Disclaimer: Stephenie Meyer es la dueña y señora de Twilight, en este fic me limito a darle un giro a la trama, de manera muy OoC y con Lemmons para la satisfacción de las lemmon adictas.
Advertencia: el contenido de este fic es altamente sexual, si tu mente aun no ah sido pervertida por el rated MA, aun estas a tiempo de regresar atrás, pero si al igual que yo y que muchas mas eres amante de los lemmon, entonces ¡disfrutala!.
Canción del Capitulo: Dirty Little Secret – The All american's rejects*.
Capitulo VI: ¿Qué haces tu aquí?.
Había pasado ya una semana y dos días, sin embargo yo aun no encontraba explicación alguna de porqué Bella había reaccionado así, si no fue mas que un beso. Bueno si fue el primer beso propiamente dicho que yo eh dado, pero en tal caso tendría que haber sido yo quien se pusiera como esquizofrénico y no Bella que salio corriendo a medio vestir de mi casa. Solo dios sabe cuantas veces le eh marcado y le eh dejado mensajes disculpándome con ella, pero sigue sin aceptar las llamada y sin responder mis mensajes. Comenzaba a sentirme un idiota, como si hubiéramos terminado o alguno de esos rollos amorosos, en los cuales por supuesto era tan inexperto como en los besos.
Pero eso era solo un poco de lo que me pasaba, ya que ahora además de todo, tenia que soportar ver a Rose y Royce besarse por todos los pasillos felices de la vida, además de las miradas de burla de este ultimo que me incitaban a querer golpearlo. Y por si todo eso fuera poco ahora Rose me consideraba su amigo y al día siguiente de haber ido a la disco me agradeció haberla ayudado con Royce y luego de eso comenzó a hablarme de lo linda que era su mejor amiga Vera. Porque si, al parecer Vera estaba interesada en mi, solo para acabar de perjudicarme la vida eso me hacia mas invisible para Rose, porqué para las chicas cuando tu mejor amiga esta interesada en alguien, sencillamente se vuelve intocable. Menuda estupidez es esa regla de BFF(1), ¿quien demonios se invento esa pendejada?. O peor, ¿por qué las mujeres las seguían tal como si fueran la ley?.
Era un asco mi vida, ¿por qué me tenia que pasarme todo esto a mi?. Ahora me encontraba en el centro comercial con Jasper, Rosalie, King y Vera. Habíamos venido al cine juntos y Vera no me dejaba solo ni por un segundo, lo que hacia que Jasper se burlara de mi cada que tenia oportunidad. Y el por su parte andaba en busca de alguna conquista para llevarse al cine. Con Jasper todo era siempre igual, solo unas cuantas salidas sin compromisos de ningún tipo, y nunca mas volvia a buscar a esa chica. Así era el, "libre como el viento". O al menos eso es lo que el decía. Idiota.
- Edward, ¿que ocurre no te gustan las comedias románticas? - pregunto Vera, ella y Rose estaban hablando de cual película veríamos y habían tomado mi expresión de asco como una negativa a su sugerencia. Pero en realidad era por mis pensamientos por lo que ponía esa cara.
- no, - conteste aun sin comprender bien que decir - digo si... humm... en realidad me gustan todo tipo de películas – respondí para zafarme.
- lo ves Royce no tiene nada de malo ver comedias románticas – decía Rosalie con voz de niña mandona.
- eso es por que tu amigo es un afemidado, los chicos de verdad no vemos esas bobadas, así que vamos a ver "ataque en las sombras" y es mi ultima palabra – bravuconeo King y yo apreté las manos en puño pero no hice nada mas. Osea realmente era un sínico, hablaba de mi en mis narices.
- ¡Edward!, - escuche a mis espaldas y me gire a ver quien me llamaba - Edward, no vas a creer lo que vi – dijo exaltado Jasper llegando a mi corriendo.
- uh... ¿una... rana quizá? - respondí con lo primero que mi vino a la mente y Jasper me dio un zape.
- no seas idiota Edward, fui a...
- ¿te fuiste?. Ni siquiera me di cuenta – apunte y era verdad, estaba tan metido en mis pensamientos que ni había notado la ausencia de golpes y burlas provenientes de su parte.
Vera comenzó a reír como tonta ante mi comentario y Jasper y yo volteamos a verla.
- ay lo siento chicos, pero ¡por dios! Edward, eres tan gracioso – se agarro de mi brazo y continuo riendo.
Rosalie a cierta distancia de nosotros nos dedico una sonrisa y levanto el pulgar en señal de afirmación. Poco me falto para darme de topes contra el puesto de globos mas cercano.
- hey, idiota hazme caso – reclamo Jasper dándome un puñetazo en el hombro.
- ah, claro. ¿que decías? - replique al tiempo que me sobaba el dolorido hombro.
- vi a una chica que maldita sea, era tan sexy. Pero por dios ¡su amiga es una loca!. De esas que pocas veces en la vida se ven. Tenia el pelo negro como la tinta, corto y con las puntas hacia todas direcciones, estatura de... - midió con sus manos pensativo – aproximadamente metro cincuenta y algo, creéme amigo era una estatura realmente ridícula, pero bueno tenia piel blanca y digo realmente blanca. Hasta parecía que fuera de papel. Unos saltones ojos grises y una nariz puntiaguda, como la tienen los duendes de santa claus. Dah... pero en fin el caso es que esa chica loca en cuanto me acerque a su amiga a conversar, me ataco dejando caer sobre mi una pila de libros enorme y luego me grito un montón de estupideces. Te lo digo hermano nunca vi a una chica tan histérica. Para la pequeña estatura que tiene es una hiperactiva y loca que... - se interrumpió entonces y su semblante se puso pálido. Semi que le hubiera picado un alacrán o alguna otra alimaña ponzoñosa.
- Jazz, te encuentras...
- ¡Allí están! - apuntó a alguien a mis espaldas y de inmediato Vera y yo nos giramos.
Mis ojos se abrieron a mas no poder de la impresión, por que esto debía ser un sueño ¿no?, pero que digo sueño, ¡esto era una pesadilla!. Era la única explicación lógica a que Alice Brandon, mi hermanastra que vivían en Forks, Washington; se encontrara corriendo hacia mi arrastrando a una chica alta y de cabello rojo.
- ¿Edward Cullen? - pregunto emocionada y casi sin aliento. Entonces no me quedo duda alguna. Era Alice Brandon.
- humm... ¿Alice? - pregunté antes de que se abalanzara sobre mi, y cuando digo abalanzara es con todas sus letras. Pues salto sobre mi y se engancho con manos y piernas a mi, no me sorprendía nada que hubiera espantado al pobre Jasper.
- Edward, por dios, no lo puedo creer esto es una locura, ¿que haces tu aquí? - pregunto sin soltarme y sin dejarme respirar también.
- Edward, ¿quien es ella? - preguntaron Jasper y Vera a la vez.
Alice se bajo finalmente de mis brazos y se giro con una sonrisa gigantesca en los labios, que desapareció en cuanto vio a Jasper.
- humm... si esto... Jasper, Vera, ella es Alice Brandon, mi hermanastra – dije rascándome la cabeza incomodo. - y bueno Alice el es Jasper mi mejor amigo y Vera... una amiga.
Alice saludo a Vera quien había relajado el ceño al enterarse de que Alice era mi hermanastra. Pero esta ultima en su lugar fulminaba con la mirada a Jasper.
- Edward, ¿como es que nunca me contaste que tenias una hermanastra?. - pregunto Jasper con la ceja alzada.
- mira, si el no te contó nada es muy su asunto, ahora aleja tu cara de Victoria idiota – bramo Alice al tiempo que tomaba la mano de la muchacha del cabello rojo y la alejaba de Jasper. - ah, por cierto Edward, ella es Victoria Rinn, mi novia.
Mi boca se abrió inmensamente al igual que la de Jasper y la de Vera, pues yo no tenia idea de que mi hermanastra fuera lesbiana. Mucho menos Jazz y Vera, dado que acaban de conocerla.
- oh, wow, mucho gusto Victoria. Edward Cullen – me presente y estreche su mano.
- es un placer conocerte Edward, ya Alice me ah hablado mucho de ti. - dijo la chica con un perfecto acento Ingles(2).
- ¿por qué siguen aquí?. Casi habíamos llegado al cine cuando notamos que no estaban – reclamo Rosalie parándose en medio de nosotros y mi hermanastra.
- hola, ¿tu eres? - dijo Alice alzando la ceja con molestia al ser sacada de la conversación por Rosalie.
- Rosalie Hale Whitlock. Pero no se quien eres tu así que...
- soy la hermanastra de Edward. - interrumpió ella y Rosalie la miro molesta a Alice porqué le cortara las palabras.
- bien, es un gusto. Ahora me voy – dijo simplemente el amor de mi vida y se alejo de mi hermanastra arrastrando a Royce con ella.
- que chica tan pesada – exclamó Alice y Vera la miro feo pero no dijo nada.
- bueno Edward, ¿vas a contestar mi pregunta o...?.
- humm... ¿te importaría que primero fuéramos al cine?. - la interrumpí sutilmente – después hablaremos de eso – suplique.
Ella entrecerró los ojos con sospecha y luego se encogió de hombros.
- bien, vamos Vic – dijo tomando de la mano a su novia y esta con una sonrisa inmensa la siguió sin decir nada.
Terminamos viendo la película que King quiso, en el horario que quiso y prácticamente nos sentamos como el quiso. Era un idiota, el idiota mas grande que había llegado a conocer. Cada vez me convencía mas de que no era digno de Rosalie, aun cuando ella no me notaba mas que como amigo y que además me había utilizado, aun así ella era demasiada mujer para ese idiota.
- Edward, ¿sigues en la tierra? - pregunto Alice tronando sus dedos frente a mi rostro cuando salíamos del cine.
- eso creo, ¿por qué? - pregunte titubeante y ella sacudió la cabeza de un lado a otro.
- no se te olvide que tenemos una conversación pendiente – recalco con las manos sobre su cintura, como si fuera una molesta mama diminuta regañando a su hijo que se ah portado mal.
- si respecto a eso...- me rasque la cabeza incomodo. No podía soltarle toda mi verdad en un lugar publico y con cinco testigos demasiado cerca de nosotros. - ¿por qué no hablamos de esto en otro sitio?. Además ¿donde vas a quedarte?, bueno mejor dicho quedarse – dije señalando con la mirada a Victoria, quien hablaba animadamente con Royce y Rosalie, aun ante la mirada desaprobatoria de la mujer de mis sueños. Y Royce, bueno el estaba mas entretenido mirándole el culo que atendiendo realmente lo que decía. - y otra cosa, ¿que haces aquí? - pregunte regresando mi mirada a Alice, ya que de cualquier manera no entendía en absoluto eso.
- hemos recorrido todo el país desde Washington hasta aquí en busca de la mejor universidad – explico encogiéndose de hombros.
- valla, pues en tal caso es algo aterrador que nos encontráramos ¿no?. Considerando el tamaño del país y de New York – exclamé asombrado.
- si, admito que es tétrico, y de cualquier manera pensaba visitarte cuando pasara por California. Creo que me ahorre una parada – dijo sonriendo.
- si, eso supongo. Pero dime como es que iniciaste todo este viaje, ¿no se supone que tu también tienes escuela?. - insistí al no encontrar sentido alguno a que en pleno septiembre anduviera muy quitada de la pena buscando una universidad por todo el país.
- bueno si, pero estamos en algo así como... vacaciones. Lo que pasa es que unas terribles tormentas están atacando Forks y por seguridad se han suspendido las clases – explico encogiéndose de hombros – entonces lo decidí, tome mi auto y le pedí a Victoria que me siguiera. Ella no se negó y tampoco su madre, ella piensa que somos BFF(1). - se soltó a reír entonces con esa risita escandalosa que tenia.
- eres un demonio Alice, pero entonces Esme y Carlisle no saben nada de lo tuyo con... - una vez mas señale con la cabeza a Victoria y el semblante de Alice cambio. Su sonrisa desapareció y sus ojos se mostraron pensativos.
- no, no tienen la menor idea. Pero tampoco es que me importe. No es mi culpa que me gusten las chicas en lugar de los chicos. Pero debes admitirlo, las chicas somos mucho mas lindas, tiernas y sexys que los hombres, sospecho que es mi amor por la moda y las pasarelas lo que despertó esa atracción en mi – dijo sin parar a tomar aire ni un poco.
Alice siempre se me hizo bastante normal, solo con detalles de todo adolescente y claro esa adicción suya a la moda. Tenia en su cuarto todas las paredes tapizadas de postes de chicas talla 0, usando sexys vestidos, trajes de baño bastante provocativos e inclusive algunos postes de chicas con ropas bastante extravagantes, y por la figura y desenvoltura de Victoria no me sorprendería nada que fuera una modelo de intercambio.
- creo que no soy el único que guarda secretos ¿cierto?. Mejor que Carlisle no se entere nunca o si no...
- ¿porqué siempre lo llamas Carlisle? - pregunto sin importarle lo que estaba por decir ni todo mi comentario en si.
- Le eh preguntado lo mismo tantas veces, - respondió Jasper llegando hasta nosotros y recargándose en mi hombro - pero es un cabez...
- disculpa hombre con la testosterona bastante alterada. No se que costumbres tengan en este lugar, pero de donde yo vengo a eso se le llama ser chismoso. - escupió Alice con coraje, al parecer seguía mosqueada de que Jasper intentara ligar con su novia.
- wow frutilla con el estrógeno adulterado. Eres brava, pero la conversación es con Edward y no con su hermano – replico cruelmente Jasper, haciendo demasiada referencia a su homosexualidad.
- eres un idiota, no me sorprendería nada que fueras un fracasado con las mujeres, pues por como le hablabas a Victoria me pregunto: ¿en serio consigues chicas así?. - se burlo a respuesta Alice sacando al macho que llevaba dentro. Me golpeé mentalmente. ¿pero que diablos estaba pensando?.
Sacudí la cabeza para alejar de mi mente los estúpidos pensamiento que corrían por mi cabeza agitando las manos descontroladamente. Era bastante extraño como los temas así me alteraban.
- bueno, no es mi culpa que tu necesites de mucho mas para conquistar a una chica, porqué yo tengo medio camino ganado con lo tengo entre mis piernas. – replico Jasper haciendo alarde de sus órganos genitales y Alice ofendida por la vulgaridad de mi amigo le tiro un puñetazo en la mandíbula, la parte mas alta de el que alcanzaba sin estirarse demasiado.
- Alice – grite y la jale del brazo al ver como Jasper se molestaba y veía a Alice con ganas de golpearla. Pero al ser chica físicamente se detenía y eso lo molestaba mas.
- ¿ya no eres tan bravo verdad chico lindo?. Seguro que quieres golpearme, pero como tu mismo lo dijiste al carecer de un pene me hace intocable para ti – bravuconeo Alice y luego soltó una carcajada.
Ok esto se me esta saliendo de las manos. Pensé escandalizado. Me puse en medio de ambos dándole la espalda a Jasper y tomando a Alice por los hombros.
- ya basta Alice, vámonos de aquí – dije seriamente y mi hermanastra se soltó de mi agarre y se alejo para irse con Victoria tomada de la mano.
- ¿que te pasa? - pregunté molesto a Jasper y este se soltó a reír.
- no me pasa nada, es tu hermano quien me ah golpeado ¿lo recuerdas? - contesto Jasper sobandose la mandíbula y fulminando con la mirada a Alice. - además para tener una estatura tan corta golpea fuerte la maldita – gruño.
- no debiste provocarla, eso que dijiste de tu polla... bueno fue mas que una ofensa era obvio que...
- ¡ya basta! - interrumpió alzando los brazos. - mejor ¿por qué no te vas con tu hermanastra?. - la señalo enfadado - Nos vemos mañana.
Sin decir nada mas avanzo a grandes zancadas en dirección a donde Rose, King y Vera se habían marchado, (por suerte no tuve que despedirme hipócritamente de esta ultima).
Suspire aliviado de que todo terminara y camine a donde Alice y su novia me esperaban, porqué si pensé que la charla con ella había acabado, me equivocaba completamente.
- que amigo tan pesado tienes. - apunto Alice en cuanto llegue a donde se encontraban.
- es bastante irrespetuoso, - secundo su novia. – poco me falto para golpearlo cuando me abordo en la librería, por suerte mi Alice me salvo – abrazo a Alice y dejo un beso en la comisura de sus labios que me hizo alarmarme. No es que fuera homofóbico o algo así. Pero vamos viví con Alice una temporada y lo ultimo que recuerdo de ella es que era una berrinchuda incurable, no que tenia la menor idea de que preferencias sexuales tenia. Por lo tanto era normal que reaccionara así ¿no?, como cuando una hermana pequeña tiene su primer novio, que en este caso seria novia.
- uh... vámonos de una vez – dije para dejar de pensar ridiculeces al tiempo que avanzaba hacia la salida.
Una vez que estuvimos afuera Alice camino con paso decidido hasta un hermoso Volvo plateado que estaba aparcado bajo un frondoso árbol.
- Bueno, pues... tu dime a donde vamos – exclamo Alice al llegar al auto y luego de que abriera los seguros de este con el control.
- veo que esa herencia de tu padre aun sigue siendo buena – inquirí señalando su auto con la cabeza y con una pequeña sonrisa en los labios. Con Alice nunca sabia cuando podía y cuando no bromear.
- mi madre sabe organizar bien el dinero y soy yo quien se lo gasta todo por supuesto. Aunque de vez en cuando... - se cayó entonces y sus ojos se abrieron desmesuradamente. Era obvio que había dicho mas de lo debido, pero si era por mi, podía despreocuparse, no me había enterado de nada después de todo.
- ¿estas bien? - pregunte y ella negó con la cabeza – yo... err... solo suban al auto y salgamos de aquí.
Victoria sin decir nada se subió al asiento del copiloto y yo sin pero alguno subí al asiento de atrás. Por dentro el auto era tan hermoso como por fuera. Alice tenia alguna especie de adicción a los autos caros y la velocidad junto con los grandes motores la volvían loca.
Abrí los ojos como platos ante lo que acababa de pensar, ¿por dios siempre estuvo ante mis ojos su homosexualidad y no lo note?. El caso es que sus gustos eran exigentes y no se conformaba con pequeñeces y este perfecto Volvo era una fiel prueba de ello.
- ¿y bien? - habló Alice sin alterarse demasiado y echando a andar el auto.
- ¿bien...? - pregunte sin saber como continuar y Alice soltó una maldición.
- por favor Edward, se como te gusta dar de rodeos cuando quieres evitar un tema, pero dejate ya de eso y habla. – hablo la pequeña Alice. ¡rayos!, había olvidado lo bien que me conocía esa duende.
Victoria soltó una risa ante la observación de Alice.
- sinceramente – replique haciéndome el desentendido – no entiendo que es lo que quieres saber.
Alice frenó de lo mas violento su auto y si no fuera porqué me sostuve del asiento, en estos momentos estaría pegado como calcomanía a el vidrio delantero de el Volvo.
- Alice, haz hecho que me golpeara – se quejo su pelirroja novia y entonces fue mi turno de reírme de ella.
Alice la ignoro y se giro para lanzarme su mas siniestra mirada y yo me recargue completamente al asiento del auto.
- podrías empezar diciendo que diablos haces aquí cuando tu pa... - hice una mueca de asco y ella se corrigió a tiempo – Carlisle y mi mamá piensan que estas en Chicago con tu mamá y su esposo.
Bote el aire y deje caer mi cabeza en el asiento, sabia que tarde o temprano iba a preguntar eso, ¿por qué no podía únicamente dejarlo pasar?. Alce la cara una vez mas para responder pero entonces note que seguíamos estacionados a mitad de una calle.
- Alice, tu conduce y yo hablo ¿bien?. Vamos a la calle 64, así que toma la siguiente glorieta a la derecha y manténte así hasta toparte con la avenida Lagos. - instruí y Alice entrecerró los ojos con sospecha.
- bien – dijo alzando la ceja y regresando a su lugar para arrancar el auto – entonces habla de una vez Cullen y no te atrevas a saltarte nada.
- Victoria, ¿como es que aguantas a esta chica? - pregunté en parte en broma y en parte sinceramente. Pero Victoria respondió arrugándome el ceño por medio de el retrovisor.
- deja a Vic tranquila y habla Edward. - urgió Alice.
Bien, no podía hacerme pendejo por mas tiempo, o seguro Alice me arrancaría la cabeza con sus puntiagudos dientes.
- bien, bien, solo tienes que prometerme no contar nada de esto, en especial a Carlisle. Sabes que es un... - me interrumpí al no encontrar la palabra correcta para describir todo lo que el era. - en fin, no quiero que nadie lo sepa. Seras la primera en saber mi secreto – explique y Alice se emociono. Pero claro era toda una cotilla.
- no te preocupes Edward, no diré una sola palabra – dijo sonriendo y estrechando la mano de Victoria. - y por Vic tampoco debes preocuparte, ella no habla mucho con Carlisle o mi madre.
Ni con ellos ni con nadie. Pensé viendo fijamente a la chica silenciosa.
Me pase una mano por el cabello y desvié la mirada de Victoria para mirar fijamente el techo y pensar como diablos iniciar.
Comencé por decirle del malentendido en el avión y así continué con mi relato hasta que llegamos a mi casa y tuve que interrumpir mi relato para entrar a esta.
- y bueno, esta es mi casa – dije al abrir la puerta y prender la luz para dejarlas entrar.
- así que vives solo en New York, - fue lo que dijo.
Asentí con la cabeza mientras ella examinaba detenidamente mi sala.
- no termino de creer que esto sea real Edward,- expreso sentándose en una de mis sillas impares - es que en serio si me lo hubieran contado jamas lo habría creído.
Sonreí y fui a sentarme junto a ella en una silla.
- no lo se, probablemente si a mi me hubieran dicho lo tuyo con Victoria probablemente tampoco lo habría creído – explique para liberarme de la carga que llevaba encima y Alice se rió.
- buen punto – dijo apuntándome con el dedo.
- ¿donde se ah metido tu novia? - pregunte al no encontrarla por ningún lado y no es que el apartamento fuera enorme.
- no lo se, - se encogió de hombros. -tal vez esta afuera viendo el lugar, en realidad le gustan poco los interiores, prefiere el aire fresco, sobretodo si es de noche.
- debe ser una tortura para ella vivir en Forks, considerando que llueve demasiado como para salir de picnik. - razoné.
- ¡ah!, no tienes idea de cuanto sufre la pobre, pero en realidad con sus quejas me recuerda a ti. - se burló y se tapo la boca con la mano para reírse.
- dah... pero ella es mas... uh... ¿como decirlo? - pregunte, mas para mi en realidad ya que no quería ofender a Alice, pero pensaba que su novia era bastante raro.
- no es necesario que digas nada Edward, se exactamente como es ella – puntualizo apretando su pequeño puño.
Al parecer mi comentario que en realidad no decía nada, si la molesto. Insisto, las mujeres son todo un lió, inclusive las lesbianas.
- Edward, - Victoria entro a la casa corriendo - una chica te busca – exclamó, y yo me sorprendí, en realidad no esperaba a nadie.
Levante la vista y en la puerta encontré a Bella, quien me miraba no se si asustada o nerviosa por algo que hubiera echo. En cualquiera de los dos casos, algo no andaba bien y tenia que descubrir que era.
Me puse en pie tan rápido como me lo permitieron mis piernas y en un tiempo récord estaba frente a Bella en la puerta.
- Bella, ¿estas...? - intente preguntar pero ella me acallo con voz temblorosa.
- no hables... humm... siento no haber llamado, no creí que estuvieras ocupado. Mejor me voy... - balbuceo, pero yo la detuve del brazo antes de que pudiera irse.
- Edward, ¿que ocurre?, ¿quien es ella? - pregunto Alice llegando hasta nosotros.
- oh, wow. Claro, Alice ella es Bella mi...
- su amiga – completo por mi Bella al quedarme yo sin palabras.
- así es, mi amiga... humm... bueno Bella, ella es Alice, mi hermanastra. Y aquella de allá – señale a Victoria que se encontraba sentada frente a la mesa. - es Victoria su...
- mi novia – señalo Alice, cuando una vez mas me quede callado sin saber si decir o no la verdad. Comenzaba a sentirme un idiota, o mejor dicho un baúl de los secretos.
- un gusto – replico con indiferencia Bella a Alice y luego se giro a verme – ¿podemos salir de aquí? - me preguntó y yo sabia bien que significaba esa propuesta.
Me puse nervioso al instante y el aire repentinamente abandono mis pulmones. No estaba listo para esto, Bella no solía abordarme de esta manera, ella siempre lo organizaba todo, dándome tiempo de ir sacar un poco de dinero y esas cosas, no de esta manera, no se aparece en mi casa con el semblante pálido e invitándome a ir con ella. Se suponía que en el trato quedo establecido que seria en mi apartamento donde nos veríamos. Pero teniendo en cuenta todos los puntos anteriores, ¿que hago siguiéndola como perro tras su dueño?.
- pueden quedarse aquí Alice, no tardare. Humm... tenemos cosas que... tratar – explique o al menos lo intente y después cerré la puerta.
Alice decía algo, pero no le hice el mínimo caso, lo que hice fue seguir a Bella hasta su auto.
- ¿vas a decirme qué te pasa? - pregunté al cerrar la puerta del copiloto.
- ¿quieres romper las reglas de nuevo? - replicó de malos modos.
- pues teniendo en cuenta que fuiste tu quien lo hizo, ¿no seria justo tener mi oportunidad de romperlas? - alegué. Sin despegar la vista de ella. Me miro como si me hubiese vuelto loco, e inclusive yo me lo preguntaba. ¿me había vuelto completamente loco?.
- ahora dime, ¿tienes los condones y el dinero? - preguntó con la vista fija en el camino y sorprendiéndome por completo.
- humm... no, no lo tengo. - confirme soltando el aire apesadumbrado - Creo que podríamos ir al banco y a alguna farmacia ¿no?.
- no tenemos otra alternativa – fue su respuesta inmediata, y sin inmutarse, como si nunca hubiera cambiado el rumbo de su camino continuo conduciendo con la mirada fija en la carretera y el rostro inexpresivo.
- ¿y a donde vamos a ir?, mi departamento esta ocupado y tuyo prohibido, ¿sera un hotel?. - pregunte al subir al auto luego de retirar dinero del cajero automático y dar una pequeña visita a la farmacia.
- creo que conozco un lugar mejor – replico Bella componiendo una sonrisa malvada. Al fin una señal de vida en esa mujer que no fuera ese gesto extraño de dolor y culpa, comenzaba a creer que era algún extraterrestre metido en su sexy cuerpo.
- bien, vamos allá – inquirí alzando la mano en señal de ataque de guerra.
- ¿te eh dicho que eres algo dado a exagerar? - pregunto regresando a esa horrible mascara. Como deseaba poder sacarle la verdad, el porqué de esa expresión y si era por el beso que nos dimos esa forma tan distante de actuar.
Condujo en silencio y sin apartar la mirada de la carretera o el volante. no me atrevía a preguntar a donde íbamos y no porqué no me interesara, si no porqué sencillamente estaba mas cómodo observando atentamente la radio apagada o las níveas y hermosas piernas de Bella que quedaban al descubierto gracias a la diminuta falda de mezclilla que llevaba. Sin embargo cuando Bella tomo un camino terregoso a las afueras de la ciudad decidí que era momento de tener huevos y preguntarle a donde carajos íbamos.
- Bella, falta...
- ya hemos llegado – me adelanto ella mientras apagaba el auto a mitad de la nada, solo bajo unos frondosos arboles que nos hacían invisibles a cualquiera que pasara por el camino rural que se encontraba ahora a unos metros. Era el escondite secreto para un par de amantes con deseos de pasion desenfrenada.
Sacudí la cabeza y me eche a reír ante mi estúpido pensamiento, podía ser posible que fuera un escondite de amantes, no era eso lo que me hacia reír, si no el echo de imaginarme a mi y a Bella como ese par de amantes.
- ¿dije algo gracioso? - preguntó alzando la ceja molesta.
- no, yo... - dudé – lo siento, solo recordaba algo. Pero ya no importa. ¿por qué mejor no me dices de qué va la lección de hoy? - pregunte con sumo interés.
Bella sonrío y desabrocho su cinturón de seguridad.
- Necesito que te sientes aquí – señalo su lugar y yo asentí con la cabeza. - bien, entonces muevete.
Bajo del auto antes de que yo lograra asimilar por completo que debía hacer, pero cuando lo comprendí me baje del auto aprisa y rodeé el auto tan rápido como me lo permitieron mis piernas y la maleza del piso.
Subí al asiento del conductor con el pulso tronandome en los oídos y un nudo enorme en la garganta. No recordaba haber estado tan nervioso en ninguna de las clases anteriores, pero hoy todo era tan raro y por no decir que el ambiente se sentía helado aquí, además a mi pierna le había dado un tic nervioso.
- Tranquilo Edward – inquirió Bella mientras se sacaba la blusa morada de manga larga para después subir conmigo al asiento, con ambas rodillas a lado de mis piernas. Cerró la puerta y presiono el botón automático para subir todos los vidrios.
Ok, ahora si estoy mas nervioso que antes. Inclusive tenia la la boca seca. Pero era su culpa, tenia sus enormes tetas en mi cara, y ese sujetador rosa no era el mas conservador del mundo que digamos.
- ¿ahora tienes miedo? - pregunto ella a modo de burla y fue eso lo que me hizo tomar la decisión de por una vez ser yo quien tomara la iniciativa.
Acune sus senos en mis manos y pellizque sus pezones mientras ella continuaba riendo, pero al sentir mis frías manos atraves de la ligera tela la hizo cortar en seco su risa y soltar un delicioso gemido.
- ¿qué te parece eso eh? - pregunte intentando sonar seductor, y al parecer funciono, porqué casi enseguida Bella estaba sacándome a jalones la camisa, entre tanto yo me deshacía de su sujetador que solo estorbaba y una vez que ambos estuvimos desnudos de la cintura para arriba, ataque su cuello con mordiscos y besos que hacian su pecho vibrar con los gemidos gatunos que daba.
Poco a poco fui bajando mis labios hasta su erectos pezones, donde me divertí un poco pasando mi lengua por ellos alternadamente. La espalda de Bella se arqueaba contra el volante del auto, y estoy seguro de nunca haber visto algo mas sexy que la espalda de Bella amoldándose al volante.
Seguí jugando con mi lengua en sus pezones mientras mis manos se metían por debajo de su falda hasta alcanzar la zona húmeda de sus bragas. Estimule su clítoris por encima de la fina tela y Bella gimió mas fuerte.
- ah, Edward... tus dedos... ah... - gimió ella cuando me abrí paso entre sus bragas e introduje uno de mis dedos en su caliente y suave intimidad.
- ¿te gusta Bella? - pregunte con la boca seca – ¿te agrada que te haga cosas sin que me las pidas?-
- si, ¡si! - gimió ella cuando con el pulgar comencé a estimular su clítoris.
Con las manos temblorosas Bella me desabrocho el cinturon y la bragueta casi al mismo tiempo. Como pudo se levanto y yo saque mi manos de sus bragas para bajarme los pantalones y el bóxer hasta la rodilla, ya que no podía quitármelos del todo, en tanto ella se saco las bragas y tomo uno de los condones.
Volvió a su lugar en mis piernas y rápidamente me puso el condón. La mirada que cruzamos después, no tendría palabras para expresarla, era un erótica mezcla de deseo, pasión y urgencia. Sencillamente deliciosa. Y no necesite mas, luego de esa mirada tome a Bella por la cintura y me posicione en su entrada para lenta y tortuosamente entrar en ella.
El calor abrazador de su interior me recibió y me hizo soltar un ronco gruñido desde lo mas profundo de mi pecho. Bella sonrío maleficamente ante esto e inicio un delicioso movimiento de vaivén que yo no podía controlar, debía admitirlo. Hoy ella me tenia sometido y a penas habíamos iniciado. Sus senos brincaban en mi ante mi deliciosamente y yo atrape uno de ellos con mi boca mientras masajeaba el otro con delicadeza.
Los gemidos de Bella iban en aumento al igual que el movimiento de sus caderas. No podía dejarla trabajar sola, así que baje mi mano libre por entre nuestros cuerpos y de esta manera comencé a estimular su clítoris. Ella gimió aun mas fuerte y yo comencé a tocar el cielo, pero aun no podía terminar, no sin antes haberle dado un orgasmo a Bella, intente despejar mi mente sin dejar de acariciar a Bella con la mano que no estimulaba su sensible botón, pero aun así no servía de mucho, ese burbujeo en la zona baja de mi estomago comenzaba a nublarme la vista.
- Bella, ah... Bella – gemí e intente frenar sus movimientos para que me diera tiempo de recuperarme. Pero ella me ignoro y siguió brincando sobre mi.
No pude soportarlo mas, me vine. Pero me vine fuerte y duro, por un momento creí ver y tocar el paraíso con mis manos. Pero en ningún momento deje de moverme dentro de ella y segundos después de mi liberación sentí sus uñas enterrarse fuertemente en mi espalda y sus gritos casi me rompen los tímpanos, al tiempo que sus paredes aprisionaban mi miembro fuertemente.
- ¡Edward! - gimió ella fuertemente.
Mi nombre en sus labios sonaba increíble, pero cuando lo gritaba mientras tenia un orgasmo era excitante.
Exhausta recargo su cabeza en mi hombro y poco a poco su respiración se tranquilizo. Acaricie su cabello con delicadeza. Era tan suave, tan sedoso y desprendía un delicioso aroma a dulce de uva que nunca antes había notado.
Inspire profundamente su aroma y cerré los ojos unos segundos para degustarlo mejor. Al abrir los ojos y ver los vidrios del auto descubrí que estos se encontraban totalmente empañados; reí ante esto dado que pensé que esas cosas solo eran de las películas como el titanic y esas cosas. Nunca pensé que realmente se llegaran a empañar.
Alargue mi dedo hacia el vidrio a mi lado y escribí el nombre de Rosalie y después escribí el mio. Se veían tan bien nuestros nombres, lastima que ahora estaba mas lejos que nunca de estar con el amor de mi vida. Suspire profundamente y acaricie con el mismo dedo la piel sedosa de Bella, recorrí su espalda de arriba a abajo y de regreso. Ella se tenso de inmediato y murmuro algo que no entendí para nada.
- ¿dijiste algo? - pregunte al tiempo que volvía a acariciar
- nada, solo leí lo que decía allí: "Rosalie", "Edward". - leyó en voz alta. - Rosalie es la chica por lo qué haces todo esto ¿cierto?. - su voz sonaba rara, como pensativa.
- así es, - repliqué acariciando de nuevo su espalda – ¿vas a decirme de una vez por qué reaccionaste como loca cuando nos besamos la semana pasada? - solté abruptamente y no muy seguro de si me exprese correctamente.
- ya te lo dije Edward, no te hablare de eso. Es un asunto personal – inquirió fríamente levanto su cuerpo del mio.
- pero es que... no lo entiendo Bella, ¿tiene algo qué ver conmigo?. ¿beso mal?. ¿nunca habías besado a nadie?. o...- abrí los ojos inmensamente y exclame - ¡¿tan malo soy besando?.
- no, no, nada de eso. Edward, no seas ridículo, es algo de mi pasado eso es todo, no diré mas. - abrió la puerta del auto y se bajo desnuda sin decir nada mas.
Tomo su ropa y se vistió rápidamente, ante mi mirada alucinada.
- Edward – dijo Bella sacudiendo la cabeza de un lado a otro.
- ¿si? - respondí desviando mi mirada de sus prominentes y deliciosos senos.
Ella aguantándose la risa señalo mi entrepierna, mi erección estaba regresando y aun no me había subido los pantalones.
- oh, valla... yo... lo siento – inquirí nervioso. Soló a mi me pasan estas cosas. Me había vuelto a poner erecto con solo ver a Bella vestirse.
- no importa, solo vistete y regresa a tu asiento – ordenó aun aguantándose la risa. Ni siquiera entendía por qué diablos se reía cuando un segundo atrás estaba molesta.
Me subí el pantalón y baje del auto sin dejar de pensar que pasaba por la cabeza de Bella. Con cada paso que daba en el rebelde césped una nueva posibilidad pasaba por mi cabeza, todas tan improbables como imposibles. Esto era estúpido, ¿por qué no lo decía y ya?.
Subí al auto y la observe fijamente unos segundos, aun intentando buscar alguna señal que me acercara a la respuesta que buscaba, pero seguía tan imperturbable como siempre. Entonces decidí que no me importaba mas.
- ¿quieres dejar de mirarme así?. Me siento acosada – expreso viéndome fijamente cuando encendio el auto.
- lo siento – respondí. Me gire y pegue la cara en el vidrio, tal como lo había hecho la primera vez que subí a ese auto.
Una vez mas el silencio nos invadía totalmente como si repentinamente Bella y yo habláramos diferentes idiomas, y por lo tanto no pudiéramos comunicarnos.
Llegamos finalmente a mi edificio y me sentía una basura por no decirle nada antes de irme, pero estaba claro que ella estaba empeñada a continuar con ese "voto de silencio" o como sea que se le llame a eso de no hablar por una promesa.
Le di mi cartera sin decir nada y ella solo tome el dinero y me la devolvió igual sin decir nada. Así que sin mas baje del auto y camine con paso decidido a mi piso.
Lo único que quería en esos momentos era tirarme en mi cama y no pensar en nada de lo ocurrido en el día por lo menos una maldita noche. ¿pero qué fue lo que obtuve al entrar en casa?.
Un cuestionario estilo FBI cortesía de Alice Brandon, ¿quien es esa chica?. ¿es tu ex-novia?. ¿vino a buscarte por que anda en algo grueso?. ¿esta embarazada y quiere abortar?. ¿que edad tiene?. Eran
las preguntas que encabezaban la lista. Pero se iban disparatado hasta el punto de preguntar si Bella y yo habíamos cometido un asesinato. Bien ahora lo sabia, cuentale un secreto grande a Alice y querrá saberlo todo el resto de tu vida.
Por supuesto no respondí ninguna de sus ridículas preguntas, me limite a dar monosílabos en las preguntas que realmente no pude evadir, y finalmente luego del interrogatorio Alice me dio la excelente noticia de que se quedaría una semana entera en mi casa. No se porqué sentía que nada de esto terminara bien. Quizá uno de los motivos que me llevaban a pensar eso es que ahora estaba durmiendo en un tendido en mi propia sala mientras sonidos extraños salían de mi habitación donde Alice y Victoria estaban "durmiendo".
Trate de ser pesimista y no pensar mucho en ello, pero debía ser un idiota como para pensar que esto terminaría bien, si no hacia mas que empeorar y empeorar.
(1): Dado que la historia es en Estados unidos, el acento que tiene Victoria es británico.
(2): Best Friends Forever, mejores amigas por siempre.
* En mi perfil el link a la cancion de All american's reject. (que sinceramente es ¡geenial!).
Se que tarde mucho, mucho tiempo en dejar el cap chicas, pero en serio no me culpen a mi si no a la horrible y terrorifica: "semana de examenes finales del segundo parcial".
eso, eso es lo que me tiene completamente agobiada estos dias. solo dispongo de una o dos horas para escribir por dia, recien termine el cap y por eso se los dejo ahora mismo. ok?. ¡pleace no me asesinen!.
mejor les propongo un trato chicas, como sigo recortada de tiempo y tambien tengo que actualizar el sabado el capitulo de psicofonias (del cual solo tengo como 3 parrafos), no creo tener el siguiente cap de Contrato sexual para el sabado. asi que tendre que cambiar la fecha de actualizaciones para el miercoles ok?. prometo fielmente que los miercoles si tendran los caps, es que no quiero quedarles mal. pero si logro terminar el next para el sabado ese dia lo subo ¿si?.
Se que me comprenderan chicas, para las que aun estudian saben de que hablo y para las que ya salieron de eso, las felicito por liberarse de la espantosa "semana de examenes finales del segundo parcial". XD.
mil Gracias por sus Reviews, por sus favoritos y por los alertas, por poco me da un para cardiaco al no terminar el cap cada que recibia uno. no tienen idea de la inspiracion que me dan chicas ¡las amo!. aaa y a las nuevas ¡WELCOME!. espero amen la historia hehe, si no... bueno que mas da, siempre podrian dejarla ¿nop? (que yo espero no jijiji).
bueno me voy, que aun tengo que acabar una presentacion en diapositivas para mañana (¡aburrido!). pero bueno hehe que le voy a hacer, tarea es tarea. LOL
Kisses of the blood-sucker:
-AliCe Ahtziry Whitlock Darcy!.
