JACOB

Tenía que ser un sueño o, mejor dicho, una pesadilla. Si me había detenido era porque veía a Bella frente a nosotros, y era una vampira. Nos miraba con expresión asesina, exclusivamente a mí. Valerie no había visto a Bella y me miraba sin entender el peligro. Cuando volvió la vista poco después se transformó en humana, pero lo raro era que estaba vestida. Bella me miraba fijamente y se encorvaba, a punto de saltar. Creí que era sobre Valerie, pero comprendí que el objetivo era yo: iba a matarme. Valerie se interpuso entre nosotros.

-Ni se te ocurra-la amenazó.

-Es mío-replicó Bella.

Me tomaba por almuerzo.

-No es comida-dijo Valerie.

-O él, o los dos-insistió Bella.

-Tú-respondió Valerie, y saltó sobre ella.

Las dos se enzarzaron en una pelea cuerpo a cuerpo la cual parecía que ganaba Valerie. La logró empujar contra un árbol lo suficientemente grande como para que no se partiera en dos. Bella se deshizo de las ramas que le cubrían y se encorvó. Iba a saltar de nuevo sobre Valerie. No iba a permitirlo, a pesar de ser ella, no podía dejar que matara a nadie, y menos aún a Valerie. Me abalancé sobre ella justo a tiempo de que no rozara a Valerie y la hice retroceder de nuevo al árbol. Ahora sí que estaba realmente enfadada. Volvió a saltar, pero esta vez, en mi dirección. Los dos caímos redondos al suelo y estuvo a punto de morderme, pero Valerie le dio una patada que la hizo caer al suelo, a varios metros de mí. Se colocó entre Bella y yo, pero ella saltó con mucha más rapidez y acabó sobre Valerie. No podía moverse, y yo tampoco. Bella le arrancó parte de la clavícula y la escupió a varios metros.

-¡Jacob!-gritó Valerie.

¿Qué hacía? ¿Dejar que muriera Valerie o matar a Bella? Ella le partió el brazo.

-¡Jacob!-de nuevo.

Mi cuerpo no reaccionaba. Bella le arrancó un pedazo del costado.

-¡Jake!-volvió a chillar.

Recordé entonces lo que le había dicho a Valerie: "Jake, mis amigos me llaman Jake" Y pronunció mi nombre antes de que acabara el sueño. Lo recordaba perfectamente. Traté de apartar a Bella de Valerie, pero ya era demasiado tarde: Bella le había mordido el cuello y arrancado la cabeza. Valerie había muerto, y todo por mi culpa.

-¡Jacob!-gritó una voz.

La reconocí como la de Leah. Abrí los ojos y me encontré con los rostros de Seth y Leah delante de mí. Detrás de ellos estaban las copas de los árboles que dejaban pasar la luz del sol. Me incorporé poco a poco. Seth y Leah me miraban preocupados.

-¿Otra vez ese sueño?-preguntó Seth.

Le había contado que cada vez que me dormía, veía a Valerie en mis sueños. Negué con la cabeza.

-No, esta vez ha sido distinto.

-¿Qué sueño?-preguntó Leah.

-Cuando era lobo antes de que Edward y Bella se casaran, soñó con una chica de la que se imprimaba llamada Valerie, y desde entonces no deja de soñar con ella cada vez que se duerme.

Leah me miró confusa.

-Yo tampoco lo entiendo-admití.

-¿Te has quedado dormido mientras patrullabas?-me reprochó Leah cambiando de tema.

-Llevo dos días sin dormir, ¿qué esperabas?

-Que durmieras cuando no vigilas que no vengan Sam y el resto de la manada.

No le respondí. Tenía razón, aunque me costara admitirlo. Debía estar más alerta para que la manada no se acercara a intentar matar Bella y a…sea lo que sea que llevara en su vientre.

-Iré a ver cómo está Bella-me excusé.

Sentía las miradas de Seth y Leah clavadas en mi nuca y me sentía bastante incómodo. Volví a recordar a Valerie. ¿Por qué no dejaba de pensar en ella? Era solo un sueño, obviamente, no podía ser real. Pero aquel sueño era muy nítido, demasiado. Sacudí la cabeza para arrancarme el pensamiento de la cabeza. Vi entonces la casa de los Cullen. Subí por las escaleras hasta el salón del segundo piso, donde solía estar Bella. Ella y Edward estaban sentados en el sofá, sonreían y se besaban. ¿Tan rápido había cambiado Edward de opinión respecto a esa cosa?

-Jacob.

Me volví bruscamente y vi a Carlisle al pie de las escaleras. Hizo un gesto con la cabeza para que le siguiera. Nos dirigimos a la cocina. Allí estaba Esme, su mujer, junto a una bolsa de gotero con sangre. Pillé la indirecta al vuelo.

-¿Ya no queda más?-inquirí.

-Podría ponerse de parto mañana mismo-respondió Carlisle-Para sobrevivir necesitará más sangre.

-Y tú debes alimentarte-intervino Esme-Tienes que estar fuerte para ayudarle, hay que salir esta noche-añadió clavando sus ojos, en ese momento oscuros, en mí.

-Ahora sois el enemigo-contesté-Sam no vacilará, os masacrarán.

-Emmett nos acompañará-insistió Esme.

-No será suficiente-repliqué.

-No tenemos opción, Jacob-dijo Carlisle-Si podemos hacer algo para salvarla…debemos intentarlo.

-¿Arriesgaríais la vida por ella?

-Claro que sí-respondió Esme-Bella es ahora parte de la familia.

-Sí, ya lo veo. ¿Y es una familia de verdad? ¿Tan fuerte como en la que yo nací?

No me respondieron.

-Sé lo que tengo que hacer.