El desagradable despertador sonó para arruinarme el sueño de la casita feliz con Edward para avisarme que tenía que arreglarme para las clases. Así que sin abrir los ojos fui al baño y… hice todo lo que se hace en el baño.

Cuando me acerque al closet me acorde del comentario que le había dicho a la chica de ayer, que me gustaban sus lentes, así que hoy le demostraría que era cierto y que puede ser nerd pero con estilo. Mi meta era hacerme su amiga y demostrarle que no hay que dejarse humillar por nadie, yo había sido una chica así y por ello era que me había pisoteado pero ya no más. Ahora estaba en este instituto con gente agradable y un… bueno en realidad no sabía que éramos Edward y yo, solo sé que él es genial.

Así que me vestí con un jean pegado negro, una camisa gris casual, unas botas geniales todas rockers sin tacón que me había regalado mi madre y de complemento los lentes nerds que, ahora sí tendría que creerme que los tenia y me gustaban.

Por supuesto no pudo faltar una gorra gris, era una costumbre que había tomado, siempre tenía mi cabello tapado ya no me gustaba que me lo acariciaran. Me traía malos recuerdos.

Me di cuenta que se me hacia un poco tarde, por lo que tome un cartera grande donde metí una libreta y Salí rumbo al comedor. Me costó un poco encontrarlo, aun no estaba acostumbrada al instituto pero luego de unos malos cruces la encontré y en la puerta se encontraba el dueño de mis suspiros, recostado en la pared esperándome.

-hola. Me dijo en cuanto me acerque.

-hola tu. Su sonrisa creció y yo no me pude contener, así que sacando a relucir mi poca fuerza lo empuje contra la pared, aun más de lo que estaba, y lo bese. Y vaya que lo bese, si el beso de ayer fue genial este era estupendo. Me estaba diciendo eres sexy! con la lengua. Yo estaba gustosa aceptando el cumplido cuando escuchamos un carraspeo y una risita burlona.

-yo se que tienen hambre, pero no es necesario que se coman el uno al otro- y sí ese fue Emmet.

Completamente ruborizada solté a Edward y me dirigí a su familia que estaba con sus grandes sonrisas.

-buenos días, chicos.

-para ustedes sí que son buenos, ¿Quién diría que veríamos un día a Eddie así?

-la vida te da sorpresas Emmet. Contesto Edward mientras me abrazaba por detrás

-aww ustedes son una cuchitura.

-¿más o menos que es eso?- en mi vida había escuchado esa palabra y de verdad era rarita.

-no le hagas caso- dijo Edward en mi oído- Alice a veces como que busca palabras raras por internet, casi nunca le entendemos, te dije que era rara.

-¡Edward! Yo solo me culturizo. Y esa palabra mi querida Bella significa que mi hermano y tu son una ternurita juntos. En serio se ven tan bellos, nunca había visto a mi hermano tan feliz pero míralo hasta los ojos le brillan y seguro fue por ti…

-bueno, ya basta, vamos a comer seguro Em muere de hambre. Corto Ed a su hermana

-pues a decir verdad si tengo hambre, así que vamos.

Emmet se fue casi corriendo al buffet y todos los seguimos. Cuando Edward tomo mi mano al caminar se topo con su brazalete y sonrió con todos los dientes.

-te queda hermoso.

-eso solo porque es hermoso, de verdad es bello el brazalete.

-supongo… aunque tu collar no se queda atrás. Y bajándose un poco la camiseta que cargaba me mostro mi collar de cisne que le había entregado el sábado.

-¿sabes? Es gracioso que ese día nos hayamos entregado objetos tan preciados para nosotros y no nos hayamos pedido el número de celular.

Ante mi comentario soltó una carcajada y negó con la cabeza.

-¿crees que no me lo reclame todo el fin de semana cuando me moría por saber si de verdad existía y no eras un sueño?

-sin duda leer tantos libros de antes me han atrofiado el cerebro y me han vuelto extremadamente cursi.

-bueno… un poco de cursilería en una relación nunca es malo.

Llegamos al buffet y esta vez me encargue de pedir uno de los deliciosos croissants que Edward había pedido. Sin pasar por alto que Edward había dicho la palabra "relación" y es que al parecer eso éramos, y me parecía perfecto. No necesitaba grandes peticiones, suficiente cursilería y antigüedad habíamos tenido con eso de los collares, hoy en día eso de pedir el gran ¿quieres ser mi novia? No se tomaba tan en serio y yo confiaba en Edward, así que si… creo que me podría considerar su novia, y eso a decir verdad me encantaba.

-pero no te creas que se me volverá a olvidar, te agradecería que me lo dieras.

-mmm no se… tengo que pensarlo.

-¿ahora tienes que pensar algo?- dijo Edward con ironía seguramente recordando nuestra poca convencional historia y al pensarlo no pude evitar reír siendo seguida por él. De esa manera llegamos a la mesa donde nos habíamos sentado ayer causando que nos miraran curiosos.

-¿de que se ríen?

-de nada que te importe, enana.

-ay Edward te estás pasando, te estás pasando. Su tono de advertencia era tan serio que solo provoco que me riera más. Bella tú ahora eres de la familia así que también va contigo.

Mensaje captado: no más risas y no ocultarle información a Alice.

Seguimos comiendo y Edward me paso su celular para que anotara su número causando que yo le pasara el mío.

En eso estábamos cuando se acerco la chica con la que había visto a Edward ayer, la que era rubia con rojo y se sentó en la mesa tocándole la cara para que lo viera a los ojos.

-¿Eddie, me estas mandando un mensajito?

Todos los chicos comenzaron a reír al ver la cara de Edward, parecía… frustrado.

-no, Tanya no te escribía. Además este ni es mi celular.

Tanya, Tanya, Tanya ese nombre me sonaba conocido y como fuera un rayo llego a mí un retazo de la conversación del sábado.

…..

-mi familia es muy unida, desde siempre, hacemos camping, jugamos beisbol de todo. Muchas veces salimos con los Denali que son amigos de mis padres, antes era en especial amigo de Tanya, ella tiene mi edad y era my divertida de hecho salimos un poco, pero al entrar al instituto se junto con otras personas y se volvió una superficial. Ya no me atrae para nada pero ella no lo entiende y suele acosarme, es realmente agotador. Ya no se que hacer para sacármela de encima.

…..

Así que era esa Tanya, bueno no podía negar que estaba un poquito celosa, pero él dijo que ya ni le atraía y yo confiaba en él.

-¿y de quien es ese teléfono entonces, amorcito?

-de Bella. Dijo Edward apretándose el puente de la nariz.

-¿y quién es esa?

Okey, ella NO me llamo esa con ese tono despectivo. Si, si lo hizo. Demonios.

-esa, soy yo- dije defendiéndome e interviniendo en la conversación sin ser invitada.

-¿y quién eres tú más o menos? Y ¿Por qué estas en esta mesa?

-bueno solo digamos que soy la chica nueva, la dueña del celular, nueva amiga de los chicos, la que tiene una relación con Edward, la que se acaba de besar con él y la que aspira hacerlo siempre que pueda.

JA toma eso, superficial.

Pensé que tal vez Edward se enojaría por el descaro, después de todo la chica en un tiempo fue su amiga, pero en vez de eso volteo la cara y como para demostrar mi punto me beso. No era un beso como el de ahora, sin duda era más recatado pero no por eso menos deliciosos.

Escuche algo así como un uisch y los pasos de tacones alejándose. Cuando nos separamos teníamos una sonrisa boba y sonreíamos alegremente.

-cada vez me caes mejor, Bella- dijo Rose, lo cual fue genial ya que Edward e había dicho que no todo el mundo le agradaba porque era muy seria.

-igualmente, Rose.

Seguimos comiendo hasta que sonó el timbre y nos fuimos a clase. Yo tenía clase con Alice por lo que todos nos separamos en la salida del comedor, no sin antes recibir un beso de Edward.

-bella, en serio que eres genial.

-Ahm ¿gracias?

-mi hermano nunca había estado tan feliz, desde el domingo esta así…

-¿el domingo?

-así que me imagino que se conocieron el sábado, solo que no entiendo cuando porque ese día fuimos todos al centro comercial y no me acuerdo que se haya separado de los chicos.

-Alice…

-tranquila Bells, no me tienes que contar nada, lo respeto pero de verdad gracias. Ustedes son encantadores.

-Alice, ¿no crees que es muy pronto?

-bella, ¿tienes dudas?

-ninguna.

-¿entonces? Cuando consigues a la persona indicada no importa tiempo, forma, nada. Si es tan difícil conseguir el verdadero amor, ¿Por qué preocuparse por cosas tan banales?

-eres sabia, Alice

-lo sé, pequeña Bells, lo sé- dijo guiñando un ojo- por cierto me encanta tu estilo, un poco geek pero con mucha personalidad.

-tengo una misión y me encantan los geeks.

-¿misión, eh? Suena emocionante ¿de que trata?

-quiero ayudar a esta chica, Ángela.

-¡eso es genial! Déjame ayudarte, anda, anda, di que si, por favor, por favor…

-claro, Alice, toda ayuda es bienvenida.

-perfecto. Y comenzó a aplaudir- a Rose le encantara ayudar.

En eso entramos a clases por lo que no pudimos seguir conversando, pero estaba muy emocionada con la ayuda de las chicas podría salvar a Ángela de su mala autoestima y demostrarle que es genial así como es.

El resto del día siguió aburrido, de paso muchos me miraban me imagino por ser la nueva y de paso por los lentes pero realmente me daba muy igual. Lo extraño fue que nadie se atrevió a realizarme ningún comentario y me pareció escuchar que fue porque estaba con los chicos y se notaba que si bien no se mataban por ser súper populares eran bien conocidos en el instituto. De paso era conocida por la "novia" de Edward y según Alice, el nunca había tenido una relación muy notable en el instituto, la ultima había sido Tanya y para mi suerte fue ya hace mucho tiempo.

Estaba camino a los baños cuando me encontré a Ángela, con su típica vestimenta geek que no mostraba nada su linda figura y ocultaba su cara.

-hola- le dije en cuanto estuve a su lado. Al parecer se sorprendió porque pego un leve salto y abrió los ojos.

-ho, hola- era tan tímida, me recordaba mucho a mi.

-¿Cómo estás?

-bien, tus lentes…

-te dije que me gustaban y tenían personalidad.

-la única personalidad que pueden llegar a tener es la de los nerds

-y ellos tienen mucha personalidad.

-en realidad no te entiendo ¿Por qué haces esto? Obviamente tú te puedes poner los lentes porque eres bonita, si hasta conquistaste a Cullen.

-lo hago para demostraste que tu también lo eres, y nadie tiene derecho a pisotearte como lo hacen.

-sigo sin entender en que te afecta eso.

-porque yo era como tú.

-sí, claro y pretender que me crea eso.

-no lo hagas, solo digo que me dejes ayudarte serás así como un proyecto hasta Alice y Rose quieren ayudar.

-Ah pero perfecto ahora soy un proyecto de lastima.

-no, no para nada solo queremos ayudarte.

-¡pero no la necesito!

-yo creo que si…

-mira no voy a ser una de esas chicas patéticas que lo único que les importa es seguir la corriente yo soy feliz como soy y no voy a cambiar solo porque la sociedad forza a las personas a que sea un solo estereotipo.

-esa es la respuestas que dan todas las personas que tienen miedo al cambio, no te digo que lo hagas por la sociedad ellos se pueden ir a la mierda, hazlo por ti.

-no lo hare.

-la próxima vez que te insulten y te sientas mal contigo misma, que creas que eres fea y que nadie se fijara en ti piensa que lo puedes cambiar y que hay personas dispuestas a ayudarte. Y por favor me buscas.

-puedes esperar sentada.

-pues sentada estaré, pero sea como sea te estaré esperando. ¿Tienes un lápiz y papel?

-ahm si claro, toma- anote rápidamente mi numero y i habitación ya que se me hacia tarde y no quería llegar tarde- toma, acá me puedes localizar. Chao angie.

-es Ángela y chao.

Como lo tenía sospechado llegue tarde y de paso esa clase no la compartía con ninguno de los chicos por lo que me tuve que sentar al lado de alguien que se llamaba Mike newton que no paraba de molestarme. Pero valía la pena, porque pude conversar con Ángela y proponerle mi ayuda.

Yo en forks era igual a ella, una chica que se vestía mal con ropa ancha, lentes de nerds, baja autoestima, se sonrojaba por todo, nunca creería posible ser atractiva, solo me importaba la lectura y tenía un solo amigo. Me dejaba pisotear por todos, que me insultaran porque me lo merecía, después de todo era fea y ese es el karma de las feas. Todo empeoro cuando mis padres comenzaron a tener más dinero ni siquiera se acercaban a mí para estafarme, sino que me gritaba cosas muy desagradables en los pasillos, cada cosa nueva que compraba me la dañaban y la única persona que podría llegar a ayudarme no lo hacía, porque era más importante su "popularidad" que una amistad de años. Incluso prefirió traicionarme y engañarme solo para seguir en el punto más alto de la pirámide social. Cuando me di cuenta de lo patética que era mi vida yo misma me sometí a un cambio radical tanto en mi aspecto como en mi personalidad y no habrá día en que me arrepienta, ahora soy mucha más feliz y me valoro sin dejarme perseguir por los fantasmas del pasado.

Y por como sabia lo satisfactoria que era el cambio era que quería ayudar a Ángela y proveerle la amiga que yo nunca tuve.

-ehm ¿me estas escuchando?

-oh disculpa Mike ¿Qué decías?

Estaba tan distraída en mis recuerdos que no me di cuenta que la clase había terminado, así que me apure a recoger mis cosas y largarme de allí.

-que si te gustaría dar un recorrido por el instituto.

-oh, eso es muy amable de tu parte pero ya conozco la gran mayoría.

-bueno entonces puedo llevarte a las canchas de tenis o a la piscina o a los jardines.

-ehm Mike…

-eso es muy amable de tu parte Newton, pero si alguien llevara a Bella por un recorrido a las instalaciones seré yo- suspire cuando escuche la voz seria y levemente amenazante de Edward mientras me abrazaba por la espalda.

-oh claro, adiós bella, cullen. Dijo Mike con un tono de voz duro y viéndose muy gracioso con esa mueca de niño que se queda sin postre.

-newton siempre tan molesto- susurro en mi oído para luego dejar un beso allí.

-por suerte eres mi héroe, no sabía cómo negarme- me gire entra la cárcel que eran sus brazos para besar sus deliciosos labios.

-siempre ayudo a las demás en apuro.

-oh, pensé que ya no quedaban caballeros en este siglo.

-tuviste suerte de quedarte con el ultimo.

-afortunada yo.

El sonrió con esa típica sonrisa encantadora que solo él podía poseer y acerco sus labios a los míos lentamente sin pausa pero sin prisa, finalmente pude tocar sus húmedos labios y las descargas eléctricas fluyeron, sentía sus labios, sus deliciosos labios, podía saborearlo, rozar su palada con mi lengua, mostrarle lo mucho que me encantaba solo con ese roce.

-por ser el primer día de clases nos dieron la tarde libre. ¿Me acompañaría a un sitio?

-¿tenemos permitido salir del instituto en día de semana?

-no, pero ¿Quién te dijo que tendríamos que salir?

-bueno, siendo así, yo encantada.

Edward me llevo abrazado por un largo camino, a decir verdad no le preste demasiada atención pero si me pude percatar que camine mucho quedaba algo retirado ese lugar sorpresa al que nos dirigíamos. Yo no hice ningún comentario solo me concentre a el cosquilleo que sentía mi piel al estar el contacto con la de Edward. El tampoco decía mucho iba con una sonrisa de gran placer en el rostro caminando tranquilamente. Luego de caminar al menos veinte minutos, los cuales realmente no sentí, llegamos a destino el cual era una especie de prado, no tenía ninguna edificación alrededor solo plantas y flores; era sorprendente que un lugar así estuviera tan cerca del instituto.

-¿te gusta?- pregunto Edward con cierta incertidumbre.

-me encanta, es sorprendente.

-lo sé, lo encontré algunos años atrás mientras escapaba de Tanya- no pude evitar fruncir el seño y también reírme un poco- debo admitir que al intentar irme me perdí, pero al venir más seguido le agarre practica.

-¿nadie a parte de ti lo conoce?

-bueno, aquí específicamente no, por los alrededores hay prados parecidos aunque más grandes y sin flores, que la mayoría usar para fumar, beber, tener sexo… lo que sea, muchas veces hacen fiestas clandestinas.

-vaya, pensé que este lugar iba a ser aburrido.

- a veces lo es, aunque contigo aquí no creo que me aburra.

-bueno… pues no te hagas muchas ilusiones, porque suelo ser muy aburrida.

-lo dudo- se acerco lentamente con una sonrisita sexy y tierna, solo el podría realizar esa combinación- y si fuera el caso, conseguiría métodos para entretenernos.

¡Oh mi dios! El podía ser taaaan sexy.

Para evitar una convulsión espontanea, me senté en el césped invitándolo a hacer lo mismo a mi lado ero él prefirió sentarse detrás de mí con sus piernas a mis costados y acariciando mi pancita.

-¿te recuerdas del domingo?

-por supuesto, nunca podría olvidarlo, Edward.

-ese día pensé que no te volvería a ver y me destrozo, quería poder ser como tu cuando me diste tu collar con esos ojos tan ilusionados en que nos volveríamos a ver y te regresaría el collar. Tenerlo en mi poder me hizo sentir tan especial y cercano a ti, como no tienes idea. Se nota que es una joya muy valiosa, es por ello que la he cuidado como si fuera mi vida. Pero no he olvidado lo que nos dijimos ese día, cuando nos viéramos te la devolvería y pues quiero cumplir con eso, es tu tesoro familiar y seguro se ve mucho mejor en ti- quito su mano de mi vientre para quitarse el collar que tapaba con su camisa, y luego sentí sus manos en mi cuello removiendo mi cuello y colocando el bello collar Swan en mi cuello. A pesar de no tenerlo por un día o tal vez dos lo había extrañado, eso collar era parte de lo que era y me encantaba, aunque no me arrepentía de dárselo a Edward le quedaba muy bien.

Cuando la pieza de oro estuvo asegurada en mi cuello sentí un beso en mi cuello que me dejo transpirando y suspirando a la vez. Me voltee quedando a horcajadas de Edward y tome su cuello y lo beso profundamente, ¡Dios este hombre realmente me atraía!

Edward me sonrió cuando nos separamos y yo me aleje solo un poco para quitarme el escudo de armas Cullen que llevaba en mi muñeca.

-no, déjatela- dijo Edward deteniendo mis manos.

-es lo justo, dijimos que yo te la devolvería cuando te viera y a no ser que seas un holograma te estoy viendo- el bufo pero dispuso su mano para que se la pusiera.

-algún día te daré un escudo- prometió con voz solemne, yo me sorprendí pero a la vez sonreí. Los dos sabíamos las connotaciones que conllevaban sus palabras y no lo podía negar, me encantaba. No pretendía fugarme mañana a las vegas a casarme pero me gustaba pensar que esta relación tan reciente podría tener un futuro y que Edward estaba tan comprometido como yo a que sucediera. Era mi oportunidad de ser feliz y no la desaprovecharía.

-yo encantada en recibirlo, solo que no ahora…

-bella…- vi en su mirada la incertidumbre de lo que éramos, yo sabía que ninguno de los dos necesitábamos grandes formalismo eso quedo claro en la mañana, así que era momento de recordárselo porque nuestra historia ya era lo suficiente cursi para agregarle una gran proposición de noviazgo.

-Edward ninguno de los dos necesitamos un slogan a los que nos une, yo te quiero y sé que tu también lo hace, muchas veces los formalismo arruinar las situaciones. Me parece que nuestra historia es tan extraña que la podemos llevar a nuestro ritmo particular.

-me parece muy bien- y solo nos besamos por el resto de la tarde.

.

.

.

-hola mama- contentes al sentir el ring de mi celular mientras me dirigía al comedor, era jueves y las clases había ido excelente, los chicos aminoraban mi nostalgia por mis padres y las clases iban muy bien.

-"¿Cómo estas cariño?"- bien y ustedes mama- "bien, te tengo muy buenas noticias"- ¿Qué? – "ya conocimos gente cariño, y no cualquiera es esa gente de sociedad y vamos a un baile y todo"- ¿en serio?- "si bueno, tu padre instalo el sistema de seguridad en el hospital de acá por lo que hubo un doctor muy amable que nos invito, así que iremos el sábado en la noche y tu nos acompañaras"-mama, eso no me gusta- "anda cariño es por nosotros, seguro que no todos son gente amargada que pareciera que tuviera un palo en el trasero" -¡MAMA!- "sabes que es verdad, bueno linda, tengo que colgar nos vemos mañana, al fin James pasara por ti, te quiero"- yo también, mamá.

-¡Hey!- dijeron los cullen y hale cuando llegue a la mesa y me senté al lado de Edward. Salude de la misma manera y le di un leve beso a Edward.

-¿Cómo estás?-susurro Edward en mi oído mientras las otras parejas estaban en situaciones parecidas.

-excelente y tú?

-ahora mejor- en serio, el era taaan tierno- estaba pensando… que tal vez podríamos salir el sábado en la noche- Mal-di-cion, mi mama no podía haber llamado cinco minutos más tarde de lo que lo hizo, ahora tenía que cancelar a Edward cuando era lo que mas quería hacer-¿que sucede? Si no quieres…- supongo que Edward vio mi cara de decepción y confundió las cosas.

-no, no- me apresure a responder ante su voz lastimera- me encantaría, pero es que… mi mama me acaba de llamar y al parecer tenemos un compromiso el sábado y pues ya le dije y… arg me encantaría ir contigo pero…

-hey, entiendo, llegue tarde pero para la próxima no te escapas.

-no lo hare.

El resto del dia paso normal con todos los chicos, me llevaba bien con cada uno de ellos y me hacían sentir muy comoda, y nada me alegraba mas últimamente mi único amigo había sido James y bueno… una adolescente necesita socializar. El asunto de Ángela o había progresado, había decidido que le daría su tiempo y que ella me buscara cuando quisiera.

Y divertidamente llego el viernes, las clases terminaron temprano y luego nos dieron permiso para irnos, James me había mandado un mensaje que ya iba saliendo de casa, que estuviera lisa así que fui a mi habitación y solo busque mi bolso con celular monedero y esas cosas ya que tenia ropa en casa.

En cuanto Salí a la entrada me encontré a todos los Cullen rodeando un hermoso volvo plateado y un BMW rojo, por lo que sabía eran de Edward y rose, respectivamente.

-¡Bella! Pensamos que ya te habías ido sin despedirnos- dijo Alice con su típico pucherito.

-¿Cómo crees, Alice? Estoy esperando que llegue James- ya les había hablado a todos de él, me preguntaron al notar que lo mencionaba mucho. Les dije que era mi especie de amigo guardaespaldas, chofer, confidente. y por cosa del destino en ese momento repico mi celular, era la forma de James de avisarme que había llegado y dicho y hecho, por la puerta venia entrando un BMW negro elegante, regalo de mis padres hacia él para que trabajara y para su disfrute- bueno… acaba de llegar, lo revente.

Me despedí de las chicas con abrazo y besos en la mejilla, de los chics con besos en la mejilla, obviamente de Edward me despedí con un beso demostrándole cuanto lo extrañaría.

-llámame.

-lo hare, guapa- me dio otro beso y me fui en dirección al auto, James ya había bajado y me esperaba al lado de la puerta de copiloto, con su ropa informal todos en mi casa nos rehusábamos a que trabajara con trajecito y gorrito no le quedaría, así que siempre trabajaba pero casual y guapo. Claro nunca como Edward.

Al verlo me di cuenta de lo mucho que lo había extrañado y corrí para abrazarlo, el no dudo y me atrapo levantándome del suelo.

-¡hey B!

-te extrañe

-yo también, la casa es aburrida sin tus caídas.

-si que sabes arruinar un momento tierno- para ese momento ya nos habíamos separado y yo le estaba pegando en el pecho, el sonrió y me abrió la puerta, al alejarnos vi como Edward hablaba con Tanya y fruncí el seño pero no le di importancia y converse con James.

James era como mi verdadero hermano mayor, lo conocí cuando tenía unos 13 años y el 17. Sus padres habían muerto y había quedado al cuidado de una tía a la que le importaba tanto como el vello de su nariz, así que se puso rebelde hasta que termino en un reformatorio, mi padre lo consiguió y vio que solo era un chico en un mala etapa por lo que lo llevo a casa y le enseño el amor al trabajo, le enseño defensa personal, a manejar, a ser un buen hombre y al manejo de la empresa y James no había decepcionado se había vuelto un excelente muchacho amante del trabajo y no quería limosna por lo que le pidió a papa trabajo o si no se iría de casa porque no aceptaría más dinero de ellos, así que papa lo contrato como mi guardaespaldas. Ahora el estudiaba administración de empresas, seguramente el se dedicaría al negocio familiar, bueno por ahora era el elegido porque yo ni idea de lo que quería hacer con mi vida.

Llegamos a casa rápidamente y fui recibida por los abrazos sofocantes de mi madre que aseguraba que estaba enorme. Solo tenía una semana sin verme y se me traumo la pobre mujer. Pero eso no fue nada en comparación a mi papa que por poco se pone a llorar y no fue hasta ese momento que me di cuenta de que yo también los había extrañado horrores por lo que pasamos el resto del dia conversando como o hacíamos siempre en Forks. Ya bien tarde me fui a dormir pero mi mama me dijo que tenía que pararme porque iríamos de compras por el baile. Y dicho y hecho así fue me paro a las diez para pasar todo el dia en el centro comercial buscando el vestido adecuado, por mi me ponía hasta un saco de papas pero mi madre no pensaba de esa manera por lo que me canse bastante hasta que al fin conseguimos los vestidos perfectos. El mío era negro un tanto abultado debajo, tenía un hombro destapado y el otro tenía una flor que era seguida por una manga y los accesorios eran morados, muy lindo. Mama opto por lo señorial y su vestido era vino tinto con zapatos negros elegantes y sencillos.

Salimos del centro comercial con el tiempo justo para llegar a casa bañarnos, maquillarnos y salir al salón donde seria la cena. Y así fue exactamente como lo hicimos, mama me ayudo a maquillarme porque yo no era un éxito en eso. Afortunadamente terminamos rápidamente y bajamos para encontrarnos a papa y a James esperándonos muy elegantes. Los adultos se fueron en un auto aparte y nosotros en otro.

-otro aburrido baile que no te pudiste perder- comentario resignado de mi parte, los dos odiábamos estos bailes y lo peor de todo es que James siempre conseguía una forma de zafarse.

-si, bueno las clases están muy recientes así que no tengo esa excusa pero puedes confiar que en el próximo veré como me lo evito.

-arg te detesto, casi nunca vienes y me dejas a mi sola a cargo de todo.

-no es mi culpa que tú seas malísima mintiendo.

-¡hey! No siempre, una vez me creyeron.

-no completamente, porque te encontraron celebrando- y comenzó a reírse estruendosamente, tenía razón esa vez había sido muy cómico, había conseguido a mama y papa que no podía ir al baile porque tenía muchos cólicos y por extraño que pareciera ¡me creyeron! Estaba tan contenta que fui a la cocina a bailar la macarena para celebrar, pero lamentablemente mi papa llego en ese momento y me descubrieron. La moraleja de la historia, no bailes la macarena hasta estar segura de que tus padres salieron de casa.

Las risas se detuvieron cuando llegamos al lugar, un salón muy elegante y algo grande, todo estaba muy sobriamente decorado en tonos oscuros. Otra noche aburrida, aquí vamos.

Como el que sabia hacia donde nos dirigíamos era papa los demás nos limitábamos a seguirlo y estábamos tan concentrados mirando a nuestro alrededor siguiendo a papa que no nos dimos cuenta que él había parado provocando que frenáramos de pronto y nada raro en mi, casi me caigo, por suerte James me sostuvo aunque claro se rio bastante. Y yo como siempre lo seguí, hay que reír para no llorar, ¿cierto?

-¿tu amigo el piso te extraña?

-oh cállate, solo lo he saludado dos veces hoy.

-todo un record- como respuesta solo obtuvo un saludo de mi lengua.

-chicos- los dos miramos a mama, al escuchar su duro tono de voz. Al parecer no estábamos siendo educado, con james solo hicimos nuestras típicas mirada inocentes.

-miren chicos, este es el doctor Carlisle Cullen- ¿cullen? ¿Carlisle? Ese es el padre de Edward. Para salir de duda me fije bien en el señor tan guapo que se encontraba frente a mí, pero no se parecía mucho a mi chico, aunque la mujer que tenía a su lado si que se parecía, tenía el cabello caramelo un tanto parecido al de Ed y los ojos eran idénticos; vestía my elegante un vestido pastel con un pequeño cinturón marrón que combinaba con sus zapatos altos.- y su esposa Esme; ellos son mis hijos Bella y James.

-un placer- contestamos James y yo al mismo tiempo.

-el placer el nuestro, ellos son mis hijos- dijo señalando a la mesa, y allí Salí de dudas, si que eran los padres de Edward, porque el mismo junto a sus hermanos se encontraban sentado mirándome sonriendo y con un poco de burla por no haberme fijado antes de su presencia.

-¡Bella!- salto Alice de su silla luciendo guapísima con un vestido color rosa pálido un tanto drapeado y unas sandalias de ese mismo color, su cabello en vez de estar apuntando a todos lados estaba completamente liso. Estas guapísima

-tu también.

-¿se conocen?

-por supuesto, papa, Bella es la chica de la que les hablamos hoy.

-ah ya veo- respondió la Sra. Cullen con una sonrisa que me hizo sonrojar.

-bueno sentémonos- añadió el señor Cullen. Ya sentados, yo obviamente al lado de Edward, los chicos se presentaron a mis padres y formalmente a James, este último le dio una mirada dura a Edward y pude notar que su apretón de manos fue sin duda más fuerte de lo normal.

-déjalo- y James como siempre solo me sonrió con burla, así era él nunca me hacía demasiado caso y lo detestaba por eso.

-así que chicos, ¿se llevan muy bien en el colegio?- pregunto mama siempre de curiosa.

-oh por supuesto, Bella es genial, se ha vuelto una excelente amiga- tan linda, Alice. Oh, oh tiene esa sonrisa de travesura.- aunque es mas amiga de Eddie.

-oh ¿en serio?- dijo mama con una sonrisa, nooo dígame que ya es curiosa y de paso le dan cuerdita, horrible. Que bueno escuchar eso.

-si, su hija es muy agradable, seguro mi hermano piensa lo mismo, ¿no es así?

-ahm, claro, claro Bella es muy… agradable y linda, digo e inteligente- ah tan tierno, estaba nervioso pasando su mano por su lindo cabello.

Deje de prestarle atención a la conversación de la mesa, para babear con el lindo pelo de Ed, como me encantaría acariciarlo, aunque más me encantaría besarlo saborearlo, tal vez pueda llevarlo disimuladamente al baño y besarlo, acariciarlo, decirle lo lindo que es y mucho mas.

-te ves guapísima- oh por dios, en serio Eddie me derretía.

-tu también- y era totalmente en serio, con traje se veía guapísimo, bueno el siempre se ve guapo así cargue un saco de papa, aunque mejor desnudo, oh dios como se verá sin nadita, basta Bella que te sonrojas.

-veo que estos eran tus planes.

-así es, ¿pero por que me invitaste a salir si tenias planes?

-no sabía que los tenia, salieron de improviso. Buen mejor dicho, mi mama nos aviso hoy. Alice casi se vuelve loca diciendo que no tenia vestido lo cual es mentira porque tiene un montón de vestidos sin estrenar en su armario.

-me puedo crear la imagen.

Mi mama y la mama de Edward estaban congeniando my bien, de hecho ya hablaban de ir a un club los domingos o hacer una parrillada y no sé que cosas más; Charlie y Carlisle también se llevaban muy bien hablando de las maquinas de seguridad del hospital. Que lindo ver que los consuegros se lleven bien. Al ver a mis padres felices me di cuenta que no había estado pendiente de James, pobrecito yo siempre era su compañía en estos bailes y ahora lo dejaba abandonado por mis amigos, eso no se hacía.

-james, discúlpame ahora te prestare atención a ti- pero el chico ni me miraba- james, james- seguí llamando y nada. Fije a donde estaba su mirada y se enfocaba en una chica pelirroja muy guapa con curvas muy definidas, hombres- ¡james!

-¿Qué quieres, pequeña?- respondió frustrado, seguramente porque interrumpí su ensoñación.

-¿Qué estas esperando para ir allá?

-absolutamente nada- dejo un beso en mi frente y se fue, vi como comenzaba a hablar con la chica en la barra quien le respondió de una vez, provocando que el riera. ¿Cuándo sería el dia en que las chicas se resistirían a James? Ehm creo, que nunca.

-¿quieres ir a bailar?- la voz de Edward sonaba un tanto apurada, extraño.

-ehm yo no bailo.

-vamos- trate de entender la insistencia de Edward pero pude saberlo, cuando vi a Tanya con un mini vestido rosad o y cara da "quiero sexo" caminando hacia nosotros.

-vamos- nos levantamos y me deje guiar con Edward, sorprendentemente no lo hice patéticamente. Todo un record.

-no lo haces mal.

-claro, porque eres tu el que me está guiando.

Cambiaron la canción a una muy lenta, así que me acurruque en su pecho y bailando tan lento que solo movíamos los pies lentamente.

-estaba pensado… que ya que hoy no pudimos salir, que te parece si mañana te paso buscando temprano y pasar un dia especial.

-me encantaría- lo mire a los ojos y estaban con un brillo especial que me impulsaba a besarlo, pero estábamos al frente de muchas personas y no quería que pensara que era un fácil. Para eso tendría tiempo mañana y me encargaría de besarlo muchísimas veces.

_._._

Realmente lo siento! Tengo meeeses sin actualizar y no saben cuanto lo siento.

Entiendo que posiblemente ya no tendré lectoras y es tan triste u. u

Es solo que se me perdió la inspiración, los ánimos por esta historia y de paso estoy con mi proyecto que a pesar de ser patético, me harta.

Les cuento que he estado bien, tampoco fue que me paso algo y por eso no pude actualizar. De hecho fui al concierto de paramore! El mejor dia de mi vida :D

Bueno chicas, las invito a leer mi OS according to you!

El próximo capitulo lo subiré pronto porque ya tengo la mitad escrito ;)

Las quiero y espero que me lean!

NO DEJES DE CREER

14/5/2011

ANNIESKA ¡!