Llegó el día de su partida. Se encontraba solo en el aeropuerto esperando su vuelo, no había querido que nadie, ni siquiera Andrew fuera a despedirlo, odiaba ese tipo de situaciones.
Pero si tenía que ser sincero consigo mismo, en el fondo guardaba la ilusión de verla llegar a ella.
Ya era hora de abordar, suspiró profundamente y se dirigió a la sala de abordajes. En eso escucha que una voz femenina grita su nombre. El corazón le dio un vuelco y dio la vuelta rápidamente, pero no era Serena.
Mina avanzaba corriendo hacia él.
-Darien, espera!- el corazón casi se le sale del pecho de lo agitada que estaba por la carrera.
-Mina, que haces aquí?- preguntó Darien asombrado.
-Darien…en realidad no estoy muy segura que fue lo que me empujó a venir hacia aquí.- miraba hacia abajo mientras jugueteaba con sus dedos. Por fin levanta la cabeza y lo mira directo a los ojos- Si bien en un principio estaba furiosa contigo por lo que le hiciste a Serena…
Darien iba a hablar pero la rubia prosiguió con sus palabras.
-Quiero que sepas que te conozco, se que eres un buen muchacho y que la amas. También se muy bien quien es Seiya Kou, se cuales son sus intenciones y quédate tranquilo que durante tu ausencia yo protegeré a Serena de ese cretino.
El moreno la miraba entre extrañado y de alguna manera feliz.
-Darien, no te demores en regresar. Ella está sufriendo mucho, pero tu… seguirás siendo el amor de su vida.
Darien asintió con la cabeza esbozando una sonrisa y la abrazó fuertemente.
-Gracias Mina.- le sonrió- te ruego que cuides de Serena y que cualquier cosa me mantengas al tanto. Tu tienes mi dirección de correo electrónico. Y pierde cuidado que regresaré lo antes posible.
-Aham- sonrió la rubia feliz.
-Adiós Mina.
-Adiós Darien! Suerte en tus estudios!- gritó estrepitosamente haciendo que la gente alrededor se volteara a observar.
Luego del Aeropuerto se dirige a la casa de Serena.
Mamá Ikuko la recibe.
-Hola Mina, que gusto verte. Serena no ha mejorado nada. Me aliviaría mucho que hables con ella.
-No se preocupe señora Ikuko, está ella en su cuarto verdad?
-Si, pasa por favor.
Golpes en la puerta del cuarto de Serena, pero nadie responde.
Mina ingresa de todos modos.
Serena estaba tendida en su cama llorando.
-Ay amiga…ya no puedes seguir así.
-Es que no puedo evitarlo- entre sollozos- duele mucho.
-Lo se- mientras acariciaba sus cabellos intentando consolarla.- Sere…vengo del aeropuerto…-
Serena levanta su rostro y mira a su amiga.
-Darien ya se marchó.
-No puede ser…- moviendo su cabeza de a modo de negación.
-Qué esperabas que hiciera Serena? Que siguiera rogándote perdón toda la vida?
-Dijo algo?- temiendo la respuesta.
-Aham- dijo con una leve sonrisa- Me pidió que te cuide, y también dijo que volverá lo mas pronto posible.
Serena suspiró. Su cabeza le dolía horrores debido al constante llanto.
-Qué hago ahora Mina?
-Esperar…
-No, de ninguna manera. El no se merece mi amor. Voy a salir adelante sabes? Si el puede seguir con su vida, yo también. Olvidaré a Darien Chiba aunque sea lo último que haga. Ya no me verás derramar ni una sola lagrima mas por el.
-Lo que tu digas Serena- rodando los ojos- Yo siempre estaré para apoyarte.
A la mañana siguiente serena despierta para alistarse. Volvería al colegio luego de una semana de ausencia.
En el receso Lita y Amy se le unen para saber como se encontraba, ya que no había querido hablar con nadie.
-Serena, como te encuentras?- pregunta Amy tímidamente.
-Muy bien Amy. Todo esta muy bien- fingiendo una gran sonrisa.
Sus amigas sabían que Serena no decía la verdad.
En eso aparece Seiya.
-Hola bombón! Estaba preocupado por ti. Que sucedió?
-Hola Seiya. No fue nada, una gripe fuerte nada mas. Pero ya estoy muy bien.
Lita y Amy se miraron.
-Que bueno que ya te encuentras bien. Me enteré que Chiba ya se marcho a los Estados Unidos.
-Si, creo que si.- sintiendo como un nudo se le formaba en su garganta.
-Como crees? Acaso no se trata de tu novio?- Demasiado interesado.
-Darien y yo terminamos días antes de su viaje. Y por favor, no quiero hablar sobre eso.
-Bueno bombón. Esa es una muy buena noticia.
Serena lo miró sorprendida.
-Serena está hablando boberías.- replicó Lita furiosa.
-No son boberías Lita, Darien y yo ya no teníamos nada que ver. Y creo haber dicho que no quería hablar de eso.
Lita la miró con ira, dio media vuelta y se marchó seguida por Amy.
-Bombón no te enfades. Me alegra verte tan bien. Ya sabes que cuentas conmigo para lo que sea verdad?
-Gracias Seiya, es muy lindo de tu parte.
Y todos regresaron a sus aulas.
Para Darien la cosa no podía ser mas difícil. Le costaba horrores concentrarse en sus estudios, y la incertidumbre lo estaba matando. Deseaba con el alma hablar con ella, que le dijera que todo estaría bien y que lo amaba como siempre.
A través de Andrew obtenía poco y nada de información, y Mina le contaba sobre la rutina de Serena de vez en cuando.
En Estados Unidos no hizo amigos. De por si él siempre había sido un tipo ermitaño. Aunque eso no parecía detener a las mujeres, quienes descaradamente se le regalaban. Seguramente en otro momento, un par de años atrás, se hubiera aprovechado de aquello…pero hoy con la cabeza y el corazón en otra parte no sentía deseos de enredarse con ninguna de esas mujeres.
AMIGAS, OTRO POQUITO…BESOS!
