuvo. Draco la imitó, manteniéndose a cierta distancia de ella.

-Draco Malfoy, devuélveme ese pergamino…ahora.-inquirió la castaña con voz calmada pero intimidante.

-¿Qué me harás si no lo hago?-le preguntó alzando el mentón como incitándola a que se atrevería a hacer algo.

Hermione caminó lentamente hacia él y quedaron frente a frente. Bueno, en realidad quedaron frente contra barbilla puesto que Hermione era un poco más baja que el. La chica alzó la vista y se enfrentó a esos ojos grises que la miraban inquisidoramente. Y sin que Draco pudiera saber lo que estaba haciendo, se puso de puntillas y le dio un beso en la mejilla.

El rubio quedó entre sorprendido y confuso. Mantuvo la mirada fija en los ojos marrones de ella, pero se recuperó pronto.

-No vuelvas a hacer esto, Granger.-le dijo sin elevar el tono de voz, aun demasiado impactado para hacerlo.

-No pensaba hacerlo, ya tengo lo que quería.-dijo Hermione triunfante mostrándole el pergamino y la varita que le había quitado en el proceso.

Felizmente la chica subió a su habitación mientras el rubio trataba de procesar lo ocurrido. Recordó el contenido de la carta y no pudo evitar fruncir el ceño. Así que Granger enamorada…Ya se encargaría de saber quién era el afortu…el chico.

Se encogió de hombros y subió a su respectiva habitación mientras su pecho por alguna razón se había oprimido. Sin darle mayor importancia, se tiró encima de la cama y estuvo de mal humor el resto del día. La maldita carta no lo dejaba en paz.

En ese momento, Draco Malfoy comprendió que tal vez, curiosear en lo que Granger se dedicaba a escribir no era tan buena idea después de todo.


N/A: Lo prometido es deuda. Hoy es domingo y aunque estoy desvelada porque ayer fui a una fiesta, aquí me tienen temprano actualizando.

El capítulo me ha gustado mucho. Me tardé poco en hacerlo, pero cuando al siguiente día, lo releí, borré y cambié muchas cosas. Por eso cuando escribo en la noche, tengo que volver a leerlo al siguiente día pero cuando esté el sol xD.

Ya saben, cualquier crítica o comentario, ya sea bueno o malo, no duden dejarlo en un review. Solo da click en el botón de abajo que dice "Go".

Saludos y sean felices :)

Atte. Bianca