Summary: Bella y Edward se amaban por sobre todo… cometieron una serie de grandes errores y escribieron su historia, una historia tan intensa como imposible. El era el novio de su madre, ella era la promesa y una consecuencia. (Basada en la canción Apologize de OneRepublic)

Desclaimer: No soy Steph, no cree crepúsculo ni soy dueña de los personajes. Soy autora de la historia…

N/A: ok, si alguien que esta leyendo esto, también leyó "Y lo que quiero es que pises sin el suelo" va a asociar los tipos de escritura. Ambas historias son prohibidas y dramaticas. Yo por mi parte, soy una persona jodidamente retorcida, por lo cual…vayan imaginándose por donde va el fic…


7. ¡Puja!

Me estaba volviendo loca. Apenas habrían pasado 10 minutos desde aquel evento y yo ya estaba volviéndome loca. Contábamos las contraxiones según los minutos y esos niños realmente querían salir, no se tranquilizaba para nada y no habían respiraciones suficientes como para calmarla. En el vagon la gente nos había dado mas espacio y nos observaban aun atonitos.

"estúpidos médicos, tantos en la ciudad y no sirven de mierda. ¿Donde están cuando se necesitan?" comenze a maldecir internamente.

-mmm… eres primeriza Angela?-pregunte nerviosamente… ella solo asintió, ya no podía hablar, solo gemia y gritaba.

Genial!. Atrapada!. Metro!. Embarazada!. Bebes!. Parto!. Y lo único que se es sobre letras.

"¿por que no habran dado un taller en el instituto sobre `como asistir a una parturienta en caso de emergencia´?¿por que nos tuvieron que dar charlas sobre ETS y no sobre partos?" gruñi nuevamente.

-relajate, relájate-le pedi ya suplicante, cuanto peor se ponía ella yo me alteraba mas y mis nervios ya se habían roto ante tremenda situación…

Un tipo corrió a nosotras, se veía muy agitado y cansado, era un hombre mayor de cabello gris. Puso sus manos sobre sus rodillas y se sostuvo para respirar tranquilamente…

-usted es doctor?-comenzaba a esperanzarme.

-no, pero he encontrado un doctor en el vagon de adelante. Viene en camino-me dijo jadeante…

Por fin!... respire tranquilamente. Quería relajarme pero no podía, quería que llegara el medico y hiciera su trabajo, quería que los bebes salieran en perfecto estado y que Angela se mejorara. Quería irme a casa a estudiar!.

Y ahí vino ÉL corriendo y abriéndose paso entre la gente… agitado, con el cabello broncíneo mas desordenado que nunca, sus facciones crispadas, agitado, sus verdes ojos consternados, una bata blanca que lo cubria y jadeante con un maletín en la mano. Se veía guapo, realmente.

"¿Guapo?... realmente eres idiota Bella" odio mi conciencia.

-nos volvemos a encontrar?-dijo el mirándome con sorpresa, yo asentí y mire con pánico a una Angela que ya no podía con su propia alma. Estaba realmente adolorida.

-eres medico?-me quize asegurar…

-ya te lo había dicho-dijo dedicándome una sonrisa… estúpido medico guapo bueno para nada.- parece ser que el destino nos junta y nosotros nos separamos.-dijo con sorna.

Yo lo mire con desden y entonces el se coloco frente a nosotras y se apoyo con una mano en la rodilla de Angela.

-hola, soy el Dr. Cullen-se presento- como te llamas?-le pregunto con dulzura

-Angelaaaaaaaaaa-grito…siguió jadeando y yo me di cuenta que apenas podía articular palabra.

-espera trillizos, es primeriza, lleva 8 meses y medio y sus contracciones son cada 2 minutos-le dije rápidamente atropellándome con las palabras…aun asi el pareció entender.

-muy bien Angela. Te asistiré en el parto, estará todo bien-dijo tomando la delantera.

Se puso de pie y miro a todos con un dejo de impaciencia… su maletín que yacia en el suelo, fue abierto rápidamente por sus agiles manos y retiro de el un paquete de toallitas humedas para la higiene… saco unas cuantas y se limpio minuciosamente las manos… tomo los guantes de su maletín y mientras se los ponía, se volteo a la gente.

-van a venir 3 nuevas vidas al mundo y será muy incomodo para ella, por lo cual les pido que se retiren a otro vagon, esto tomara tiempo y necesito que evacuen toda la zona y cierren con seguro las puertas, de acuerdo?-dijo con tranquilidad… la gente asintió y comenzó a dispersarse…

Ok, mi trabajo ya estaba hecho. Por lo cual me puse de pie.

-no piensas irte, cierto?-pregunto el…

-tu eres el doctor, yo no distingo los órganos. No sirvo para eso.

-necesito que me ayudes-me miro con impaciencia- solo no puedo, asísteme por favor-me pidió amablemente.

-esto no es lo mio, yo estudio letras-me encogi de hombros…

-no te pediría ayuda si no la necesitase. Asísteme y terminaremos mas rápido…-dijo con aquella distinguida voz de terciopelo.

Supire y mire a Angela que aun gemia y sostenía con fuerza mi mano…

-no… no te… vayas… quedate, por favor-dijo jadeante.

Incapaz de que mis cuerdas vocales se movieran, asentí en silencio… mire a nuestro alrededor y el vagon ya estaba completamente vacio. Fui a cada extremo y me cerciore de que las puertas estuvieran trabadas. Me las ingenie con ello y volvi donde Angela… el estaba preparando unas cuantas cosas sobre el asiento y había decidido recostarla sobre el sillón.

Me paso las toallitas humedas y un par de guantes con un barbijo. Yo rápidamente me limpie, coloque los guantes y el barbijo. Mis manos torpes y temblorosas no eran de gran ayuda. Pero ahí estaba yo… con aquel desconocido y una parturienta a punto de traer 3 vidas al mundo. El se veía apasionado, limpio cada uno de los instrumentos con aquellas toallas humedas y me pidió ayuda en el proceso. Yo, inútil de declinar aquella propuesta, viendo nuestra actual condición, acepte.

-esta bien, ya esta listo… que tienes puesto abajo?-me pregunto…

-una camiseta de tirantes-le conteste rápidamente mientras la mano de Angela se aferraba a mi muñeca y maldecía a su marido en varias lenguas diferentes…

-ok, quitate todo y quedate con la camiseta-me pidió mientras el hacia lo mismo…

Nerviosa y torpe, me quite mi tapado, mi sweater y mi camiseta de cuello alto, quedando solo en una simple camiseta azul marino, de finos tirantes que dejaba mi corpiño a la vista. No importaba. No importaba que tenia, solo quería ayudar a que esto pasara rápidamente. El se saco una prenda y quedo en una camiseta de mangas cortas color gris. Dejamos nuestras prendas en el asiento de atrás nuestro y le quitamos la campera a Angela que comenzaba a transpirar… a pesar de estar en pleno invierno ahí adentro estaba bastante calido o tal vez era lo que presentia yo, que estaba colorada y agitada por la situación que estábamos viviendo.

-Angela, te quitaremos el jean-le dijo mientras levantaba delicadamente la cabeza de la chica para ponerle su abrigo enrrollado como una almohada improvisada…

Ella solo asintió y el me miro a mi. Yo obligada por su mirada, le desabroche el jean rápidamente un poco alterada y le quite los zapatos. Deslice alterada su prenda hasta que quedo con su prenda inferior femenina… colocamos una manta en el piso ya desinfectado y la cargo hasta el centro de esta. La apoyo con cuidado mientras acomodábamos su cuerpo y lo perparabamos para el acontecimiento.

Mire el reloj y hacia 20 minutos que estábamos esperando su dilatación. Ella recién había llegado a los 7 cm y tenia que tener un minimo de 10 para poder comenzar a pujar… yo nerviosa y un poco incomoda a la vez intentaba relajarla y le indicaba que respirara profundamente. Mientras aquel doctor, le media la dilatación y tomaba el tiempo.

Iban a ser las 12 cuando Angela finalmente alcanzo los 11cm. La situación se volvió turbia. Pero era un hermoso momento. Ella gritaba y pegaba fuertes alaridos quebrados por su garganta ya rasposa. El la incentibava.

-vamos Ang!...vamos… puja!-le decía en un tono apremiante…

Ella se levanto un poco e hizo fuerza… me hizo un gesto para que me acercara a el y yo deje de limpiar el sudor y las lagrimas de su rostro. Me arrodille junto a el para ver la cosa mas extraña y maravillosa de todas.

-puja!...puja!... vamos que ya llega el primero-dijo con una sonrisa de oreja a oreja y con diversión en la voz.

Ella volvió a esforzarse y su voz ahora era ronca y baja. Había gritado tanto que apenas se la podía escuchar ahora. Me sentí mal por ella. Lo observe a el y el se veía satisfecho y feliz. Se notaba que hacia lo que realmente le gustaba. Estaba contento de pasar aquel momento y sus ojos relucían con una chispa de confianza…

-vamos Ang, ya casi sale, tengo la cabeza!-dijo el alegre… ella lloraba peor y continue viendo la escena…

-vamos, queda poquito-le dije yo mientras acariciaba su mano- ya casi, puja una vez mas…-le suplique…

-genial Angela, buen trabajo-dijo soltando una carcajada, ella derrotada tiro su cabeza para atrás…

Entonces; un precioso bebe pequeño, de piel colorada y arrugada salió de ella. Fue una imagen bellísima. Era el acto mas natural del mundo y hermoso a la vez. El lo tomo rápidamente en brazos y corto el cordón umbilical. Me lo tendio con una gran sonrisa…

-es un niño-dijo dándomelo- por favor, limpialo un poco con la toalla que hay en mi maletín y usa el agua que hay ahí-me indico-

Yo asentí y mire al recién nacido que de pronto, aun con los ojos cerrados y su agudo llanto, me pareció hermoso. Me puse de pie y me dirigi al extremo del vagon, donde varias personas agolpadas en la puerta de cristal miraban la escena con sonrisas… yo lo acerque un poco y lo mostre para que se relajaran los espectadores… me dirigi a la maleta y saque una pequeña toalla y un poco de algodón… limpie al niño con el agua que había en una pequeña botella. Me tome mi tiempo y dedicación, mientras en el otro extremo Angela volvia a gritar y pujar. Una vez que termine con mi trabajo, envolví al recién nacido con mi polera de cuello alto y me acerque a ellos nuevamente.

2 horas mas tarde la situación en la que nos encontrábamos era muchísimo mas relajada y tranquila. Ya habían nacido todos los niños y luego de que el los revisara, concluyo con que estaban en perfectas condiciones. Angela exausta por aquel parto, ahora estaba sentada con las piernas abiertas y su prenda intima mientras le daba al ultimo niño de mamar. Los otros dos ya se habían alimentado y estaban ahora dormidos. El parecía saber mucho, ya que asistió sin dificultad alguna, el parto de Angela y le enseño a darles el pecho para alimentarlos.

Yo estaba nerviosa aun. El parto no solo me había cansado mentalmente sino que también físicamente. Yo me había tenido que encargar de los pequeños, en pleno proceso lo cual no había sido una fácil tarea. Pero estaba feliz. Había hecho algo bueno por un desconocido y presenciado un hermosísimo acto. Una sonrisa de paz y satisfacción se había instalado en nuestros tres rostros que mirábamos embobados aquellos pequeños y bellos motivos.

Yo sostenía al niño que estaba dormido plácidamente en la camiseta de él, el señor Descartes tenia a la niña envuelta en un sweater mio mientras el ultimo niño ahora dormía sobre el pecho de su madre. Fue gracioso como los tres soltamos con perfecta sincronización un gran suspiro. Reimos al notarlo y volvimos a mirar hacia abajo para ver al niño que respectivamente teníamos en brazos.

-has pensado los nombres?-le pregunto el a Angela… ella negó…

-no, la verdad que no. Mi marido y yo no logramos ponernos de acuerdo.-nosotros nos reimos…-no me han dicho sus nombres-dijo ella ahora en un tono de paz y dulzura.

-mi nombre es Edward-dijo el mirando aun la niña que descanzaba en su regazo…

-soy Isabella-le dije atontada por el precioso niño ahora un poco menos arrugado y de largo cabello obscuro.

-Isabella y Edward-dijo ella pensante- tienen nombres muy bellos-nos dijo acunando su niño…

-gracias-dijimos al unsiono…

-saben?, me gustaría ponerles asi a ellos…-respondio…

-oh…-me sentí incomoda- no por favor, no necesitas hacer eso… mi nombre es realmente horrible-me explique avergonzada…

-no me parece para nada horrible, es muy dulce-contesto la madre mirándome con agradecimiento…

-lo es-asintio el y yo me volvi a verlo con una ceja alzada- ok, tal vez no encaje contigo-me dijo con un dejo burlesco. Yo sonreí satisfecha.

-Edward-dijo pensante- definitivamente el se llamara Edward-miro al bebe que descanzaba en ella…- y no hay nada que puedan decir, ellos se llamar Isabella y Edward como sus padrinos…-nos dijo con una deslumbrante y sincera sonrisa… nosotros desorientados y yo confundida se la respondi, era un hermoso gesto.

-no tienes que hacerlo por compromiso-continue…

-vamos, si me encantan sus nombres… sinceramente no los había pensado. Pero definitivamente asi se llamaran-aseguro ella…

-y este bello niño?-le pregunte…

-se llamara Arthur como el padre de mi esposo-dijo ella con un dejo de tristeza y añoranza- se ha ido recientemente y…-suspiro- era alguien muy importante para nosotros y sobre todo para ellos-dijo mirando sus bebes- el fue el primero en enterarse de mi embarazo y estaba eufórico-sonrio con tristeza-hubiera sido el abuelo ideal…

-lo siento-Edward la miro… ella sonrio mientras se limpiaba una lagrima.

Y ahí estábamos, 3 completos desconocidos sujetando 3 nuevas vidas. No sabíamos nada el uno del otro, solo sabíamos nuestros nombres y eso bastaba para que ese momento fuese hermoso.

Momento que estaba segura, que ninguno de los tres podria olvidar jamás.


Lo se, este cap no es la gran cosa… peroooo… se vienen los mejores…

Yo también odio la idea Edward/Renee, pero es un fic OTP, por lo cual no tienen de que preocuparse…

Bleh!

Nuevamente agradezco sus hermosos y muy constructivos, reviews. En serio, no se dan una idea de la energía que me aportan, son revitalizantes…

Espero que hayan disfrutado del cap y que vuelvan a dejar sus reviews, ya que este fic esta en mas de 30 favs y alerts… estaría bueno que todos TODOS firmaran.

Voy a subir cap nuevo en cuanto todos me dejen su opinión, si?

xoxo

M.-