13. Herencia - Mortífagos
Para Damon Avery era un día muy especial. Su padre había accedido por fin a incluirlo en sus reuniones.
- No son cosas para niños - le decía siempre que insistía en que le permitiera escuchar las conversaciones que tenían en su despacho él y sus antiguos compañeros de Hogwarts. Desde que tenía uso de razón su padre, el señor Nott, el señor Lestrange y el hombre al que llamaban Lord Voldemort, se reunían y él siempre había querido estar presente.
Pero por fin había cedido, en unos meses cumpliría diecisiete años y sería un adulto y en poco más de un año saldría del colegio.
- Damon, -lo llamó su padre unas horas antes de la llegada de sus amigos- recuerda que esta es una reunión muy importante. Pues te vamos a hacer partícipe de algo que llevamos preparando por años. Y queremos que no sólo tú participes, sino que invites a tus amigos. -Se levantó la manga de la túnica y le mostró la serpiente que salía de la boca de una calavera que tenía marcada en el brazo-. Esta será mi herencia, hijo, más importante que el dinero. Deberías sentirte orgulloso.
-Sí padre-
