buf! creo que he hecho un récord personal al escribir tres cap. en tres días... este cap. por fin tiene cosas nuevas y diferentes a la serie... espero que os guste :)


Kate se sentó con un suspiro. Ignorando la mirada penetrante de Rick agarró una carta y se puso a leer.

"Mírame, mírame, mírame" parecían decir los ojos del escritor. La inspectora empezó a ignorarle pero, al ver que él no paraba de mirarla por encima de las cartas, se hartó.

-¿Es que tengo monos en la cara?

-No, solo que… bueno, es que estas muy mona cuando frunces el ceño.- contestó él entre seductor y burlón.

"Mierda, cada vez que dice algo así no sé cómo contestar" pensó desesperada mientras su cara adquiría un tono rosado.

Rick sonrió al ver su vergüenza y en un acto, poco común, de clemencia dejó de tomarle el pelo.

Pero esta vez fue Beckett la que empezó la conversación.

-Bueno, ahora en serio, ¿por qué estás aquí? Y no me digas que estas aquí por mí, porque no cuela. - "Por una vez di la verdad" pensó irritada.

-Me ha pillado detective, su encantadora presencia no es el único motivo por el que estoy aquí. Pero aguarde, usted es sin lugar a dudas mi motivo favorito.- contestó él con una sonrisa, aunque se puso inusualmente serio al ver que ella no reaccionaba como las otras veces. – Éste caso me tiene preocupado.- se sinceró al fin.

-No se preocupe, le hemos asignado protección policial a su casa por si acaso el asesino quiere hacerle daño a usted o su familia.

-No, no es eso. Bueno, eso me preocupa, claro, pero lo que pasa es que no lo entiendo. – Ante la mirada inquisitiva de Kate se explicó.- verás, cada crimen tiene sus razones: sexo, dinero, encubrimiento de otro crimen, amor, odio, venganza, despecho… pero en este caso, nada. No parece haber nada en común entre las dos víctimas.

-El asesino es un psicópata, no necesita motivos.

-Soy escritor detective, para mí todo tiene un motivo, una razón de ser. Todo el mundo tiene una historia que contar, incluso tú.

- ¿En serio? Ilumíname.- dijo desafiante.

-Algo te sucedió en la vida que te hizo escoger un camino tan socialmente rechazado como convertirte en una mujer policía. Las mujeres inteligentes y hermosas se hacen abogadas, no detectives. Pero tú no, tú escogiste un trabajo de muchas horas y mal pagado, lo que me dice que algo te sucedió.- el autor casi se detuvo al ver la cara de dolor que ponía ella, pero no paró. Continuó un poco más bajo.- no creo que te ocurriera a ti directamente. Estas dañada, pero no tanto. ¿Quién fue? – preguntó curioso. – bueno eso es lo que creo que es tu historia.

Se quedó sorprendentemente callado, centrando la vista en las cartas, mientras Kate trataba de no pestañear para que las lágrimas no cayeran de sus ojos. Una vez serenada, se encaró de nuevo al autor.

-Te equivocas.- dijo ella con la voz medio rota. Y siguió leyendo las cartas en silencio.

Dos silenciosas e incómodas horas después, Ryan los interrumpió entrando en la sala.

-Jefa tenemos otro cuerpo.

"Gracias a dios que ha venido, no podía más con este silencio" pensó mientras se levantaba. Se paró en medio de la puerta y encaró a Rick.

-Puedes venir, pero con solo una condición. Obedecerás mis normas. Si digo quieto te quedarás quieto. Si digo corre tu corres, y si digo que te calles tú estarás más callado que un actor de cine mudo. ¿Entendido?

Como respuesta Rick señaló su boca mientras la cerraba una cremallera invisible, la cerraba con candado y tiraba la llave.

Aún preocupada, Beckett salió en dirección al coche mientras Castle la seguía con una sonrisa de oreja a oreja. "si no fuéramos a la escena de un crimen, pensaría que es navidad y vamos a visitar a Papá Noel" pensó sarcástica ella.


Solo al entrar en el recinto de la piscina donde habían encontrado a la víctima apuñalada por la espalda y en el agua, la detective dijo:

-Muerte de la reina de graduación.

-Exacto, muy bien detective.- dijo sorprendido el autor.

Esta vez, sin embargo, Kate consiguió no ponerse colorada mientras levantaba los hombros cómo quitándole importancia.

Mientras avanzaba se dio cuenta de que Castle aún la seguía, así que paró en seco, su espalda colisionó con el pecho de él.

-Tú te quedas aquí.

-¿Qué? Venga Kate, no puedes hacerme esto, ahora es cuando viene toda la diversión.-se quejó.

-Hay una persona muerta, señor Castle, aquí no hay nada de divertido. Quédese aquí.-viendo cómo él iba a protestar le recordó – tenemos un trato, ¿recuerda?-y se fue. Pero a medio camino se dio la vuelta.

-Es detective Beckett, no nos tomemos tantas confianzas, ¿quiere? – y se marcho con una sonrisa medio escondida.

Rick esperó unos instantes, y cuando vio que ella ya no lo podía ver, se acercó a la forense que estaba examinando el cadáver.

-No murió por ahogamiento ni por el apuñalamiento.- dijo Rick.

Lanie, la forense, se sorprendió al ver quién le estaba hablando, y se quedó callada del shock.

-No tiene espuma en su boca, signo evidente de que no se ahogo, y la falta de sangre en la herida apunta a que ya estaba muerta cuando se lo clavaron. Por las marcas en el cuello yo diría que fue estrangulada.

-Muy bien señor Castle. Tengo que decirle que me encantan sus libros. Tiene un don para los detalles de la muerte. No se acordará, pero fui una vez con una amiga a una firma de libros.

-Lo siento, pero debió ser un día muy atareado, es la única explicación para que la olvidara.- dijo él seductoramente.

Recibió una risita de Lanie, que quedó cortada cuando de repente apareció Kate detrás de Castle.

-¿No te dije que te quedaras atrás? – preguntó una indignada Kate.

-Me sentía solo sin su presencia, detective.-respondió él.

Beckett prefirió ignorarle y continuar con la investigación.


(En el recinto de la policía)

-Esto es mucho más aburrido que en las películas.- se quejó el escritor dos horas después.

-Eres libre de irte, créeme yo no me opondré.- respondió la inspectora cansada. Llevaban varias horas buscando, pero aún no habían encontrado a ningún testigo, y los chicos del laboratorio iban con retraso "como de costumbre" se quejó internamente Beckett.

-Jefa tengo los resultados del laboratorio, ni huellas ni nada, este tío es meticuloso.

"Mierda, no tenemos ninguna pista con la que continuar"

-¿Detective Kate Beckett? - preguntó un muchacho repartidor.

-Aquí.

El muchacho le entregó una carta. Kate la abrió, y cuando la vio soltó la carta, se puso unos guantes y empezó a leer la carta en voz alta:

"Detectives, detectives,

Que decepcionadoestoy

Me habían dicho que eran los mejores de la ciudad,

Pero ya van tres cuerpos y no me pueden encontrar.

¿Cuantos más tendré que matar

Para que me puedan encontrar?"

-Bueno creo que ya tenemos una pista con la que continuar.


Esta vez si que se que decirte lili, gracias por estar hasta tarde corrigiendo, tu si que eres una buena amiga :)