Lluvia

Era de noche y llovía a cántaros, pero no le molestaba. A pesar de estar a la intemperie; a pesar de que necesitaba dormir. Llenó sus pulmones con el aroma de la lluvia, ese aroma le recordaba su hogar. Ya era tanto el tiempo fuera de casa que podría admitir que ya extrañaba el intenso frío y los días eternos, esos en los que el sol no llegaba a ocultarse en el horizonte... Cerró los ojos y suspiró, sintiendo una punzada de dolor al pensar en el polo Sur... su hogar.

Cansado de intentar dormir, salió de la improvisada tienda de piedra, cortesía de Toph, de inmediato sus ropas quedaron empapadas. Ya fuera de la tienda, caminó por horas hacia un punto invisible, perdiéndose entre la oscuridad de la noche y la lluvia.

Un ruido llamó su atención, al principio creyó que era una lechuza, pero el ruido se transformó en una respiración entrecortada, que a momentos se hacía gemidos lastimero. El mensaje era claro, entre los árboles cercanos se encontraba una persona herida, y por lo que escuchaba,
estaba muy mal.

Aguzó su oído, tratando de captar la dirección de la que provenían los ruidos. La vio, peor de lo que imaginaba. La figura herida carecía de prendas decentes. Y los restos de maquillaje blanco hicieron que el guerrero de la tribu agua del sur la reconociera fácilmente, se trataba de una guerrera del grupo de Suki.

El nombre de la chica hizo eco en su cerebro. De inmediato, corrió hasta el cuerpo tendido bajo la lluvia. Pensó en la posibilidad que había de que aquel cuerpo fuera el de ella...

'No... no... no...' se repetía a si mismo. Como si con ese simple pensamiento evitara que fuera ella. Al fin pudo llegar a la chica... estrechó a la misma entre sus brazos. Reconoció esos rasgos de inmediato, era Suki.

Con dolor, miró al cielo, buscando respuestas y consuelo. Las últimas gotas de lluvia cayeron en su cara y él dejo caer una solitaria lágrima. La lluvia paró después de eso. Como si el cielo, al saber que la guerrera de Kioshi estaba a salvo, hubiera dejado de llorar por ella.

Un extraño viento acarició las morenas mejillas del chico de ojos azules, las nubes se disiparon completamente, y la luna llena parecía sonreírle desde las alturas. Ella estaría bien. Yue lo sabía y ahora, él también sabía.


Al fin, un drabble se Sokka. Ahora entienden el chap Hubiera?? jejeje... Chibisiam, ya tienes a quien querías.

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