Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de imma vampire. Espero que les guste, y deje muchos reviews.

Capítulo 6: Speak (Casi al final verán porqué dejé el título en inglés.)

Me levanté temprano en la mañana. Había pasado mucho tiempo en la casa de Edward, ya no estaba acostumbrada a levantarme sola. Salté fuera de la cama rápido y me metí a la ducha, rogando que Emmett no se hubiera acabado el agua caliente todavía.

Emmett me llevó a la escuela hoy, algo que era nuevo. Usualmente Edward me recogía y Rosalie a Emmett. Me sorprendió cuando Emmett me dijo que me iba a llevar a la escuela.

"¿Por qué?" Pregunté extrañada. Esperaba que no tuviera más bromas preparadas. Emmett solo se encogió de hombros.

"Quiero hablar contigo. Eso es todo." Dijo poniéndose de pie para lavar los platos. Aun estaba insegura pero no había nada que pudiera hacer. Lavamos los platos y nos dirigimos al auto, Emmett me ayudó a subirme. Estuvo en silencio el primer minuto hasta que Emmett comenzó con su tema escogido. "Bella, ¿Qué pasa?" preguntó sin rodeos. Me mordí el labio. Mis argumentos con Emmett no eran tan abruptamente honestos como ahora, nada complicado. Luché por ese instinto de decirle de verdad sobre qué era lo que me pasaba.

"No pasa nada Emmett." Dije un momento tarde.

"¿Los chicos de la escuela te están dando problemas?" Sus ojos se oscurecieron por solo pensarlo yo rápidamente negué con la cabeza.

"No Em. No es eso." Casi me golpeo la frente. Le acababa de decir que había algo malo mientras eliminaba la posibilidad de que fuera algo de la escuela. Eso me dejaba con muy pocas opciones. Emmett sonrió al darse cuenta de mi mentira.

"Así que no es algo relacionado con la escuela, pero es algo." Siguió viéndome de reojo. Lo fulminé con la mirada.

"No."

"¿No es algo o no estoy equivocado con respecto a lo de ser algo de la escuela?" Preguntó. Oh no. Cuando Emmett comenzaba a torcer las palabras así siempre me dejaba en problemas. Emmett era brillante; no había caso negarlo. Es solo que él tendía a comportarse como un niño de cinco años así que nadie sabía lo brillante que realmente era. Pero me traspasaba en inteligencia cuando se trataba de discusiones.

"Emmett, detente. No pasa nada. No sé porque piensas eso." Tomé mi oportunidad para mentirle. Era una terrible mentirosa y todos lo sabían.

"Bella, sé que me estás mintiendo. Escucha, solo escúchame." Dijo mientras entraba en el estacionamiento. Me acomodé pacientemente y esperé a que hablara. No lo hubiera hecho de no ser porque no podía bajarme de su gigantesco jeep sin caerme. "Bella, se que estás lastimada. Sé que algo no está bien y lo que estás haciendo es apartándolo de tu cabeza. No te puedes esconder Bella. Algún día te va a alcanzar. Y estás lastimando a todos a tu alrededor al no decirnos que es lo que pasa. Odiamos verte sufrir y no saber cómo reconfortarte. Bells, no estás sola. Nunca lo has estado." Estaba completamente sorprendida por las observaciones de Emmett. ¿De verdad era tan obvia? "Mira Bella, sabes que te amo y que haría lo que fuera por ti. Eres mi hermana pequeña. Así que, ¿podrías al menos considerar contarle a alguien?" Lo miré a sus grandes ojos azules y asentí, sintiendo toda mi resistencia caer. Sonrió, casi mi sonrisa favorita y me abrazó. "Cool cats. Vamos a clases." Dijo bajando del auto. Esperé a que viniera a ayudarme antes de irme a mis clases. Emmett besó mi frente antes de irse. Mientras iba caminando, fui interceptada por Lauren.

"Bella, he notado que has ganado algo de peso. Sé que la gente que está muy fea como para conseguir novio se estresan y comen y quería que supieras que comprendo por lo que estas pasando. Yo también me pondría gorda si luciera como tú. Quién sabe, tal vez esto será para bien." Mofó. Sentí la ira aumentar en mí y se desvaneció cuando sentí dos brazos familiares envolver mi cintura. Miré hacia arriba para ver a Edward sonriéndome.

"Hola." Dije sonriendo. Estaba pendiente de una muy roja Lauren fulminándome con la mirada.

"Pues hola." Dijo besándome en la frente. Sentí mi corazón acelerarse. "Fue extraño levantarme sin ti a mi lado. No dormí nada anoche." Dije girándome para quedar frente a él. Casi me había olvidado de Lauren ahora, quien estoy segura, se veía como si fuera a golpearme. Edward asintió lentamente. Estaba de pronto perdida en sus hermosos ojos verdes, su abismo interminable me atrapó. No que me estuviera quejando. Podría pasar la eternidad perdida en esos ojos. Escuché la campana a lo lejos y Edward suspiró.

"Vamos Bella. Tenemos que llegar a clases." Dijo soltando mi cintura pero tomando mi mano en la suya. Asentí, aun deslumbrada y lo seguí a clase de inglés.

Me fui a casa de Edward de nuevo después de la escuela. Charlie iba a ir a la Push a visitar a su amigo Billy Black y a ver deportes. No me importaba. Ya extrañaba la enorme mansión. Era como mi hogar.

Cuando entré, podía escuchar a Esme en la cocina hablando por teléfono. Se estaba riendo. Tenía la risa más hermosa. Tan elegante y ligera. Como sus hijos. Acaricié mi estómago inconscientemente. ¿Mi hijo se parecería a mí? Esperaba por su bien que no. Alice entró a la cocina donde Esme tenía platos con verduras y frutas para nosotros. Tomé un zanahoria y comencé a morderla. Esme sonrió y terminó su llamada, brillando positivamente. "Hola niños. ¿Cómo estuvo su día?" preguntó sonriendo.

"Genial." Dijimos todos, besando su mejilla. Ella sonrió.

"¿Tienen planes para hoy en la noche?" Preguntó. Todos negamos con la cabeza. Ella solo sonrió más. "Bien. Todos se van a quedar aquí. Su padre me va a llevar a cenar esta noche y no quiero que ninguno se meta en problemas. Así que no van a salir. ¿Entendido?" Preguntó mandándole a Emmett una mirada de advertencia. Él asintió frunciendo el ceño. Ni siquiera éramos sus hijos, pero la escuchábamos incluso más que a nuestros padres. Esme solo tenía una forma para todo. Tomé un pedazo de pera y sonreí.

"¿A dónde te va a llevar?" Le pregunté. Ella se encogió de hombros.

"No tengo la más mínima idea. Aunque estoy emocionada. No salimos muy seguido." Dijo despacio. Asentí, entendiendo lo que quería decir. Mi menté comenzó a hacerse preguntas sobre mi hijo de nuevo. Como cambiaría mi vida, como permanecería igual. No había respuestas claras aun. Suspiré. ¡Como desearía que la vida fuera fácil!

"¿Bella?" Miré hacia arriba para darme cuenta de que todos me estaban viendo.

"¿Qué?" Pregunté, sonrojándome ligeramente.

"¿Noche de películas esta noche?" Alice preguntó sonriendo. Asentí.

"Claro, aunque necesito ir a hacer tarea primero." Todos asintieron.

"Muy bien, empecemos." Dijo Edward, tomando mi mochila y la suya y subiendo las escaleras. Lo seguí de cerca, agradeciendo que no me caí. Entramos a su habitación y él se sentó en el sillón.

"Voy a lavarme las manos." Dije dirigiéndome hacia el baño. Él asintió y sacó su tarea. Entré al baño y me giré hacia el grifo. De pronto, recordé las palabras de Lauren. ¿Podía decir de verdad si estaba ganando peso? ¿Era tan obvio? Entonces otra conversación vino a mi mente. Emmett me pidió que le dijera a alguien. Sabía quién iba a ser el primero al que le dijera.

Me levanté la playera y observé mi pansa con asombro. Ahí estaba un pequeño bultito ahora. Aun no muy notable, pero ahí estaba. Escuché que Edward puso música y bajé mi blusa. Suspiré. Tendría que decirle ahora mismo. No podía esconderlo mucho tiempo más y si esperaba, me acobardaría. Salí del baño hacia la habitación. Edward estaba sentado en el sillón buscando algo en su mochila.

"Edward." Dije suavemente. Miró hacia arriba y detuvo lo que estaba haciendo.

"Bella, ¿Qué pasa?" preguntó poniéndose de pie.

"Edward hay algo que quiero decirte. No quiero que me interrumpas porque quizá no sea capaz de decirlo." Dije despacio. Él asintió y caminó hacia la cama. Me senté recargada sobre la cabecera de la cama, abrazando mis piernas. Se sentó a mi lado y esperó. Respiré profundo. "Quiero decirte la razón por la que me mudé de vuelta a Forks." Dije suavemente. Él asintió y esperó. "Como un mes antes de mudarme, mi novio quería ir a una fiesta. Yo no quería ir, pero era un hombre muy persuasivo. Tenía estos cambios de humor muy drásticos donde se ponía muy violento. Nunca me lastimó, pero aun así me daba miedo. Así que accedí. Iba a terminar con él tarde o temprano. Cuando llegamos ahí estaba actuando en la forma posesiva de siempre. Ni siquiera me dejaba hablar con mis amigos. Me dijo que eran una mala influencia para mí." Dije quedadamente. Pude ver a Edward respirando profundo, respiros para no enojarse. "Como sea, así que me aburrí y me fui a la parte de arriba a recostarme. No quería estar ahí pero no me podía ir realmente. Así que me quedé dormida. Cuando desperté, él estaba tambaleándose por la habitación completamente ebrio. Nunca se ponía ebrio Edward, tenía mucho control. Era aterrador. Traté de salir de la habitación pero me golpeó. Fue tanta fuerza que me aventó a la cama." Podía notar a Edward temblando por la ira pero continué. "Me violó. No pude hacer nada. Era mucho más débil que él. No podía siquiera gritar. Traté un par de veces pero él solo me golpeaba de nuevo. Además nadie pudo haberme escuchado. La fiesta continuaba en la planta baja. Cuando terminó solo se fue. Me dejó en ese lugar y yo corrí a mi hogar. Nunca había estado tan asustada en mi vida. Lo evité tanto como pude. Actuaba como si no pasara nada. Estaba muy asustada para tratar de romper con él. Eventualmente comenzó a comportarse distante. Fue ahí cuando me di cuenta de que estaba embarazada." Susurré las palabras. Cerré mis ojos, ocultando mis lágrimas. "Entonces llamé a mi papá. No me podía quedar ahí. Solo no podía." Sentí sus fuertes brazos alrededor de mí y comencé a llorar en su camisa. Nos sentamos ahí en su cama mientras yo lloraba. Podrían haber sido minutos, podrían haber sido horas. El tiempo parecía moverse de una forma extraña. Finalmente mis lágrimas cesaron, pero Edward me mantuvo presionado en su pecho. "Edward, sigo embarazada." Susurré. Me miró a los ojos. "No pude matarlo. No pude." Dije sintiendo nuevas lágrimas derramarse por mis mejillas. Edward me abrazó fuertemente.

"Bella, mi Bella." Dijo suavemente, acariciando mi cabello. "Eres tan fuerte." Susurró. Lloré más. No me sentía tan fuerte ahora mismo. "Bella querida, ¿estás segura de que es lo que quieres?" dijo después de un momento. Asentí con la cabeza, limpiando mis ojos.

"No quiero que mi hijo crezca alejado de mí." Dije suavemente. Él asintió.

"Entiendo." Dijo suavemente. Le sonreí. De verdad era la mejor persona del mundo. "Bella, ¿Fuiste con la policía?" preguntó despacio. Negué con la cabeza.

"Eres la única persona que lo sabe. Estaba tan asustada. Me amenazó Edward. ¿Qué se suponía que debía hacer?" sollocé. Edward me acunó bajo su barbilla y tarareó dulcemente.

"Shh Bella. Estarás bien. Estoy aquí para ti." Dijo suavemente. De pronto se rió. Me levanté para ver su cara. Él sonrió. "Es por eso que ansiabas pepinillos y anchoas y todas esas otras comidas asquerosas." Se rió. Sonreí y dejé salir una risita. Asentí.

"Si, supongo." Meneó su cabeza sonriendo.

"Bella, ¿no le has dicho a tus padres cierto?" negué con la cabeza. "No te enojes, pero creo que deberías. Pronto. No estoy seguro de cuánto tiempo puedas ocultarlo." Dijo con una pequeña sonrisa. Asentí.

"Estaba pensando lo mismo."

"¿Cuánto tienes?" preguntó suavemente. Mordí mi labio.

"Casi tres meses." Estaba sorprendido.

"¿Y aun no se ve nada?" Sonreí y me separé lentamente de su regazo. Me paré de rodillas en su cama, lejos de él y levanté mi playera.

"Solo un pequeño bultito." Dije despacio. Sentí su mano acariciar la piel de mi estómago. Me sonrió y yo le sonreí de vuelta. Me bajé la playera y me senté frente a él. "¿Es muy obvio?" pregunté suavemente. Estaba sorprendido.

"Para nada." Dijo frunciendo el ceño. "¿Por qué?" Abrí mi boca para explicarle cuando lo entendió. "Lauren." Dijo suavemente. Asentí y mordí mi labio. "Bella, ¿qué más me estás ocultando?" Preguntó despacio. Abrí mi boca para negar que le estaba ocultando algo cuando la puerta de la habitación se abrió de golpe. Salté, asustada y vi a Alice y a Rosalie entrando a la habitación.

"Queremos jugar a Barbie Bella antes de la película." Alice lloriqueó. Miré a Edward y sonreí. Salvada por las Nazis de la moda.

Alice's POV

Rosalie y yo entramos en la habitación de Edward y encontramos a Bella y Edward en la cama, viéndose a la cara. Bella se veía como si estuviera buscando las palabras para decirle algo y Edward estaba sentado esperando pacientemente. "Queremos jugar Barbie Bella antes de la película." Anuncié. Bella miró a Edward y sonrió antes de bajarse de la cama. Él se levantó para detenerla. Se acercó a su cara y le susurró algo en el oído. Ella asintió y se sonrojó ligeramente. Él sonrió y le dio un beso en la frente. Bella se giró a nosotros y nos siguió fuera de la habitación. ¡Oh Dios, tiene mucho que explicar!

Esperé hasta que estuvimos en mi habitación antes de girarme hacia ella. "Muy bien Bella, escupe." Le dije bruscamente. Ella se estremeció.

"¿De qué estás hablando?" La fulminé con la mirada.

"No te hagas la tonta conmigo Isabella Swan. Yo sé mejor que tú." Ella suspiró.

"Bien, pero no sobre actúen." Dijo despacio. Miré a Rosalie y sonreí. Esto era mejor que Barbie Bella. Rosalie y yo esperamos en la cama a que Bella hablara. "Estoy reprobando matemáticas y ahora Edward me está dado tutorías." Dijo en un solo suspiro. La fulminé con la mirada. Eso era tan típico de Bella, hacer de algo pequeño como reprobar matemáticas un problema mayor. Rose rodó sus ojos.

"¿Eso es todo?" Bella asintió y yo suspiré.

"Muy bien entonces. ¡Volvamos a Barbie Bella!" grité emocionada saltando de la cama. Bella gruñó mientras la arrastrábamos al baño. Tenía el presentimiento de que Bella no nos estaba diciendo toda la verdad, pero decidí averiguarlo más tarde. Ahora era tiempo de negocios.

Bella's POV

Me acobardé. Les quería decir, pero no pude decirlo. Sabía que tendría que contarles pronto, pero podía esperar por ahora. Me senté pacientemente mientras Alice y Rosalie atacaban mi cabeza. Cuando finalmente acabaron, sonrieron y me sacaron del baño. Alice me vistió con unos jeans ajustados los cuales eran cómodos y una blusa ligera azul. Todo me quedaba ligero, sin dejar a la vista nada. Le sonreí, feliz con su elección. "¡Muy Bien! ¡Vamos a ver películas!" cantó, parándose de la cama. Rosalie sonrió.

"¿Cuál escogieron en esta ocasión?" Pregunté parándome después de ellas.

"¡Speak!" Ambas gritaron, corriendo fuera de la habitación. Fruncí el ceño y las seguí fuera de la habitación. Nunca había escuchado de esa película.

Bajé las escaleras y me senté junto a Edward quien me tapó con un cobertor seguido se sus brazos. Me acerqué más a él como usualmente. Se sentía diferente en esta ocasión. No como cuando éramos niños. Este abrazo era, más personal. "Me gusta tu cabello." Susurró suavemente en mi oído. Me sonrojé y sonreí.

"Gracias." Dije en el mismo tono de susurro. Él sonrió y giró su atención a la tele. Alice puso el DVD y danzó al los brazos de Jasper. "¿Quién sale?" Le pregunté a Alice. Ella sonrió.

"Kristen Stewart como actriz principal." Dijo asintiendo. Sonreí aprobatoriamente.

Miré la película, poco a poco captando de lo que se trataba. Era acerca de una chica, que era de primer grado de preparatoria, que no hablaba. Tuvo una clase de evento terrible que la hizo dejar de hablar. Miré horrorizada, cuando me di cuenta de que había sido violada. Tan pronto como lo supe, salí de la habitación. Salí al jardín, era un invierno frío. Comencé a llorar. Fui apenas consiente cuando un par de fuertes brazos me rodearon, confortándome mientras lloraba. "Shh, Bella amor no llores." Su voz aterciopelada era suave y cálida en mis oídos. "No tengas miedo. Estoy justo aquí."

Eventualmente dejé de llorar. Edward me sostuvo, nunca dejándome ir. Después de un rato me di cuenta de cuan frío estaba y un escalofrío atravesó mi espina. "¿Quieres entrar ya?" Preguntó suavemente. Asentí. Nos pusimos de pie y volvimos adentro. Todos seguían en la sala, hablando en susurros. Alice miró hacia nosotros.

"¡Bella! ¡Lo siento tanto! ¡No quise molestarte!" lloriqueó abrazándome.

"No te preocupes Alice. No es tu culpa." Dije suavemente. Ella asintió y se hizo a un lado, observándome cuidadosamente. "Hay algo que tengo que decirles a todos." Dije sentándome. Todos asintieron y Edward se sentó a mi lado. Tomó mi mano formando pequeños círculos en la parte superior con su pulgar. Suspiré profundo y comencé a contar mi historia.