Casi 30 años y dos horas antes en algún lugar de Escocia…
Un hombre caminaba apresuradamente por los pasillos de Hogwarts esquivando rápidamente a los estudiantes que le mandaban miradas curiosas notando que no le conocían, no sabía porque lo había llamado después de casi diez años de haber perdido el contacto con todos los ocupantes permanentes del castillo, pero parecía importante.
Tomando rápidos atajos llego a la gárgola de piedra, la miro con nostalgia recordando las veces que tuvo que seguir el mismo recorrido con sus amigos, antes de decir la contraseña que Hagrid, quien lo había estado esperando afuera, le había indicado. Pensó otra vez, mientras subía las escaleras, en la razón de la evidente emoción que el guardabosque había mostrado cuando le dijo que se apresurase antes de irse a toda velocidad a su cabaña.
Cuando llego a la gran puerta la toco tres veces antes de escuchar un "pase", entro y para su gran sorpresa no estaba solo el director, sino que había un montón de pelirrojos, los Weasley pensó recordando a la gran familia, junto al director estaba la profesora Mcgonagall, el profesor Flitwick, la profesora Sprout y una pareja que no conocía junto a una niña de unos once años con un uniforme escolar como el de los muggles. Apenas entro el director se puso de pie, lo saludo y dijo:
-que bien, al parecer estamos todos, por lo que podemos comenzar a explicar. Lo primero que hay que hacer es presentarnos, porque no comienzan ustedes Arthur.
-mmm… de acuerdo – acepto el pelirrojo – mi nombre es Arthur Weasley, ella es mi esposa Molly y mis hijos, Bill, Charlie, Percy, Fred, George, Ron y Ginny.
A medida que fue hablando los señalo a cada uno.
-bien, mi nombre es Remus Lupin – se presentó el hombre con una pequeña sonrisa.
-yo soy Minerva Mcgonagall, profesora de transformaciones.
-Pomona Sprout, profesora de herbologia.
-Filius Flitwick, profesor de encantamientos.
-Albus Dumbledore, director de esta escuela.
-mmm… ok, yo soy William Granger, pero prefiero que me digan Will, ella es mi esposa Jane y ella es mi hija Hermione.
Las señalo al igual que Arthur mientras ellas sonreían levemente.
-de acuerdo, hora de explicar – exclamo Dumbledore poniéndose serio. – hoy a eso de las diez de la mañana me llego una carta que venía de nada más y nada menos que el futuro.
- ¿Qué?
-eso es imposible, profesor.
-no, no es así, señor Lupin – aseguro el director. - en esta carta se explicaba la creación de un plan por parte del ministerio de magia del año 20XX, este plan consistía en que personas del pasado y del futuro leyeran unos libros que hablan sobre una guerra que estallara en nuestro mundo en el año – miro un pergamino que había en su mano y continuo – 1996 y que durara hasta – volvió a mirar el pergamino – el 2 de mayo de 1998 que es donde al parecer abra una batalla en la que morirán cientos de personas de todas la edades.
Todos estaban paralizados.
-esta guerra principalmente es lo que se quiere evitar, junto con el aparente sufrimiento de un tal Trio de Oro que al parecer son unas muy importantes figuras de nuestro mundo y quienes pusieron fin a la guerra.
Ahora alzaron las cejas intrigados y preocupados.
-ahora bien, estos libros comenzaran a ser leídos en el futuro en unas horas y la carta me pedía que por favor les reuniera a todos ustedes y los llevara a una sala que hay en el séptimo piso antes de que un poderoso hechizo creado por este Trio de Oro detuviera el tiempo fuera de esa sala de modo que no se causaran graves e irreversibles daños en el espacio-tiempo. Una vez lleguemos a esa sala yo tendré que decir unas palabras y el tiempo fuera de la sala se detendrá. Después de haber realizado esta acción a las 5:30 de la tarde llegaran cinco personas que nos llevaran al lugar donde la lectura se terminara.
Pasaron unos largos minutos en los que los Weasley y Remus solo se quedaron mirando al director (solo ellos porque los demás ya habían sido informados) entonces Remus pregunto:
- ¿Quiénes serán estas personas, Dumbledore?
-eso no fue especificado, pero al parecer son unas personas que tienen una relación con nosotros – explico el viejo director.
Remus asintió curioso antes de darse cuenta de algo.
-muy bien, entiendo toda esa parte, pero… ¿Qué tienen que ver ellos en esto? – señalo a los Granger antes de aclarar – no es que me moleste, no, no es nada de eso, es solo que ellos parecen ser a todas luces muggles.
-y lo son, señor Lupin – dijo Mcgonagall – la verdad es que nosotros tampoco sabemos cuál es su papel en todo esto, pero la carta decía que serían importantes.
-Ok.
-bueno - corto el silencio Dumbledore - que les parece si nos dirigimos a esta misteriosa sala que nuestros futuristas amigos, ustedes adelántense yo debo hacer unos arreglos antes de reunirme con ustedes y Hagrid que también nos acompañara…
- Tiempo después en la entrada del colegio -
- ¿todos están bien? – pregunto Teddy sujetándose a James que se afirmaba de Selena, ¡sí que mareaban los viajes en el tiempo!
-sí, Teddy – le contesto Lily sujetando a Al cuando este casi se cae.
-bien, porque vamos 5 minutos de retraso así que ¡corran! – exclamo el ahora peli-azul antes de echar a correr seguido de sus hermanos.
En el camino tuvieron que hacer varias maniobras porque los alumnos y demás profesores estaban congelados en el tiempo, lo que provocaba que tuvieran que esquivarlos y cuidarse de no tocarlos pues el mínimo toque a algo que no pertenece a su año mientras el tiempo está congelado podría provocar un quiebre en la barrera protectora del espacio-tiempo que su papá, su tío Ron y su tía Hermione habían creado y eso sí que sería malo. Mientras más rápido llegaran a la sala de menesteres (donde sí podrían tocar las cosas por alguna razón que no recordaban)
Cuando llegaron al séptimo piso se tomaron su tiempo para calmarse.
- ¿listos? - pregunto Teddy y cuando los chicos dijeron que si, abrió la puerta y entro seguido de sus hermanos mientras los cinco rogaban al cielo que Dumbledore haya logrado todo lo que le pidieron.
- en la sala antes de que los chicos entraran -
- ¿quién está en esa sala de ahí? – pregunto Mcgonagall pues cuando el director había vuelto de hacer sus "recados" lo había hecho con una figura encapuchada al que luego dejo en una habitación aparte que había en la sala con órdenes de que nadie podía incordiar al invitado.
-es una persona que nuestros amigos del futuro me pidieron que por favor la trajera pues iba a jugar un papel muy importante en los libros, es decir, en la guerra. – respondió Dumbledore pensando en lo que había tenido que hacer para traerle allí y la razón de ello, porque si, se lo habían explicado en la carta con muchísimo detalle. No iba a negar que se había sorprendido, pero había estado muy feliz de saberlo, pero también muy triste por haberle juzgado tan mal.
Antes de que nadie dijera nada se escucharon unas voces fuera y todo quedo en silencio. Habían llegado los chicos del futuro.
La puerta fue abierta desesperadamente lento y cuando finalmente lo hizo al completo entro un chico alto de unos 25, pero eso no fue lo que llamo la atención de todos, no, lo que les llamo la atención era su gran parecido con Remus Lupin que estaba en shock y es que eran iguales la única diferencia visible era que el chico no tenía ninguna cicatriz, su pelo era azul eléctrico, sus ojos eran entre azul y gris y uno que otro rasgo que no era del castaño.
Pero si los profesores, Hagrid y Remus estaban en Shock al ver al peli-azul estuvieron al borde del colapso al ver a los siguientes. Pelo azabache completamente desordenado, grandes sonrisas maléficas y traviesas y gafas redondas. Frente a ellos estaban dos réplicas casi exactas de James Potter a los 16 y 17 años, la única diferencia eran los ojos. ¿Pero cómo…? ¡HARRY! Esos chicos debían ser hijos de Harry Potter. Era la única explicación. Además, el parecido era demasiado.
El primero en reponerse fue Dumbledore que les dijo:
-Ustedes deben ser quienes nos llevaran al futuro ¿verdad?
-así es, profesor – dijo Teddy con una sonrisa reteniendo las ganas de abalanzarse sobre su padre -mi nombre es Ted Remus Lupin, pero díganme Teddy.
Remus se horrorizo.
-no te preocupes, p-papá, no tengo tu PPP – se apresuró a aclarar el peli-azul a notar su reacción y sacándole una ligera sonrisa.
- tengo 25 años, fui Gryffindor, prefecto y premio anual – anuncio con orgullo antes de darle unos golpes a James y Al que decían entre toses falsas "prefecto perfecto" "premio asnal, más bien".
-como supongo habrán notado, soy metamorfomago – al decir esto cambio su color de pelo a un rosa chicle muy chillón para maravilla de los Granger y Weasley. – estoy comprometido, ya la conocerán. Y creo que eso es todo, James…
-claro – dijo el primogénito Potter dando un paso adelante – soy James Potter II…
- ¿eres hijo de Harry Potter? – le interrumpió Charlie asombrado.
-soy su primogénito – sonrió al tiempo que le guiñaba un ojo al que sería su tío abuelo – tengo 17 años, como todo buen Potter fui un Gryffindor.
Remus sonrió en grande al igual que los que conocieron a James I.
-no soy premio anual ni mucho menos fui prefecto.
-el día que un Potter sea prefecto les juro que me caso con Smith – intervino Selena mientras Al y Lily chocaban los cinco con ella para risa de todos incluso de los Granger que, aunque no entendían mucho encontraban a los Potter y Lupin muy simpáticos en especial Hermione.
-buena esa, Sele. Como sea, juego Quidditch como golpeador – los gemelos Weasley sonrieron - tengo novia y si, cumplo con la Maldición Potter – esto último lo dijo mirando a Remus que lo miro sorprendido ¿Cómo sabia de la maldición? ¿Quién se lo había dicho? ¿acaso había dejado de ser un cobarde y se había acercado a su sobrino en todo menos en sangre?
Fue sacado de sus pensamientos por un efusivo "mi turno" de parte del otro clon de su difunto mejor amigo.
-¡Hola a todos! Yo soy Albus Potter – Dumbledore sonrió conmovido – pero llámenme Al, tengo 16 años y al igual que mis padres y hermanos soy un orgullosísimo león. También soy golpeador y tengo novia.
Luego se presentaron Lily y Selena para que luego esta contara que era adoptada sin dar nombres aparte del de Harry logrando la clásica reacción. Cuando acabaron las presentaciones Al pregunto:
- ¿profesor Dumbledore?
- ¿sí, señor Potter? – respondió este.
-sobre lo que le pedimos… ¿lo logro? – ante esto todos prestaron atención.
-así es, jovencito, fue muy, muy difícil, pero lo logre – luego de eso señalo a la habitación y sonrió levemente cuando los Potter y Teddy, que hasta ese momento estaba hablando con su padre, salían disparados a la habitación llegando primero el peli-azul que entro rápidamente, le saco la lengua a los Potter y les cerró la puerta en la cara mientras estos maldecían en… ¿eso era italiano?
- ¿hablan italiano? – pregunto Hermione curiosa.
-sí, y también español, alemán, francés y portugués – respondió indiferente Lily.
Todos los miraban boquiabiertos, eso era ser poliglotos y lo demás son tonterías.
10 minutos después Teddy salió de la habitación muy sonriente y dijo:
-ya pueden entrar, chicos.
-yi pidin intrir, chicis – se burló Al de mal humor antes de respirar profundo, calmarse y decir: - lo siento, siempre quise hacer eso.
Después de eso se dirigió a la habitación junto a sus hermanos que reían como locos.
- ¿Qué pasa en esa habitación? – pregunto Bill curioso. Por lo que Teddy se dispuso a explicar.
Les conto como había iniciado todo, por qué le había costado tanto a Dumbledore traerlo, la verdad sobre la persona de la habitación y la importancia de que estuviera ahí presente. Cuando termino de explicar, todos estaban impactados e indignados con el mundo. Pero nadie más que Remus que estaba a punto de golpearse la cabeza contra una pared. Y Teddy, notando esto, dijo:
-bueno, lo hecho, hecho esta, ahora hay que empezar a reparar los errores, POR QUE NO VIENEN DE UNA VEZ, CHICOS.
Esto último lo grito en dirección a la habitación cuya puerta fue abierta y uno a uno los Potter salieron seguidos por nada más y nada menos que el único e inimitable… Sirius Black.
