Capitulo 7
En la sala de maestros, Tikky acomodaba los documentos que pidió a los alumnos, una tortura para todos, ellos haciendo los problemas, ecuaciones etc., y él revisándolos.
-Tikky.
- hola shonen- sonrió- ¿Olvidaste poner algo en el trabajo?
- no. ¿Por qué no vino Allen?- preocupado- ¿sigue mal?
- no ha podido dormir bien es todo- volvió su mirada a los documentos- le pedí que se quedara en casa.
- ¿no me mientes?
- no lo hago…- suspiro- si no me crees ve a verla.
- n-no es que no te crea es solo que…- mirando a otro lado.
- comprendo tu preocupación shonen- sonrió.
A parte de todo, había un huracán cercano a la ciudad, por lo que el clima era muy inestable, sol, lluvia, sol, granizo, lluvia…
Para fortuna de Lavi, Tikky saldría temprano así que podía irse con él; en la mansión…
-¿dormiste bien shojo?- sonrió al verla bajando los escalones.
- si- sonriendo.
- hola Allen-chan ¿Cómo estás?
- hola Lavi. Bien, no te preocupes. Solo necesitaba dormir- rio apenada.
- supongo que a penas te estás levantando- dijo Tikky.
-….- se sonrojo levemente- m-me dio hambre.
- supuse- sonrió y entro a la cocina.
- cada día que pasa- abrazándola- me pareces más linda Allen-chan.
- ¿Qué?- alzo una ceja.
- tardare un momento- saliendo de la cocina- iré a comprar algunas cosas.
- ¿Por qué no vamos?- pregunto Lavi.
- si- sonriendo- hay algo que quiero comprar.
- seguramente viste toda la mañana el canal de cocina. ¿Verdad shojo?
- se nota que me conoces.
Ante los ojos de Lavi, esos dos eran la familia perfecta, dudaba que hubiese algo que no supieran del otro, Tikky realmente era un buen tutor, sonrió para sí mismo, quería formar parte de esa pequeña familia, no solo para conocerlos más a fondo, también sería bueno para estar más tiempo cerca del moreno, también de Allen… pues ambos le gustaban, pero de distinta forma, a la menor la veía como su hermana pequeña, la que nunca tuvo y Tikky… bueno, eso mejor lo dejaba dentro de su cabeza.
En el centro comercial, Allen les mostro un postre, de vista era una cosa que Lavi nunca había mirado, pero hasta su boca se hiso agua, el suave aroma de canela, termino con su autocontrol por las cosas dulces, le gustaban pero no tanto como a Allen.
-Cómpralo, cómpralo, cómpralo, cómpralo- decían al mismo tiempo.
- ¿eh?- viendo con extrañeza al pelirrojo- ¿t-tu también shonen?- Un.n
Se veía delicioso pero… también costaba una fortuna, Allen a veces se excedía con el dinero, tratándose de postres o dulces.
Después de comer, Lavi y Allen esperaban impacientes que Tikky los dejara probar el postre, pues como a niños pequeños, les tuvo que poner la condición de comer comida normal antes.
Los tres probaron el pastel al mismo tiempo…
-¡es lo más rico que he probado en mi vida!- con ojitos de estrellita.
- si- apoyo el cometario de Allen *0*
- esta delicioso- murmuro pero aun así se gano las miradas de Allen y Lavi- ¿Qué?
- es la primera vez que te oigo decir eso Tikky- sonriendo.
- quise decir que…- volteo a otro lado sonrojado- no esta tan mal.
- así que…- viéndolo de forma extraña- nunca dices lo que realmente sientes.
- no es verdad shonen.
- con los dulces es cuando no dice si le gustan o no- comió mas pastel- es extraño, que diga si esta bueno o que no le gusto, simplemente lo come.
- pero probé algo que me gusto mas- sonrió al ver a Lavi, poniéndolo nervioso.
- ¿q-que es?- nervioso trato de sonar normal- dudo que exista algo mejor.
- ¿quieres saberlo shonen?
- supongo que es comparable con "eso"- dijo Allen viendo a Tikky.
- ¿Qué?- viendo a la albina- dime, dime, dime Allen-chan.
- es un secreto- sonriéndole.
- ¡no! ¿Qué puede ser mejor que esto?- viendo el pastel.
Después de un rato, Lavi se retiro pues debía cuidar la biblioteca por la tarde, no siempre le tocaba, pero los miércoles y viernes, era su obligación hacerlo.
En la sala, el ambiente tranquilo de siempre se sentía, Allen haciendo sus tareas y Tikky relajado en el sofá con un libro y un cigarrillo en los labios.
-¿Cómo puedes leer y fumar al mismo tiempo?- viéndolo.
- es fácil cuando te acostumbras shojo- sonrió- pero… nunca dejare que lo intentes, así que no me pidas que te enseñe.
- eres malo conmigo. Solo quiero saber que se siente fumar un poco.
- no.
- ¿Por qué?
- quiero que vivas más que yo.
- si Bakanda puede ¿Por qué yo no?
- ¿el shonen fuma?- viéndola incrédulamente.
- sí, bueno… una vez pero… no lo he visto de nuevo.
- vaya…- suspiro- aun así no dejare que lo hagas Allen. Se ve mal fumar en ciertos lugares, pero se ve peor que una mujer fume.
- tienes razón pero…- suspiro vencida- está bien.
El silencio duro un rato muy pequeño…
-no te estás concentrando shojo, ¿Qué quieres preguntarme?- con la vista en el libro.
- ¿te gusta Lavi?- lo pregunto simple y directamente.
-…- el humo se fue por otro lado, haciéndolo toser y llorar.
- p-perdón- dándole un vaso con agua que tenía cerca, daba pereza ir hasta la cocina cada vez que le diera sed.
- no te preocupes- respiro.
- lo pregunte muy directamente ¿verdad?- sonrió.
- ya sabes que no shojo- apangando al cigarrillo "asesino".
- ¿entonces por qué lo besaste aquella vez?
- fue un impulso, ya te lo había explicado.
Días atrás…
Tikky se comportaba de manera extraña, seguía serio pero había algo más…
-te ves feliz- sonrió.
- estoy feliz.
- ¿pasa algo?
- nada en especial.
- ¿seguro?
- sí, completamente seguro.
Desde ese momento Allen no despegaba su vista el moreno, mientras comían, hacia sus deberes, escuchaba música, cenando, lavaba sus dientes.
-déjalo ya shojo, me estas poniendo nervioso.
- no, hasta que me digas que te puso tan feliz- seguía viéndolo.
- está bien te lo diré…- dijo resignado.
Al escuchar lo que paso, su "inocente robo" del beso de Lavi….
-¡¿Qué hiciste qué?- O.O
- no pude evitarlo- sonrió- fue un impulso.
- no sabía que tuvieras esas mañas Tikky, por lo menos lo hubieses pedido- ¬¬
- no lo digas de esa forma. ¿Crees que me lo hubiese dado? En este momento Lavi no se acercaría a la casa ni de broma.
- ¿Por qué lo hiciste?- cepillaba sus dientes.
- supongamos que… ves una manzana y tienes hambre ¿Qué es lo primero que haces?
- comerla… pero después me disculparía si era de alguien más.
- eso fue lo que paso conmigo- termino de lavar sus dientes- pero no ha vuelto a pasar shojo, y dudo que pase. Así que no te preocupes por Lavi.
-…- asintió, guardando su cepillo.
- ¿no me dirás nada?
- ¿de qué?
- no lo sé… un "eres un pedófilo" o "pervertido Tikky" cosas así…
- ¿Por qué?- sonrió- no tengo derecho de criticarte Tikky, además….siempre serás mi tío favorito.
El moreno se sorprendió ante tal respuesta, sin pensarlo abrazo a Allen.
-¿pasa algo malo? ¿Dije algo que te molesto?
- no- hiso el abrazo más fuerte.
- Tikky…- preocupada.
- hace mucho que no te abrazaba shojo, es todo- sonriendo.
Mientras se preparaban para dormir, Tikky pensó en lo que Allen le había dicho aquella noche, sonrió no solo se tomaba su papel de tutor en serio, ya no solo quería a la menor, se había convertido en lo más importante que tenia, si le pasaba algo… no podría soportarlo.
En las dos semanas que Kanda dejo de darle clases, Allen se sentía aburrida y algo inquieta por no tener nada que hacer en las tardes, Tikky y Lavi estaban ocupados estudiando, aunque el pelirrojo se quedaba dormido en plena clase.
El moreno le dio la idea de escribir nuevas canciones, aunque no las pensase cantar, simplemente para matar el tiempo, componer nuevas melodías, algo que le quitara el aburrimiento momentáneo.
Se tomaron un descanso para comer, aunque Lavi tuvo que irse pues el panda lo extrañaba en casa.
-lástima que Lavi no pudo probar esto- sonriendo.
- ¿y cómo vas con tu aburrimiento?
- nunca pensé decir esto pero… extraño ir a casa de Bakanda a tomar clases.
- ¿te parece si después de comer vamos a… algún lado?
- ¿no tienes mucho trabajo?
- un poco, iremos cuando lo termine.
- no te preocupes, iré al parque 14 un rato.
Llegando al parque 14, Allen vio a una mujer con varias bolsas grandes que le tapaban, prácticamente todo, de no ser por la albina la mujer hubiese sido arrollado por un autobús que pasaba por la calle detrás del parque.
-g-gracias- con voz temblorosa y lágrimas en los ojos.
- perdone- sonrió- por mi culpa tiro sus cosas.
- no te preocupes, suele pasarme a menudo.
La preocupación por esa delgada (muy, muy delgada XD) mujer le hiso acompañarla hasta su casa, fue ahí, donde Allen se dio cuenta de que era Mirando Lotto, la esposa de Marie Noise, dueños del restaurante con sus apellidos.
Como agradecimiento, por ayudarla le invito a comer, Marie estaba en el restaurante la mayor parte del tiempo y ella se hacía cargo de la casa y de un pequeño local, donde vendía cosas antiguas, a un lado de su pequeña casa, todo estaba en venta menos un viejo reloj que había dejado de funcionar hacia años.
Local, "Antique Time" (tiempo antiguo)
-dice que no funciona- viéndolo detenidamente.
- sí, parece ser que se rompió una pieza import…..- tropezó con una caja.
- Miranda-san…. ¿e-está bien?
- s-si…- se levanto con torpeza- me pasa seguido- volvió a tropezar.
- ya lo note- Un.n
Comieron en la tienda, Miranda era torpe en muchas cosas, más cuando se refería a coordinación de pies, ojos, manos… de alguna forma, las cosas de la tienda estaban intactas, la mala suerte solo estaba en ella y afortunadamente no pasaba a los objetos, pero si a las personas…
-lo siento, lo siento, lo siento- haciendo rápidas reverencias.
- n-no se preocupe- con una pila de libros encima.
- ¡soy un peligro!- con aura depresiva- lo mejor sería que muriera.
- ¿q-que?- O.O
- así dejare de darle problemas a Marie y a los demás.
- ¿Qué hace Miranda-san?- viéndola subir a una escalera.
La mujer se dejo caer, pero afortunadamente alguien logro salvarla.
-¿de nuevo con esas ideas?- sonriendo.
- M-Marie- T.T
Miranda estaba en cama, descansando, siempre que le salía todo mal (casi todo el tiempo) intentaba quitarse la vida, aunque, por coincidencia o no, Marie o alguien mas estaba ahí para impedirlo.
-eso quiere decir que lo del autobús era…- un escalofrió recorrió su espalda.
- gracias- suspiro- no quiero quedarme sin esposa, sin importar como sea.
- no fue nada- sonrió.
Desde la primera planta, los sollozos de Miranda se escuchaban, Marie tratando de calmarla pero, no servía de mucho, con cada palabra la mujer lloraba más.
Allen recordó algo y sonrió para sí misma, uso la puerta que conectaba la casa y el negocio, cerca de la sala de estar, busco con la mirada su objetivo y al encontrarlo su sonrisa se hiso mas grande.
-Miranda, por favor deja de llorar.
- ¡no puedo! Sigo dándole problemas a todos los que se me acercan, si sigues conmigo terminaras muerto- con cascadas en los ojos.
- e-eso no pasara- sonrió.
Ambos guardaron silencio, una tenue melodía se escuchaba, provenía del local, entraron con cautela, nadie que conocieran tocaba el piano, recordaran que abandonaron a la albina en la sala, buscaron y la encontraron tocando el viejo piano que tenían a la venta.
Las personas que pasaban por ahí se detenían para escucharla, algunos se aventuraron a entrar a la tienda, encontrándose con una hermosa tienda, que pasaba desapercibida desde afuera.
-perdón- sonrió apenada- toque el piano sin permiso.
- no te preocupes- dijo Marie.
- Allen-chan- la abrazo torpemente- gracias- sonrió- me animaste.
- ¿eh?- parpadeo varias veces.
- no solo tu música es hermosa al oído Allen- hablo el mayor de nuevo- lo que transmites… es como si fueses un pianista profesional.
-….- era la primera persona, aparte de Mana en decirle eso.
Sin esperarlo, mas y mas personas llegaron al local, Miranda le pidió que trabajase con ella, pues terminaría rompiendo todo o golpeando a la gente, sin quererlo, Marie apoyo la idea, aunque él solo con la intención de no dejar sola a su mujer.
Mansión Walker…
-¿trabajar?- la miro sorprendido.
- ¿no puedo?
- claro, ya eres mayor de edad, puedes tomar tus propias decisiones. Pero…
- ¿pero?
- me sentiré solo en las tardes.
- solo iré los martes, jueves y sábados- sonriendo- además…. No estaré ahí todo el día. A menos que Miranda-san deba hacer algo.
Al día siguiente en la universidad, mientras caminaban a la cafetería…
-¿Qué?- molesta- yo me he tenido que soportar tus faltas Bakanda- viéndolo feo.
- no es mi problema que seas tan obediente- ¬¬
- ¿Qué me quisiste decir?- una venita se sobresalto de su frente.
- que eres como un cachorro- dijo Lavi sonriendo.
- n-no la ayudes Lavi- dijo Lenalee Un.n
- tsk. No es mi problema Moyashi.
- solo son tres días… además puedo ir mas tarde.
- es tu educación no la mía, además… me pagan aunque no aprendas nada y eso es lo que me importa.
-¡Bakanda idiota!
Alma dejaba más tiempo libre a Kanda, ya no era tan posesiva como antes, aunque de todos modos, de vez en cuando el japonés desaparecía todo el día; el huracán seguía en la ciudad, por lo que los días eran fríos con vientos húmedos, lo único bueno de eso era el olor a tierra mojada, de los pequeños jardines en la universidad, los equipos no podían jugar, solo aquellos que utilizaban el gimnasio.
Lavi frotaba sus manos, junto con Allen, hacia frio y seguramente llovería todo lo que restaba del día.
-¿te quedaras Allen-chan?
- tengo que esperar a Bakanda- sonrió.
- ¿iras desde ahora a su casa?- sorprendido- ¿no es muy temprano?
- sí, eso mismo dije pero…- miro hacia el cielo- viendo como está el clima, ser mejor que vaya temprano, así no regresare noche a casa.
- tienes razón, ¡qué bueno que somos vecinos!- rio- así no me mojare mucho al volver a casa.
- este clima no favorece en nada que aun estemos en invierno- dijo Lenalee, titiritando de frio.
- si- sonrió- pero es una buena excusa para pasar un rato agradable con tu pareja- sonrió de forma pervertida.
- ¿eh?- enrojeció por completo.
- Lavi no digas esas cosas- pidió Allen con las mejillas rosas.
- ¿Por qué? es la mejor forma de tomar calor, es más rápido que beber algo ¿o no?
- y-ya me voy- dijo Lenalee, prácticamente huyendo de ahí.
- ¿Qué le pasa?- alzo una ceja.
- mejor vete a casa- sonrió.
- bien… pero Allen-chan- viéndola detenidamente- no hagas "cosas" con Yu. Por más frio que tengan.
- ¡¿Por qué haría eso?- molesta.
- solo es una idea, no sabes cuando puede pasar algo- rio- nos vemos mas tarde.
Como hacia frio fue a la cafetería de Jerry, adentro el calor del horno calentaba todo el lugar, dándole un aire agradable y dulce, por los postres, no pudo evitar comprar algo, no sabía si Kanda tardaría mucho en salir, así que mataría el tiempo comiendo algo caliente.
En el gimnasio Kanda ayudaba a los jugadores de baloncesto en una competencia de equipos, el torneo se acercaba y aunque él no tomaría parte, le pidieron que los ayudara a entrenar un poco, Alma estaba ahí, esperándolo con una sonrisa, hasta que vio el celular del japonés, un mensaje de Allen diciéndole que estaría en la cafetería, otro de Lavi pidiéndole que no fuera "tan malo" con ella si llegase a pasar algo más allá del estudio y después una carita riendo.
Esto la molesto aun mas, Lavi y sus bromas, no le causaban gracia en ese momento mucho menos porque implicaban a Allen y Yu, además tomando en cuenta que Tiedoll estaría fuera de casa, estarían solos, hacia frio, la albina era linda en todo sentido y Kanda no era estúpido, teniendo a una linda chica a su lado en una situación así… detuvo sus pensamientos.
Allen no era la chica más popular de la universidad pues Emilia ocupaba el primer puesto, casi nadie podía resistir ver aquel cuerpo de "diosa" como le decían algunos, su actitud era amable, aunque a veces nadie la soportaba; Allen se estaba ganando a todos, no solo por su físico, su actitud y carácter contaban mucho.
A pesar de ser un año menor que Alma, tenía mejor cuerpo o eso le decía Lavi para molestarla, aunque no era del todo mentira. ¿y si Kanda flaqueaba? ¿si pasaba algo mas entre ellos dos? Entro en pánico, de no ser por el japonés hubiese imaginado cosas indebidas.
-¿sigues aquí?- tomando una toalla para secar el sudor.
- iré a tu casa- dijo repentinamente.
- ¿Qué?- la miro extrañado.
- te ayudare a enseñarle a Allen- sonriendo.
- olvídalo.
- ¿Por qué?- molesta.
- dijiste que tus padres necesitan ayuda- guardo sus cosas y se puso su chamarra.
- p-pero…- jugando con sus dedos- estarás solo con ella, toda la tarde, hace frio y… estarán solos…- miraba el piso con aura negra saliendo de ella.
- ¿Qué tanto murmuras?- ya estaba cerca de la puerta de salida.
- ¿no me escuchaste?- #ñ.ñ
- vete a casa.
- ¡Yu baka!
En la cafetería, Allen felizmente comía su último pedazo de pastel, ante la alegre mirada de Jerry, platicaron sobre que tipos de postres se venderían mejor, la albina le dio una gran lista de los dulces que le gustaban y que seguramente comprarían los demás.
-Moyashi.
- hola Kanda- sonriendo con el tenedor en la boca- pensé que tardarías más.
-….- U¬¬
- ¡e-espérame!- viendo que el japonés salía de la cafetería sin intenciones de esperarla- nos vemos Jerry-san.
En la salida, Alma los esperaba con cara de preocupación.
-los acompaño parte del camino- sonriendo.
- tsk- Paso de largo.
- hola- sonriendo con el pastel en la mano derecha.
- hola Allen- sonrió forzosamente.
- ¿quieres un poco?
- no gracias.
Frente a la casa de Kanda.
-vete a casa- le dijo a Alma.
- no, quiero quedarme un rato.
- lárgate- dijo molesto, sorprendiendo a las dos chicas.
- haz lo que quieras- se retiro enojada.
- entra- dijo casi como orden, no petición o invitación.
- no me hables así, no tengo la culpa de lo que pasa- mirándolo molesta- Bakanda.
- tsk- cerró la puerta con seguro, Alma regresaría y lo sabía.
- no debiste ser así con ella- sentándose en la sala.
- no tiene nada que hacer aquí- dejo su mochila caer estrepitosamente.
- pero es tu nov….- interrumpida.
- no estamos saliendo- dijo molesto.
- pero pensé que…- la mirada asesina de Kanda, la hiso callar.
- iré a ducharme.
- ¿eh?- alzo una ceja- ¿y qué hago yo?
- yo que sé.
- que mal anfitrión eres- #¬¬
- puedes ir conmigo.
-… ¡prefiero morir en una nevada que hacer algo contigo Bakanda!- grito molesta, con las mejillas rojas, no le gustaba Kanda pero esas proposiciones pondrían nervioso a quien fuera.
- como quieras- subiendo las escaleras.
Miraba molesta el televisor, suspiro con pesadez, se acerco a las escaleras, tratando de escuchar si el japonés se había metido a la regadera, pero al no escucharla, subió con tranquilidad, quedándose fuera de la habitación…
-¿puedo encender el televisor?
No hubo respuesta, así que lo tomo como un "haz lo que quieras" bajo y lo encendió, se entretuvo en el canal de cocina, con cada platillo su hambre aumentaba, fue una mala idea ir a casa de Kanda sin comer antes, seguramente la dejaría con hambre hasta que se fuera a su casa.
Comenzaba a cabecear, algunas veces cuando regresaba de la universidad se dormía un rato antes de ir con Kanda, el frio no ayudaba mucho, bostezo y limpio con pereza las lagrimitas que salieron por el acto anterior, se acomodo en el sofá pero poco le duro la comodidad.
-despierta Moyashi- aventándole un cojín.
- ¡¿Por qué hiciste eso?- molesta con la cara roja por el golpe- ¡me dolió!
- comerás lo que cocine, y si no te gusta pues te jodes. Moyashi.
- ¿comer?- sus ojos brillaron- ¿puedo ayudarte?- olvido el insulto que le dio Kanda.
- no, seguramente harías explotar mi cocina.
- ¡claro que no!- molesta.
- quédate ahí- entrando a la cocina.
Sin hacerle caso, fue a ayudarle, no quería estar ahí sin hacer nada; Kanda le fue indicando que debía hacer, para sorpresa del japonés, Allen era realmente buena en la cocina, quizá por su apetito voraz, sabia de eso.
Solo quedaba esperar un poco, Allen fue a la cocina, sonriendo no supo que cocinaban pero olía muy bien, Kanda le dijo que era "pollo Teriyaki" (pollo agridulce con arroz y verduras n.n) pero honestamente solo había probado los dangos de comida japonesa.
El teléfono sonó, Kanda no tardo en contestar, con la cabeza le indico a Allen que cuidase la comida, y así lo hiso, seguramente era Tiedoll o Lavi pues eran los únicos que conocía, que pusieran tan molesto al japonés, sonrió, pero… observo bien a Kanda, llevaba unos pantalones negros deslavados, una sudadera azul oscura con gorra, y su cabello atado en una coleta baja, se veía muy diferente de ese modo, más relajado quizá, siempre lo había visto con el uniforme o con ropa más formal, (sin llegar a los trajes XD). Fuera de casa es una cosa, pero dentro de casa, eres otra persona, pues la comodidad de tu hogar es única, sin presiones o preocupaciones por dar una buena impresión, aunque sin llegar a lo fachoso, claro.
Mientras comían, los trozos de verduras y carne, escapaban de las manos de inexpertas de Allen, con los palillos.
-usa un tenedor Moyashi- una venita estaba sobresaltada en su frente.
- perdón- sonrió apenada- pero… me gustaría aprender a usar los palillos.
-….- la miro.
- ¿Qué?
- no te estoy enseñando las costumbres de mi país, solo su idioma Moyashi.
- egoísta.
- chibi.
- afeminado.
- mocosa.
- inmaduro.
- cerebro de haba.
- amargado.
- infantil.
- mente de nuez.
Entre varios insultos mas, terminaron de comer, esta vez al lavar los trastes tuvo cuidado de no inundar la cocina, al parecer el grifo empezaba a quererla pues solo le mojo la cara.
En la sala, como cada sesión, se sentaban en la alfombra frente a la mesita de centro, Kanda leía quien sabe que y Allen repasaba lo que él le ponía.
Después de un rato.
-te dará calor- poniéndole un vaso con té.
- ¿eh?- alzo un poco la mirada- gracias- sonrió.
No lo hiso por preocupación, Allen temblaba de frio pero ni ella misma se daba cuenta, de lo entumida que ya estaba, la razón de darle ese té fue porque el viejo llegaría en cualquier momento y si veía que no atendía "bien" a su invitada, le echaría un sermón de amabilidad, buen trato con los demás, y cosas que no le importaban.
Al llegar Tiedoll…
-¿sake?- pregunto viendo la botella que tenia Froid en las manos.
- ¿lo ha probado Allen-chan?- sonriendo.
- se pondrá ebria- dio Kanda.
- ni siquiera lo he probada Bakanda- #¬¬
- tsk.
- te daré un poco, no creo que te haga daño- fue a la cocina.
Después de un rato, Tiedoll regreso con unas tazas de vidrio (cholo) y sirvió tres, el aroma dulce fue lo que llamo la atención de la albina, debía controlar su adicción a los dulces.
-te embriagaras Moyashi- viendo que tomaba uno más.
- no lo creo Bakanda- sonriendo.
- bueno, me voy- levantándose- dejare esto aquí- señalo la botella de sake- Yu-kun no te lo termines ¿bien?
- como si fuese un alcohólico.
El mayor solo había ido para dejarle ese regalo a su sobrino, de parte de unos profesores de la universidad, en celebración por su última obra de arte, que había un rotundo éxito, si ben Tiedoll tomaba, la tentación de tener esa botella en casa no sería buena, Kanda podía resistir mas eso.
Más tarde, Allen tenía pensado irse temprano pero tras la comida y la visita de Tiedoll, la noche llego antes de que se diera cuenta; a punto de irse…
-oye Kanda…
- ¿Qué?
- el piso se mueve.
-…- la miro con extrañeza.
- ¿es mi imaginación?- viéndolo.
- te dije que no bebieras Moyashi- ¬¬
- ¡no me culpes! S-sabía bien…- miraba el piso.
- tsk.
- bueno, me voy- sonriendo.
Como todo mal bebedor de licor, Allen termino en el piso, quejándose de dolor por el golpe, seguramente tendría que llevarla, pero… mejor llamaría a su tutor o al conejo, no se haría responsable si le pasaba algo a esa Moyashi ebria.
Le ayudo a recostarse en el sofá, en lo que buscaba su celular y el número de Tikky.
-Kanda…
- ¿Qué quieres?- buscando el celular en la mochila de Allen.
- dime… ¿Por qué sigues con Alma si ya no te gusta?
- eso no te importa Moyashi.
- no… pero a Lavi si.
-…..- siguió buscando ignorando a Allen.
- no me gusta verlo preocupado, no entiendo porque son tan buenos amigos, si ni siquiera te preocupas por él.
-…- al fin lo había encontrado. Tomo asiento en el sofá detrás de él.
-dime- levantándose- ¿Por qué sigues con ella? Incluso a ti…- viéndolo detenidamente- ya no te gusta estar junto a ella.
- cierra el pico Moyashi- trataba de recordar el nombre del moreno.
- tuve un problema igual- sonrió con nostalgia- parece que aun no lo supero aunque ya pasaron 2 años.
- no me interesa tu vida- encontró el numero. ¿Cómo es que la Moyashi tenía tantos contactos?
- amargado- sentando junto a Kanda- no tengo saldo- rio.
-…..- escribió algo y mando el mensaje de su propio teléfono.
- Bakanda.
- te estás volviendo muy molesta Moyashi, cállate de una vez.
- me gusta…- jugando con el cierre de la sudadera de Kanda- mira, es divertido. Abre, cierra…
- Moyashi- #ñ.ñ
- hace calor….- los mechones de cabello tapaban sus ojos.
El peor error de su vida quizá, voltear para verla, sus labios se unieron con los de Allen, no supo la razón pero respondió a ese extraño y repentino beso, los brazos de la albina rodearon su cuello tratando de profundizarlo más, instintivamente rodeo la cintura contraria atrayéndole a su cuerpo.
Lo que empezó como un inocente pero raro beso, se fue intensificando más con cada segundo que pasaba, el calor de Allen era agradable, su aroma dulce no le molesto en absoluto, vainilla y coco, buena combinación, de los pocos aromas y sabores que le gustaban.
El beso se volvió desesperado por ambas partes, probando cada milímetro de la boca ajena, esa sensación placentera, como pequeñas descargas eléctricas recorriendo su cuerpo entero, sus manos impacientes de no hacer nada, comenzaron a moverse.
Las manos de Allen dejaron al descubierto el abdomen del japonés, tirando la única prenda que tenía en la parte superior, recorrió con curiosidad ese tatuaje, quiso hablar pero los labios demandantes de Kanda se lo impidieron.
Terminaron recostados en el sofá, las suaves y pequeñas manos de Allen seguían explorando el abdomen y espalda de Kanda, mientras las manos ajenas recorrían sus piernas, con suavidad.
Esa suave piel, tersa y cálida, mientras disfrutaba de esa boca inexperta, a su lado, pues la Moyashi podía seguir casi por completo el ritmo de sus besos, una de sus manos recorrió aun más esas largas piernas, llegando a su muslo, era…
¡¿Un momento? ¿Qué estaba haciendo? Se separo de Allen, con las mejillas levemente sonrojadas, agitado, la intensidad había ido más allá de lo que su autocontrol se permitía con alguien, ni siquiera con Alma había llegado a tanto, es decir, había estado con ella de esa forma por mucho tiempo, le gustaba el cuerpo de la morena pero el de Allen… simplemente su mente le pidió disfrutarlo por completo, despacio, tocar cada fibra…
Al igual que él, la albina tenía las mejillas sonrojadas y su respiración agitada, por la fuerza de los besos y las caricias entre ambos.
De camino a casa de Kanda…
Tikky sonreía, el mensaje de Kanda le había causado mucha gracia, "ven por tu molesta Moyashi", Lavi había insistido en ir pero el panda se lo impidió a base de golpes, dejándolo noqueado; antes de eso el pelirrojo le dio la dirección.
Allen había dicho que llegaría temprano pero ya pasaban de las 8:30 pm. Lo que le preocupaba era que la albina no le hubiese mandado el mensaje, una buena razón seria que seguramente, estaba dormida.
Iba despacio, buscando el numero de la casa, al encontrarlo sonrió, una bella casa.
Casa del japonés…
-¿q-que pasa?
- debes irte- levantándose.
- ¿eh?- incorporándose un poco.
- no tardaran en venir por ti- recogiendo su sudadera.
- si- levantándose del sofá, aliso su ropa.
Tikky decido no molestar a los vecinos con el claxon así que bajo del auto, seria mejor tocar el timbre, ante el sonido del motor, Allen apresuro el paso pero, los efectos del sake seguían y seguirían ahí por un largo rato, reacciono jalando a Kanda.
El oji-ámbar noto la que la puerta estaba medio abierta, al tocarla se abrió por completo dejándolo ver la escena, Allen y Kanda en el piso, ambos sonrojados, con la respiración agitada, el japonés con la sudadera medio abierta, Allen con el uniforme desarreglado sobre todo la falda, dejando ver parte de sus muslos, viéndose fijamente.
-s-shojo- un aura negra apareció a su alrededor- shonen.
- ¿eh?- mirando hacia atrás- ¿T-Tikky?
Se levantaron lo más rápido que sus cuerpos se los permitieron pero…
De camino a la mansión Walker…
-te dije que no paso nada- dijo Allen.
-…..- veía el camino fijamente.
- ¿no me escuchas verdad?- Un.n
- shojo.
- ¿s-si?- nerviosa.
- desde mañana…. Kanda deberá ir a la mansión para darte las clases ahí.
- p-pero…- interrumpida.
- y si no lo hace, pediré personalmente que te cambien de tutor.
- s-se lo diré mañana.
- lo hare yo- viéndola con cara de zombie, aun no podía creer lo que había visto.
- de acuerdo- sudo frio.
Llegando a la mansión, Allen percibió el aroma de Kanda en su uniforme, tendría que lavarlo o Tikky se molestaría, pero… era una lástima borrar ese aroma, fresco y fuerte, caoba, ahora que lo pensaba siempre que entraba a casa del japonés, recibía ese aroma, quizá tenían un árbol en el patio trasero con ese olor, pero era agradable.
Fue directo a la cama, tenía sueño y seguía mareada, lo mejor sería dormir, además de rogar que no amaneciera con resaca, por más poco que había tomado, era alcohol…
6:00 am
Abrió los ojos con pereza, vio el reloj y sonrió, se sintió bien al no tener los síntomas de la resaca, se levanto y tomo un baño, pensaba hacerlo en la noche cuando llegaron de la casa del japonés, pero el sueño pudo más que ella.
Suspiro en la bañera, ¿Qué le había pasado? Sumergió su cabeza por completo, un tono bermellón adorno sus mejillas, no estaba tan ebria como para llegar "eso" ¿o sí? Tenía recuerdos borrosos, Kanda diciéndole que se callara y algo de que no le importaba su vida personal, después se perdió por un momento, su conciencia despertó pero ya estaba en la situación que menos esperaba, recorriendo la forma de aquel tatuaje tan extraño ¿Cómo había llegado a eso? El peso de Kanda sobre su cuerpo, el calor que desprendía, su aroma, esas caricias, le hicieron perderse de nuevo.
Salió para tomar aire, miraba la pared frente a ella con preocupación, estando medio consciente de lo que pasaba ¿Por qué no lo detuvo? O mejor ¿Por qué no se detuvo ella misma? No le gustaba Kanda, al menos no de forma sentimental, ¿por eso lo hiso? ¿El sake?
Relajo su cuerpo en el agua, aun sentía las manos del japonés recorriendo sus piernas, pequeños escalofríos llegaban a ella, ¿estaba mal? La voz de Tikky la saco de sus pensamientos…
-¿shojo?- tocando la puerta del baño.
- ¿dime?
- oh, pensé que alucinaba- sonrió- ¿Por qué te levantaste tan temprano?
- tenemos clase al aire libre hoy- jugando con el agua- el profesor nos pidió llegar 30 minutos antes.
- ya veo. Prepara el almuerzo, dúchate con calma.
- gracias Tikky- sonriendo.
Tomo su consejo, relajándose con el aroma a lavanda del jabón. Después de un rato salió, comenzaría a arrugarse como viejito y no quería eso, sonrió ante su pensamiento, en su cuarto, busco el otro uniforme que tenia, afortunadamente tenía dos, lavaría el otro cuando regresara de la universidad, tomo su mochila y percibió ese aroma de nuevo, miro la canasta donde ponía la ropa, suspiro con pesadez y salió del cuarto.
Desayuno junto con Tikky pero saldrían a diferente hora; en la casa vecina, Lavi tomaba un baño con pereza, bostezando cada momento, había dormido desde temprano pero algo, su intuición de conejo (XD) le decía que pasaría algo interesante ese día, por eso se levanto antes, el panda seguía durmiendo, sus reuniones de amigos, se volvían más frecuentes y llegaba mas noche que anteriores veces.
No podía decir que se iban de fiesta con mujeres, alcohol y cigarrillos pues su abuelo no hacía nada de eso, no tenia adicciones, bueno, solo la de los libros.
Desayuno con calma, lavo sus dientes y salió, encontrándose con Tikky en el camino, acepto la invitación de ser llevado, sería mejor ir en coche que caminando y más con el frio normal matutino, estuviese el huracán o no, hacia frio.
Parque 10…
Los alumnos de la facultad de arte, estaba esparcida por todo el parque, muy colorido a comparación del parque 14, pero aun así le gustaba más aquel lugar; entre la explicación del profesor, Allen se dedico a escribir una canción, des que Tikky le había dado la idea de hacerlo, su por su mente pasaban infinidad de ideas, además con lo que había aprendió de japonés, sus ideas eran aun mejores, no sabía si algún día volvería a cantar pero… quizá alguien más podría hacerlo.
Se las mostraría después a Bakanda para que le ayudara con los errores, aunque le dijera mil y un cosas sobre eso.
Universidad, medio día…
Lavi caminaba por los pasillos de la faculta de Kanda, estaba aburrido, sus profesores no pensaban darles clases por quien sabe que problemas con la paga y esas cosas, para su fortuna el club de kendo había solicitado la presencia del japonés, pero eso significaba que Alma estaría ahí también, de todos modos fue, quería entretenerse con algo.
Para su fortuna, antes de llegar al club se encontró con Daisya, quien le pidió ayuda con un partido de futbol, no pudo negarse quería dejar ese aburrimiento de lado.
Los alumnos de arte regresaron casi al término de los clases, en la cafetería de Jerry, Lavi y Lenalee esperaban a Allen.
-tarda mucho ¿no crees?- dijo impaciente.
- tranquilo Lavi-sonriendo.
- no la he visto desde ayer…
- ¿te gusta?
- ¿eh?- viendo a la china- no- sonriendo ampliamente- Allen-chan es una persona que me entretiene mucho, igual que Yu perola verdad nunca he pensado en eso- rio.
- ya veo- sonó aliviada.
- ¿te molestaría si me gustara Allen?
- ¿eh?- se sonrojo levemente- no.
- dime Lenalee… yo…- interrumpido por la voz de Allen.
- pensaba que no vendrías hoy Allen-chan- con lagrimitas en los ojos.
- lo siento Jerry-san- sonrió.
- ¡Allen-chan!- se levanto de la mesa y corrió para abrazarla.
- ¿Qué pasa Lavi?
- nada- sonriendo mientras restregaba su mejilla con la de Allen.
- L-Lavi… si Tikky te ve…
- no te preocupes- sonriendo- él sabe que nunca te haría nada.
Allen solo sonrió, después de eso se sentaron para comer; más tarde Lenalee invito a Allen a jugar vóleibol junto con Alma y otras chicas de distintas facultades, Lavi estaba con Kanda en el club de baloncesto.
En un pase equivocado, el balón llego al rostro de Allen.
-perdón Allen- dijo Alma- no fue intencional, es solo que me distraje.
- n-no te preocupes Alma- sonrió.
- Allen-chan- hablo Lenalee con cierta preocupación.
- ¿eh?- sintió algo liquido- es…- toco debajo de su nariz.
- te llevare a la enfermería- tomándola de la mano.
- no es necesario Alma, es solo un poco de sangre.
- ¡no!- molesta- te llevare a enfermería, no mido mi fuerza, perdóname- sonó realmente arrepentida y así era.
- está bien- sonriendo.
La enfermera parecía una mujer gruñona, pero resulto ser todo lo contrario, Alma se retiro pues debía ir al club de kendo, pero prometió regresar mas tarde para ver como estaba o la llamaría si no lograba alcanzarla.
-Allen-chan- sonrió- dame tu blusa, la lavare…
- ¿eh?- asintió, afortunadamente siempre llevaba una blusa debajo de la del uniforme, por el frio y algo más.
- no tardo, si te da frio puedes tomar el abrigo- señalo la silla done tenía su abrigo.
- gracias- sonriendo.
Miro el guante blanco que siempre usaba en su mano izquierda, también se había manchado con su sangre, ahí mismo había un lavadero así que opto por lavarlo ella misma, no lo llevaba por moda o cosas parecidas, tampoco le importaba si alguien veía lo que el internado le había hecho, lo cubría por recuerdos angustiantes.
Su mano y el resto de su brazo eran de ese tono, en su hombro unas extrañas marcas, producto del internado y sus "castigos" de obediencia, vaya que era rebelde en ese lugar, la marca de su rostro y su brazo lo confirmaba, como esos sujetos dirían "un caso perdido" o "una manzana podrida".
Lavaba el guante con cuidado, había sido un regalo de Road, a pesar de lo que decía el Conde, la menor la quería mucho, al grado de ponerse en contra de su abuelo para defenderla, cuando era cantante ella se encargaba de sus vestuarios y arreglo personal, en un principio se había negado a tomar su lugar como vocalista pero… al no haber nadie competente para reemplazar a Allen, lo tomo.
La puerta se abrió repentinamente, volteo para agradecerle a la enfermera pero no era la mujer, escondió su mano aunque reacciono tarde.
-Moyashi.
- h-hola- sonrió nerviosa.
- ¿Qué haces aquí Allen-chan?- sonriendo.
- tuve un accidente.
- pero ¿ya estas mejor verdad?- preocupado- no te duele nada, ¿la cabeza? ¿El estomago?
- no te preocupes Lavi.
- bien, ¿Qué haces?- viendo el lavabo- tu guante…- sonriendo- nunca te he visto sin él, ni siquiera en la mansión. ¿Qué escondes?- viéndolo con curiosidad.
- n-nada.
- puedes mostrarme, no le diré a Tikky.
- no, él ya lo sabe.
- bueno, entonces déjame ver, solo será un vistazo. Dudo que sea algo malo, no me irás a decir que eres fanática de los tatuajes y te hiciste uno.
- no, algo parecido pero no fue por decisión mía- mirando el piso.
Allen le mostro su mano, Lavi no pareció sorprenderse mucho, esperaba algo así o eso dijo, después quien sabe que mas dijo sobre el internado, su celular sonó y salió para contestar.
-pensé que se sorprendería- sonrió.
- tsk- pasó a su lado para tomar una medicina.
- no puedes tomarla sin permiso Bakanda.
- cállate Moyashi.
- ¡me llamo Allen!
- ese panda- dijo molesto- me tengo que ir antes Yu. Nos vemos luego Allen-chan.
El pelirrojo se fue, Kanda tomo una pastilla para el dolor de cabeza y se recostó en una camilla, Allen termino de lavar su guante, la tela se secaría rápido así que lo puso cerca de la ventana, pero lo bastante lejos para que no se volara.
-Kanda- acercándose a la camilla.
- ¿Qué?- con los ojos cerrados.
- Tikky me pidió que… fueras a la mansión.
- tsk.
- ¿iras? Contigo estoy aprendiendo bien el japonés y… si cambio de tutor…- Kanda se incorporo un poco.
- me estás dando una jaqueca Moyashi, cállate.
- Bakanda.
- quiero dormir, por tu culpa no descansé anoche.
- ¿Qué?- alzo una ceja- ¿y por que por mi culpa?
- mejor vete- se recostó de nuevo y le dio la espalda.
- ¡no me des la espalda!- molesta.
- guarda silencio de una vez- frunció el ceño sin hacerle caso.
- dime… ¿Qué paso ayer?
- ¿Qué?- abrió los ojos pero no volteo para verla.
- no recuerdo muchas cosas…- sentándose en un banco cerca de la camilla- ¿podrías decirme?
- no es mi culpa que tengas memoria de haba.
-…- una venita se sobresalto de su frente- ¡Bakanda! Te estoy pidiendo una explicación ¡deja de darme la espalda!
- te pusiste ebria- dijo sencillamente.
- ¿Qué? eso ya lo sé… lo que quiero saber es… ¿Cómo terminamos de "esa" forma?
- fuiste tu.
- ¡¿yo?... y seguramente tú te aprovechaste del momento ¿no? Bakanda mañoso- ¬¬
- tu iniciaste todo Moyashi- volteo molesto.
- no sabía lo que hacía, tu estabas sobrio ¿no? Aun así… aprovechaste mi estado.
- como si no lo quisieras.
-¡Claro que no!- sintió las mejillas rojas- ¿Quién querría estar contigo de esa forma?
- muchas.
- dije quien, no cuantas- #ñ.ñ
- ¿celosa?
- no, siento lastima por esas chicas, no saben con el ogro que quieren estar.
- como si tu fueras un angelito.
- nadie dijo que lo fuera, pero… tu eres un mañoso aprovechado.
- vaya por lo menos admites que no eres una "buena" Moyashi.
- ¿Por qué lo dices de esa forma? Se escucha feo.
- no estoy diciendo nada, si quieres interpretarlo a tu modo no me interesa.
- lo dijiste con un tono extraño. No soy una….- ver que Kanda se quitaba la camisa la puso nerviosa- ¿q-que haces?
- ¿Quién crees que me dejo así?- unos pequeños rasguños en su espalda.
- ¿f-fui yo?- confundida.
- tú y tus ideas de Moyashi ebria- se coloco de nuevo la prenda pero no la abrocho- en un principio no sabias lo que hacías, pero después ya estabas sobria.
- ¿c-como puedes saber eso?
- me lo acabas de confirmar- sonrió con burla.
-….- sudo frio- n-no es mi culpa, me deje llevar por el momento- mirando a otro lado- te dije que había tenía un problema como tu, con Alma.
- hagamos algo.
- ¿Qué?- viéndolo de nuevo.
- podemos ayudarnos, no será necesario estar juntos por sentimientos de amor o esas estupideces.
- ¿Qué quieres decir?
-….- tomando la barbilla de Allen y acercándola a su rostro- estar juntos por simple placer.
- ¿quieres decir…- interrumpida.
- vaya… lo entendiste rápido.
- ¿Por qué debería aceptar eso? Estar con alguien… solo para olvidar a otra persona- sentía la respiración del japonés muy cerca- me parece algo estúpido y sin sentido.
- solo es una idea Moyashi- rozo los labios ajenos- además… no puedes negar que sientes lo mismo que yo.
- no sé de que hablas- desvió la mirada.
- no es que te guste o tu a mí, es simple atracción física.
- K-Kanda….
La distancia se hiso nula, un beso suave, casi imperceptible, Allen dudo por un momento seguir con eso, la proposición de Kanda era atractiva pero ¿estaría bien jugar con fuego? Alguno de los dos saldría lastimado y no quería ser ella, no de nuevo.
Detuvo el beso, para tomar aire, la indecisión no la dejaba seguirle el ritmo al japonés.
-Tsk- bajo de la camilla y abrocho su camisa.
-….- miraba el piso con los puños cerrados.
- es solo una idea Moyashi- la miro de reojo- no lo pienses tanto o se te quemara el cerebro de haba que tienes.
- ¡cállate Bakanda!- agarro la almohada y se la arrojo, cumpliendo su cometido.
- serás…- le regreso la almohada.
Mansión Walker, 3:30 pm
Tikky cuidaba a Allen y a Kanda desde la sala, atento a cualquier sonido, Lavi lo veía con curiosidad ¿algo había pasado?
-¿Por qué te preocupa tanto?
- esos dos…- viendo hacia la cocina.
- ¿paso algo entre ellos?
- nada shonen- volvió la mirada a su libro.
- ¿Algo malo?- viendo la reacción de Tikky- acaso ellos… ¿¡no es cierto?- abrió los ojos como platos.
- no paso nada shonen- suspiro con molestia-fue lo que me dijo Allen.
Tikky le explico lo sucedido, y la versión de Allen, quien confesó haber bebido un poco de sake por lo que no sabía lo que hacía.
Lavi no se quedaría con esa duda, investigaría a fondo, le sacaría la información a esos dos aunque su vida dependiese de ello, fue a la cocina varias veces con la excusa de tener sed, pero no vio ningún cambio en la actitud de sus amigos, al contrario era lo mismo de siempre, insultándose hasta por los codos.
-no me grites Bakanda.
- pues usa tu mini cerebro Moyashi.
- ¡deja mi cabeza en paz!
- hisopo parlante.
- insensible.
- oigan tranquilos- sonriendo- no queremos sangre.
- él comienza.
- tu eres la que no entiende.
- no me sabes explicar.
- no se te queda nada de lo que digo.
- si lo explicaras con mejor humor, sería más fácil.
- si no sufres un poco, no aprenderás nada.
- tu me haces sufrir demasiado.
- eres un dolor de cabeza Moyashi.
- y tu eres peor que un resfriado en verano- (pues no deja disfrutar las vacaciones XD)
- Tiedoll-san me dijo que… no se peleaban tanto en casa de Yu- pensó Lavi- creo que la presencia de Tikky vigilándolos los pone más tensos.
Siguieron discutiendo, en la sala Tikky parecía tranquilo a pesar del escándalo de esos dos, Lavi no podía concentrarse, con cada palabra, su paciencia bajaba una rayita, solía ser tranquilo, calmada y reservado pero… eso ya era mucho.
-¡¿quieren callarse! ¡No puedo concentrarme!- grito desde la sala.
Allen se asomo con temor, Lavi había gritado muy enojado, Tikky lo miraba sorprendido.
-shonen.
- es imposible estudiar con ustedes dos discutiendo por tonterías. Me voy a casa- tomo sus cosas.
- e-espera Lavi- pidió Allen- disculpa el ruido.
- ¿es que no pueden llevarse bien?- suspiro.
- no lo creo- dijeron al mismo tiempo.
-por lo menos traten de no discutir tan alto- pidió el pelirrojo- por favor.
- tsk- regreso a la cocina.
- s-si…- siguiendo a Kanda.
- no pensé que te molestaran tanto shonen.
- no importa- sentándose.
- fue mi culpa… pero no quiero dejarlos solos de nuevo.
- pero… Allen dijo que bebió sake, por eso… los viste en esa situación. Dudo que hagan algo si están cuerdos.
- aun así, son dos adolecentes con las hormonas descarriadas ¿crees que puedo estar tranquilo?
- creo que estas exagerando las cosas.
Allen y Kanda subieron a la terraza, así no molestarían a Lavi, aunque el moreno se negó al principio, reflexiono un poco lo que dijo Lavi y los dejo, pero con la amenaza de subir de vez en cuando; estando arriba, les pareció una mala idea, pues a pesar de haber sol, el viento era frio, aun así estarían más a gusto ahí, aire fresco sin el aura "vigilante" de Tikky.
-Kanda… ¿Qué significa esto?- sonrió al ver el japonés se estaba quedando dormido.
-…..- tomo la libreta- "mundo"- regresándole el objeto.
- gracias. Si tienes sueño puedes dormir un poco.
- no importa.
Después de un rato, Kanda fue vencido por el sueño, recargado en sus brazos sobre la mesa, Allen lo miro atentamente y sonrió, fue adentro y en el camino se encontró con Tikky en el pasillo que daba a la terraza, les llevaba una bebida caliente.
-¿A dónde vas shojo?
- no te preocupes- sonrió.
Dejo las cosas sin hacer ruido, comprendió a donde había ido la albina, dejo de preocuparse, Lavi tenía razón, esos dos no harían nada aunque estuviesen en la casa del japonés. Allen volvió con un par de mantas, con cuidado cubrió a Kanda, la otra la usaría ella, a pesar de llevar una chamarra tenia frio, estaba anocheciendo por lo que hacía más frio, no le gustaba eso hora.
Lavi sonreía con malicia, con un celular en sus manos, grabándolos durmiendo tranquilamente, con los libros a un lado, lo usaría de chantaje algún día, la albina había luchado por no dormir pero sus ojos le exigían descanso y así lo hiso.
-shojo- moviéndolo suavemente- te hará daña seguir aquí arriba.
- no…- frunció el ceño sin abrir los ojos- quiero dormir mas.
- bien…- la cargo con cuidado y la llevo a su cuarto. Si bien Allen era delgada, no era como una pluma ligera.
- Yu… despierta- sonrió- es hora de irnos ¿o te quedaras a dormir con Allen-chan?- murmuro pues si Tikky lo escuchaba decir eso lo asesinaría, seguramente.
- cállate…- abrió los ojos con molestia.
- puedes quedarte en mi casa. Mañana es sábado.
- tsk.
Dos horas después, Allen bajo con los ojos somnolientos y bostezando.
-¿y Kanda?- tallando sus ojos.
- se fueron hace dos horas- sonrió- debes tener hambre shojo.
- ¿no has cenado?- vio el reloj- pero si son las 9:00.
- no me gusta comer solo, deberías saberlo- rio.
- perdón, me hubieses despertado.
- ¿e interrumpir tu sueños?
- ¿Qué?
- parecías feliz shojo, no me gustaría despertar a alguien que tiene un buen sueño.
En casa de Lavi, Kanda se perdió desde que toco el sofá que el pelirrojo tenía en su habitación, aunque Lavi seguía platicando de quien sabe cuantas cosas, el japonés ya estaba dormido.
-Yu…- solo recibió un" mmm" por respuesta- ¿Qué paso entre tu y Allen?
-….- abrió los ojos con molestia.
- ¿me dirás?
- déjame dormir conejo.
- y yo que pensé que podría sacarle la verdad- pensó y sonrió- bien, hasta mañana- no recibió respuesta pero ya lo esperaba.
Al día siguiente, muy temprano.
-¿A dónde vamos?- bostezando.
- investigue algo- sonriendo- será divertido.
- pero… no nos has dicho a donde vamos Lavi- dijo Lenalee.
- lo verán cuando lleguemos- volviendo la vista al frente.
Iban en el automóvil de Tikky, Lavi de copiloto, Allen, Kanda y Lenalee atrás pero…
-ocupas mucho espacio Moyashi, muévete.
- tu eres el que ocupa todo…
- deja de comer tanto dulces.
- ¿Qué me quisiste decir Bakanda?
- que ocuparas mas especio.
- retira lo dicho.
- aleja a tu estúpido perro de mi.
- no le digas así a Tim- molesta abrazando al cachorro.
Por alguna razón ajena a Tikky, giro bruscamente, haciendo que Kanda y Allen chocaran sus frentes y Tim llego a los brazos de Lavi.
-¡me dolió!- con las manos en su frente.
- ¿Qué demonios te pasa?- pregunto molesto.
- perdóname shonen- sonrió por el retrovisor- había un conejo en el camino.
- uno menos no habría afectado nada- dijo con una mano en su frente.
- que malo eres Yu- viéndolo- no maltrates a los conejitos…
- tu eres el más molesto de ellos- ¬¬
- y-yo solo me divierto.
Hubo dolor pero eso calmo la pelea entre ambos, aunque… sus miradas se regalaban odio y algunos rayitos invisibles para los demás.
-¿es por aquí shonen?- viendo el camino de tierra frente a ellos.
- sí, no te preocupes lavaremos tu auto.
- ¿lavaremos?- pregunto Allen- eso me suena a que tendremos que ayudarte.
- así es- sonriendo ampliamente.
- fue tu idea, lo harás solo conejo.
- no seas así Yu- T.T
- Lavi…- llamo Lenalee que había permanecido en silencio viendo como sus dos amigos peleaban antes- ¿Cuándo nos dirás a donde vamos?
- no te apresures Lenalee. Ya llegaremos.
- tsk, dilo de una vez.
- bien, bien… la cabaña de mi abuelo.
- ¿una cabaña?- preguntaron las dos chicas.
- si, en verano está ocupada por los amigos del panda, pero el resto del año está libre.
- nos trajiste para ayudarte con la limpieza- dijo Kanda.
- me descubriste.
- ¿solo para eso nos trajiste Lavi?- pregunto Allen- pudiste haberlo dicho desde un principio.
- hubiesen huido.
Llegaron al lugar, una bella cabaña de tono oscuro. Dentro solo había muebles y libros, más que nada, libros. Lavi les dio un pequeño recorrido por el lugar, pues los libros no les permitían caminar con libertad en muchos sitios.
Lo primero seria sacar los libros, luego los muebles y por ultimo lavar el piso. Lavi y Kanda bajarían los libros de la segunda planta, mientras Allen, Tikky y Lenalee sacaban los de abajo.
En la cabaña…
-¿pasa algo shojo?- viendo a Allen que parecía distraída.
- ¿eh?- volteando para verlo- me pareció…- miro hacia los arboles- que alguien nos observaba.
- tal vez un animal salvaje- dejando más libros en una mesa que habían sacado antes.
- quizá solo fue mi imaginación- sonrió.
En la parte trasera de la casa, había una pequeña huerta, algunos brotes comenzaban a salir.
-¿Dónde está Allen?- pregunto Lavi.
- parece que fue a la parte trasera- dijo Lenalee.
- iré a decirle que es hora de comer- sonriendo.
Afuera…
-¿Qué haces Allen-chan?
-Perdona- sonrió- pero no pude evitarlo.
- la huerta del panda…. No deberías preocuparte por eso, no suele ponerle mucha atención a este lugar.
- aun así…- mostrándole un pequeño brote- les gusta este suelo.
- les gusta la tierra cálida- dijo Tikky- tardaban mucho así que vine por ustedes, la comida esta lista.
- ¡qué bien!- sonriendo- tengo hambre desde hace horas- entro a la cabaña.
- ¿Por qué le gustan estas cosas? Es por Mana ¿verdad?
- desde pequeña, su padre le enseño muchas cosas entre ellas… apreciar las cosas que suelen pasar desapercibidas por las personas.
Terminaron de sacar las cosas de la cabaña, vaya que Bookman tenía libros; en el segundo piso, mientras limpiaban, Kanda había propuesto que el limpiaba la parte más alta de las ventanas y Allen lo que restaba pero, en como las primeras eran pequeñas y a una altura que Allen alcanzaba perfectamente, se negó a la idea.
-Kanda.
- ¿Qué?- limpiaba las ventanas.
- ¿p-podrías ayudarme?- sonrió apenada de no alcanzar la parte más alta de la ventana.
-…- la miro detenidamente.
- n-no me mires así. No es mi culpa que este tan alto.
- te lo dije Moyashi.
- sabia que dirías algo as- ¬¬
- tsk.
- gracias.
En el primer piso…
-deja de preocuparte- viendo a Tikky- no pasara nada.
- eso dices tu shonen.
- ¿y que si pasa algo entre esos dos?- suspiro- Allen ya no es una niña, sabe tomar decisiones sola.
- eso no es lo que me preocupa Lavi- sonó serio.
- ¿entonces qué es?
- déjalo así- sonrió- sigamos limpiando.
- te ayudo con eso Lenalee- sonrió para ir con la china que batallaba para limpiar los estantes de la cocina.
- gracias Lavi.
Minutos después, comenzaron con la limpieza del piso, hubiese sido un pésimo error limpiar antes abajo y después las ventanas y demás.
Lavi subió para ayudarles pero solo, empeoro las cosas, tirando el agua donde ya habían limpiado, así empezó una carrera para salvar su cuello de un muy enojado japonés, el pelirrojo se encargo de esconder a Mugen en su casa, sabía que haría enojar a Kanda, era peligro dejarlo llevar eso.
Aunque la katana no estaba, su cuello cayó en manos del japonés, un poco peor, sería una muerte lenta y dolorosa.
Secaron bien el piso, esperaron un poco descansando afuera, con el fresco aire, con olor a tierra mojada, aunque Lavi no podía disfrutarlo del todo pues seguía inconsciente, después de la golpiza "marca Kanda Yu".
Tikky, Allen y Lenalee jugaban póker sentados en el pasto, Kanda se alejo de ellos para tener un momento de paz, antes de que el conejo despertara, acostándose en una hamaca frente la cabaña.
-¿nos quedaremos aquí?- pregunto Allen.
- sí, ¿no tienes ningún problema verdad?- dirigiéndose a Lenalee.
- no- sonrió.
- ¿Dónde está Timcanpy?
- ahora que lo dices desde que empezamos a limpiar… no le he visto- dijo Tikky.
- iré a buscarlo- levantándose.
- te ayudo- dijo Lenalee.
- iré a ver si esta dentro- guardando las cartas.
Lavi despertó con dolor de cabeza, fue a la cocina para tomar algo, Kanda cada día lo maltrataba mas, terminaría realmente en el hospital si lo molestaba más de la cuenta.
Tikky le explico que Timcanpy no aparecía, el pelirrojo aseguro haberlo visto persiguiendo una ardilla o quizá un conejo, cuando sacaban los libros, después de eso no lo vio, ni siquiera molestando a Kanda, ese pequeño demonio…. Digo cachorro era muy celoso, sobre todo con su dueña y aun mas si era el japonés quien se le acercaba.
Kanda siguió en la hamaca, no le interesaba si ese perro se perdía y nunca regresaba, mejor si no lo hacía, se quitaría a una lata de encima, solo restaba Lavi y Allen…
Sin saberlo la albina se adentro mucho en el bosque y con su "buen" sentido de la orientación…
-¿no había un camino ahí?- solo había arboles- m-me perdí.
En la cabaña…
-¿Dónde está Allen-chan?- pregunto Lenalee.
- ¿no estaba contigo?
- la perdí de vista un momento.
- esto me preocupa- dijo Tikky- seguramente se perdió.
- ¿Qué?
- Lenalee… ¿no recuerdas que Allen siempre se pierde en la universidad?
- ¡lo olvide! Perdón- miro el piso.
- no te preocupes- sonrió el moreno- la encontraremos.
Tranquilizo un poco a la china; estaba oscureciendo, ni Tim, ni Allen aparecían, se internaron mas en el bosque pero nada, ni una señal de alguno.
Con Allen…
No había señales de Timcanpy y mucho menso de la cabaña de Lavi, se puso nerviosa, en el bosque de noche, sola, con un sentido pésimo de la orientación, sin luz, con ruidos extraños, sintiendo miradas con deseos de comer…. ¿Quién no se pondría nervioso?
Llamaba a su cachorro y a los demás pero nada, ni siquiera estaba seguro de que alguien la escuchase, había luna llena muy brillante pero ni eso alumbraba bien el camino, aluzo un poco con su celular pero no había señal dentro del bosque, suspiro pesadamente, le pareció escuchar los chillidos de Timcanpy pero en ese descuido una gran raíz de interpuso en su camino, haciéndole caer de una zanja…
En la cabaña…
Kanda entro a la casa para buscar su chamarra, comenzaba a hacer frio, los otros tres seguían buscando al condenado perro y a su dueña, vaya par… escucho unos aullidos muy agudos y llenos de tristeza, puso atención y siguió el sonido, llegando al automóvil de Tikky, debajo de la llanta, el perro mini-demonio, enredado, su correa de alguna forma de atoro debajo del neumático y chillaba como si alguien lo estuviese matando.
El cachorro se dio cuenta de la presencia de Kanda y lo miro con extrañeza.
-igual de tonto como tu dueña- el cachorro gruño.
Pensó en dejar al animal ahí, no le interesaba si le decían lo malo que era por abandonar al pequeño perro, al dar unos pasos hacia la cabaña, Timcanpy chillo, como pidiéndole ayuda, lo miro de reojo, parecía realmente triste, solo el auto sabia cuantas horas había estado enredado.
-a mí tampoco me agradas- leyó sus ojos.
Lo tomo con poca delicadeza, aunque el can no hiso ademan por soltarse al contrario dejo que se lo llevara así, lo dejo en la sala, fue a la cocina y sirvió un poco de comida que Allen había llevado para el mini-demonio. Era un bastardo con todos pero… sabía lo que era quedarse horas sin probar bocado, salió de sus pensamientos, recordó cosas innecesarias.
Le ordeno quedarse donde estaba, en lo que buscaba a los demás, Timcampy pareció entender pero… ¿Quién se creía para darle ordenes? Espero a que Kanda se fuera, observo a su alrededor, pero nada tenía el aroma del japonés, ¿Qué podía hacer? Decidió que por solo esa ocasión sería bueno, después de todo lo había ayudado… y más que nada… le dio de comer, sus tripillas exigían comida desde hacía horas, de puro milagro no se había desmayado.
En un principio se canso de luchar por sacarse la correa, se acomodo debajo del carro y se durmió, pero después… fue un sufrimiento inmenso para el pobre can, solo, con hambre y enredado ¿algo más?
En el bosque…
Lavi, Tikky y Lenalee buscaban a Allen preocupados, ya pasaban de las 8:00 y cada vez más se hacía imposible seguir el camino, optaron por regresar a la cabaña, quizá la albina ya estaba ahí, peleando con Kanda.
En el camino se encontraron con el japonés, diciéndoles que el perro había estado todo el día atrapado en el automóvil; Lavi acompaño a Lenalee, en sus descuidos y preocupación por Allen tropezó, lastimándose una pierna y raspándose los brazos.
Entre Tikky y Kanda siguieron buscando a Allen, pero nada… y los celulares sin señal. En el pecho del moreno apareció una angustia muy grande, no se perdonaría si algo malo le pasaba, había prometido cuidarla de todo, no podría olvidar nunca aquel día, en el hospital… cuando Allen se derrumbo por completo, no fue como la vez de la muerte de sus padres, ni cuando del internado la mandaban a emergencias… no, ese día no tendría comparación…
Se separaron, regresarían en1 hora a la cabaña, encontrasen o no a la albina.
En otro lado…
Allen salió del agua, la corriente la había llevado un poco lejos, pero gracias a las ramas de un árbol logro salir, no tenía heridas solo estaba cansada, se recostó jadeando, no le interesaba si las hojas se quedaban pegadas en su ropa, después las quitaría, ahora debía pensar como regresar, cerró los ojos y se perdió por completo.
Los grillos comenzaron con sus canciones nocturnas, el frio aire la despertó, al moverse la ropa majada le helaba los huesos, cometería una locura pero no podía hacer nada mas, busco algunas ramas bajas para colgar su ropa, con el viento se secaría rápido, mientras trataría de recordar hacia donde quedaba la cabaña Bookman.
Justo ese día llevaba una blusa de tirantes debajo de su camisa normal y un bóxer (para mujer XD) debajo del pantalón, pues era más cómodo que la ropa interior normal, además de no notarse. Abrazo sus rodillas, hacia demasiado frio, pero se quedaba con la ropa puesta corría el riesgo de enfermarse nuevamente, aunque también quedándose así…
Tomo la decisión, se levanto y tomo aire…
En el camino de Kanda…
llego a unas rocas que impedían el paso, así que tomo otro sendero, ¿a quién se le ocurría ir solo al bosque? Además recodaba que Allen no tenía sentido de orientación, suspiro con pesadez, le estaba causando muchos problemas, cuando la encontrara le dejaría claro que no tendría todo el mundo buscándola cada que se perdiera y exigirle comprarse una brújula, por lo menos.
De pronto le pareció escuchar una voz, se quedo quieto para que las ramas no crujieran debajo de sus pies y arruinaran su audición.
Watashi no namae wo hitotsu ageru
Taisetsu ni shite ta no
Anata no kotoba wo hitotsu kudasai (siguió la voz)
Sayonara ja nakute
Hikari wa tsubu soshite name
Anata wa tori, soshite uchuu (se acercaba cada vez mas, quizá era Allen)
Zutto soba ni ita
Percibió el aroma de la albina, que se había quedado grabado en su cabeza desde aquel día en su casa, bajo la zanja con agilidad, dio unos pasos más y la vio; sonaría cursi incluso algo estúpido pero así lo veía, el reflejo lunar sobre el cuerpo de Allen, su piel nívea relucía aun mas con la luna, su cabello brillaba con destellos platinados, danzando suavemente con el viento, hasta ese momento noto el largo de su cabello, a media espalda.
-Moyashi.
-….- dejo de cantar y volteo.
Cabaña Bookman…
Tikky estaba impaciente, ya había pasado más de una hora, Lenalee se había quedado dormida por las pastillas que le dio Lavi para el dolor.
-estará bien, si Yu la encontró no tardaran en venir- acercándose a Tikky.
- eso espero- suspiro y se sentó en la hamaca.
Se sentó al lado del moreno, pero a comparación de Tikky, él se dejo caer por completo, viendo el cielo.
-iré a buscarlos- iba a levantarse pero Lavi no lo dejo.
- Tikky, Yu cuidara de Allen-chan por mas… que se odien. Será un bastardo con todo pero… no dejaría a nadie solo.
- shonen- dejo de hacer el intento de irse.
- confía en mí- sonriendo- y despreocúpate un poco. Te harás viejito- rio.
- hasta en estos momentos puedes hacer bromas- imito a Lavi, recostándose en la hamaca.
-….- sonrió cerrando los ojos.
Suspiro, pensó un momento y se dio cuenta de que tenía a Tikky muy, muy cerca, podía oler el tabaco mentolado que siempre fumaba, sentir su calidez, se levanto repentinamente, si seguía recostado así, haría algo estúpido, algo de lo que arrepentiría después.
-¿Qué pasa shonen?
- n-nada- evito mirarlo.
- ¿tu ojo?
- no- sonriendo- está bien- toco el parche que traía.
- lo tienes desde ayer…-sentándose para quedar a la altura con Lavi- ¿seguro que estas bien?
- sí, no te preocupes, te dije que te harás viejito más rápido- rio nervioso.
- déjame verlo- acercando su mano al rostro de Lavi.
- ¡no!- aparto la mano del moreno.
-…- lo miro sorprendido.
- p-perdón- miro el suelo.
- está bien shonen- sonrió ligeramente.
- solo… me duele un poco pero no es como para preocuparse.
- me serviría mucho verlo. Tengo experiencia en esto.
- d-de acuerdo- quito el parche.
- ¿puedes abrirlo?
- no- hiso una mueca de dolor.
- será mejor que sigas cubriéndolo shonen.
- T-Tikky.
- ¿dime?
- ya puedes soltarme- las manos del moreno seguían en sus mejillas.
- ¿te molesta?
- ¿eh?- lo miro.
- tienes la cara fría Lavi.
-….- no pudo evitar sonrojarse, maldecía por dentro, seguramente Tikky lo notaria.
Sintió el cálido aliento del moreno, alzo la mirada, encontrándose con los ojos ámbar de Tikky quien no escondió sus intenciones, pensó en huir de ahí pero… tomo valor y simplemente dejo que pasara, sus labios unidos con lo ajenos, se sentía muy bien, sabia de eso pero dejo que el mayor lo guiara.
Tikky lo atrajo más a su cuerpo, dejándole apreciar el calor de Lavi, nunca pensó que aquel pelirrojo hiperactivo dejase que lo guiaran en esas cosas, sus horas de estudio serian muy diferentes, quizá Lavi se alejaría de él y pediría otro tutor en historia, aunque en ese momento mando todo eso al diablo, quería disfrutar del sabor de la boca contraria, algo que había querido hacer desde que lo conoció.
Bosque…
Se daban la espalda, pero sentados cerca uno del otro, Allen con la chamarra de Kanda, de no ser porque se la pidió, el japonés la hubiese dejado morir de frio, maldecía que su ropa aun no se secara.
-regresemos- dijo Kanda.
- aun no se seca mi ropa, Bakanda.
- puedes caminar ¿no?- molesto- no necesitas ropa para hacerlo.
- ¡no regresare así!- con las mejillas rojas- ya tengo suficiente con tu me vieras…
- tsk. No por eso debías aventarme tus zapatos Moyashi- una marca roja en su frente dejaba claro lo que había pasado.
- n-no me culpes…. Tú tienes la culpa.
- ¿Por qué? no soy el que esta sin ropa solo porque está un poco mojada.
- ¿un poco?- una venita se sobresalto de su frente- caí al rio…. No está solo "un poco" mojada idiota.
- che… con tus pies izquierdos esperaría más que solo haberte caído.
- ¿Qué me quisiste decir?- volteando para verlo.
- para ser una Moyashi…- la miro de reojo- no lo haces mal.
- ¿Qué?- ahora lo miraba confundida.
- cantar.
- era la única forma en que… creí que alguien me encontrara- sonriendo- y funciono, aunque hubiese preferido que Lenalee me encontrara. No me daría tanta vergüenza.
- como si fuese el primero que te ve así- dijo simplemente.
- ¿c-como sabes eso?- nerviosa.
- eres fácil de leer.
- ¡e-eso no es cierto!
- además…- quedando frente a frente con ella- para poder seguirme el ritmo, dudo que no tengas experiencia.
- ¿y eso qué? no dice nada… sobre si he estado con alguien o no.
-…..- tomo sus manos- una persona sin experiencia de ese tipo, sus movimientos serian torpes incluso inocentes, pero tú no lo hiciste de esas formas, Moyashi.
-…- sonrió con molestia.
- tu ropa debe estar más seca. Póntela, es hora de irnos.
- espera- no lo dejo levantarse.
- ¿Qué?
- lo que propusiste en la enfermería….
- ¿Qué hay con eso? Te dije que solo era una idea.
- acepto- viendo fijamente.
- Moyashi.
- no sé ni lo que digo pero… tienes razón- sonrió de medio lado- no es que mes gustes o yo a ti pero… sentimos lo mismo…- puso sus manos sobre las mejillas de Kanda- además, solo será para olvidar a esas personas.
Los ojos contrastantes, se unieron, las dos personalidades opuestas se volvieron una sola conciencia, ¿Quién lo diría? Aunque fuese por simple placer…. Nadie pensaría que terminarían de ese modo ¿o sí?
Las caricias y los besos se fueron haciendo más y más intensos y placenteros para ambas partes, si eso se sentía tan bien, sin la necesidad de estar enamorados ¿Cómo se sentiría si lo estuvieran?
Los únicos testigos de lo que pasaba ahí, serian la luna llena y aquellos frondosos árboles, danzando al compas del viento, que ahora no era frio…
Cabaña Bookman…
Lavi bostezaba, pasaban de las 11:00 Tikky seguía en la hamaca preocupado, aunque menos que antes, sonrió al recordar lo que había pasado ahí, tan solo unas horas atrás, hubiese querido pasar a mas que un simple beso pero… era demasiado pronto, además… no sabía si el mayor lo hiso espontáneamente , debería esperar, aunque no le agradara la idea.
Escucho unos pasos, a lo que Timcanpy salió corriendo en dirección al sendero que daba el bosque, diviso dos figuras, se alegro al reconocerlos…
-¡Timcanpy!- abrazando al can- estaba preocupada por ti.
- ¡Yu, Allen!- llego con ellos de un momento a otro.
- Lavi- sonrió- perdona si los preocupe.
- lo importante es que ya estás aquí.
- ¿Por qué tardaron tanto shojo?- acercándose.
- perdón Tikky- sonrió apenada- pero…- interrumpida.
- nos perdió- dijo Kanda.
- podrías decirlo con mas sutiliza ¿no crees?- #ñ.ñ
- tsk.
- ya veo, no me preocupes así de nuevo Allen.
- perdona- sonriendo.
- Allen-chan- se acerco peligrosamente a ella, molestando a Tikky- hueles mucho a Yu- la miro pícaramente mientras se alejaba- ¿Qué hicieron realmente? No creo que solo se hayan perdido.
- veras…- bajo a Timcanpy- tengo puesta la chamarra de Kanda Lavi.
- ¿eh?- no lo había notado- es cierto… vaya y yo que pensé que se habían divertido un rato- suspiro decepcionado.
- ¿Qué dijiste shonen?- viéndolo con mirada asesina.
- n-nada… lo dije en broma- nervioso.
- no dejare que guíes de nuevo Moyashi- viéndola de reojo con el ceño fruncido.
- p-pues no pienso perderme de nuevo Bakanda.
- conejo…- captando su atención- cómprale una brújula.
- ¿Qué?
- ¡oye!- molesta- idiota.
- cabello de anciana.
- tarado.
Decían la verdad, gracias al sentido de orientación de Allen habían terminado perdidos por un par de horas, caminando, discutiendo como ya era normal en ellos, aunque omitieron "esa" parte de la historia.
Sería solo un secreto para dos, ¿en que acabarían? Aun quedaba mucho tiempo ¿o no?
¿continuara?
el nuevo capi! en un principio la pagina no me dejaba subirlo XD pero despues milagrosamente me dejo jajaja U¬¬
GRACIAS por leer mi fenomeidea! n.n Soy Yo-SARIEL, Stocking, makuya-love! y las demas personas que lo leen n.n
ja ne! nos leemos luego? XD
