Yo… ¿Celosa?
-Donde estará- pensaba muy nerviosa Hermione Granger mientras cenaba y escaneaba la mesa de slytherin en busca de ese cabello rubio platinado que desde hace unos años ya no iba perfectamente bien peinado a toda hora
-Hola Hermione- Saludó Ron sacándola de sus pensamientos
-Ah, hola Ron- Respondió ella bastante distraída
-Estas bastante distraída, ¿En qué piensas?-
-En…- Ella no podía decirle que pensaba en Malfoy por obvias razones- En que no veo a Ginny por ninguna parte
-Hum... cierto, no lo había notado, ¿Donde estará?
-No lo sé, quizá con Harry
-No, eso no puede ser porque Harry esta allí- dijo Ron señalando a un adormilado Harry que entraba al gran salón, tenía un muy mal aspecto; desvelado, más despeinado de lo común y sobre todo lucía unas enormes ojeras
-Harry ¿Que te pasó?-preguntó Hermione
-Snape me castigó y me hizo trabajar todo el día, después tuve practica de quidditch y para terminar tengo deberes pendientes de hace una semana que son para entregar mañana.
-Que mal Harry…
La plática siguió ese rumbo pero después de un rato Ron recordó que Ginny no estaba
-Hey ¿No han visto si Ginny ya llegó? -pregunto Ron
-No, yo no la he visto entrar o salir y ya es tarde así que quizá este en la sala común, quizá sería mejor buscarla allí -sugirió Harry
- De acuerdo, andando-respondió Hermione ansiosa por saber que había pasado esa noche.
El trío se fue platicando de los posibles lugares donde había estado Ginny esa noche, pero solo Hermione había la verdad… cuando entraron a la sala común, no vieron a Ginny por ninguna parte así que supusieron que estaba en su habitación, lo que significaba que los chicos no podían pasar
-Así es mejor- pensó Hermione- Platicaremos a solas y no tendrá excusas para ocultar nada
-Bueno Hermione creo que solo tú puedes hablar con ella- Dijo Ron algo frustrado- Solo hazme un favor y dile que mañana tendrá que darme una explicación de donde estuvo esta noche
-Te pareces a tu madre Ron, aparte no debe ser nada demasiado serio, seguramente no tenía hambre o algo parecido, y además…
-bueno Hermione, es mejor que vallas a hablar con ella antes de que sea más tarde-interrumpió Harry intentando enfriar los ánimos
-si Harry tienes razón- Hermione se tranquilizó y se dirigió a los dormitorios, entro en el de Ginny, donde estaba ella sola, tendida en su cama, contemplando el techo con un interés demasiado intenso, perdida en si misma.
-Y bien Ginny ¿Qué pasó? ¿Quién es tu admirador?- la pelirroja se sobresalto al oír a su amiga en su recamara porque ella estaba pensando exactamente en que no le podía decir la verdad a Hermione, por muy amiga suya que fuera, Ginny estaba segura de que su amiga nunca le perdonaría que Draco Malfoy fuera su admirador
*Ginny*
Me gustas mucho… esta frase resonaba en la cabeza de Ginny, Draco se la había susurrado al oído después de que acabaran con sus apasionados besos en el armario de herbologia, ella aun no podía creer que ese engreído, cínico y altanero muchacho estuviera enamorado de ella, aun así, después de pensar un rato empezó a verle cosas buenas; Draco tenia un gran control sobre los Sytherins que comúnmente la molestaban a ella y a sus amigos así que él podía hacer que ellos dejaran de hacerlo, y por otra parte, Draco Malfoy, por mucho que fuera raro para ella admitirlo, no estaba nada mal, tenia unos lindos ojos, un cabello perfecto y un cuerpo aun más- Ginny estaba algo confundida, está bien que de un tiempo para acá ella se había vuelto muy extrovertida pero, ¿Pensar eso de Malfoy? Eso sobrepasaba sus limites ¿Cierto? Por otra parte, Hermione era su mejor amiga, pero también era amiga de Ron y Harry y detestaba a Draco igual que la mayoría de sus amigos, así que ella no podía permitir que su hermano, el chico que se supone que le gusta y su mejor amiga, le dejen de hablar porque piensen que tiene algo que ver con Malfoy, ella tenía que inventar algo para que ellos no se enteraran de la verdad, pero era muy tarde. Hermione estaba allí.
