CAP.7 : CONVERSACIÓN EN SUSURROS:
Justo después de la intensa ráfaga de información que todo el grupo había recibido, se hizo el silencio en aquella habitación. Todo el mundo había abandonado el lugar, sin decir nada, cada uno por su cuenta, a fin de analizar los datos que habían recibido.
El atardecer acariciaba con su cálida luz las ventanas que daban a aquel salón en el que todos se habían reunido y el canturreo de los pájaros, llamandose unos a otros para resguardarse en sus nidos pasaba inadvertidos para todos excepto para una persona: Rukia.
Contempló ensimismada el vuelo de aquellos pequeños seres, cuyo pasado, entidad y futuro les era indiferente. Se preguntó si el Destino se molestaría también en trazar el camino de aquellas aves puesto que ahora tenía la sensación de que todas esas "atenciones divinas" se las llevaban Ichigo y ella.
FLASH BACK:
-"Ichigo, no seas estúpido. Escúchame! Quizá Urahara tenga razón y sea más seguro que te quedes con Rukia en las dependencias del comandante..." trataba de convenver Isshin a su hijo sin mucho éxito.
-"Sabes que no voy a cambiar de idea, papá. Lo mío con Aizen ya es personal..." le respondio el muchacho, mientras que se disponía a marcharse al campo de entrenamiento que Urahara había construido bajo el suelo para empezar a poner en práctica lo que, hacía varios momentos, había anunciado.
-"Yo voy contigo" dijo Renji, levantándose al unísono con Chad, quien también decidió unirse a ellos.
-"Tu vete con ellos también, pedazo de vagoo!" le instó amablemente Kuukaku a Ganju, pateándole el trasero para después ordenarle a los gemelos que se fueran a preparar la cena y acondicionaran los dormitorios. Se estaba haciendo tarde así que todos pasarían allí la noche.
Ishida, intentando siempre conservar su individualidad, también se marchó a entrenar un poco hasta la hora de cenar e Inoue se disponía a sentarse a hablar con Rukia cuando Urahara se les acercó. El tendedero quería hablar a solas con ella, así que Orihime se fué a ayudar a Ganju.
-"Aún no me explico como tu cuerpo, quien se suponía que iba a ser un mero recipiente para el Hogyouku, haya sido capaz de absorver parte de su poder y conservarlo. Eso me hace pensar que tú también tienes tu papel sobre el hogyoku, Kuchiki-san..." le dijo el hombre, ocultando su mirada bajo la visera de su sombrero de rayas.
-"Ya.. bueno, se supone que debo absorver de nuevo el hogyoku y sellarlo o algo así.." le respondió la muchacha cabizbaja, "aunque no tengo ni idea de cómo hacerlo...", confesó, desanimada.
-"No sólo eso; si lo vuelves a absorver eso no garantiza que sus poderes se sellen. Si el hogyouku ya está completamente despierto, tu serías su nueva dueña y podrías utilizarlo a tu voluntad..."
Rukia lo miró sorprendida, es que a caso alguien como ella podría conseguir algo así? Se suponía que Aizen lograba manipular la voluntad del hogyoku porque era un hombre poderoso.
-"Y como pretendes que haga eso? No tengo la más mínima oportunidad de alzancar el mismo nivel de Aizen. Yo no podré controlar el hogyoku."
-"Fuiste elegida el recipiente por algo, Kuchiki-san. Quizá no necesites tanto poder espiritual para hablar con el hogyoku. Quizá tus vías de contacto con la esfera sean otras...." contestó Urahara, quien se rebanaba los sesos tratando de averiguar lo que él mismo se planteaba.
-"Eso son meras suposiciones, Urahara. A éstas alturas necesitamos confiar en soluciones drásticas, y no en vanas esperanzas de que yo, por arte de mágia, pueda controlar el Hogyoku y libere a todos del peligro..." argumentó Rukia.
-"Piensa en ello, Kuchiki-san. Si descubres la forma, podrías evitar la guerra y que Kurosaki-san se arriesgue a ser devorado definitivamente por su hollow" le instó Urahara.
La dos ideas representaban para ella todo lo que consideraba lo más importante de su existencia; La primera, la ayudaría a cumplir con su deber como Shinigami y con la segunda, cumpliría su deber como mujer, pues protegería al hombre más importante de su vida.
-"Podría intentar hablar con Sode No Shirayuki. Ella conoce mi alma mejor que yo, lo mismo, puede contarme algo..." propuso Rukia, algo alentada ahora.
-"Yo investigaré por mi parte también" concluyó Urahara.
FIN FLASH BACK.
Rukia pasó una hora ahí sentada, sóla. Sus intentos de hablar con su zanpakuto fueron inútiles. Lo cierto es que nunca se le había dado bién eso de hablar con Shirayuki y esa era posiblemente, la causa de que ni si quiera aspirara a alcanzar el bankai. Un desanimado y agotador suspiro salió de su pecho. Pronto oyó un par de pisadas que se dirigían hacia donde ella estaba.
El mero hecho de saber que en breve estaría acompañada, le hizo mejorar su humor. Deseaba que fuera Ichigo su visitante, para poder hablar con él y buscar alivio puesto que pensaba que ahora él mejor que nadie sería capaz de entenderla, pero en cambio fué Renji quien entró a buscarla.
-"Oi, Rukia, todavia estás aqui? Creí que te habrías ido a alguna parte o algo..." le dijo su amigo, quien venía recien duchado y con una toalla en sus hombros, cubriéndolos de su flamante pelo rojo, el cual, ahora mojado, le caía por los omóplatos.
-"Estaba pensando, eso es todo" le dijo a su amigo, quien tomó asiento a su lado.
Quizá de entre todos los presentes, a Abarai Renji era al que menos le había afectado toda aquella información. Había aprendido perfectamente a pensar como un shinigami así que no se comía el coco con tantas cosas como ella. Él lo veía claro: Ichigo protegería a Rukia por ser la llave y él y el resto, los portegería a los dos. El hecho de que fuera coincidencia de que sus mejores amigos tuvieran los papeles principales no cambiaría nada. Renji seguiría teniendo la misma idea del deber y no vería la subjetividad del asunto. Era un hombre práctico.
Pero había algo que sí ocupaba su mente a pesar de los problemas que tenían ahora en el sereitei. Se había prometido a sí mismo que intentaría recuperar a Rukia cuando alcanzara a Byakuya Kuchiki. Él era ahora capitán del sexto escuadrón y, antes de que todo se complicara más, quería confesarle a su amiga de toda la vida sus sentimientos por ella..
La miró algo nervioso y dubitativo. Sabía que su amiga quizá necesitaba palabras alentadoras en vez de una declaración, pero temía no encontar otro momento tan idóneo como ese, estando los dos así, a solas....
-"ejjemmm.." carraspeó el tatuado, "Ru...Rukia yo, bueno yoo, yo quería que....es decir si tu...yooo" balbuceó el pelirrojo mientras observaba como los enormes ojos de la chica se clavaban en su rostro, mirándole con curiosidad.
-"Oi! Rukia! Renji! estaís aqui?" interrumpió una voz que Rukia llevaba ya un rato deseando oír.
-"Ichigo! Qué tal el entrenamiento?" respondió enseguida Rukia al pelinaranja, que en ese momento entraba a la habitación también con el pelo mojado, recién duchado y con una toalla en la cabeza, como siempre solía dejarse. El chico andaba satisfecho porque por fín, ahora sin la presencia de su madre, se había quitado su llamativo unirforme de príncipe por el de shinigami de toda la vida.
-"Bueno, aún me encuentro algo débil después de mi última pelea y no me he atrevido a hablar con mi hollow para pedirle explicaciones de mi transformación...Pero almenos me ha servido para calmarme y soltar adrenalina. Deberías haberte venido, te habría venido bien.." le contestó Ichigo, acercándose a ella y agachándose para ponerse a su altura.
-"Tenía que pensar.." le respondió ella, de nuevo bajando la mirada.
-"Pues dos cabezas piensan más que una" le respondió Ichigo, con un tono suave y tranquilizador. Sus ojos miel le regañaban indirectamente por haberse quedado sóla comiéndose el coco y a la vez la animaba a que contara con él si quería hablar.
Una sonrisa de mútua complicidad surgió en el rostro de ámbos.
Renji, algo molesto por la interrupción y percatándose de que el cruce de miradas entre sus dos amigos estaba durando más segundos de la cuenta, se puso de pié y carraspeando nuevamente dijo:
-"bueno, habrá que ir cenando ya, digo yo...Recuerda que debemos regresar esta noche con Rukia a la mansión de los Kuchiki".
Ambos jóvenes se levantaron al ver a Renji incorporarse.
-"Pero Renji, a mi me apetece quedarme aqui. No hay necesidad de volver, aqui....estaré protegida..." dijo Rukia, volviendo a mirar a Ichigo a los ojos y sonriendo tímidamente.
-"Lo siento Rukia, pero Renji tiene razón. Le prometí a Byakuya que te llevaría sana y salva ésta noche" le respondió Ichigo, sintiendose un traicionero por querer llevarla incluso después de haber pillado la indirecta de la muchacha.
La mirada inquisidora y asesina que Rukia les dedicó a ambos les hicieron retroceder de un saltito un par de pasos:
-"Tú! No me trates como si fuera una niña" le dijo apuntando a Renji "y Tú! Tenemos que hablar y lo sabes" le dijo ahora a Ichigo, apuntandole con el dedo.
-"Me dá igual lo que digas, enana. Vé a cenar porque te llevaré con Byakuya y es mi última palabra. Me voy a comer" le respondió Ichigo, con su tono altanero de siempre y dándole la espalda, dirigiendose al comedor.
-"Maldito capullo!" le siguió ella, "no huyas! vuelve aqui! Pero por qué no puedo quedarme y hacer lo que me dé la gana eh? Te has tomado muy en serio tu papel de guardaespaldas, señor "Llavecita"?" se burló, correteando detrás de él para alcanzar las grandes pisadas de un molesto Ichigo.
-"Pshee! como si me hiciera ilusión tener que estar pendiente de una niñata como tú!" le contraatacaba él.
Renji les siguió observándoles discutiendo por el pasillo. Se rió entonces para sí y se relajo. Cómo se le habría ocurrido pensar que Rukia e Ichigo sentían algo el uno por el otro? Eso era absurdo....debían haber sido imaginaciones suyas...
La cena transcurrió de los más normal dentro de lo que aquel grupo podía ofrecer. Quienes más guardaban la compostura eran Chad e Ishida, los cuales se dedicaban a comer en silencio mientras observaban a Isshin pelearse con Ichigo por gastarle bromitas de las suyas a Rukia, ella a su vez reñía con Ichigo todavía porque no se quería ir, Renji reñía con Ganju por robarle un trozo de filete, Kuukaku le pegaba a Ganju por ser miserable con los invitados, Urahara y Yoruichi bebían saque junto con Ren, que al final de la tarde le había dado por aparecer y saludar a su hermana. Celebraban juntos su reencuentro aunque el estirado capitán de la división 0 no bebió apenas nada y se pasó la velada con la cara toda roja por recibir los entusiastas abrazos de su deshinibida hermana pequeña. Orihime reía y charlaba con los dos gemelos quienes al parecer tenían los mismos gustos gastronómicos que ella y estaban compartiendo unas recetas. Eso sí, de nuevo se las había apañado para sentarse junto a Ichigo.
Cuando la hora de volver se echó encima, los tres amigos abandonaron la casa de Kuukaku. Rukia, aún enfadada con Ichigo, caminaba al lado de Renji, con los brazos cruzados sobre el pecho y sin mirarle a la cara. La chica sabía que su querido nakama tenía razón y que estaba comportandose de una manera infantil, pero es que no veía el momento de hablar con él y pareciera que Ichigo, en cambio, retrasaba el momento a fin de evitarlo. Sabía que bajo esa fachada de tranquilidad, algo le atormentaba.
-"Deberíamos utilizar el shunpo" propuso Renji.
-"Me parece bien" respondió el pelinaranja, volviendose hacia Rukia e inclinándose para que ella se subiera en su espalda.
-"ja! No necesito que me cargues, imbécil" se quejó ella. No, no y no! no era así com quería hablarle a Ichigo, pero ella también estaba tensa y no sabía cómo disimularlo.
-"Si no lo hago, llegaremos mañana" protestó el muchacho entre dientes, agarrándola por las piernas y cargándola sobre su hombro.
-"Temmee! sueltame! Bakamonooo!" se quejaba y pataleaba Rukia mientras que ambos shinigamis iniciaban el shunpo.
Poco antes de llegar a la mansión Kuchiki, Renji se despidió de ellos para regresar a su escuadrón. Al día seguiente sería su ceremonia de ascenso a capitán y estaba emocionado e impaciente. Después de asegurarse que sus dos amigos acudirían, se marchó echándole un ultimo vistazo a Rukia. Sin saber muy bien por qué, no le gustaba la idea de que ella se quedara a solas con el pelinaranja, pero debido al enfado que ambos mostraban, se fué despreocupado.
Para desilusión de Rukia, Ichigo se había marchado apenas había dado la voz de que una Kuchiki se encontraba a las puertas de la mansión. Ni si quiera se despidió de ella ni le dió la más minima explicación. Tan sólo la llevó a casa y nada más.
Ni el aliviado rostro de Byakuya al verla había sido capaz de animarla y quitarle el enfado que ahora mostraba la chica. Su hermano, al verla así, supuso que Ichigo ya le había revelado que era el principe, y, a su estilo, con poco tacto y exceso de sinceridad, le dijo:
-"Ya te dije que no podrías quedarte con él. Ahora se ha dado la vuelta a la tortilla.."
-"Nii-sama, no entiendo...a qué te refieres?" preguntó la chica mientras se dirigían a los aposentos de ésta.
-"Enamorarte de alguien como él no es equiparable a alguien de tu clase" le aclaró su hermano.
-"Otra vez con eso de que no puedo estar con él porque es humano y yo una Kuchiki? Creí que ya habíamos superado ese tema, nii-sama". Ahora se paró en seco y miró a su hermano con el rostro ruborizado, "un momento, y quién dice que yo esté enamorada de ese idiota, eh?"
A sí que el mocoso insolente aún no le ha hablado del tema, pero a qué está esperando? Pensó el noble para sí. "Rukia, que no exprese mucho mis emociones no significa que no detecte las de los demás. Te aconsejo que te vayas olvidando de él..." espetó el hombre de ojos azules profundos, girando sobre sus talones y marchandose. Rukia odiaba que hiciera aquello. Siempre era él quien daba por terminadas sus conversaciones, quien tenía la ultima palabra...Aunque pensandolo bien, ella siempre hacía lo mismo con Ichigo.
De nuevo enfafada y frustrada, abrió las puertas de sus dependencias, protestando en voz alta.
-"Ese idiota de Ichigo, por qué mierda se ha tenido que largar así?". Tan concentrada estaba en sus pensamientos que no se dió cuenta de que en la terraza, apoyado sobre uno de los laterales de la entrada, se encontraba Ichigo, esperandola.
-"Hooo, gracias por lo de idiota, enana" le respondió con el ceño fruncido. "Yo aqui esperandote de buen rollito y tu insultándome".
La chica pegó un salto del susto. Ichigo estaba en su habitación! cómo no había notado su reiatsu?
-"Ichigo! Qué haces aqui? si mi hermano te pilla, te mata!" le respondió ella, sintiendose de pronto muy acalorada. El corazón comenzó a latirle más fuerte y cada vez le costaba más trabajo recordar por qué estaba endadada con él. Ha venido, está aqui..
-"Se puede saber por qué me dejaste en la puerta y te fuiste sin decirme nada?" le cuestionó, agarrándolo por la ropa y pegándole un tirón para meterlo en la habitación y cerrar la terraza.
-"No tenía ganas de verle el careto a tu hermano, eso es todo" se explicó el muchacho, mientras se colocaba bien la ropa y la miraba con cara de fastidio. "Además, si hubiera tenido intenciones de irme, me habría despedido de ti.." le dijo, mirandola de una forma más pacífica y acercándose al otro extremo de la habitación, en donde Rukia encendía una lámpara de aceite para iluminar más la estancia.
-"Sii, claro, igual que te despediste de mi en hueco mundo, no?" le reprochó Rukia, volviendose hacia él y encontrandose con el pelinaranja frente a ella. Sonreía de forma pícara, como si le hubiese agradado el reproche de la muchacha.
-"Ya me disculpe por eso. Te prometí que no lo volvería a hacer, no? Además..." se acercó más a ella para agarrarle de las manos de nuevo, "también te prometí que te explicaría todo cuando fuese el momento.." le dijo, bajando la voz.
Rukia suspiró, más relajada. Le era imposible seguir enfadada con él, no cuando acariciaba sus manos de forma tan dulce y suave y no cuando sus ojos miel la miraban centelleantes, ayudados por la anaranjada luz que desprendía la lámpara y que iluminaba el rostro del muchacho, otorgándo a sus facciones una expresión cálida.
-"Su...supongo que ahora es el momento, no?" je, pregunta tonta, reacciona imbécil! que coño te pasa? Que es Ichigo! Se recriminó la muchacha.
El muchacho le hizo señales para que bajase la voz y se dirigió con ella hacia el borde de la cama. Desde que Rukia había probado la cama de Ichigo en el mundo real, había dado la orden de poner un mullido colchón en su cuarto en vez del duro futón de toda la vida.
Al verlo sentarse e invitarle a ella a hacerlo, sus latidos aumentaron de velocidad por segunda vez y sus manos comenzaron a sudar. El chico la notó nerviosa y, atribuyendo erróneamente que Rukia estaba así porque estaba preocupada, en vez de porque se sentía desconcertada con su presencia, comenzó a hablar con ella, tomando una actitud más seria.
Al principio le costó trabajo empezar. Tenía que ordenar sus ideas, decidir en qué momento le diría a la muchacha que era el Príncipe y, lo que más pánico le daba, hablarle de sus sentimientos por ella.
Pasaron 20 minutos en el que el joven habló en voz baja, de forma ininterrumpida. Su relato comenzó desde su pelea con Ulquiorra y su última transformación en hollow. Le contó sus sentimientos, sus miedos, su ira al verse impotente cuando su hollow lo controlaba. Le habló de su llegada a Karakura, de cómo fué testigo de la devastación y la masacre a la que sus compañeros habían sido sometidos. Le preocupaban sus compañeros Vizards y le preocupaba Toushiro por la pérdida de Momo; pero sin duda lo que más le aterrorizaba era la idea de que Aizen había planeado su existencia tal y como la conocía; sus batallas, sus amigos y su encuentro con ella.
Fué al pronunciar ésto último cuando guardó silencio y miró a Rukia a los ojos. La muchacha lo escuchaba concentrada, sin decir nada. Ámbos se encontraban ahora sentados con las piernas subidas en el colchón, uno frente al otro.
-"Tu.. qué opinas de todo ésto? De que nuestro encuentro fuera planeado tal y como te ha dicho también Urahara..." le cuestionó algo nervioso el muchacho.
Sin duda, había dado con la pregunta clave, puesto que Rukia giró los ojos enfocándolos a cualquier lado que no fuera la cara de Ichigo y se llevó las rodillas al pecho.
-"Yo... no sé qué pensar....lo que me dijo cuando te conocí, lo de que te salvé porque el hogyoku me lo decía, no es del todo incierto..." musitó la joven, con la voz cabizbaja.
-"Rukia..." pronunció Ichigo, mostrando un poco de ansiedad por lo que ella fuera a decirle.
-"Para serte sincera, arriesgué mi vida para salvarte porque eras igual que Kaien-dono..". Se explicó la muchacha, apretando más el agarre de sus rodillas.
-"Rukia, a mi me dá igual lo que sentiste el primer dia que me conociste. Lo que a mi me interesa es lo que sentiste por mi después.." le contestó Ichigo, con la mirada segura y la voz más uniforme. No iba a ser él quien se pusiera celoso de su tío aunque no pudo evitar pensar que el que Rukia conociera a Kaien fué otra treta del destino para que ella albergase luego esos sentimientos por él...
Desalentado por sus propias deducciones, guardó silencio de nuevo y se llevó una mano al cabello, echándoselo hacia atrás y rebelando un ceño más que frundido.
-"Ichigo....todo cuadra....no crees que fuiste a salvarme a la sociedad de almas porque era tu deber como la Llave?" le cuestionó ella, con el tono triste, pues veía que a cada frase, su nakama se sentía más derrumbado.
-"Entonces todo en mi puta vida ha sido mentira no? La identidad de mis padres y la mia propia, mi amistad contigo, mis esfuerzos por ser mejor, por poder proteger a todos, mis batallas para que mi hollow no me poseyera...." el joven no pudo seguir porque la mano de su amiga le tapó la boca.
-"Espera Ichigo, qué es eso de la identidad de tus padres?" le interrumpió Rukia.
La pregunta irritó al muchacho. No es que la conversación estuviera yendo muy bien que digamos. Estaba a punto de descubrir que sus sentimientos por su amiga eran planeados y no correspondidos. Como mierda iba a decirle que era quien era? Entoces sí que ya no tendría nada que hacer con ella....
-"Nuestras peleas, nuestras risas, los momentos difíciles y los fáciles, toda la vergüenza que me has hecho pasar en mi casa y en el instituto, el levantarme contigo cada mañana, el que durmieras en mi armario......dime, Rukia, tú y yo también somos una mentira?" le cuestionó Ichigo, agarrando la mano con la que previamente ella le había tapado la boca. Sus ojos miel se clavaron en los de ella, atravesándola.
La muchacha recordó entonces todos aquellos momentos que el pelinaranja había nombrado, recordó lo ansiosa que estaba cuando no sabía qué le había ocurrido, el calor que nació en su pecho cuando él la abrazó aquella noche en su cuarto por lo de Grimmjow, aquella vez en el que él fué el único que no la olvidó y corrió a salvarla a la sociedad de almas, el júbilo de sentirse de nuevo viva gracias a él...
Si era sincera consigo misma, sabía que ni Kaien ni Renji habían provocado en ella aquella necesidad de cercanía que Ichigo le provocaba tan solo con su presencia. Bien era cierto que les habían dicho que la sensación de proximidad que ambos experimentaban eran por ser la llave y el hogyoku pero...hacía mucho que ella sentía su corazón explotar en mil emociones y colores cuando estaba con él y dudaba que esos sentimientos pudieran ser provocados por una bola de energía pura que habitó en ella durante un tiempo...
-"Crees que los sentimientos se pueden planear?" preguntó de nuevo Ichigo, ansioso porque ella le demostrase que no se había equivocado al confiar ciegamente en el lazo que los unía.
-"No sé si estamos hablando de los mismos sentimientos, Ichigo.." le respondió al fin, frunciendo sus labios en una mal disimulada sonrisa nerviosa. Sus ojos miraron hacia otro punto de nuevo, esquivando aquella mirada almendrada que le quitaba la respiración.
-"Yo estoy hablando de que me he enamorado de ti.... no sé tú....." le contestó el muchacho, en un susurro, con el tono de voz más dulce que había empleado con ella hasta la fecha.
Rukia abrió sus ojos de forma desmesurada, volviéndolos hacia él. Una mezcla entre sorpresa, timidez y alegría se reflejaron en ellos. El rubor se manifestó de inmediato en sus mejillas y su voz tembló, presa de una emoción que jamás había experimentado hasta la fecha:
-"I..Ichigoo!" exclamó, elevando el tono y lanzándose a los brazos del sorprendido pelinaranja.
-"Shhhh! te van a oír, enana" le regañó el felíz principito, con una sonrisa boba en el rostro y con una inconmensurable alegría fluyendo desde su corazón por todas las venas de su cuerpo.
-"Yo también, Ichigo, yo también estoy enamorada de ti..." le dijo ella, con la voz bajita pero inmensamente entusiasta al oído. Rukia sintió al instante como si se quitase un enorme peso de encima y notó como los brazos del pelinaranja rodeaban tímidamente su cintura.
Cuando se separaron del abrazo, ambos se miraron sonrojados y nerviosos. Entrelazaron sus manos y se quedaron mirandose el uno al otro, sonriendo y sin saber qué decir.
-"Bu....bueno.....y ahora...qu...qué?" preguntó Ichigo, tartamudeando de la vergüenza.
-"Ahora es cuando se supone que me besas" le respondió ella, juguetona, con el rostro felíz y recuperando el temple de los Kuchiki.
El muchacho la volvió a mirar a los ojos. Su titubeo desapareció cuando se perdió en la mirada violácea de su adorada enana. Rukia apretó el agarre de sus manos y tiró de él, atrayendolo hacia ella. Ichigo tragó sonoramente, se calmó a sí mismo tratando de no pensar en lo que estaba a punto de hacer e ignoró por su seguridad que la muchacha había colocado sus manos alrededor de su cintura. Notó perfectamente las curvas de Rukia y sintió la necesidad de apretarla contra sí.
Las fémina entrelazó sus manos en su cuello, acariciandole el cabello de la nuca. Sus rostros, cuyas miradas no habían dejado de observarse ni un segundo, se encontraban ahora muy cerca el uno del otro. A Ichigo se le erizó el vello cuando sintió la respiración de la shinigami en su rostro. Fué bajando más su cara, cerrando los ojos y humedeciendose los labios, deseoso de probar el sabor de los de Rukia.
El cálido aliento de su adorado nakama le resultó exquisito e incitador y cerró los ojos lentamente, entregandose a aquel beso que ansiaba recibir. Justo cuando estaban a punto de hacer contacto, unos fuertes golpes en la puerta los interrumpieron:
-"Rukia-sama! está bien? Hemos oído un grito y voces.." le dijo uno de los guardias de la mansión.
Los chicos se separaron ipso facto, como si les hubieran visto, rompiendose totalmente la magia del momento.
-"Mierda..." se quejó Ichigo, obviamente fastidiado. Ya cogería después al idiota que acababa de arruinar su primer beso.
Rukia lo miró divertida, también sonrojada, y contestó de la forma más tranquila posible:
-"No es nada. Estoy bien. Vuelva a su puesto, soldado".
Cuando oyeron los pasos alejarse, Rukia comenzó a reirse por lo bajo.
-"pues a mi no me hace ni puta gracia, enana" se quejó el joven cruzandose de brazos y mirando hacia la pared con el rostro rojo.
-"Hooo, ya veo que estabas ansioso porque te besara.." se burló ella.
-"psheee" volvió a pronunciar el chico, aún más rojo todavía.
-"será mejor que te vayas ya, no vaya a ser que mi hermano note tu presencia..." le avisó la chica, dirigiéndose hacia la terraza y abriendo el gran ventanal para que él se fuera.
Ichigo obedeció y se incorporó, volviendose a colocar a Zangetsu en su espalda. Cuando llegó junto a ella, le dijo:
-"Aun hay algo importante que no sabes", preocupado en cierta manera de la reacción que Rukia tendría al saber que él era el Príncipe de la sociedad de almas.
-"Creeme que ya se lo más importante" le respondió ella, dulcemente y sonrojandose de nuevo.
Ichigo le sonrió y, no sin titubear, se inclinó hacia ella y le plantó un beso en la mejilla. Era demasiado tímido para volver a intentar besarla, sin embargo, aquel contacto no fué un beso fugaz sino que posó en la suave piel la totalidad de sus labios. Un "muaak" sonó en el silencio de la noche cuando el chico concluyó aquella tierna caricia.
Le volvió a sonreir como despedida y sin decir nada, se volvió dispuesto a saltar.
-"Oi, Ichigo" le llamó la chica. Al girarse, notó como dos pequeñas manos le agarraron del rostro, obligandolo a bajar para recibir un cálido y jugoso beso en los labios.
Un entrecortado suspiro salió por su naríz al notar cómo la chica presionó sus labios sobre los suyos. Eran suaves, cálidos, dulces y generosos. Al separarse, Rukia observó divertida como el muchacho seguía anonadado mirando sus labios y permaneciendo con el rostro a pocos centímetros del de ella. Entonces se puso de puntitas de nuevo, comprendiendo que Ichigo necesitaba un poco más.
Cuál fue su sorpresa que cuando rozó la boca del chico, él la agarró por la cintura con una mano mientras que con la otra la agarró por la nuca y la besó con premura, atrapando los labios de la shinigami con los suyos. Pronto la chica, complacida, entreabrió su boca para que profundizaran el beso y un gemido de placer nació de su garganta cuando vió que Ichigo había comprendido perfectamente lo que ella había querido. Sus lenguas se entrelazaron despacio, con ternura, acariciandose el uno al otro, saboreando aquel aliento delicioso, disfrutando de su primer beso, que, contra todo pronóstico, fué maravilloso.
Al separarse, Ichigo la miró completamente embelesado. Había sentido por primera vez los labios de una mujer y estaba absolutamente convencido de que eran los de Rukia los unicos que querría saborear el resto de su vida. Ambos se miraron sonrientes y acalorados por el beso.
-"Buenas noches, mi enana" le dijo él y sin esperar respuesta saltó de la terraza, desapareciendo inmediatamente de los ojos de Rukia.
-"Buenas noches, mi idiota" susurró la muchacha, alzando la vista hacia el cielo donde una expléndida Luna llena lucía más hermosa que cualquier otra noche que ella recordara.
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NOTAS DE LA AUTORA:
Hola de nuevo! q tal estais? pues nada, por fín esta vez me demoré mucho menos en actualizar. Espero que el capi haya complacido a todos los corazones Ichirukistas que siguen esta humilde historia.
Debo pediros disculpas por no contestar vuestros reviews. Realmente es algo que me encanta hacer, pero con el trabajo y demás, ahora tengo menos tiempo que antes para hacerlo.
De verdad MUCHISIMAS GRACIAS por leer mi fic y molestaros en dejar un review, que para mi son super importantes.
Qué decir del capitulo? pues nada, Rukia aún no sabe la verdadera identidad de Ichigo , como reaccionará? y cómo conseguirá dominar el hogyoku? qué pasará cuando Renji se le declare en la ceremonia de Envestidura?
Por otro lado, un nuevo ataque más peligroso sacudirá la soul society. Qué tres arrancars les ayudarán a impedir el abance de los soldados de Aizen?
Todo ésto, en el proximo capitulo, jejeje ^^
Un placer, espero que os haya gustado, por favor, comentadme qué os ha parecido, vale?
UN SALUDO, SED FELICES!
QUE VIVA EL ICHIRUKIIII!
