CAPITULO 7 :
VISITAS
El día había empezado muy temprano, casi de madrugada, Sota había empeorado y la señora Higurashi se lo había llevado al hospital, dejando a InuYasha al cargo de la casa (según él)
Concentrado en su nueva terapia ocupacional para evitar pensar, a las ocho ya había levantado las camas, sacado la basura, barrido y echado mas ropa a lavar. Ahora se encontraba en la cocina pensando como iba a preparar el desayuno, cuando entro la señora Higurashi, venia sola.
-¡Vaya! Has limpiado- exclamo- eres muy amable, pero siéntate un momento, yo preparare el desayuno.
-¿Y Sota?-pregunto Kagome desde la puerta
-¿Que haces levantada?-pregunto InuYasha
-Me aburrí arriba.¿Como esta mi hermano?- dijo ella
-Esta bien- respondió su madre mientras mezclaba harina, leche y huevo en un tazón- el doctor quiere que se quede allá hoy para vigilarlo. Así que tendré que regresar ¿Crees que estará bien si los dejo solos el día de hoy?- pregunto vaciando parte de la mezcla en un sartén
-No te preocupes mamá, estaremos bien ¿verdad InuYasha?
Pero él no escuchaba, estaba muy ocupado viendo lo que estaba por salir del sartén
Tras bañarse y cambiarse, la señora Higurashi regreso al hospital. InuYasha estaba otra vez a cargo de la casa (o así lo veía él) y Kagome se empezaba a sentir prisionera en su habitación.
Bastaba con que intentara poner un pie fuera del cuarto para que InuYasha apareciera
-¿A donde vas?-
-Solo quiero un vaso con agua-
-Vuelve a tu habitación, yo lo traigo-
-Pero...- y antes de que dijera algo mas él ya había desaparecido por las escaleras
En la tarde recibieron visita. Las amigas de Kagome decidieron ir a verla después de clase. Lo habían decidido al toparse con su madre, la señora les había dicho que pasaría el día en el hospital. No querían que su amiga estuviera sola. Lo que no sabían es que sola no estaba
-¿Si? ¿Que quieren?- les pregunto InuYasha al verlas llegar, él estaba fuera de la casa jugando con (mas bien persiguiendo a) Buyo
-¡Oh! el novio violento de Kagome- dijo una de las chicas
-¿Como que violento?- pregunto InuYasha, pero ninguna le presto atención
-Vinimos a ver a Kagome-
InuYasha no estaba muy seguro de querer dejarlas entrar, Kagome necesitaba descansar. Por otro lado, si ella se enteraba que no dejo que sus amigas la vieran su espalda podría salir perjudicada
-Esta en su habitación-
No había sido buena idea. Ahora estaba bastante aburrido, ni siquiera había podido experimentar a cocinar, y ver a la mamá de Kagome el día anterior le había dado algunas ideas (la mayoría incluían el microondas) pero la chicas habían insistido en consentir a su pobre y enferma amiga (claro la idea le pareció mejor cuando también a él le sirvieron de comer) pero seguía sin saber en que ocuparse.
Bueno, se dirigió a la sala de televisión y encendió el aparato. "Secretos de familia" era hasta la siguiente semana, pero "El mejor beso" estaba por comenzar y quería saber si Maki por fin golpeaba a su hermanastra
Kagome estaba feliz con la visita de sus amigas, le habían puesto al corriente con las fechas de los exámenes y algunas de las habladurías que flotaban en la escuela: quien andaba con quien, quien iba a reprobar, quien se había metido en problemas. Kagome se sorprendió de poder ubicar a todas las personas de las que hablaban, pensaba que tanto tiempo en la época antigua le afectaría.
Todo iba bien hasta que Yuka pregunto
-Oye, Kagome ¿Y tu novio?-
-¿Mi que?...Ah, InuYasha-
-Si él ¿A que hora se va a ir?-
-¿Ir a donde?-
-Pues a su casa-
-Es que él no se va a ir-
-¡¿Como!?- habían gritado las tres al mismo tiempo
-¿Se va a quedar aquí contigo?-
-Pero, si te vas a quedar sola-
-Kagome, ¿exactamente que estas planeando?-
-¿De que hablan?- pregunto Kagome bastante confusa
-Ya veo, Van a aprovechar la situación-
-¿Aprovechar la...?- de pronto entendió de lo que hablaban- ¡Claro que no!¿Como pueden pensar esas cosas de mi?- pregunto toda sonrojada
-Bueno Kagome, el que tu novio se quede en casa cuando tu estas sola da a pensar que su relación es mas...adulta-
-¡Pues no lo es!- "El ya tiene todas las relaciones adultas que necesita"
-A mi me parece muy tierno que te venga a cuidar mientras estas enferma, eso significa que le importas mucho- intervino otra de sus amigas
-Eso es muy cierto- acordó su tercer amiga
"Esta bien lo admito, eso fue tierno, no dejarme salir de la habitación ni para respirar, es obsesivo"
Ya estaba anocheciendo cuando las chicas decidieron irse. Kagome pudo dar tres pasos hacia las escaleras antes de que InuYasha apareciera. Kagome regreso a su habitación y el "escolto" a las chicas fuera de la casa.
-Vaya que es sobre protector- decían mientras bajaban las escaleras del templo
-Pero es muy lindo. Y se va a quedar a cuidarla-
-Cierto- lo penso un poco y agrego- Quizás no debimos decirle nada a Hojo ¿Que tal si se le ocurre visitarla?
-No creo hoy tenía entrenamiento de kendo y saldrá muy tarde-
Lo de las relaciones adultas dejo pensando a Kagome. No "adultas" como habían insinuado sus amigas, si no adultas de verdad. Estaba frente a un asunto mas serio que recolectar los fragmentos de la perla (¿Que era el futuro de la humanidad comparado con esto?) InuYasha quizás había ido a buscarla y estuviera con ella, ¿pero, por cuanto tiempo? Ahora tenía verdaderas responsabilidades. La promesa de irse al infierno con Kikyo era una completa tonterías, siempre tuvo la esperanza de que eso no ocurriría, pero ahora todo era diferente, tenían un hijo.
¿Que clase de padre seria InuYasha? No uno muy paciente de seguro ¿Cariñoso? Bueno, quizás a su manera, no lo veía acunando a un bebé y haciéndole caras, mas bien se lo imaginaba en un pánico extremo en cuanto el bebé empezara a llorar. No iba a ser fácil, el pobre nunca había tenido una figura paterna.
Kagome suspiro, una cosa estaba segura. Ya no había lugar para ella en esa escena. Era mamá, papá y bebé, Ninguna tonta colegiala enamorada en el camino
-¿Como estas?-pregunto InuYasha desde la puerta de la habitación
"Destrozada"
-Ya me siento un poco mejor, gracias- "Mentirosa"-¿No te aburriste en toda la tarde?-
-Un poco al principio- admitió él- pero después me senté a ver televisión-
-¿Y que viste?- ¿Que clase de programas llamaría la atención del poderoso InuYasha? ¿Antiguas películas de samuráis? ¿Alguna serie de acción? ¿Deportes?
-El mejor beso-
"¿InuYasha viendo telenovelas?, eso lo explica todo, estoy soñando"
-¿Por que tienes esa cara Kagome?-
-No, por nada. No pareces el tipo de persona que ve telenovelas juveniles-
-Y tu no te pareces a Maki ni a Reiko-
-¿Quien es Reiko?-
-La amiga de Maki-
-¿No se llamaba Yuka?-
-Yuka se mudo y ahora se comunican por la televisión rara-
-¿Televisión rara? ¿No será una computadora?-
El solo se encogió de hombros. Esto era completamente nuevo. ¿Quien hubiera dicho que él podría verse tan tierno? Ahora si podía empezar a imaginárselo cargando un bebé, y no precisamente del tobillo. Esa imagen la hizo volver a sus pensamientos anteriores
-InuYasha ¿Que va a pasar ahora?-pregunto
-No lo se, pero realmente espero que Maki le de una buena golpiza a su hermanastra, es una bruja-
-No hablaba de la novela- exclamo Kagome riendo un poco, después volvio a ponerse seria y aclaro- me refiero a lo del bebé-
Ahora fue el turno de InuYasha de ponerse serio
-No lo se- dijo suavemente mientras caminaba hacia la ventana y se sentaba en la cornisa- Si lo hubiera sabido en ese entonces, bueno, las cosas hubieran sido diferentes-
-¿Lo crees?-
-Yo hubiera hecho lo correcto-
-Entiendo-
-Ahora no se si tenga caso remover el asunto-dijo InuYasha tras un pesado silencio
-¿No quieres saber...?-
-¿De que serviría? Kikyo murió hace 50 años y decidió llevarse el secreto a la tumba. Ya no puedo hacer nada-
-¿Y el bebé?-
-Ni siquiera sabemos si existió; y aunque así fuera...han sido 50 años, Kagome ¿Me presento frente a un anciano y le digo que soy su padre?-
Kagome nunca hubiera pensado que el bebé hubiera podido ser humano, en su mente era un pequeño con orejitas triangulares en lo alto de la cabeza y cabello blanco, quizás de la edad de Shippo
-¿Me pregunto si no será mejor olvidar el asunto?-siguió él- No tiene ningún caso, y yo...no quiero saber nada- estaba viendo por la ventana, no a ella, pero no necesitaba hacerlo, podía notarlo en su voz, estaba mintiendo
-Si, si quieres- se acerco a él
-No-
-¿No que harías lo correcto?-
La miro directamente y por unos segundos no supo que decir ni que hacer. Ahí estaba ella, como siempre, con esa expresión suya que decía tantas cosas sin decir nada realmente, le decía que confiaba en él, que sabia que haría lo que fuera necesario y que lo apoyaría.
Tanta confianza no podía ser buena. Lo hacia sentir extraño
InuYasha hizo lo único que se le ocurría para quitarse esa sensación. Abrazo a Kagome. Hacia tiempo que había descubierto lo buena que era su presencia para amortiguar inquietudes. Con tenerla cerca solía bastar, pero esta vez el sentimiento era mayor, a mayor inquietud mayor contacto y todos felices ¿cierto?
-No me había fijado- empezó a decir ella- que hoy era luna nueva-
Seguramente estaba viendo su cabello, que se había vuelto tan oscuro como el de ella. El, por su parte podía ver sus manos sosteniendo la espalda de Kagome, se veían tan pequeñas sin sus garras
-Yo tampoco- se separo lentamente de ella- Voy a revisar afuera. Tu ya vete a dormir.- Y tras decir eso, salió de la habitación. Kagome se metió en la cama y cerro los ojos, en menos de un minuto estaba teniendo dulces, dulces sueños.
El reloj debía estar por dar las nueve, la calle por la que Hojo caminaba aun estaba muy transitada, se detuvo en una esquina, si cruzaba la calle y seguía derecho llegaría a su casa, pero, si giraba a la derecha y torcía dos calles mas adelante estaría frente a la casa de Higurashi. Sus amigas le habían dicho que estaba enferma (lo que no era una novedad) y que su hermano también enfermó (eso si era una novedad) y su madre pasaría la noche en el hospital y la pobre Kagome se quedaría sola.
Bueno aun no era muy tarde para una visita y así se aseguraría que ella estuviera bien y le daría el té medicinal que le había comprado.
¿Quien sabe? Tal vez le dejaría prepararle el té y podrían sentarse a platicar (como nunca habían podido con sus amigas cerca) y quizá, solo quizá, aceptaría salir con el cuando se sintiera mejor.
"¿Por que no?"
InuYasha estaba en el techo de la casa, viendo las estrella (acá entre nos, nunca le había costado tanto subir) Por primera vez en su vida no le molestaba en absoluto estar transformado en humano, se sentia a gusto. Solo en otra ocasión la situación no le había molestado, aunque "a gusto" no era precisamente el mejor termino para definir esa ocasión.
Suspiro. Kagome tenia razón, honorable y tontamente intentaría hacer lo correcto, aunque no sabia ya que era lo correcto. Kikyo estaba muerta (y luego desenterrada y resucitada...eso podría ser un problema) y sobre el bebé no sabia absolutamente nada, aunque podría preguntarle a Kikyo (y probablemente morir en el intento) hacerle recordar el trágico hecho y obligarla a decirle la verdad ya no parecía tan buena idea como al principio
Pero necesitaba saber, es mas, tenía derecho y tenía muchas preguntas. Primero que nada que había sido del bebé; Kaede dijo que jamás lo había visto ¿vivió acaso? Y si así fue ¿donde estaba? Por que InuYasha había pensado que seria humano.
Aunque Kagome no se lo había dicho, sabia que ella pensaba en un pequeño híbrido perdido en el bosque, quizá imaginaba otro Shippo (la simple posibilidad le daba escalofríos) de ser así el pequeño estaría vagando solo por el mundo, sin nadie que lo protegiera. El pensamiento lo hacia sentirse enfermo. Iba a tener que encontrar a Kikyo, necesitaba saber donde estaba su hijo
Hojo se acercaba a las escaleras del templo y se detuvo un momento para ver el edificio de enfrente. La antigua clínica. Ahí era donde el doctor Higurashi daba consulta. Su madre solía llevarlo ahí cuando enfermaba. Era ahí donde había visto a Kagome por primera vez, aunque claro ella no sabia ni que el existía, en contra de su personalidad era muy tímido para hablar con ella, o al menos lo había sido hasta hace un año. Habían estado en las mismas escuelas aunque en diferentes grupos, pero nunca se atrevió a acercársele. Hasta que no noto que las chicas de la secundaria lo notaban agradable fue que tomo coraje.
¿Después de todo que tenia él realmente para agradarle a una chica? Pasaba mucho tiempo estudiando (siempre estaba en el cuadro de honor) o en el club de kendo practicando para alguna competencia (era el capitán del equipo y tenia varios trofeos) pero casi siempre estaba en su mundo. No entendía por que se fijaban en él (¿por que será?) pero si esa confianza que le daba, le ayudaba a acercarse a Kagome estaba bien.
Kagome, era un nombre hermoso, claro, él la seguía llamando por su apellido, pero algún día serian bastante amigos para olvidar las formalidades.
Empezó a subir las escaleras del templo. Pobre Kagome, enferma y sola. Sus amigas decían no entender como podía ser una persona tan delicada de salud. Pero él si lo entendía, siempre había sido así, claro mientras su padre, un doctor, vivía, seguro se encargaba de cuidarla pero como ya no estaba, la pobre Kagome seguro no recibía los mismos tratamientos. Por eso Hojo se preocupaba tanto y siempre le hacia regalos para ayudarla a mantenerla sana
Alcanzo el ultimo escalón desde donde pudo ver la casa, todas las luces estaban apagadas, Kagome ya estaba dormida.
"Lastima, no podré darle el té"
Quizás así fuera mejor, Estaba a punto de girarse cuando algo llamo su atención
"Un momento"
"Bueno, no mas pensar en este asunto por hoy" se dijo InuYasha, y descolgándose por un costado de la casa uso una ventana para entrar (la del cuarto de abuelo, por si a alguien le interesa) "pensare en esto cuando volvamos, por ahora solo importa que Kagome se recupere" Se quito la parte de arriba de su traje de rata de fuego, esa cama tenia demasiadas cobijas. Estaba a punto de acostarse cuando le pareció escuchar un ruido que venia de abajo, quizá fuera solo el gato, o quizá Kagome había bajado a la cocina, "mejor checar" se dijo y salió de la habitación, abrió la puerta del cuarto de Kagome, ella estaba allí, perfectamente dormida. "Ojala sea le gato" lo menos que necesitaba era alguna amenaza precisamente esa noche.
Hojo maldijo entre dientes. estaba seguro de haber visto a alguien entrar por una de las ventanas. No podía permitir que algún ladrón se escabullera con Kagome ahí, no señor. Claro, que si su intención era detener a algún intruso, tropezar con el gato al entrar en la casa no era la mejor táctica. Sigilosamente atravesó la cocina, por donde había entrado, y se fue hacia donde esperaba encontrar las escaleras, el ladrón había entrado por el segundo piso. Dejo su mochila en el suelo, mejor no llevar peso innecesario
InuYasha estaba agazapado contra la pared de las escaleras, Sus sentidos estaban disminuidos, pero aun podía escuchar pasos y por la forma en que esta persona se movía, no era la señora Higurashi si algún ladrón pensaba que podía salirse con la suya mientras él estaba ahí, estaba muy equivocado
El intruso estaba cerca, podía sentirlo. Hojo no había querido encender la luz para no alertarlo. Lo tomaría por sorpresa.
InuYasha podía ver la sombra del intruso acercándose. ¡Ja!, no tenia ni idea de con quien se estaba metiendo, ya lo tenia casi enfrente
Un estrepitoso ruido en el piso de abajo despertó a Kagome, parecía como si alguien estuviera peleando adentro de la casa.
"¿Quien esta haciendo tanto ruido?" se pregunto aun somnolienta. La respuesta la saco del sopor "¡InuYasha!"
Bajo las escaleras lo mas rápido que pudo, se detuvo en el ultimo escalón, podía ver dos figuras rodando por el piso, un golpe lanzado aquí y allá ¿Con quien estaba peleando InuYasha? Bueno, solo había una forma de averiguarlo. Encendió la luz
"Oh, por Dios"
Ahí frente a ella, destrozando el pasillo, estaban InuYasha y Hojo enfrentándose a puño limpio
-¿Que esta pasando?-
Ambos chicos se detuvieron de inmediato al escucharla y se le quedaron viendo unos segundos, como si no comprendieran que hacia ella ahí
Hojo fue el primero en reaccionar y ponerse frente a ella en su afán de protegerla
-Higurashi, cuidado, este tipo es peligroso-
"¿InuYasha peligroso? si esta noche ni siquiera tiene sus poderes"
InuYasha por otro lado, ya había decidido que el chico no era un peligro. Alguien que usaba el uniforme escolar tan correctamente no podía ser una amenaza (al menos tan correctamente como podía dejarlo la pelea)
-¿Que haces fuera de tu habitación, Kagome?-
A Hojo le sorprendió tanta familiaridad por parte de ese extraño
-¿Es amigo tuyo?-le pregunto a Kagome
-Exacto. Un viejo amigo de la familia- respondió ella
InuYasha se cruzo de brazos y puso expresión hosca, quizá no fuera peligroso pero el tipo no le agradaba
-¿Y tu que haces aquí?- pregunto InuYasha
-Bueno, es que me dijeron que Kagome estaba enferma y la vine a visitar-
-Ya es algo tarde para una visita ¿no crees?-Dijo poniéndose entre Kagome y Hojo
"¿Y a él que le pasa" penso Kagome
-Salí un poco tarde de mi clase de kendo- explico Hojo-¡ah, por cierto!-fue hasta su mochila y saco un paquetito. -Es para ti, Higurashi-
-¿Para mi?-
-Es un té medicinal, para tu infección-
-Ah, pues gracias- "Otro típico regalo de Hojo"
-Eso no explica que te metas en la casa de otras personas sin permiso-
-Es que vi a alguien entrando por una ventana y creí que era un ladrón-
-¡Yo no soy ningún ladrón!- obviamente el comentario no le había agradado. Kagome decidió intervenir
-Bueno, pues muchas gracias por todo, Hojo. Ya vez que estoy bien, InuYasha me va a cuidar, así que no tienes de que preocuparte-
-¿Estas segura que es de fiar?-
-Como un perro guardián-
-Kagome-
-Pero no quisiera retenerte, Hojo. Ya es tarde y te deben estar esperando en tu casa-
-Bueno, Higurashi, si tu quieres...-
-Ella tiene razón- intervino InuYasha, tomando a Hojo del hombro y "amablemente" encaminándolo hacia la puerta- Ya es tarde, seguro y estas muy cansado, además, los niños buenos se van a dormir temprano, ¡buenas noches!-finalizo cerrándole la puerta en las narices
-InuYasha, eso fue muy grosero- lo regaño Kagome
-¿Por que? le dije buenas noches-
-InuYasha-
-Ya no te quejes. Mejor regresa a tu habitación. Necesitas descansar- le dijo mientras subía las escaleras
"¿Que fue todo eso?"
Al día siguiente, Sota estaba de vuelta. El doctor también había ido y dicho que Kagome estaba casi curada.
-Significa que volveremos pronto- le dijo a InuYasha mientras estaban los dos sentados frente a la televisión. Ya había logrado que la dejara salir del cuarto
-Si, esta bien- le había respondido distraídamente
Kagome acababa de aprender una nueva lección: no intentar hablar con un híbrido mientras ve televisión, es mas sencillo hablar con la pared. Especialmente si esta su novela favorita
"Todos los hombres son iguales"
-Jaken ¿hiciste lo que te ordene?- pregunto Sesshomaru a su sirviente al verlo acercarse
-Lo intente amito, pero me fue imposible-
-¿Acaso no puedes con una tarea tan sencilla?-
-Es que la chica no estaba, señor-
-¿Con que no esta?-
-Vi al monje y a la cazadora, pero no hay rastro de la chica, ni de ese odioso de InuYasha- había agregado lo ultimo casualmente, pero Sesshomaru sospechaba que había querido insinuar algo
-Así que no hay ni rastro de ellos- se levanto de donde estaba y se encamino hacia el bosque. La pequeña Rin de inmediato corrió tras de él, pero Sesshomaru la detuvo-debes quedarte aquí Rin. Jaken, cuídala-
-Pero ¿a donde va, amo?-
-¿Volverá pronto, señor Sesshomaru?-
-Hay cosas que debo hace. Quédense aquí. Y vigila bien a Rin, Jaken-
-Si, amo- fue todo lo que alcanzo a decir antes de ver a Sesshomaru desaparecer en el bosque
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