Hola! Regresé :D
Siento no haber publicado ayer domingo como sé que dije a algunas personas, pero la vida se me complica y ahora aún tengo algunos exámenes pendientes... Así que en fin, que no sé cuándo será el próximo capi. Eso sí será pronto, no dentro de tres meses /shot
En fin, este capi lo he tenido que dividir en dos porque se me alargaba, así que aquí os dejo la primera parte, con más Miles y Franziska, sobre todo Franny intentando descrifrar sus sentimientos y bueno eso, ya la segunda parte tendrá más fluff, lo prometo ;D
Además que la próxima parte, para los fans de Maya y Phoenix, tendrá su punto de vista largo y tendido también, no como este xD
Qué maaaaaaassss (?) AH SÍ: ya corregí los capítulos anteriores, dejé una pequeña nota de update en las notas de autor de arriba y si hago más correcciones se los dejaré saber de igual manera. No ha cambiado nada mucho, no realmente, así que no hace falta que os lo leáis de nuevo si no queréis, sólo algunas formas de hablar, y he añadido algunas aclaraciones, en especial en los dos o tres primeros capis.
Ahora sí, ya les dejo con su nuevo capi, espero que os guste y espero vuestroes reviews contándome qué os parecio ok?
~Lena Lawlipop
Disclaimer: No poseo la saga Ace Attorney, sólo la trama principal de este fic y mi OC, Violet. La idea de los críos es mía, aunque los personajes en sí no lo sean.
CAPÍTULO 6: RECUPERANDO LAZOS VIEJOS, CREANDO NUEVOS (PARTE 1)
Franziska's POV
Al día siguiente nos levantamos todos temprano para salir cuanto antes. Los niños estaban prácticamente dormidos mientras metíamos las maletas en el coche y esperábamos a los Wright y a las Fey. Oh, y Butz. Chasqueé la lengua al verle, pero por suerte Wright decidió que iría con ellos, ya que al parecer, era el único que sabía conducir. Maya sugirió canalizar a Mia para eso, y esperé que le hicieran caso, pero eso ya no llegué a verlo, porque decidimos partir enseguida. Decidimos qué paradas haríamos para descansar, y calculamos que, con suerte, llegaríamos alrededor de las dos al templo. Y de esta forma, a la temprana hora de las siete de la mañana, partimos hacia la montaña aquella.
Los niños, claro está, se volvieron a dormir nada más arrancar. Con todo el jaleo de los últimos días, más acostumbrarse al cambio horario, más que eran aún pequeños y no dejaban de correr y jugar en todas partes, me parecía de lo más normal que tuvieran sueño a todas horas. A mí también se me cerraban los ojos sin querer. Pero Miles me despertó enseguida
- Franziska, hay un favor que quiero pedirte... - le miré, pero él estaba concentrado en la carretera -
- Dime.
- Si... cuando estemos allí, por lo que sea, hay... algún terremoto... - asentí -
- No tienes que preocuparte de eso ahora, Miles, segro que no... - pero él negó con la cabeza -
- Si ocurriera, quiero que primero te asegures de que Miley está bien. Yo podré manejarme al menos un poco mejor.
- Oh.
- Exactamente. ¿Podrás hacerlo? - me lo pensé. ¿Podría? Mi primer impulso iba a ser correr hacia él, me era demasiado familiar. Pero supuse que podría racionalizarlo, al fin y al cabo, sí, eran incómodos, pero no me bloqueaba. Asentí -
- Sí, supongo que sí.
- Gracias.
- Miles... Cuando vinimos aquella vez... ¿Dónde estabas? Te busqué, y no te vi por ninguna partes – se ruborizó -
- Tú estbas con Iris, si no mal recuerdo.
- Abriendo los candados - asentí -
- Yo estaba al otro lado de la puerta, viéndote, durante el principio... Luego me fui...
- ¿Y por qué no...? Bueno, olvídalo, la pregunta es, ¿fue muy malo? - se encogió de hombros -
- ¿Qué quieres que te diga? No puedo decirte que lo pasé bien tampoco. Al menos no estaba oscuro... - asentí -
- Lo siento.
- No te preocupes.
Volvimos a quedarnos en silencio, y puse mi mano sobre la suya sobre la palanca de cambios. Entrelazó nuestros dedos con una sonrisa, sin mirarme.
- Franziska... - comenzó él después -
- ¿Hmm?
- Durante un tiempo, en aquel caso, tú estuviste con Wright, ¿cierto?
- Sí... Pero no hablamos de nada que no fuera el caso – me pregunto qué habría dicho entonces si le hubiera preguntado por Maya... Miles asintió, aparentemente satisfecho, lo cual me dio curiosidad. Esbocé una sonrisa con picardía – No me digas que estabas celoso, Miles...
- Bien, no te lo diré – seguía sonriendo con suficiencia, y me eché a reír -
- Tonto... en ese entonces lo único que me inspiraba ese hombre era odio.
- ¿Y ahora? - parpadeé -
- No estarás hablando en serio, ¿verdad? - esbozó una sonrisa con suficiencia -
- Soy algo celoso, en caso de que no lo sepas. Puedes llamarlo inseguridad, si te hace sentir mejor – me ruboricé -
- No es asunto tuyo lo que yo sienta o deje de sentir por otras personas, pero ya que la situación es bastante particular, te diré que ahora mismo Wright me inspira mucha melancolía, Miles... Se ve como alguien que lo ha perdido todo. Ni siquiera puedo enfadarme con él por no haber perdido nunca contra mí. Se le ve muy... vacío.
- Franziska...
- Espera, déjame preguntártelo otra vez... ¿Estás seguro de que no te dijo nada relevante anoche acerca de Fey? - me miró de reojo -
- No sabía que eras dada al cotilleo. Ya te dije que te lo contaré siempre que él me haya dado permiso primero. ¿Por qué quieres saberlo?
- Porque, a pesar de que no somos exactamente amigas, no le deseo a nadie el sufrimiento por el que la está haciendo pasar – suspiró -
- Franziska... No me dijo nada, ¿vale? Pero tenía pinta de estar pasándolo bastante mal él solo. Yo no le metería más presión con un tema así...
- ¡Y tú qué sabes si es importante o no? - pegó un bote cuando le grité, pero no pude contenerme al decir la siguiente frase - ¡Tú no tienes ni idea de cómo se siente que te ignoren una y otra vez, que te dejen de lado siempre por otro asunto "más importante"!
- Franziska, yo... - por un instante desvió la mirada de la carretera hacia mí, y fui yo la que se dedicó a observarla con interés -
- No quiero tus excusas. Es un tema del cual no voy a hablar – hubo una pausa, en la que él dio vueltas a mis palabras por un rato. La niña se despertó, y les dimos algo de desayunar cuando también Miley se despertó. Estuvieron un rato jugando, y cuando se volvieron a dormir, fue cuando me di cuenta de que le había dejado pensar demasiado -
- Cuando... cuando me fui aquella vez, Franziska... ¿De verdad creíste que tenía otra opción? - sonreí amargamente – Nunca quise dejarte sola con tu padre, Franziska.
- Ni que él hubiera estado conmigo – técnicamente lo estuvo, pero nunca estaba en casa más que a la hora de desayunar – Supongo que no lo sabes. Así mejor – murmuré. No sé si quería que me oyera o no, pero lo hizo -
- ¿Qué es lo que no sé? - dejé escapar un suspiro. ¿Quería contárselo? ¿Valía la pena? Esta discusión estaba ya muy pasada de rosca... -
- Es mejor que no lo sepas – decidí – Es mejor dejar el pasado atrás.
- Pero...
- Sólo olvídalo, Miles.
- Ya, claro...
No pareció contento con la idea, pero se quedó callado, mirando al frente, pensativo. Lo cual resultó ser un gran alivio, al menos por el momento, ya que no tuve que darle explicaciones. Esa etapa pasó, me dije. Nunca más volvería a sufrir así por nadie, me lo había prometido y pensaba cumplirlo. Nunca nadie debería sufrir así por ser ignorado, por ser despreciado constante y repetitivamente, sin que siquiera la otra persona se diera cuenta. Definitivamente, tenía que hablar con Fey... con Maya. Cuanto antes.
Miles' POV
Llegamos bastante tarde al templo, al final, a eso de las tres y media. Los niños estaban muertos de hambre y, para colmo, cuando llegamos, no había nadie. Tuvimos que esperar a que llegaran Bikini e Iris, por supuesto, no íbamos a entrar sin permiso, así que tuvimos que entretenerles con algo.
Ese algo resultó ser la nieve. Estaba resbalosa, pero se podían hacer bolas perfectamente. Y así fue como acabamos todos empapados. Miley se dedicó a perseguir a Ziska para abrazarla, y ella se quejaba, aunque de vez en cuando se dejaba abrazar. En ese momento fue cuando aparecieron ambas mujeres. Phoenix saludó a ambas, igual y que Maya y su prima, con cierta naturalidad. Nosotros nos presentamos de nuevo, justo después. Iris nos recordaba. Sonrió.
- Id a poners algo seco o pillaréis un buen resfriado, todos.
Nadie se atrevió a discutir.
Franziska's POV
Tras vestir a los niños con ropa seca y secarles el pelo, en especial a Franziska, quien lo tenía largo, regresamos a la sala principal donde maya, su madre Misty y Bikini hablaban entre ellas animadamente y Wright y Trucy vigilaban a Larry mientras dibujaba, con poco interés. Los niños enseguida se fueron con Trucy, y aproveché para curiosear por la zona, ya que todos estaban haciendo algo, al parecer. Miles se sentó al lado de Phoenix y Larry, y yo me fui a pasear. En la cocina encontré a Iris, que preparaba algo de comer, pero no me detuve. Salí de nuevo a la entrada y me senté en el bordillo de madera del templo, observando la nieve caer suavemente. Había empezado a nevar poco después de entrar, y el movimiento de los copos era hipnótico, casi. Tenía en él una inocencia sutil, como si escondiera tras ella una maldad indecibe. Se me vino a la cabeza las tormentas de viento, y me pregunté distraídamente si habría una. Era invierno, al fin y al cabo...
Suspiré.
¿Qué tenía en la cabeza, pájaros? Había permitido que mi relación con Edgeworth progresara, incluso demasiado, y había admitido que me gustaba que así fuera. Le había dejado entrever que en el pasado le había amado, incluso si había sido por culpa de la niña... Y luego estaba lo que le había dicho esta misma mañana en el coche. Por fin había confirmado lo que ya pensaba, que Miles no sabía en verdad cuáles habían sido mis sentimientos de niña, pero eso no justificaba que ahora él iba a darme la lata con que se lo contara. Lo sabía. Y no podría culparle de nada, yo también querría saber, en su lugar.
¿Serían ciertas las ideas de Violet? El viaje... tomar decisiones... enamorarse... decidir entre la vida y la muerte... No sabía que pensar. Sí, había viajado, y estaba en medio de tomar un montón de decisiones ahora mismo, en especial respecto a esta extraña relación que tenía con Miles... ¿Estaba enamorada? No lo sabía. No estaba segura de querer saberlo.
¿Y qué pasaría cuando los niños se fueran? ¿Las cosas volverían a la normalidad? Yo estaba segura de pocas cosas, pero una de ellas era que no quería vivir sin Miles, sus besos, sus abrazos, la calidez de cuerpo junto al mío por las mañanas. Ugh, sonaba como una quinceañera.
Pero en parte, mi duda tenía sentido... Toda esta situación se había generado por los niños. Nos habían unido mucho, no era fácil cuidar de ellos, y convertirse en las figuras de los padres para ellos había sido la única forma de que esto funcionara. Eso nos había unido, y no había forma de negarlo. El llegar a la parte física de la relación, a admitir en voz alta nuestras inseguridades al respecto de la misma... sólo era un paso. En realidad, no había sido difícil de saber que ocurriría. Teníamos mucho estrés encima, y guardarnos esto para nosotros mismos habría sido sólo un peso mayor. Así era mejor, por nosotros, y por los niños, y por nuestra paz interior.
¿Eran todas estas cursilerías compatibles con mi modo de vida habitual? Lo dudaba. ¿Merecía la pena cambiar todo de nuevo? Mi padre ya no podría interponerse, pero... ¿Y la opinión pública? No, eso no era importante... La pregunta importante era, ¿realmente Miles Edgeworth me amaba y me merecía? O, ¿le seguía yo amando como cuando éramos más niños? Ni siquiera eso tenía claro. Él decía que me quería, me lo había dicho el día anterior en el coche... Pero...
En ese momento, una voz me sacó de mis pensamientos.
- ¿Von Karma? - miré hacia arriba. Era Maya. Le hice un gesto para que se sentara a mi lado, y eso hizo - ¿Va todo bien? - la miré de reojo -
- Dime algo, Maya Fey... ¿Qué hay entre Wright y tú? - se ruborizó -
- Tú misma lo viste ayer, nada.
- Pero te gustaría que lo hubiera – se ruborizó aún más -
- ¿A q-qué viene esto? No es propio de ti – me encogí de hombros – B-bueno, sí, sí me gustaría, pero... No sé cuál es s problema, sinceramente.
- ¿Se lo has dicho? - me sorprendió, la verdad. Yo probablemente no habría tenido el valor de hacerlo. De hecho, no lo tenía. Ella soltó una risita -
- No se lo he dicho directamente, si es lo que quieres decir, pero sé que lo sabe. Ha habido muchos momentos de... tensión, últimamente... Pero siempre hay algo que le echa para atrás, siempre en el último momento – asentí –
- Ya veo...
- ¿Y...? Bueno, no creo que queiras hablar de ello.
- N-no es lo mismo, lo nuestro... l-lo nuestro no va en serio... - arqueó una ceja -
- Nadie lo diría.
- Es p-por los niños... - se echó a reír y me ruboricé - ¡Es la verdad! Es una situación muy tensa, tener que cuidar de dos niños pequeños – asintió -
- Puede que tengas razón.
- Oye... Respecto a lo de ayer... - bajó la vista – Quería... decirte que... sé cómo te sientes y yo... lo siento... - sí que era difícil decir estas cosas, maldición. Aparté la vista cuando ella me miró, sorprendida –
- Tú... tú le quieres, ¿no es así? Hacía tiempo que lo pensaba, pero nunca pensé que...
- Cuando era niña – puntualicé, aún mirándome las manos – Entonces estaba locamente enamorada de él. Puedes verlo en la niña... Pero él nunca lo supo, y llegó a ser muy cruel sin darse cuenta, como ayer. Más adelante, cuando comenzó a trabajar me dejó completamente sola y fue cuando empecé a verle como un rival.
- ¿Y ahora? - me encogí de hombros -
- Eso me gustaría a mí saber, pero no es tan sencillo decidir cómo te sientes respecto a una persona. Sólo quería decirte que si consigues que se fije en tí, todo el dolor parece valer la pena... Suerte.
Me levanté, ya había dicho suficientes cursilerías para toda mi vida. Ella sólo asintió y se quedó sentada, pensando en silencio.
De la que caminaba hacia la habitación que nos habían dejado ocupar, vi a Phoenix salir de la sala principal, deprisa, y a Miles detrás de él, pero apenas cruzaron dos palabras y Miles se giró en dirección a la cocina. Sin tomarle mucha importancia, entré a la habitación y me tumbé en la cama, dispuesta a recuperar un rato del sueño perdido por el madrugón.
Miles' POV
Phoenix salió huyendo en cuanto volví a sacar el tema de Maya, de modo que no me quedó otra opción que preguntar a alguien más. Me miró incrédulo, cuando le dije:
- No me hagas preguntarle a Iris.
- Edgeworth, ¿qué más da? ¡Tampoco es como si fuera importante ahora!
- Quizá tengas razón, no lo sé, y no parece que me lo quieras contar. Pero no me gusta ver cómo haces sufrir a Maya. Puede que esto suene un poco hipócrita de mi parte, ya lo sé. Puede que no sea muy dado a demotrar afecto, pero sé quiénes son mis amigos – aparté la mirada y luego me giré – Me voy
No me contestó. Vi a Franziska ir en dirección a la habitación, y estuve tentado de seguirla, pero finalmente decidí que me convenía pillar a Iris ahora que estaría sola. De esa forma, me dirigí a la cocina con rapidez. La joven se giró al oírme entrar, y me dedicó esa sonrisa tan dulce suya. Me incliné un poco como saludo, y ella ladeó la cabeza antes de volver a girarse para seguir removiendo algo en una olla.
- ¿Qué le trae por aquí, Sr. Edgeworth?
- Tengo... que preguntarle algunas cosas – se sorprendió -
- ¿Se refiere a esos niños? O quizá... - su rostro se ensombreció - ¿Es acerca de aquel incidente? - lo recordé brevemente, y sacudí la cabeza -
- No, ninguno de los dos... Es acerca de Phoenix.
- Feenie, ¿huh? - su voz adquirió un matiz de timidez y me senté en un taburete cercano a una mesa de madera -
- Sí... Pensé que quizá usted podría ayudarme, ya que, bueno, le conoce mejor que yo – se ruborizó -
- ¿Y su pregunta sería...?
- Es... complejo, supongo. ¿Ha notado algo raro en su comportamiento? Y esa chica, Maya...
- Oh, ella – se ruborizó de nuevo - ¡P-perdón! No quería interrumpir...
- En absoluto. ¿Puede contarme lo que sepa sobre ellos?
- Bueno, no creo que yo sepa mucho más que usted... Pero si quiere mi opinión, es obvio, ¿no? Maya y Phoenix están... bueno, juntos – se encogió de hombros – Está bastante claro.
- Sí, bueno... No, no están juntos.
- ¿No? B-bueno, en ese caso, supongo que pronto lo estarán.
- ¿Por qué está tan segura? - se quedó pensativa un instante, removiendo la olla -
- La verdad es que no puedo estar segura del todo, pero parecen muy unidos... Me atrevería a decir que lo único que les hace falta es hablar. Al menos a Feenie, no le veo muy hablador. Auqnue claro, yo hace mucho que no le veía – sonrió – Quizá sólo sean imaginaciones mías...
- ¿Cree que haya algo que esté deteniendo a Phoenix?
- Es posible. Es difícil que haga algo si no está seguro – se encogió de hombros otra vez – Pero es pasa con casi todo el mundo.
- Ya...
- Lamento no poder ser de más ayuda, Sr. Edgeworth.
- No se preocupe. Gracias.
Ella asintió y regresé al pasillo, dándole vueltas al tema en mi cabeza. Phoenix siempre había sido muy cabezota, pero esto era llevarlo a otro nivel. ¿Por qué dudaba? Cualquiera podía darse cuenta de que Maya sería más feliz si él le dijera algo al respecto... ¿no?
Ensimismado como iba, me sobresaltó ver a los niños correr por el pasillo, seguidos de Pearls y Trucy, que se reían de algo. Entonces recordé que Franziska estaba en la habitación, y hacia allí me dirigí, con intención de preguntarle si ella sacaba algo en claro de todo esto.
Franziska's POV
Miles entró en la habitación poco después, mientras yo buscaba una bufanda en mi maleta. Lo dejé, por supuesto, y tiré de él hacia la cama. Una vez allí me acurruqué entre sus brazos, calentándome lentamente. Él rió, pero se dejó hacer y me acarició el pelo suavemente durante algunos minutos en silencio. Luego suspiró, y pareció a punto de decir algo cuando oímos el sonido de un cerrojo al echarlo y se levantó a intentar abrir la puerta.
La cual no se abrió.
La golpeó un par de veces, pero no estaba atascada, sino cerrada con llave. ¿Quién lo había hecho? No podíamos saberlo.
Durante un par de minutos intentamos gritar, pero el templo era grande y las habitaciones estaban apartadas de donde los demás estaban, conversando, y nuestros teléfonos móvils no tenían señal.
La ventana era demasiado pequeña, sólo un niño habría podido pasar por ahí.
Miles me miró, un poco perdido, y me encogí de hombros .
- Ya se darán cuenta, los niños preguntarán por nosotros. Tarde o temprano nos abrirán.
- Ya... ¿Quién crees que habrá sido? - miré por la ventana un momento, buscando ideas, pero no llegué a nada. Me encogí de hombros –
- ¿Quién sabe? Quizá Trucy y Pearls, no lo sé.
- Bueno, no nos queda otra opción más que esperar...
- ¿Qué ibas a decir justo antes, entonces?
Sonrió suavemente antes de volver a atraerme hacia sí y empezar a relatarme la ocurrido con Iris en la cocina. Me encogí de hombros, un poco había sido amiga de Wright, de modo que no sabría decirle qué le pasaba. A mí me sonaba a miedo, y así se lo sugerí, pero no llegamos a ninguna conclusión al respecto. El comportamiento caótico y poco característico del abogado no nos daba muchas opciones.
Una hora más tarde, cuando Phoenix mismo nos abrió la puerta con una sonrisa socarrona y nos explicó que habían sido los niños, decidí que no valía la pena que me preocupase por un ex-abogado que, tras tantos años, no lo había superado.
Miles' POV
Para cuando nos sentamos todos a comer, Franziska seguía de mal humor, Phoenix se había llevado un bofetón sin venir a cuento por su parte, y los niños no dejaban de lanzarse miraditas y sonreír. Había empezado a nevar con más fuerza en algún momento mientras estábamos en la habitación y el exterior brillaba, con ese brillo característico de la nieve recién caída.
La comida de Iris estaba deliciosa, y consiguió incluso apaciguar a Franziska. Los niños cayeron dormidos durante la sobremesa y tanto Trucy como Pearls admitieron que necesitaban descansar un ratito y bajar la comida. Una modorra cálida y agradable nos invadió a todos, a excepción, por supuesto, de la sieempre inquieta Maya, quien decidió ir a explorar. Por un momento nadie dijo nada, de hecho, nadie le dedicó mucho más de un asentimiento con la cabeza, por lo que cuando Phoenix se levantó apresuradamente para correr detrás de ella medio minuto después, a todos nos sobresaltó. Llevaba la expresión de alguien que intenta evitar un desastre, y no fue hasta que ambos salieron por la puerta principal en dirección a la montaña que todos recordamos el incidente con Maya, Phoenix, el puente... de la última vez. Iris nos miraba a todos alternativamente y acabó por encogerse de hombros, igual que Larry y las dos adolescentes.
- Sería mucha casualidad que se volviese a incendiar el puente...
Nadie contestó a la conjetura de Bikini.
YYyyyyy hasta aquí llega esta parte del capi!
Espero que les haya gustado, y que no haya quedado muy corto después del super capi anterior xDD
Besiiitosss y dejen review porfi que me gusta saber de ustedes mis lectores :3
~Lena
